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Ganar a Fenerbahce

Viernes, 19 Mayo 2017

El Fenerbahce es el peor rival posible para el Real Madrid en un cruce de Final Four.  Puede parecer extraña esta afirmación si tenemos  en cuenta que los turcos fueron quintos en la Fase Regular y los blancos primeros, pero hay varias características del grupo de Obradovic (además del hecho de jugar como locales) que incomodan mucho a la habitual propuesta de los de Pablo Laso.

Fenerbahce ha sido el equipo que tradicionalmente  mejor ha explotado  aquellos aspectos en los que el Real Madrid es menos consistente. Los turcos saben llevar el partido a un punto de intensidad máxima donde prima más el físico que el talento. Esto se traduce en problemas para sus rivales para circular el balón, alterando el “timing” ofensivo en sus movimientos.  “Fener” exige mucho mentalmente a sus rivales por su intensidad y por las diferentes opciones que puede plantear Obradovic. No hay momento para que las piernas y el cerebro descansen ni un segundo.

El Real Madrid tiene también muchos argumentos para pensar que puede llevarse la victoria. Para ello, deberá prestar atención a aquellos aspectos en los que ha montado alguna inconsistencia durante la temporada y analizar bien los duelos con los turcos en las dos últimas temporadas que han dejado enseñanzas muy valiosas para este partido.

Los guardianes de Llull.  Ningún equipo en Europa ha defendido mejor a los exteriores del Real Madrid que el Fenerbahce de Obradovic. El técnico serbio suele apostar por subir líneas defensivas y trabajar para que el balear tenga dificultades para volver a recibir una vez que suelta el balón. Seguro que muchos técnicos han planteado esta opción pero  Fenerbahce es quién mejor lo ha puesto en práctica. Además de LLull, Jayce Carroll también ha tenido problemas contra los turcos que, mediante cambios defensivos, o ayudas muy  largas, han impedido que el norteamericano pueda aportar su habitual eficacia en el lanzamiento exterior. En este contexto es importante que el Real Madrid muestre variedad ofensiva (aleros en poste bajo, equilibrio entre pick and roll y juego interior con sus pívots) y que su intensidad defensiva y dominio del rebote, les permita jugar con más ritmo y evite que la táctica defensiva en media pista de los turcos se imponga.

Rudy Fernández y Luka Doncic serán dos factores importantes en la medida que el desgaste que sufrirá LLull será tremendo. Será importante que el primero ataque el aro con decisión y no abuse de malos tiros. Se debe exigir a Rudy que los días que no está acertado en el lanzamiento al menos juegue con agresividad y visite con frecuencia la línea de tiros libres. Tampoco será un partido cómodo para Doncic porque sus defensores atacaran el bote “alto” del esloveno. Espero del jovencísimo talento sobre todo valentía y decisión para atacar el aro.

Randolph vs la “parejita”.  Siempre es difícil ser categórico con estos temas pero si me dieran a elegir cuál es el jugador clave para que el Real Madrid decante la victoria hacia su lado diría que éste es Anthony Randolph. La propuesta de Fenerbahce de juntar muchos minutos a Vesey y Udoh tiene un punto de “contracultural” en el baloncesto actual pero es la fórmula que mejor rendimiento proporciona a los de Obradovic. Su movilidad en defensa posibilita jugar cambios defensivos con calidad y en ataque garantizan muchos puntos de alto porcentaje además de generar buenos tiros para sus compañeros. El Real Madrid necesita que Randolph sea consistente y cambie tiros en defensa, obligue a su defensor a un esfuerzo extra en el balance defensivo y genere puntos en ataque alternando lanzamientos exteriores con juego más cerca del aro.

Espera un partido espectacular, uno de los mayores retos dentro del ciclo de Pablo Laso en el Real Madrid. Los dos equipos llegan en buen momento y, tirando de tópicos, el encuentro se decidirá por detalles, una forma eufemística de decir que el deselance dependerá de quién domina el rebote y limita las pérdidas de balón.

Mejor en el tercero..

Lunes, 24 Abril 2017

El Real Madrid se ha metido en un problema. La victoria de Darussafaka en el segundo partido de cuartos de final obliga a los blancos a ganar un partido en  el Volkswagen Arena. La empresa no parece una hazaña si observamos la trayectoria de los dos  equipos y el potencial de ambas plantillas pero los dos primeros partidos de la serie han evidenciado la incomodidad del equipo de Pablo Laso y sus dificultades para elaborar un baloncesto fluido ante el planteamiento de David Blatt.

Nadie debe discutir el excelente nivel y la evolución de Sergio Llull. El base del Real Madrid es uno de los jugadores más decisivos de Europa. Dicho esto, no parece una gran noticia que la suerte de los blancos en los partidos esté tan relacionada con el acierto del jugador balear. Es normal que Llull asuma tiros y responsabilidad pero el Real Madrid ha mostrado una versión muy previsible en la serie. El equipo acusa falta de variedad de recursos en ataque y cierta  condescendencia en defensa, especialmente concediendo canastas fáciles y segundas oportunidades en forma de rebote. La diferencia entre acaparar y liderar es uno de los matices que conduce a la excelencia, no deberían olvidarlo ni Laso, demasiado permisivo con el base,  ni Llull que tiene condiciones para ganar un partido pero no una serie entera ante un equipo tan bien trabajado como Darussafaka.

