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Archivo de la categoría ‘real madrid’

El “Chacho” y el CSKA

Martes, 18 Julio 2017

Sergio Rodríguez jugará en el CSKA de Moscú al menos las dos próximas temporadas. Buena noticia para la Euroliga necesitada de recuperar iconos y, especialmente para el equipo ruso que contará con uno de los pocos jugadores capaces de suplir la creatividad y el talento del ya “Clipper”, Milos Teodosic.

La marcha de Sergio Rodríguez no ha sentado nada bien en cierto sector del madridismo, probablemente minoritario, que entiende, en base a no sé qué criterio, como una “traición” que el internacional español no acabe a las órdenes de Pablo Laso después de su aventura americana. Asume este grupo de “indignados” que el Real Madrid ha hecho todo lo posible por recuperar a Rodríguez. A diferencia de todos ellos desconozco el nivel de real interés que han demostrado los dirigentes blancos. Desde luego, a nivel público no ha habido ningún gesto que evidenciara un verdadero deseo por reincorporarle y aunque así hubiera sido es imposible obviar que Sergio Rodríguez tiene todo el derecho y razones para escoger el proyecto moscovita.

Hay dos realidades innegables en el pasado reciente de Sergio Rodríguez en el Real Madrid. La primera de ellas es que el tinerfeño alcanzó el mejor nivel de su carrera y fue decisivo en los éxitos que tuvo el equipo. La segunda realidad es que el “base” del ciclo Laso siempre fue en primer término Llull y no Sergio Rodríguez que acostumbraba a no empezar los partidos de titular pero, eso sí, siempre solía ser protagonista junto a Llull de los minutos decisivos de los encuentros. Se obvia este detalle en determinados análisis y no hay que reducirlo a anecdótico porque en Moscú la marcha de Teodosic le permite un rol totalmente protagonista mientras que, en su año de ausencia, el peso y la influencia de Llull en el Real Madrid no ha hecho otra cosa que aumentar.

Asumiendo que el Real Madrid tiene todo el derecho a otorgar a Sergio Rodríguez el rol que considere, deberíamos ser consecuentes y pensar que el “Chacho” pueda sentirse atraído por la excepcional oferta económica y deportiva del CSKA de Moscú que hace pensar que apuestan por él como el base de referencia de un equipo aspirante, como el que más, a conquistar el título más preciado de los que se disputan en el viejo continente.

La unión de Sergio Rodríguez y su nuevo técnico, Itoudis, presenta retos atractivos para el jugador canario.  Seguramente el técnico griego le protegerá en defensa como hacía con Teodosic. Protección que no significará condescendencia ya que no dudará en penalizarle en determinados momentos. En ataque, Rodríguez exprimirá su capacidad para “alimentar” a sus compañeros y deberá adaptarse a combinar su creatividad en el dribling con la dinámica de un equipo que ha hecho de la circulación de balón su mejor aval en los últimos tiempos.  Su consolidación como tirador de larga distancia también es una característica decisiva que ha impulsado al conjunto ruso a abordar su incorporación. La óptima explotación de los espacios de la que suele hacer gala el equipo ruso le dará opciones de disfrutar de buenas opciones de tiro además de las que se puede generar él mismo.

Particularmente me gusta el desafío que ha asumido Sergio Rodríguez. La sombra de Teodosic le acompañará especialmente en sus malas actuaciones (y eso que el serbio también ha tenido sus “gatillazos”) pero Rodríguez está en la edad ideal para liderar junto a Nando de Colo uno de los proyectos más importantes del baloncesto europeo. Nada le atrae más al “Chacho” que la NBA pero una vez cerrada esa puerta, guste o no,  pocos destinos más estimulantes que Moscú, o mejor dicho que el CSKA.

El “partido” del verano

Jueves, 13 Julio 2017

Hay un “partido” en juego estas semanas, sin público ni cámaras pero que empieza a decidir resultados de la temporada 17/18. Los equipos, en función de sus posibilidades, trabajan en configurar su plantilla mientras que la ACB, la FEB y el CSD se esfuerzan en limitar su habitual ridículo simulando acuerdos que, en algún caso dignifican (reducción condiciones para facilitar ascensos),  y en otros muchos avergüenzan.

El caso es que estamos en esas semanas en que, prácticamente cada día se suceden noticias de incorporaciones o bajas en todos los equipos.  El atractivo deportivo y económico de la NBA ha propiciado, de momento, que tres de los jugadores más destacados de las últimas ediciones de la Euroliga, Teodosic, Udoh y Bogdanovic debiliten a dos equipos como CSKA y Fenerbahce. Tanto turcos como rusos cuentan con recursos de sobra para reforzarse y ser candidatos principales al título pero la dimensión de estos tres jugadores hace pensar que algunos de sus rivales puedan pensar que están más cerca de ellos.

