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Archivo de la categoría ‘Lebron James’

Grandeza

Viernes, 12 Mayo 2017

El baloncesto necesita de iconos, ídolos que arrastren aficionados y “enchufen” a niños el amor por el juego.  La NBA ofrece un momento magnífico en este sentido con un grupo de jugadores de gran nivel, probablemente más que nunca, que cada noche dejan actuaciones e imágenes extraordinarias.

La presencia de estas estrellas condiciona el funcionamiento y las dinámicas de muchas franquicias y nos descubren la verdadera dimensión de algunos jugadores. El tiempo nos ha dado, por ejemplo, respuestas sobre Dwight Howard (bueno pero no tanto para construir alrededor de él), o sobre cómo se benefician mutuamente Lebron James y la corte de tiradores que le acompañan.  También hay espacio para historias de superación admirables como la del  pequeño base, Isaiah Thomas,  capaz de convertirse en un icono de un equipo legendario como los Boston Celtics desde una segunda ronda del draft, o para ejercicios extremos de perseverancia como el extraordinario empeño de Russell Westbrook de convertir a los Thunder en un equipo competitivo a pesar de las limitaciones de su plantilla.

En la época de mayor acumulación de talento (y de no talento… aunque eso lo dejaremos para otro día) merece destacarse el ejercicio de orgullo, sabiduría y respeto por el colectivo que ejemplifican los San Antonio Spurs. Y no es que los tejanos no cuenten con jugadores magníficos, que los tienen, sino que es capaz de crear mecanismos donde jugadores con poco protagonismo estén preparados para ayudar al colectivo cuando se necesite.

Hay varios matices que separan a los Spurs de muchos de los equipos de la competición. Su propuesta ofensiva explora el uso del pase y no sólo del dribling, los pívots son usados para bloquear y para generar desde el poste medio y su reclutamiento de jugadores no sólo obedece a la calidad individual sino a la posibilidad de ser un “Spur”, esto es, tener buen rendimiento defensivo, dejar tu ego a un lado, entender el juego y estar preparado mentalmente para cuando llegue tu oportunidad, porque seguro que llegará.

Sólo con estos ingredientes y con una mentalidad extraordinaria se explica que los San Antonio Spurs hayan accedido a la Final de la Conferencia Oeste derrotando 4-2 a los Houston Rockets después de jugar el último partido de la serie sin Tony Parker ni Kawhi Leonard. La abultada última victoria es una muesca más en la extraordinaria trayectoria de una franquicia diferente y muy  necesaria que explorará sus límites ante uno de los mayores retos de su carrera, tratar de derrotar a uno de los equipos de la historia con más puntos en sus manos, los Golden State Warriors.

Unas horas antes, en una competición empeñada en caminar hacia el abismo por su incapacidad para apelar al consenso y a la lógica, un modesto equipo canario dignificó también el valor del grupo frente al vedetismo. Iberostar Tenerife derrotó al Barcelona en el Palau exhibiendo una paciencia infinita en ataque y una solidaridad defensiva deslumbrante. Una victoria histórica que refleja la ambición de un grupo capaz de alejarse de la tentadora relajación que llamaba a sus puertas después de su brillante título europeo.

Héroes del 2016

Viernes, 30 Diciembre 2016

El 2016 ha dado grandes momentos para nuestro deporte. Aunque la competición en los Juegos Olímpicos no fue especialmente brillante o por lo menos no tanto como ediciones precedentes, tanto en la NBA como en Europa hemos asistido a grandes exhibiciones, partidos enormes e incipientes rivalidades que van camino de convertirse en legendarias.

El escaparate principal sigue “molando” y mucho pero cualquier resumen que aborde el baloncesto no debe dejar de señalar la decadencia e inmovilidad que acompaña lo que viene después de la Euroliga y la ACB, esto es, aquellas competiciones que deberían asegurar el relevo y la formación de los más jóvenes. El baloncesto español es una fachada brillante con puertas y ventanas de lujo que una vez traspasadas no logran ocultar un absoluto vacío.

Cada uno de vosotros tendrá momentos de este año en su memoria, pretendo en unas líneas compartir con vosotros aquellos personajes con los que siempre asociaré el 2016.

