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Historia de una decepción

Viernes, 15 Septiembre 2017

No formaré parte del bando de los apocalípticos ni de los desagradecidos. La selección española ha caído en unas semifinales del Eurobasket, las décimas consecutivas y optará con todas las garantías a una nueva medalla continental. Tampoco creo que sea positivo cerrar los ojos y obviar la pequeña decepción se supone la derrota frente a Eslovenia, no tanto por el mero resultado en sí, sino porque  España no compitió cerca de su mejor nivel. Es asumible el mayor entusiasmo esloveno, propio de quién se encuentra ante una oportunidad única, pero deja mal sabor de boca esa percepción de que los nuestros tuvieran su peor partido defensivo en el peor momento.

El encuentro dejó la sensación de que Eslovenia superó a la selección tanto en planteamiento como en disposición. Kokosvov demostró un buen conocimiento de nuestra selección y explotó al máximo carencias de las cuales veníamos avisados y sobre las que se debe prestar atención en los próximos años, especialmente la ausencia de tiradores y de jugadores creativos en el uno contra uno. El plan de Eslovenia imitó varios aspectos de lo que realizó Turquía en el encuentro de octavos de final. Concedió opciones de tiro a costa de evitar que los Gasol jugaran cómodos y lograron que éstos no conectaran con sus compañeros ni entre ellos (cuando los pívots no logran pasarse entre ellos es mal síntoma).

Aunque eficaz en fondo y forma, el destino del partido no pasó exclusivamente por la defensa eslovena y el escaso acierto en el lanzamiento exterior español. Lo más sorprendente de la semifinal resultó el bajísimo nivel defensivo de España. Cierto es que los eslovenos lanzaron con gran acierto pero discrepo de los que justifican el resultado sólo en este aspecto. Ni siquiera comparto que se trabajara especialmente mal sobre Doncic y Dragic que no tuvieron grandes porcentajes en el tiro. El problema de España fueron las canastas fáciles concedidas, el deficiente balance defensivo y la ausencia de esa solidaridad que ha sido santo y seña de este colectivo. En ningún  momento España logró alterar el “timing” de pase esloveno y eso es peligrosísimo ante un equipo en el estado anímico de los balcánicos que crecieron y crecieron ante la falta de cualquier atisbo de duda que les pudiera plantear la defensa de los de Scariolo.

La propuesta de juego eslovena merece destacarse porque es vistosa para el espectador y quizás representativa del estilo de juego que parece imponerse. A lomos de los excepcionales Dragic y Doncic y explotando como nadie los espacios, Kokoskov ha construido un equipo en el que todos tienen muy claro cuál es su papel. Asumiendo el peso de sus dos talentos exteriores, el factor que hace crecer a los eslovenos es la capacidad física y el talento de Randolph y el buen trabajo de Vidmar cerca del aro. En estos dos jugadores está el destino de Eslovenia en la final además de en su trabajo defensivo, más inteligente que intenso.

España, en cierto modo, representa una propuesta poco habitual en estos tiempos. Un equipo construido en torno a la convivencia simultánea de los Gasol que deberá afrontar paulatinamente una transición en la que tiene que encontrar perfiles determinados que parecen no abundar, especialmente exteriores que tengan en su cabeza como primera opción tirar desde larga distancia. Mejor centrarse en lo más cercano,  esto es,  la disputa por la medalla de bronce, que sería un final fantástico para uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, Juan Carlos Navarro. ¡¡A por ello¡¡

España-Eslovenia en claves

Mircoles, 13 Septiembre 2017

España y Eslovenia disputarán un puesto en la final de la presente edición del Eurobasket. Dos selecciones invictas que han alcanzado las semifinales con cierta autoridad y cuyas propuestas son, en gran medida, antagónicas. España se construye a partir de su juego interior y alcanza su mejor nivel cuando sus “pequeños” explotan los espacios que les generan los hermanos Gasol. Eslovenia está determinada por la creatividad de sus “combos” pero ha llegado a su plenitud competitiva cuando Vidmar y Randolph han sabido explotar la atención que generan Doncic y Dragic. ¿Favorita?. España, por experiencia y, sobre todo, por la mayor solidez que exhibe en defensa y rebote.

