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Archivo de la categoría ‘Pedro Martínez’

El “partido” del verano

Jueves, 13 Julio 2017

Hay un “partido” en juego estas semanas, sin público ni cámaras pero que empieza a decidir resultados de la temporada 17/18. Los equipos, en función de sus posibilidades, trabajan en configurar su plantilla mientras que la ACB, la FEB y el CSD se esfuerzan en limitar su habitual ridículo simulando acuerdos que, en algún caso dignifican (reducción condiciones para facilitar ascensos),  y en otros muchos avergüenzan.

El caso es que estamos en esas semanas en que, prácticamente cada día se suceden noticias de incorporaciones o bajas en todos los equipos.  El atractivo deportivo y económico de la NBA ha propiciado, de momento, que tres de los jugadores más destacados de las últimas ediciones de la Euroliga, Teodosic, Udoh y Bogdanovic debiliten a dos equipos como CSKA y Fenerbahce. Tanto turcos como rusos cuentan con recursos de sobra para reforzarse y ser candidatos principales al título pero la dimensión de estos tres jugadores hace pensar que algunos de sus rivales puedan pensar que están más cerca de ellos.

Uno de los equipos que optará a todo será el Barcelona. El club catalán encara una voluntaria reconstrucción casi total. La incorporación de Sito Alonso como técnico y la llegada de un amplio abanico de jugadores pretenden cambiar la reciente deriva de la sección. Heurtel, Moerman, Sanders y, si se confirman, Oriola y Larkin, encajan en la propuesta de actividad e intensidad que inculca Alonso a sus equipos. No me sorprende que Rice no continúe porque siempre dio la sensación de cierta desconexión emocional con sus compañeros. Si también logra incorporar a Hanga estaremos ante otro plantillón del Barcelona, opinión que suele ser habitual todos los años por estas fechas, por otra parte.

Los dos finalistas de la última ACB como Valencia Basket y Real Madrid también tendrán cambios pero respetarán gran parte de su rotación principal. En los campeones, Valencia, lo más significativo es la llegada de un nuevo técnico, Txus Vidorreta. La salida de Pedro Martínez parecía decidida hace meses y el título de Liga generó una lógica incertidumbre para un cambio ya planificado con antelación. No tardará en encontrar ocupación Pedro Martínez y en seguir aumentando su registro de partidos en la competición. La continuidad de Diot y Vives es un buen punto de partida para garantizar la competitividad de Valencia Basket. Hay verdaderas  ganas de ver a Dubljevic en la Euroliga donde estoy convencido que tendrá un gran impacto. Doornekamp es un acierto que cuenta con el plus de que viene avalado por su técnico. Los refuerzos interiores pendientes y el anotador que quizás necesitan delimitarán los límites de un equipo que tiene como máximo reto adaptarse a la exigencia que impone la Euroliga.

El Real Madrid parece tener la plantilla cerrada. Campazzo, Causeur, Radoncic, Yusta y Kuzmic apuntan a incorporaciones mientras que Suárez, Draper, Hunter y Nocioni representan las bajas respecto a la última temporada. El cambio Kuzmic por Hunter es un movimiento extraño dentro de la habitual idea de Laso que suele apostar más por pívots móviles. El pasaporte de Randolph permitirá a Thompkins mayor continuidad en la dinámica del equipo algo que, a priori, debe resultar muy positivo. Causeur encajará bien en el equipo y reducirá los minutos de Carroll en espera de qué puede ofrecer Rudy Fernández. El alero balear ha renunciado a la selección para afrontar en mejores condiciones una temporada que marcará si lo que ha vivido es el inicio de un declive o simplemente un bache.

La presencia de Campazzo es un reto para Laso ante la explosión de Llull y la calidad de Doncic. El argentino sólo rendirá con cierta continuidad y ésta parece poco posible en la estructura actual. Haría mal el Madrid en reducir las causas de su nivel de juego del tramo de final de temporada exclusivamente al factor físico. La plantilla tiene una pinta excepcional, cuenta con la profundidad necesaria para los retos que se presentan pero puede repercutir en que haya varios jugadores confundidos y desenfocados por no ser capaces de adaptarse a un determinado rol. Además, hay una X que desveló el último curso, el crecimiento de Llull no acaba de implicar a todos sus compañeros, no debe cargar el excepcional base con el peso de ser el principio y fin del equipo, máxime con el talento que le rodea. Mientras tanto, Sergio Rodríguez sigue sin equipo…..

