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El “partido” del verano

Jueves, 13 Julio 2017

Hay un “partido” en juego estas semanas, sin público ni cámaras pero que empieza a decidir resultados de la temporada 17/18. Los equipos, en función de sus posibilidades, trabajan en configurar su plantilla mientras que la ACB, la FEB y el CSD se esfuerzan en limitar su habitual ridículo simulando acuerdos que, en algún caso dignifican (reducción condiciones para facilitar ascensos),  y en otros muchos avergüenzan.

El caso es que estamos en esas semanas en que, prácticamente cada día se suceden noticias de incorporaciones o bajas en todos los equipos.  El atractivo deportivo y económico de la NBA ha propiciado, de momento, que tres de los jugadores más destacados de las últimas ediciones de la Euroliga, Teodosic, Udoh y Bogdanovic debiliten a dos equipos como CSKA y Fenerbahce. Tanto turcos como rusos cuentan con recursos de sobra para reforzarse y ser candidatos principales al título pero la dimensión de estos tres jugadores hace pensar que algunos de sus rivales puedan pensar que están más cerca de ellos.

Uno de los equipos que optará a todo será el Barcelona. El club catalán encara una voluntaria reconstrucción casi total. La incorporación de Sito Alonso como técnico y la llegada de un amplio abanico de jugadores pretenden cambiar la reciente deriva de la sección. Heurtel, Moerman, Sanders y, si se confirman, Oriola y Larkin, encajan en la propuesta de actividad e intensidad que inculca Alonso a sus equipos. No me sorprende que Rice no continúe porque siempre dio la sensación de cierta desconexión emocional con sus compañeros. Si también logra incorporar a Hanga estaremos ante otro plantillón del Barcelona, opinión que suele ser habitual todos los años por estas fechas, por otra parte.

Los dos finalistas de la última ACB como Valencia Basket y Real Madrid también tendrán cambios pero respetarán gran parte de su rotación principal. En los campeones, Valencia, lo más significativo es la llegada de un nuevo técnico, Txus Vidorreta. La salida de Pedro Martínez parecía decidida hace meses y el título de Liga generó una lógica incertidumbre para un cambio ya planificado con antelación. No tardará en encontrar ocupación Pedro Martínez y en seguir aumentando su registro de partidos en la competición. La continuidad de Diot y Vives es un buen punto de partida para garantizar la competitividad de Valencia Basket. Hay verdaderas  ganas de ver a Dubljevic en la Euroliga donde estoy convencido que tendrá un gran impacto. Doornekamp es un acierto que cuenta con el plus de que viene avalado por su técnico. Los refuerzos interiores pendientes y el anotador que quizás necesitan delimitarán los límites de un equipo que tiene como máximo reto adaptarse a la exigencia que impone la Euroliga.

El Real Madrid parece tener la plantilla cerrada. Campazzo, Causeur, Radoncic, Yusta y Kuzmic apuntan a incorporaciones mientras que Suárez, Draper, Hunter y Nocioni representan las bajas respecto a la última temporada. El cambio Kuzmic por Hunter es un movimiento extraño dentro de la habitual idea de Laso que suele apostar más por pívots móviles. El pasaporte de Randolph permitirá a Thompkins mayor continuidad en la dinámica del equipo algo que, a priori, debe resultar muy positivo. Causeur encajará bien en el equipo y reducirá los minutos de Carroll en espera de qué puede ofrecer Rudy Fernández. El alero balear ha renunciado a la selección para afrontar en mejores condiciones una temporada que marcará si lo que ha vivido es el inicio de un declive o simplemente un bache.

La presencia de Campazzo es un reto para Laso ante la explosión de Llull y la calidad de Doncic. El argentino sólo rendirá con cierta continuidad y ésta parece poco posible en la estructura actual. Haría mal el Madrid en reducir las causas de su nivel de juego del tramo de final de temporada exclusivamente al factor físico. La plantilla tiene una pinta excepcional, cuenta con la profundidad necesaria para los retos que se presentan pero puede repercutir en que haya varios jugadores confundidos y desenfocados por no ser capaces de adaptarse a un determinado rol. Además, hay una X que desveló el último curso, el crecimiento de Llull no acaba de implicar a todos sus compañeros, no debe cargar el excepcional base con el peso de ser el principio y fin del equipo, máxime con el talento que le rodea. Mientras tanto, Sergio Rodríguez sigue sin equipo…..