Ritmo. Me gusta que España corra aprovechando su defensa y capacidad reboteadora. No debe privarse de conseguir estos puntos “gratis” en la semifinal, eso sí, tiene que tener la cabeza fría para no convertir el partido en un correcalles. En este escenario, Eslovenia igualará el hecho de contar con menos variedad de recursos ofensivos.

Profundidad.  España cuenta con mayores alternativas desde el banquillo que una Eslovenia que ha crecido en el campeonato a medida que ha reducido los minutos de sus jugadores de rotación. Eslovenia se beneficia de este hecho por la confianza con la que juegan los chicos que disponen de minutos pero se ve perjudicada por determinadas concesiones defensivas donde, especialmente Doncic y Dragic, tienden a dosificarse. Es fundamental que estos dos superclases se sientan presionados en su labor defensiva. En este sentido, es importante que Rubio siga mostrándose agresivo, que el “Chacho” castigue a sus pares y que Sastre, San Emeterio y Juancho Hernangómez sigan mostrando determinación e incluso se atrevan, en el caso de los dos últimos, a explorar terrenos que han pisado poco en el campeonato como el poste medio.

¿Qué tapamos con la manta?. Es raro el ataque que Eslovenia no utiliza una situación de “pick and roll” para Dragic o Doncic. Lo ideal es que España pueda ir alternando situaciones defensivas que obliguen a pensar a estos jugadores. Mi opinión es que la prioridad debe ser proteger divisiones profundas y continuaciones ganadoras de Randolph y Vidmar a costa de conceder algún tiro exterior de más de sus estrellas. Eslovenia no gana por los triples de Doncic y Dragic sino por las faltas que provocan, los tiros de alto porcentaje que consiguen,  las continuaciones de sus interiores y los tiros librados que conceden a sus compañeros.

El peso de la defensa. Ya he comentado que Eslovenia deja momentos defensivos que exhiben cierta sospecha. No creo que, por lo menos en los primeros minutos, se obsesione con excesivas ayudas sobre los hermanos Gasol. El paso del tiempo hará que se vayan cerrando más y pongan a prueba el tiro exterior de los de Scariolo. España no ha necesitado hasta el momento utilizar durante muchos minutos defensas alternativas, algo que puede ser de utilidad en la semifinal, fundamentalmente para alternar el ritmo ofensivo esloveno.

En definitiva, una semifinal con una  pinta estupenda, con grandes talentos en la pista en la que España cuenta con recursos para llevar a Eslovenia a un terreno que no ha pisado en todo el Eurobasket, el  terreno de la duda.

Un “agradable” mal rato

Domingo, 10 Septiembre 2017

Un pasito más de España hacia la lucha por las medallas en un partido poco vistoso contra Turquía. Los 17 puntos de diferencia final no reflejan la dureza de un partido, tácticamente dominado por Turquía durante algunos momentos, y que la selección española ha sacado adelante por experiencia, tranquilidad y, fundamentalmente, por calidad.

El mensaje de Sergio Scariolo respecto a cómo determinará el rendimiento defensivo la suerte de España en el Eurobasket parece haber calado en el equipo y este duelo de octavos de final reforzará la confianza de sus jugadores en esta faceta de juego. Se percibe una buena preparación de los partidos y una buena disposición para que cada jugador haga lo que tiene que hacer e incluso algo más. Es cierto que en algún momento ha faltado algo de solidez en el control del rebote defensivo pero también condicionado por la movilidad y agresividad de los exteriores turcos atacando el aro.

Como decíamos, la propuesta de Turquía ha exigido a España al máximo. Los turcos ayudaron con criterio sobre los Gasol y, sobre todo, evitaron que recibieran en buenas posiciones. Se ha echado de menos mayor agresividad de Pau Gasol para trabajar posiciones más cercanas cuando le ha defendido Osman y una mejor ocupación de los espacios para encontrar mejores posiciones de pase y tiro. En general, a pesar de que España siempre ha llevado la iniciativa, el partido transmitía más la sensación de que estaba en el ritmo y propuesta que pretendían los turcos que, eso sí, más allá de su corazón han demostrado que han acudido con un equipo justo de talento y profundidad.

