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Entradas con etiqueta ‘Claver’

Parciales de enero I

Martes, 17 Enero 2017

Terminada la primera fase y definidos los  participantes en  la Copa del Rey de Vitoria (qué mérito lo de Iberostar Tenerife y Morabanc  Andorra),  es buen momento de evaluar el rendimiento de los 17 equipos de la Liga Endesa y aventurar sus perspectivas para la segunda vuelta de la competición.

Paradojas del líder. El actual campeón, el Real Madrid lidera la Liga Endesa y por ello merece todo el reconocimiento. El rendimiento del equipo parece algo menos sólido aunque sus múltiples recursos le han valido para salvar encuentros que caminaban en el alambre. Doncic y LLull figuran dentro de los aspectos positivos, Ayón es una garantía aunque está un pelín por debajo del curso pasado, Randolph es un talentazo que peca de irregularidad y el rendimiento de Carroll y Rudy delimitará el límite del grupo.

La primera vuelta de Valencia Basket ha sido excelente y, bajo mi punto de vista, ha tenido poco eco. Su segunda posición, sus 12 victorias y su nivel de juego merecen destacarse. Consolidarse en la élite es muy difícil y el equipo de Pedro Martínez mantiene su gran nivel del curso pasado. La apuesta de Diot como base titular ha dado sus frutos y es el detalle más destacado de un grupo sin estrellas pero  con un amplio número de grandes jugadores comandados por los incombustibles Rafa Martínez y Fernando San Emeterio.  Me interesa ver la evolución de Van Rossom en la segunda vuelta, antes de su larga lesión estaba a un nivel espectacular y el base belga va apuntando poco a poco que va recuperando sensaciones. Un activo más para el equipo y un reto más para Martínez saber conjugar el liderazgo de Diot, la evolución de Van Rossom y la proyección de Vives.

“Libra por Libra” el mejor equipo de esta primera vuelta ha sido Iberostar Tenerife.  Grandísimo trabajo de Txus Vidorreta que ha logrado superar además adversidades en forma de lesión de jugadores importantísimos como Richotti, Vázquez y Beirán, este último de larga duración cuando estaba siendo uno de los mejores jugadores de la competición. Me parece significativo el paso delante de Rodrigo San Miguel que completa la aportación de Doornekamp y White. Desde su regreso a la Liga ACB, Iberostar Tenerife siempre ha sido un equipo alegre, con buena capacidad para hacer puntos. Su salto de calidad de esta temporada viene dado por su gran rendimiento defensivo y el aumento del carácter competitivo del grupo.

Igual que Valencia  e Iberostar Tenerife, el Barcelona ha sumado 12 victorias. El conjunto de Bartzokas ha mostrado su potencial en varios encuentros pero también ha enseñado demasiadas costuras propias de un equipo en construcción. Rice y Tomic han rendido a buen nivel pero han estado rodeados de muchos jugadores que ofrecen poca certidumbre.  Decepcionante la primera vuelta de Claver después de una Supercopa prometedora. La mala suerte del Barça con las lesiones es proporcional a sus inagotables recursos para asumir traspasos por encontrar sustitutos. Peligrosa inercia de convertir la sección en una “trituradora” de jugadores.

Sito Alonso ha convertido a Baskonia en uno de los equipos más atractivos de ver. El estilo de juego vitoriano exhibe intensidad, ritmo y versatilidad propiciada por las especiales características de sus jugadores interiores. Larkin es un base de primer nivel y Beaubois un “combo” del que cabe esperar algo más de regularidad. Voigtmann está superando las expectativas (por lo menos las mías) y es uno de los jugadores a destacar. Con 24 años, su proyección es tremenda. Dos aspectos a corregir en la segunda vuelta. El primero, mostrar algo más de solidez fuera del Buesa Arena y el segundo que contar con  muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia no pervierta el plan de juego y obvien cierto equilibrio que les posibilite mejores opciones de tiro.

Herbalife Gran Canaria superó sus derrotas iniciales y ha conseguido clasificarse nuevamente con brillantez para la Copa del Rey. No es ninguna sorpresa porque tanto en el banquillo como en la pista, los canarios tienen jugadores experimentados que saben manejarse en múltiples situaciones. McCalebb no es el de sus mejores días pero da un buen nivel, Kuric es una amenaza desde la larga distancia, O´Neale es un todo terreno súper interesante y Pasecniks, junto a Doncic es el jugador con mayor potencial de todos los que habitan la Liga Endesa. El letón es una joya que Casimiro está puliendo con brillantez.