Corazón, mentalidad y convencimiento

Sbado, 17 Junio 2017

Valencia Basket es el nuevo campeón de la Liga Endesa. El primer título de los “taronja” hace justicia a su apuesta desde hace varios años y a la excepcional ambición del grupo durante toda la temporada. Finalista en todas las competiciones que ha disputado, la victoria ante el Real Madrid dignifica la trayectoria de un grupo de muy buenos jugadores que han hecho de las duras derrotas del curso su gasolina para obtener el título más preciado.

Pedro Martínez y su cuerpo técnico han dominado la final, diría que todos los partidos. Siempre ha dado la sensación de que se jugaba a lo que quería Valencia Basket. En ataque ha apostado por un ritmo rápido de piernas y de balón interpretando en cada momento lo que pedía la táctica defensiva blanca. La ocupación de espacios ha sido perfecta castigando las ayudas en el juego interior del Real Madrid y la voluntad de los jugadores de encontrar siempre al compañero con mejores posibilidades es sintomática de lo bien trabajado que está este equipo.

Si en ataque Valencia Basket ha encontrado fácil el camino al aro, en defensa su rendimiento ha sido extraordinario. Se pueden rescatar muchas defensas vistas en este final que ejemplifican concentración, esfuerzo, actividad y solidaridad de cada jugador para hacer lo que le tocaba y ALGO MÁS.

Creo que cuando Pedro Martínez habla de la buena mentalidad de su equipo, además del convencimiento, de la fortaleza mental y  del “nosotros  antes que el yo” también quiere aludir a esa buena disposición para intentar ayudar en todo momento al compañero que ha demostrado su equipo. Mientras que los jugadores del Real Madrid han buscado con la mirada quién era responsable de cada error defensivo, los de Valencia Basket han resuelto cada situación apelando a la fuerza del grupo.

Desde comienzo de temporada, los valencianos han sido el conjunto que menos ha dependido de la actuación de un jugador y el que ha explorado hasta el límite todas las bondades del juego colectivo. Dicho esto, este equipo se ha consolidado a partir de la calidad del MVP, Bojan Dubljevic y del corazón de Fernando San Emeterio. El pívot ha reivindicado todas las bondades que ofrece un tipo capaz de generar juego en el poste medio. Si “Dubi” recibe de espaldas a dos-tres metros del aro pasan cosas buenas casi siempre, y más, si su progreso en el pase es capaz de conceder tiros cómodos a sus compañeros. San Emeterio, por su parte, ejemplifica el atrevimiento y convencimiento con el que ha jugado su equipo toda la final. No he hablado con Fernando San Emeterio en mi vida pero es de esas personas que transmiten esa actitud en el juego y que aparentan ser tan buena gente que hace que inevitablemente te alegres por todas las cosas buenas que le pasan.

Valencia Basket ha derrotado en la final a uno de los mejores equipos de Europa y eso no hace más que elevar el mérito de los del Turia. No creo que el problema de Real Madrid haya sido físico sino táctico. Siempre ha ido a remolque y no ha dado la sensación de tener muy claro como detener el entusiasmo valenciano. Creo que el ciclo de Laso merece continuidad pero también reflexión y adaptación a la nueva realidad de jugadores como Rudy Fernández, Felipe Reyes o Jonas Maciulis. La temporada ha confirmado todas las incógnitas que ha dejado el grupo durante el año, falta de mecanismos defensivos sólidos, inestabilidad en los jugadores de rotación y un juego demasiado previsible en ataque. Ninguno de esos aspectos son banales y bien haría técnico y club en detenerse a analizar por qué en los partidos más importantes de la temporada el equipo ha concedido canastas tan fáciles, por qué ha demostrado tantos problemas para pasarse el balón y por qué dos jugadores que no participaron en la semifinal de la Euroliga hace un mes han sido los recursos utilizados para intentar dar la vuelta a una final adversa.

“Hay final”

Viernes, 9 Junio 2017

Sería algo pretencioso y quizás injusto no conceder el cartel de favorito al Real Madrid de Pablo Laso en la final de la Liga Endesa contra Valencia Basket. Los blancos han caminado hacia la final dejando alguna incógnita respecto a su nivel de juego pero con esa seguridad que transmiten los equipos en dinámica ganadora de que, a la hora de la verdad, tienen infinitos recursos para sacar los partidos adelante.

