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Entradas con etiqueta ‘Carlos Suárez’

“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Defendiendo el fuerte

Lunes, 10 Octubre 2016

En plena época de debate sobre la escasa presencia de jugadores españoles en la Liga Endesa conviene fijarse en el excepcional rendimiento de varios hombres en este comienzo de competición. No hay mejor manera de defender el papel del jugador español que sobre la cancha y, antes que el proteccionismo, ayuda más a la causa destacar estas actuaciones y reconocer su rendimiento.

Carlos Suárez es la mejor noticia de Unicaja en este comienzo de campaña. El equipo andaluz presenta muchas caras nuevas y Joan Plaza apuesta por mayor dinamismo y rapidez en el estilo de juego esta temporada. Suárez parece más asentado en la posición de “cuatro”  y está jugando con una confianza inusual desde hace varias temporadas. A su habitual aportación en defensa y rebotes está uniendo una gran eficacia en el lanzamiento exterior. El ex jugador de Estudiantes y Real Madrid está en la mejor edad para explotar sus condiciones y está demostrando madurez e inteligencia para aprovechar la atención que genera el juego exterior de los malagueños. Más allá de su papel de “pegamento” es muy agradable ver a Suárez disfrutar sobre la pista y tomar iniciativas en su juego para las que está más que preparado.

Javier Beirán es otro de los protagonistas de este comienzo de temporada y un factor diferencial para que su equipo, Iberostar Tenerife, forme parte del grupo de invictos. Beirán es un jugador sólido, completísimo y con una gran capacidad para competir. No sólo es un gran tirador sino que aporta en defensa y tiene una gran intuición y ambición para rebotear. Conozco su capacidad y empeño por ser mejor cada día por lo que no tengo duda de que su constancia le está ayudando a dar ese paso que separa el buen jugador del gran jugador. Beirán es una apuesta segura porque además aporta un valor diferencial en este juego, rara vez toma una mala decisión, por eso es el jugador de su equipo que más minutos disputa.

El siguiente protagonista no está teniendo un impacto numérico tan llamativo como Suárez y Beirán pero representa muchos valores que deben reconocerse en cualquier deportista. La carrera de Pierre Oriola, a sus 24 años, es un ejemplo de lo que significa ganarse un sitio día a día. Valencia Basket, siempre atento a jóvenes españoles que le garanticen cupos y futuro, apostó por su contratación y han bastado tres jornadas para confirmar que es todo un acierto.  El juego interior de los valencianos es de primer nivel y precisamente por eso hay que valorar que Oriola se haya hecho hueco en estas jornadas. El jugador catalán suple su inferioridad física en algunos emparejamientos con mucha actividad, intensidad y actitud. Oriola merece reconocimiento porque, desde fuera, trasmite la imagen de un tipo inconformista y rebelde. Esa es la vía por la que el jugador español tiene que hacerse hueco en la Liga Endesa, asegurarse de estar preparado para los retos que se le presenten y responder a ellos.

La Copa en ocho nombres

Mircoles, 18 Febrero 2015

Las últimas ediciones de la “Copa”  han alejado a esta competición de ciertos tópicos que la venían acompañando. Aquello de “la competición de las sorpresas” o “la plataforma de lanzamiento de nuevas estrellas” ha dado paso en los últimos años a desenlaces más previsibles y a demasiados encuentros, sobre todo de cuartos de final, resueltos demasiado pronto. Tengo gran confianza en que este año, la igualdad que está presidiendo la Liga Endesa, pueda trasladarse a la Copa del Rey y aquellos conjuntos que están haciendo de la rebeldía y el desenfado su seña de identidad sepan agarrarse a la oportunidad única que supone disputar una competición tan atractiva.

Claro está, que favoritos, solo hay dos, Real Madrid y Barcelona pero equipos como  Bilbao Basket o Joventut se merecen refrendar en Gran Canaria el enorme mérito de su rendimiento en la temporada y la personalidad que tienen sus respectivas propuestas de juego. Por tanto, la primera incógnita de esta edición viene determinada por cómo afecta la entidad de la competición y su formato a conjuntos que se han establecido en la élite de nuestro baloncesto a través del riesgo, la valentía y la determinación en creer en sus propuestas para superar sus limitaciones.