La serie está mostrando a muchos jugadores desenchufados. Randolph no es la primera opción ni la segunda durante muchos de los minutos que juega, la pareja tan productiva que han formado Doncic y Hunter ha coincidido menos tiempo del habitual y, cuando está Carroll en pista, el equipo juega en exclusiva para él mientras que Blatt aprovecha para castigarle percutiendo contra su “defensa” en unos contra unos exteriores o en el poste bajo.

Acierta Pablo Laso cuando identifica uno de los problemas de su equipo en el ritmo. La defensa genera pocos puntos en contraataque y por ahí le falta anotación al Real Madrid. Más que el ritmo de “piernas”, lo que falta es ritmo de balón, el balón se traslada demasiado con bote y poco con pases lo que facilita la bien preparada defensa de los turcos que, además, han sabido utilizar defensas alternativas de manera muy esporádica pero muy efectiva. En estas circunstancias, los blancos no están consiguiendo buenas posiciones de tiro y sólo las continuaciones de Ayón además de lo que genera LLull parecen activos fiables.

La posibilidad de contar con Thompkins en Euroliga no está siendo un valor añadido para el Real Madrid, de momento. No es que el americano esté jugando mal (ni bien) sino que su presencia evita la de Nocioni y resta protagonismo a Hunter y Randolph. En el caso de Hunter, su momento de forma parece aconsejar su presencia en pista. Laso intenta mantener a muchos jugadores vivos y dar minutos a casi todos pero a veces este hecho hace que se pierda foco sobre lo que el equipo necesita. La dinámica de Maciulis de iniciar ambas partes y no acabar los partidos merece revisarse alguna vez así como valorar la buena aportación que ha realizado Draper en los escasos minutos que ha dispuesto en la serie.

Estoy convencido que los días entre el segundo y tercer partido ayudarán al Real Madrid a explorar aquellos aspectos de mejora que le harán superar al equipo turco. A poco que el equilibrio entre el juego exterior y el interior mejore y se reduzcan los espacios en defensa con un mejor trabajo en el uno contra uno, la mayor calidad de los blancos decantará la eliminatoria. Eso sí, mejor empezar a arreglarlo en el tercer partido.

Parciales de enero I

Martes, 17 Enero 2017

Terminada la primera fase y definidos los  participantes en  la Copa del Rey de Vitoria (qué mérito lo de Iberostar Tenerife y Morabanc  Andorra),  es buen momento de evaluar el rendimiento de los 17 equipos de la Liga Endesa y aventurar sus perspectivas para la segunda vuelta de la competición.

Paradojas del líder. El actual campeón, el Real Madrid lidera la Liga Endesa y por ello merece todo el reconocimiento. El rendimiento del equipo parece algo menos sólido aunque sus múltiples recursos le han valido para salvar encuentros que caminaban en el alambre. Doncic y LLull figuran dentro de los aspectos positivos, Ayón es una garantía aunque está un pelín por debajo del curso pasado, Randolph es un talentazo que peca de irregularidad y el rendimiento de Carroll y Rudy delimitará el límite del grupo.

La primera vuelta de Valencia Basket ha sido excelente y, bajo mi punto de vista, ha tenido poco eco. Su segunda posición, sus 12 victorias y su nivel de juego merecen destacarse. Consolidarse en la élite es muy difícil y el equipo de Pedro Martínez mantiene su gran nivel del curso pasado. La apuesta de Diot como base titular ha dado sus frutos y es el detalle más destacado de un grupo sin estrellas pero  con un amplio número de grandes jugadores comandados por los incombustibles Rafa Martínez y Fernando San Emeterio.  Me interesa ver la evolución de Van Rossom en la segunda vuelta, antes de su larga lesión estaba a un nivel espectacular y el base belga va apuntando poco a poco que va recuperando sensaciones. Un activo más para el equipo y un reto más para Martínez saber conjugar el liderazgo de Diot, la evolución de Van Rossom y la proyección de Vives.

“Libra por Libra” el mejor equipo de esta primera vuelta ha sido Iberostar Tenerife.  Grandísimo trabajo de Txus Vidorreta que ha logrado superar además adversidades en forma de lesión de jugadores importantísimos como Richotti, Vázquez y Beirán, este último de larga duración cuando estaba siendo uno de los mejores jugadores de la competición. Me parece significativo el paso delante de Rodrigo San Miguel que completa la aportación de Doornekamp y White. Desde su regreso a la Liga ACB, Iberostar Tenerife siempre ha sido un equipo alegre, con buena capacidad para hacer puntos. Su salto de calidad de esta temporada viene dado por su gran rendimiento defensivo y el aumento del carácter competitivo del grupo.

