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Archivo de la categoría ‘Carlos Suárez’

“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Gestas y Gestos

Viernes, 13 Junio 2014

La coincidencia con las Finales de la NBA (qué maravilla los Spurs) y el habitual poco tacto en la difusión y promoción del producto, no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida las semifinales de la Liga Endesa. Los dos emparejamientos han tenido (y lo que queda) momentos muy interesantes, propuestas tácticas brillantes, acciones de gran talento y, por encima de todo, un grado de competitividad muy gratificante.

La Final Four a cuestas. Tengo la sensación de que Real Madrid y Barcelona no han borrado de sus cabezas las heridas que dejó la Final Four de Milán. Vaya por delante que los blancos ya están clasificados para la Final, que su serie contra Unicaja ha sido muy exigente y que se presentan como máximos favoritos al título sea cual sea el rival. Dicho esto, la sensación que queda es que el equipo tiene menos confianza en aquellos aspectos del juego en los que había mostrado un salto cualitativo la presente temporada, su trabajo defensivo y el rebote. Este Real Madrid recuerda mucho más al de la primera temporada de Pablo Laso que al de los primeros meses del presente curso. Aquel Real Madrid ya era un gran equipo pero era mucho más vulnerable e inestable que el conjunto que nos ha maravillado durante muchos meses.

La semifinal Real Madrid-Unicaja ha tenido momentos extraordinarios propiciados por la valiente propuesta de Joan Plaza. El técnico catalán acostumbraba a plantear los partidos frente al Real Madrid llevando el partido a un ritmo lento, de posesiones largas que intentaba evitar que los blancos entrarán en “combustión”. La novedad de esta serie ha venido porque Unicaja ha jugado asumiendo muchos riesgos, con un ritmo altísimo de juego y trabajando distintos tipos de defensas con el fin de hacer pensar más de la cuenta al conjunto de Pablo Laso (cuántas pistas ha dado Maccabi). Lo cierto es que el tres a uno final con el que ha resuelto la eliminatoria el Real Madrid suena demasiado contundente para lo igualada que ha estado una serie que debe significar el primer paso de un proyecto que tiene buena pinta como es el malagueño dirigido por Joan Plaza.

Si bajamos al terreno de los nombres, la semifinal ha vuelto a poner en cuestión el momento de forma y, sobre todo, de confianza de Mirotic y la maravillosa longevidad de Felipe Reyes. Por Unicaja, además de la madurez de Jayson Granger me quedo con la aportación de dos jugadores que han mostrado sus condiciones en un momento de máxima trascendencia. Fran Vázquez ha dominado a todos sus rivales del Real Madrid y ha tenido una enorme influencia en que su equipo compitiera cada segundo de los partidos. Carlos Suárez es una gran noticia para Unicaja y para el baloncesto español en general. Durante todo el año ha sido probablemente el jugador más utilizado por Joan Plaza y eso es suficiente aval para ilustrar la importancia de su trabajo en defensa y rebote, la mayor confianza en su lanzamiento exterior, su estabilidad para limitar sus errores y su versatilidad para  generar ventajas desde la posición de “cuatro”.

Fe, trabajo y el aliento del rival. Que Valencia haya llevado su eliminatoria frente al Barcelona a un quinto partido es una gesta extraordinaria, digna de un grupo de jugadores y técnicos que se merecen cualquier premio que les llegue. El equipo ha llegado justo físicamente, con muchos problemas de lesiones y cierta falta de fluidez en su juego. La semifinal pintaba a que iba a terminarse en tres partidos pero Valencia decidió dignificar su temporada y no dejarse ir cuando tenía todo perdido. A partir de ese momento, el Barcelona puso también mucho de su parte. Algo parece haberse roto en Barcelona y tiene pinta de que en el quinto partido en La Fonteta se jugará algo más que la clasificación para la Final. El equipo transmite dudas y ya ni siquiera puede agarrarse a la pareja Huertas-Tomic. Navarro lo intenta pero está muy penalizado por lo obligado que está en defensa con los  exteriores valencianos. Demasiados jugadores  azulgranas aparecen con una interrogación debajo de su número por lo incierto de cual puede ser su rendimiento, o alguien da un paso adelante o Valencia no desaprovechará la oportunidad que tan brillantemente ha conseguido para ganar la serie ante su público.