- La dimensión de Lebron. El alero de los Cavaliers  cumplió con su cometido de llevar un título a su deprimida región. Este tercer  anillo en su trayectoria es el más meritorio por lo que supone ganar a los actuales Warriors. Lebron James llevó al límite su capacidad competitiva y demostró que es mucho más que un físico imponente.

- Stephen Curry.  Es cierto, perder un título cuando dominas tres a uno en la serie es dramático y deja tocada la percepción del año de un Curry que además estuvo especialmente fallón contra los Cavaliers. La presencia de Curry en esta lista se justifica por su impacto en el juego y por el valor de sus gestos técnicos. En una época con varios jugadores en nivel “súper estrella”, Curry se ha elevado por encima de muchos ellos llevando su carrera a una dimensión poco esperada.

- El rey de la FIBA.  No llegó al nivel del Eurobasket en Francia pero la cita olímpica reafirmó de nuevo que hay pocos o ningún jugador con tanto impacto en el baloncesto de selecciones que Pau Gasol. El pívot catalán aguanta año tras año en la élite viendo como jugadores más jóvenes que él acusan en mayor medida el paso del tiempo. Su compromiso con España tiene visos de continuar y esa es la mejor garantía para asegurar la competitividad del equipo de Scariolo.

-Itoudis y Obradovic. CSKA y Fenerbahce disputaron una final de la Euroliga emocionante y con detalles que evidencian el nivel de las plantillas y de sus dos técnicos. Itoudis, antiguo ayudante de Obradovic ha formado un CSKA de Moscú intenso y solidario en el que ha sabido encontrar riqueza táctica para sacar el mejor baloncesto en su carrera de dos talentazos como Teodosic y De Colo. Se está anunciando una rivalidad que puede durar años aunque los equipos españoles harán lo posible para evitar que la Euroliga repita final.

- Valencia, Vitoria, Las Palmas… Si la Liga ACB es la mejor competición nacional de Europa de largo se debe en gran parte al empuje y rebeldía de su clase media-alta. En Valencia, Pedro Martínez ha consolidado al equipo en la élite y ha construido un grupo reconocible por su actividad e intensidad en el que la verdadera estrella es el colectivo. En Vitoria, Sito Alonso ha dado continuidad al buen trabajo de Perasovic. Baskonia es uno de los mejores equipos de la Euroliga y esa frase explica de por sí muchas cosas. Herbalife Gran Canaria logró materializar con el título de la Súpercopa un buen trabajo que viene desde hace tiempo. Hay un aspecto en común que une a estos equipos, con diferentes matices cada uno de ellos, su apuesta de juego es muy atractiva y logra generar adeptos no sólo entre los suyos.

- Don Alejandro. ¿será el 2016 el año de la retirada de las canchas de Aíto García Reneses?. No lo sé, pero por si acaso,  no está de más recordar la figura de uno de los personajes históricos de nuestro baloncesto que entre sus numerosos méritos también merece que se destaque su influencia en la formación de muchos técnicos que llevan de manera excelente el prestigio del baloncesto español por toda Europa.

Por qué los Cavaliers

Lunes, 20 Junio 2016

Reconozco que no apostaba por el anillo de los Cavaliers. Ni la presencia de Lebron James, ni la recuperación de Kyrie Irving y Kevin Love respecto al antecedente del año pasado bastaban para pensar que los de Cleveland pudieran imponerse a la velocidad de balón de los Warriors. Se demuestra que este deporte es impredecible (y que no tengo ni idea…) además de que la temporada regular es únicamente un termómetro del potencial de las plantillas mientras que los Play Offs ponen a cada jugador y equipo en su verdadero nivel.

Concedo al título una importancia extraordinaria por la dureza mental que hay que demostrar para superar un tres-uno adverso ganando dos encuentros en Oakland y por derrotar a un equipo extraordinario que ha desarrollado el mejor baloncesto que se ha visto en muchos años. Los Cavaliers han afrontado tres partidos seguidos en los que perder significaba olvidarse del título pero lejos de jugar presionados han sido capaces de dar la vuelta a la situación y traspasar esa presión a unos Warriors, agarrotados, imprecisos y con dudas en la pista y en el banquillo.