Igual que Valencia  e Iberostar Tenerife, el Barcelona ha sumado 12 victorias. El conjunto de Bartzokas ha mostrado su potencial en varios encuentros pero también ha enseñado demasiadas costuras propias de un equipo en construcción. Rice y Tomic han rendido a buen nivel pero han estado rodeados de muchos jugadores que ofrecen poca certidumbre.  Decepcionante la primera vuelta de Claver después de una Supercopa prometedora. La mala suerte del Barça con las lesiones es proporcional a sus inagotables recursos para asumir traspasos por encontrar sustitutos. Peligrosa inercia de convertir la sección en una “trituradora” de jugadores.

Sito Alonso ha convertido a Baskonia en uno de los equipos más atractivos de ver. El estilo de juego vitoriano exhibe intensidad, ritmo y versatilidad propiciada por las especiales características de sus jugadores interiores. Larkin es un base de primer nivel y Beaubois un “combo” del que cabe esperar algo más de regularidad. Voigtmann está superando las expectativas (por lo menos las mías) y es uno de los jugadores a destacar. Con 24 años, su proyección es tremenda. Dos aspectos a corregir en la segunda vuelta. El primero, mostrar algo más de solidez fuera del Buesa Arena y el segundo que contar con  muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia no pervierta el plan de juego y obvien cierto equilibrio que les posibilite mejores opciones de tiro.

Herbalife Gran Canaria superó sus derrotas iniciales y ha conseguido clasificarse nuevamente con brillantez para la Copa del Rey. No es ninguna sorpresa porque tanto en el banquillo como en la pista, los canarios tienen jugadores experimentados que saben manejarse en múltiples situaciones. McCalebb no es el de sus mejores días pero da un buen nivel, Kuric es una amenaza desde la larga distancia, O´Neale es un todo terreno súper interesante y Pasecniks, junto a Doncic es el jugador con mayor potencial de todos los que habitan la Liga Endesa. El letón es una joya que Casimiro está puliendo con brillantez.

La apuesta de Unicaja esta temporada otorga gran protagonismo a su amplia colección de bases-escoltas que habitan en el equipo.  Los de Málaga son el equipo con mejor porcentaje de tiro de tres de la competición pero acusan cierta falta de continuidad de sus jugadores. Cierto, un día es Nedovic, otro Fogg, y alguna vez, Smith, pero cuesta apostar sobre seguro con alguno de ellos. Buena primera vuelta de Carlos Suárez y de un Dejan Musli necesitado de un recambio de garantías. Creo que Unicaja tiene potencial para acercarse al nivel de Valencia o Baskonia, ese debe ser su objetivo y están dando los pasos correctos para lograrlo.

Morabanc Andorra ha hecho bueno un dogma tan usado y pervertido como válido. Aquello de “dame un base y un pívot y construiré el mundo”  es muy aplicable para los andorranos que han explotado su buen rendimiento en su cancha para clasificarse brillantemente para la copa del Rey. A los mandos de Albicy y con la solvencia de Shermadini, Andorra ha encontrado buena respuesta en Walker, Jelinek y Burjanadze. Es bueno que se mueva el árbol y que más equipos vivan experiencias como la Copa del Rey por lo que no se puede más que celebrar este éxito del equipo dirigido por Joan Peñarroya

Carroll y Rudy

Lunes, 9 Enero 2017

Me sorprende el poco debate que se suscita sobre cuál está siendo la repercusión en el rendimiento del Real Madrid la ausencia de Sergio Rodríguez. Puede ser que la brillantez de Luka Doncic eclipse cualquier tipo de nostalgia pero lo cierto es que Rodríguez ha sido un jugador fundamental en los éxitos recientes del Real Madrid.

Es cierto que “el base” de Pablo Laso siempre ha sido Llull, lo sabe el jugador balear cuando apuesta ciegamente por su continuidad y quizás lo supo Rodríguez cuando impulsó su nueva etapa americana pero cuesta encontrar en la etapa de Laso un final de partido en el que Sergio Rodríguez no estuviera en pista.

El Real Madrid lidera la Liga Endesa y es segundo en la exigente Euroliga. Quizás por eso el “debate Rodríguez” esté apagado pero ya ha pasado tiempo suficiente para apuntar algún detalle. La ausencia del “Chacho” aumenta la dependencia de Llull y le da aún más tiempo el balón en las manos. Esos finales de partido en que ambos compartían la responsabilidad se han convertido en un monólogo de Llull y a veces “más” puede conducir a “menos”.  Doncic asume con calidad su papel de base y su mejora en el lanzamiento exterior le otorga una nueva dimensión que, sin embargo, no debe conducirle a limitarle en ese “arte” mientras que Draper camina en una temporada discreta como sorprendido de que su rol no haya cambiado significativamente de aquel que le llevó a tomar la decisión de no continuar en el equipo.

