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Archivo de la categoría ‘Russell Westbrook’

Grandeza

Viernes, 12 Mayo 2017

El baloncesto necesita de iconos, ídolos que arrastren aficionados y “enchufen” a niños el amor por el juego.  La NBA ofrece un momento magnífico en este sentido con un grupo de jugadores de gran nivel, probablemente más que nunca, que cada noche dejan actuaciones e imágenes extraordinarias.

La presencia de estas estrellas condiciona el funcionamiento y las dinámicas de muchas franquicias y nos descubren la verdadera dimensión de algunos jugadores. El tiempo nos ha dado, por ejemplo, respuestas sobre Dwight Howard (bueno pero no tanto para construir alrededor de él), o sobre cómo se benefician mutuamente Lebron James y la corte de tiradores que le acompañan.  También hay espacio para historias de superación admirables como la del  pequeño base, Isaiah Thomas,  capaz de convertirse en un icono de un equipo legendario como los Boston Celtics desde una segunda ronda del draft, o para ejercicios extremos de perseverancia como el extraordinario empeño de Russell Westbrook de convertir a los Thunder en un equipo competitivo a pesar de las limitaciones de su plantilla.

En la época de mayor acumulación de talento (y de no talento… aunque eso lo dejaremos para otro día) merece destacarse el ejercicio de orgullo, sabiduría y respeto por el colectivo que ejemplifican los San Antonio Spurs. Y no es que los tejanos no cuenten con jugadores magníficos, que los tienen, sino que es capaz de crear mecanismos donde jugadores con poco protagonismo estén preparados para ayudar al colectivo cuando se necesite.

Hay varios matices que separan a los Spurs de muchos de los equipos de la competición. Su propuesta ofensiva explora el uso del pase y no sólo del dribling, los pívots son usados para bloquear y para generar desde el poste medio y su reclutamiento de jugadores no sólo obedece a la calidad individual sino a la posibilidad de ser un “Spur”, esto es, tener buen rendimiento defensivo, dejar tu ego a un lado, entender el juego y estar preparado mentalmente para cuando llegue tu oportunidad, porque seguro que llegará.

Sólo con estos ingredientes y con una mentalidad extraordinaria se explica que los San Antonio Spurs hayan accedido a la Final de la Conferencia Oeste derrotando 4-2 a los Houston Rockets después de jugar el último partido de la serie sin Tony Parker ni Kawhi Leonard. La abultada última victoria es una muesca más en la extraordinaria trayectoria de una franquicia diferente y muy  necesaria que explorará sus límites ante uno de los mayores retos de su carrera, tratar de derrotar a uno de los equipos de la historia con más puntos en sus manos, los Golden State Warriors.

Unas horas antes, en una competición empeñada en caminar hacia el abismo por su incapacidad para apelar al consenso y a la lógica, un modesto equipo canario dignificó también el valor del grupo frente al vedetismo. Iberostar Tenerife derrotó al Barcelona en el Palau exhibiendo una paciencia infinita en ataque y una solidaridad defensiva deslumbrante. Una victoria histórica que refleja la ambición de un grupo capaz de alejarse de la tentadora relajación que llamaba a sus puertas después de su brillante título europeo.

El MVP y la dictadura de las estadísticas

Lunes, 17 Abril 2017

No caeré en la exageración de decir que es “otro” baloncesto pero el aroma y la intensidad de los play offs de la NBA no tienen comparación con casi ninguno de los más de 1.200 encuentros anteriores de la Fase Regular. La preparación táctica de los partidos se incrementa y el nivel de contacto defensivo se lleva al límite reduciendo las canastas “fáciles” que se conceden. Un lujo para los que nos gusta este deporte que en los próximos dos meses nos deparará imágenes y momentos inolvidables, sin duda.

El debate de estos días no es sólo el comienzo de los Play Offs de la NBA sino quién merece el premio a jugador más valioso de la temporada regular. Este reconocimiento goza de gran prestigio y valor entre los jugadores y algunos de los aspirantes no desaprovecha cada ocasión delante de un micrófono de reivindicar su candidatura. La NBA vive una época excepcional de “súper estrellas”, cada vez es menos ocasional la noche en la que  se bate algún récord y los amantes de las estadísticas tienen mas faena que nunca. El hecho de contar con tantos jugadores tan buenos en el “uno contra uno” realza el valor de los especialistas en el tiro que no tienen más que saber ocupar su espacio y no dudar cuando les llega el balón. Por eso, cada vez se lanza más de tres puntos y pívots como los hermanos Gasol se reinventan ampliando el uso del tiro de larga distancia.