La Dimensión de Lebron. El título eleva sin duda la perspectiva de la carrera de Lebron James. Cleveland es un buen equipo pero con muchas carencias, la presencia de James en cualquier equipo les hace candidatos al título pero estos Cavaliers, a priori, tienen menos recursos que los Warriors. Más allá de sus extraordinarios números, James ha guiado a su equipo negándose a admitir la derrota cuando parecía el destino más probable. El alero se ha vaciado al máximo y ha dominado física y mentalmente la serie. Todos los títulos tienen un valor tremendo pero hay un aroma muy distinto entre este campeonato que ha ganado Lebron con los Cavaliers y sus dos anillos en Miami. Para mí, Lebron James no alcanza el nivel de Jordan pero ya se le puede considerar uno de los más grandes.

Curry y el lenguaje. Curry no se ha sentido especialmente cómodo en la serie. Su lenguaje no verbal siempre ha transmitido tensión y nervios, algo que ha alimentado la esperanza de los Cavaliers. Estoy convencido de que esta final le ayudará en su carrera. Es el jugador más atractivo de la competición pero en esta final, probablemente porque no ha llegado en su mejor momento físico, le ha faltado un punto de agresividad para castigar la defensa con cambios de los Cavaliers atacando más el aro. Quién sabe si Curry, como su equipo, ha sido víctima de su propia retórica.

Los escuderos. Kyrie Irving ha sido un factor decisivo en la serie en ambos lados de la pista. No es fácil para un base jugar con Lebron James, que acapara el balón durante muchos momentos, pero Irving ha sabido ganarse y defender su espacio jugando con una personalidad tremenda. La madurez de Irving con 24 años es extraordinaria y su registro de habilidades ofensivas es muy amplio pero no por ello conviene despreciar su trabajo en defensa sobre Stephen Curry al que parece que fue cogiéndole el punto según avanzaba la Final.

Lue y Kerr. La principal cualidad que ha demostrado Lue ha sido su capacidad para ir aprendiendo de las lecciones que dejaba cada partido. Empezó la serie comedido pero acertó cuando dejó volar a su equipo y seleccionó mejor la rotación apostando por jugadores más competidores. Por ejemplo, Frye le podía ayudar abriendo el campo pero la final precisaba de tipos más duros como Jefferson. También demostró personalidad con el “asustado” Kevin Love con el que alternó palos (no jugó el último cuarto en varios partidos) con zanahoria (dándole responsabilidad en el partido decisivo premiando su esfuerzo defensivo y capturando rebotes). No me gustó cómo llegó Lue al equipo pero le reconozco mérito en esta victoria especialmente por sus ajustes en defensa. Steve Kerr ha sido fiel a su idea de utilizar a la mayoría de su plantilla pero en ocasiones ha dado la sensación de no tener claro qué buscaba con cada decisión. Los minutos en el séptimo partido de Varejao y Ezeli han dado ventaja a Cleveland. En dinámicas positivas, cualquier jugador tiene más fácil aportar, en los momentos de duda es más difícil que un jugador salga del banquillo y aporte. Ha sido una final de grandes competidores más que de grandes jugadores. Por eso el mejor de los Warriors ha sido Draymond Green y el rey ha sido Lebron James.

Y si los Thunder….

Mircoles, 4 Mayo 2016

Veo los Play Offs de la NBA y me sobra que la primera ronda sea al mejor de 7 partidos. Entiendo que limita la opción a las sorpresas y en algunos casos genera un desgaste que merma la calidad de partidos posteriores. En cualquier caso no me pongo muy tiquismiquis porque me apasiona la manera en que la competición se muta respecto a la Fase Regular y los aficionados adaptan su rol y la manera de vivir los partidos a la trascendencia de los mismos. Además, los Play Offs son el mejor termómetro para confirmar sensaciones o tendencias que se han ido apuntando durante los meses anteriores.

Los Warriors están afrontando varios encuentros sin Stephen Curry. Es evidente que pierden puntos y talento pero siguen siendo un colectivo maravilloso que ocupa los espacios como nadie en la liga. El equipo californiano juega con la confianza de quién ya conoce lo que es ganar el campeonato, sabe perfectamente los momentos en los que tiene que elevar el nivel y exhibe un grupo de secundarios muy adaptados a los roles que se les piden.

