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La dictadura del pase

Martes, 22 Agosto 2017

Hace tiempo que España nos acostumbró a ser prudentes con las conclusiones que deparan sus partidos de preparación. Hace tiempo también que dejó de merecer la pena cuestionar rivales y entorno de estos partidos, porque el callo del equipo hace que tengan muy presente saber los momentos en los que hay que “ponerse”.

La lesión de Llull durante la preparación y la ausencia de habituales como Reyes, Mirotic o Rudy Fernández concedían quizás algo más de interés a esta preparación para ver las diferentes alternativas que elegía Scariolo. Confirmada la presencia de Vives y Oriola, y a  falta de que se disputen los partidos preparatorios con más miga, sí se pueden adivinar algunas de las intenciones y certezas que presenta un combinado que, como he comentado en otras ocasiones, es tan favorito como el que más a conseguir el título.

Principio y fin. Los Gasol son el punto de partida del juego del equipo. Ellos determinan la organización ofensiva y los planteamientos defensivos. Absolutamente lógico. Su convivencia en el campo posibilita disponer de los dos mejores pasadores interiores del mundo con todo lo que significa. Los hermanos Gasol además tienen amenaza desde la línea de tres puntos lo que permite una distribución de espacios adecuada. Me gusta mucho como ambos están manejando esta amenaza en el lanzamiento exterior en estos partidos. Como un recurso, pero sin  olvidar que donde marcan diferencias es jugando cerca del aro. Los Gasol darán muchos tiros librados a sus compañeros. La mayoría de exteriores del equipo son eficaces lanzadores a “pies quietos” y pocos son capaces  de generar sus opciones habitualmente después de bloqueos indirectos, por lo que los hermanos Gasol ayudarán a que encuentren lanzamientos en las situaciones más ventajosas para ellos. La presencia simultánea de Pau y Marc ocupará mucho tiempo del scouting de los rivales que intentarán buscar la manera de castigarles explotando el uso del “cuatro” abierto en ataque. Scariolo está usando los partidos para ofrecer distintas respuestas colectivas ante este hecho (eso sí,  Ndour generó bastantes problemas..).

Entre los jugadores que son capaces de fabricarse tiros después de bloqueos está Álex Abrines. De momento, el balear sigue mostrando esa versión contenida que evita que cualquier partido suyo pueda calificarse como malo… pero tampoco como bueno. No es buena cosa que con 24 años la mayoría de las veces se pase inadvertido.

El ritmo. Me gusta la intención de España de jugar rápido. Aprovecha las virtudes de Ricky Rubio y Sergio Rodríguez y explota la actividad de tipos como San Emeterio, Sastre, Juancho Hernangómez y, sobre todo, un Pierre Oriola cuya movilidad e intensidad parecen gozar de la confianza de Sergio Scariolo por encima de un Willy Hernangómez que también ha tenido muchos momentos positivos. Las soluciones de contraataque y juego en llegada darán muchos puntos a España, sobre todo si la defensa alcanza una solidez que realmente está siendo difícil medir en los partidos de preparación disputados.

La alternativa. La solución de juntar a Rubio y Rodríguez en el mismo quinteto ya ha sido explorada por Sergio Scariolo y estoy convencido que la veremos en algunos finales de partido. Compensará la creatividad que aportaba Llull y ayudará a liberar algo a los Gasol.  Los dos bases de España son una garantía. Rubio es más sólido en defensa mientras que Rodríguez tiene más puntos en sus manos. Los dos comparten gran capacidad para pasar por lo que ayudan a confirmar esa sensación optimista que desprenden todos los equipos que cuentan con buenos pasadores.

Vivir sin LLull

Martes, 15 Agosto 2017

Tenía un gran interés por ver el rendimiento de Sergio LLull en el próximo Eurobasket. El jugador balear venía de realizar, seguramente, la mejor temporada de su vida y ya nadie cuestiona su estatus de estrella en el baloncesto europeo.

La grave lesión sufrida en el encuentro amistoso frente a Bélgica privará, a corto plazo, a la selección española de un elemento diferencial  en su juego exterior y al Real Madrid durante varios meses del líder de uno de los mejores periodos de su historia.

La importancia de Llull en España nunca ha alcanzado la trascendencia que en el Real Madrid. Es lógico, la presencia de otros grandes bases como Rubio o Rodríguez y, sobre todo, de los hermanos Gasol, no obligaba a que el balear  tuviera el rol de imprescindible que se ha ganado en su club.  Este hecho no impide reconocer que la ausencia de Llull representa un enorme inconveniente para el grupo que dirige Scariolo. Además de su versatilidad y capacidad para generarse sus propios puntos, la confección del equipo obligaba a pensar que Llull podría explotar uno de los aspectos que han elevado su dimensión como jugador, su mejora en las lecturas del juego  de bloqueo directo.