Suárez y la cara B del estilo

Lunes, 8 Julio 2013

Carlos Suárez no seguirá la próxima temporada en el Real Madrid a pesar de tener contrato en vigor. Mentiría si dijera que la noticia me ha causado sorpresa porque el protagonismo del jugador madrileño en el equipo fue casi testimonial en los partidos decisivos de la temporada pero conviene detenerse un poco más en el asunto y analizar las circunstancias que han rodeado el rendimiento de Suárez, su papel dentro del equipo y las dificultades con las que se ha encontrado en estas temporadas.

Es cierto, el principal problema de Carlos Suárez en sus temporadas en el Real Madrid ha sido la falta de continuidad. Sólo en un par de meses con Messina tuvo un rendimiento constante y alto en el que apuntó a “romper” como el alero alto que tanto necesitaba este país después de la retirada de Carlos Jiménez. Desde que se marchó el técnico italiano Suárez ha alternado momentos puntuales brillantes con partidos donde ha pasado desapercibido acusando la extraordinaria competencia en su puesto y la flexibilidad de Pablo Laso para juntar en pista a jugadores de perfiles parecidos.

Lo que va de una final a otra. Carlos Suárez ha sido titular la mayoría de los partidos de las dos finales de Liga Endesa disputadas por el equipo de Pablo Laso. No lo fue el último partido pero anteriormente compartió minutos iniciales con Rudy Fernández, esta última temporada y con Kyle Singler en la pasada. Sin embargo, su titularidad siempre ha tenido un componente ficticio más que de apuesta real como se ha demostrado en muchos partidos donde incluso siendo bueno su rendimiento en los primeros minutos, no volvía a pisar la pista. Este hecho ha influido en la mentalidad de Suárez que ha percibido de primera mano lo que los demás observábamos en la distancia, que su rol en el equipo disminuía y que su entrenador cada vez valoraba menos su aportación a un grupo que, por la cantidad de jugadores exteriores que manejaba, se podía permitir que hombres como Carroll, Suárez o Darden participaran menos de 15 minutos en algún encuentro.

¿Víctimas de un estilo?.  Me pregunto si el admirado, también por mí, y mucho, estilo de Pablo Laso tiene como cara B que penaliza a jugadores de perfil menos móvil y menos creativos como Carlos Suárez. Es decir, hasta que punto se ha visto perjudicado Suárez por una forma determinada de jugar. Para responder a esta  inquietud hay que volver a la base y afirmar que el destino de los jugadores pasa principalmente por ellos y por lo tanto pensar en que a Suárez le han faltado varios partidos de gran rendimiento seguidos para asentar sus galones en el equipo. A partir de ahí, creo acertado pensar que el alero madrileño es un jugador que necesita continuidad en pista para poder hacerse “visible” porque sus cualidades no enganchan tanto como las de otros compañeros que necesitan constantemente el balón en sus manos para hacerse valer. Así como Felipe Reyes, por ejemplo, ha sabido con el paso de los años adaptarse a cualquier situación y rendir independientemente de los minutos que dispute, Suárez aún no ha alcanzado esa madurez en su juego y esa estabilidad emocional que le permita sacar lo mejor de sí mismo en poco tiempo de juego.

¿Y ahora?. La respuesta al futuro como jugador de Carlos Suárez la tendrá él mismo y su papel en el equipo donde acabe jugando. En sus manos y su cabeza está asimilar esta salida del Real Madrid de la manera más constructiva posible, aprovechar el verano para prepararse y asentarse en el equipo donde firme como un jugador importante reconociendo los compañeros con los que va a jugar y el presumible espacio que va a tener. Con 27 años está en la edad perfecta para impulsar su carrera y huir de la melancolía, quién sabe si quizás en el equipo que rechazó para unirse al Real Madrid.

Mumbrú y Suárez

Lunes, 4 Febrero 2013

La semana previa a la Copa siempre es el termómetro preferido para analistas y aficionados para medir el estado de forma de todos los equipos clasificados para el evento. Si la Copa no hubiera demostrado su singularidad a lo largo de la historia diríamos que se ha reforzado la idea de que el vencedor del cruce Real Madrid-Barcelona es el máximo candidato al título, que el Caja Laboral no parece tan sólido como hace unas semanas y que el lado del cuadro que forman Herbalife Gran Canaria, Uxue Bilbao Basket, Asefa Estudiantes y Valencia Basket parece más abierto que nunca.