Además de cómo afecta el formato de la Copa a los distintos equipos, uno intenta imaginar en los días previos cuáles pueden ser los distintos protagonistas de cada conjunto. No son necesariamente los mejores jugadores de sus equipos, o sí en algún caso, pero por debilidad personal o por su impacto en el rendimiento de su grupo, este año estaré atento a estos nombres.

- Justin Doellman. Si nos preguntan por el rendimiento de Doellman en el Barcelona no tendremos una respuesta muy rápida. Diría que el norteamericano se ha dejado llevar por la dinámica del equipo y, a las buenas, ha destacado y en los peores momentos no ha dado un paso adelante. Su versatilidad debe marcar diferencias en el puesto de “cuatro” aunque hay ciertos momentos en los que no parece al nivel defensivo de sus compañeros. La Copa puede darnos algo de luz sobre el impacto de Doellman en el Barça.

- Jaycee Carroll. Los esfuerzos de Pablo Laso por recuperar a Carroll para la causa parece que empiezan a dar sus frutos y el escolta está empezando a dar señales de vida. Ayuda que alguna vez empiece de inicio y no tenga siempre que “meterse” en los partidos sobre la marcha. Los rivales tienen como consigna clara jugar contra él para aprovecharse de su debilidad defensiva pero un Carroll enchufado y con confianza compensa esa limitación.

- Nemanja Nedovic. Esperaba algo más de Nedovic. Cuando Valencia anunció su fichaje pensé que tendría un impacto inmediato y que el estilo de juego del Valencia Basket iba a favorecer a sus cualidades. Es cierto que parece que está progresando en las últimas semanas pero aún es un jugador poco sólido, con tendencia a tomar decisiones equivocadas. Si los valencianos quieren sorprender al Barcelona, Nedovic se antoja fundamental para intentar igualar la aportación de la pareja Huertas-Satoransky.

- Raúl López. Porque sí. Ya es hora de dejar de aludir a aquello de “lo que podía haber sido sin lesiones” y disfrutar su talento, sus detalles técnicos y la pasión con la que vive cada minuto que juega.

- Carlos Suárez. El pegamento de Unicaja. Jugador imprescindible para Joan Plaza. Un buen momento para recordar a todos que sigue aquí, que es un jugador muy útil y que merece volver a estar en la terna de “seleccionables”.

- Tariq Kirksay.  Un tipo ejemplar, el rey de los intangibles que ha encontrado en Badalona el lugar perfecto para seguir disfrutando del baloncesto. Da la sensación de que está en el partido un poco de paso, como el que juega una pachanga con sus amigos. Pero ese desenfado no puede ocultar la realidad de un competidor tremendo que ha dejado buenísimos recuerdos en todos los equipos de nuestra Liga en los que ha jugado.

- Steven Jelovac. El CAI Zaragoza vuelve a estar presente en la Copa del Rey. Conviene recordarlo y valorarlo en su justa medida por el mérito que supone la estabilidad entre los mejores. Jelovac se ha consagrado en pocos meses como un referente en un equipo que necesitará mucho más que la aportación del jugador serbio para derrotar al Real Madrid en su cruce de cuartos.

- Walter Tavares. Me gusta la progresión de Tavares. Creo que las carreras largas se consolidan con pasos pequeños y el gigante de Cabo Verde cada vez muestra más seguridad en la cancha. Quién sabe si será su última Copa antes de su aventura en la NBA pero lo cierto es que apetece y mucho disfrutar de sus progresos y de ese duelo con Savané donde el veterano jugador de la Penya a buen seguro que le dejará de recuerdo algún otro truquito para llevarse en la maleta rumbo a Atlanta.

Gestas y Gestos

Viernes, 13 Junio 2014

La coincidencia con las Finales de la NBA (qué maravilla los Spurs) y el habitual poco tacto en la difusión y promoción del producto, no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida las semifinales de la Liga Endesa. Los dos emparejamientos han tenido (y lo que queda) momentos muy interesantes, propuestas tácticas brillantes, acciones de gran talento y, por encima de todo, un grado de competitividad muy gratificante.

La Final Four a cuestas. Tengo la sensación de que Real Madrid y Barcelona no han borrado de sus cabezas las heridas que dejó la Final Four de Milán. Vaya por delante que los blancos ya están clasificados para la Final, que su serie contra Unicaja ha sido muy exigente y que se presentan como máximos favoritos al título sea cual sea el rival. Dicho esto, la sensación que queda es que el equipo tiene menos confianza en aquellos aspectos del juego en los que había mostrado un salto cualitativo la presente temporada, su trabajo defensivo y el rebote. Este Real Madrid recuerda mucho más al de la primera temporada de Pablo Laso que al de los primeros meses del presente curso. Aquel Real Madrid ya era un gran equipo pero era mucho más vulnerable e inestable que el conjunto que nos ha maravillado durante muchos meses.