El estado físico de Navarro es otro aspecto que hace que la ausencia de LLull tenga mayor trascendencia. Navarro es un mito de nuestro deporte pero ahora mismo no es realista pensar que su rol cambiará con la ausencia de Llull. Son por tanto, San Emeterio, Abrines, Sastre y Vives (si los dos últimos forman parte de la lista definitiva) los que tendrán que asumir mayor peso en el juego.

De todos ellos, confío en la estabilidad y nivel competitivo de San Emeterio, creo que Sastre ha demostrado en Valencia Basket su capacidad para responder con solvencia en ambos lados de la pista y sobre todo espero un gran paso delante de Álex Abrines. El jugador de Oklahoma City Thunder tiene una oportunidad para responder a las expectativas que generó en su etapa en las selecciones inferiores. Alguien podría decirme que Abrines juega en la NBA y eso es ya un aval más que suficiente pero creo que el mallorquín tiene tantas condiciones que cabe exigirle mucho más que ese papel de tirador al que parece que encamina su carrera. Quién sabe si el hecho de saberse importante nos traiga de vuelta a ese Abrines que atacaba el aro con decisión, que no tenía miedo de poner el balón en el suelo y que aportaba puntos aprovechando su buena disposición para correr el campo.

Si Abrines no aporta ese plus, otra posibilidad que podría indagar Scariolo es hacer coincidir en pista a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez, liberando algo más al canario en la faceta anotadora y tomando el relevo de Llull en los movimientos que ya tenía preparados para el jugador del Real Madrid.

Las elecciones de Scariolo y los partidos de preparación nos darán una idea de cómo se adapta España a la ausencia de Llull. Los Gasol, el entusiasmo de los Hernangómez y la pareja de bases siguen haciendo de este grupo tan candidato como el que más al título europeo.

Tiempo habrá para ver la repercusión de la ausencia de Llull en el Real Madrid. De momento, es justo reconocer la cabeza fría en la reacción inmediata mirando primero en los activos con los que se cuenta antes de acudir de manera desesperada al mercado.

Don Fernando

Martes, 6 Junio 2017

Me ha gustado mucho la serie entre Valencia Basket y Baskonia. Entiendo que tienen más eco los mensajes pesimistas y que son fechas en las que duele cierta comparación con otros eventos coincidentes al otro lado del “charco” pero me parece necesario que resaltemos aspectos positivos de nuestra competición.

Los valencianos han resultado justos vencedores porque han sido capaces de ir elevando el nivel de intensidad y de acierto según se acercaba el desenlace de la serie. Baskonia ha ido a remolque en los dos partidos disputados en Valencia, le ha faltado constancia, acierto y un punto de paciencia y serenidad para interpretar mejor determinadas situaciones del juego. Un rato Larkin, otro Ledo y algún momento de Shengelia, pero pocos minutos de juego colectivo fluido. Buena temporada en cualquier caso de Baskonia. Sito Alonso ha sido capaz de dar continuidad al trabajo de Perasovic y ha logrado evolucionar a un buen grupo de jugadores que deberían ser la base de un ciclo positivo del club vitoriano.

Valencia Basket afrontará la final de la Liga Endesa con la certeza de que su temporada también ha sido magnífica. Es verdad que la derrota como local en la final de la Eurocup supuso una decepción pero ese hecho concede todavía más mérito a su clasificación para una nueva final. El grupo ha demostrado madurez, entereza y orgullo para levantar el ánimo y sobreponerse a lesiones de jugadores importantes volviendo a recuperar las señas de identidad del equipo, a saber, intensidad defensiva (qué bien trabajan el pick and roll), gran ocupación de espacios, buen uso del pase y capacidad para explotar cualquier ventaja física en el poste bajo.

Los ideólogos de todas esas virtudes son Pedro Martínez y su cuerpo técnico (me temo que se valorará más su trabajo dentro de unos años) y uno de los mejores ejecutores de ese plan es Fernando San Emeterio. El jugador cántabro representa muchos de los valores que más aprecio en un deportista. “SanEme” no regala ni un gesto de cara a la galería pero siempre da un paso adelante en momentos donde a muchos jugadores les tiembla el pulso y algo más. Bajo su disfraz de jugador de rotación, el internacional español es una estrella en toda regla.

El hecho de que Fernando San Emeterio no tenga el mínimo interés en darse importancia no debe afectar a los juicios que hagamos de un tipo generoso que asumió con dignidad y sentido colectivo decisiones cuestionables como aquel guiño al futuro que hizo Scariolo llevando a Abrines a los Juegos Olímpicos después de que San Emeterio se “comiera” toda la preparación sin ausencias, lesiones o viajes para firmar por un nuevo equipo.