El fin de semana tenía una cita de interés en el partido que disputaban Uxue Bilbao Basket y Real Madrid. El enfrentamiento entre estos dos equipos ha deparado grandes momentos de baloncesto en los últimos años. En la previa del partido se conoció que el nuevo seleccionador español, Juan Antonio Orenga estaba sondeando la vuelta de Alex Mumbrú al equipo nacional. La postura de Orenga es absolutamente defendible porque el rendimiento de Mumbrú está siendo más que bueno en los últimos meses. Su capacidad competitiva y el buen uso que hace del juego cerca de canasta le convierte en una alternativa difícil de no valorar. Dicho esto, conviene detenerse un poco más en las repercusiones de esta decisión y mirar con algo más de perspectiva la situación de nuestra selección. Las dudas sobre la posible llamada de Mumbrú las debe generar un Carlos Suárez que está creciendo en sus prestaciones según pasan las jornadas.

La brillantez del juego exterior del Real Madrid ha privado en muchas ocasiones de un justo reconocimiento a la labor del jugador madrileño. Rodeado de compañeros que necesitan acaparar tiros, la continuidad de minutos en pista sin tener un papel importante en el juego ofensivo ha provocado que en muchas ocasiones Suárez pareciera algo “desenchufado”, lógico por otra parte. Por eso, merece destacarse la actitud que está mostrando en los últimos partidos donde no permite que minutos continuos sin lanzar un tiro le afecten a la hora de rebotear, aparecer en segundas y terceras ayudas muy necesarias y dar ese pase extra a un compañero en mejor posición. Madurez, en definitiva.

Ahora que viene la Copa del Rey y ese esperado duelo de Cuartos de Final entre Real Madrid y Barcelona Regal, los antecedentes nos obligan a pensar que Pascual tiene señalados los emparejamientos Mickeal-Suárez, Lorbek-Mirotic como aquellas parejas en las que puede tener una mayor ventaja. Hace un año el Real Madrid empezó a inclinar la final de su parte cuando obligó a Mickeal también a preocuparse de defender a Carlos Suárez. Mentalmente cada canasta del jugador del Madrid en el poste bajo fue un duro golpe al plan previsto por Xavi Pascual. Desde entonces hasta hoy el rendimiento del ex jugador de Estudiantes se ha movido en una discontinuidad en la que no debemos  dejar de valorar la dificultad de su papel en el equipo.

Mumbrú se ha ganado a pulso que se mire con lógica su regreso al equipo nacional, pero muchos esperamos que Carlos Suárez derribe ese pequeño paso que le permita ganarse un sitio en una selección tan necesitada de un “tres” para un lustro.

“Matar” al veterano

Viernes, 24 Febrero 2012

Pasada la Copa del Rey, anda uno repasando las imágenes que nos dejó la cita de Barcelona y empezando a imaginarse como será el resto de la temporada. Además, no olvidamos que es año Olímpico y la especial ilusión que nos hace la próxima cita en Londres. Empezamos a elucubrar con posibles candidatos para formar la selección nacional y cuesta encontrar alguna aparición rutilante que cuestione el grupo de 15 ó 16 candidatos que se manejan en los últimos tiempos. Dos reflexiones sobre esto, los que están son muy buenos y tenemos que disfrutar al máximo lo que nos queda de alguno de ellos porque el futuro, en este caso, no va a ser mejor.

Pero más allá de quién forme el grupo final, que tiempo habrá para analizarlo, pienso hasta qué punto se ha valorado y se valora la trayectoria de determinados jugadores veteranos que han sufrido demasiado desgaste mediático por el mero hecho de llevar mucho tiempo en la élite. Estamos en un país con demasiada tendencia a cansarnos pronto de determinadas caras y todos ( repasando alguno de mis escritos me incluyo) quizás realizamos aseveraciones demasiado categóricas sobre jugadores que merecen mucho más respeto por conseguir lo más difícil de esta profesión, mantenerse durante mucho tiempo en el máximo nivel.

Tengo la sensación de que además, en muchos casos, no hemos hecho un gran favor a los jugadores llamados a reemplazar a estos veteranos ya que les hemos  ponderado mucho más por el mero hecho de representar la novedad  que por verdaderos méritos deportivos. Hay varios ejemplos representativos, me centraré en un par de ellos.

