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Ganar a Fenerbahce

Viernes, 19 Mayo 2017

El Fenerbahce es el peor rival posible para el Real Madrid en un cruce de Final Four.  Puede parecer extraña esta afirmación si tenemos  en cuenta que los turcos fueron quintos en la Fase Regular y los blancos primeros, pero hay varias características del grupo de Obradovic (además del hecho de jugar como locales) que incomodan mucho a la habitual propuesta de los de Pablo Laso.

Fenerbahce ha sido el equipo que tradicionalmente  mejor ha explotado  aquellos aspectos en los que el Real Madrid es menos consistente. Los turcos saben llevar el partido a un punto de intensidad máxima donde prima más el físico que el talento. Esto se traduce en problemas para sus rivales para circular el balón, alterando el “timing” ofensivo en sus movimientos.  “Fener” exige mucho mentalmente a sus rivales por su intensidad y por las diferentes opciones que puede plantear Obradovic. No hay momento para que las piernas y el cerebro descansen ni un segundo.

El Real Madrid tiene también muchos argumentos para pensar que puede llevarse la victoria. Para ello, deberá prestar atención a aquellos aspectos en los que ha montado alguna inconsistencia durante la temporada y analizar bien los duelos con los turcos en las dos últimas temporadas que han dejado enseñanzas muy valiosas para este partido.

Los guardianes de Llull.  Ningún equipo en Europa ha defendido mejor a los exteriores del Real Madrid que el Fenerbahce de Obradovic. El técnico serbio suele apostar por subir líneas defensivas y trabajar para que el balear tenga dificultades para volver a recibir una vez que suelta el balón. Seguro que muchos técnicos han planteado esta opción pero  Fenerbahce es quién mejor lo ha puesto en práctica. Además de LLull, Jayce Carroll también ha tenido problemas contra los turcos que, mediante cambios defensivos, o ayudas muy  largas, han impedido que el norteamericano pueda aportar su habitual eficacia en el lanzamiento exterior. En este contexto es importante que el Real Madrid muestre variedad ofensiva (aleros en poste bajo, equilibrio entre pick and roll y juego interior con sus pívots) y que su intensidad defensiva y dominio del rebote, les permita jugar con más ritmo y evite que la táctica defensiva en media pista de los turcos se imponga.

Rudy Fernández y Luka Doncic serán dos factores importantes en la medida que el desgaste que sufrirá LLull será tremendo. Será importante que el primero ataque el aro con decisión y no abuse de malos tiros. Se debe exigir a Rudy que los días que no está acertado en el lanzamiento al menos juegue con agresividad y visite con frecuencia la línea de tiros libres. Tampoco será un partido cómodo para Doncic porque sus defensores atacaran el bote “alto” del esloveno. Espero del jovencísimo talento sobre todo valentía y decisión para atacar el aro.

Randolph vs la “parejita”.  Siempre es difícil ser categórico con estos temas pero si me dieran a elegir cuál es el jugador clave para que el Real Madrid decante la victoria hacia su lado diría que éste es Anthony Randolph. La propuesta de Fenerbahce de juntar muchos minutos a Vesey y Udoh tiene un punto de “contracultural” en el baloncesto actual pero es la fórmula que mejor rendimiento proporciona a los de Obradovic. Su movilidad en defensa posibilita jugar cambios defensivos con calidad y en ataque garantizan muchos puntos de alto porcentaje además de generar buenos tiros para sus compañeros. El Real Madrid necesita que Randolph sea consistente y cambie tiros en defensa, obligue a su defensor a un esfuerzo extra en el balance defensivo y genere puntos en ataque alternando lanzamientos exteriores con juego más cerca del aro.

Espera un partido espectacular, uno de los mayores retos dentro del ciclo de Pablo Laso en el Real Madrid. Los dos equipos llegan en buen momento y, tirando de tópicos, el encuentro se decidirá por detalles, una forma eufemística de decir que el deselance dependerá de quién domina el rebote y limita las pérdidas de balón.

Baskonia, ¿Por qué no?

Jueves, 12 Mayo 2016

Vaya por delante que ya me parece un éxito que Baskonia opte a ganar esta Euroliga. Y claro que sería una sobrada considerarles favoritos pero el equipo de Velimir Perasovic ha dado argumentos suficientes  para pensar que puede derrotar a cualquier equipo del continente.

