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Archivo de la categoría ‘Miami Heat’

Manu y Ray

Viernes, 6 Junio 2014

El primer partido de la Final de la NBA entre San Antonio Spurs y Miami Heat no ha estado nada pero que nada mal. Los dos equipos han demostrado por qué son los mejores de la competición. Cada uno en su estilo, los Heat han controlado durante muchos minutos el encuentro gracias a la versatilidad de la mayoría de sus jugadores y las posibilidades tácticas que este hecho les ofrece tanto en ataque como en defensa. Los Spurs querían jugar con más ritmo pero se han mostrado erráticos en el pase y han echado en falta la aportación de dos de sus jugadores-termómetro, Green y Leonard, hasta el último cuarto, donde han resultado decisivos.

El partido se recordará por el tremendo calor, los calambres de Lebron y, quién sabe si por el primer paso en el camino hacia el título de los Spurs, pero también, por lo menos en mi caso, por la nueva demostración de talento de dos jugadores que, en el invierno de su carrera, reivindican la calidad técnica y el conocimiento del juego como armas poderosas para prolongar su exitosa trayectoria.

A estas alturas de su carrera, Manu Ginóbili no necesita mucha ayuda para reconocer aquellos aspectos del juego dónde su equipo supera al contrario. Su influencia en esta primera victoria de su equipo va más allá de los números. Su primera aparición liberó a sus compañeros del cierto respeto con el que habían encarado el partido. El argentino adivinó que en ese momento sus compañeros necesitaban una referencia que atacara el aro sin miedo y castigara la benevolencia de los Heat concediendo lanzamientos exteriores. Sin embargo, lo mejor de Ginóbili llegaría al final del encuentro en su interpretación del juego por parejas con sus compañeros Splitter y Duncan. Una vez tras otra, el internacional argentino alimentó las continuaciones de sus pívots castigando con canastas fáciles la defensa de Miami que no cuenta con jugadores con suficiente envergadura para defender a los jugadores interiores del equipo tejano.

Ginóbili enseñó el camino y el juego colectivo de los Spurs hizo el resto. Cuando los Heat quisieron restañar el agujero cerrándose sobre las continuaciones de Duncan, aparecieron los espacios para permitir tiros cómodos, muy cómodos para Green, Leonard y Parker. Nadie domina el arte del “pase de más” como estos Spurs.

La derrota de Miami deslucirá la aportación de Ray Allen. Probablemente estamos ante los últimos partidos de uno de los jugadores que más gusto da ver jugar en una pista de baloncesto. De los jugadores actuales, sólo Stephen Curry provoca sensaciones parecidas. El indudable magnetismo que ofrece la plasticidad en el juego de Allen no debe engañarnos ante el tipo de jugador que es, nadie alcanza ese nivel sólo por ser elegante sino por tener una capacidad competitiva tremenda. Los Spurs conocen de primera mano como se las gasta Allen en partidos de este tipo y por eso sorprende la escasa atención con la que han recibido su presencia en cancha, un error que deberán corregir porque las piernas de Allen rejuvenecen a medida que el partido tiene más trascendencia.

Dos equipos en apuros

Martes, 18 Junio 2013

Eso de que coincidan en el tiempo la Final de la Liga Endesa con la de la NBA da para que, irremediablemente, encuentres analogías entre distintas situaciones, te avergüences de otras (véase tratamiento televisivo, difusión, cierto cariño por el producto en definitiva) e intentes encontrar aspectos similares entre las vivencias que pueden estar sintiendo los distintos equipos.

En este punto de ambas series, con la iniciativa moral del Barcelona frente al Real Madrid y la real de los Spurs contra los Heat conviene analizar aquellos aspectos comunes  por los que los dos equipos que partían como favoritos han permitido llevar las eliminatorias ante un punto límite que no les permite ningún margen en forma de derrota.

 Los rivales:  Sería injusto para San Antonio y Barcelona no reconocerles el enorme mérito de sus actuaciones. Los Spurs están logrando llevar la iniciativa táctica de la Serie apoyándose en la constancia de Duncan y Parker, en los momentos brillantes de Ginóbili y, por encima de todos, en Greene y ese Kawai Leonard que hace de todo y muy bien. El punto de coincidencia con el Barcelona viene porque da la impresión de que sus jugadores tienen mucho más claro lo que se espera de ellos que los de sus rivales y también porque están sabiendo jugar con esa sensación de que Real Madrid y Miami Heat tienen mucho más que perder que ellos.