San Emeterio y sus compañeros tendrán un reto enorme ante el Real Madrid. Si el equipo responde físicamente podemos asistir a una serie larga porque los valencianos ya saben lo que es llevar al límite a los actuales campeones. Seguro que en su trabajo de scouting, Pablo Laso dedica tiempo a hablar de San Emeterio aunque no hay estudio que ayude a detener la deliciosa anarquía de un tipo admirable.

Los Warriors y el resto

Martes, 25 Octubre 2016

Más allá de algunas selecciones de Estados Unidos es difícil encontrar un quinteto con tanto talento ofensivo como el que presentarán los Golden State Warriors en la temporada 2016-2017. No tengo ninguna duda que los Warriors van a ofrecer innumerables noches mágicas y que Kevin Durant encaja perfectamente en el “alma” del equipo. Sin embargo, el camino hacia el  título no va a ser fácil, son el rival a batir y el mayor reto para cualquier equipo desde los Bulls de Michael Jordan.

La química y la mentalidad de los Warriors volverán a estar a prueba y deberán luchar contra esa sensación que dejaron el curso pasado que indica que se manejan mejor cuando no son señalados como los grandes favoritos que cuando soportan la presión de sentirse superiores. No hay escapatoria posible para los de Oakland, ningún equipo de la NBA tiene tantos puntos en sus manos pero hay varios con recursos suficientes para incomodar a los chicos de Steve Kerr. El último ejemplo reciente con similitudes a lo que pueden vivir los Spurs lo tuvimos cuando Lebron James decidió fichar por los Heat y unirse a Wade y Bosh. Fue necesario un paso atrás de Wade para que el equipo alcanzara los éxitos previstos. ¿Quién dará el paso atrás en los Warriors?. No sé si el paso atrás de Wade fue tan voluntario como él manifiesta o se lo indicaron sus piernas. Los compañeros de Durant están en los mejores años de su carrera de ahí el extraordinario potencial que se aventura al equipo y la necesidad de que no sólo exploren su talento para  beneficio propio sino también  compartiendo el balón.

Encabezan el grupo de “rebeldes” los actuales campeones, Cleveland Cavaliers. Lebron James es el jugador más completo del mundo pero la plantilla no es necesariamente mejor que la temporada pasada. Más cara, eso sí, pero con menos energía desde el banquillo y con la incógnita de lo que puedan aportar veteranos como Dunleavy y Andersen. Pesa sobre estos Cavaliers la duda de si volveremos a ver a un Kevin Love estelar o nos tendremos que conformar con esta última versión conocida disminuida, apocada y con poco peso en el juego ofensivo del equipo. Si no sale de este rol, quizás habría que valorar un traspaso. Los Cavaliers dominarán el Este, salvo sorpresa, aunque se encontrarán con mayor oposición en una conferencia claramente mejorada por los refuerzos de los Knicks y los Pacers y la solidez de Toronto Raptors. El mayor atractivo personal en el Este son los Boston Celtics, preparados para el siguiente nivel y un equipo ejemplar en cuanto al camino que se debe dar para afrontar una reconstrucción.

Tiempo tendremos de analizar con detalle la aportación de la amplia colonia española en la NBA. Me parece muy atractiva la unión Spurs-Pau Gasol, aunque desconfío (hereje de mí) bastante de las opciones de los tejanos esta temporada. Tengo mucha curiosidad por ver cómo se impone Sergio Rodríguez a la inercia negativa que generarán las cuantiosas derrotas que tendrá su equipo, los Sixers. Quizás no sea el mejor entorno para que el “Chacho” pueda ganarse continuidad en la Liga, aunque ahora es un jugador mucho más sólido que aquel que abandonó la NBA para triunfar en Europa. También me interesa ver si Abrines disfruta de minutos en los Thunder y si es capaz de huir de esa especialización como tirador a la que irremediablemente parece condenado. Por último, creo que este será el primero de muchos años en la liga de los hermanos Hernangómez, aunque confío mucho más en el impacto de Juancho Hernangómez que, con un poco de paciencia y mucho trabajo estoy convencido que será un jugador importante en la competición.

El lío de España

Mircoles, 10 Agosto 2016

España se ha metido en un lío. La segunda derrota en los Juegos Olímpicos frente a los anfitriones, Brasil, limita el margen de error del combinado dirigido por Sergio Scariolo. La realidad es que España ha tenido los dos partidos en su mano pero no ha conseguido llevarse ninguno.