A priori, todo lo que no sea una final que enfrente a Fenerbahce y CSKA de Moscú se puede considerar una sorpresa y es éste precisamente el principal argumento al que se deben agarrar Laboral Kutxa Baskonia y Lokomotiv Kuban para dar la vuelta a estos pronósticos. Son varias las experiencias en los últimos años que muestran a favoritos descompuestos por esa responsabilidad, a jugadores consolidados sudando más de la cuenta, a muñecas agarrotadas por la presión y a demasiados pases del miedo disfrazados de “pases extra”.

Pensando en las opciones de Baskonia creo que lo principal es que el grupo mantenga su personalidad y valentía. El mérito de los vitorianos viene principalmente porque se han ganado sus victorias queriendo ser protagonistas, sin especular y no dejando la suerte de los partidos a los fallos de los rivales sino a su capacidad para llevar los encuentros a un ritmo alto e intenso que obliga a sus oponentes a anotar muchos puntos para derrotarles.

A buen seguro que el técnico de Fenerbahce, Obradovic, está dedicando muchos de los entrenamientos previos a ver la manera de limitar a Adams y James. Parece inútil pedir una versión contenida de los dos “Directores” del equipo vitoriano, todo lo contrario, es tiempo de mayor atrevimiento, si cabe, y de evitar que el partido se decida permanentemente en situaciones de juego en media pista donde debería imponerse la mayor amplitud de recursos de Fenerbahce. Si observamos los precedentes de la serie de los turcos contra el Real Madrid, se puede aventurar un reto muy duro para los bases americanos.

Ningun equipo ha defendido mejor a los “Sergios” que Fenerbahce, que en ningún momento dejó que LLull y Rodríguez “entraran” en los partidos apostando por subir líneas en defensa y trabajando muy duro sobre ellos cuando se desprendían el balón. Fenerbahce exprimió al máximo una carencia del Real Madrid, que la mayor parte de su juego se genera a través del dribling de sus bases.  En este sentido, para Baskonia,  el alivio que supone la presencia de Bourousis como generador de juego en situaciones interiores puede ser un buen punto de partida para encontrar un espacio de seguridad donde poner el balón cuando la presión defensiva  de los turcos sea máxima. El pívot griego tampoco lo tendrá fácil con Udoh y Vesely pero, a diferencia de los interiores del Real Madrid, obligará a sus defensores no sólo a trabajar en bloqueos directos sino en unos contra unos cerca de canasta. Por el contrario, no hay que olvidar que otros de los aspectos en los que Obradovic prestará atención será  a jugar contra la defensa de Bourousis.

El plan parece obvio. Perasovic querrá que el partido se juegue en las manos de Adams, las piernas de Hanga y la cabeza de Bourousis mientras que Obradovic pretenderá llevar el encuentro a que se juegue en la cabeza de Adams, las piernas de Bourousis y las manos de Hanga.  Gran parte de la resolución del partido pasará en ver cómo se resuelve esta batalla aunque Baskonia necesitará algo más que puede venir por la calidad de Bertans y Causseur (si como parece puede estar disponible).

Historia de un lío

Viernes, 4 Diciembre 2015

Parece un poco prematuro que el Real Madrid ande disputando “finales” a estas alturas de la temporada. La victoria frente a Fenerbahce permite a los blancos depender de sí mismos para avanzar en la Euroliga. Sin margen de error, eso sí, pero con la confianza que puede dar un partido que ha recuperado una versión muy positiva de un equipo que ha mostrado excesivos síntomas de fragilidad en estas semanas y que, contra los turcos, pareció recuperar el compromiso defensivo que les dio el salto de candidatos a campeones hace unos meses.

Son varias las causas que explican que el actual Campeón de Europa esté “jugando”  con una eliminación prematura. El desgaste de muchos jugadores después de un Eurobasket duro ha influido quizás más en la cabeza que en las piernas. Muchos de los errores que ha mostrado el equipo indican cierta falta de preparación mental para retos exigentes, como si el el grupo pensara que con la rutina habitual bastaría y que podrían permitirse irse adaptando poco a poco a la exigencia de la competición…. hasta que la propia competición les ha atropellado.