Roles. En el Real Madrid los roles están menos claros, Darden ha pasado en cuatro partidos de ser un jugador de últimas rotaciones a jugar momentos decisivos, Carroll ha llevado el proceso contrario, casi como Sergio Rodríguez, héroe en la primera victoria blanca y muy señalado en la última derrota con sorprendente poca presencia y viviendo desde el banquillo minutos en los que suele ser protagonista. Esto es, no ha habido una real suma de jugadores a la causa, los que se han sumado ha sido a costa de otros, será muy interesante observar la gestión de los minutos por parte de Pablo Laso en el último partido. En el Barcelona casi podemos adivinar la presencia que tendrá cada jugador. Mavrokefalidis está siendo un jugador importante por su capacidad para combinar con cualquier jugador interior mientras que Jasikevicius cobrará más protagonismo por los problemas físicos de Navarro. Aún así, nadie puede dudar ya de que Marcelinho es el termómetro de este equipo.

Popovich y Pascual. Creo mucho en Pablo Laso y en Spoelstra y en los grandes proyectos que están construyendo en sus equipos pero, hasta ahora, parece que están siendo superados por los entrenadores rivales. El matiz con el que están compitiendo Popovich y Pascual es distinto. El entrenador de los Spurs apela mucho a las emociones pero hace jugar a su equipo con el orgullo de sus cuatro anillos ganados, esto es, no asume tácticamente ningún tipo de inferioridad y busca castigar a Miami retando el orgullo de sus estrellas concediendo tiros lejanos a Wade y Lebron pero poniendo mucho énfasis en no permitirles canastas de alto porcentaje. Esos últimos minutos del quinto partido con San Antonio huyendo de especular con el marcador y con Parker percutiendo constantemente contra sus defensores son un claro ejemplo de la manera con la que los Spurs intentan conseguir el título. Si Popovich no se encuentra a gusto con márgenes cortos en el marcador, Xavi Pascual parece tener otro pensamiento. Ha logrado calar en el equipo que todo lo que sea llegar con opciones a los últimos minutos es muy positivo, planteamiento de aquél que se sabe inferior y que ve en esta idea la única opción de conseguir la victoria. El Barcelona está viviendo de su solidez defensiva y de la enorme tensión con la que juega el Real Madrid que, salvo contados minutos, no ha sabido liberarse de la presión de saberse favoritos. Cada fallo en el lanzamiento exterior de los blancos es una piedrita más en la mochila de la tensión que lleva a los partidos a decidirse en situaciones cercanas al aro, terreno donde el Barcelona sabe que tiene muchas más opciones.

Aún así creo que Real Madrid y Miami Heat van a conseguir el título. El Real Madrid, casi por un tema de probabilidades, no puede seguir tirando tan mal (aunque ojo, ya van cuatro partidos..) y tiene muchos más recursos que el Barcelona, sólo tiene que ponerlos en orden. Los Heat llevan seis meses sin perder dos partidos seguidos por lo que parece bastante probable que lleven la eliminatoria al decisivo séptimo encuentro. En ese contexto, jugando en casa y con el mejor jugador del momento parece un atrevimiento no considerarles favoritos aunque yo no me fiaría de Popovich….

Terreno conocido

Viernes, 7 Junio 2013

Gran primer partido de la Final de la NBA entre Miami Heat y San Antonio Spurs. Los dos equipos pisaban terreno conocido y eso se ha notado desde el primer minuto. Nada de momentos de tanteo ni de nervios propios de una final. Baloncesto del bueno, con muchos detalles a rescatar, talento técnico y atlético en los dos equipos en una Serie que se presume puede ser larga.

Parker. Está en un momento magnífico y es el más firme candidato a decantar la final. Su tiro de media distancia es muy sólido y el control que ejerce sobre cómo debe jugar su equipo en cada momento da a los Spurs un orden del que los Heat carecen en muchos minutos.

Bosh-Duncan. Chris Bosh intenta castigar a Duncan jugando lejos del aro pero en el primer encuentro ha abusado de estas situaciones. Convertir los recursos en la norma no suele traer cosas positivas, Miami necesita anotación en la pintura y no depender tanto del tiro exterior.