En el Oeste, sin embargo, la eliminatoria estrella es la que enfrenta a los Spurs de San Antonio y los Oklahoma City Thunder o lo que es lo mismo el máximo representante del Juego colectivo frente a Durant, Westbrook (he dudado el orden..) y compañía. Los Thunder tienen argumentos de sobra para sorprender a los Spurs. De momento ya han “robado” el factor cancha a los tejanos pero lo perderán rápidamente si no muestran algo más de consistencia y la ansiedad les juega malas pasadas que les lleva a limitarse y abusar del dribling y a olvidarse de los pases. Con toda mi admiración por los Spurs pienso que el destino de la Serie está en manos de los Thunder y en la posibilidad de ver qué compañeros se pueden sumar a sus dos estrellas. Es aquí cuando me acuerdo de los Warriors y la manera en que la explosión de Curry no ha ido en detrimento del crecimiento de otros jugadores, todo lo contrario. A veces viendo a los Thunder, creo que Westbrook y Durant cada vez son mejores jugadores pero que el resto de compañeros no crece en ningún otro aspecto más que en sus dudas.

Los  Cavaliers de Lebron James están consolidando su condición de favoritos para alzarse con el título en el Este. No acaban de engancharme estos Cavs de Tyron Lue con tendencia a la dispersión y a generar pocas canastas fruto de unos buenos conceptos de juego colectivo. Aun así, James está en gran forma y Love e Irving por fin sanos por lo que sólo por el peso del talento parecen muy poco accesibles para los Hawks. Mi apuesta por su rival en la final de conferencia apunta a los Miami Heat. Los de Florida cuentan con un quinteto titular excelente y Wade está mostrándose muy certero en los momentos decisivos de los encuentros.  Alguna vez tuve la sensación con Wade de que  no lograba asimilar el declive de sus piernas y se empeñaba en intentar acciones para las que su cuerpo ya no estaba preparado (ver Derrick Rose..). Estos Play offs están mostrando una reinvención de Wade muy positiva, más pausada, seleccionando mejor qué hacer y cuándo hacerlo. Ya no es aquel jovencito que guió a los Heat a su primer título pero aún es un tipo muy útil, con mucha pasión por competir y que es capaz de liderar a su equipo en la búsqueda de su máximo nivel.

El caso Blatt en siete ideas

Jueves, 28 Enero 2016

- David Blatt ha hecho un buen trabajo en los Cavaliers. No lo ha tenido fácil por las expectativas generadas por la plantilla, por la desconfianza con la que fue recibido y por las lesiones de jugadores importantes en el camino. A pesar de todos estos condicionantes, los Cavs de Blatt eran un equipo ganador, sólido y que había evolucionado respecto a la pasada temporada. Jugadores como Mozgov, Thompson, Smith y Shumpert se han asentado como secundarios muy útiles para una franquicia ganadora y Dellavedova ha tenido un rendimiento muy superior al previsible dado su nivel.

- La realidad es que la manera en que Blatt ha dirigido a estos Cavaliers no ha tenido mucho que ver a lo que nos tenía acostumbrado en Europa. Ni en fondo ni en forma. Blatt ha sido un técnico contenido, emocionalmente y tácticamente donde en sus primeros partidos en la NBA se atrevió a emplear soluciones defensivas alternativas que le hacían muy reconocible en sus equipos europeos. Desde ahí, el monstruo de la Liga y quién sabe si las demandas de sus jugadores se le fue “tragando” en cierta medida. Después de este final, quién sabe si Blatt no estará arrepintiéndose de no haber sido más fiel a su identidad.

- El efecto “Warriors” está siendo devastador y parece que tiene mucho que ver en la decisión tomada por los dirigentes de los Cavaliers. No es buena cosa.  Despedir a Blatt no va a ayudar a que los Warriors jueguen peor. Es cierto que los Cavaliers parecen el equipo con más potencial para hacerles frente pero Blatt había demostrado que era capaz de evolucionar al equipo, no parecía la dirección en el banquillo el mayor obstáculo que les distanciaba en rendimiento de los campeones.

- Lebron James. Desconozco el papel que ha tenido la estrella de los Cavaliers en la destitución de su entrenador por lo que prefiero opinar sobre su rendimiento en el campo. Por seguir con el ejemplo de los Warriors, Curry es capaz de ser el jugador más deslumbrante de la liga y conseguir que todos sus compañeros estén más que adaptados a su rol. Incluso tipos como Green evolucionan de buenos jugadores a “All Star”. James no ha ayudado a que Irving y Love progresen como jugadores desde que volvió a los Cavaliers. Da la sensación de que el sueño de conseguir el anillo con el equipo de su tierra le genera ansiedad y son recurrentes sus declaraciones aludiendo al rendimiento de sus compañeros. Me gusta Lebron James, me parece un jugador sobresaliente y me han gustado varios gestos fuera de la cancha pero en esta etapa le está faltando generosidad y verdadero compromiso (el que vale, el de defender a tope). Aún está a tiempo de darle la vuelta a la situación si es capaz de analizar que el problema no era sólo, ni mucho menos, David Blatt.