- “Los tres de España”. Pienso en Carlos Suárez, Víctor Claver, Alex Mumbrú, Carlos Jiménez y, aún en menor medida, en Rabaseda. Me alegró muy especialmente el partidazo de Carlos Suárez en la final de Copa del Rey contra el Barcelona. Desde que le conozco siempre me ha parecido un jugador extraordinariamente competitivo, no recuerdo en su etapa de formación un partido de máxima importancia en el que no rindiera al máximo. Sin embargo, en muchos momentos de estas temporadas no ha mostrado ese deseo de ser protagonista de un partido como lo hizo en Barcelona, su presencia fue decisiva en los dos lados del campo. A Carlos Suárez y Víctor Claver les lanzamos entre todos como relevos de los ya curtidos Mumbrú y Jiménez. En esa “campaña” probablemente pecamos de injustos relativizando la aportación de éstos. La verdad es que ni Claver ni Suárez han tenido un rendimiento tan constante como para afirmar con rotundidad que “han retirado” a Mumbrú y Jiménez que, sobre todo en el caso del primero, vienen realizando una temporada excepcional. La presencia de Suárez y Claver en el equipo nacional es muy necesaria para que vayan teniendo más experiencias que puedan ayudar en los diferentes procesos de transición en el equipo nacional pero debemos ser más exigentes con jugadores de su enorme capacidad, que la tienen. Creer en ellos no significa “matar” a veteranos para que se les haga hueco sino exigirles que realmente muestren que son superiores a ellos.

Felipe y Nikola. El caso de Mirotic y Felipe Reyes tiene el interés añadido de que además comparten equipo. La irrupción de Mirotic pareció descentrar en algún momento a Felipe Reyes. El jugador de origen montenegrino es un talento superior de aquellos que pueden marcar una época. Sin embargo, las ganas que tenemos de “más Mirotic” no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida a Reyes. La temporada del capitán del Real Madrid sólo puede calificarse de fantástica. Ante la irrupción de Mirotic ha hecho lo más beneficioso para él, para su equipo y para su compañero de puesto, competir como un animal y “marcar distancias” con el aún inexperto Mirotic en los aspectos del juego dónde es superior. En ese rebote ofensivo que no pelea Niko, aparece Reyes; cuando Lorbek castiga con dos triples porque Mirotic hace ayudas demasiado largas, ahí está Felipe para cortar esa sangría; cuando el partido está más en el barro que para pasos de ballet siempre está Don Felipe Reyes. A todos nos gusta ver acciones plásticas técnicamente o demostraciones de exhuberancia física pero no debemos dejar de ponderar los mensajes actitudinales de muchos jugadores. Felipe Reyes quiere jugar los Juegos Olímpicos y seguir teniendo protagonismo en el Real Madrid, quién no quiera que sea así, que demuestre lo contrario, en el campo, por favor.

Los mensajes del Real Madrid-Barcelona

Jueves, 5 Enero 2012

Se esperaba mucho de este Real Madrid-Barcelona. El equipo madrileño, aún con sus últimas derrotas, venía ofreciendo señales de poderío que anunciaban una mayor capacidad competitiva frente a su eterno rival. El Barcelona Regal sigue siendo un equipo compacto, con un plan muy claro pero que ha perdido algo de frescura y velocidad ofensiva. Tengo la sensación de que el partido no ha dejado triste a nadie. El Real Madrid ha ganado al eterno rival y lidera la liga y el Barcelona ha hecho una segunda parte muy meritoria dónde ha llegado a cuestionar muy seriamente la victoria de su rival.

Los bases. Laso apostó por Sergio Rodríguez para iniciar y, lo más importante, para acabar el partido. El jugador canario no tiene nada que ver con el de la temporada pasada, transmite una sensación de mayor seguridad y confianza aunque en defensa sigue siendo muy vulnerable. Llull vive peleado con el aro pero eso no le quita ganas de seguir intentándolo, pensándolo bien, no hay ningún jugador que confíe más en sí mismo que Sergi Llull, enorme virtud, sin duda. El base del partido fue Marcelinho Huertas, líder, anotador, asistente y controlador de los ritmos en todo momento.