La capacidad de Rodríguez para dividir defensas y jugar situaciones de “Pick and roll” se está echando de menos también por el particular momento deportivo que viven Rudy Fernández y Jaycee Carroll. Rudy Fernández es un jugador importantísimo para el Real Madrid, no descubro nada. Su actividad y trabajo defendiendo consiguen que su aportación pueda ser positiva incluso en los días en que no anota (el partido contra CSKA deja muchos rebotes de su equipo previamente tocados por él). La trayectoria de Rudy Fernández habla de un jugador con muchos recursos ofensivos, bueno en campo abierto, buen tirador y, por encima de todo, excelente atacando el aro penetrando. Es esta última cualidad la que más parece verse afectada, ya que Rudy apenas saca ventajas cuando ataca el aro (en Euroliga esta carencia se nota más) lo que le obliga a depender exclusivamente del lanzamiento exterior, donde también parece que sus piernas le ayudan menos a conseguir buenas posiciones. En Europa, donde conseguir “bandejas” en juego cinco contra cinco cuesta mucho, esta cualidad es diferencial y Rudy era uno de esos jugadores que aportaba este plus. El tiempo dirá si esta situación es puntual o el primer síntoma de decadencia pero particularmente confío en la capacidad de Rudy Fernández de interpretar las necesidades de su equipo y recordar que su valor como jugador siempre ha estado marcado por su versatilidad ofensiva (aunque en los Blazers McMillan le encasillara como tirador).

El momento de Jaycee Carroll es el más preocupante desde que llegó al Real Madrid. Siempre ha sido el factor débil de la defensa de los de Laso pero en estas semanas la escabechina de los rivales está siendo tremenda. Baskonia y CSKA de Moscú (o sea, verdaderas varas de medir) percutieron sin miramientos contra el norteamericano y Laso optó por evitar su presencia muchos minutos en pista. La presencia de Carroll se justificaría por su acierto en el tiro pero parece que el bueno de Jaycee se está llevando sus problemas en defensa a  las situaciones de ataque donde no logra encontrar acierto en el tiro ni buenas opciones de tiro. Los rivales parece que pasan mejor los bloqueos que recibe, aunque a lo mejor es que coincide poco en pista con el pívot que mejor bloqueos pone, Felipe Reyes, y con el base que mejor le pasaba el balón, Sergio Rodríguez. Tengo en el recuerdo la enorme influencia de Carroll en el título de Euroliga del Real Madrid hace dos temporadas pero me muestro algo escéptico respecto a que veamos a Carroll en ese nivel contra los mejores equipos de Europa. Como admirador de la trayectoria y personalidad del estadounidense me encantaría equivocarme, pero la intensidad física de los equipos “TOP” empieza a superarle.

El Barça y el viejo dogma

Domingo, 6 Noviembre 2016

El Barcelona ha sumado su segunda victoria de la temporada frente al Real Madrid, en un partido que ha dominado de principio a fin y en el que ha sabido utilizar sus bajas como un estímulo. Bartzokas ha tenido muy claro el plan del partido y se ha aprovechado de la actitud displicente de un Real Madrid, desconocido pero reincidente en algunos  errores que está cometiendo desde principio de temporada,  y que han sido camuflados con alguna victoria  sin brillantez. El Barcelona ha jugado mejor y ha tenido mucho mejor actitud como ha evidenciado Laso en sus declaraciones del descanso y en su apuesta por un quinteto aparentemente “defensivo” que ha ayudado a reducir la diferencia en el último cuarto.

Tomic es un jugadorazo en el que el peso de sus defectos ha ganado demasiado espacio en la opinión pública respecto a la dimensión de sus virtudes. Se le cuestiona su falta de competitividad pero es una delicia contar con un jugador que entiende el juego de esa manera y sabe distribuir el balón y fabricarse sus canastas a través del talento. Es de los pocos pívots de Europa que en sus momentos dulces domina los partidos. No se merece que todas las derrotas trascendentes del Barcelona se cuelguen sobre sus hombros incluso habiendo pegado grandes petardazos en alguna de ellas.

Recursos. Muchas veces las bajas ayudan a que los jugadores tengan más continuidad y jueguen con más confianza. Las ausencias del Barcelona son numerosas y el nivel de la plantilla se resiente pero, a priori, los mayores recursos del Real Madrid no se han justificado porque no ha dado la sensación de que el equipo tuviera identificados los detalles en los que podía superar al Barcelona. Es raro que Randolph no pise la pintura jugando contra Vezenkov en los primeros minutos o que Ayón no castigue con más situaciones de llegada su mayor velocidad frente a Tomic. Si a todo esto le sumas la escasa clarividencia para compartir el balón y la ausencia de la mejor actitud en el balance defensivo, las posibilidades de ganar en el Palau son nulas. La apatía defensiva del Real Madrid le ha evitado sumar puntos en transiciones lo que ha reducido sus recursos ofensivos a jugar en media pista y abusar de malos tiros y jugar con poca agresividad. 

