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Una serie para la Historia

Martes, 31 Mayo 2016

Tres de los cinco mejores jugadores del mundo, acciones técnicas de primer nivel, alternativas, ritmo de juego y enormes demostraciones de competitividad y carácter. Todo eso y mucho más nos ha dejado la extraordinaria serie que han disputado los actuales campeones de la NBA, los Golden State Warriors y los Oklahoma City Thunder que ha terminado con el triunfo de los primeros en una página más de un libro que describirá su Leyenda.

Porque los Warriors van camino de ser un equipo legendario, no hay duda, y esta serie no hace más sino añadir un toque épico en esa trayectoria. Los Thunder perdonaron la vida a los campeones en los primeros encuentros. Incluso en la única victoria que sumaron los Warriors en los cuatro primeros partidos, los de Oklahoma dieron la sensación de ser superiores a sus rivales. Los Warriors parecían a la deriva e incapaces de igualar la energía de Westbrook, Durant y compañía que, lejos de especular, apostaron por golpear a los campeones obligándoles a jugar a un ritmo muy alto. Un equipo acostumbrado a “ser perseguido” se veía en la necesidad de “perseguir”.

Los Thunder perdieron la oportunidad de cerrar la eliminatoria y alcanzar su segunda final en el sexto encuentro disputado en casa. Llevaron la iniciativa durante todo el partido, controlaron el rebote y su actividad defensiva limitó la circulación de balón de los de Steve Kerr, deficiente durante muchos minutos.  Cuando los de Oklahoma amenazaban con romper el partido definitivamente siempre surgía Klay Thompson y cuando la sangre ya se olía a milímetros, Curry dio el golpe de gracia. Thompson es el hombre de esta serie por su oportunismo en los momentos más complicados de su equipo. Los números y la actuación de Curry en las victorias decisivas han sido extraordinarios pero Thompson fue el  primero que acercó el bote salvavidas a sus compañeros que, poco a poco, se fueron subiendo a él. Thompson es el escudero perfecto, aplicado en defensa y completísimo el ataque. Le falta cierto carisma pero su nivel es extraordinario y esta serie ha despejado cualquier duda, si alguien la tenía, sobre su nivel competitivo. Sólo espero que su acierto en el tiro no le conduzca a limitarse exclusivamente a practicar este arte.

Confirma Golden State algo que ya apuntaron en las pasadas finales, su capacidad para superar adversidades y completar su registro con un gran trabajo defensivo y carácter para superar situaciones adversas. También brillante Kerr cuando todo parecía perdido y con determinados ajustes decisivos para el triunfo. En los primeros partidos pareció sorprendido por la actividad de los Thunder pero fue ajustando su defensa, reaccionando más rápido ante lo que le proponía Donovan y dando el espacio adecuado a un tipo diferencial en este tipo de partidos como Iguodala.

Sobre los Thunder destacaría que probablemente, por plantilla y estructura es el equipo que más puede incomodar a los Warriors y vaya si lo han hecho. El impacto de Westbrook es tremendo y su evolución desde que llegó a la Liga es más positiva que la de Kevin Durant. Ambos son súper estrellas que tienen su asignatura pendiente en la toma de decisiones especialmente a la hora de tomar tiros (ninguno ha superado el 30% en triples ni el 42% en tiros de campo). Si la pareja se mantiene, los Thunder siempre serán candidatos al título, veremos qué lectura hacen de este Play Off a la hora de escoger su sigui

Y si los Thunder….

Mircoles, 4 Mayo 2016

Veo los Play Offs de la NBA y me sobra que la primera ronda sea al mejor de 7 partidos. Entiendo que limita la opción a las sorpresas y en algunos casos genera un desgaste que merma la calidad de partidos posteriores. En cualquier caso no me pongo muy tiquismiquis porque me apasiona la manera en que la competición se muta respecto a la Fase Regular y los aficionados adaptan su rol y la manera de vivir los partidos a la trascendencia de los mismos. Además, los Play Offs son el mejor termómetro para confirmar sensaciones o tendencias que se han ido apuntando durante los meses anteriores.