Por encima de este dato innegable, lo más preocupante es que la sensación del equipo sigue sin ser positiva y que la derrota frente a Croacia dejó ciertas heridas y dudas en el grupo. Frente a la discreta Brasil, hubo muchos momentos de indecisión, renuncias a tiros camufladas con fintas absurdas y poca claridad en el movimiento sin balón cuando éste llegaba a situaciones interiores en las manos de Pau Gasol.

Ricky Rubio. En esta polarización absurda en la que nos encontramos es difícil analizar detalles de algún jugador sin que te encasillen como “hater” o “lover” . No me parece mal el plan de Scariolo de empezar los partidos con Ricky Rubio para buscar solidez defensiva y reducir las posibilidades de que los bases rivales comiencen demasiado enchufados. Lo cierto es que la nula amenaza de Rubio en el lanzamiento exterior y la actitud de los rivales ante este hecho está pesando en el ánimo, no sólo del base catalán, sino de sus compañeros. No culpo a Rubio de no anotar sino de no intentarlo ni jugar de manera agresiva. En realidad, es un síntoma de esa evolución como jugador que ya he mencionado alguna otra vez que le lleva a ser demasiado académico y mucho menos creativo de lo que acostumbraba. Echo de menos al Ricky Rubio de la “Penya” en ambos lados de la cancha. Alguien debería decirle que en los momentos difíciles hay que volver a los orígenes. Aún está a tiempo.

Que nadie entienda el párrafo anterior como que la situación de España se debe exclusivamente a la actuación de Rubio. En absoluto. En defensa, falta constancia en el esfuerzo y en ataque se precisa mayor voluntad por jugar en transición, además de conceptos más claros en la circulación de balón. El equipo tiene muy identificado cual es el plan A, el que debe ser, Pau Gasol, pero falta por construir como ese plan puede enriquecer a más jugadores y otras alternativas que, a la vez, puedan liberar a Gasol de la responsabilidad durante algunos minutos. El ciclo exitoso de España se ha basado en este equilibrio que permitía espacio para brillar a sus estrellas a la vez que sacaba el máximo partido a las características de otros jugadores.

Scariolo apuntó frente a Brasil alguna idea nueva respecto al partido frente a Croacia. Utilizó una defensa en zona durante varios minutos además de equipos más “bajitos” con la idea de tener más jugadores exteriores capaces de generar superioridades. La realidad es que ninguna de las ideas lució mucho, entre otras cosas, porque el escaso acierto en el lanzamiento fue haciendo mella en la confianza de un grupo que reduce sus momentos de inspiración a las fases creativas de Sergio Rodríguez.

España debe marcarse objetivos a corto plazo, el primero de ellos ganar un partido cuanto antes ( en este sentido beneficia que el próximo partido sea contra Nigeria), a partir de ahí, mejorar el ritmo de juego y el trabajo de los jugadores sin el balón. Estos jugadores son ganadores pero también se incomodan con las derrotas. Entiendo que Scariolo piense en seguir apostando por las ideas que traía y quiera dar un margen a la rotación que tenía pensada, pero en estas situaciones a veces ayuda alguna cara nueva que aporte ilusión y, sobre todo, decisión.

No sé si más minutos de Calderón, o si algún momento de Llull como base, quizás comprobar si Abrines cumple con el rol de tirador que fue decisivo para incluirle entre los 12 elegidos o probar con Reyes de titular para que, después con Mirotic, el equipo acuse menos la convivencia de los suplentes. Lo cierto es que parece que alguna pieza habrá que tocar. Confío en Scariolo, se lo ha ganado de sobra en su trayectoria con la selección.

La duda de España

Lunes, 11 Julio 2016

Algo menos de un mes para que España comience su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Hasta ese primer partido contra Croacia, Sergio Scariolo tendrá que decidir definitivamente los 12 convocados y construir los roles y el modo de juego de un combinado que parte con la ventaja de contar con estructuras muy asentadas pero que, como todos los grupos, tiene incógnitas pendientes de resolver.

En la lista de los 20 jugadores con los que está trabajando Scariolo hay cuatro bases más Sergio LLull. La estructura de la selección hace pensar que es muy complicado que Llull ocupe la posición de base y que Guillem Vives es uno de los descartes casi seguros para la cita olímpica. Entiendo que esta cita tiene un cierto aroma a fin de etapa y que hay jugadores que, por su historial, se han ganado el derecho a decidir cuándo dejan de acudir a la selección pero llevar a Rubio, Rodríguez, Calderón y Llull obliga a que, alguno de ellos tenga un rol muy limitado y en una posición que no es habitual. Llull jugará de escolta porque en esa posición, ahora mismo,  es el mejor de los convocados y entre los otros tres habrá alguno que será el “sacrificado” en minutos, presumiblemente, Calderón.  Hay veces que muchos jugadores buenos en un mismo puesto no consiguen un buen rendimiento en una posición. La última vez que estos cuatro jugadores coincidieron con España, en el Campeonato del Mundo de Madrid, ninguno de ellos rindió a su nivel, todos parecieron desubicados y sin saber muy bien lo que se esperaba de ellos. Seguro que Scariolo tomó buena nota de aquello y delimitará muy claramente los papeles de cada uno de ellos.