Suárez-Singler, N´Dong-Vázquez. Kyle Singler, aquel jugador estrella en Alicante, parece un Rookie en el Real Madrid. El jugador formado en Duke se vio superado por la exigencia del partido. Paciencia, tiene condiciones, será un jugador útil sin duda. Por contra Carlos Suárez realizó probablemente su mejor partido del curso. Intenso, activo, con ganas de ser protagonista, sólo sufrió cuando Mickeal tiró de galones al comienzo de la segunda parte. El Cara y Cruz del Barcelona Regal lo protagonizaron N´Dong y Vázquez. El jugador africano vive su mejor momento profesional superada ampliamente la treintena mientras que el pívot gallego, habitual martillo del Real Madrid, se dejó la energía en el hotel.

Tomic, por fin. Los fans de Ante Tomic estábamos sufriendo mucho esta temporada. Nada mejor que su rival favorito, el Barcelona Regal, para elevarnos los ánimos. El pívot croata tuvo más continuidad en su juego y fue una referencia interior constante para sus compañeros. Además, anotó dos tiros libres importantes sin fallo. Sigo pensando que es un activo de presente y futuro valuiosísimo para el Real Madrid al que se le valora poco sus buenas prestaciones en las grandes citas.

La personalidad de Laso. Quedaban menos de tres minutos para el final del partido y Laso sentó a Carroll para meter a Pocius en el partido.  No hay duda de que el técnico madridista es tan atrevido en su propuesta de juego como en sus decisiones. Pocius es un jugador más importante para el Real Madrid por las carencias de sus compañeros que por sus propias habilidades. Es, con mucho, el mejor defensor de jugadores exteriores. La apuesta de Laso le salió perfecta porque el Lituano, propenso a tomar malas decisiones en ataque, anotó canastas decisivas. La valentía suele tener premio.

Suárez, y van…

Mircoles, 24 Agosto 2011

Tiene un punto macabro que un mismo jugador se quede a las puertas de vivir una competición internacional por tercer año consecutivo. Lamentablemente, el exitoso Método FEB también incluye entre sus propuestas un reality veraniego que entre pachangas y pachangas ofrece a los espectadores la posibilidad de elucubrar sobre quién será el próximo descarte del seleccionador. Me repito, lo sé, pero indigna señalar de una manera tan evidente a determinados jugadores. Cualquier seleccionador debe saber lo que pueden ofrecer todos sus jugadores en cada momento. Scariolo es un trabajador incansable que habrá visto más de 60 partidos este año de cada uno de ellos y tendrá toda la información disponible a su alcance. De verdad, ¿es necesario todo esto?

Suárez vs San Emeterio. Desde el momento en que Claver ha jugado toda la preparación de “cuatro” parecía difícil que fuera uno de los descartados. El jugador de Power Electronics ofrece la posibilidad de explorar nuevas vías ofensivas con falsos jugadores interiores que abran más el campo. Será difícil que juegue más de 10 minutos en algún partido, pero su presencia se aventuraba como segura. Otro de los señalados era Víctor Sada pero se ha filtrado desde hace tiempo que Scariolo quería tres bases y los recientes problemas físicos de Ricky Rubio parecían consolidar la posición del excelente Sada que, a buen seguro, será importante en algún partido del próximo Campeonato de Europa.

Por lo tanto, vislumbrada la estructura del equipo, parecía claro que la decisión estaba entre Suárez y San Emeterio. Mirándolo así, la elección de Scariolo está amparada en la lógica. No me atrevo a asegurar que San Emeterio sea mejor que Suárez pero sí parece más preparado para un rol más secundario que el madrileño. San Emeterio parece más maduro para adaptarse rápidamente a las exigencias del partido, sabe fabricarse mejor sus propias acciones ofensivas y, con los años, ha aprendido a no restar cuando no se encuentra acertado.

Poco tiene que reprocharse Carlos Suárez de su pasada temporada. Hasta la marcha de Messina sus actuaciones disimularon muchas carencias del equipo, posteriormente le costó algo más porque quizás percibió menos confianza de la que se había ganado. Ahora se lleva un nuevo varapalo que debe revertirlo en un nuevo estímulo para seguir creciendo como jugador y recibir el premio de una convocatoria definitiva para un campeonato internacional con España. Lo logrará, aunque mirará con cierto recelo si en la lista hay más de doce, normal.

Las dos Ligas, los “descartes” y las piernas de Sergio

Lunes, 4 Octubre 2010

Si algo ha llamado la atención de esta primera jornada de la ACB son los numerosos partidos resueltos con amplias diferencias en el marcados, ¿señal de algo?, ¿simple casualidad?. Mucho me temo que la Liga de las dos velocidades que se apuntó en el curso pasado se ha consolidado en la presente edición y que más partidos de los que deseamos se habrán resuelto antes del descanso.