La semifinal Real Madrid-Unicaja ha tenido momentos extraordinarios propiciados por la valiente propuesta de Joan Plaza. El técnico catalán acostumbraba a plantear los partidos frente al Real Madrid llevando el partido a un ritmo lento, de posesiones largas que intentaba evitar que los blancos entrarán en “combustión”. La novedad de esta serie ha venido porque Unicaja ha jugado asumiendo muchos riesgos, con un ritmo altísimo de juego y trabajando distintos tipos de defensas con el fin de hacer pensar más de la cuenta al conjunto de Pablo Laso (cuántas pistas ha dado Maccabi). Lo cierto es que el tres a uno final con el que ha resuelto la eliminatoria el Real Madrid suena demasiado contundente para lo igualada que ha estado una serie que debe significar el primer paso de un proyecto que tiene buena pinta como es el malagueño dirigido por Joan Plaza.

Si bajamos al terreno de los nombres, la semifinal ha vuelto a poner en cuestión el momento de forma y, sobre todo, de confianza de Mirotic y la maravillosa longevidad de Felipe Reyes. Por Unicaja, además de la madurez de Jayson Granger me quedo con la aportación de dos jugadores que han mostrado sus condiciones en un momento de máxima trascendencia. Fran Vázquez ha dominado a todos sus rivales del Real Madrid y ha tenido una enorme influencia en que su equipo compitiera cada segundo de los partidos. Carlos Suárez es una gran noticia para Unicaja y para el baloncesto español en general. Durante todo el año ha sido probablemente el jugador más utilizado por Joan Plaza y eso es suficiente aval para ilustrar la importancia de su trabajo en defensa y rebote, la mayor confianza en su lanzamiento exterior, su estabilidad para limitar sus errores y su versatilidad para  generar ventajas desde la posición de “cuatro”.

Fe, trabajo y el aliento del rival. Que Valencia haya llevado su eliminatoria frente al Barcelona a un quinto partido es una gesta extraordinaria, digna de un grupo de jugadores y técnicos que se merecen cualquier premio que les llegue. El equipo ha llegado justo físicamente, con muchos problemas de lesiones y cierta falta de fluidez en su juego. La semifinal pintaba a que iba a terminarse en tres partidos pero Valencia decidió dignificar su temporada y no dejarse ir cuando tenía todo perdido. A partir de ese momento, el Barcelona puso también mucho de su parte. Algo parece haberse roto en Barcelona y tiene pinta de que en el quinto partido en La Fonteta se jugará algo más que la clasificación para la Final. El equipo transmite dudas y ya ni siquiera puede agarrarse a la pareja Huertas-Tomic. Navarro lo intenta pero está muy penalizado por lo obligado que está en defensa con los  exteriores valencianos. Demasiados jugadores  azulgranas aparecen con una interrogación debajo de su número por lo incierto de cual puede ser su rendimiento, o alguien da un paso adelante o Valencia no desaprovechará la oportunidad que tan brillantemente ha conseguido para ganar la serie ante su público.

Lo que apetece

Martes, 1 Octubre 2013

En vísperas del comienzo de la temporada en la Liga Endesa, es tiempo de impresiones, valoraciones y sobre todo, especulaciones sobre lo que nos pueden deparar los diferentes equipos que forman parte de una organización que aún tiene pendiente una profunda renovación que no sólo debe afectar a sus mandos sino que debe pasar por un revisión del Sistema de Competición, su relación con los aficionados y su convivencia con el resto de competiciones nacionales y europeas.

Mientras tanto, conviene centrarse en lo que tenemos en este momento y buscar aquellas preguntas que esperas que tengan su respuesta durante los próximos meses.

¿Barcelona o Real Madrid?.  Intento tener una visión lo más global de la competición pero sería injusto exigir a ningún otro equipo  disputar el título a cualquiera de estos dos conjuntos. A dos semanas de empezar la Liga Endesa mi sensación es que el nivel de juego que exhibió el Real Madrid en la pasada final no le bastaría en esta ocasión ante la plantilla que ha formado el Barcelona, que ha mejorado en capacidad atlética y cuenta con muchos más jugadores capaces de generar sus propias canastas. Creo que Bourousis y Mejri son dos buenas incorporaciones pero no se debe basar en ellos únicamente la progresión del Real Madrid sino en algunos jugadores que el año pasado estuvieron por debajo de lo que pueden ofrecer.