¿Quién defiende a Duncan?. La respuesta que nos ofrece el primer partido es que el jugador que mejor le ha defendido ha sido Udonis Haslem. Sin embargo el rol de éste en el equipo se limita a jugar los primeros minutos de cada tiempo, por eso, la importancia del eterno Duncan ha ido creciendo con el paso de los minutos en cada periodo, Spoelstra tiene faena en este sentido.

Leonard y Green. Estos dos pretorianos no tienen el nivel de Parker, Duncan o Ginobili pero son dos jugadores de equipo muy necesarios en este tipo de partidos. Leonard defendió de manera excelente a Lebron James y tuvo apariciones ofensivas puntuales bastante decisivas a pesar de que en algún tiro pareció verse superado por la entidad del acontecimiento. Green se aprovechó de la atención que generaban sus compañeros para anotar tiros de larga distancia. Si mantienen este nivel, las opciones de San Antonio serán muchas.

Lebron, fallón pero generoso. Tengo la sensación de que el MVP de la temporada salió al partido con la intención de implicar a muchos jugadores en la Final y estuvo tremendamente generoso a la hora de compartir el balón. Esta vez su lanzamiento exterior no ha estado a la altura y sus porcentajes no han sido buenas. La duda radica en cuál va a ser su actitud en el segundo partido y si va a sacar como lectura de la derrota que debe acaparar más protagonismo ofensivo. En mi opinión se equivocaría, es cierto que quizás tiene que ser algo más agresivo buscando el aro pero la cantidad de posibilidades de tiros librados que ofrece a sus compañeros sólo debe producir cosas positivas.

Popovych y Spoelstra. Son dos entrenadores estupendos con matices bien distintos. Popovych maneja una plantilla más al uso que se rige por unos cánones tradicionales que otorgan protagonismo al base y al “cinco”. Spoelstra sabe manejar con buen criterio las diferentes combinaciones que le ofrece la versatilidad de su plantilla. Ojo¡ a veces esto puede llevar a la confusión y hay quintetos de Miami que son tan atípicos que en vez de alterar al rival parecen conducirles al desorden a ellos mismos.

El cascabel de los Heat y el reto de los Lakers

Lunes, 18 Marzo 2013

A estas alturas de la temporada, metidos de lleno en el último tercio de la Liga Regular, dos aspectos fundamentales llaman mi atención en la NBA. Por un lado, la fabulosa racha ganadora de los actuales campeones, los Miami Heat y por otro la lucha de Los Angeles Lakers por prolongar su temporada en los play offs.

He visto muchos de los partidos de Miami Heat en estas semanas y las sensaciones de solvencia del grupo van incluso más allá de los resultados. El equipo funciona con unos roles muy determinados, para mi gusto incluso demasiado programados (rotaciones idénticas casi cada partido), donde cada jugador sabe perfectamente lo que se espera de él en cada momento. No es sólo la sensación de dominio que transmite Lebron James y la madurez de un Wade que compensa el descenso en la explosividad de sus piernas con una mejor toma de decisiones respecto al jugador que aterrizó en la Liga, sino la capacidad de los secundarios de aportar exactamente lo que se espera de ellos en cada momento.

Hay que rascar un poco  más allá del “Big Three” para entender el éxito de los Heat y fijarse en la aportación reboteadora de Haslem, la capacidad para abrir el campo de Allen y Battier y el fenomenal rendimiento que está ofreciendo Andersen, cuyo refuerzo demuestra una buena capacidad de maniobra en los despachos de un equipo con déficit de centímetros en las posiciones interiores. Miami es el máximo favorito para el título, en mi opinión sólo un buen plan de los Thunder podía alejar a Lebron James de su segundo campeonato pero dejemos el tiempo correr y para empezar veremos dónde se detiene esta racha ganadora de los de Florida.

Miami Heat es un grupo con alguna súper estrella que permite que muchos secundarios se pongan en valor, esa es la clave de su éxito, todo lo contrario que Los Ángeles Lakers, un colectivo con varios All Star poco avenidos deportivamente y en el que pocos jugadores de banquillo logran aportar de manera consistente en el juego. El caso es que, la desgracia en forma de problemas físicos de los californianos, con lesiones de Pau Gasol y Kobe Bryant de por medio puede ser un buen punto de partida para que más jugadores se sientan útiles y den el último empujón para que el equipo juegue Play Offs, eso y que Nash y sobre todo Howard sean capaces de consolidar la mejoría en su rendimiento de las últimas semanas.