Disminuida la producción anotadora de los Gasol por el buen trabajo colectivo turco, España se ha apoyado en el rendimiento de sus bases para consolidar sus ventajas y confirmar su victoria. El matiz de este Eurobasket es que, seguramente, es la primera competición en que Ricky Rubio y Sergio Rodríguez comparten un momento óptimo de confianza que se refleja en que los dos aportan en aquellos aspectos en los que menos se les espera. Espoleado por el mensaje que manda Rubio en los minutos iniciales, el “Chacho” muestra una buena actividad defensiva que completa con su habitual descaro y personalidad en ataque. Dado que el día no estaba para que Pau  y Marc Gasol pudieran recibir con comodidad, Sergio Rodríguez ha tomado el mando anotando y poniendo en juego a los hermanos a través de brillantes pases jugando “pick and roll”. Rubio ha aportado su habitual actividad defensiva y puntos muy valiosos exhibiendo, como en todo el Eurobasket, mayor confianza en su lanzamiento donde está aprovechando el tiempo que le concede el scouting rival y la calidad de los pases de sus compañeros.

La victoria frente a Turquía no ha sido brillante pero sí que es de las que refuerza a los equipos porque ha superado un buen planteamiento y ha permitido exhibir varios de los recursos que se suponen. Scariolo ha acertado ajustando la defensa apostando por Juancho Hernangómez durante varios minutos en la posición de “cuatro” al igual que en jugar los minutos decisivos con sus dos bases en pista porque también el encuentro ha confirmado que se echan de menos generadores de ventajas exteriores con el dribling. España pasa a cuartos de final después de un partido duro y lo más importante, útil, que deja como principal aspecto de mejora el juego en contraataque y llegada, aspectos en los que el grupo siempre ha mostrado disposición y clarividencia.

España y los buenos principios

Viernes, 1 Septiembre 2017

Es difícil ser prudente con las expectativas de España en este Eurobasket después del enorme rendimiento de la selección en el partido frente a Montenegro. Conviene hacerlo, sin embargo, porque esto es muy largo y basta un mal día para irse a casa antes de tiempo. No es más favorita España al título después de la victoria frente a Montenegro pero es gratificante reencontrarse con un baloncesto de tan alto nivel que tiene en la solidaridad en ambos lados de la pista su idea principal.

Lo cierto es que, además del excelente nivel de juego, da la sensación de que el equipo acude muy mentalizado en cuanto a aquellos aspectos sobre los que tiene que poner el acento para exprimir al máximo el elemento diferencial que suponen los hermanos Gasol y sus complementarios bases.

El reiterado mensaje de Sergio Scariolo en todas sus comunicaciones respecto a que la suerte del equipo vendrá muy relacionada con el rendimiento defensivo ha tenido una respuesta muy positiva por el equipo. El impacto de Ricky Rubio en este sentido es altísimo por su actividad en líneas de pase y su inteligencia para manejar fintas y ayudas defensivas. A lomos de Rubio y con la protección que ofrecen los Gasol, España ha sabido exprimir todas las carencias de Montenegro, esto es, mal trabajo sin balón, deficiente ocupación de los espacios, poco talento para el pase y nula disposición para jugar a otra cosa que no sea un ritmo cansino en media pista.

Montenegro ha planteado un partido para llevar a España a pocos puntos y se ha llevado casi 100 porque su propuesta no ha hecho sino aumentar la confianza de un grupo que conjuga confianza y humildad en la pista como pocos. El partido ha confirmado el potencial del grupo de Scariolo que tiene la idea clara de jugar a partir de los Gasol, que es mucho mejor que jugar para los Gasol. El matiz diferencial viene dado por el hecho de que técnico y compañeros tienen muy claras la capacidad de Pau y Marc para aportar en muchas facetas además de la anotación y porque están muy pendientes de crear mecanismos que exploten la atención que generan. Conviene detenerse en la madurez de los hermanos Gasol y su extraordinario conocimiento del juego, una vez más. Antes del partido los Vucevic, Dubljevic y Todorovic añadían cierta incertidumbre al resultado. Todos ellos son buenos o muy buenos jugadores que no llegan a la excelencia de los nuestros porque no son capaces de implicar tanto a sus compañeros ni superar el muro mental que les supone no anotar con continuidad.

Si Ricky Rubio ha mandado el primer mensaje respecto a la intensidad, Sergio Rodríguez ha aportado brillantez y un punto más de velocidad en el juego. La solidez de esta pareja es fundamental para España. Los equipos seguirán poniendo a prueba el tiro de Rubio y la defensa de Rodríguez pero ambos llegan en un momento óptimo de confianza que contagian a los que le rodean.