La apuesta de Unicaja esta temporada otorga gran protagonismo a su amplia colección de bases-escoltas que habitan en el equipo.  Los de Málaga son el equipo con mejor porcentaje de tiro de tres de la competición pero acusan cierta falta de continuidad de sus jugadores. Cierto, un día es Nedovic, otro Fogg, y alguna vez, Smith, pero cuesta apostar sobre seguro con alguno de ellos. Buena primera vuelta de Carlos Suárez y de un Dejan Musli necesitado de un recambio de garantías. Creo que Unicaja tiene potencial para acercarse al nivel de Valencia o Baskonia, ese debe ser su objetivo y están dando los pasos correctos para lograrlo.

Morabanc Andorra ha hecho bueno un dogma tan usado y pervertido como válido. Aquello de “dame un base y un pívot y construiré el mundo”  es muy aplicable para los andorranos que han explotado su buen rendimiento en su cancha para clasificarse brillantemente para la copa del Rey. A los mandos de Albicy y con la solvencia de Shermadini, Andorra ha encontrado buena respuesta en Walker, Jelinek y Burjanadze. Es bueno que se mueva el árbol y que más equipos vivan experiencias como la Copa del Rey por lo que no se puede más que celebrar este éxito del equipo dirigido por Joan Peñarroya

Postureo

Martes, 13 Diciembre 2016

Suenan a historias de “viejuno”  pero me ha dado por reflexionar sobre aquellos tiempos en que valorábamos el tamaño del jugador más allá de sus aptitudes y de  si sabía realmente sacar provecho a esa ventaja física. Esa moda pasó y tanto en Estados Unidos como en Europa se imponen tendencias menos encorsetadas que posibiliten que coincidan quintetos atípicos atendiendo más a las habilidades propias y del rival. Los Warriors en la NBA son abanderados del “Small Ball” y Fenerbahce alterna minutos con dos “cincos” puros como Udoh y Vesely con otras propuestas donde sus “interiores” son Da Tome y Kalinic.

Creo que hubo un tiempo en nuestro baloncesto que nos dejábamos llevar más por la apariencia que por la esencia, donde predominaba ocupar una posición con tamaño más que con cualidades. Claro que este es un deporte donde el factor físico es importante, hasta decisivo, pero lo que marca la diferencia es cómo se utiliza ese físico. Los primeros minutos de Pau Gasol en la Liga ACB los jugó en la posición de “tres”. Entonces Gasol era un jugador más ligero y rápido que el actual y tenía talento de sobra para ocupar esa posición pero pronto Aíto García Reneses supo valorar que era absurdo desperdiciar esos enormes brazos lejos del aro y que el jugador catalán sacaba más provecho de su velocidad jugando contra interiores que contra otros aleros.

La posición de “tres” fue la que más sufrió y aún sufre ese síndrome de la “tamañitis”. La pervivencia en la élite de Mumbrú no sólo se debe a su enorme competitividad sino a que sus herederos han sido incapaces de hacer valer esa superioridad física sobre la mayoría de sus  rivales jugando o pasando desde el poste bajo. Desde el pionero Andrés Jiménez, al que Aíto (nuevamente Aíto) sí que supo cómo explotarle en ese puesto, hemos asistido a numerosos proyectos de aleros altos que no han sido capaces de adaptarse al máximo a la posición.

Bartzokas, por ejemplo, utiliza a Víctor Claver mayoritariamente en la posición de “tres”. Claver es un buen alero alto, en defensa tiene piernas para defender a jugadores exteriores y te permite jugar situaciones de cambios defensivos con enormes garantías. A partir de ahí, es discutible que pudiera aportar más jugando de “cuatro” donde ganaría capacidad en el rebote, tiempo para los tiros y podría sacar más ventaja sobre sus pares cuando pone el balón en el suelo. Si Claver fuera amenaza en el poste bajo, su presencia como alero alto tendría más sentido, pero no lo es…