Kobe Bryant merece que su temporada regular más meritoria del último lustro tenga continuidad, el sexto puesto de la Conferencia Oeste debería ser el objetivo, después, probablemente los Clippers, ¿a qué suena bien?.

Los viejos Knicks y los “Cleveland Heat”

Viernes, 7 Diciembre 2012

Tenía mucho interés en observar el Miami Heat-New York Knicks de la pasada madrugada. Por un lado, los actuales campeones con la ayuda del siempre elegante Ray Allen y por otro el equipo que mejor baloncesto está desarrollando en este comienzo de temporada, los sorprendentes New York Knicks.

Los Knicks se presentan sin Carmelo pero exhiben todas las virtudes que les están haciendo sumar tantas victorias hasta el momento. No es un equipo con una gran capacidad atlética pero lo suple con mucho orden en su juego, habilidad para jugar situaciones de “pick and roll” y generosidad de todos los jugadores para encontrar al compañero en mejor disposición para lanzar. Además, estamos ante un equipo versátil capaz de adaptarse a varios ritmos y que cuenta con muchos grandes pasadores (Kidd, Felton, Wallace, Prigioni). Este equipo merece admiración y respeto, quizás aún es demasiado pronto para calificarles como grandes candidatos pero los que veíamos con cierto excepticismo su apuesta a principio de temporada nos estamos llevando un buen “Zas” en toda la boca.

Mr Woodson y Novak. El entrenador de los Knicks se llama Mike Woodson y tiene mucho o todo que ver con el rendimiento de su equipo. El ex entrenador de los Hawks ha logrado plasmar un juego colectivo brillante en un equipo con algún espíritu con tendencia a caminar por libre. Cierto es que la vuelta de Amare Stoudemire será otro gran reto pero la manera en que ha recuperado a jugadores como Wallace y revalorizado a grandes especialistas como Steve Novak hablan de un técnico con las ideas muy claras.

El “Big One”. La defensa de Miami Heat está rayando lo ridículo en este comienzo de temporada, el partido frente a los Knicks ha confirmado que fiar todo a situaciones de cambios automáticos entre jugadores resta agresividad y tensión a un grupo que está mostrando a jugadores muy alejados de su mejor nivel. Los Miami Heat 2012-2013 siguen viendo crecer a un Lebron James poco respaldado por Bosh y especialmente por un Dwayne Wade que exhibe un declive en sus piernas demasiado anticipado para la edad que tiene. Wade apenas consigue tiros librados y para un jugador al que no se le puede calificar como un consumado tirador le limita enormemente su mayor dificultad para conseguir canastas fáciles. Fiar todo a James no bastará a los Heat para repetir campeonato. La ausencia de jugadores grandes que garanticen canastas de alto porcentaje hace al equipo muy dependiente de su lanzamiento exterior y de que la defensa les facilite contraataques. Seguro que en Play offs la intensidad será distinta pero yo soy de los que piensa que es difícil salir de determinadas situaciones cuando conviertes los vicios en hábitos, veremos…

Lakers, algo más que una apuesta

Viernes, 31 Agosto 2012

Aún queda lejos el comienzo de la próxima temporada de la NBA pero apetece ir pensando sobre lo que nos puede deparar una competición que se presume de gran interés por el impacto que pueden suponer los movimientos de este verano, por los nuevos jugadores que presentará y por el recorrido que puedan tener viejos conocidos de la Liga Endesa como Claver, Prigioni o Teletovic (¿regreso de los tres en uno o dos años?)

La acumulación de talento en los Lakers es el tema que mayor tiempo ocupa en las tertulias previas a la temporada pero en espera de ver cómo Mike Brown logra conjugar la capacidad de pase de Nash con la tendencia a acaparar el balón de Bryant y la exhuberancia física de Howard, me gustaría detenerme en el contraste de estilos que representará esta versión de los Lakers con el actual campeón, Miami Heat, que logró el anillo jugando muchos minutos con dos aleros como Lebron James y Shane Battier jugando como “falsos” interiores.