La mochila de Bartzokas

Martes, 30 Mayo 2017

La llegada de Bartzokas al Barcelona el pasado verano se interpretó como positiva por la mayor parte de los medios. El técnico griego venía de realizar una gran temporada en Krasnodar y le avalaban sus éxitos con Olympiacos. En ambos casos se argumentaba con razón que había llevado a ambos equipos a un nivel superior al que, a priori, ofrecía su plantilla.

La temporada de Bartzokas en Barcelona ha sido complicada y muy decepcionante. Es innegable que el equipo ha tenido malísima suerte con las lesiones, que le han perseguido hasta el último momento de la temporada, pero tampoco se puede negar que el grupo no ha alcanzado en  ningún momento un nivel de consistencia y de solidez que hiciera pensar que estaba preparado para optar a títulos.

Las abundantes lesiones han impedido construir una rotación constante y unos automatismos necesarios. Es difícil concretar cuál ha sido la identidad del juego azulgrana y hasta qué punto Bartzokas ha jugado a lo que ha querido o a lo que ha podido. Ni siquiera en los aspectos positivos, como puede ser la evolución de Vezenkov o Erikson, sabemos si han sido apuestas verdaderas del entrenador o simplemente oportunidades obligadas porque no había nadie más. Dicho todo esto, hay otra certeza, los recursos económicos del club siempre han permitido una rotación amplia, no ha llegado aquello al punto de que el banquillo estuviera lleno de chicos del filial pero quizás el problema ha sido que los recambios de los lesionados no han sido los adecuados, salvo en el caso del esforzado Renfroe.

Asumido que las cuestiones técnico-tácticas han estado muy condicionadas por los jugadores que disponía el técnico en cada momento, toca hablar de cómo ha manejado Bartzokas la dinámica del equipo y su situación personal. Es en este aspecto donde encuentro más posibles reproches a su gestión. Uno no es sólo entrenador de un equipo en las sesiones de entrenamiento o en los partidos sino también en cada entrevista con algún medio o en cada una de las ruedas de prensa.

Tuve la oportunidad de presenciar un partido del Barcelona en la Copa de Vitoria bastante cerca de su banquillo. Hacía tiempo que no veía un equipo que transmitiera tan mala química. ¿Síntomas?. Poquísima comunicación entre el entrenador y sus ayudantes y en general entre los técnicos y los jugadores. Además se observaban pocos refuerzos positivos y una evidente desproporción entre el reproche y la ayuda.

Los mensajes de Bartzokas nunca han contribuido a reforzar la autoestima del grupo, por lo menos los públicos. Entiendo su derecho a defenderse pero se ha  excedido en ese fin. Siempre ha parecido a disgusto con los jugadores que tenía a su disposición cuando quizás hubiera resultado más útil reforzar públicamente su confianza y valorar el esfuerzo que realizaban.

Creo que a la plantilla del Barcelona le ha faltado más estima que actitud, aunque haya algunos aspectos que se deban señalar para evitar pensar que el resultado final ha sido “mérito” exclusivo de Bartzokas. Pienso en Rice, por ejemplo, y en ese comportamiento ciclotímico que me hacen dudar de si su continuidad es verdaderamente necesaria , o en  Koponen que, más allá de las lesiones, ha demostrado cierta falta de arrojo y no, no mencionaré a Tomic por no contribuir a esa injusta “campaña” que le hace responsable de todos los males del equipo.

Nacho Rodríguez tiene un gran trabajo por delante este verano. Creo que tiene preparación y conocimientos para acertar en las medidas que se requieren. Probablemente, la primera medida que tome será la destitución de Bartzokas sobre el que no podremos decir que sea un mal entrenador pero sí que no ha sabido gestionar la situación que ha vivido en el club catalán.

Bartzokas y la “trituradora”

Lunes, 30 Enero 2017

El doble duelo del Barcelona contra el Baskonia ha mostrado esas dos caras que el equipo catalán está exhibiendo desde principio de temporada. En Euroliga, los de Bartzokas volvieron a evidenciar falta de ideas, de dureza mental y de un plan de juego concreto. En Vitoria, el equipo jugó algo más concentrado, identificó mejor los aspectos en los que supera a Baskonia y manejó con gran criterio una renta lograda a base de una gran actividad defensiva y un buen uso de los pases en ataque.