Los objetivos de la primera fase son mejorar automatismos, identificar como camuflar carencias, obtener victorias que faciliten, a priori, buenos cruces y no “perder” jugadores por el camino. Quizás, por tanto, tenga más valor este primer triunfo por el “cómo” que por el “qué”. Todos los jugadores han aportado, se ha protegido el físico de aquellos que tendrán más desgaste y hemos asistido a momentos brillantes de aquellos que tendrán el complicado reto de mantener el nivel de este grupo.

La dictadura del pase

Martes, 22 Agosto 2017

Hace tiempo que España nos acostumbró a ser prudentes con las conclusiones que deparan sus partidos de preparación. Hace tiempo también que dejó de merecer la pena cuestionar rivales y entorno de estos partidos, porque el callo del equipo hace que tengan muy presente saber los momentos en los que hay que “ponerse”.

La lesión de Llull durante la preparación y la ausencia de habituales como Reyes, Mirotic o Rudy Fernández concedían quizás algo más de interés a esta preparación para ver las diferentes alternativas que elegía Scariolo. Confirmada la presencia de Vives y Oriola, y a  falta de que se disputen los partidos preparatorios con más miga, sí se pueden adivinar algunas de las intenciones y certezas que presenta un combinado que, como he comentado en otras ocasiones, es tan favorito como el que más a conseguir el título.

Principio y fin. Los Gasol son el punto de partida del juego del equipo. Ellos determinan la organización ofensiva y los planteamientos defensivos. Absolutamente lógico. Su convivencia en el campo posibilita disponer de los dos mejores pasadores interiores del mundo con todo lo que significa. Los hermanos Gasol además tienen amenaza desde la línea de tres puntos lo que permite una distribución de espacios adecuada. Me gusta mucho como ambos están manejando esta amenaza en el lanzamiento exterior en estos partidos. Como un recurso, pero sin  olvidar que donde marcan diferencias es jugando cerca del aro. Los Gasol darán muchos tiros librados a sus compañeros. La mayoría de exteriores del equipo son eficaces lanzadores a “pies quietos” y pocos son capaces  de generar sus opciones habitualmente después de bloqueos indirectos, por lo que los hermanos Gasol ayudarán a que encuentren lanzamientos en las situaciones más ventajosas para ellos. La presencia simultánea de Pau y Marc ocupará mucho tiempo del scouting de los rivales que intentarán buscar la manera de castigarles explotando el uso del “cuatro” abierto en ataque. Scariolo está usando los partidos para ofrecer distintas respuestas colectivas ante este hecho (eso sí,  Ndour generó bastantes problemas..).

Entre los jugadores que son capaces de fabricarse tiros después de bloqueos está Álex Abrines. De momento, el balear sigue mostrando esa versión contenida que evita que cualquier partido suyo pueda calificarse como malo… pero tampoco como bueno. No es buena cosa que con 24 años la mayoría de las veces se pase inadvertido.

El ritmo. Me gusta la intención de España de jugar rápido. Aprovecha las virtudes de Ricky Rubio y Sergio Rodríguez y explota la actividad de tipos como San Emeterio, Sastre, Juancho Hernangómez y, sobre todo, un Pierre Oriola cuya movilidad e intensidad parecen gozar de la confianza de Sergio Scariolo por encima de un Willy Hernangómez que también ha tenido muchos momentos positivos. Las soluciones de contraataque y juego en llegada darán muchos puntos a España, sobre todo si la defensa alcanza una solidez que realmente está siendo difícil medir en los partidos de preparación disputados.

La alternativa. La solución de juntar a Rubio y Rodríguez en el mismo quinteto ya ha sido explorada por Sergio Scariolo y estoy convencido que la veremos en algunos finales de partido. Compensará la creatividad que aportaba Llull y ayudará a liberar algo a los Gasol.  Los dos bases de España son una garantía. Rubio es más sólido en defensa mientras que Rodríguez tiene más puntos en sus manos. Los dos comparten gran capacidad para pasar por lo que ayudan a confirmar esa sensación optimista que desprenden todos los equipos que cuentan con buenos pasadores.

Vivir sin LLull

Martes, 15 Agosto 2017

Tenía un gran interés por ver el rendimiento de Sergio LLull en el próximo Eurobasket. El jugador balear venía de realizar, seguramente, la mejor temporada de su vida y ya nadie cuestiona su estatus de estrella en el baloncesto europeo.