- Solidaridad.  Me han gustado los gestos de solidaridad de técnicos de la Liga con Blatt. No era tanto corporativismo sino una manera de recordar que en la NBA las cosas se hacen de otra manera. Los Cavaliers contrataron a un técnico con experiencia europea y le han despedido como suelen hacer los equipos mal gestionados del viejo continente.

- El futuro. Seguiré observando con interés los siguientes pasos en la trayectoria de Blatt. Siempre me ha parecido un técnico interesante. Me gustaría verle en una nueva experiencia en la NBA para observar cuánto de él se perdieron los Cavaliers y cuánto de verdad renunció él por dirigir a este equipo.

- El relevo.  Es práctica habitual que los entrenadores ayudantes “hereden” el puesto cuando es despedido el entrenador-jefe. Este traspaso de poderes puede recibirse por parte del sucesor con elegancia, agradecimiento, generosidad o como lo ha hecho Tyronn Lue.

Que vienen, que vienen

Jueves, 12 Febrero 2015

Los Cleveland Cavaliers ya están aquí y  son el equipo del momento en la NBA. Las expectativas creadas a principio de temporada empiezan a confirmarse aunque todavía es prematuro y arriesgado considerar a los Cavs como sólidos aspirantes al título. En el trayecto, lesiones de jugadores importantes, movimientos en el mercado buscando el rendimiento a corto plazo y también dudas sobre la capacidad de David Blatt para dirigir con éxito a una franquicia necesitada de resultados inmediatos y “amenazada” por la corta duración del contrato firmado por Lebron James.

Siempre he tenido a David Blatt por un entrenador a seguir. No sólo por sus resultados, también por su habilidad para evolucionar equipos, por su convencimiento en arriesgar con soluciones defensivas diferentes y por su extraordinaria capacidad para preparar competiciones cortas sin margen para el error. Me interesaba ver de qué manera las connotaciones que rodean a la NBA influían en la personalidad de un técnico con un sello muy definido.

Parecía lógico que el comienzo de los Cavaliers no fuera deslumbrante. Un equipo con muchas novedades, con tres jugadores llamados a acaparar muchos tiros y con un técnico con mucha experiencia a sus espaldas pero alejado de la realidad actual de la NBA. Blatt no tardó mucho en mostrar algunas iniciativas interesantes que demuestran su personalidad, en algunos partidos enseñó defensas de ajustes poco habituales en la Liga y personalizó en Kevin Love su frustración con el rendimiento defensivo del equipo enviándole al banquillo en momentos trascendentes de los partidos.

Precisamente la relación Blatt-Love es uno de los aspectos interesantes que merecen ser seguidos. Ni verbalmente ni en la práctica Blatt parece considerar a Love una súper estrella. ¿Lo es?. En mi opinión, Love es un jugador extraordinario pero con ciertas limitaciones para situarle en el primer escalón de jugadores de la competición. Es un gran tirador y un voraz reboteador pero sus números superan su influencia en el juego y especialmente son difíciles de medir las concesiones que realiza en defensa. Una gran estrella para un equipo que difícilmente juegue play offs y un gran jugador de complemento para un aspirante al título que debería (y parece en proceso) tener la habilidad para saber que sacará más rendimiento a sus cualidades si es capaz de aprovechar la atención que genera la casi permanente presencia del balón en las manos de James e Irving.

La evolución de los Cavaliers ha llegado desde la defensa. Aquel equipo al que era tremendamente fácil anotarle canastas de alto porcentaje se va endureciendo y muestra una actividad mucho mayor. Aun hay margen de mejora en este aspecto, y con ello, llegará un mayor ritmo de juego y canastas en contraataque que siempre han definido a los equipos de Blatt. Además de la recuperación de Lebron James merece señalarse la influencia del ruso Mozgov en la evolución de los Cavaliers. Su incorporación, no sólo ha significado un buen sustituto para el lesionado Varejao, sino la confianza que proporciona a un técnico tener en sus filas a “uno de los suyos”. Mozgov está respondiendo con creces porque ha ayudado a cerrar la sangría debajo del aro de su equipo y está consiguiendo construir una buena química en el juego “dos contra dos” con Lebron James.