Comparto con Marc Gasol su apreciación del mal uso que a veces se hace de las estadísticas. La mayoría de las veces los números son representativos pero en ocasiones no expresan totalmente la capacidad para entender el juego, el liderazgo y la manera de condicionar el resultado mediante acciones que no tienen su equivalente en ningún dato. El equilibrio entre los números y el dominio del juego debe permitir decirnos que Marc Gasol es el mejor cinco de la NBA por su manera de pasar, su variedad ofensiva, su liderazgo y su buena toma de decisiones pero también que su número de rebotes por partido (algo más de seis de media) es bastante pobre.

¿Y a quién darías el MVP? no seré yo el único que ha escuchado esta pregunta en cualquier tertulia de baloncesto en la que haya participado últimamente. La verdad, no lo tengo nada claro por lo que aprovecharé a compartir mis dudas y ver si dentro de unos párrafos me aclaro. Número a número, no hay mejor candidato que Westbrook, ha promediado un triple doble, ha llevado a un equipo justito a los play offs y conmociona la pasión y espíritu competitivo que transmite cada partido. Sobre el jugador de los Thunder pesa, sin embargo, sus malos porcentajes (peores que el curso precedente), sus pérdidas de balón y esa sensación de que no logra con su juego “enganchar” a ningún compañero a la causa con continuidad. No hay ningún compañero de Westbrook que haya aumentado su valor de mercado esta temporada. El máximo anotador de la competición es el que peor porcentaje en tiros de campo tiene entre los 25 mejores de esa lista.

James Harden es otro candidato más que sólido. La “barba” tampoco tiene unos porcentajes deslumbrantes pero ha consolidado a Houston Rockets como uno de los mejores equipos de la competición y ha encontrado en la propuesta de D´Antoni el mejor aliado para explotar al máximo sus cualidades. Un bloqueo directo central para Harden, Capela atacando el aro y tres compañeros esperando abiertos para lanzar. Ese es el plan A, B y C de los Rockets que ha posibilitado que Harden lidere la competición en asistencias.

Como no soy capaz de decidir entre Papá Westbrook y Mamá Harden, mi apuesta para el MVP es Kawhi Leonard. La pista me la dio Harden indicando para defender su candidatura que “esto se trata de ganar partidos”. En ese sentido, de los candidatos, Leonard no tiene rival porque sus Spurs han sido el equipo que más cerca han estado de los Warriors. Los números de Leonard no pueden competir contra Westbrook y Harden pero  Leonard es de los mejores defensores de la competición, no se dosifica en defensa y es capaz de producir en ataque en estructuras más complejas que privilegian la circulación de balón. Si los Spurs han mostrado ese nivel tan alto es, en gran parte, por el constante empeño de Leonard en ser mejor jugador cada día. Westbrook y Harden han hecho mejor que nunca ( o mejor dicho, más que nunca, no mejor) aquello que llevan haciendo toda su trayectoria pero Leonard ha evolucionado de ser un “finalizador” a ser un tipo con múltiples recursos para generarse sus puntos incluido el lanzamiento de tres puntos donde mejora a sus rivales claramente en porcentaje.

No creo que gane mi candidato, me parecerá justo el premio para Westbrook o Harden, claro que sí. Los números de ambos son tremendos pero no conviene reducir el valor del juego a una planilla estadística.

Una serie para la Historia

Martes, 31 Mayo 2016

Tres de los cinco mejores jugadores del mundo, acciones técnicas de primer nivel, alternativas, ritmo de juego y enormes demostraciones de competitividad y carácter. Todo eso y mucho más nos ha dejado la extraordinaria serie que han disputado los actuales campeones de la NBA, los Golden State Warriors y los Oklahoma City Thunder que ha terminado con el triunfo de los primeros en una página más de un libro que describirá su Leyenda.

Porque los Warriors van camino de ser un equipo legendario, no hay duda, y esta serie no hace más sino añadir un toque épico en esa trayectoria. Los Thunder perdonaron la vida a los campeones en los primeros encuentros. Incluso en la única victoria que sumaron los Warriors en los cuatro primeros partidos, los de Oklahoma dieron la sensación de ser superiores a sus rivales. Los Warriors parecían a la deriva e incapaces de igualar la energía de Westbrook, Durant y compañía que, lejos de especular, apostaron por golpear a los campeones obligándoles a jugar a un ritmo muy alto. Un equipo acostumbrado a “ser perseguido” se veía en la necesidad de “perseguir”.