La presencia de los cuatro “bases” deja muy limitadas las opciones en el resto del juego exterior , contando con que  Navarro y Rudy tienen plaza fija salvo que sus problemas físicos se lo impidan. Si pensamos que en el Juego interior, España acudirá con Claver como comodín y cuatro jugadores  más (Pau Gasol, Felipe Reyes, Mirotic, Mar Gasolc o Willy Hernangómez), cabe deducir que entre San Emeterio, Ribas y Abrines se disputan una única plaza.

No lo tiene fácil Scariolo. Si la decisión dependiera del rendimiento en la temporada, me quedaría con San Emeterio. Si fuera por trayectoria reciente en la selección debería pesar el recuerdo del gran Eurobasket de Ribas el pasado verano y  si fuera por necesidades específicas del grupo y como un guiño al relevo inevitable que se avecina, la elección debería ser Abrines.

San Emeterio, que siempre suele ir de “tapado” tiene sus opciones porque siempre ha parecido muy del gusto del seleccionador por su alto grado competidor y por su experiencia en el rol que se le pediría. Ribas es un gran jugador pero con Calderón, Ricky, Navarro y Llull quizás se necesite a alguien con otro perfil aunque su presencia no “cantaría” en absoluto. Particularmente pienso que por estructura del equipo, que Ribas estuviera en la lista de 12 sería la decisión menos lógica pero me gustaría  por lo que significaría el reconocimiento de su trabajo en el pasado Eurobasket cuando otros se bajaron del carro. Si Abrines hubiera “roto” como muchos esperábamos quizás a estas alturas no habría mucho debate sobre su convocatoria definitiva. La realidad es que por unas causas u otras, el balear no tiene un rendimiento constante aunque si Scariolo elige por características que puedan complementar lo que ya tiene, quizás sería la decisión más lógica.

Talento y “colmillo”

Jueves, 23 Junio 2016

Se puede profundizar mucho más pero no hay indicadores más llamativos que distancien a Real Madrid y Barcelona. Por un lado,  la capacidad de determinados jugadores del equipo blanco de mantener a su equipo en el partido con acciones geniales cuando el funcionamiento colectivo no es adecuado y por otro, ese punto mayor de competitividad y ambición que marca la diferencia y que pone en evidencia la “frialdad” de determinados jugadores de referencia del conjunto azulgrana.

El definitivo cuarto partido que ha dado el segundo título consecutivo de la Liga Endesa al Real Madrid ha sido un perfecto resumen de las virtudes y defectos que han mostrado estos equipos durante esta temporada.

El Real Madrid ha tenido momentos brillantes, especialmente cuando el balón circula rápido, sus jugadores se pasan y logran conseguir tiros cómodos después de poner el balón en situaciones interiores. También, puntualmente,  ha exhibido cierta falta de tensión defensiva y ha abusado de ataques donde el balón pasa por pocas manos y se han resuelto con tiros poco trabajados. Afortunadamente para los de Pablo Laso la balanza entre los momentos positivos y los menos brillantes se ha decantado en esta final para la versión más sólida del equipo. A pesar del esfuerzo de Satoransky, la genialidad de Llull y Rodríguez marca diferencias y la movilidad de Ayón es un tremendo desahogo para sus compañeros.

Laso ha tenido las ideas más claras que Pascual en esta final. Iniciar los partidos con Jayce Carroll le ha permitido tener la iniciativa táctica y un plan muy definido para los primeros minutos y tipos como Taylor, Maciulis y Nocioni se han adaptado a roles muy concretos pero muy necesarios. Probablemente a todos ellos les gustaría jugar más pero tienen muy claro lo que se espera de ellos. Los dos primeros, representan el pegamento defensivo y gastan pocos tiros mientras que Nocioni (al que eché en falta en momentos de la segunda parte del cuarto partido) eleva el nivel de competitividad y agresividad del grupo. Pablo Laso, que ha logrado cambiar la dinámica de una sección a la deriva, tiene en su haber no sólo los títulos de esta temporada sino la capacidad de haber evolucionado al grupo y encontrar utilidad a casi toda la plantilla, como ha sido el caso de un Thompkins, muy mejorado en facetas defensivas y que, por su talento y  capacidad de evolución, podría ser interesante que continuase en el equipo.