Valencia Basket optará al título después de derrotar a Barcelona y Baskonia (casi nada)  y con varios jugadores quizás en el mejor momento de la temporada. San Emeterio, Sastre, Thomas o Sato demuestran una enorme confianza cuando atacan el aro y proporcionan equilibrio al talento de Diot y a la capacidad de Dubljevic para generarse puntos cerca del aro. El nivel de intensidad de los de Pedro Martínez en los últimos partidos ha sido excelente y debe ser la base que sustente las opciones del equipo “taronja”. Si decíamos que el Real Madrid merecía el cartel de favorito, por trayectoria, antecedentes y, sobre todo, por nivel de juego, Valencia Basket es un candidato serio a un título que vendrá condicionado en función de cómo se resuelven algunos de los siguientes aspectos.

.- Sergi Llull es un azote habitual de Valencia Basket. El liderazgo del jugador balear en el Real Madrid es incuestionable. Particularmente, me gusta más la versión de LLull que es capaz de alternar anotación con voluntad de integrar a más compañeros en el juego. Creo que Pedro Martínez también tendrá este detalle en la cabeza y no se obsesionará exclusivamente con que Llull no anote sino en evitar, por ejemplo, esa productiva conexión con Ayón. Al mejicano le cuesta entrar en los partidos si en los primeros minutos no se encuentra bien “alimentado” por sus compañeros.

.- La recuperación de Vives puede tener trascendencia en la serie. La pareja con Diot da un gran  nivel en la posición de base de Valencia Basket. El Real Madrid ha tenido problemas defendiendo bases durante toda la temporada. En varios momentos  ha tenido que recurrir a Taylor para esta misión. Veremos los recursos que utiliza Laso pero quizás el sueco sea más útil intentando limitar la verticalidad de Sastre o San Emeterio. Desde el “base” se empiezan a construir los títulos, un tópico que no pierde vigencia por mucho que las características de los jugadores que ocupan esa posición sean distintas a las de hace unos años.

.- Dubljevic es otro tipo de jugador que suele castigar la estructura defensiva del Real Madrid. Es cierto que los de Laso no suelen recurrir a ayudas en situaciones interiores para evitar que, a partir de estas situaciones, se generen tiros librados pero a veces se echa en falta cierta agresividad para que el balón no llegue tan fácil a situaciones cercanas al aro. Será interesante ver cómo responde el físico de Dubljevic en la serie y la manera en que se protege de cometer demasiadas faltas al principio del partido.

.- El “más-menos” de Carroll. El tirador norteamericano está en un momento muy dulce. Tanto que se vuelve a plantear si quizás debería estar en pista más minutos. La respuesta a esta pregunta la ofrece su rendimiento defensivo. Es saltar Carroll a pista y todos los equipos “giran” su plan ofensivo para atacar sus debilidades. Pedro Martínez no será una excepción e intentará que los minutos del bueno de “Jaycee” en pista le salgan favorables.

.- Mentalidad y atrevimiento. El Real Madrid castiga mentalmente con esos minutos en los que infringe parciales importantes a través del ritmo y la inspiración de sus mejores jugadores. Habitualmente marca diferencias porque en sus minutos malos sale mejor parado que sus rivales. Valencia Basket tiene una estructura defensiva sólida que obligará a que los blancos se esmeren en una de sus carencias habituales, el juego sin balón. Los de Pedro Martínez competirán si juegan con atrevimiento, huyen de la especulación y obligan al Real Madrid en el balance defensivo. La manera en que han trabajado el rebote en sus series previas a la final debe ser un motivo de alerta para Pablo Laso y su equipo.

Una final apasionante entre los dos mejores equipos del curso y una oportunidad extraordinaria para volver a reivindicar el enorme valor de nuestra competición, o de sus equipos, mejor dicho, que no es exactamente lo mismo.

Don Fernando

Martes, 6 Junio 2017

Me ha gustado mucho la serie entre Valencia Basket y Baskonia. Entiendo que tienen más eco los mensajes pesimistas y que son fechas en las que duele cierta comparación con otros eventos coincidentes al otro lado del “charco” pero me parece necesario que resaltemos aspectos positivos de nuestra competición.