Scariolo, Plaza y su regreso.  Considero positiva la vuelta a la Liga Endesa de dos técnicos que ya saben lo que es ganar este título. Scariolo regresa a Vitoria en pleno proceso de reestructuración de un Baskonia que intentará seguir siendo alternativa a pesar de perder a sus mejores hombres y afrontar un descenso en su presupuesto. Joan Plaza está llamado a acabar con la travesía en el desierto de Unicaja y estoy convencido que podrá “crear proyecto” en la ciudad andaluza.

Bilbao, Las Palmas y Valencia. Son tres ciudades que acogen a tres proyectos sólidos en la Liga. Ninguno de ellos está ajeno  a dificultades económicas pero comparten elementos fundamentales como para aventurar una buena temporada. Por un lado, su gestión es bastante modélica (aunque quizás en Bilbao deban más de la cuenta) y por otra parte son clubes ambiciosos que evitan resignarse cuando se enfrentan a los poderosos. Su empuje es el verdadero termómetro de la competición y lo que proporciona verdadero nivel a esta Liga por lo que nunca sobran halagos para ellos.

Tres realidades, una idea. Cualquier tiempo pasado fue mejor para  Cajasol, Estudiantes y Joventut pero las plantillas  de estos conjuntos históricos tienen muchos componentes atractivos y pueden ser las primeras páginas de historias prometedoras. Comparten un buen puñado de buenos proyectos de jugadores sobre los que conviene ser prudentes pero también hacerles ver lo afortunados de la oportunidad que se les presenta. Tres equipos para disfrutar que deberán tener pildoritas en forma de victorias para gozar de la suficiente tranquilidad de consolidar sus ideas.

¿El año de…? Recién terminada la participación de España en el Eurobasket y en puertas de un Campeonato del Mundo en nuestro país, uno se hace esta pregunta pensando en jugadores españoles. La pretemporada ha empezado a insinuar nombres, Abrines es probablemente el proyecto más interesante,  Dani Díez es un competidor excepcional y Willy Hernangómez ha acertado de pleno en su decisión de jugar en Sevilla y no debemos olvidarnos de un Carlos Suárez que parece decidido a recuperar habilidades olvidadas o poco exprimidas en su nueva etapa en Málaga.

Suárez y la cara B del estilo

Lunes, 8 Julio 2013

Carlos Suárez no seguirá la próxima temporada en el Real Madrid a pesar de tener contrato en vigor. Mentiría si dijera que la noticia me ha causado sorpresa porque el protagonismo del jugador madrileño en el equipo fue casi testimonial en los partidos decisivos de la temporada pero conviene detenerse un poco más en el asunto y analizar las circunstancias que han rodeado el rendimiento de Suárez, su papel dentro del equipo y las dificultades con las que se ha encontrado en estas temporadas.

Es cierto, el principal problema de Carlos Suárez en sus temporadas en el Real Madrid ha sido la falta de continuidad. Sólo en un par de meses con Messina tuvo un rendimiento constante y alto en el que apuntó a “romper” como el alero alto que tanto necesitaba este país después de la retirada de Carlos Jiménez. Desde que se marchó el técnico italiano Suárez ha alternado momentos puntuales brillantes con partidos donde ha pasado desapercibido acusando la extraordinaria competencia en su puesto y la flexibilidad de Pablo Laso para juntar en pista a jugadores de perfiles parecidos.

Lo que va de una final a otra. Carlos Suárez ha sido titular la mayoría de los partidos de las dos finales de Liga Endesa disputadas por el equipo de Pablo Laso. No lo fue el último partido pero anteriormente compartió minutos iniciales con Rudy Fernández, esta última temporada y con Kyle Singler en la pasada. Sin embargo, su titularidad siempre ha tenido un componente ficticio más que de apuesta real como se ha demostrado en muchos partidos donde incluso siendo bueno su rendimiento en los primeros minutos, no volvía a pisar la pista. Este hecho ha influido en la mentalidad de Suárez que ha percibido de primera mano lo que los demás observábamos en la distancia, que su rol en el equipo disminuía y que su entrenador cada vez valoraba menos su aportación a un grupo que, por la cantidad de jugadores exteriores que manejaba, se podía permitir que hombres como Carroll, Suárez o Darden participaran menos de 15 minutos en algún encuentro.