Pablo Laso maneja a la perfección la exigencia de su cargo y lo hace apostando por un baloncesto que ha enganchado a una afición con tendencia a renegar. Apetece ver su próxima obra que contando con el aval del trío más fiel de su etapa (LLull, Chacho, Rudy) seguro que será positiva. Si se confirma la continuidad de Ayón, no hay factor más ilusionante que observar la progresión de Luka Doncic y ver si logra ser un jugador de referencia antes de que el “monstruo” (NBA) le atrape en sus garras.

Creo que Xavi Pascual es uno de los cinco mejores entrenadores de Europa. También creo que el ciclo de Xavi Pascual en el Barcelona está en su tope de rendimiento. El equipo transmite síntomas que indican que el mensaje del entrenador no llega del todo claro. Mientras todos los jugadores del Real Madrid tenían claro lo que se esperaba (o no) de ellos, en el Barcelona no ocurría lo mismo. Abrines, no logra quitarse la etiqueta de promesa porque un día parece imprescindible para Pascual y otro es el último alero en saltar a la pista. Lo mismo se puede decir de Oleson e incluso de un Pau Ribas, claramente de más a menos en la temporada. El pasillo de seguridad lo han formado Satoransky, Doellman y Tomic. Satoransky es mucho mejor jugador ahora que el que llegó a Barcelona en 2014 pero le ha faltado ayuda en esa posición mientras que Doellman y Tomic son dos tipos de una calidad tremenda pero que mezclan mal en defensa y tienen cierta falta de fiabilidad cuando los partidos no dependen exclusivamente de la técnica individual sino de la fe y el deseo. Navarro volvió a dejar una lección de dignidad pero  la primera necesidad del Barcelona es un exterior de referencia que incluso en sus días malos garantice un mínimo de puntos.

Acabo con una mención a Sergio LLull, el merecidísimo MVP de esta final. Llull es el máximo representante de la etapa de Pablo Laso en el Real Madrid. Desde el primer día, el técnico, apostó por el  balear como base, habitualmente es el jugador que más minutos disputa y expone como nadie la ambición del grupo por seguir sumando títulos a pesar de tener la barriga bastante llena. Laso es bastante responsable de la evolución de Llull en estos años y de cómo ha mejorado en la interpretación del juego. Me gusta que Llull reconozca públicamente la aportación de su técnico a los éxitos colectivos y estoy convencido de que valorará como es debido la importancia que ha tenido encontrarse con Laso para el desarrollo de su carrera. Llull no es un base al uso pero es en el puesto de base donde más partido saca de sus cualidades, ahora se puede afirmar este hecho con bastante rotundidad, hace cinco temporadas, Pablo Laso y pocos más pensaban así.

Una final, cuatro parejas

Mircoles, 15 Junio 2016

Quién sabe si el Real Madrid se acordará de ese último minuto en el partido de Fase Regular en el Palau donde dejó escapar varios puntos que le hubieran dado la ventaja de campo en esta final. Concedo bastante importancia al “factor cancha” y por eso entiendo que, dentro de la gran igualdad entre estos equipos, el Barcelona es ligeramente favorito para llevarse el título.

A priori, la necesidad también es mayor en los azulgranas, con el proyecto de Xavi Pascual en cuestión y con bastantes meses sin llevarse un título de calado a sus espaldas. Se enfrentan dos equipos con filosofías distintas. El Barcelona representa la supremacía del pase pero para ganar también necesitará dosis de talento y creatividad de acciones generadas a través del bote. El Real Madrid genera por las ventajas que obtienen a través del dribling sus “pequeños” pero también su mejor versión está relacionada cuando el equipo es capaz de circular el balón con velocidad.

Los bases. El rendimiento de los bases marcará gran parte de la serie. Analizando el histórico de los últimos duelos, ha existido una gran relación entre quién ha controlado esa posición y el resultado del encuentro. El dominio de la pasada temporada del Real Madrid se sustentó en la superioridad que marcaban los “Sergios”. Satoransky ha logrado elevar su nivel este curso y en los enfrentamientos contra el Real Madrid  ha dominado  a sus rivales en determinados momentos resultando un jugador incómodo para los de Pablo Laso. Me interesa especialmente ver cómo el desgaste defensivo al que se ve sometido en su trabajo con Rodríguez o LLull le afecta a las iniciativas que toma en ataque  y el espacio que le concede Pascual para jugar con intención de castigar a sus defensores (seguro que Carroll en algún momento).