Los valencianos han resultado justos vencedores porque han sido capaces de ir elevando el nivel de intensidad y de acierto según se acercaba el desenlace de la serie. Baskonia ha ido a remolque en los dos partidos disputados en Valencia, le ha faltado constancia, acierto y un punto de paciencia y serenidad para interpretar mejor determinadas situaciones del juego. Un rato Larkin, otro Ledo y algún momento de Shengelia, pero pocos minutos de juego colectivo fluido. Buena temporada en cualquier caso de Baskonia. Sito Alonso ha sido capaz de dar continuidad al trabajo de Perasovic y ha logrado evolucionar a un buen grupo de jugadores que deberían ser la base de un ciclo positivo del club vitoriano.

Valencia Basket afrontará la final de la Liga Endesa con la certeza de que su temporada también ha sido magnífica. Es verdad que la derrota como local en la final de la Eurocup supuso una decepción pero ese hecho concede todavía más mérito a su clasificación para una nueva final. El grupo ha demostrado madurez, entereza y orgullo para levantar el ánimo y sobreponerse a lesiones de jugadores importantes volviendo a recuperar las señas de identidad del equipo, a saber, intensidad defensiva (qué bien trabajan el pick and roll), gran ocupación de espacios, buen uso del pase y capacidad para explotar cualquier ventaja física en el poste bajo.

Los ideólogos de todas esas virtudes son Pedro Martínez y su cuerpo técnico (me temo que se valorará más su trabajo dentro de unos años) y uno de los mejores ejecutores de ese plan es Fernando San Emeterio. El jugador cántabro representa muchos de los valores que más aprecio en un deportista. “SanEme” no regala ni un gesto de cara a la galería pero siempre da un paso adelante en momentos donde a muchos jugadores les tiembla el pulso y algo más. Bajo su disfraz de jugador de rotación, el internacional español es una estrella en toda regla.

El hecho de que Fernando San Emeterio no tenga el mínimo interés en darse importancia no debe afectar a los juicios que hagamos de un tipo generoso que asumió con dignidad y sentido colectivo decisiones cuestionables como aquel guiño al futuro que hizo Scariolo llevando a Abrines a los Juegos Olímpicos después de que San Emeterio se “comiera” toda la preparación sin ausencias, lesiones o viajes para firmar por un nuevo equipo.

San Emeterio y sus compañeros tendrán un reto enorme ante el Real Madrid. Si el equipo responde físicamente podemos asistir a una serie larga porque los valencianos ya saben lo que es llevar al límite a los actuales campeones. Seguro que en su trabajo de scouting, Pablo Laso dedica tiempo a hablar de San Emeterio aunque no hay estudio que ayude a detener la deliciosa anarquía de un tipo admirable.

“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Dos de Euroliga

Jueves, 23 Marzo 2017

Ayer jugaron Real Madrid y Barcelona,  Bartzokas volvió a exhibir ese estado de nerviosismo que le acompaña desde que las derrotas abundan en el equipo azulgrana, Rice demostró su clase y su pasotismo a partes iguales y el Real Madrid certificó tanto la ventaja de campo en los Play Offs de cuartos de final como que no está en un momento fluido de juego.

Pero hoy los titulares no los merecen Real Madrid y Barcelona sino dos equipos que asegurarán un equipo más, al menos, en la próxima Euroliga y que se disputarán un título europeo al que optan después de un camino durísimo.

La trayectoria de Valencia Basket y Unicaja de Málaga en la Eurocup define, en parte,  el momento por el que atraviesan ambas entidades. Creo que en el club valenciano y en su técnico, Pedro Martínez, en particular, quedó un sabor amargo de la pasada edición de la Eurocup y este año han afrontado la competición más mentalizados y conscientes de que su excelente nivel de juego les daba una oportunidad de optar a un título de prestigio. Su regularidad les ha hecho valedores de la ventaja campo que han sabido explotar frente a equipazos como Khimki y Hapoel a los que ha enfrentado con jugadores importantes de baja por lesión.