El base y el pívot. La superioridad del Real Madrid sobre el Barcelona en la última final de la Liga Endesa se plasmó en el duelo Ayón-Tomic y en el dominio de los “Sergios”. La forma de Ayón no es la misma en estos meses de competición y el soberbio comienzo de Llull parece haberse detenido en los últimos partidos quizás debido al cansancio acumulado y a ciertas dudas por varios partidos desacertados en el tiro. De esta manera, Rice y Tomic han dado la vuelta a ese dogma que, por antiguo y usado, a veces no pierde valor. Quién tiene un base y un pívot tiene un tesoro y alrededor de ellos crecen tipos como Perperoglou, Vezenkov y Oleson en su mejor momento desde que son jugadores azulgranas.

Una de invictos

Martes, 18 Octubre 2016

Una de Invictos

Dinámicas. De eso se trata ahora mismo. Las primeras jornadas de la Liga Endesa nos están apuntando las primeras sensaciones de los distintos equipos y empiezan a señalar nombres interesantes que pueden ser los grandes protagonistas del curso.

Las primeras semanas de competición también están confirmando la intención de la mayoría de los equipos ACB por jugar con un ritmo rápido, explorar más los conceptos que los sistemas y no especular con el ritmo. Ya sé que venden más los mensajes siempre negativos y las críticas pero también merece la pena apuntar que se juega un buen baloncesto en la Liga Endesa y que el nivel de competitividad de los equipos es máximo. Cierto, hay menos talento que hace años pero también hay más trabajo y menos resignación.

Dominion Bilbao Basket e Iberostar Tenerife son los dos líderes de la competición. Sus cuatro victorias sin derrota son un justo premio a su nivel de juego. Sobre esa base trabajarán con más tranquilidad y, aunque es muy probable que en alguna semana sean superados por los transatlánticos que les persiguen, estos triunfos son un paso importante para optar a disputar la Copa del Rey, el primer objetivo de los primeros meses de competición.

Dominion Bilbao Basket es el equipo de Alex Mumbrú. Probablemente no hay un jugador en toda la Liga Endesa con más influencia en la personalidad de un grupo. Mumbrú es un dolor de muelas para los rivales, un activo incalculable para sus compañeros y un síntoma de las carencias que acompañan a generaciones posteriores de jugadores.  No hay otro “tres” más completo que Mumbrú capaz de tirar y de jugar para él y sus compañeros desde el poste bajo. Mumbrú da sentido a tener un alero alto porque sabe aprovechar su cuerpo. Sus habilidades y su liderazgo son claves para que un equipo que estuvo a punto de no seguir en la competición por sus dificultades económicas muestre ese carácter y personalidad cada semana.

La fortaleza de Iberostar Tenerife es  la variedad de recursos ofensivos que maneja. No tiene grandes anotadores pero tiene muchos jugadores con puntos en sus manos. Su técnico, Txus Vidorreta está desarrollando un gran trabajo adoptando decisiones y propuestas que están ayudando a la evolución de sus jugadores. Ya hablé en otro post del todoterreno Beirán pero cada semana encuentras aportaciones muy interesantes de otros jugadores como Vázquez, Grigonis, Doornekamp y un Rodrigo San Miguel quizás en el mejor momento de su carrera porque el ritmo al que quiere jugar su técnico es el que más le va a sus cualidades.

Hay varios puntos en común que comparten estos equipos, destaco entre ellos el buen y amplio uso que hacen del lanzamiento de tres puntos. Si quieres competir al máximo nivel es imprescindible contar con varios jugadores que amenacen desde larga distancia, sin duda es un aspecto diferencial y que muestra la evolución del juego en los últimos años donde los equipos no tienen que prepararse para defender al “tirador” sino a equipos que tiran.

Cierra el trío de invictos, con un partido menos, el Real Madrid. Los actuales campeones se agarran a un Llull extraordinario y a una defensa algo más consolidada que otros años por estas fechas. Los blancos siguen con una facilidad extraordinaria para anotar y eso es demasiada exigencia para sus rivales. Aún tienen puntos de mejora los de Laso, en especial en las figuras de Maciulis y Taylor y en mecánicas colectivas que puedan ayudar más a aprovechar el extraordinario talento para generar juego de Anthony Randolph.

Talento y “colmillo”

Jueves, 23 Junio 2016

Se puede profundizar mucho más pero no hay indicadores más llamativos que distancien a Real Madrid y Barcelona. Por un lado,  la capacidad de determinados jugadores del equipo blanco de mantener a su equipo en el partido con acciones geniales cuando el funcionamiento colectivo no es adecuado y por otro, ese punto mayor de competitividad y ambición que marca la diferencia y que pone en evidencia la “frialdad” de determinados jugadores de referencia del conjunto azulgrana.

El definitivo cuarto partido que ha dado el segundo título consecutivo de la Liga Endesa al Real Madrid ha sido un perfecto resumen de las virtudes y defectos que han mostrado estos equipos durante esta temporada.