Abrines y Rudy Fernández. Abrines tiene la oportunidad de confirmar en esta final todo aquello que viene apuntando de manera discontinua desde hace tiempo. El ex jugador de Unicaja se ha visto perjudicado en su evolución por las lesiones y la falta de continuidad en un rol determinado. Apetece una versión de Abrines más constante y sólida que además de mostrar su capacidad defensiva no limite su registro en ataque a ser exclusivamente un tirador porque tiene condiciones para hacer más cosas. Abrines es un jugador con condiciones parecidas a Rudy Fernández que también viene de una temporada muy determinada por sus problemas en la espalda. La semifinal contra Valencia Basket ha mostrado a un Rudy más certero en el lanzamiento de tres puntos. Su desgaste físico hace que Rudy use el tiro con más asiduidad que antaño (incluso en ocasiones con mala selección) y juegue con menos agresividad al aro frecuentando menos la línea de tiros libres. Particularmente, me gusta mucho más el Rudy Fernández todoterreno que el “tirador” pero incluso cuando no está acertado le reconozco el valor que aporta en defensa.

Los minutos de Carroll y Navarro. A priori, Carroll y Navarro no estarán entre los jugadores de sus equipos que más minutos disputen pero su influencia en el resultado puede ser determinante. Carroll y Navarro están señalados por ambos entrenadores como jugadores a los que castigar por su debilidad defensiva pero en ataque son capaces de ayudar a que sus equipos obtengan parciales importantes a su favor en poco tiempo. Carroll vive un momento de gran confianza que tendrá su última prueba enfrentándose seguro durante varios minutos a Oleson, el jugador que mejor le ha defendido.

Ayón y Tomic. Ayón es el pívot que define lo que quiere Pablo Laso para esa posición y Tomic es el jugador más determinante jugando al poste bajo en Europa. La realidad que les une es que son fundamentales para sus equipos por la diferencia que hay entre ellos y sus sustitutos aunque en esta posición, Pascual parece tener algo  más de confianza en su banquillo. El factor físico y las faltas personales que cometan serán otros factores que pueden tener influencia en el resultado de la Final.

Ricky Sí, Ricky No

Viernes, 5 Febrero 2016

Hablemos de Ricky Rubio. Estamos ante un jugador diferente, generoso y capaz de ofrecer momentos en todos los partidos que atraen seguidores a este deporte. Un chico con un palmarés admirable acostumbrado  a liderar grupos desde muy joven y que a sus 25 años debe asomarse a los mejores años de su carrera.

Pienso en Rubio y en su rendimiento en esta temporada y encuentro difícil calificarla como buena. La marcha de su equipo condiciona en gran medida este juicio. Los Wolves son un grupo joven, con mucho talento pero indisciplinado en el juego con poco orden en ataque y una tremenda desidia en defensa. Ricky Rubio hace un gran esfuerzo porque todo funcione mejor, asume los tiros que le tocan (a veces menos incluso) y sabe como conectar con  Wiggins, Towns y compañía. Al igual que a sus compañeros  a Rubio le falta mucha continuidad en el juego y sigue lidiando con porcentajes de tiro bastantes deficientes. Incluso en defensa parece haber perdido cierto entusiasmo y parece preso de cierta resignación al ver la falta de implicación del resto del grupo. Digo esto con mucho cuidado porque con los nuestros tenemos la piel muy fina y rápido te incluyen en el cuarto de los “haters” pero valoro tanto las condiciones y personalidad de Ricky Rubio, que me sabe a poco lo que está ofreciendo en la competición.

El futuro de Rubio pasará en gran medida por su capacidad de evolucionar. Seguro que las lesiones han tenido influencia en su desarrollo estos años y que una larga etapa jugando con continuidad será el primer paso para que Rubio se asiente y vaya mejorando aquellos aspectos del juego que necesita para dar el siguiente gran paso. Si no es así, no creo que su recorrido como indiscutible base titular se prolongue demasiado tiempo en la NBA.

Es inevitable acercarse a otros jugadores que ocupan el puesto de base para ver cómo han sabido elevar su nivel y reconocimiento después de corregir muchos detalles. Sergio Rodríguez, por ejemplo, es uno de los mejores (si no el mejor) base de Europa porque a su genialidad y talento ha añadido una gran eficacia en su lanzamiento de larga distancia y ha limitado en gran medida sus pérdidas de balón. Además, su experiencia le ayuda a saber cómo “camuflar” sus deficiencias en defensa. Sergio LLull, con menos dotes para la dirección que Ricky Rubio, ha mejorado muchísimo (y se dice poco) su capacidad para jugar situaciones de “pick and roll” con los jugadores interiores. Antes solía elegir mal el momento y el tipo de pase a utilizar y ahora se acerca a los mejores jugando este tipo de situaciones.