La grave lesión sufrida en el encuentro amistoso frente a Bélgica privará, a corto plazo, a la selección española de un elemento diferencial  en su juego exterior y al Real Madrid durante varios meses del líder de uno de los mejores periodos de su historia.

La importancia de Llull en España nunca ha alcanzado la trascendencia que en el Real Madrid. Es lógico, la presencia de otros grandes bases como Rubio o Rodríguez y, sobre todo, de los hermanos Gasol, no obligaba a que el balear  tuviera el rol de imprescindible que se ha ganado en su club.  Este hecho no impide reconocer que la ausencia de Llull representa un enorme inconveniente para el grupo que dirige Scariolo. Además de su versatilidad y capacidad para generarse sus propios puntos, la confección del equipo obligaba a pensar que Llull podría explotar uno de los aspectos que han elevado su dimensión como jugador, su mejora en las lecturas del juego  de bloqueo directo.

El estado físico de Navarro es otro aspecto que hace que la ausencia de LLull tenga mayor trascendencia. Navarro es un mito de nuestro deporte pero ahora mismo no es realista pensar que su rol cambiará con la ausencia de Llull. Son por tanto, San Emeterio, Abrines, Sastre y Vives (si los dos últimos forman parte de la lista definitiva) los que tendrán que asumir mayor peso en el juego.

De todos ellos, confío en la estabilidad y nivel competitivo de San Emeterio, creo que Sastre ha demostrado en Valencia Basket su capacidad para responder con solvencia en ambos lados de la pista y sobre todo espero un gran paso delante de Álex Abrines. El jugador de Oklahoma City Thunder tiene una oportunidad para responder a las expectativas que generó en su etapa en las selecciones inferiores. Alguien podría decirme que Abrines juega en la NBA y eso es ya un aval más que suficiente pero creo que el mallorquín tiene tantas condiciones que cabe exigirle mucho más que ese papel de tirador al que parece que encamina su carrera. Quién sabe si el hecho de saberse importante nos traiga de vuelta a ese Abrines que atacaba el aro con decisión, que no tenía miedo de poner el balón en el suelo y que aportaba puntos aprovechando su buena disposición para correr el campo.

Si Abrines no aporta ese plus, otra posibilidad que podría indagar Scariolo es hacer coincidir en pista a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez, liberando algo más al canario en la faceta anotadora y tomando el relevo de Llull en los movimientos que ya tenía preparados para el jugador del Real Madrid.

Las elecciones de Scariolo y los partidos de preparación nos darán una idea de cómo se adapta España a la ausencia de Llull. Los Gasol, el entusiasmo de los Hernangómez y la pareja de bases siguen haciendo de este grupo tan candidato como el que más al título europeo.

Tiempo habrá para ver la repercusión de la ausencia de Llull en el Real Madrid. De momento, es justo reconocer la cabeza fría en la reacción inmediata mirando primero en los activos con los que se cuenta antes de acudir de manera desesperada al mercado.

Madurez, generosidad, talento y memoria…

Jueves, 18 Agosto 2016

No esperaba una diferencia tan grande entre España y Francia en el encuentro de Cuartos de Final. En absoluto me ha sorprendido el nivel de la selección española pero intuía una Francia más competitiva, más dura, con más corazón y determinación para tratar de llevar el partido a su terreno.

La realidad es que la brutal puesta en escena de España y su preparación del partido hicieron mella en los jugadores franceses que se encontraron de nuevo ante su pesadilla más recurrente en los últimos años. Gran parte de esta victoria olímpica tiene su origen en el extraordinario encuentro que disputaron ambas selecciones hace casi un año en Lille, donde Pau Gasol “destrozó” a los entonces anfitriones. El técnico francés, Vincent Collet apostó por que en Brasil no ocurriera lo mismo pero olvidó que Gasol no es de aquellos que entra en barrena si no logra anotar sino que es capaz de interpretar qué precisa su equipo en cada momento. También España supo utilizar los recuerdos en su beneficio mostrando la seguridad, confianza y personalidad de todas las generaciones campeonas.