¿Víctimas de un estilo?.  Me pregunto si el admirado, también por mí, y mucho, estilo de Pablo Laso tiene como cara B que penaliza a jugadores de perfil menos móvil y menos creativos como Carlos Suárez. Es decir, hasta que punto se ha visto perjudicado Suárez por una forma determinada de jugar. Para responder a esta  inquietud hay que volver a la base y afirmar que el destino de los jugadores pasa principalmente por ellos y por lo tanto pensar en que a Suárez le han faltado varios partidos de gran rendimiento seguidos para asentar sus galones en el equipo. A partir de ahí, creo acertado pensar que el alero madrileño es un jugador que necesita continuidad en pista para poder hacerse “visible” porque sus cualidades no enganchan tanto como las de otros compañeros que necesitan constantemente el balón en sus manos para hacerse valer. Así como Felipe Reyes, por ejemplo, ha sabido con el paso de los años adaptarse a cualquier situación y rendir independientemente de los minutos que dispute, Suárez aún no ha alcanzado esa madurez en su juego y esa estabilidad emocional que le permita sacar lo mejor de sí mismo en poco tiempo de juego.

¿Y ahora?. La respuesta al futuro como jugador de Carlos Suárez la tendrá él mismo y su papel en el equipo donde acabe jugando. En sus manos y su cabeza está asimilar esta salida del Real Madrid de la manera más constructiva posible, aprovechar el verano para prepararse y asentarse en el equipo donde firme como un jugador importante reconociendo los compañeros con los que va a jugar y el presumible espacio que va a tener. Con 27 años está en la edad perfecta para impulsar su carrera y huir de la melancolía, quién sabe si quizás en el equipo que rechazó para unirse al Real Madrid.

Mumbrú y Suárez

Lunes, 4 Febrero 2013

La semana previa a la Copa siempre es el termómetro preferido para analistas y aficionados para medir el estado de forma de todos los equipos clasificados para el evento. Si la Copa no hubiera demostrado su singularidad a lo largo de la historia diríamos que se ha reforzado la idea de que el vencedor del cruce Real Madrid-Barcelona es el máximo candidato al título, que el Caja Laboral no parece tan sólido como hace unas semanas y que el lado del cuadro que forman Herbalife Gran Canaria, Uxue Bilbao Basket, Asefa Estudiantes y Valencia Basket parece más abierto que nunca.

El fin de semana tenía una cita de interés en el partido que disputaban Uxue Bilbao Basket y Real Madrid. El enfrentamiento entre estos dos equipos ha deparado grandes momentos de baloncesto en los últimos años. En la previa del partido se conoció que el nuevo seleccionador español, Juan Antonio Orenga estaba sondeando la vuelta de Alex Mumbrú al equipo nacional. La postura de Orenga es absolutamente defendible porque el rendimiento de Mumbrú está siendo más que bueno en los últimos meses. Su capacidad competitiva y el buen uso que hace del juego cerca de canasta le convierte en una alternativa difícil de no valorar. Dicho esto, conviene detenerse un poco más en las repercusiones de esta decisión y mirar con algo más de perspectiva la situación de nuestra selección. Las dudas sobre la posible llamada de Mumbrú las debe generar un Carlos Suárez que está creciendo en sus prestaciones según pasan las jornadas.

La brillantez del juego exterior del Real Madrid ha privado en muchas ocasiones de un justo reconocimiento a la labor del jugador madrileño. Rodeado de compañeros que necesitan acaparar tiros, la continuidad de minutos en pista sin tener un papel importante en el juego ofensivo ha provocado que en muchas ocasiones Suárez pareciera algo “desenchufado”, lógico por otra parte. Por eso, merece destacarse la actitud que está mostrando en los últimos partidos donde no permite que minutos continuos sin lanzar un tiro le afecten a la hora de rebotear, aparecer en segundas y terceras ayudas muy necesarias y dar ese pase extra a un compañero en mejor posición. Madurez, en definitiva.