Hay muchos detalles en el juego que reflejan lo bien trabajado que está Valencia Basket. Su manera de defender el “pick and roll” tiene pocos rivales en Europa, la ocupación de espacios y el equilibrio entre el juego interior y exterior hablan de la riqueza táctica de un colectivo que huye de la “dictadura del pick and roll” a la que cada vez se reduce más el juego de muchos equipos. Sería injusto no mencionar el crecimiento en el carácter competitivo de un jugador diferente como Bojan Dubljevic pero creo que los jugadores que mejor representan el espíritu de Valencia Basket son Fernando San Emeterio, Rafa Martínez y Pierre Oriola. Los dos primeros ejemplifican el compromiso, la sapiencia y la oportunidad para aparecer en momentos decisivos de los partidos. Dos tipos con trayectorias ejemplares a los que quizás no damos demasiado bola porque andamos demasiado pendientes de nuestros “americanos” o los referentes nacionales de Real Madrid y Barcelona. Oriola, sobre el ya he escrito en alguna otra ocasión, es un jugador que transmite ambición, solidaridad y hambre por defender un sitio en la élite ganado a base de mucho curro.

Unicaja será sin duda un rival complicado para Valencia Basket. Los de Joan Plaza llegarán con mucha confianza después de superar dos eliminatorias con el factor cancha en contra. Hasta esta fecha, la temporada de Unicaja está llena de altibajos quizás determinados por la propia personalidad de muchos de sus jugadores, talentosos pero poco estables, en muchos casos. Unicaja me dejó algo frío en la Copa de Vitoria, creo que tenían una gran oportunidad de derrotar al Barcelona en Cuartos pero se vinieron demasiado pronto abajo en cuanto los catalanes consiguieron ponerse por delante. Ese punto de espíritu competitivo que les faltó en Vitoria sí que lo han demostrado en Europa donde su nivel defensivo de los últimos partidos ha sido sencillamente espectacular.

La sensación es que Joan Plaza empezó la temporada buscando un ritmo de juego más alto pero que el equipo muestra más solidez cuando el partido camina a menos posesiones y al juego en media pista. El ritmo de juego y el rebote serán probablemente los aspectos que determinen el ganador de la Eurocup, hasta su desenlace, sólo queda por felicitar a ambas plantillas y prepararnos para unos partidos dignos de los mejores de la Euroliga.

LLull y Don Pablo Laso

Lunes, 20 Febrero 2017

El trayecto entre Vitoria y Madrid en coche está en el límite de lo que aún se puede considerar un viaje llevadero. Si se realiza después de asistir a una edición como la que se ha celebrado de esta Copa del Rey, el recorrido todavía se lleva mejor por la cantidad de momentos  excepcionales que ha dejado el evento.

Comentaba antes de la Copa que llegará un momento en que esta competición no pueda dar cobijo a determinados males que acechan y ya están presentes en nuestro baloncesto, pero no es el día hoy para profundizar en la situación de las categorías de formación, en el futuro papel del jugador español, en el efecto perverso de los cupos o en que roten más los entrenadores de ACB que los de la Minicopa.

Hoy es momento para presumir de algunos partidazos vistos, dignos de Final Four de Euroliga, de un excepcional ambiente en las gradas y del gustazo que representa contar, todavía, con algunos jugadores legendarios y con técnicos de primerísimo nivel obligados a exprimirse al máximo para superar a sus rivales.

Un equipo legendario. El Real Madrid era el máximo favorito y cumplió los pronósticos. Los de Pablo Laso superaron un primer partido durísimo y dieron lo mejor de sí en la Semifinal y en la Final. Baskonia y Valencia obligaron a sacar lo mejor del actual líder de la Euroliga. La Copa ha confirmado el gustazo que supone contar con un talento como Randolph, el momento de incertidumbre que vive la carrera de Rudy Fernández y el liderazgo de Sergi Llull. El jugador balear es el icono de la Liga Endesa en este momento. LLull representa un carácter diferencial en este juego que tiene su máxima expresión en los momentos decisivos de los partidos donde su figura parece agrandarse.

En Vitoria también ha dejado momentos excepcionales Luka Doncic. El esloveno se lleva de este cita la enorme sensación de sentirse capaz de dominar en su casa a uno de los mejores equipos de Europa, Baskonia, y algunos deberes técnicos y tácticos (fundamentalmente el uso y la pérdida del bote) que le acentuó Valencia Basket.  Lejos de significar un problema, estos aspectos serán retos que ayudarán a un jugador con la mentalidad de Doncic a seguir creciendo.