Desde la atención generada por Pau Gasol fue asentándose España. Rudy Fernández y el mejor Mirotic aprovecharon los espacios mientras que Llull y Rubio incomodaban a De Colo y Parker hasta el punto de no permitirles “entrar” en el partido. Con el aire a favor que dejaron los titulares, la “segunda” unidad respondió con grandeza. Navarro no está brillando en el tiro pero deja dos o tres pinceladas en forma de pases muy brillantes cada partido, Claver da presencia física y actividad defensiva, Sergio Rodríguez aporta talento y puntos, Felipe Reyes es Felipe Reyes y Willy Hernangómez mostró personalidad para atacar el aro sin dejarse intimidar por el físico de los franceses.

El pegamento que une al equipo español y que lo diferencia del resto es la generosidad de sus jugadores. España tiene exteriores brillantes en el pase y el mejor pívot pasador del mundo. Cuando todos los jugadores tienen voluntad de encontrar la mejor posición de sus compañeros y la ocupación de espacios y juego sin balón ayuda, el pase marca diferencias.

Mencionadas varias virtudes ofensivas, conviene resaltar que el trabajo defensivo de España está siendo extraordinario en fondo y forma. Es mérito de Scariolo y su cuerpo técnico la capacidad que tienen para explotar al máximo las virtudes de sus jugadores y camuflar aquellas debilidades individuales de determinados jugadores (por ejemplo la defensa zonal en los momentos de convivencia de Rodríguez y Navarro).

¿Se puede?. Antes del comienzo del Torneo veía inalcanzable a Estados Unidos para cualquier rival. Si tomamos como referencia los tres últimos partidos de España y de los americanos empiezo a pensar que hay alguna opción. El nivel defensivo de USA no tiene nada que ver con otras citas y el paso de la competición no ha servido para “sumar” jugadores sino para reducir sus amenazas, eso sí, tremendas. No se me calentará la boca diciendo que España es favorita, en realidad sus opciones son pocas, pero existen, pasan por cuidar el balón, dominar el rebote y explotar el a veces irracional uso de manos de Estados Unidos en defensa atacando con decisión el aro. Por esos factores, otros más y uno fundamental, que los americanos no tengan un buen día en el tiro. Estos jugadores nos han regalado tantos momentos maravillosos que merecen que podamos pensar que pueden firmar un epílogo inolvidable a su historia.

Francia, otra vez..

Martes, 16 Agosto 2016

¿Qué hacemos con los niños?, ¿Dónde vamos de vacaciones? y ¿Cuándo jugamos contra Francia en baloncesto? pueden ser algunas de las preguntas que se repiten en muchos hogares cuando se acerca el verano. En efecto, el enfrentamiento contra la selección “vecina” en algún cruce decisivo es todo un clásico y se repite cada verano en el último lustro.

España ha vuelto a demostrar en su encuentro frente a Argentina que se maneja perfectamente en los partidos de “todo o nada”. Por eso, porque la “historia” con Francia juega a su favor y por el nivel de sus dos últimos partidos, podemos ser optimistas respecto a las posibilidades de nuestra selección. Conviene estar preparados, eso sí, para un partido durísimo, en el que España tendrá muchos problemas para jugar al mismo ritmo que contra lituanos y argentinos ya que el seleccionador francés sabe que las opciones de su equipo pasan por llevar el partido a media pista, a posesiones largas y donde la superioridad física de su equipo tenga más peso que el mayor talento español.

Comparto con Scariolo la apreciación de que Francia es, después de Estados Unidos, el rival más duro para España. La madurez y el talento de De Colo, en el mejor momento de su carrera, el conocimiento del juego de Parker y Diaw, la intimidación de Gobert y los chispazos de Batum y Heurtel son sólo algunos de los argumentos de un equipo que ha confirmado en los Juegos una irregularidad que ya apuntó en los partidos de preparación. No acaba esta Francia de ser un equipo “redondo” (aunque estuvo a punto de dar un susto a Estados Unidos) pero eso no quita para advertir de su potencial.

España llegará reforzada a su partido de Cuartos de Final. Sus dos últimos partidos han sido de un gran nivel pero Francia puede destapar algunos asuntos tácticos sobre los que se puede dar mejor respuesta. Uno de ellos será la defensa del bloqueo directo que jugarán permanentemente Parker y De Colo. Otro,  la tendencia a abusar del bote que muestra el equipo cuando las defensas rivales suben líneas y  por último, sigue echándose en falta algo más de claridad en el juego sin balón cuando Gasol recibe en situaciones cercanas al aro. El partido tendrá en el rebote uno de los factores claves para conocer su desenlace. Si España domina el rebote, las posibilidades de conseguir superioridades aumentan y muchos jugadores parecen sentirse más cómodos. Destacable en este sentido la contribución de Rudy Fernández. A su habitual actividad defensiva en el trabajo en las líneas de pase, en las segundas y terceras ayudas y en rebote, el balear está añadiendo una confianza en ataque inusual desde hace varios (muchos ) meses. Fernández, en este nivel, es un activo de máximo nivel en Europa y un factor diferencial que convierte a un buen equipo en un aspirante a todo. Buenísima noticia para nuestra selección.