Bartzokas no sólo cambió su plan de juego en Vitoria, introduciendo a Faverani y Perperoglou en el quinteto titular por los habituales Tomic y Claver, sino que adoptó una actitud más tranquila en el banquillo tanto con sus jugadores como con los árbitros. Me parece importante este detalle por la influencia que tiene en los equipos la manera de dirigir a sus jugadores. Una medida inteligente la de Bartzokas que sabe que en estos momentos no sólo debe atender a la táctica sino a buscar todos los recursos que le ayuden a conseguir una mejora anímica del grupo y un entorno adecuado para que todos los jugadores muestren su potencial.

En contradicción a su actitud en la pista, Bartzokas sigue reclamando fichajes para su plantilla. La lesión de Renfroe parece obligar al club a buscar otro base pero no sólo se mira en este puesto sino que se abre la puerta a cualquier jugador que se considere que pueda elevar el nivel de la plantilla.

El último rumor señala al máximo anotador de la Liga Endesa, Edwin Jackson, como otro objeto de deseo del club azulgrana. Es cierto que Oleson y Ribas están lesionados pero no acabo de entender este afán derrochador del Barça. Edwin Jackson está jugando a un nivel excepcional en Movistar Estudiantes y no es de extrañar que llame la atención de cualquier equipo pero no debemos dejar de señalar varios contextos. Jackson ya estuvo en Barcelona y no tuvo un buen rendimiento, como tampoco en Málaga. El jugador francés necesita sentirse importante y estructuras ofensivas que le permitan tener mucho tiempo el balón en las manos. En Barcelona probablemente no dispondría de tanta continuidad de minutos y su papel no sería tan preponderante porque el balón en el Barcelona tiene en Rice y Tomic  a sus dueños.

Los aficionados del Barcelona deberían preocuparse de que en su sección de baloncesto no se instale el modelo  “trituradora” que no permita a los jugadores asentarse ni establecerles en un rol concreto. Es evidente que las lesiones han afectado al equipo y Bartzokas no ha dispuesto de continuidad en la plantilla para hacer más sólido el proyecto pero ayudará más mostrar confianza por el grupo que ponerles permanentemente en cuestión. Está bien pedir un base, a Jackson o a quién sea que puede ayudar al grupo siempre y cuando no se desatienda lo prioritario, esto es buscar el máximo rendimiento de los Koponen, Claver, Rice y compañía en los que, en algún caso, se ha pagado un dineral hace poco tiempo por su traspaso y desde el propio club se traslada la impresión de que no se cree en ellos.

Por eso, siempre será más útil la versión de Bartzokas de Vitoria que la de Barcelona. Mejor pensar en ayudar que en culpar, buscar recursos tácticos con lo que tienes, que es mucho,  antes que añorar lo que no tienes y a partir de ahí construir un buen baloncesto que explote los recursos de la plantilla y no uno que trate exclusivamente de disimular sus carencias.

Parciales de enero I

Martes, 17 Enero 2017

Terminada la primera fase y definidos los  participantes en  la Copa del Rey de Vitoria (qué mérito lo de Iberostar Tenerife y Morabanc  Andorra),  es buen momento de evaluar el rendimiento de los 17 equipos de la Liga Endesa y aventurar sus perspectivas para la segunda vuelta de la competición.

Paradojas del líder. El actual campeón, el Real Madrid lidera la Liga Endesa y por ello merece todo el reconocimiento. El rendimiento del equipo parece algo menos sólido aunque sus múltiples recursos le han valido para salvar encuentros que caminaban en el alambre. Doncic y LLull figuran dentro de los aspectos positivos, Ayón es una garantía aunque está un pelín por debajo del curso pasado, Randolph es un talentazo que peca de irregularidad y el rendimiento de Carroll y Rudy delimitará el límite del grupo.

La primera vuelta de Valencia Basket ha sido excelente y, bajo mi punto de vista, ha tenido poco eco. Su segunda posición, sus 12 victorias y su nivel de juego merecen destacarse. Consolidarse en la élite es muy difícil y el equipo de Pedro Martínez mantiene su gran nivel del curso pasado. La apuesta de Diot como base titular ha dado sus frutos y es el detalle más destacado de un grupo sin estrellas pero  con un amplio número de grandes jugadores comandados por los incombustibles Rafa Martínez y Fernando San Emeterio.  Me interesa ver la evolución de Van Rossom en la segunda vuelta, antes de su larga lesión estaba a un nivel espectacular y el base belga va apuntando poco a poco que va recuperando sensaciones. Un activo más para el equipo y un reto más para Martínez saber conjugar el liderazgo de Diot, la evolución de Van Rossom y la proyección de Vives.