Los Warriors están afrontando varios encuentros sin Stephen Curry. Es evidente que pierden puntos y talento pero siguen siendo un colectivo maravilloso que ocupa los espacios como nadie en la liga. El equipo californiano juega con la confianza de quién ya conoce lo que es ganar el campeonato, sabe perfectamente los momentos en los que tiene que elevar el nivel y exhibe un grupo de secundarios muy adaptados a los roles que se les piden.

En el Oeste, sin embargo, la eliminatoria estrella es la que enfrenta a los Spurs de San Antonio y los Oklahoma City Thunder o lo que es lo mismo el máximo representante del Juego colectivo frente a Durant, Westbrook (he dudado el orden..) y compañía. Los Thunder tienen argumentos de sobra para sorprender a los Spurs. De momento ya han “robado” el factor cancha a los tejanos pero lo perderán rápidamente si no muestran algo más de consistencia y la ansiedad les juega malas pasadas que les lleva a limitarse y abusar del dribling y a olvidarse de los pases. Con toda mi admiración por los Spurs pienso que el destino de la Serie está en manos de los Thunder y en la posibilidad de ver qué compañeros se pueden sumar a sus dos estrellas. Es aquí cuando me acuerdo de los Warriors y la manera en que la explosión de Curry no ha ido en detrimento del crecimiento de otros jugadores, todo lo contrario. A veces viendo a los Thunder, creo que Westbrook y Durant cada vez son mejores jugadores pero que el resto de compañeros no crece en ningún otro aspecto más que en sus dudas.

Los  Cavaliers de Lebron James están consolidando su condición de favoritos para alzarse con el título en el Este. No acaban de engancharme estos Cavs de Tyron Lue con tendencia a la dispersión y a generar pocas canastas fruto de unos buenos conceptos de juego colectivo. Aun así, James está en gran forma y Love e Irving por fin sanos por lo que sólo por el peso del talento parecen muy poco accesibles para los Hawks. Mi apuesta por su rival en la final de conferencia apunta a los Miami Heat. Los de Florida cuentan con un quinteto titular excelente y Wade está mostrándose muy certero en los momentos decisivos de los encuentros.  Alguna vez tuve la sensación con Wade de que  no lograba asimilar el declive de sus piernas y se empeñaba en intentar acciones para las que su cuerpo ya no estaba preparado (ver Derrick Rose..). Estos Play offs están mostrando una reinvención de Wade muy positiva, más pausada, seleccionando mejor qué hacer y cuándo hacerlo. Ya no es aquel jovencito que guió a los Heat a su primer título pero aún es un tipo muy útil, con mucha pasión por competir y que es capaz de liderar a su equipo en la búsqueda de su máximo nivel.

Un demonio necesario

Martes, 27 Enero 2015

Pocos jugadores de la NBA suscitan tanta controversia como Russell Westbrook, y eso casi siempre es muy bueno. No escribe un fan absoluto del ¿base? de los Thunder pero reconozco en Westbrook un potencial y una calidad indiscutible. Probablemente, el jugador que más encaja en el calificativo de “imparable” cuando le ves atacar el aro de la misma manera que te incita a pensar que en cualquier momento tomará una o varias decisiones malas continuadas que puedan costar el partido a su equipo. Un tipo que te conduce a la bipolaridad pero del que nadie puede dudar sobre su capacidad. En una liga sobrada de talento e iconos, Westbrook es un jugador que no debemos perdernos.

Rapidísimo y potente, supera a sus adversarios sin demasiados problemas. Absolutamente indefendible en carrera y con capacidad para utilizar tiros cortos en suspensión (arte poco utilizado en estos tiempos), tiene, sin embargo, margen de mejora en el lanzamiento de tres puntos. Esa sensación de verse tan superior o por lo menos con capacidad para generar ventajas le crea dudas y errores en su juego porque a veces se olvida de implicar a más compañeros. Cuando no está Durant en cancha se siente con menos obligaciones en este sentido y parece más feliz. Es bueno entregando pases definitivos a sus compañeros pero menos fiable dando continuidad al juego con pases menos trascendentes.