Sobre la utilización que está realizando David Blatt de Lebron James también merecen destacarse algunos aspectos. James se ha alejado más del aro en relación a su última versión en Miami y tiene mucho más tiempo el balón en sus manos. En los Cavaliers, juega muchas más situaciones de “Pick and roll” y ha reducido sus visitas al poste bajo. Ha avanzado en su versión de “generador” y reducido su participación como “finalizador”. En el proceso, su número de asistencias mejora pero también ha incrementado demasiado sus pérdidas de balón. Su temporada del regreso está siendo buena pero puede ser mucho mejor y eso aunque no lo parezca es una buena noticia para unos Cavaliers en racha.

Un premio menos

Mircoles, 22 Enero 2014

Pues eso, Kevin Durant se está encargando de que no haya ninguna duda de quién debe ser el jugador más valioso de la Temporada Regular en la NBA. Claro que queda mucha temporada y que Lebron tiene orgullo de sobra para defender su trono pero el nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado sino por la propia madurez de un chico empeñado en progresar en su juego cada temporada para darse la opción de luchar por el título junto con sus compañeros.

La realidad es que las últimas semanas de Durant, desde la última lesión de Westbrook, están  siendo maravillosas. Bastarían sus números para justificar esta afirmación pero hay mucho más, sobre todo esa sensación de seguridad que transmite que hace pensar que cada vez que recibe el balón va a acabar anotando y su personalidad para ser determinante en los momentos decisivos de los encuentros. No hay noche de respiro para Durant enfrascado en la interesantísima conferencia Oeste donde habrá “tiros” para obtener ventaja campo en los Play Offs.

Siempre he creído que los títulos colectivos son los que ponen en verdadero valor una carrera pero es de justicia reconocer al alero de los Thunder como uno de los mayores talentos de la historia y es una delicia observar cómo cada temporada añade aún más recursos a su ya extensa capacidad para anotar. Aciertan los que enfocan en su físico, especialmente su envergadura, el factor diferencial que le permite obtener ventaja sobre sus rivales pero coordinar ese cuerpo y realizar los gestos técnicos que realiza con tanta precisión tiene un mérito incomparable.

Lebron James no ha permanecido ajeno a las últimas exhibiciones de Durant. Sabe que es el jugador que más puede amenazar su reinado y no tiene problemas en reconocer la inspiración que le produce. James y Durant ejercen dominios muy diferentes. El primero es capaz de dominar un encuentro sin necesidad de tener una anotación constante sino por su capacidad para buscar a sus compañeros en tiros abiertos, su polivalencia en ambos lados de la pista y su exhuberancia jugando en campo abierto. Durant es un mazo constante que necesita tener más contacto con el balón para no desengancharse de los partidos.

Las diferentes circunstancias de sus conferencias y la tranquilidad que han otorgado los títulos a James hacen pensar que ambos jugadores están afrontando la temporada de manera distinta. Durant parece jugar una final cada noche mientras que James (o más que él, su equipo) parecen tener más presente que esto es una carrera de fondo. Hay en los Thunder de Durant un deseo de reivindicarse cada noche que no parece advertirse aún en los Heat. Mientras el tiempo nos dice cuál será el precio de estas concesiones, aprovecharemos para no perder el tiempo en debates sin sentido. El MVP es Durant, y punto.

James, Durant y el resto..

Viernes, 15 Febrero 2013

Quizás no somos muy conscientes ahora mismo, pero el tiempo pondrá en perspectiva la incipiente rivalidad, con hermosos capítulos ya vividos, que están protagonizando Lebron James y Kevin Durant, líderes de los dos equipos llamados a repetir final de la NBA.

El duelo de la pasada madrugada no tuvo ningún tinte épico, un partido de Liga Regular sin más, que por la desigualdad que presentó invitaba a invertir en alguna hora más de sueño, pero la realidad es que el encuentro fue realmente representativo de la dimensión actual de estos jugadores y de su influencia en el entorno en el que conviven, esto es, en sus equipos.