Uno de los equipos que optará a todo será el Barcelona. El club catalán encara una voluntaria reconstrucción casi total. La incorporación de Sito Alonso como técnico y la llegada de un amplio abanico de jugadores pretenden cambiar la reciente deriva de la sección. Heurtel, Moerman, Sanders y, si se confirman, Oriola y Larkin, encajan en la propuesta de actividad e intensidad que inculca Alonso a sus equipos. No me sorprende que Rice no continúe porque siempre dio la sensación de cierta desconexión emocional con sus compañeros. Si también logra incorporar a Hanga estaremos ante otro plantillón del Barcelona, opinión que suele ser habitual todos los años por estas fechas, por otra parte.

Los dos finalistas de la última ACB como Valencia Basket y Real Madrid también tendrán cambios pero respetarán gran parte de su rotación principal. En los campeones, Valencia, lo más significativo es la llegada de un nuevo técnico, Txus Vidorreta. La salida de Pedro Martínez parecía decidida hace meses y el título de Liga generó una lógica incertidumbre para un cambio ya planificado con antelación. No tardará en encontrar ocupación Pedro Martínez y en seguir aumentando su registro de partidos en la competición. La continuidad de Diot y Vives es un buen punto de partida para garantizar la competitividad de Valencia Basket. Hay verdaderas  ganas de ver a Dubljevic en la Euroliga donde estoy convencido que tendrá un gran impacto. Doornekamp es un acierto que cuenta con el plus de que viene avalado por su técnico. Los refuerzos interiores pendientes y el anotador que quizás necesitan delimitarán los límites de un equipo que tiene como máximo reto adaptarse a la exigencia que impone la Euroliga.

El Real Madrid parece tener la plantilla cerrada. Campazzo, Causeur, Radoncic, Yusta y Kuzmic apuntan a incorporaciones mientras que Suárez, Draper, Hunter y Nocioni representan las bajas respecto a la última temporada. El cambio Kuzmic por Hunter es un movimiento extraño dentro de la habitual idea de Laso que suele apostar más por pívots móviles. El pasaporte de Randolph permitirá a Thompkins mayor continuidad en la dinámica del equipo algo que, a priori, debe resultar muy positivo. Causeur encajará bien en el equipo y reducirá los minutos de Carroll en espera de qué puede ofrecer Rudy Fernández. El alero balear ha renunciado a la selección para afrontar en mejores condiciones una temporada que marcará si lo que ha vivido es el inicio de un declive o simplemente un bache.

La presencia de Campazzo es un reto para Laso ante la explosión de Llull y la calidad de Doncic. El argentino sólo rendirá con cierta continuidad y ésta parece poco posible en la estructura actual. Haría mal el Madrid en reducir las causas de su nivel de juego del tramo de final de temporada exclusivamente al factor físico. La plantilla tiene una pinta excepcional, cuenta con la profundidad necesaria para los retos que se presentan pero puede repercutir en que haya varios jugadores confundidos y desenfocados por no ser capaces de adaptarse a un determinado rol. Además, hay una X que desveló el último curso, el crecimiento de Llull no acaba de implicar a todos sus compañeros, no debe cargar el excepcional base con el peso de ser el principio y fin del equipo, máxime con el talento que le rodea. Mientras tanto, Sergio Rodríguez sigue sin equipo…..

Inercia y Herencia

Jueves, 15 Junio 2017

Vaya si había final. Valencia Basket está  a una victoria de conseguir el título de campeón de la ACB. El equipo valenciano ha llevado al Real Madrid a una situación límite haciendo gala de muchas de las virtudes que ha ido construyendo Pedro Martínez durante su ciclo como técnico del club levantino.

Las sensaciones que ofrecen ambos conjuntos dan como favorito al Valencia Basket pero el Real Madrid merece todo el crédito del mundo y la lógica también hace pensar que es un rival al que es muy difícil vencer tres veces consecutivas. Para ello es básico que Pablo Laso encuentre la manera de incomodar el juego colectivo valenciano que está identificando perfectamente las (demasiadas) carencias defensivas madridistas. Si Valencia Basket está siendo capaz de sacar su mejor versión en la Final, el Real Madrid está mostrando debilidades en muchos de los aspectos en los que ya había apuntado problemas durante todo el curso. Laso busca y busca en su banquillo soluciones a la falta de intensidad defensiva y variedad de recursos en ataque pero de momento no acaba de encontrar la respuesta adecuada a la superioridad valenciana. Tiene un punto paradójico que cuando las cosas van mal siempre explore la vía Nocioni, sintomático porque fue uno de los dos descartes en el partido más importante de la temporada… hasta el próximo.

Me gusta la idea ofensiva de Valencia Basket. Se adapta a jugar a varios ritmos y explota  todos los espacios del campo. La superioridad de Dubljevic provoca que el Real Madrid se cierre sobre él cuando recibe en situaciones cercanas. A partir de ahí la generosidad y la buena ocupación de espacios está otorgando tiros cómodos a  sus compañeros, hecho a lo que ayuda la poca intensidad que muestra el Real Madrid en sus rotaciones defensivas.  También es de apreciar la apuesta valiente de los valencianos porque no especulan y saben que el Real Madrid no corre con la misma intensidad para atacar que para defender. Es admirable el trabajo en el rebote ofensivo del equipo no sólo como medio para conseguir más posesiones sino como primer paso para evitar que el Real Madrid consiga rebotes claros que le permitan jugar con más ritmo.