En cierto modo, Miami Heat fue una versión anterior (y muy inferior)  de lo que nos ofreció la selección de Estados Unidos en los recientes Juegos Olímpicos de Londres. El modelo se basa en elegir los mejores jugadores y no los mejores jugadores en cada posición, se asumen riesgos de inferioridad física en defensa pero se tratan de compensar con soluciones más agresivas, mayor ritmo de juego y una gran capacidad para aprovechar al máximo las dimensiones del campo haciendo coincidir  muchas amenazas de lanzamiento exterior en el campo. Los próximos años nos darán la respuesta de si es un estilo creado por necesidad o por convencimiento en la medida en que será replicado por más equipos pero lo que es cierto es que el peso en el juego de los jugadores grandes parece ir a menos en la NBA entrando en juego la duda del huevo o la gallina. ¿Tiene menos importancia el juego interior porque no aparecen jugadores rutilantes en esas posiciones o no destacan jugadores en esas posiciones porque cada vez se les concede menos importancia en la táctica ofensiva? Un poco de todo hay, aunque tiendo a inclinarme más por la segunda opción.

El estilo de Miami Heat  se verá reforzado este año con las incorporaciones de Ray Allen y Rashard Lewis (más madera para el lanzamiento exterior) por lo que Lebron James continuará con esa imparable progresión en los puestos que le llevará de ser casi un base en sus primeros años en la Liga a jugar casi de “cinco” en los momentos decisivos de los partidos. El enfrentamiento contra los Lakers opondrá esta forma de juego a otra más tradicional que representa la franquicia californiana dónde se debería jugar mucho más “de dentro hacia fuera”. El éxito o no de la fórmula de los Lakers tiene una trascendencia que puede influir en los patrones del juego de los próximos años, aquella fórmula de “un gran base y un gran pívot” que históricamente ha sido dominante se enfrenta a las nuevas tendencias de jugadores sin posiciones definidas y un baloncesto desestructurado a propósito. Los pívots del futuro seguro deberían apoyar a los Lakers, quizás su cuenta corriente no se vea afectada (porque el centímetro de más se sigue pagando demasiado bien en la NBA) pero los balones que reciban y sus minutos de juego pueden decidirse en la temporada 2012-2013. Yo creo en la apuesta de los Lakers,  sólo tengo la duda de si Kobe Bryant también cree en ella porque parece incompatible con lanzar 25 tiros en un partido…

Lección de Dallas

Lunes, 13 Junio 2011

Más allá de la justicia de que un tipo como Dirk Nowitzki tenga un título de la NBA y de que Dallas Mavericks obtenga una recompensa por su fuerte inversión en las últimas temporadas, la Final de 2011 dejará la sensación de que el baloncesto americano admite otras fórmulas exitosas distintas a las que habitualmente emplean todos los equipos. En una competición que hace de la inercia una forma de vida da gusto que se lleve el título un equipo valiente que evita pasar de puntillas por los partidos sino que intenta tomar la iniciativa desde el primer momento.

- Ritmo: Los Mavericks han ganado sus eliminatorias llevando a sus rivales a jugar a una velocidad a la que no están acostumbrados. Su facilidad en el juego de transición y las ventajas que han generado sus jugadores exteriores han sido definitivas. Cualquier jugador de Dallas se ha sentido como una amenaza para Miami y eso dice mucho de la confianza con la que ha llegado el equipo a la Final. Otro día hablaremos de cómo Miami condena a los mejores atletas de este juego a competir permanentemente en un juego de media cancha.

- Entrenador Carlisle. La imagen del entrenador de los Dallas Mavericks, Rick Carlisle sirve para reivindicar la figura del técnico de la NBA en todo el mundo. Por una vez, las rotaciones no se han establecido en el hotel y las defensas zonales han dejado de ser meras concesiones del reglamento. Carlisle ha encontrado en cada momento la manera de castigar a los Heat en ambos lados del campo y ha exprimido al máximo todos los recursos de los que dispone. Todos los jugadores han tenido su momento y todos han respondido, ha sido el triunfo del Colectivo y también de un entrenador que ha sabido utilizar brillantemente  a todas sus piezas.

- Los pequeños. Nowitzki es un merecidísmo MVP pero los pequeños de Dallas han decidido la final. Barea, Terry y Kidd han sido un permanente dolor de cabeza para Miami. Barea nunca había jugado tan bien como en estas finales, se ha atrevido con todo y contra todos y nada hay más peligroso que un jugador con confianza. Terry tiene la habilidad de elevarse en los momentos complicados de los partidos y su fiabilidad en el lanzamiento lejano ha condicionado totalmente la disposición defensiva de sus rivales. Por último, Jason Kidd, lejos de sus mejores momentos pero tremendamente útil por su experiencia, su capacidad para poner el balón en las manos adecuadas y por su enorme disposición defensiva.