No puedo hablar del Real Madrid sin dedicar unas palabras a Pablo Laso. El técnico vitoriano es uno de los responsables de los continuos ejercicios de fe de su equipo y un maestro en el manejo de los recursos de su plantilla. La manera de implicar a Taylor y conseguir que un tipo se “mate” sabiendo que apenas hará dos o tres tiros por partido o el buen uso de Carroll en la final son dos muescas más en las numerosísimas lecciones de gestión que lleva realizando Laso desde su llegada al club blanco. Sigo pensando que se le da poca bola a Laso, vale que en España maneja el segundo mayor presupuesto pero que nadie olvide que el Real Madrid domina la Euroliga cuando su inversión en plantilla no está entre las cuatro mayores de Europa. La historia del Real Madrid es Ferrándiz, Lolo Sainz y Don Pablo Laso, lástima que haya gente que todavía lo dude.

Algo más que un finalista. Valencia Basket decidió cambiar el signo de su Copa en el descanso del partido frente al Barcelona. En ese momento decidió pensar más en todas las virtudes que les han ganado el respeto del baloncesto. Pedro Martínez debe sentirse orgulloso de su obra y del carácter que ha inculcado a su grupo. El Real Madrid tuvo que ganar varias veces el partido a los valencianos. Cuando parecía que rompía el encuentro, Valencia siempre volvía. Un ejercicio de fe, determinación y calidad (qué buen uso del pase y los espacios) extraordinario que sólo el mejor equipo de nuestro baloncesto en muchos, muchos años logró superar.

Merecían Real Madrid y Valencia acaparar la mayoría de estas líneas. La temporada nos dará más ocasiones para reivindicar al maravilloso Morabanc Andorra, disfrutar con el juego de Baskonia y analizar la fiabilidad de sus jugadores en finales igualados. También habrá que vigilar la mentalidad del Unicaja de Joan Plaza, algo frío en su encuentro frente a Barcelona o ver en qué acaba este vía crucis del Barça, que transmite síntomas en el lenguaje gestual del colectivo, muy preocupantes.

Héroes del 2016

Viernes, 30 Diciembre 2016

El 2016 ha dado grandes momentos para nuestro deporte. Aunque la competición en los Juegos Olímpicos no fue especialmente brillante o por lo menos no tanto como ediciones precedentes, tanto en la NBA como en Europa hemos asistido a grandes exhibiciones, partidos enormes e incipientes rivalidades que van camino de convertirse en legendarias.

El escaparate principal sigue “molando” y mucho pero cualquier resumen que aborde el baloncesto no debe dejar de señalar la decadencia e inmovilidad que acompaña lo que viene después de la Euroliga y la ACB, esto es, aquellas competiciones que deberían asegurar el relevo y la formación de los más jóvenes. El baloncesto español es una fachada brillante con puertas y ventanas de lujo que una vez traspasadas no logran ocultar un absoluto vacío.

Cada uno de vosotros tendrá momentos de este año en su memoria, pretendo en unas líneas compartir con vosotros aquellos personajes con los que siempre asociaré el 2016.

- La dimensión de Lebron. El alero de los Cavaliers  cumplió con su cometido de llevar un título a su deprimida región. Este tercer  anillo en su trayectoria es el más meritorio por lo que supone ganar a los actuales Warriors. Lebron James llevó al límite su capacidad competitiva y demostró que es mucho más que un físico imponente.

- Stephen Curry.  Es cierto, perder un título cuando dominas tres a uno en la serie es dramático y deja tocada la percepción del año de un Curry que además estuvo especialmente fallón contra los Cavaliers. La presencia de Curry en esta lista se justifica por su impacto en el juego y por el valor de sus gestos técnicos. En una época con varios jugadores en nivel “súper estrella”, Curry se ha elevado por encima de muchos ellos llevando su carrera a una dimensión poco esperada.

- El rey de la FIBA.  No llegó al nivel del Eurobasket en Francia pero la cita olímpica reafirmó de nuevo que hay pocos o ningún jugador con tanto impacto en el baloncesto de selecciones que Pau Gasol. El pívot catalán aguanta año tras año en la élite viendo como jugadores más jóvenes que él acusan en mayor medida el paso del tiempo. Su compromiso con España tiene visos de continuar y esa es la mejor garantía para asegurar la competitividad del equipo de Scariolo.