Una vez privado el Real Madrid de los puntos que suele conseguir en contraataque (aunque este año ha habido una involución en este sentido), las fuerzas se igualan y salen a reducir las virtudes de la defensa de Valencia Basket, empezando por cómo es capaz de “reducir” el campo en la defensa del pick and roll y continuando por la madurez para identificar cuál es la amenaza del Real Madrid en cada momento. En este sentido ayuda la dinámica que  han construido los blancos durante el año. Randolph no acaba de encontrar su espacio en la final  porque recibe tan pocos balones que cada vez que lo hace siente la tentación de lanzar. Uno de los mejores “cuatros” de Europa tiene el rol de jugador secundario. La pareja LLull-Ayón sigue siendo la que más garantía ofrece además de los momentos en los que se explora la vía Carroll. Otros jugadores como Doncic se muestran excesivamente contenidos quizás preso de haberse convertido en un blanco demasiado fácil de las broncas de sus propios compañeros. A partir de aquí, todo es una interrogación que se hace cada vez más grande porque da la sensación de que Valencia Basket tiene muy claro qué, cómo y con quién  va a jugar el Real Madrid en cada momento.

La clave del cuarto partido pasa porque el Real Madrid mejore su intensidad, actitud y táctica defensiva. Sobre la confianza que le puede facilitar ver que Valencia Basket no anota con comodidad puede empezar a encontrar soluciones en ataque y llevar a los locales al escenario que menos desean, enfrentarse cara a cara con la presión de conseguir el mayor éxito de su historia. Valencia Basket obligará al Real Madrid a hacer un buen partido para ganarle si respeta la esencia del éxito provisional conseguido, esto es, la confianza, el atrevimiento y la solidaridad expresada en el pase y en el esfuerzo defensivo.

“Hay final”

Viernes, 9 Junio 2017

Sería algo pretencioso y quizás injusto no conceder el cartel de favorito al Real Madrid de Pablo Laso en la final de la Liga Endesa contra Valencia Basket. Los blancos han caminado hacia la final dejando alguna incógnita respecto a su nivel de juego pero con esa seguridad que transmiten los equipos en dinámica ganadora de que, a la hora de la verdad, tienen infinitos recursos para sacar los partidos adelante.

Valencia Basket optará al título después de derrotar a Barcelona y Baskonia (casi nada)  y con varios jugadores quizás en el mejor momento de la temporada. San Emeterio, Sastre, Thomas o Sato demuestran una enorme confianza cuando atacan el aro y proporcionan equilibrio al talento de Diot y a la capacidad de Dubljevic para generarse puntos cerca del aro. El nivel de intensidad de los de Pedro Martínez en los últimos partidos ha sido excelente y debe ser la base que sustente las opciones del equipo “taronja”. Si decíamos que el Real Madrid merecía el cartel de favorito, por trayectoria, antecedentes y, sobre todo, por nivel de juego, Valencia Basket es un candidato serio a un título que vendrá condicionado en función de cómo se resuelven algunos de los siguientes aspectos.

.- Sergi Llull es un azote habitual de Valencia Basket. El liderazgo del jugador balear en el Real Madrid es incuestionable. Particularmente, me gusta más la versión de LLull que es capaz de alternar anotación con voluntad de integrar a más compañeros en el juego. Creo que Pedro Martínez también tendrá este detalle en la cabeza y no se obsesionará exclusivamente con que Llull no anote sino en evitar, por ejemplo, esa productiva conexión con Ayón. Al mejicano le cuesta entrar en los partidos si en los primeros minutos no se encuentra bien “alimentado” por sus compañeros.

.- La recuperación de Vives puede tener trascendencia en la serie. La pareja con Diot da un gran  nivel en la posición de base de Valencia Basket. El Real Madrid ha tenido problemas defendiendo bases durante toda la temporada. En varios momentos  ha tenido que recurrir a Taylor para esta misión. Veremos los recursos que utiliza Laso pero quizás el sueco sea más útil intentando limitar la verticalidad de Sastre o San Emeterio. Desde el “base” se empiezan a construir los títulos, un tópico que no pierde vigencia por mucho que las características de los jugadores que ocupan esa posición sean distintas a las de hace unos años.

.- Dubljevic es otro tipo de jugador que suele castigar la estructura defensiva del Real Madrid. Es cierto que los de Laso no suelen recurrir a ayudas en situaciones interiores para evitar que, a partir de estas situaciones, se generen tiros librados pero a veces se echa en falta cierta agresividad para que el balón no llegue tan fácil a situaciones cercanas al aro. Será interesante ver cómo responde el físico de Dubljevic en la serie y la manera en que se protege de cometer demasiadas faltas al principio del partido.