- Señor Nowitzki: El jugador alemán ya se ha ganado un hueco en la historia de la competición. Alejado del histrionismo habitual de otras “estrellas” de la Liga, Nowitzki ha compendiado en seis partidos todas sus habilidades. Ha tenido la paciencia de dejar que el juego le llegara a él, dejando espacio para otros compañeros que estaban castigando a Miami, ha sabido cuándo y cómo aparecer y, por encima de todo, ha dejado la sensación de que la inteligencia y la capacidad técnica siguen siendo argumentos válidos para poder competir contra toda la colección de atletas que nos invaden. Grande.

Play Offs NBA. Equipos Vs Estrellas

Viernes, 15 Abril 2011

Varias sensaciones en vísperas del comienzo de los Play Offs de la NBA. Por un lado la incertidumbre que presenta apostar por algún ganador. La Temporada Regular no ha ayudado mucho en este sentido (curioso cuando hablamos de 82 partidos por equipo), es más ha contribuido a aumentar la lista de candidatos ya que ni Chicago Bulls ni San Antonio Spurs eran serios aspirantes al anillo allá por el mes de noviembre y afrontan estos play offs nada más ni nada menos que como campeones de conferencia.

Estamos, probablemente, ante los Play Offs más igualados de los últimos años. Ningún equipo se ha mostrado tan autoritario como para pensar en un camino de rosas hasta la final, la irregularidad de todos los candidatos se explica desde la apatía de los Lakers, la falta de espíritu de Miami Heat, las lesiones y un Cambio de cromos cuestionable en los Celtics y las piernas cansadas de los San Antonio Spurs.

Chicago Bulls. Merece la pena detenerse en este equipo. Liderados por un fantástico Rose, el grupo ha ido de menos a más en la temporada. Su defensa es extremadamente sólida y en ataque cuenta con un gran equilibrio entre el juego exterior e interior. Argumentos más que suficientes para pensar en ellos como campeones si no fuera porque en su misma conferencia cohabitan equipos como Miami Heat, Boston Celtics y, en menor medida, Orlando Magic. Hablando de Miami Heat me resulta curiosa la eterna sensación de sospecha que pesa sobre este equipo. Es cierto, no han jugado un gran baloncesto en muchas ocasiones pero ahí están, segundos del Este, con un compromiso defensivo in crescendo y con un Lebron James en plan líder con los mejores porcentajes de tiro de todas las estrellas exteriores de la NBA. A día de hoy si tuviera que apostar por alguien como Campeón de la NBA, solo colocaría a un equipo con más opciones que los Heat,  Los Ángeles Lakers.

¿Por qué Los Lakers?. Quizás porque en el pronóstico pesa más el corazón que la cabeza, quizás por sus portentosos 20 partidos post-All Star o quizás porque es el actual Campeón y el equipo con más recursos ofensivos de toda la Liga. Razones que pueden parecer lógicas pero que se pueden debatir si hablamos de la endeble defensa que demuestran (la peor del grupo Heat, Celtics, Bulls y Spurs), su tendencia a dejar de compartir el balón en momentos determinados del partido y la sensación de que los dos últimos títulos han hecho mella en el “hambre” del grupo. La verdad es que creo que apuesto por los Lakers porque en ellos juega Pau Gasol….

Por qué no creo en los Heat

Mircoles, 27 Octubre 2010

Miami por aquí, Miami por allá. Es evidente que los Heat son el mayor foco de atención de esta NBA que acaba de comenzar. Los fichajes de Lebron James y Chris Bosh hacen del equipo de Florida una franquicia ganadora con capacidad de destronar a unos Lakers que parece que no tienen rival en el Oeste. El trío Bosh-Wade-James recuerda a otras sociedades que han logrado grandes éxitos y parecen predestinados a lograr un título, pero quizás no el de este año.

1. La decisión de James. Lebron no ha ganado muchos adeptos este verano. Su decisión ha generado mucha controversia y es acusado de falta de valentía por no asumir el reto de ganar un anillo como única y máxima estrella. No comparto esta visión ya que Jordan ganó sus títulos excelentemente rodeado (Pippen y Kukoc por ejemplo) y Bryant sólo ha conquistado el campeonato con referencias interiores de primer nivel como O´Neal y Pau Gasol, ¿o es que Gasol no es mejor que Chris Bosh?. Nada que objetar a la decisión de James y completamente lógica. Será más o menos chulo y prepotente pero es un pedazo de jugador.