El equipo de Westbrook,  Oklahoma City Thunder no ocupa posiciones de Play Offs. Las lesiones del propio Westbrook y del MVP Durant les han penalizado en la tremenda conferencia Oeste pero lo cierto es que, ni con la plantilla al completo, el equipo parece mostrar una excesiva química. Westbrook rindió al mejor nivel de su carrera durante la ausencia de Kevin Durant pero la recuperación del excepcional alero ha afectado a su rendimiento que, sin dejar de ser bueno, en nada se parece al de algunas semanas. ¿Es posible la convivencia exitosa de estos dos fenómenos?. Sin duda. ¿Es el mejor base posible Westbrook para construir un equipo campeón? Creo que sería más útil si compartiera algunos minutos con otro base que le permitiera centrarse más en la verdadera cualidad de su juego, que es anotar.

¿Cómo podría optimizarse contar en la misma plantilla con probablemente los dos jugadores de la liga con más capacidad para anotar? Me desconciertan los movimientos del entrenador de los Thunder, Scott Brooks. Tengo la sensación de que los múltiples recursos de su plantilla le generan más dudas que soluciones y no acaba de encontrar un estilo más definido. Dado el nivel de Perkins y de Adams, los Thunder serían un equipo más reconocible apostando por jugadores pequeños, utilizando a Durant más tiempo de falso “cuatro”, acercando a Ibaka al aro y permitiendo que Westbrook tuviera descansos mentales mientras juega con otro pequeño que le quitase el balón de las manos para poder ser más productivo (que no es contradictorio aunque lo parezca). Los Thunder, con varios jugadores a los que se les caen los puntos de las manos, serían más peligrosos si abandonasen estructuras clásicas y apostaran por jugar incluso más rápido de lo que lo hacen. No negaré que hay momentos en los que Westbrook es tan peligroso para su propio equipo como para el contrario pero creo que sería más efectivo si eligiera las pausas de su juego y no las considerara impuestas. Un equipo con Durant y Westbrook tiene que ser sí o sí candidato al título aunque no escondo que tengo mucha curiosidad por ver el rendimiento de ambos el día que separen sus caminos.

A propósito de Westbrook

Mircoles, 7 Mayo 2014

Parto del hecho de que hay pocos jugadores de baloncesto con las condiciones de Russell Westbrook y, por lo que leo y escucho estos días, tampoco hay muchos jugadores que despierten posiciones tan encontradas respecto a su manera de jugar, toma de decisiones y encaje en un equipo con verdaderas aspiraciones a conquistar el título.

El rendimiento de Oklahoma City Thunder en estos play offs no permite, a día de hoy, considerarle como un verdadero aspirante al título de la NBA. La duración de estas eliminatorias y el talento de la plantilla permiten que esta sensación sea reversible pero no es comparable la impresión de fragilidad que transmiten los Thunder con la solidez de los Heat y el maravilloso ritmo de balón y juego colectivo que exhiben los Spurs. Lo cierto es que, a diferencia de la mayoría de los equipos, los Thunder no han elevado su nivel en los Play Offs. Sería injusto, y mucho, responsabilizar a Westbrook de este hecho porque tampoco Kevin Durant está rindiendo como en la temporada regular, pero los Play Offs están revitalizando un debate respecto a la convivencia entres estas dos súper estrellas y su capacidad para aunar sus cualidades en beneficio de un gran rendimiento colectivo.

Intento abstraerme de las estadísticas cuando analizo a Westbrook, tanto en los datos positivos (su aportación en asistencias y su capacidad reboteadora) como en aquellos que más le penalizan (porcentajes y pérdidas de balón). La trascendencia del ¿base? de los Thunder va más allá de los números. Me gusta su personalidad, su variedad de recursos y su capacidad para competir y convivir con el error en los momentos decisivos de los partidos. Sin embargo, me desespera su escaso conocimiento del juego, su tendencia a retener demasiado tiempo el balón en las manos y la ansiedad que transmite y contagia en muchos momentos del partido. No me escandaliza que tire más que Kevin Durant en algún encuentro pero sí que haya momentos en que se olvide que juega con el mejor anotador del mundo a su lado.