.- El “más-menos” de Carroll. El tirador norteamericano está en un momento muy dulce. Tanto que se vuelve a plantear si quizás debería estar en pista más minutos. La respuesta a esta pregunta la ofrece su rendimiento defensivo. Es saltar Carroll a pista y todos los equipos “giran” su plan ofensivo para atacar sus debilidades. Pedro Martínez no será una excepción e intentará que los minutos del bueno de “Jaycee” en pista le salgan favorables.

.- Mentalidad y atrevimiento. El Real Madrid castiga mentalmente con esos minutos en los que infringe parciales importantes a través del ritmo y la inspiración de sus mejores jugadores. Habitualmente marca diferencias porque en sus minutos malos sale mejor parado que sus rivales. Valencia Basket tiene una estructura defensiva sólida que obligará a que los blancos se esmeren en una de sus carencias habituales, el juego sin balón. Los de Pedro Martínez competirán si juegan con atrevimiento, huyen de la especulación y obligan al Real Madrid en el balance defensivo. La manera en que han trabajado el rebote en sus series previas a la final debe ser un motivo de alerta para Pablo Laso y su equipo.

Una final apasionante entre los dos mejores equipos del curso y una oportunidad extraordinaria para volver a reivindicar el enorme valor de nuestra competición, o de sus equipos, mejor dicho, que no es exactamente lo mismo.

Ganar a Fenerbahce

Viernes, 19 Mayo 2017

El Fenerbahce es el peor rival posible para el Real Madrid en un cruce de Final Four.  Puede parecer extraña esta afirmación si tenemos  en cuenta que los turcos fueron quintos en la Fase Regular y los blancos primeros, pero hay varias características del grupo de Obradovic (además del hecho de jugar como locales) que incomodan mucho a la habitual propuesta de los de Pablo Laso.

Fenerbahce ha sido el equipo que tradicionalmente  mejor ha explotado  aquellos aspectos en los que el Real Madrid es menos consistente. Los turcos saben llevar el partido a un punto de intensidad máxima donde prima más el físico que el talento. Esto se traduce en problemas para sus rivales para circular el balón, alterando el “timing” ofensivo en sus movimientos.  “Fener” exige mucho mentalmente a sus rivales por su intensidad y por las diferentes opciones que puede plantear Obradovic. No hay momento para que las piernas y el cerebro descansen ni un segundo.

El Real Madrid tiene también muchos argumentos para pensar que puede llevarse la victoria. Para ello, deberá prestar atención a aquellos aspectos en los que ha montado alguna inconsistencia durante la temporada y analizar bien los duelos con los turcos en las dos últimas temporadas que han dejado enseñanzas muy valiosas para este partido.

Los guardianes de Llull.  Ningún equipo en Europa ha defendido mejor a los exteriores del Real Madrid que el Fenerbahce de Obradovic. El técnico serbio suele apostar por subir líneas defensivas y trabajar para que el balear tenga dificultades para volver a recibir una vez que suelta el balón. Seguro que muchos técnicos han planteado esta opción pero  Fenerbahce es quién mejor lo ha puesto en práctica. Además de LLull, Jayce Carroll también ha tenido problemas contra los turcos que, mediante cambios defensivos, o ayudas muy  largas, han impedido que el norteamericano pueda aportar su habitual eficacia en el lanzamiento exterior. En este contexto es importante que el Real Madrid muestre variedad ofensiva (aleros en poste bajo, equilibrio entre pick and roll y juego interior con sus pívots) y que su intensidad defensiva y dominio del rebote, les permita jugar con más ritmo y evite que la táctica defensiva en media pista de los turcos se imponga.

Rudy Fernández y Luka Doncic serán dos factores importantes en la medida que el desgaste que sufrirá LLull será tremendo. Será importante que el primero ataque el aro con decisión y no abuse de malos tiros. Se debe exigir a Rudy que los días que no está acertado en el lanzamiento al menos juegue con agresividad y visite con frecuencia la línea de tiros libres. Tampoco será un partido cómodo para Doncic porque sus defensores atacaran el bote “alto” del esloveno. Espero del jovencísimo talento sobre todo valentía y decisión para atacar el aro.

Randolph vs la “parejita”.  Siempre es difícil ser categórico con estos temas pero si me dieran a elegir cuál es el jugador clave para que el Real Madrid decante la victoria hacia su lado diría que éste es Anthony Randolph. La propuesta de Fenerbahce de juntar muchos minutos a Vesey y Udoh tiene un punto de “contracultural” en el baloncesto actual pero es la fórmula que mejor rendimiento proporciona a los de Obradovic. Su movilidad en defensa posibilita jugar cambios defensivos con calidad y en ataque garantizan muchos puntos de alto porcentaje además de generar buenos tiros para sus compañeros. El Real Madrid necesita que Randolph sea consistente y cambie tiros en defensa, obligue a su defensor a un esfuerzo extra en el balance defensivo y genere puntos en ataque alternando lanzamientos exteriores con juego más cerca del aro.

Espera un partido espectacular, uno de los mayores retos dentro del ciclo de Pablo Laso en el Real Madrid. Los dos equipos llegan en buen momento y, tirando de tópicos, el encuentro se decidirá por detalles, una forma eufemística de decir que el deselance dependerá de quién domina el rebote y limita las pérdidas de balón.