Ahora que viene la Copa del Rey y ese esperado duelo de Cuartos de Final entre Real Madrid y Barcelona Regal, los antecedentes nos obligan a pensar que Pascual tiene señalados los emparejamientos Mickeal-Suárez, Lorbek-Mirotic como aquellas parejas en las que puede tener una mayor ventaja. Hace un año el Real Madrid empezó a inclinar la final de su parte cuando obligó a Mickeal también a preocuparse de defender a Carlos Suárez. Mentalmente cada canasta del jugador del Madrid en el poste bajo fue un duro golpe al plan previsto por Xavi Pascual. Desde entonces hasta hoy el rendimiento del ex jugador de Estudiantes se ha movido en una discontinuidad en la que no debemos  dejar de valorar la dificultad de su papel en el equipo.

Mumbrú se ha ganado a pulso que se mire con lógica su regreso al equipo nacional, pero muchos esperamos que Carlos Suárez derribe ese pequeño paso que le permita ganarse un sitio en una selección tan necesitada de un “tres” para un lustro.

Sergio y Rondo

Lunes, 4 Junio 2012

Cinco de enero de 2004. Torneo de Hospitalet Junior. Se enfrentan Estudiantes y Oak Hill Academy. Antes de ese partido, Carlos Suárez ha llamado la atención en Estudiantes por su voracidad reboteadora y su actividad en la pista y Josh Smith (hoy All Star jugador de Atlanta Hawks) ha destacado entre los norteamericanos por su exhuberancia física que hace cuestionarnos a algunos la verdadera altura de las canastas.

Antes del partido frente a Estudiantes, alguien le dice al base de Oak Hill, Rajon Rondo que va a jugar contra el mejor base de Europa de su edad, Sergio Rodríguez. Rondo toma nota y encara el partido como algo personal, consigue 55 puntos desbordando a Estudiantes y a un Sergio Rodríguez que acusa mucho el desconocimiento de sus compañeros y la ansiedad que le provoca verse superado por Rondo. (more…)

“Matar” al veterano

Viernes, 24 Febrero 2012

Pasada la Copa del Rey, anda uno repasando las imágenes que nos dejó la cita de Barcelona y empezando a imaginarse como será el resto de la temporada. Además, no olvidamos que es año Olímpico y la especial ilusión que nos hace la próxima cita en Londres. Empezamos a elucubrar con posibles candidatos para formar la selección nacional y cuesta encontrar alguna aparición rutilante que cuestione el grupo de 15 ó 16 candidatos que se manejan en los últimos tiempos. Dos reflexiones sobre esto, los que están son muy buenos y tenemos que disfrutar al máximo lo que nos queda de alguno de ellos porque el futuro, en este caso, no va a ser mejor.

Pero más allá de quién forme el grupo final, que tiempo habrá para analizarlo, pienso hasta qué punto se ha valorado y se valora la trayectoria de determinados jugadores veteranos que han sufrido demasiado desgaste mediático por el mero hecho de llevar mucho tiempo en la élite. Estamos en un país con demasiada tendencia a cansarnos pronto de determinadas caras y todos ( repasando alguno de mis escritos me incluyo) quizás realizamos aseveraciones demasiado categóricas sobre jugadores que merecen mucho más respeto por conseguir lo más difícil de esta profesión, mantenerse durante mucho tiempo en el máximo nivel.

Tengo la sensación de que además, en muchos casos, no hemos hecho un gran favor a los jugadores llamados a reemplazar a estos veteranos ya que les hemos  ponderado mucho más por el mero hecho de representar la novedad  que por verdaderos méritos deportivos. Hay varios ejemplos representativos, me centraré en un par de ellos.

- “Los tres de España”. Pienso en Carlos Suárez, Víctor Claver, Alex Mumbrú, Carlos Jiménez y, aún en menor medida, en Rabaseda. Me alegró muy especialmente el partidazo de Carlos Suárez en la final de Copa del Rey contra el Barcelona. Desde que le conozco siempre me ha parecido un jugador extraordinariamente competitivo, no recuerdo en su etapa de formación un partido de máxima importancia en el que no rindiera al máximo. Sin embargo, en muchos momentos de estas temporadas no ha mostrado ese deseo de ser protagonista de un partido como lo hizo en Barcelona, su presencia fue decisiva en los dos lados del campo. A Carlos Suárez y Víctor Claver les lanzamos entre todos como relevos de los ya curtidos Mumbrú y Jiménez. En esa “campaña” probablemente pecamos de injustos relativizando la aportación de éstos. La verdad es que ni Claver ni Suárez han tenido un rendimiento tan constante como para afirmar con rotundidad que “han retirado” a Mumbrú y Jiménez que, sobre todo en el caso del primero, vienen realizando una temporada excepcional. La presencia de Suárez y Claver en el equipo nacional es muy necesaria para que vayan teniendo más experiencias que puedan ayudar en los diferentes procesos de transición en el equipo nacional pero debemos ser más exigentes con jugadores de su enorme capacidad, que la tienen. Creer en ellos no significa “matar” a veteranos para que se les haga hueco sino exigirles que realmente muestren que son superiores a ellos.