 Lebron, Durant y el pase.  La cualidad que más valoro en Lebron James es su capacidad para pasar. A partir de ahí es capaz de implicar a varios jugadores del equipo en la dinámica ofensiva. La manera en la que los Heat han construido el equipo tiene mucho que ver en cómo James es capaz de alimentar a jugadores que se aprovechan de la atención que genera el propio James y Wade. El mayor ejemplo lo representa Shane Battier que representa un modelo de especialización típico de la NBA. El actual Battier hace muchas menos cosas pero resulta más útil, no tiene que generar sus puntos sino encargarse de aprovechar los tiros librados que le proporcionen. Kevin Durant no tiene el pase tan interiorizado en su patrón de juego como James, probablemente porque se siente absolutamente imparable (y con mucha razón) cuando emprende el camino al aro. Aún así, este aspecto de su juego medirá la progresión de “Durantula” en los próximos años.

El tiro, terreno Durant….. o no.  Si Lebron James se convierte en una amenaza constante en el lanzamiento de tres puntos, las posibilidades defensivas de sus oponentes se reducen al máximo o a la nada. Aún es pronto para afirmar que el jugador de los Heat puede competir con Durant en este terreno. Sigo pensando que Durant tiene más recursos para anotar que Lebron James pero tiene un espacio indudable de mejora como es el juego en el poste medio-bajo. No hay problema, tiene la ambición y capacidad de trabajo suficiente para mejorar en este sentido. En eso y en esa pequeña obsesión que está desarrollando esta temporada en estar demasiado pendiente de la labor arbitral, sinceramente no creo que tenga derecho a quejarse.

 Las Súper estrellas y el equipo. Cuando juega Miami Heat contra Oklahoma City Thunder tengo la sensación de que Miami tiene un plan muy reconocible y las piezas muy ajustadas para desarrollarlo y los Thunder dependen demasiado de la inspiración de sus mejores jugadores, los famosos impulsos. Sobre esta idea ya me he manifestado en alguna ocasión y la presencia de Westbrook junto a Durant es un tema que no acabo de ver nada claro. Westbrook es un excelente jugador pero no es un tirador de larga distancia consistente, tiende a reducir los espacios ofensivos de su equipo y es poco fiable en la toma de decisiones. No digo traspasar sin más, pero quizás los directivos de los Thunder deberían explorar qué pueden sacar por Westbrook, un base menos anotador pero con mayor rango de tiro y un jugador interior capaz de amenazar desde la larga distancia ayudarían a equilibrar la plantilla.

Cuatro fenómenos y… Westbrook

Mircoles, 26 Diciembre 2012

La jornada de partidos del día de Navidad en la NBA no es sólo una gran idea promocional de la competición sino una buena oportunidad para revisar el estado de algunos de los aspirantes a un título que se decidirá seis meses después.

Como interés añadido, los encuentros programados este año permitían la opción de disfrutar de los cuatro jugadores más destacados de este inicio de competición, Carmelo Anthony, Lebron James, Kobe Bryant y Kevin Durant. Ninguno de ellos ha defraudado, Kobe Bryant ha mostrado de nuevo sus rejuvenecidas piernas y su extraordinaria capacidad competitiva. La versión de Bryant contra los Knicks es la mejor que puede ofrecer a su equipo ya que sin alejarle de ser la primera opción ofensiva permitió que el resto de sus compañeros pudieran disfrutar de un protagonismo muy necesario para mantener al equipo enchufado. El escolta de los Lakers tuvo un gran rival en Carmelo Anthony, sin duda instalado en el “siguiente nivel”. Anthony ha dado un paso adelante porque ya no deja que los partidos le atropellen sino que sabe lo que se espera de él en cada momento, su efectividad ha aumentado porque ya no tira como si le fuera la vida en cada lanzamiento sino con un mayor aplomo que le ha dado la experiencia y la buena dirección de su técnico Mike Woodson. Un gustazo ver la evolución de Carmelo y su gran influencia para hacer de los Knicks un gran equipo.

Lebron James y Kevin Durant han vivido un nuevo capítulo de un duelo que promete ser legendario. Los dos han estado en su papel, Durant tiene más recursos que James para anotar pero éste tiene mayor presencia en los partidos por su actividad defensiva y su voluntad para implicar a más jugadores de su equipo en el juego ofensivo.