Mejor en el tercero..

Lunes, 24 Abril 2017

El Real Madrid se ha metido en un problema. La victoria de Darussafaka en el segundo partido de cuartos de final obliga a los blancos a ganar un partido en  el Volkswagen Arena. La empresa no parece una hazaña si observamos la trayectoria de los dos  equipos y el potencial de ambas plantillas pero los dos primeros partidos de la serie han evidenciado la incomodidad del equipo de Pablo Laso y sus dificultades para elaborar un baloncesto fluido ante el planteamiento de David Blatt.

Nadie debe discutir el excelente nivel y la evolución de Sergio Llull. El base del Real Madrid es uno de los jugadores más decisivos de Europa. Dicho esto, no parece una gran noticia que la suerte de los blancos en los partidos esté tan relacionada con el acierto del jugador balear. Es normal que Llull asuma tiros y responsabilidad pero el Real Madrid ha mostrado una versión muy previsible en la serie. El equipo acusa falta de variedad de recursos en ataque y cierta  condescendencia en defensa, especialmente concediendo canastas fáciles y segundas oportunidades en forma de rebote. La diferencia entre acaparar y liderar es uno de los matices que conduce a la excelencia, no deberían olvidarlo ni Laso, demasiado permisivo con el base,  ni Llull que tiene condiciones para ganar un partido pero no una serie entera ante un equipo tan bien trabajado como Darussafaka.

La serie está mostrando a muchos jugadores desenchufados. Randolph no es la primera opción ni la segunda durante muchos de los minutos que juega, la pareja tan productiva que han formado Doncic y Hunter ha coincidido menos tiempo del habitual y, cuando está Carroll en pista, el equipo juega en exclusiva para él mientras que Blatt aprovecha para castigarle percutiendo contra su “defensa” en unos contra unos exteriores o en el poste bajo.

Acierta Pablo Laso cuando identifica uno de los problemas de su equipo en el ritmo. La defensa genera pocos puntos en contraataque y por ahí le falta anotación al Real Madrid. Más que el ritmo de “piernas”, lo que falta es ritmo de balón, el balón se traslada demasiado con bote y poco con pases lo que facilita la bien preparada defensa de los turcos que, además, han sabido utilizar defensas alternativas de manera muy esporádica pero muy efectiva. En estas circunstancias, los blancos no están consiguiendo buenas posiciones de tiro y sólo las continuaciones de Ayón además de lo que genera LLull parecen activos fiables.

La posibilidad de contar con Thompkins en Euroliga no está siendo un valor añadido para el Real Madrid, de momento. No es que el americano esté jugando mal (ni bien) sino que su presencia evita la de Nocioni y resta protagonismo a Hunter y Randolph. En el caso de Hunter, su momento de forma parece aconsejar su presencia en pista. Laso intenta mantener a muchos jugadores vivos y dar minutos a casi todos pero a veces este hecho hace que se pierda foco sobre lo que el equipo necesita. La dinámica de Maciulis de iniciar ambas partes y no acabar los partidos merece revisarse alguna vez así como valorar la buena aportación que ha realizado Draper en los escasos minutos que ha dispuesto en la serie.

Estoy convencido que los días entre el segundo y tercer partido ayudarán al Real Madrid a explorar aquellos aspectos de mejora que le harán superar al equipo turco. A poco que el equilibrio entre el juego exterior y el interior mejore y se reduzcan los espacios en defensa con un mejor trabajo en el uno contra uno, la mayor calidad de los blancos decantará la eliminatoria. Eso sí, mejor empezar a arreglarlo en el tercer partido.

Parciales de enero I

Martes, 17 Enero 2017

Terminada la primera fase y definidos los  participantes en  la Copa del Rey de Vitoria (qué mérito lo de Iberostar Tenerife y Morabanc  Andorra),  es buen momento de evaluar el rendimiento de los 17 equipos de la Liga Endesa y aventurar sus perspectivas para la segunda vuelta de la competición.

Paradojas del líder. El actual campeón, el Real Madrid lidera la Liga Endesa y por ello merece todo el reconocimiento. El rendimiento del equipo parece algo menos sólido aunque sus múltiples recursos le han valido para salvar encuentros que caminaban en el alambre. Doncic y LLull figuran dentro de los aspectos positivos, Ayón es una garantía aunque está un pelín por debajo del curso pasado, Randolph es un talentazo que peca de irregularidad y el rendimiento de Carroll y Rudy delimitará el límite del grupo.

La primera vuelta de Valencia Basket ha sido excelente y, bajo mi punto de vista, ha tenido poco eco. Su segunda posición, sus 12 victorias y su nivel de juego merecen destacarse. Consolidarse en la élite es muy difícil y el equipo de Pedro Martínez mantiene su gran nivel del curso pasado. La apuesta de Diot como base titular ha dado sus frutos y es el detalle más destacado de un grupo sin estrellas pero  con un amplio número de grandes jugadores comandados por los incombustibles Rafa Martínez y Fernando San Emeterio.  Me interesa ver la evolución de Van Rossom en la segunda vuelta, antes de su larga lesión estaba a un nivel espectacular y el base belga va apuntando poco a poco que va recuperando sensaciones. Un activo más para el equipo y un reto más para Martínez saber conjugar el liderazgo de Diot, la evolución de Van Rossom y la proyección de Vives.