Estoy convencido de que muchos de los aspectos que ahora penalizan a Westbrook mejorarán con el paso de los años, cuando su juego combine aceleración y pausa y cuando entienda que a veces “menos es más”, sin embargo la pregunta ahora es si los Thunder deberían plantearse otra estructura de equipo en el caso de que este año tampoco consigan el anillo. En mi opinión, deberían replantearse cosas en Oklahoma, quizás encontrar un nuevo estímulo en el banquillo (ea, para que luego digan que soy corporativista), o ampliar su nómina de buenos jugadores sacrificando a uno de los dos excelentes que tienen… (y que no sea Durant).

Un premio menos

Mircoles, 22 Enero 2014

Pues eso, Kevin Durant se está encargando de que no haya ninguna duda de quién debe ser el jugador más valioso de la Temporada Regular en la NBA. Claro que queda mucha temporada y que Lebron tiene orgullo de sobra para defender su trono pero el nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado sino por la propia madurez de un chico empeñado en progresar en su juego cada temporada para darse la opción de luchar por el título junto con sus compañeros.

La realidad es que las últimas semanas de Durant, desde la última lesión de Westbrook, están  siendo maravillosas. Bastarían sus números para justificar esta afirmación pero hay mucho más, sobre todo esa sensación de seguridad que transmite que hace pensar que cada vez que recibe el balón va a acabar anotando y su personalidad para ser determinante en los momentos decisivos de los encuentros. No hay noche de respiro para Durant enfrascado en la interesantísima conferencia Oeste donde habrá “tiros” para obtener ventaja campo en los Play Offs.

Siempre he creído que los títulos colectivos son los que ponen en verdadero valor una carrera pero es de justicia reconocer al alero de los Thunder como uno de los mayores talentos de la historia y es una delicia observar cómo cada temporada añade aún más recursos a su ya extensa capacidad para anotar. Aciertan los que enfocan en su físico, especialmente su envergadura, el factor diferencial que le permite obtener ventaja sobre sus rivales pero coordinar ese cuerpo y realizar los gestos técnicos que realiza con tanta precisión tiene un mérito incomparable.

Lebron James no ha permanecido ajeno a las últimas exhibiciones de Durant. Sabe que es el jugador que más puede amenazar su reinado y no tiene problemas en reconocer la inspiración que le produce. James y Durant ejercen dominios muy diferentes. El primero es capaz de dominar un encuentro sin necesidad de tener una anotación constante sino por su capacidad para buscar a sus compañeros en tiros abiertos, su polivalencia en ambos lados de la pista y su exhuberancia jugando en campo abierto. Durant es un mazo constante que necesita tener más contacto con el balón para no desengancharse de los partidos.

Las diferentes circunstancias de sus conferencias y la tranquilidad que han otorgado los títulos a James hacen pensar que ambos jugadores están afrontando la temporada de manera distinta. Durant parece jugar una final cada noche mientras que James (o más que él, su equipo) parecen tener más presente que esto es una carrera de fondo. Hay en los Thunder de Durant un deseo de reivindicarse cada noche que no parece advertirse aún en los Heat. Mientras el tiempo nos dice cuál será el precio de estas concesiones, aprovecharemos para no perder el tiempo en debates sin sentido. El MVP es Durant, y punto.

Crédito y grandeza

Viernes, 17 Mayo 2013

Pasada la Final Four de la Euroliga y en espera de que en la competición nacional se decidan las últimas plazas para luchar por el título, es inevitable volver la vista a los Play Offs de la NBA y disfrutar de un evento tan excepcionalmente promocionado que, a veces, incluso llegas a plantearte si alguna de las cosas que suceden se han gestado en algún estudio de guionistas.

Disfruto viendo los Play Offs de la NBA por su capacidad para humanizar a los héroes (Durant), para encumbrar a pequeños gladiadores (Nate Robinson), para reivindicar a la raza de los tiradores (Curry y Thompson) y para que un pívot, Marc Gasol defienda con grandeza lo trascendentes que deben ser en este deporte los hombres grandes si son utilizados en condiciones.

Detengámonos en cada uno de los nombres mencionados. Kevin Durant se quedará de nuevo sin optar a su primer anillo. Su equipo ha sido incapaz de superar el impacto de la lesión de Russel Westbrook. La derrota frente a los Grizzlies, por contundente, da para que se pueda cuestionar el liderazgo del bueno de Durant en la franquicia, sin embargo, su esfuerzo en la serie ha sido tremendo aportando como nunca en más aspectos del juego además de la anotación, sin duda, es mucho mejor jugador que antes de los Play Offs y, aunque hoy parezca lo contrario, está mucho más cerca de un título que, con toda probabilidad, tiene reservado en un futuro.