Rodríguez, Llull, Ricky Rubio, Calderón y los Juegos Olímpicos de Río. La última experiencia donde coincidieron, en el Mundial de 2014, ninguno de ellos pareció encontrarse cómodo. Todos necesitan continuidad y ninguno gozó de confianza plena. No hay peor decisión que no tomar ninguna y aquella vez por intentar que todos participaran no acabó de conseguirse una buena química. Alguno de ellos quedará relegado al menos en minutos (no creo que en la lista) ya que junto a ellos en el juego exterior están Ribas, Navarro, Rudy y Abrines. Los “Sergios” parten con ventaja por su solvencia en el último Eurobasket. Bendito problema para Scariolo.

Lo que dejan las “Semis”

Domingo, 14 Junio 2015

Real Madrid y Barcelona disputarán nuevamente la Final de la Liga Endesa. No se puede calificar de sencillo el camino de ambos equipos que, probablemente, esperaban unas series más tranquilas después del primer partido. Digno de agradecer y muy beneficioso para la competición el espíritu competitivo de Valencia Basket y Unicaja de Málaga. Dos equipos bien dirigidos, con buena mentalidad y que han hecho dudar a dos de las mejores plantillas del continente. En resumen, unas semifinales muy interesantes, que dejan varios aspectos a destacar y que lejos de aclarar quién será el gran favorito en la final nos han mostrado ciertas costuras en el momento de forma de los dos grandes dominadores de nuestro baloncesto.

- “Tiempo de Llull”.  En pleno tiempo de rumores que sitúan al jugador balear en la NBA la próxima temporada, la serie frente a Valencia Basket nos ha vuelto a mostrar el excelente nivel actual de Sergi Llull. A su habitual confianza, Llull está sumando una mayor madurez para interpretar el transcurrir de los partidos. Nunca  la confianza máxima que siempre ha mostrado Pablo Laso en él ha tenido mejor respuesta que en estos momentos.

- Y de ¿su relevo? Jayson Granger tampoco es ajeno a los rumores sobre su futuro. El último indica que aterrizará precisamente en el Real Madrid. El uruguayo ha sido el termómetro de Unicaja en la semifinal. Sólo cuando elevó su rendimiento su equipo fue capaz de competir contra el Barcelona. Su agotamiento en el quinto partido ha resultado decisivo para que los andaluces fueran a remolque en los últimos minutos.  Sin duda, Granger está más que preparado para cualquier reto que se le presente. Por físico, edad y personalidad es un jugador preparado para dirigir cualquier equipo en Europa. Para dar un paso más debe recuperar sus prestaciones en defensa (puede hacer mucho más) y  pensar en tomar algún tiro de menos.

- El paso adelante de Vives. Dentro del  buen tono general de Valencia Basket, personalmente he disfrutado con las prestaciones de Guillem Vives, muy superiores a las que ha mostrado en la temporada. Su paso adelante viene determinado por un mayor nivel de atrevimiento. Vives ha sido un símbolo de la mentalidad de Valencia, lejos de venirse abajo por las dificultades, el grupo se ha empeñado en responder con rebeldía. Quién sabe si la actuación de Vives le ha abierto las puertas de la selección pero lo que está claro es que estamos ante un jugador especial, muy necesario para la continuidad en la élite de nuestra selección.

- Thomas y los aleros del Barça. Deshaun Thomas es un fichaje extraordinario del Barcelona. Un americano joven, comprometido y que aporta en el trazo fino y en el grueso. Dentro de los exteriores del club catalán es probablemente el jugador más fiable en estos momentos. A punto de concluir la temporada, aun no están claros los roles en las posiciones exteriores del Barcelona. Significativo que un equipo con Navarro, Oleson, Thomas, Abrines, Hezonja y Jackson (éste en la grada) juegue los momentos decisivos con sus dos bases en pista (no me vale lo de adaptarse al rival).

- Suárez y Vázquez. Inevitable comentar en “clave selección” la aportación de estos dos jugadores. El quinto partido desluce la gran serie de Carlos Suárez. En gran estado físico, su omnipresencia en defensa y rebote fue decisiva en los triunfos andaluces. No entiendo que no se le considere como un candidato para el equipo nacional. Tampoco parece que volverá a jugar con España, Fran Vázquez. Con Ibaka y Mirotic “elegibles”, Vázquez ayudaría a inclinar (aún más ) la decisión por el jugador de origen montenegrino. Pero si ni siquiera con Scariolo, uno de los técnicos que más rendimiento le ha sacado, se plantea su presencia es que el tema “Vázquez” está totalmente finiquitado.