“Libra por Libra” el mejor equipo de esta primera vuelta ha sido Iberostar Tenerife.  Grandísimo trabajo de Txus Vidorreta que ha logrado superar además adversidades en forma de lesión de jugadores importantísimos como Richotti, Vázquez y Beirán, este último de larga duración cuando estaba siendo uno de los mejores jugadores de la competición. Me parece significativo el paso delante de Rodrigo San Miguel que completa la aportación de Doornekamp y White. Desde su regreso a la Liga ACB, Iberostar Tenerife siempre ha sido un equipo alegre, con buena capacidad para hacer puntos. Su salto de calidad de esta temporada viene dado por su gran rendimiento defensivo y el aumento del carácter competitivo del grupo.

Igual que Valencia  e Iberostar Tenerife, el Barcelona ha sumado 12 victorias. El conjunto de Bartzokas ha mostrado su potencial en varios encuentros pero también ha enseñado demasiadas costuras propias de un equipo en construcción. Rice y Tomic han rendido a buen nivel pero han estado rodeados de muchos jugadores que ofrecen poca certidumbre.  Decepcionante la primera vuelta de Claver después de una Supercopa prometedora. La mala suerte del Barça con las lesiones es proporcional a sus inagotables recursos para asumir traspasos por encontrar sustitutos. Peligrosa inercia de convertir la sección en una “trituradora” de jugadores.

Sito Alonso ha convertido a Baskonia en uno de los equipos más atractivos de ver. El estilo de juego vitoriano exhibe intensidad, ritmo y versatilidad propiciada por las especiales características de sus jugadores interiores. Larkin es un base de primer nivel y Beaubois un “combo” del que cabe esperar algo más de regularidad. Voigtmann está superando las expectativas (por lo menos las mías) y es uno de los jugadores a destacar. Con 24 años, su proyección es tremenda. Dos aspectos a corregir en la segunda vuelta. El primero, mostrar algo más de solidez fuera del Buesa Arena y el segundo que contar con  muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia no pervierta el plan de juego y obvien cierto equilibrio que les posibilite mejores opciones de tiro.

Herbalife Gran Canaria superó sus derrotas iniciales y ha conseguido clasificarse nuevamente con brillantez para la Copa del Rey. No es ninguna sorpresa porque tanto en el banquillo como en la pista, los canarios tienen jugadores experimentados que saben manejarse en múltiples situaciones. McCalebb no es el de sus mejores días pero da un buen nivel, Kuric es una amenaza desde la larga distancia, O´Neale es un todo terreno súper interesante y Pasecniks, junto a Doncic es el jugador con mayor potencial de todos los que habitan la Liga Endesa. El letón es una joya que Casimiro está puliendo con brillantez.

La apuesta de Unicaja esta temporada otorga gran protagonismo a su amplia colección de bases-escoltas que habitan en el equipo.  Los de Málaga son el equipo con mejor porcentaje de tiro de tres de la competición pero acusan cierta falta de continuidad de sus jugadores. Cierto, un día es Nedovic, otro Fogg, y alguna vez, Smith, pero cuesta apostar sobre seguro con alguno de ellos. Buena primera vuelta de Carlos Suárez y de un Dejan Musli necesitado de un recambio de garantías. Creo que Unicaja tiene potencial para acercarse al nivel de Valencia o Baskonia, ese debe ser su objetivo y están dando los pasos correctos para lograrlo.

Morabanc Andorra ha hecho bueno un dogma tan usado y pervertido como válido. Aquello de “dame un base y un pívot y construiré el mundo”  es muy aplicable para los andorranos que han explotado su buen rendimiento en su cancha para clasificarse brillantemente para la copa del Rey. A los mandos de Albicy y con la solvencia de Shermadini, Andorra ha encontrado buena respuesta en Walker, Jelinek y Burjanadze. Es bueno que se mueva el árbol y que más equipos vivan experiencias como la Copa del Rey por lo que no se puede más que celebrar este éxito del equipo dirigido por Joan Peñarroya

Carroll y Rudy

Lunes, 9 Enero 2017

Me sorprende el poco debate que se suscita sobre cuál está siendo la repercusión en el rendimiento del Real Madrid la ausencia de Sergio Rodríguez. Puede ser que la brillantez de Luka Doncic eclipse cualquier tipo de nostalgia pero lo cierto es que Rodríguez ha sido un jugador fundamental en los éxitos recientes del Real Madrid.

Es cierto que “el base” de Pablo Laso siempre ha sido Llull, lo sabe el jugador balear cuando apuesta ciegamente por su continuidad y quizás lo supo Rodríguez cuando impulsó su nueva etapa americana pero cuesta encontrar en la etapa de Laso un final de partido en el que Sergio Rodríguez no estuviera en pista.