No soy muy de Nate Robinson, al contrario que a muchos de sus fans no me va su aire “tribunero” y, a veces, me cuesta trasladar la vistosidad de su juego a rentabilidad real para su equipo. No ha sido el caso en estos Play Offs, dónde su espíritu rebelde ha dotado de un gran interés a la serie entre su equipo Chicago Bulls y Miami Heat. Robinson es un jugón con un grado máximo de competitividad que, en la derrota, ha sabido liderar a un grupo que merece el máximo de los respetos.

De la pareja de tiradores de los Warriors, Stephen Curry y Klay Thompson ya he hablado en alguna otra ocasión pero me resisto a no volver a hacerlo por el placer que ha supuesto ver cómo incordiaban a esos Spurs tan sólidos y solidarios. La sensación es que lo mejor de Curry y Thompson está por venir tiene una pequeña nube acechando, los problemas físicos del primero. No voy a decir que estos dos jugadores sean atletas mediocres porque faltaría a la verdad pero su encanto viene por la calidad de sus gestos técnicos y por las ventajas que obtienen por una buena ejecución de los mismos. Será que soy un bicho raro, pero  prefiero cambios de mano y tiros de Curry en vez de 10 mates con la cabeza por encima del aro.

Y en estas, Marc Gasol y sus Grizzlies optan a jugar la Final de la NBA. Así de fácil y así de meritorio. El impacto de Marc Gasol en estos Play Offs está siendo tremendo. La intensidad con la que se juega estos partidos es brutal, tanta que, en muchas ocasiones afecta a la clarividencia y a la calidad de las acciones. Se juega con mucho corazón y, en ocasiones, muchas, falta calidad y cabeza. Aquí es donde aparece Marc Gasol, cuyo conocimiento del juego supera al de la mayoría de los jugadores. Sobre él gira el juego de unos Grizzlies construidos desde la solidez de su trabajo defensivo y la fortaleza, quizás inigualable de su juego interior. Y ahora llega Tim Duncan, qué bueno….

James, Durant y el resto..

Viernes, 15 Febrero 2013

Quizás no somos muy conscientes ahora mismo, pero el tiempo pondrá en perspectiva la incipiente rivalidad, con hermosos capítulos ya vividos, que están protagonizando Lebron James y Kevin Durant, líderes de los dos equipos llamados a repetir final de la NBA.

El duelo de la pasada madrugada no tuvo ningún tinte épico, un partido de Liga Regular sin más, que por la desigualdad que presentó invitaba a invertir en alguna hora más de sueño, pero la realidad es que el encuentro fue realmente representativo de la dimensión actual de estos jugadores y de su influencia en el entorno en el que conviven, esto es, en sus equipos.

 Lebron, Durant y el pase.  La cualidad que más valoro en Lebron James es su capacidad para pasar. A partir de ahí es capaz de implicar a varios jugadores del equipo en la dinámica ofensiva. La manera en la que los Heat han construido el equipo tiene mucho que ver en cómo James es capaz de alimentar a jugadores que se aprovechan de la atención que genera el propio James y Wade. El mayor ejemplo lo representa Shane Battier que representa un modelo de especialización típico de la NBA. El actual Battier hace muchas menos cosas pero resulta más útil, no tiene que generar sus puntos sino encargarse de aprovechar los tiros librados que le proporcionen. Kevin Durant no tiene el pase tan interiorizado en su patrón de juego como James, probablemente porque se siente absolutamente imparable (y con mucha razón) cuando emprende el camino al aro. Aún así, este aspecto de su juego medirá la progresión de “Durantula” en los próximos años.

El tiro, terreno Durant….. o no.  Si Lebron James se convierte en una amenaza constante en el lanzamiento de tres puntos, las posibilidades defensivas de sus oponentes se reducen al máximo o a la nada. Aún es pronto para afirmar que el jugador de los Heat puede competir con Durant en este terreno. Sigo pensando que Durant tiene más recursos para anotar que Lebron James pero tiene un espacio indudable de mejora como es el juego en el poste medio-bajo. No hay problema, tiene la ambición y capacidad de trabajo suficiente para mejorar en este sentido. En eso y en esa pequeña obsesión que está desarrollando esta temporada en estar demasiado pendiente de la labor arbitral, sinceramente no creo que tenga derecho a quejarse.