Es lo que hay, la crisis en el mundo del baloncesto es un espejo de la realidad española, los débiles son los más afectados, demasiados equipos que bastante tienen con sobrevivir que afrontan sus encuentros contra los “grandes” como meros trámites en espera de un partido contra alguien de su “liga”. Esta realidad es asumida por todos y los equipos más poderosos se esmeran en no conceder ninguna opción a la sorpresa, conocedores de que hay partidos que sus más inmediatos rivales no perderán.

Los descartes… y Mumbrú. En esta primera jornada, con el Mundial de Selecciones muy reciente, es curioso observar la particular reivindicación de dos descartados de la Lista de Scariolo. Meritorio el caso de Carlos Suárez, sin duda el jugador del Real Madrid que mejor ha rendido en el primer encuentro contra su ex-equipo Estudiantes. Ni Antúnez, en su momento, ni Alberto Herreros ni los hermanos Reyes pudieron con los nervios en la misma situación en la que Suárez resultó decisivo. Otro “descartado”, Rafa Martínez se “sale”  en la primera victoria de su equipo en la temporada mientras que Alex Mumbrú cierra muchas bocas y destaca en la primera victoria de ese equipo con tremendo olor a play off que es el Bizkaia Bilbao Basket.

Sergio, tres años después. Tenía enorme curiosidad por ver a  Sergio Rodríguez en acción, uno de los jugadores de mayor talento de la competición. El base canario va a ser un jugador importante en el Real Madrid. Debe comprender que las exigencias de Messina en defensa son altísimas porque siempre tiene el recurso de Llull para jugar en esa posición. Rodríguez ha venido algo mejorado en defensa (pero con mucho margen aún), con mayor aplomo y seguridad en sus acciones y manteniendo intacta su capacidad creativa con el balón en las manos. Sin embargo, lo que más me ha sorprendido es su debilidad en el tren inferior que le ha restado un punto de explosividad en todas sus acciones. Quizás es algo coyuntural debido al trabajo acumulado en pretemporada, pero si ya asumimos que en Estados Unidos la evolución técnica es limitada y encima nos los “devuelven” en peor estado físico….

Espléndida Serbia

Mircoles, 8 Septiembre 2010

Minutos después de acabar el partido de cuartos de final del Mundial de Turquía que ha dejado a España fuera de la lucha por las medallas conviene aparcar análisis más generales (que llegarán) y dedicar unos momentos a pensar y saborear este espléndido partido de baloncesto entre dos grandísimas selecciones. Es duro que el actual Campeón del Mundo se quede lejos de repetir éxito, pero este hecho no debe evitar reconocer el sensacional partido de una Serbia que ha dignificado como no había hecho en mucho tiempo la brillante historia de su baloncesto.

El Tablero. En la partida de ajedrez Ivkovic-Scariolo, el técnico balcánico empezó tomando la iniciativa dando una lección de como ocupar los espacios en ataques. Serbia hizo el campo de ataque muy grande aprovechando la versatilidad de sus jugadores y España sufrió para defender tanto espacio. No nos han hecho daño jugadores muy creativos con el balón en las manos, sino aquellos que han tenido la virtud de ocupar el mejor espacio en cada momento. La mayoría de los lanzamientos balcánicos vinieron de ventajas generadas jugando de cara al aro. Los dos mejores tiros defendidos fueron los dos últimos, también anotados por Keselj y Teodosic. En defensa, Ivkovic recurrió por momentos a una zona de ajustes que condicionó el ritmo de España y anuló la conexión con Marc Gasol en el juego interior.

Inconsistencia y Ritmo. España ha jugado un buen partido, conviene recordarlo para los mensajes apocalípticos que se nos avecinan, pero ha sido un equipo inconstante y poco sólido. La inconsistencia ha sido la nota dominante durante todo el campeonato, al equipo le ha costado tener un buen rendimiento continuado en los partidos, probablemente debido más a desconexiones mentales que a factores tácticos. Por otra parte, España tampoco hoy ha encontrado el ritmo adecuado a sus intereses, quizás sorprendida por el descaro con el que Serbia ha afrontado el partido, una imagen muy alejada de la especulativa selección que nos imaginábamos.