El Real Madrid ha tenido momentos brillantes, especialmente cuando el balón circula rápido, sus jugadores se pasan y logran conseguir tiros cómodos después de poner el balón en situaciones interiores. También, puntualmente,  ha exhibido cierta falta de tensión defensiva y ha abusado de ataques donde el balón pasa por pocas manos y se han resuelto con tiros poco trabajados. Afortunadamente para los de Pablo Laso la balanza entre los momentos positivos y los menos brillantes se ha decantado en esta final para la versión más sólida del equipo. A pesar del esfuerzo de Satoransky, la genialidad de Llull y Rodríguez marca diferencias y la movilidad de Ayón es un tremendo desahogo para sus compañeros.

Laso ha tenido las ideas más claras que Pascual en esta final. Iniciar los partidos con Jayce Carroll le ha permitido tener la iniciativa táctica y un plan muy definido para los primeros minutos y tipos como Taylor, Maciulis y Nocioni se han adaptado a roles muy concretos pero muy necesarios. Probablemente a todos ellos les gustaría jugar más pero tienen muy claro lo que se espera de ellos. Los dos primeros, representan el pegamento defensivo y gastan pocos tiros mientras que Nocioni (al que eché en falta en momentos de la segunda parte del cuarto partido) eleva el nivel de competitividad y agresividad del grupo. Pablo Laso, que ha logrado cambiar la dinámica de una sección a la deriva, tiene en su haber no sólo los títulos de esta temporada sino la capacidad de haber evolucionado al grupo y encontrar utilidad a casi toda la plantilla, como ha sido el caso de un Thompkins, muy mejorado en facetas defensivas y que, por su talento y  capacidad de evolución, podría ser interesante que continuase en el equipo.

Pablo Laso maneja a la perfección la exigencia de su cargo y lo hace apostando por un baloncesto que ha enganchado a una afición con tendencia a renegar. Apetece ver su próxima obra que contando con el aval del trío más fiel de su etapa (LLull, Chacho, Rudy) seguro que será positiva. Si se confirma la continuidad de Ayón, no hay factor más ilusionante que observar la progresión de Luka Doncic y ver si logra ser un jugador de referencia antes de que el “monstruo” (NBA) le atrape en sus garras.

Creo que Xavi Pascual es uno de los cinco mejores entrenadores de Europa. También creo que el ciclo de Xavi Pascual en el Barcelona está en su tope de rendimiento. El equipo transmite síntomas que indican que el mensaje del entrenador no llega del todo claro. Mientras todos los jugadores del Real Madrid tenían claro lo que se esperaba (o no) de ellos, en el Barcelona no ocurría lo mismo. Abrines, no logra quitarse la etiqueta de promesa porque un día parece imprescindible para Pascual y otro es el último alero en saltar a la pista. Lo mismo se puede decir de Oleson e incluso de un Pau Ribas, claramente de más a menos en la temporada. El pasillo de seguridad lo han formado Satoransky, Doellman y Tomic. Satoransky es mucho mejor jugador ahora que el que llegó a Barcelona en 2014 pero le ha faltado ayuda en esa posición mientras que Doellman y Tomic son dos tipos de una calidad tremenda pero que mezclan mal en defensa y tienen cierta falta de fiabilidad cuando los partidos no dependen exclusivamente de la técnica individual sino de la fe y el deseo. Navarro volvió a dejar una lección de dignidad pero  la primera necesidad del Barcelona es un exterior de referencia que incluso en sus días malos garantice un mínimo de puntos.

Acabo con una mención a Sergio LLull, el merecidísimo MVP de esta final. Llull es el máximo representante de la etapa de Pablo Laso en el Real Madrid. Desde el primer día, el técnico, apostó por el  balear como base, habitualmente es el jugador que más minutos disputa y expone como nadie la ambición del grupo por seguir sumando títulos a pesar de tener la barriga bastante llena. Laso es bastante responsable de la evolución de Llull en estos años y de cómo ha mejorado en la interpretación del juego. Me gusta que Llull reconozca públicamente la aportación de su técnico a los éxitos colectivos y estoy convencido de que valorará como es debido la importancia que ha tenido encontrarse con Laso para el desarrollo de su carrera. Llull no es un base al uso pero es en el puesto de base donde más partido saca de sus cualidades, ahora se puede afirmar este hecho con bastante rotundidad, hace cinco temporadas, Pablo Laso y pocos más pensaban así.

Épica y Justicia

Mircoles, 8 Junio 2016

Los duelos Real Madrid-Valencia Basket de los últimos años dan para grandes piezas documentales, de esas que tan poco se producen en nuestro país. Empiezan a acumularse momentos de interés, canastas decisivas y detalles curiosos (jugadores no inscritos, eliminados sin llegar a cinco faltas) que hacen que uno se acerque a los encuentros entre estos dos equipazos con la sensación de que siempre va a pasar algo.

Me alegra que Valencia Basket haya logrado alargar la serie de Semifinales. Esta  victoria no añade más valor a una, ya de por sí, buena temporada pero tiene ese matiz simbólico de no acabar el año con un “rosco” en el casillero que no haría justicia al trabajo de un equipo que ha añadido interés  y, por encima de todo, mucha calidad a nuestra competición.