 Las Súper estrellas y el equipo. Cuando juega Miami Heat contra Oklahoma City Thunder tengo la sensación de que Miami tiene un plan muy reconocible y las piezas muy ajustadas para desarrollarlo y los Thunder dependen demasiado de la inspiración de sus mejores jugadores, los famosos impulsos. Sobre esta idea ya me he manifestado en alguna ocasión y la presencia de Westbrook junto a Durant es un tema que no acabo de ver nada claro. Westbrook es un excelente jugador pero no es un tirador de larga distancia consistente, tiende a reducir los espacios ofensivos de su equipo y es poco fiable en la toma de decisiones. No digo traspasar sin más, pero quizás los directivos de los Thunder deberían explorar qué pueden sacar por Westbrook, un base menos anotador pero con mayor rango de tiro y un jugador interior capaz de amenazar desde la larga distancia ayudarían a equilibrar la plantilla.

Cuatro fenómenos y… Westbrook

Mircoles, 26 Diciembre 2012

La jornada de partidos del día de Navidad en la NBA no es sólo una gran idea promocional de la competición sino una buena oportunidad para revisar el estado de algunos de los aspirantes a un título que se decidirá seis meses después.

Como interés añadido, los encuentros programados este año permitían la opción de disfrutar de los cuatro jugadores más destacados de este inicio de competición, Carmelo Anthony, Lebron James, Kobe Bryant y Kevin Durant. Ninguno de ellos ha defraudado, Kobe Bryant ha mostrado de nuevo sus rejuvenecidas piernas y su extraordinaria capacidad competitiva. La versión de Bryant contra los Knicks es la mejor que puede ofrecer a su equipo ya que sin alejarle de ser la primera opción ofensiva permitió que el resto de sus compañeros pudieran disfrutar de un protagonismo muy necesario para mantener al equipo enchufado. El escolta de los Lakers tuvo un gran rival en Carmelo Anthony, sin duda instalado en el “siguiente nivel”. Anthony ha dado un paso adelante porque ya no deja que los partidos le atropellen sino que sabe lo que se espera de él en cada momento, su efectividad ha aumentado porque ya no tira como si le fuera la vida en cada lanzamiento sino con un mayor aplomo que le ha dado la experiencia y la buena dirección de su técnico Mike Woodson. Un gustazo ver la evolución de Carmelo y su gran influencia para hacer de los Knicks un gran equipo.

Lebron James y Kevin Durant han vivido un nuevo capítulo de un duelo que promete ser legendario. Los dos han estado en su papel, Durant tiene más recursos que James para anotar pero éste tiene mayor presencia en los partidos por su actividad defensiva y su voluntad para implicar a más jugadores de su equipo en el juego ofensivo.

La coincidencia de estos cuatro jugadores históricos en una misma jornada me hizo fijar la atención en otro jugador con enormes condiciones que desde hace tiempo me genera enorme contradicciones quizás porque su juego es una contradicción en sí mismo. Entiendo a Russell Westbrook, con esas condiciones técnicas y físicas es difícil no pensar que cada vez que tienes el balón puedes anotar sin muchos problemas. Aún así me sigue transmitiendo la sensación de que es un jugador desubicado, obligado a jugar de base y a atender a muchos factores sobre los que no tiene el control. Westbrook es el Carmelo Anthony de sus primeros años, él tiene su partido en su cabeza y da igual lo que requiera cada momento. No tengo claro que los problemas de Westbrook se resuelvan exclusivamente con el paso del tiempo, creo que sería más efectivo si jugara de escolta y no tuviera tanto tiempo contacto con el balón, ya sabéis “menos es más”. Los Thunder deben pensar muy bien qué plan tienen con Westbrook incluso si una opción del mismo es valorar que pueden obtener por él en un hipotético traspaso.

Lo que no me perdería de un España-USA, incluso amistoso.