Las derrotas han provocado cierta ansiedad que ha penalizado especialmente a las nuevas incorporaciones. Thompkins y Taylor son dos jugadores más que interesantes. Thompkins es un chico con talento, buena mano y capacidad para pasar y entender el juego que, sin embargo presenta carencias importantes en defensa. Demasiado lento para enfrentarse a “cuatros” móviles que pueden poner el balón en el suelo y poco agresivo para defender en situaciones cercanas a jugadores interiores más físicos. Por su parte, Taylor se ha visto penalizado por la lesión que sufrió  en pretemporada. Los últimos encuentros han empezado a mostrar todo lo que puede aportar el jugador sueco y le ayudarán para consolidarse en la rotación y ganarse el respeto de sus compañeros. Un auténtico portento físico que debe adaptarse aún a las normas defensivas europeas y que explotará sus cualidades cuando el equipo progrese en defensa y pueda permitirse más situaciones en campo abierto. Aún en periodo de adaptación, Taylor parece el “tres” más sólido del equipo porque Maciulis no parece ni la sombra del jugador de final de temporada pasada y del pasado Eurobasket.

Las situaciones agónicas y los momentos difíciles pueden abrir paso a soluciones ilusionantes. Doncic es la mayor promesa del baloncesto europeo y un talento ya preparado para ayudar en determinados momentos a su equipo. Me gusta del esloveno su afán por ser protagonista en varios aspectos del juego (fijaros como ataca siempre el rebote), su personalidad y su extraordinaria capacidad para asistir a sus compañeros. Junto a Doncic, Laso parece decidido a dar más espacio en la rotación a Hernangómez. El pívot puede dar buenos minutos de rotación a Ayón y equilibrar con sus centímetros el juego del equipo en ambos lados de la cancha. Laso ha dado la sensación de sospechar de su actitud defensiva pero la corpulencia  del internacional  dan la sensación de poder ayudar a equilibrar el equipo.

Vencer a la memoria

Mircoles, 13 Mayo 2015

Me cuesta encontrar un favorito para la Final Four de la Euroliga. Más allá del tópico de que, una vez llegados aquí, cualquier equipo puede ser campeón, es difícil concentrar en un equipo más factores que puedan hacernos pensar que parte con más opciones que el resto. Y claro, yo también pienso como la mayoría que, a priori, en las semifinales tanto Real Madrid como  CSKA Moscú parecen mejores que sus rivales pero entonces recuerdo que el presupuesto del Fenerbahce supera por bastante al de los blancos y que los entrena un tipo que sabe un poquito de qué va este tema y que  Olympiacos tiene un alma de superviviente que se adapta perfectamente a los partidos del “todo o nada”.

Me rindo entonces en la tarea de escoger favorito y prefiero centrarme en aquellos factores que pueden resultar decisivos para resolver la incógnita de quién será el campeón de Europa en el año 2015. Pienso en el Real Madrid y me provoca mucha curiosidad saber cómo lidia con el hecho de ser el equipo local. Merece Pablo Laso culminar su obra con un título que se le resiste. Las opciones del Real Madrid pasarán por ser sólidos en defensa, encontrar al menos un aliado en el juego interior (Ayón parece en buen momento) y, por encima de todo, evitar que la ansiedad y la presión lleven al equipo a esos momentos en los que se utilizan demasiados botes, el balón apenas circula y  se abusa del lanzamiento exterior.

Esta competición está llena de historias de héroes que han resultado decisivos para decantar el título para sus equipos pero el Real Madrid menos brillante de la temporada es el que ha olvidado las bondades del juego colectivo y ha intentado ganar los partidos a través, exclusivamente, de la capacidad en el juego “uno contra uno” de sus jugadores exteriores más importantes. El cuarteto Llull, Rodríguez, Rudy y Reyes es diferencial en el Real Madrid. Desde su talento se ha creado un equipo impresionante que roza la excelencia cuando logra implicar a más jugadores en una dinámica positiva, por eso creo que las posibilidades de título pasan porque jugadores como Ayón, Carroll o Nocioni ofrezcan minutos de calidad y superen esa irregularidad que parece acompañarles este curso.