Más allá de la implicación emocional porque juegue España, como aficionado al baloncesto, los partidos España-Francia siempre ofrecen detalles muy interesantes. España luchará por imponer su estilo rápido compaginándolo con la superioridad de Gasol sobre sus pares. Francia intentará trabar el encuentro y evitar que los de Scariolo jueguen con margen desde el comienzo. Será importante que Ricky Rubio muestre la agresividad del día de Lituania para que Parker tenga que preocuparse de “jugar” también en defensa. Sobre la pista varios duelos individuales de primer nivel y muchas cuentas pendientes generadas en los últimos años. Un “clásico” que llega antes de lo que merece el potencial de ambos equipos pero que llega en cuartos de final por la preparación con la que llegaron los dos equipos a esta cita. A disfrutar¡

Ritmo y Equilibrio

Domingo, 14 Agosto 2016

España no afrontó un partido más de Primera Fase contra Lituania sino un todo o nada. En estas condiciones, la fiabilidad del equipo de Scariolo es máxima. No es que se “pongan” a jugar cuando quieran sino que este grupo tiene muy identificada la diferencia entre lo importante y lo fundamental o entre lo eventual y lo definitivo. Veremos, al acabar la primera fase, cuál ha sido el precio de las dos primeras derrotas pero la realidad es que el encuentro contra Lituania deja motivos para la ilusión.

“Es el ritmo, estúpido” que diría aquel. En efecto,  España es otra cuando lleva a los partidos a un ritmo muy elevado tratando de evitar jugar en igualdad en media pista. Jugando rápido, las prestaciones de Ricky Rubio, Llull y Rudy Fernández se multiplican en ataque con el consiguiente refuerzo positivo que les anima para apretar al máximo al jugador con balón y líneas de pase en defensa. Hay pocas líneas exteriores mejor preparadas para este trabajo defensivo que incomoda la circulación del balón y obliga a gastar segundos en acciones intrascedentes al resto de equipos. Desde la actividad defensiva y controlando el rebote, España jugó sus mejores minutos (y casi los mejores minutos de cualquier equipo en el torneo). No hubo espacio para botes sin sentido, ni para malos tiros sino para una gran ocupación de los espacios, generosidad en el pase y un acierto en el lanzamiento que se fue consolidando según aumentaba la diferencia en el marcador. Cuando la cabeza está liberada y el marcador ayuda, la efectividad es más fácil de encontrar.

Una mención especial para Ricky Rubio porque ha demostrado madurez para salir de un momento complicado y por encima de todo por la manera en que lo ha hecho, con arrojo y recordando cuales son las virtudes que debe aportar al equipo. Un guiño también a Scariolo por su confianza intacta en el base catalán después de las dos primeras derrotas. El técnico italiano no ha realizado grandes cambios en sus rotaciones desde el comienzo del torneo pero ha identificado muy bien cuales son los aspectos de mejora que precisaba el equipo. En defensa, ha exigido más agresividad y riesgo a su línea exterior y en ataque, además de una mayor velocidad, y en ataque combina los movimientos para Pau Gasol en el poste bajo con otras acciones que ayuden a que otros jugadores se puedan “meter” en los encuentros.

El próximo y decisivo duelo contra Argentina será una nueva prueba del equilibrio en el juego de España. A priori, la superioridad de Gasol sobre los pívots argentinos es enorme y obligará a que el pívot de los Spurs esté bien “alimentado” pero sería bueno no convertir esta necesidad en una obsesión y confirmar que, con el paso de los días, España está sumando jugadores a la causa. Está por ver cómo afrontan los argentinos su partido, una vez clasificados para cuartos y con mucho desgaste en las piernas de jugadores importantes. Su duelo contra Brasil fue una demostración de carácter y raza pero también dejó ver ciertas debilidades defensivas que hacen pensar que España es muy superior al combinado albiceleste. Si se confirman los pronósticos, España será segunda y jugará contra el tercero del otro grupo (conviene recordarlo) antes que un hipotético duelo en semifinales contra Estados Unidos. No hay espacio para cambalaches esta vez y las dos primeras derrotas tendrían su “premio” pero mejor pensar en ganar a Argentina y luego ya veremos..