Martes, 24 Julio 2012

Hay en la víspera del partido de esta noche frente a Estados Unidos una sensación especial que evita calificar únicamente el duelo como “amistoso”. En realidad, el resultado de esta noche tiene nula trascendencia y aunque se presente (peligrosamente) este encuentro como un anticipo de la Final Olímpica es cierto que estamos ante las dos mejores selecciones del mundo por lo que cualquier enfrentamiento entre ellas siempre tiene uno o muchos elementos adicionales de interés.

Calderón y los bases USA. Los dos últimos partidos del base extremeño nos han reconciliado con su mejor versión. Aceptamos que debe estar lejos de ser la primera referencia ofensiva del equipo pero no debe olvidar jugar con agresividad para evitar que se focalice en exceso la atención defensiva de nuestros rivales sobre el juego interior. Enfrente Chris Paul y Deron Williams, dos excelentes jugadores que, rodeados de Bryant, James o Durant adoptan un rol muy diferente al que desarrollan en la NBA.

Lebron, ese gran desconocido. A veces cuando leo y escucho sobre Lebron James pienso sobre cómo el envoltorio no deja ver el regalo. James es altivo y convirtió su cambio de equipo en un momento televisivo lamentable pero es un jugador extraordinario del que se pondera poco su capacidad para influir en muchas facetas del juego. Su versatilidad defensiva encaja a la perfección en los constantes cambios de asignación que ordena el seleccionador norteamericano. Por eso, le veremos defendiendo a Pau Gasol y a Juan Carlos Navarro y en ataque proporcionará numerosos tiros abiertos a sus compañeros (¿alguien ha comentado quien dio el pase previo de la mayoría de los triples de Durant frente a Argentina?).

El factor mental. Todo el mundo juega contra Estados Unidos sabiendo que cada pérdida de balón será enormemente penalizada. Este hecho condiciona el ataque de la mayoría de los equipos que se “protegen” abusando del dribling y cuidando poco los detalles en el trabajo previo a recibir el balón. Es la hora de ser valientes,  de usar el dribling sólo para generar ventajas  y de tener paciencia porque a Estados Unidos le cuesta mantener la concentración mucho tiempo seguido.

Gasol y Gasol. No me refiero en este caso a los dos hermanos Gasol, entre otras cosas porque Marc parece que no será de la partida sino a cómo condiciona el partido la presencia de Pau Gasol en ataque y en defensa. El entrenador de Estados Unidos, Mike Krzyzewski pensará en soluciones de ayudas colectivas para defender el juego del internacional español cerca del aro mientras que Sergio Scariolo acudirá a defensas zonales para evitar que el pívot de los Lakers tenga que defender a James o Anthony demasiado lejos del aro. La estructura del equipo estadounidense hace que Gasol sea un factor aún más decisivo.

Los “inesperados“.  Estos partidos suelen deparar apariciones estelares de algunos jugadores que no aparecen en el cartel de promoción del encuentro. En España apuesto por LLull y Felipe Reyes como jugadores cuyas características encajan con lo que se requiere para jugar contra Estados Unidos, pasión, versatilidad defensiva y mucha decisión ofensiva. En Estados Unidos habrá que ver qué tal día tiene el irregular Westbrook, no soy un apasionado de este jugador pero no le niego su variedad ofensiva apoyada en sus prodigiosas piernas.

Kevin Durant, por supuesto: Un manual de gestos técnicos brillantes por la pista. La distancia de triples FIBA y la altura desde la que lanza le hacen prácticamente imparable. Nosotros tenemos que disfrutarle, los jugadores españoles pensar que va a hacer puntos seguro pero que es el defensor más vulnerable de Estados Unidos.

Los nombres de la Final de la NBA

Viernes, 22 Junio 2012

Lebron James ya es campeón de la NBA y se quita un lastre que amenazaba con convertirle en un jugador maldito. El triunfo de los Miami Heat viene a consolidar el proyecto iniciado con la contratación de Bosh y James en la temporada pasada. Sin embargo, harían bien los imitadores del modelo en analizar minuciosamente esta Final para reconocer la importancia de buenos complementos que, a la postre, han sido decisivos. La Serie entre Oklahoma y Miami deja héroes, víctimas y personajes que mantienen su estatus, veamos algunos casos.

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