La semifinal frente a Fenerbahce presenta retos difíciles para Laso y su grupo. Los turcos juegan numerosísimas situaciones de “pick and roll” que medirán al Real Madrid desde los primeros minutos. Queda pendiente ver el plan de partido de Obradovic y si se atreve a retar a los locales jugando “a ritmo” o si opta por arriesgar menos y jugar con la ansiedad que puede suponer a los blancos ver que no anotan con fluidez y no pueden encontrar canastas en transición. El Real Madrid tiene ventaja en la posición de base y los turcos tienen más talento en jugadores como Goudelock, Vesely, Bogdanovic, Preldzic o Bjelica.  No cabe duda del potencial del Fenerbahce pero el Real Madrid se impondrá si domina el rebote (ojo con esto que es el termómetro del Real Madrid esta temporada) y si exprime al máximo esos minutos que tienen los turcos en todos los partidos donde sus jugadores parecen desconectar y hacer la guerra cada uno por su lado.

¿Por fin, Teodosic?.  Personalmente, uno de los alicientes que presenta esta Final Four es observar si Milos Teodosic culmina la que puede haber sido la mejor temporada de su carrera. El base serbio es un talento impresionante pero ha pegado algún petardazo que otro en este tipo de citas. El CSKA comparte con el Real Madrid un par de detalles. Como los blancos, también luchará contra su historia reciente y también, en sus peores momentos, echa en falta mayor aportación anotadora de sus jugadores interiores, aun así, ningún equipo en Europa ha jugado mejor baloncesto hasta ahora del que han exhibido los rusos en varios de sus partidos de esta edición de la  Euroliga .

El muro de Teodosic.. y de alguno más.

Jueves, 11 Octubre 2012

Ya está aquí la Euroliga 2012-2013 y llega con esa sensación de que es una competición arrolladora que tiende a difuminar las ligas nacionales. Será la edición de la vuelta de Messina, de los ambiciosos proyectos turcos, de la oportunidad del Real Madrid de demostrar jerarquía fuera de España, de ver si el Barcelona Regal seguirá siendo una auténtica referencia y de comprobar cómo responden Caja Laboral y Unicaja con sus renovados proyectos. Y también será la edición del descanso de Zeljko Obradovic, una personalidad indudablemente ligada a la historia de esta competición.

Si algo puede demostrarnos la historia de esta competición es que pone a cada uno en su sitio pero que siempre deja un pequeño hueco para que proyectos  atrevidos, no siempre sustentados en un gran poder económico, sean capaces de instalarse en dinámicas ganadoras. Lo cierto es que la Euroliga se convierte en ocasiones en un simbólico muro para muchos personajes que no han encontrado en esta competición el respaldo suficiente a su supuesta fama. Siempre pienso por ejemplo en Milos Teodosic, base serbio del CSKA Moscú. Creo que desde hace algún tiempo su prestigio y su salario va bastante por delante de su rendimiento. En 2010 fue nombrado MVP de la Euroliga pero lo cierto es que esta competición es la que más ha dejado dudas (junto con algún descalabro con su selección)  sobre su capacidad para pasar del escalón de ser un jugador llamativo de su época a una verdadera referencia. La llegada de Messina al CSKA añade más interés a la hora de comprobar si el bueno de Milos conseguirá dirigir a una gran plantilla a un título de prestigio. Reconozco la calidad de Teodosic pero pienso que todavía no ha conseguido plasmarla completamente en las dinámicas de sus equipos, veremos si la progresiva experiencia que está adquiriendo le hace mejorar en este sentido.

El CSKA de Teodosic es uno de los favoritos de esta edición que presenta al Fenerbahce turco como el equipo que más inversión ha realizado en busca del título. Los McCalebb, Andersen, Bogdanovic, Batiste y compañía tienen todas las cualidades para convertirse en el primer equipo turco que alcance la final de la Euroliga. La historia, a la que siempre hay que respetar pero no temer, nos indica que cada verano hay un proyecto turco que parece dar la sensación de optar al título. Lo cierto es que el Fenerbahce 2012-2013 no parece ninguna broma pero siempre hay algo en los equipos turcos que me hace desconfiar de ellos en los momentos decisivos y me cuesta verles por encima de otros proyectos más asentados.

Si Teodosic y Turquía  tratan de superar sus históricos límites, Rudy Fernández se enfrenta a uno de los principales retos que le han hecho regresar a Europa. El jugador balear tiene la oportunidad de llevar al Real Madrid al siguiente nivel, al nivel Final Four. Cierto es que hace dos temporadas el club blanco ya estuvo entre los cuatro mejores, pero entonces no dio la impresión de poder competir realmente por el título. Con un año de trabajo a cuestas, con una dinámica muy positiva y con uno de los mejores, si no el mejor, juego exterior del continente, ¿Por qué no puede ser este año?