El dilema de la última falta. Cuando te anotan un triple desde más de 8 metros para ganar el partido hay que dar todo el mérito al ataque. La posibilidad de tener la última posesión para empatar o ganar el partido se esfumó una vez se dejaron transcurrir demasiados segundos a Teodosic con el balón en las manos. Si no se hizo cuando restaban 10, 12 segundos la opción de defender era la correcta y un tiro tan lejano parece una buena respuesta de la defensa. Con el quinteto serbio la opción más factible hubiera sido una falta a Velickovic cuando inició la acción de bloqueo sobre Teodosic pero insisto, parece poco reprochable la última defensa de España una vez que se decidió no hacer falta.

El “Tres” y el “Cuatro”. Serbia nos ha machacado en los puestos de “tres” y “cuatro”. Entre Bjelica, Keselj, Velickovic y Savanovic han anotado más de 60 puntos. El dato es lo suficientemente contundente para que nos planteemos una reflexión de cómo vamos a ocupar esos puestos en el futuro y cómo lo hemos hecho en el presente. La exhuberancia de Rudy y Navarro han eclipsado la necesidad de ir encontrando alternativas válidas al eterno Carlos Jiménez. La gran actuación de Jorge Garbajosa en este Mundial sirve para tapar la boca a todos aquellos que cuestionaban su posición de indiscutible en el grupo. El problema es que bajo el colchón que te dan las medallas, quizás la Federación tendría que haber planificado dando algo más de espacio a jugadores que en un plazo medio de tiempo se antojan imprescindibles para el equipo nacional. En este sentido, jugadores como Suárez o Claver (que es como si no hubiera ido) están perdiendo la oportunidad de acumular experiencia al abrigo de sus laureados  compañeros. Hay veces que no conseguir un medalla se ve compensado con el paso del tiempo por las vivencias que ofreces a determinados proyectos.

España ha perdido haciendo un buen partido ante un rival que ha sido mejor y que ha jugado cerca de su máximo nivel. No hay más. Queda acabar de la manera más digna posible y aprovechar la derrota para dejar a un lado el autobombo, las giras a medida y pensar seriamente cómo queremos que se realice la tan manida “transición”.

Contra el método “Descartes”

Mircoles, 11 Agosto 2010

Fernando San Emeterio es el jugador que finalmente completará la Selección española que acudirá al Mundial de Turquía. El jugador del Caja Laboral obtiene un justo premio a su brillante temporada y acudirá por primera vez a una cita mundialista en la que no estará Carlos Suárez que también hubiera merecido representar a España pero que se ha visto perjudicado por la mayor versatilidad de San Emeterio y la confianza de Scariolo en Mumbrú al que reconoció como “intocable” desde el primer momento.

El casting público al que se han visto sometidos estos dos jugadores no parece propio de estos tiempos. Si después de 9 meses de competición no se puede evaluar qué puede ofrecer cada jugador es que algo no funciona. Entiendo que  hay que manejar otro grupo de jugadores que estén en forma ante posibles lesiones pero parece más lógico que todos sepan claramente su papel desde el principio. La situación vivida en los últimos días por Suárez y San Emeterio parece innecesaria salvo que ellos supieran la decisión final desde hace tiempo.

Las posibilidades tácticas que ofrece San Emeterio de adaptarse a la posición de “dos” y “tres” y su mayor versatilidad defensiva han resultado decisivas a la hora de su elección. Además el jugador del Caja Laboral ha sabido manejarse mucho mejor estos últimos días dónde ya era muy público (demasiado) que entre él y Suárez se jugaban la última plaza.

Carlos Suárez se ha mostrado más nervioso e inseguro, queriendo demostrar su valía en cada acción. Aún así, estamos ante un jugador básico para el futuro de nuestro equipo nacional y debe hacer valer su capacidad permanente de superación para seguir progresando en aquellos aspectos del juego que le han alejado del Mundial de Turquía.

Por lo demás, la preparación de España avanza con buenas sensaciones. El equipo se siente cómodo en los sencillos movimientos tácticos planteados por Scariolo que incentivan la creatividad del grupo y la recuperación de LLull dará todavía más energía a la segunda unidad. El partido jugado ayer en Eslovenia será tremendamente útil para extraer conclusiones, lástima que el resto de los amistosos sean tan a medida….