Comprendo la alegría y emoción del entrenador de Valencia Basket,  Pedro Martínez, después de la victoria porque poco gratifica más a un técnico que observar cómo sus jugadores se unan y rebelen para superar las lesiones que afronta el equipo y ser capaces de competir frente a un Real Madrid que castiga con duros parciales cualquier despiste, falta de concentración o síntoma de desgaste físico.  Valencia Basket pudo pensar que su temporada estaba hecha, que las lesiones justificaban su derrota y que habían competido muchos minutos contra el actual campeón pero eligieron la opción que más les dignifica a ellos y al deporte y obtuvo un justísimo premio. Tácticamente, los valencianos tienen identificados los puntos débiles de la defensa madrileña. Mientras Pablo Laso intenta preparar a Doncic para mayores responsabilidades que afrontará en próximas temporadas, Pedro Martínez le da la bienvenida a estos retos a su manera, jugando permanentemente situaciones contra el joven esloveno cada vez que está en pista. Tampoco está siendo una serie especialmente positiva para Sergio Rodríguez, obligado en defensa e inusualmente menos brillante en ataque. Malas noticias para Valencia Basket porque ya sería raro que el “Chacho” enlazara otro partido por debajo de su nivel.

Es evidente que el Real Madrid viene demostrando desde hace varias semanas que su nivel es mejor que el que ha mostrado la mayoría de los meses precedentes. No cabe pensar ningún desgaste mental por la derrota aunque no es la Fonteta un campo para repetir visita teniendo la opción de evitarlo. Los de Pablo Laso, sin embargo, dejan todavía alguna sensación  que sí que han mostrado durante todo el año, como esa facilidad para “irse” de los partidos, momentos de cierta anarquía ofensiva y dificultades para dar una respuesta adecuada en conceptos defensivos más relacionados con la responsabilidad individual que con un trabajo colectivo.

A priori, la serie sigue teniendo un favorito claro, el Real Madrid, pero mal harían los blancos en confiarse porque Valencia Basket es un rival durísimo reforzado  por una victoria de las que incrementa la autoestima del grupo. Es cierto que los valencianos tienen bajas importantísimas que disminuyen el potencial del grupo pero jugadores menos habituales están dando buena respuesta porque saben que contarán con un rol más constante. Lucic es un buen ejemplo y en los dos últimos partidos se ha ganado la confianza de su entrenador aportando energía, actividad y una buena dosis de atrevimiento  que siempre habíamos echado en falta aquellos que pensábamos que su “frialdad” y contención evitaban que pudiera desplegar todas sus cualidades.

Más es menos

Mircoles, 30 Marzo 2016

El rendimiento del Real Madrid es uno de los temas del momento. El equipo está a punto de afrontar duelos decisivos para determinar su continuidad en la competición europea con la sensación de que hace semanas que no hace un partido redondo. El lenguaje gestual que transmiten los jugadores expresa ciertas dudas y no acaban de solucionarse evidentes carencias defensivas y de equilibrio en el juego que se vienen manifestándose desde comienzo de temporada.

No seré yo quién dude del Proyecto de Pablo Laso. Esta misma temporada ha sacado adelante todas las “finales” que ha afrontado y ha logrado el título más importante que se ha disputado, la Copa del Rey. Sin embargo, es evidente que el rendimiento del grupo no iguala las temporadas precedentes del ciclo del técnico vitoriano. Son varias las causas pero me gustaría detenerme en cómo puede influir la configuración de  la plantilla en cantidad, calidad y cómo ha podido influir los roles determinados por Laso en el rendimiento de determinados jugadores.

Comprendo, en gran medida, el afán de los equipos de contar con plantillas cada vez más amplias para afrontar con garantías un calendario muy exigente pero este hecho puede ir en contra del propio rendimiento de los colectivos. El Real Madrid cuenta con 15 jugadores en su plantilla, la más amplia de su historia y quizás pueda ser ésta una de las causas por las que el equipo no alcanza un buen rendimiento de manera constante cuando el grupo mantiene el núcleo de jugadores artífices de una temporada repleta de éxitos. No parece arriesgado decir que las incorporaciones no han ayudado a mejorar el colectivo y eso ha hecho que el rendimiento del equipo se haya resentido ante cualquier bajón o lesión de los “Sergios”, Reyes, Rudy Fernández, Reyes o Ayón.

No parece justo meter a todos los nuevos en el mismo “saco”. Poco más, por ejemplo,  se puede pedir a Luka Doncic que siempre deja detalles interesantes cada vez que juega, con su talento y su aportación en otras facetas del juego como el rebote. Las dudas con Doncic no vienen tanto si está preparado ya para la primera plantilla sino si puede estar listo para algo más de protagonismo del que tiene. Tampoco se puede pedir mucho más a N´Dour porque juega poco y porque no tiene entidad aún para ser parte de este equipoWilly Hernangómez no acaba de romper pero es cierto que no lo ha tenido fácil. Probablemente sea uno de los más perjudicados de la súperpoblación de la plantilla ya que no le recuerdo tres partidos seguidos entrando en la rotación de manera constante. La llegada de Lima aún le ha restado más continuidad y tampoco el brasileño acaba de encontrarse cómodo sabiendo que tiene que aportar mucho en poco tiempo. No es fácil rendir en estas condiciones. No ha sido el mismo caso de Willy el de Thompkins que, hasta la llegada de KC Rivers era habitual en convocatorias y rotación. El americano se ha visto superado por la responsabilidad y sus carencias defensivas no le dan para competir contra los mejores equipos. Si no rindió cuando jugaba con asiduidad, esperar una buena aportación ahora cuando juega un día sí y dos no, parece utópico.