“Libra por Libra” el mejor equipo de esta primera vuelta ha sido Iberostar Tenerife.  Grandísimo trabajo de Txus Vidorreta que ha logrado superar además adversidades en forma de lesión de jugadores importantísimos como Richotti, Vázquez y Beirán, este último de larga duración cuando estaba siendo uno de los mejores jugadores de la competición. Me parece significativo el paso delante de Rodrigo San Miguel que completa la aportación de Doornekamp y White. Desde su regreso a la Liga ACB, Iberostar Tenerife siempre ha sido un equipo alegre, con buena capacidad para hacer puntos. Su salto de calidad de esta temporada viene dado por su gran rendimiento defensivo y el aumento del carácter competitivo del grupo.

Igual que Valencia  e Iberostar Tenerife, el Barcelona ha sumado 12 victorias. El conjunto de Bartzokas ha mostrado su potencial en varios encuentros pero también ha enseñado demasiadas costuras propias de un equipo en construcción. Rice y Tomic han rendido a buen nivel pero han estado rodeados de muchos jugadores que ofrecen poca certidumbre.  Decepcionante la primera vuelta de Claver después de una Supercopa prometedora. La mala suerte del Barça con las lesiones es proporcional a sus inagotables recursos para asumir traspasos por encontrar sustitutos. Peligrosa inercia de convertir la sección en una “trituradora” de jugadores.

Sito Alonso ha convertido a Baskonia en uno de los equipos más atractivos de ver. El estilo de juego vitoriano exhibe intensidad, ritmo y versatilidad propiciada por las especiales características de sus jugadores interiores. Larkin es un base de primer nivel y Beaubois un “combo” del que cabe esperar algo más de regularidad. Voigtmann está superando las expectativas (por lo menos las mías) y es uno de los jugadores a destacar. Con 24 años, su proyección es tremenda. Dos aspectos a corregir en la segunda vuelta. El primero, mostrar algo más de solidez fuera del Buesa Arena y el segundo que contar con  muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia no pervierta el plan de juego y obvien cierto equilibrio que les posibilite mejores opciones de tiro.

Herbalife Gran Canaria superó sus derrotas iniciales y ha conseguido clasificarse nuevamente con brillantez para la Copa del Rey. No es ninguna sorpresa porque tanto en el banquillo como en la pista, los canarios tienen jugadores experimentados que saben manejarse en múltiples situaciones. McCalebb no es el de sus mejores días pero da un buen nivel, Kuric es una amenaza desde la larga distancia, O´Neale es un todo terreno súper interesante y Pasecniks, junto a Doncic es el jugador con mayor potencial de todos los que habitan la Liga Endesa. El letón es una joya que Casimiro está puliendo con brillantez.

La apuesta de Unicaja esta temporada otorga gran protagonismo a su amplia colección de bases-escoltas que habitan en el equipo.  Los de Málaga son el equipo con mejor porcentaje de tiro de tres de la competición pero acusan cierta falta de continuidad de sus jugadores. Cierto, un día es Nedovic, otro Fogg, y alguna vez, Smith, pero cuesta apostar sobre seguro con alguno de ellos. Buena primera vuelta de Carlos Suárez y de un Dejan Musli necesitado de un recambio de garantías. Creo que Unicaja tiene potencial para acercarse al nivel de Valencia o Baskonia, ese debe ser su objetivo y están dando los pasos correctos para lograrlo.