2. El trío en detalle. Wade-James y Bosh. Un “dos”, un “tres” y  un “cuatro”, con muchos matices eso sí en cada uno de ellos. Gran capacidad de anotación (mejor no mirar sus respectivos porcentajes) pero dos puestos claves del quinteto muy débiles, el base y el pívot o los puntos claves sobre los que se construyen los equipos. Ahora mismo el base titular de Miami Heat es Carlos Arroyo que, probablemente no esté entre los 30 mejores bases de la competición. El pívot titular es el canadiense Joel Anthony que tendría problemas para anotar más de 10 puntos por partido jugando 30 minutos en la ACB.

3. Bosh ,”Overrated”. Creo que la dimensión de Chris Bosh en la Liga está claramente sobrevalorada y no es la súper estrella que nos han intentado vender. Sería bueno que él mismo asumiera que no puede jugar en Miami como lo hacía en Toronto, debe limitar sus tiros y aprovechar al máximo la atención que generarán Wade y James en el exterior. Es el eslabón más débil del trío pero el que puede tener la clave para competir por el anillo ya que de él se espera que pueda igualar el poderío interior de Orlando y Boston en el Este. En Toronto necesitaban que jugara con el chaqué y en Miami que se ponga el traje de currito, lo hará?.

4. La intendencia. Del resto de jugadores de los Heat solo ofrece garantías el siempre cumplidor Udonis Haslem. Stackhouse, Miller e Ilgauskas agotan sus opciones de no retirarse sin ganar un campeonato pero sus piernas parecen no responderles. James Jones y Eddie House gozarán de espacio para exhibir su lanzamiento exterior pero no parecen tan sólidos como algunos de los reservas de los rivales.

5. Celtics y Lakers. A día de hoy parecen superiores a los Heat, son equipos hechos frente a uno en construcción. Conjuntos con  roles muy definidos que además han encontrado en Miami un punto más de motivación para renovar sus éxitos pasados.

Viendo el pasado éxito de mis pronósticos, ya podéis ir apostando a Miami Heat campeón de la NBA,…

Shaq y “Baby” Shaq

Jueves, 5 Agosto 2010

Ficha Shaquille O´Neal por los Celtics y suena algo raro, quizás porque los mejores años del futuro Sheriff  fueron en Los Lakers o porque todos nos habíamos hecho a la idea de su retirada.

La continuidad de O´Neal en la liga es representativa de varias realidades de la competición Norteamericana. La primera de ellas es su capacidad para encontrar utilidad a jugadores veteranos, algo de lo quizás deberíamos tomar nota en Europa, dónde somos tan dados a la jubilación anticipada. La exhuberancia física de la mayoría de los jugadores de la NBA explica su capacidad para perdurar más en el juego pero también la filosofía de las franquicias es mucho más abierta que en Europa.

 Por otro lado, no debemos olvidar la crisis de jugadores interiores que vive el baloncesto americano, verdadera fábrica de escoltas tiradores (que no metedores), saltarines  y de bases anotadores. Jugadores como Marc Gasol y Tiago Splitter no hubieran sido tan cotizados hace años, aún siendo brillantes jugadores como lo son. Es curioso, en Europa, el denominado “Baby Shaq“, Sofocles Schortsianitis, está siendo ofrecido a muchísimos equipos que están, de momento, descartando su contratación. Curioso cuando menos que nadie se atreva a dar el paso con un jugador que sintiéndose importante marca diferencias. Sus muchos kilos y sus altas exigencias explican este hecho. Quien apueste por él y sepa ganar su confianza hará un gran fichaje.

La respuesta a los Heat. La última arista del fichaje de Shaquille por los Celtics es el deseo de los actuales subcampeones de responder al trío mágico de Miami. En Florida pensarán que O´Neal no fue capaz de ayudar a Cleveland a ser campeón y en Boston se frotarán las manos pensando qué jugador de los Heat será capaz de defender al histórico pívot los 20 minutos que puede estar en el campo. La clave estará en que el equipo tenga la suficiente madurez e inteligencia para saber explotar a Shaquille los minutos que esté en campo. Bajo ese punto de vista Boston parece el mejor sitio posible y la última esperanza del “Perro Grande” de llenar una mano con anillos de campeón.