El Real Madrid lidera la Liga Endesa y es segundo en la exigente Euroliga. Quizás por eso el “debate Rodríguez” esté apagado pero ya ha pasado tiempo suficiente para apuntar algún detalle. La ausencia del “Chacho” aumenta la dependencia de Llull y le da aún más tiempo el balón en las manos. Esos finales de partido en que ambos compartían la responsabilidad se han convertido en un monólogo de Llull y a veces “más” puede conducir a “menos”.  Doncic asume con calidad su papel de base y su mejora en el lanzamiento exterior le otorga una nueva dimensión que, sin embargo, no debe conducirle a limitarle en ese “arte” mientras que Draper camina en una temporada discreta como sorprendido de que su rol no haya cambiado significativamente de aquel que le llevó a tomar la decisión de no continuar en el equipo.

La capacidad de Rodríguez para dividir defensas y jugar situaciones de “Pick and roll” se está echando de menos también por el particular momento deportivo que viven Rudy Fernández y Jaycee Carroll. Rudy Fernández es un jugador importantísimo para el Real Madrid, no descubro nada. Su actividad y trabajo defendiendo consiguen que su aportación pueda ser positiva incluso en los días en que no anota (el partido contra CSKA deja muchos rebotes de su equipo previamente tocados por él). La trayectoria de Rudy Fernández habla de un jugador con muchos recursos ofensivos, bueno en campo abierto, buen tirador y, por encima de todo, excelente atacando el aro penetrando. Es esta última cualidad la que más parece verse afectada, ya que Rudy apenas saca ventajas cuando ataca el aro (en Euroliga esta carencia se nota más) lo que le obliga a depender exclusivamente del lanzamiento exterior, donde también parece que sus piernas le ayudan menos a conseguir buenas posiciones. En Europa, donde conseguir “bandejas” en juego cinco contra cinco cuesta mucho, esta cualidad es diferencial y Rudy era uno de esos jugadores que aportaba este plus. El tiempo dirá si esta situación es puntual o el primer síntoma de decadencia pero particularmente confío en la capacidad de Rudy Fernández de interpretar las necesidades de su equipo y recordar que su valor como jugador siempre ha estado marcado por su versatilidad ofensiva (aunque en los Blazers McMillan le encasillara como tirador).

El momento de Jaycee Carroll es el más preocupante desde que llegó al Real Madrid. Siempre ha sido el factor débil de la defensa de los de Laso pero en estas semanas la escabechina de los rivales está siendo tremenda. Baskonia y CSKA de Moscú (o sea, verdaderas varas de medir) percutieron sin miramientos contra el norteamericano y Laso optó por evitar su presencia muchos minutos en pista. La presencia de Carroll se justificaría por su acierto en el tiro pero parece que el bueno de Jaycee se está llevando sus problemas en defensa a  las situaciones de ataque donde no logra encontrar acierto en el tiro ni buenas opciones de tiro. Los rivales parece que pasan mejor los bloqueos que recibe, aunque a lo mejor es que coincide poco en pista con el pívot que mejor bloqueos pone, Felipe Reyes, y con el base que mejor le pasaba el balón, Sergio Rodríguez. Tengo en el recuerdo la enorme influencia de Carroll en el título de Euroliga del Real Madrid hace dos temporadas pero me muestro algo escéptico respecto a que veamos a Carroll en ese nivel contra los mejores equipos de Europa. Como admirador de la trayectoria y personalidad del estadounidense me encantaría equivocarme, pero la intensidad física de los equipos “TOP” empieza a superarle.

El Barça y el viejo dogma

Domingo, 6 Noviembre 2016

El Barcelona ha sumado su segunda victoria de la temporada frente al Real Madrid, en un partido que ha dominado de principio a fin y en el que ha sabido utilizar sus bajas como un estímulo. Bartzokas ha tenido muy claro el plan del partido y se ha aprovechado de la actitud displicente de un Real Madrid, desconocido pero reincidente en algunos  errores que está cometiendo desde principio de temporada,  y que han sido camuflados con alguna victoria  sin brillantez. El Barcelona ha jugado mejor y ha tenido mucho mejor actitud como ha evidenciado Laso en sus declaraciones del descanso y en su apuesta por un quinteto aparentemente “defensivo” que ha ayudado a reducir la diferencia en el último cuarto.

Tomic es un jugadorazo en el que el peso de sus defectos ha ganado demasiado espacio en la opinión pública respecto a la dimensión de sus virtudes. Se le cuestiona su falta de competitividad pero es una delicia contar con un jugador que entiende el juego de esa manera y sabe distribuir el balón y fabricarse sus canastas a través del talento. Es de los pocos pívots de Europa que en sus momentos dulces domina los partidos. No se merece que todas las derrotas trascendentes del Barcelona se cuelguen sobre sus hombros incluso habiendo pegado grandes petardazos en alguna de ellas.