Morabanc Andorra ha hecho bueno un dogma tan usado y pervertido como válido. Aquello de “dame un base y un pívot y construiré el mundo”  es muy aplicable para los andorranos que han explotado su buen rendimiento en su cancha para clasificarse brillantemente para la copa del Rey. A los mandos de Albicy y con la solvencia de Shermadini, Andorra ha encontrado buena respuesta en Walker, Jelinek y Burjanadze. Es bueno que se mueva el árbol y que más equipos vivan experiencias como la Copa del Rey por lo que no se puede más que celebrar este éxito del equipo dirigido por Joan Peñarroya

El Barça y el viejo dogma

Domingo, 6 Noviembre 2016

El Barcelona ha sumado su segunda victoria de la temporada frente al Real Madrid, en un partido que ha dominado de principio a fin y en el que ha sabido utilizar sus bajas como un estímulo. Bartzokas ha tenido muy claro el plan del partido y se ha aprovechado de la actitud displicente de un Real Madrid, desconocido pero reincidente en algunos  errores que está cometiendo desde principio de temporada,  y que han sido camuflados con alguna victoria  sin brillantez. El Barcelona ha jugado mejor y ha tenido mucho mejor actitud como ha evidenciado Laso en sus declaraciones del descanso y en su apuesta por un quinteto aparentemente “defensivo” que ha ayudado a reducir la diferencia en el último cuarto.

Tomic es un jugadorazo en el que el peso de sus defectos ha ganado demasiado espacio en la opinión pública respecto a la dimensión de sus virtudes. Se le cuestiona su falta de competitividad pero es una delicia contar con un jugador que entiende el juego de esa manera y sabe distribuir el balón y fabricarse sus canastas a través del talento. Es de los pocos pívots de Europa que en sus momentos dulces domina los partidos. No se merece que todas las derrotas trascendentes del Barcelona se cuelguen sobre sus hombros incluso habiendo pegado grandes petardazos en alguna de ellas.

Recursos. Muchas veces las bajas ayudan a que los jugadores tengan más continuidad y jueguen con más confianza. Las ausencias del Barcelona son numerosas y el nivel de la plantilla se resiente pero, a priori, los mayores recursos del Real Madrid no se han justificado porque no ha dado la sensación de que el equipo tuviera identificados los detalles en los que podía superar al Barcelona. Es raro que Randolph no pise la pintura jugando contra Vezenkov en los primeros minutos o que Ayón no castigue con más situaciones de llegada su mayor velocidad frente a Tomic. Si a todo esto le sumas la escasa clarividencia para compartir el balón y la ausencia de la mejor actitud en el balance defensivo, las posibilidades de ganar en el Palau son nulas. La apatía defensiva del Real Madrid le ha evitado sumar puntos en transiciones lo que ha reducido sus recursos ofensivos a jugar en media pista y abusar de malos tiros y jugar con poca agresividad. 

El base y el pívot. La superioridad del Real Madrid sobre el Barcelona en la última final de la Liga Endesa se plasmó en el duelo Ayón-Tomic y en el dominio de los “Sergios”. La forma de Ayón no es la misma en estos meses de competición y el soberbio comienzo de Llull parece haberse detenido en los últimos partidos quizás debido al cansancio acumulado y a ciertas dudas por varios partidos desacertados en el tiro. De esta manera, Rice y Tomic han dado la vuelta a ese dogma que, por antiguo y usado, a veces no pierde valor. Quién tiene un base y un pívot tiene un tesoro y alrededor de ellos crecen tipos como Perperoglou, Vezenkov y Oleson en su mejor momento desde que son jugadores azulgranas.

Lecciones de Krasnodar

Mircoles, 27 Abril 2016

No esperaba que el Barcelona cayera eliminado frente al Lokomotiv Kuban. Los rusos son un buen equipo, excelentemente dirigidos, pero su plantilla parece inferior a la del  conjunto catalán.  El Lokomotiv obtiene con su clasificación para la Final Four un justo premio a su excelente temporada. En esta serie ha exhibido todas las cualidades que le han hecho competir contra los mejores equipos de Europa, especialmente en el cuarto partido, ya que son pocos los equipos que pueden presumir de vencer en cancha del Barcelona.

El Barcelona ha sido víctima de la irregularidad que acompaña a su juego desde el principio del curso. Su plantilla es tan larga como escasas son sus certezas. A la hora de la verdad, el equipo ha vuelto a acusar cierta falta de espíritu competitivo y ha exhibido muchas dudas. La sensación es que ha faltado claridad para exprimir aquellos aspectos donde el Barcelona superaba con claridad a los rusos.

Siempre he defendido la labor de Xavi Pascual. Su trayectoria en el Barcelona está plagada de títulos y de una meritoria regularidad en la élite. Es difícil esperar debacles de este equipo por la solidez de su trabajo defensivo y su habitual orden en ataque. Dicho esto, la serie ha destapado viejas carencias en el juego azulgrana que no parecen nuevas sino herederas de una filosofía concreta y de quizás un mal análisis de los errores cometidos en  temporadas precedentes.