Este es precisamente el detalle que más me gustaría señalar. Entiendo que Laso quiere tener a todos los jugadores “vivos” para justificar la necesidad de tener una plantilla amplia pero es difícil que muchos de ellos aporten sin un rol algo más definido sabiendo que un día jugarán y al siguiente ni siquiera se vestirán. Claro, diréis, son profesionales, se tienen que adaptar y estar preparados para rendir pero esto no funciona así y por eso son tan valorados tipos como Slaughter que se podían pasar cuatro o cinco partidos sin jugar y hacer lo que se esperaba de él cuando su entrenador le requería. Y claro que no todos los problemas del Real Madrid pasan por ahí, ni mucho menos, ya que el peso de los minutos los llevan otros pero no se ha generado una dinámica tan positiva para que cuando las cosas no vayan tan bien Laso se gire con confianza hacia su banquillo. Este hecho sí que es diferencial si tenemos en cuenta que este ciclo tan exitoso se ha construido con una rotación estable, la mejor pareja de bases de Europa y también, no hay que olvidarlo,  aportaciones diferenciales de los “especialistas” del equipo. La manera en que Laso encontraba soluciones y sacaba brillo a todos sus jugadores fue magnífica, quién sabe, quizás con 12 se vivía mejor…

El Base y el “cuatro”

Lunes, 28 Diciembre 2015

Golpe de autoridad del Barcelona Lassa en el primer duelo del curso entre los dos eternos rivales. El equipo de Xavi Pascual se mostró más sólido que un Real Madrid inconstante y demasiado dependiente de sus rachas de acierto en el lanzamiento exterior. Más allá de la escasa trascendencia del resultado, merece crédito la victoria de los catalanes por la confianza que les proporcionará y porque reafirma varias de las apuestas que ha realizado para esta temporada.

Factor Satoransky y .. Ribas. Me gusta mucho la evolución de Satoransky, cada temporada es mejor director, comete menos errores y tiene la capacidad de condicionar el juego en ambos lados de la cancha. Cuando uno juega contra el Real Madrid y quiere tener opciones de victoria es fundamental que en el duelo frente a los “Sergios” no se salga mal parado. En esta ocasión Ribas y Satoransky dirigieron mejor a su equipo y entendieron donde se generaban permanentemente las ventajas.  No sólo eso sino que en defensa lograron que ni Llull ni Rodríguez acabaran de encontrarse cómodos limitando sus porcentajes de tiro y asistencias. Probablemente sea un carca pero aún soy de los que piensa que gran parte de los partidos se deciden desde la posición de base y el Barça empezó a ganar el partido por ahí a través de la verticalidad de Satoransky y de la clarividencia de Ribas, ¿el fichaje del año?

El encuentro confirmó la sensación de que el Barcelona tiene muy identificados aquellos aspectos del juego en los que el Real Madrid le superó en el pasado. Felipe Reyes siempre ha sido un dolor de cabeza para los de Xavi Pascual y en esta ocasión sólo le permitieron capturar un rebote ofensivo. No sólo eso sino que Doellman supo utilizar su velocidad para decantar sus duelos ante el capitán madridista. Junto a los minutos de Vezenkov y la interesante convivencia a ratos de Tomic y Samuels, el Barcelona marcó una gran diferencia en la posición de “cuatro”. La capacidad de Samuels de jugar como pívot o de compartir espacio con Tomic será de gran utilidad al Barcelona esta temporada ya que le permite contar con un recurso excepcional para aquellos momentos en los que Doellman no aporta la suficiente solidez a la defensa azulgrana.

Desde el punto de vista del Real Madrid, el partido sacó a relucir determinados aspectos sobre los que aun tiene que “construir” Pablo Laso. Uno de ellos es recurrente en los momentos menos lúcidos de su equipo,  la tendencia a intentar solucionar problemas defensivos con ataques basados casi exclusivamente en el lanzamiento exterior. El segundo y más complicado es la ausencia de “intimidadores” en defensa (el 71% en porcentaje de tiro de dos del Barcelona es escandaloso). Cuando no cuentas con jugadores grandes que cambien tiros es imperativo trabajar en toda la pista, ser más agresivo evitando la circulación de balón y acertar con las propuestas defensivas en la defensa del bloque directo. Los que minusvaloran la ausencia de Rudy Fernández no debieron prestar atención a lo mal que trabajó el Real Madrid en el lado defensivo más alejado del balón.