Felipe y Nikola. El caso de Mirotic y Felipe Reyes tiene el interés añadido de que además comparten equipo. La irrupción de Mirotic pareció descentrar en algún momento a Felipe Reyes. El jugador de origen montenegrino es un talento superior de aquellos que pueden marcar una época. Sin embargo, las ganas que tenemos de “más Mirotic” no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida a Reyes. La temporada del capitán del Real Madrid sólo puede calificarse de fantástica. Ante la irrupción de Mirotic ha hecho lo más beneficioso para él, para su equipo y para su compañero de puesto, competir como un animal y “marcar distancias” con el aún inexperto Mirotic en los aspectos del juego dónde es superior. En ese rebote ofensivo que no pelea Niko, aparece Reyes; cuando Lorbek castiga con dos triples porque Mirotic hace ayudas demasiado largas, ahí está Felipe para cortar esa sangría; cuando el partido está más en el barro que para pasos de ballet siempre está Don Felipe Reyes. A todos nos gusta ver acciones plásticas técnicamente o demostraciones de exhuberancia física pero no debemos dejar de ponderar los mensajes actitudinales de muchos jugadores. Felipe Reyes quiere jugar los Juegos Olímpicos y seguir teniendo protagonismo en el Real Madrid, quién no quiera que sea así, que demuestre lo contrario, en el campo, por favor.

Suárez, y van…

Mircoles, 24 Agosto 2011

Tiene un punto macabro que un mismo jugador se quede a las puertas de vivir una competición internacional por tercer año consecutivo. Lamentablemente, el exitoso Método FEB también incluye entre sus propuestas un reality veraniego que entre pachangas y pachangas ofrece a los espectadores la posibilidad de elucubrar sobre quién será el próximo descarte del seleccionador. Me repito, lo sé, pero indigna señalar de una manera tan evidente a determinados jugadores. Cualquier seleccionador debe saber lo que pueden ofrecer todos sus jugadores en cada momento. Scariolo es un trabajador incansable que habrá visto más de 60 partidos este año de cada uno de ellos y tendrá toda la información disponible a su alcance. De verdad, ¿es necesario todo esto?

Suárez vs San Emeterio. Desde el momento en que Claver ha jugado toda la preparación de “cuatro” parecía difícil que fuera uno de los descartados. El jugador de Power Electronics ofrece la posibilidad de explorar nuevas vías ofensivas con falsos jugadores interiores que abran más el campo. Será difícil que juegue más de 10 minutos en algún partido, pero su presencia se aventuraba como segura. Otro de los señalados era Víctor Sada pero se ha filtrado desde hace tiempo que Scariolo quería tres bases y los recientes problemas físicos de Ricky Rubio parecían consolidar la posición del excelente Sada que, a buen seguro, será importante en algún partido del próximo Campeonato de Europa.

Por lo tanto, vislumbrada la estructura del equipo, parecía claro que la decisión estaba entre Suárez y San Emeterio. Mirándolo así, la elección de Scariolo está amparada en la lógica. No me atrevo a asegurar que San Emeterio sea mejor que Suárez pero sí parece más preparado para un rol más secundario que el madrileño. San Emeterio parece más maduro para adaptarse rápidamente a las exigencias del partido, sabe fabricarse mejor sus propias acciones ofensivas y, con los años, ha aprendido a no restar cuando no se encuentra acertado.

Poco tiene que reprocharse Carlos Suárez de su pasada temporada. Hasta la marcha de Messina sus actuaciones disimularon muchas carencias del equipo, posteriormente le costó algo más porque quizás percibió menos confianza de la que se había ganado. Ahora se lleva un nuevo varapalo que debe revertirlo en un nuevo estímulo para seguir creciendo como jugador y recibir el premio de una convocatoria definitiva para un campeonato internacional con España. Lo logrará, aunque mirará con cierto recelo si en la lista hay más de doce, normal.