No es la primera vez que el transcurso de la temporada no logra consolidar los roles en la plantilla y, por consiguiente, las prestaciones de muchos jugadores. Siempre que me fijo en los equipos pienso en qué jugador parece mejor en mayo de lo que era en septiembre. Hay una realidad en el club catalán últimamente que etiqueta a un mismo jugador como gran fichaje en julio, acierto total en septiembre y tipo dudoso en mayo.  Hay muchos jugadores que actúan con la angustia de la eventualidad,  lo que hace que paradójicamente la plantilla se “acorte” a la hora de la verdad. Desconcierta ver a un tipo tan fiable y sólido como Pau Ribas arrugarse en tiros completamente “librados”, algo que no parece tan raro si piensas en sus largas estancias en el banquillo. Sorprende también que el equipo olvide tan rápidamente el plan de juego que en el tercer cuarto les puso por delante en el marcador, pero tampoco es un defecto nuevo sino algo que viene manifestándose desde hace tiempo y que está relacionado con cierta debilidad mental en momentos complicados de los partidos que provoca que un equipo, acostumbrado a cuidar el pase como elemento esencial de su juego, se atasque con botes inútiles y pases defectuosos.

Me parece injusto esta vez que muchas miradas “incriminatorias” se dirijan hacia Ante Tomic. El pívot croata no recibió un balón en condiciones en el último cuarto. En defensa es imposible que limite en situaciones exteriores a jugadores como Singleton y Randolph como es imposible para éstos detener a Tomic jugando en el poste bajo. Frente a esta realidad queda la táctica colectiva y las decisiones en el juego. El Plan A de Lokomotiv Kuban en el último periodo fue jugar contra Tomic y generar ventajas a partir de esta decisión. El Plan A del Barcelona en los últimos 10 minutos está pendiente de descubrir.

Frente a las dudas azulgranas, Lokomotiv Kuban exhibió en el partido decisivo carácter, determinación y cintura desde el banquillo. Carácter para superar el excelente tercer cuarto del Barcelona; determinación para no dudar respecto a su plan de juego y cintura de su entrenador, Bartzokas,  para corregir decisiones tácticas defensivas que no estaban dando el resultado que esperaba.

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

Y también, alma

Domingo, 21 Junio 2015

Esos primeros siete minutos del Real Madrid en el segundo partido de la final son un perfecto resumen de la etapa Laso con ese enorme plus de confianza que ha supuesto el título de la Euroliga. Por supuesto, no había otro mejor hombre para representar este ciclo que Sergi Llull. Llull ha sido ( y veremos si seguirá siendo) “el chico de Laso”.

En las buenas y en las malas, el balear ha sido la apuesta más decidida y sólida de Laso. Desde el primer día aventurócualidades de base,  le dio el mando del equipo y le liberó en los minutos decisivos con la inestimable ayuda de Sergio Rodríguez. Por momentos, incluso pareció que Laso exageraba su apuesta por Llull, dándole más minutos y galones que a dos talentos del nivel de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. Hoy, LLull es mucho más que el jugador que anota cinco triples sin fallo en una final de la Liga Endesa. Es un auténtico líder, que ha sido capaz de mejorar su interpretación del juego y que explota al máximo la enorme personalidad que siempre ha mostrado. Un tipo valiente que, como todos los de su condición, está recogiendo su premio y que ha respondido a la confianza de su entrenador derribando la puerta que separa un buen jugador de una estrella del baloncesto europeo.

Bajo el liderazgo de Llull y la hiperactividad de Rudy Fernández, el Real Madrid está a un sólo paso de proclamarse campeón de la Liga Endesa exhibiendo un juego brillante que no debe esconder algunas debilidades de su rival. El Real Madrid juega con un  nivel de confianza máximo pero también recordando la última final perdida en Liga frente al eterno rival. El Barcelona es víctima de sus dudas, de roles poco definidos en algunos puestos y de una alarmante falta de deseo. Más allá  del dominio en la posición de base que ejercen Llull y Rodríguez, de la movilidad de Ayón que penaliza a Tomic y Pleiss y de la intensidad en defensa del Real Madrid, sorprende el poco entusiasmo del Barcelona por intentar agarrarse al único título al que optan esta temporada. Incluso su técnico, Xavi Pascual parece haber perdido algo de esa habilidad para limitar las cualidades del Real Madrid siempre que jugaba contra los suyos. Todo lo contrario, el equipo de Pablo Laso parece excesivamente cómodo cuando juega contra el Barcelona.