Los Thunder perdieron la oportunidad de cerrar la eliminatoria y alcanzar su segunda final en el sexto encuentro disputado en casa. Llevaron la iniciativa durante todo el partido, controlaron el rebote y su actividad defensiva limitó la circulación de balón de los de Steve Kerr, deficiente durante muchos minutos.  Cuando los de Oklahoma amenazaban con romper el partido definitivamente siempre surgía Klay Thompson y cuando la sangre ya se olía a milímetros, Curry dio el golpe de gracia. Thompson es el hombre de esta serie por su oportunismo en los momentos más complicados de su equipo. Los números y la actuación de Curry en las victorias decisivas han sido extraordinarios pero Thompson fue el  primero que acercó el bote salvavidas a sus compañeros que, poco a poco, se fueron subiendo a él. Thompson es el escudero perfecto, aplicado en defensa y completísimo el ataque. Le falta cierto carisma pero su nivel es extraordinario y esta serie ha despejado cualquier duda, si alguien la tenía, sobre su nivel competitivo. Sólo espero que su acierto en el tiro no le conduzca a limitarse exclusivamente a practicar este arte.

Confirma Golden State algo que ya apuntaron en las pasadas finales, su capacidad para superar adversidades y completar su registro con un gran trabajo defensivo y carácter para superar situaciones adversas. También brillante Kerr cuando todo parecía perdido y con determinados ajustes decisivos para el triunfo. En los primeros partidos pareció sorprendido por la actividad de los Thunder pero fue ajustando su defensa, reaccionando más rápido ante lo que le proponía Donovan y dando el espacio adecuado a un tipo diferencial en este tipo de partidos como Iguodala.

Sobre los Thunder destacaría que probablemente, por plantilla y estructura es el equipo que más puede incomodar a los Warriors y vaya si lo han hecho. El impacto de Westbrook es tremendo y su evolución desde que llegó a la Liga es más positiva que la de Kevin Durant. Ambos son súper estrellas que tienen su asignatura pendiente en la toma de decisiones especialmente a la hora de tomar tiros (ninguno ha superado el 30% en triples ni el 42% en tiros de campo). Si la pareja se mantiene, los Thunder siempre serán candidatos al título, veremos qué lectura hacen de este Play Off a la hora de escoger su sigui

Desatados

Lunes, 2 Noviembre 2015

Recordaba un amigo la NBA de los Magic, Bird, Jordan y compañía. Aquellos años donde muchos nos aproximamos a esta competición. Lo hacía desde la nostalgia y con el convencimiento de que la era actual está muy lejos de esa etapa. Dentro de lo difícil que resulta comparar el mismo deporte practicado 30 años después, pienso que estamos asistiendo a una época brillante que, probablemente, se valorará mucho más con el paso de los años por el gran número de jugadores de gran talento y por la presencia de varios equipos de gran nivel (especialmente en la conferencia Oeste).

El comienzo de la temporada regular no está dando tregua. Sabéis que me alineo con los que piensan que esta Fase es demasiado larga y origina demasiados partidos intrascendentes pero las primeras semanas se cogen con ganas para evaluar plantillas, equipos y nuevos talentos. Ayuda, además, que en esta temporada las grandes estrellas no se han dedicado a especular y nos están regalando grandes momentos desde los primeros momentos.

Stephen Curry, Russell Westbrook y Blake Griffin caminan un paso por encima de los demás ahora mismo. Curry ha querido mandar un mensaje a la liga, reivindicando su papel como actual MVP y líder del equipo campeón. La dimensión actual del base de los Warriors es muy difícil de igualar, parece que el título de campeón haya reforzado su convicción y confianza. Curry transmite la sensación de que es capaz de anotar siempre que se lo proponga, sus recursos ofensivos parecen infinitos porque es capaz de resultar una amenaza a gran distancia del aro. Curry se divierte y nos divierte, como también lo hace Westbrook. Si el baloncesto de Curry tiene su origen en sus manos, el de Westbrook nace de unas piernas impresionantes que le hacen asociarle irremediablemente el calificativo de “imparable”. Un jugador que no conoce límites más allá de su propia ansiedad que, en ocasiones, le lleva a tomar malas decisiones.  Si su química con Kevin Durant no se  resiente y las lesiones respetan a ambos, los Thunder son tan candidatos como cualquiera para conseguir el título.

Quién sabe si ser un habitual de los “highlights” ha condicionado para bien o para mal la consideración de Blake Griffin. La evolución de Griffin desde su llegada a la liga es tremenda. Por un lado, ha ganado en continuidad en el juego y por otro ha sido capaz de mejorar su tiro y su capacidad de pase. Griffin es mucho más que sus mates, probablemente el mejor jugador en su puesto en la competición y el mejor aval de los Clippers para dar un paso más esta temporada. Griffin no pertenece al prototipo de jugador que me enamora pero tiene una cualidad que respeto muchísimo, ser capaz de evolucionar año tras año en aquellos aspectos deficitarios de su juego. Este hecho refleja responsabilidad, compromiso y humildad y esos son valores más que respetables.