Recursos. Muchas veces las bajas ayudan a que los jugadores tengan más continuidad y jueguen con más confianza. Las ausencias del Barcelona son numerosas y el nivel de la plantilla se resiente pero, a priori, los mayores recursos del Real Madrid no se han justificado porque no ha dado la sensación de que el equipo tuviera identificados los detalles en los que podía superar al Barcelona. Es raro que Randolph no pise la pintura jugando contra Vezenkov en los primeros minutos o que Ayón no castigue con más situaciones de llegada su mayor velocidad frente a Tomic. Si a todo esto le sumas la escasa clarividencia para compartir el balón y la ausencia de la mejor actitud en el balance defensivo, las posibilidades de ganar en el Palau son nulas. La apatía defensiva del Real Madrid le ha evitado sumar puntos en transiciones lo que ha reducido sus recursos ofensivos a jugar en media pista y abusar de malos tiros y jugar con poca agresividad. 

El base y el pívot. La superioridad del Real Madrid sobre el Barcelona en la última final de la Liga Endesa se plasmó en el duelo Ayón-Tomic y en el dominio de los “Sergios”. La forma de Ayón no es la misma en estos meses de competición y el soberbio comienzo de Llull parece haberse detenido en los últimos partidos quizás debido al cansancio acumulado y a ciertas dudas por varios partidos desacertados en el tiro. De esta manera, Rice y Tomic han dado la vuelta a ese dogma que, por antiguo y usado, a veces no pierde valor. Quién tiene un base y un pívot tiene un tesoro y alrededor de ellos crecen tipos como Perperoglou, Vezenkov y Oleson en su mejor momento desde que son jugadores azulgranas.

Una de invictos

Martes, 18 Octubre 2016

Una de Invictos

Dinámicas. De eso se trata ahora mismo. Las primeras jornadas de la Liga Endesa nos están apuntando las primeras sensaciones de los distintos equipos y empiezan a señalar nombres interesantes que pueden ser los grandes protagonistas del curso.

Las primeras semanas de competición también están confirmando la intención de la mayoría de los equipos ACB por jugar con un ritmo rápido, explorar más los conceptos que los sistemas y no especular con el ritmo. Ya sé que venden más los mensajes siempre negativos y las críticas pero también merece la pena apuntar que se juega un buen baloncesto en la Liga Endesa y que el nivel de competitividad de los equipos es máximo. Cierto, hay menos talento que hace años pero también hay más trabajo y menos resignación.

Dominion Bilbao Basket e Iberostar Tenerife son los dos líderes de la competición. Sus cuatro victorias sin derrota son un justo premio a su nivel de juego. Sobre esa base trabajarán con más tranquilidad y, aunque es muy probable que en alguna semana sean superados por los transatlánticos que les persiguen, estos triunfos son un paso importante para optar a disputar la Copa del Rey, el primer objetivo de los primeros meses de competición.

Dominion Bilbao Basket es el equipo de Alex Mumbrú. Probablemente no hay un jugador en toda la Liga Endesa con más influencia en la personalidad de un grupo. Mumbrú es un dolor de muelas para los rivales, un activo incalculable para sus compañeros y un síntoma de las carencias que acompañan a generaciones posteriores de jugadores.  No hay otro “tres” más completo que Mumbrú capaz de tirar y de jugar para él y sus compañeros desde el poste bajo. Mumbrú da sentido a tener un alero alto porque sabe aprovechar su cuerpo. Sus habilidades y su liderazgo son claves para que un equipo que estuvo a punto de no seguir en la competición por sus dificultades económicas muestre ese carácter y personalidad cada semana.

La fortaleza de Iberostar Tenerife es  la variedad de recursos ofensivos que maneja. No tiene grandes anotadores pero tiene muchos jugadores con puntos en sus manos. Su técnico, Txus Vidorreta está desarrollando un gran trabajo adoptando decisiones y propuestas que están ayudando a la evolución de sus jugadores. Ya hablé en otro post del todoterreno Beirán pero cada semana encuentras aportaciones muy interesantes de otros jugadores como Vázquez, Grigonis, Doornekamp y un Rodrigo San Miguel quizás en el mejor momento de su carrera porque el ritmo al que quiere jugar su técnico es el que más le va a sus cualidades.

Hay varios puntos en común que comparten estos equipos, destaco entre ellos el buen y amplio uso que hacen del lanzamiento de tres puntos. Si quieres competir al máximo nivel es imprescindible contar con varios jugadores que amenacen desde larga distancia, sin duda es un aspecto diferencial y que muestra la evolución del juego en los últimos años donde los equipos no tienen que prepararse para defender al “tirador” sino a equipos que tiran.

Cierra el trío de invictos, con un partido menos, el Real Madrid. Los actuales campeones se agarran a un Llull extraordinario y a una defensa algo más consolidada que otros años por estas fechas. Los blancos siguen con una facilidad extraordinaria para anotar y eso es demasiada exigencia para sus rivales. Aún tienen puntos de mejora los de Laso, en especial en las figuras de Maciulis y Taylor y en mecánicas colectivas que puedan ayudar más a aprovechar el extraordinario talento para generar juego de Anthony Randolph.