El Palau es la cancha más difícil de Europa por lo que no se puede descartar  que la serie se alargue. Bajo su techo, varios de los jugadores del Barcelona pueden camuflar esa ausencia de carácter competitivo que les lleva pesando fuera de su campo durante toda la temporada. Es improbable que el Real Madrid anote de manera tan fluida fuera de su entorno pero la evolución durante el ciclo de Pablo Laso ha permitido a los blancos saberse adaptar a mayores tipos de partidos. En un año en el que el grupo ha sido capaz de derribar todas sus barreras pendientes, le queda otro reto para culminar su obra perfecta, jugar un buen baloncesto en el Palau Blaugrana.

El clásico y los clásicos

Viernes, 26 Diciembre 2014

Mucho se habla estos días sobre lo acertado de que la Liga Endesa no pare en Navidades y de ese emparejamiento previamente establecido entre Barcelona y Real Madrid que empieza a formar parte de la rutina de estas fiestas. Se agradece, obviamente, como espectador (aunque no lo veía de la misma manera como profesional) y se valoran iniciativas que contribuyan a la promoción de este deporte aunque aún esté pendiente la “gran revolución” de la ACB anunciada de un tiempo a esta parte y que no acaba de llegar.

El Real Madrid aventaja al Barcelona en la Liga Endesa pero es el equipo catalán el que ha renovado a su entrenador. Hacen bien los dirigentes catalanes en confiar su proyecto a un técnico tan solvente como Xavi Pascual, merecedor del crédito que le proporcionan desde un club que proyecta, al menos en su sección de baloncesto, rigor y ambición en las decisiones que toma. Hace bastante tiempo que las derrotas parece que tienen más peso y repercusión en el Real Madrid que en el Barcelona, por la desconfianza que los dirigentes blancos han mostrado en Pablo Laso y por la manera en que el Barcelona suele rendir en los momentos decisivos de la temporada. Nadie tiene duda de que ambos equipos lucharán hasta el final por los tres títulos que quedan en juego pero el Barcelona cuelga un cartel de equipo algo más fiable que los blancos.

Concedo a este “clásico” una importancia relativa. El Barcelona es favorito porque juega en casa mientras que el Real Madrid intentará consolidar los buenos momentos apuntados en los dos últimos partidos. Será un buen momento para observar si el Barcelona mantiene contra el Real Madrid esa apuesta por un juego mucho más rápido que está apuntado esta temporada y  nuevamente comprobaremos si el desenlace de estos duelos sigue muy condicionado por el rendimiento de la pareja de bases. Desgraciadamente no podremos disfrutar de la magia de Juan Carlos Navarro, muy maltratado por las lesiones en los últimos tiempos. Pienso en la lesión del escolta azulgrana y en la manera en que el Barcelona ha planificado el “invierno” de la carrera de su jugador-referencia. Navarro es un jugador importante en la estructura de juego del Barça pero su ausencia no tiene tanta trascendencia como antes incluso en momentos actuales con más bajas en el juego exterior. El cuerpo de Navarro está bastante castigado y sus lesiones en las últimas temporadas también han permitido un paso adelante de otros jugadores. El Barcelona y su entrenador han sabido crear estructuras en la plantilla y en el juego donde se respete el estatus de estrella de Navarro y en las que esté garantizada la competitividad y el nivel en su puesto.

Si la última etapa de Juan Carlos Navarro está viéndose muy condicionada por las lesiones y el impacto de éstas en su juego, su compañero de generación Felipe Reyes, está viviendo un año fantástico. Reyes no es un jugador de talento como Navarro pero su carrera sólo puede verse desde la admiración. Si Navarro no es tan imprescindible en el Barcelona como antes, Reyes ha ganado importancia en el juego del Real Madrid este curso. La situación refleja dos evidencias, la primera y más importante es que el jugador cordobés retoma su espíritu de “meritorio” antes de cada partido y no se conforma con ser ningún comparsa en el grupo. La segunda evidencia es que el Real Madrid no ha sustituido bien a Mirotic (no era nada fácil). En los primeros partidos de la temporada, Pablo Laso intentó combinar a Ayón y Bourousis pero la apuesta no parece haberle convencido mientras que Nocioni ha tenido problemas en algún emparejamiento defensivo ante “cuatros” algo más físicos, sobre todo en la Euroliga. Ante este panorama, Reyes ha aprovechado al máximo sus minutos y parece más importante este año que el anterior, hecho que obliga a rendirse ante un jugador histórico de nuestro baloncesto y que también genera algunas conclusiones no del todo positivas para el conjunto madrileño.