-Itoudis y Obradovic. CSKA y Fenerbahce disputaron una final de la Euroliga emocionante y con detalles que evidencian el nivel de las plantillas y de sus dos técnicos. Itoudis, antiguo ayudante de Obradovic ha formado un CSKA de Moscú intenso y solidario en el que ha sabido encontrar riqueza táctica para sacar el mejor baloncesto en su carrera de dos talentazos como Teodosic y De Colo. Se está anunciando una rivalidad que puede durar años aunque los equipos españoles harán lo posible para evitar que la Euroliga repita final.

- Valencia, Vitoria, Las Palmas… Si la Liga ACB es la mejor competición nacional de Europa de largo se debe en gran parte al empuje y rebeldía de su clase media-alta. En Valencia, Pedro Martínez ha consolidado al equipo en la élite y ha construido un grupo reconocible por su actividad e intensidad en el que la verdadera estrella es el colectivo. En Vitoria, Sito Alonso ha dado continuidad al buen trabajo de Perasovic. Baskonia es uno de los mejores equipos de la Euroliga y esa frase explica de por sí muchas cosas. Herbalife Gran Canaria logró materializar con el título de la Súpercopa un buen trabajo que viene desde hace tiempo. Hay un aspecto en común que une a estos equipos, con diferentes matices cada uno de ellos, su apuesta de juego es muy atractiva y logra generar adeptos no sólo entre los suyos.

- Don Alejandro. ¿será el 2016 el año de la retirada de las canchas de Aíto García Reneses?. No lo sé, pero por si acaso,  no está de más recordar la figura de uno de los personajes históricos de nuestro baloncesto que entre sus numerosos méritos también merece que se destaque su influencia en la formación de muchos técnicos que llevan de manera excelente el prestigio del baloncesto español por toda Europa.

Épica y Justicia

Mircoles, 8 Junio 2016

Los duelos Real Madrid-Valencia Basket de los últimos años dan para grandes piezas documentales, de esas que tan poco se producen en nuestro país. Empiezan a acumularse momentos de interés, canastas decisivas y detalles curiosos (jugadores no inscritos, eliminados sin llegar a cinco faltas) que hacen que uno se acerque a los encuentros entre estos dos equipazos con la sensación de que siempre va a pasar algo.

Me alegra que Valencia Basket haya logrado alargar la serie de Semifinales. Esta  victoria no añade más valor a una, ya de por sí, buena temporada pero tiene ese matiz simbólico de no acabar el año con un “rosco” en el casillero que no haría justicia al trabajo de un equipo que ha añadido interés  y, por encima de todo, mucha calidad a nuestra competición.

Comprendo la alegría y emoción del entrenador de Valencia Basket,  Pedro Martínez, después de la victoria porque poco gratifica más a un técnico que observar cómo sus jugadores se unan y rebelen para superar las lesiones que afronta el equipo y ser capaces de competir frente a un Real Madrid que castiga con duros parciales cualquier despiste, falta de concentración o síntoma de desgaste físico.  Valencia Basket pudo pensar que su temporada estaba hecha, que las lesiones justificaban su derrota y que habían competido muchos minutos contra el actual campeón pero eligieron la opción que más les dignifica a ellos y al deporte y obtuvo un justísimo premio. Tácticamente, los valencianos tienen identificados los puntos débiles de la defensa madrileña. Mientras Pablo Laso intenta preparar a Doncic para mayores responsabilidades que afrontará en próximas temporadas, Pedro Martínez le da la bienvenida a estos retos a su manera, jugando permanentemente situaciones contra el joven esloveno cada vez que está en pista. Tampoco está siendo una serie especialmente positiva para Sergio Rodríguez, obligado en defensa e inusualmente menos brillante en ataque. Malas noticias para Valencia Basket porque ya sería raro que el “Chacho” enlazara otro partido por debajo de su nivel.

Es evidente que el Real Madrid viene demostrando desde hace varias semanas que su nivel es mejor que el que ha mostrado la mayoría de los meses precedentes. No cabe pensar ningún desgaste mental por la derrota aunque no es la Fonteta un campo para repetir visita teniendo la opción de evitarlo. Los de Pablo Laso, sin embargo, dejan todavía alguna sensación  que sí que han mostrado durante todo el año, como esa facilidad para “irse” de los partidos, momentos de cierta anarquía ofensiva y dificultades para dar una respuesta adecuada en conceptos defensivos más relacionados con la responsabilidad individual que con un trabajo colectivo.