El lío de España

Mircoles, 10 Agosto 2016

España se ha metido en un lío. La segunda derrota en los Juegos Olímpicos frente a los anfitriones, Brasil, limita el margen de error del combinado dirigido por Sergio Scariolo. La realidad es que España ha tenido los dos partidos en su mano pero no ha conseguido llevarse ninguno.

Por encima de este dato innegable, lo más preocupante es que la sensación del equipo sigue sin ser positiva y que la derrota frente a Croacia dejó ciertas heridas y dudas en el grupo. Frente a la discreta Brasil, hubo muchos momentos de indecisión, renuncias a tiros camufladas con fintas absurdas y poca claridad en el movimiento sin balón cuando éste llegaba a situaciones interiores en las manos de Pau Gasol.

Ricky Rubio. En esta polarización absurda en la que nos encontramos es difícil analizar detalles de algún jugador sin que te encasillen como “hater” o “lover” . No me parece mal el plan de Scariolo de empezar los partidos con Ricky Rubio para buscar solidez defensiva y reducir las posibilidades de que los bases rivales comiencen demasiado enchufados. Lo cierto es que la nula amenaza de Rubio en el lanzamiento exterior y la actitud de los rivales ante este hecho está pesando en el ánimo, no sólo del base catalán, sino de sus compañeros. No culpo a Rubio de no anotar sino de no intentarlo ni jugar de manera agresiva. En realidad, es un síntoma de esa evolución como jugador que ya he mencionado alguna otra vez que le lleva a ser demasiado académico y mucho menos creativo de lo que acostumbraba. Echo de menos al Ricky Rubio de la “Penya” en ambos lados de la cancha. Alguien debería decirle que en los momentos difíciles hay que volver a los orígenes. Aún está a tiempo.

Que nadie entienda el párrafo anterior como que la situación de España se debe exclusivamente a la actuación de Rubio. En absoluto. En defensa, falta constancia en el esfuerzo y en ataque se precisa mayor voluntad por jugar en transición, además de conceptos más claros en la circulación de balón. El equipo tiene muy identificado cual es el plan A, el que debe ser, Pau Gasol, pero falta por construir como ese plan puede enriquecer a más jugadores y otras alternativas que, a la vez, puedan liberar a Gasol de la responsabilidad durante algunos minutos. El ciclo exitoso de España se ha basado en este equilibrio que permitía espacio para brillar a sus estrellas a la vez que sacaba el máximo partido a las características de otros jugadores.

Scariolo apuntó frente a Brasil alguna idea nueva respecto al partido frente a Croacia. Utilizó una defensa en zona durante varios minutos además de equipos más “bajitos” con la idea de tener más jugadores exteriores capaces de generar superioridades. La realidad es que ninguna de las ideas lució mucho, entre otras cosas, porque el escaso acierto en el lanzamiento fue haciendo mella en la confianza de un grupo que reduce sus momentos de inspiración a las fases creativas de Sergio Rodríguez.

España debe marcarse objetivos a corto plazo, el primero de ellos ganar un partido cuanto antes ( en este sentido beneficia que el próximo partido sea contra Nigeria), a partir de ahí, mejorar el ritmo de juego y el trabajo de los jugadores sin el balón. Estos jugadores son ganadores pero también se incomodan con las derrotas. Entiendo que Scariolo piense en seguir apostando por las ideas que traía y quiera dar un margen a la rotación que tenía pensada, pero en estas situaciones a veces ayuda alguna cara nueva que aporte ilusión y, sobre todo, decisión.

No sé si más minutos de Calderón, o si algún momento de Llull como base, quizás comprobar si Abrines cumple con el rol de tirador que fue decisivo para incluirle entre los 12 elegidos o probar con Reyes de titular para que, después con Mirotic, el equipo acuse menos la convivencia de los suplentes. Lo cierto es que parece que alguna pieza habrá que tocar. Confío en Scariolo, se lo ha ganado de sobra en su trayectoria con la selección.