El quinteto de Laso

Lunes, 29 Septiembre 2014

Tenía mucha curiosidad por ver cómo se manejaba Pablo Laso en sus primeros partidos oficiales después de la Final de la Liga Endesa y de varias semanas dónde su figura fue cuestionada y ninguneada desde su propio club.

Poco tenía que ganar en esta Súpercopa el técnico madridista al que sólo se le ve a medir en los grandes trofeos (y eso que antes de su llegada el Real Madrid no había ganado esta competición), pero la solvencia demostrada especialmente en la final contra el Barcelona es un buen punto de partida en la temporada y un recordatorio a los desmemoriados de que con él al frente, el equipo ha competido hasta el final prácticamente todos los títulos en juego.

Me pregunto también si el quinteto presentado por Pablo Laso en la final contra el Barcelona significa una especie de reconocimiento y un punto de partida para romper con esa rigidez mostrada la pasada temporada donde era fácil adivinar no sólo el quinteto inicial del equipo sino hasta las rotaciones que se iban a emplear. Es absolutamente necesario que los jugadores reconozcan sus roles y tengan claro lo que se espera de ellos, pero la inmovilidad conduce peligrosamente a la rutina, a la relajación y a convertir al equipo en algo más previsible. El tiempo dirá si esa apuesta por Llull- Carroll-Rudy Fernández-Ayón y Mejri  será el quinteto base del equipo en la parte inicial de la temporada  o fue una elección circunstancial (como creo) para intentar emparejar a Ayón con Doellman, gastar con Mejri las primeras faltas contra Tomic e intentar meter a Jayce Carroll en dinámica del partido desde el comienzo.

Lo cierto es que la apuesta de Laso tuvo un resultado espléndido porque logró dominar el encuentro desde la defensa y el rebote y la renta alcanzada en los primeros minutos fue decisiva para el resultado final. Destacó por encima de todos un acertadísimo Sergi Llull, sobre el que Laso no ha modificado su planteamiento de que la mayoría de los minutos los juegue en la posición de base. Por encima de todo, el Real Madrid dio la sensación de ser un equipo con un potencial enorme que tendrá su principal enemigo en cómo manejan sus egos todos los jugadores (muchos de ellos necesitan demasiado tiempo el balón en las manos). Especialmente en la semifinal contra Valencia hubo varios tiros que sonaron a aquello de “ahora me toca a mí que llevo varios ataques sin olerla”.

El Barcelona se vio superado por la intensidad del Real Madrid y no logró engancharse al partido en ningún momento. Me detengo en la figura de Alex Abrines, absolutamente consolidado como jugador importante en su equipo. Abrines tiene personalidad y ofrece un buen rendimiento en defensa apoyado en sus buenas piernas pero en ataque se está especializando demasiado en el lanzamiento de tres puntos. El jugador balear tiene condiciones para ser algo más que un buen tirador. Puede poner el balón en el suelo, ayudar en el rebote y ser más vertical para conseguir acudir más veces a la línea de tiros libres. Limitarse exclusivamente a tirar le reducirá como jugador, seguro que es capaz de corregirlo.

Los bases. En los partidos que enfrentan a Real Madrid y Barcelona hay una gran relación entre el rendimiento de los bases y el resultado final. Sólo cuando Marcelinho Huertas ha estado a un nivel excepcional el equipo de Xavi Pascual se ha impuesto a los blancos. El refuerzo de Satoransky permite al Barça mayor descanso para Huertas y contar con mayor capacidad física en el puesto de base. El jugador checo es un fichaje excepcional pero aun no tiene la experiencia del brasileño en este tipo de encuentros. Sus primeros minutos mostraron un jugador contenido, con demasiado miedo a fallar e incapaz de generar muchos problemas al elemento defensivo más débil del Real Madrid, Jaycee Carroll.