A priori, la serie sigue teniendo un favorito claro, el Real Madrid, pero mal harían los blancos en confiarse porque Valencia Basket es un rival durísimo reforzado  por una victoria de las que incrementa la autoestima del grupo. Es cierto que los valencianos tienen bajas importantísimas que disminuyen el potencial del grupo pero jugadores menos habituales están dando buena respuesta porque saben que contarán con un rol más constante. Lucic es un buen ejemplo y en los dos últimos partidos se ha ganado la confianza de su entrenador aportando energía, actividad y una buena dosis de atrevimiento  que siempre habíamos echado en falta aquellos que pensábamos que su “frialdad” y contención evitaban que pudiera desplegar todas sus cualidades.

Invictos.. y la Penya

Martes, 10 Noviembre 2015

Quién sabe si Valencia Basket será la respuesta a esa pregunta que nos planteamos permanentemente a si habrá alternativa al “duopolio” que manda en la Liga Endesa desde hace unos años. Sin duda que es muy pronto para asegurar algo así de manera categórica y que, probablemente, a los valencianos tampoco les interese que se les señale como candidatos, pero es de agradecer la ambición y el rendimiento de un grupo que está consolidando una dinámica muy positiva.

Si tuviera que elegir un par de palabras para definir a Valencia Basket serían “equilibrio” y “solidez”, probablemente las aportaciones más relevantes que ha logrado su nuevo técnico, Pedro Martínez. Los valencianos ya venían siendo un equipo muy atractivo pero, en momentos determinados, adolecían de capacidad para controlar los partidos y exageraban su apuesta por el lanzamiento exterior. En defensa mostraban más actividad que intensidad y concedían tiros de alto porcentaje. Las incorporaciones de Hamilton y Sikma unidas a la continuidad del talentoso Dubljevic han responsabilizado al grupo de la necesidad de que estos jugadores estén correctamente “alimentados”. Todos ellos son jugadores interiores versátiles pero parecen tener más claro que tienen que producir cerca del aro y utilizar su capacidad para lanzar como un recurso y no como una norma. La constancia y regularidad de Rafa Martínez y San Emeterio y la buena dirección de Van Rossom y Vives están siendo otros factores importantes en el rendimiento de un grupo que aun espera mejores versiones de Lucic y Sato.

Un ex de Valencia Basket, Pau Ribas es una de las novedades de otro de los invictos de la competición, Barcelona Lassa. Los catalanes realizaron un buen trabajo en verano identificando las carencias de su plantilla e incorporando jugadores que ayudaran a solucionarlas. Los fichajes también han ayudado a estimular a jugadores que continúan en la plantilla como Satoransky, probablemente el base del momento y especialmente a Doellman y Tomic, más regulares que en el curso precedente. Xavi Pascual está dosificando al máximo a sus jugadores, conocedor de que cuenta con una plantilla extraordinaria. Como en años precedentes me queda la duda de si estos roles algo indefinidos no supondrán un perjuicio para algunos jugadores que necesitan más estabilidad y saber a qué atenerse para tener un mejor rendimiento.

Permitidme que cuele en este texto dedicado a los invictos a otro equipo que no puede presumir de tal condición pero sí de otros valores aun más apreciables. No es la primera vez en los últimos años que el FIATC Joventut  acumula victorias valiosas en las primeras jornadas que ayudan a la estabilidad del proyecto y a que sus jugadores jóvenes jueguen con menos presión. El mérito del equipo de Badalona es extraordinario, la mezcla entre veteranos conocedores del club y la competición y sus jóvenes jugadores funciona a la perfección ayudada por extranjeros con calidad y buenas condiciones para ser el “pegamento” perfecto. El grupo juega totalmente desinhibido y Salva Maldonado  controla a la perfección que la delgada línea que separa su estilo de la anarquía no se rebase. Lo de la Penya es un ejemplo de rebeldía en toda regla, imprescindible para mantener viva la competición y el sueño de un club legendario que sólo merece apoyo y reconocimiento.