La coincidencia de estos cuatro jugadores históricos en una misma jornada me hizo fijar la atención en otro jugador con enormes condiciones que desde hace tiempo me genera enorme contradicciones quizás porque su juego es una contradicción en sí mismo. Entiendo a Russell Westbrook, con esas condiciones técnicas y físicas es difícil no pensar que cada vez que tienes el balón puedes anotar sin muchos problemas. Aún así me sigue transmitiendo la sensación de que es un jugador desubicado, obligado a jugar de base y a atender a muchos factores sobre los que no tiene el control. Westbrook es el Carmelo Anthony de sus primeros años, él tiene su partido en su cabeza y da igual lo que requiera cada momento. No tengo claro que los problemas de Westbrook se resuelvan exclusivamente con el paso del tiempo, creo que sería más efectivo si jugara de escolta y no tuviera tanto tiempo contacto con el balón, ya sabéis “menos es más”. Los Thunder deben pensar muy bien qué plan tienen con Westbrook incluso si una opción del mismo es valorar que pueden obtener por él en un hipotético traspaso.

Lakers, algo más que una apuesta

Viernes, 31 Agosto 2012

Aún queda lejos el comienzo de la próxima temporada de la NBA pero apetece ir pensando sobre lo que nos puede deparar una competición que se presume de gran interés por el impacto que pueden suponer los movimientos de este verano, por los nuevos jugadores que presentará y por el recorrido que puedan tener viejos conocidos de la Liga Endesa como Claver, Prigioni o Teletovic (¿regreso de los tres en uno o dos años?)

La acumulación de talento en los Lakers es el tema que mayor tiempo ocupa en las tertulias previas a la temporada pero en espera de ver cómo Mike Brown logra conjugar la capacidad de pase de Nash con la tendencia a acaparar el balón de Bryant y la exhuberancia física de Howard, me gustaría detenerme en el contraste de estilos que representará esta versión de los Lakers con el actual campeón, Miami Heat, que logró el anillo jugando muchos minutos con dos aleros como Lebron James y Shane Battier jugando como “falsos” interiores.

En cierto modo, Miami Heat fue una versión anterior (y muy inferior)  de lo que nos ofreció la selección de Estados Unidos en los recientes Juegos Olímpicos de Londres. El modelo se basa en elegir los mejores jugadores y no los mejores jugadores en cada posición, se asumen riesgos de inferioridad física en defensa pero se tratan de compensar con soluciones más agresivas, mayor ritmo de juego y una gran capacidad para aprovechar al máximo las dimensiones del campo haciendo coincidir  muchas amenazas de lanzamiento exterior en el campo. Los próximos años nos darán la respuesta de si es un estilo creado por necesidad o por convencimiento en la medida en que será replicado por más equipos pero lo que es cierto es que el peso en el juego de los jugadores grandes parece ir a menos en la NBA entrando en juego la duda del huevo o la gallina. ¿Tiene menos importancia el juego interior porque no aparecen jugadores rutilantes en esas posiciones o no destacan jugadores en esas posiciones porque cada vez se les concede menos importancia en la táctica ofensiva? Un poco de todo hay, aunque tiendo a inclinarme más por la segunda opción.

El estilo de Miami Heat  se verá reforzado este año con las incorporaciones de Ray Allen y Rashard Lewis (más madera para el lanzamiento exterior) por lo que Lebron James continuará con esa imparable progresión en los puestos que le llevará de ser casi un base en sus primeros años en la Liga a jugar casi de “cinco” en los momentos decisivos de los partidos. El enfrentamiento contra los Lakers opondrá esta forma de juego a otra más tradicional que representa la franquicia californiana dónde se debería jugar mucho más “de dentro hacia fuera”. El éxito o no de la fórmula de los Lakers tiene una trascendencia que puede influir en los patrones del juego de los próximos años, aquella fórmula de “un gran base y un gran pívot” que históricamente ha sido dominante se enfrenta a las nuevas tendencias de jugadores sin posiciones definidas y un baloncesto desestructurado a propósito. Los pívots del futuro seguro deberían apoyar a los Lakers, quizás su cuenta corriente no se vea afectada (porque el centímetro de más se sigue pagando demasiado bien en la NBA) pero los balones que reciban y sus minutos de juego pueden decidirse en la temporada 2012-2013. Yo creo en la apuesta de los Lakers,  sólo tengo la duda de si Kobe Bryant también cree en ella porque parece incompatible con lanzar 25 tiros en un partido…