Luka Doncic es otro jugador con cuerpo de “tres” pero su cabeza es y siempre ha sido la de un base. Acierta Laso en su apuesta por el talentoso esloveno en esta posición y es un reto para técnico y jugador ir descubriendo como utilizar su ventaja física y limitar cómo intentarán castigar sus rivales los inconvenientes de su tamaño. Desde su altura, Doncic distribuye con facilidad y saca tiros por tamaño y técnica más que por velocidad. Además, cuando ataca el aro (cosa que hace poco bajo mi punto de vista) genera superioridades por zancada y fortaleza. De momento, el poste medio  no lo ocupa demasiado pero tiene recursos técnicos para anotar y pasar desde esa posición como tan brillantemente  hacían, por ejemplo, Diamantidis o Pepe Sánchez. Doncic justifica aquello del “base alto” sobre lo que también hubo obsesión hace unos años a partir del “efecto Montero”. También lo hace, Antoine Diot,  otro que tuvo ese puesto en la cabeza desde joven y que este año está siendo clave, como titular de Valencia Basket, en la buena marcha del equipo dirigido por Pedro Martínez. Diot ha vuelto a sus orígenes y desde el puesto que le parece más natural ha dado un paso adelante muy agradecido por su equipo.

Una escuela de valores

Domingo, 21 Agosto 2016

Es difícil escribir de esta selección sin tener la sensación de haber leído y escuchado todo.  No es tarea fácil mantenerse tantos años en la excelencia por lo que debe valorarse este tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Brasil como un éxito indudable de este grupo de técnicos y jugadores que han luchado hasta el límite de sus fuerzas llevando hasta el límite su talento y ambición para compensar el evidente desgaste de sus piernas.

El partido contra Australia ha expuesto muchas de las cualidades que han definido a España durante todos estos años. En especial, aquellas que daban soporte a otras más comentadas pero que son imprescindibles para formar un grupo campeón. España ha demostrado un nivel competitivo admirable y se ha agarrado a un encuentro frente a un rival que le superaba físicamente. El nivel de deseo de jugadores con la barriga llena de títulos conmueve y emociona. Más allá de la calidad de los “nuestros”,  no debe dejar de valorarse su compromiso por defender su trayectoria y por engrandecer, aún más, su legado. Deseo, compromiso y mucha solidaridad, representada como nadie por José Manuel Calderón, impecable en su lenguaje gestual en el banquillo. No soy yo de comparar actitudes con otros deportes pero Calderón es uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, con más de 500 partidos en la mejor liga del mundo, vamos que no es un buen jugador entre muchos, un Pedro o Pedrito de la vida para que nos entendamos.

Pau Gasol es el mejor jugador de baloncesto en competiciones FIBA del Mundo, quizás exagero, o no, pero es el que más veces me transmite la sensación de ser “imparable”. En una época de buenos jugadores interiores, Gasol supera a todos y cada uno de ellos en cada partido con la selección. Su capacidad para jugar dentro y fuera y su nivel técnico es un activo de valor incalculable para esta selección. Desconozco si esta cita de Brasil será la última con la selección de Pau Gasol pero conviene no ahorrar en elogios a un tipo que ha hecho de España lo que es y ha sabido encontrar en la selección un grupo de jugadores y entrenadores que le han ayudado a explotar, como en ningún otro sitio, sus infinitas cualidades técnicas y tácticas.

A lomos de Gasol y del descaro de Sergio Rodríguez, España ha sacado un partido adelante frente a una selección australiana que, salvo su petardazo de semifinales, ha demostrado un nivel altísimo en el Torneo. Esta última defensa de España, decisiva para la victoria es un gran reconocimiento para ese trío de amigos que son Llull, Claver y Ricky Rubio. Llull ha tenido un día errático en el tiro pero su generosidad en defensa es imprescindible. Llull se encuentra jugando más cómodo cuando es defendido por bases, cuando saca más ventaja de sus cualidades físicas Claver ha demostrado que tiene hueco en este equipo y ha confirmado su buena costumbre de realizar campeonatos “de menos a más”. Tengo mucha curiosidad por ver si su temporada en el Barcelona le ayuda para “romper” en un jugador mucho mejor de lo que es o por el contrario le “confunde” algo más. Por último, Ricky Rubio, enorme en actividad defensiva pero demasiado timorato y dubitativo en ataque. Los parciales de España con él en pista durante el torneo son más positivos que su actuación individual y también deben ponderarse. Espero mucho de Ricky Rubio en el futuro por su inteligencia para “leer” lo que esta experiencia FIBA le ha enseñado sobre su juego. Sin duda, debe ser uno de los pilares de esta selección en el futuro. La pareja que ha formado con Sergio Rodríguez es muy complementaria.

Ya habrá tiempo de analizar el futuro de España después de estos Juegos Olímpicos pero me gustaría apuntar que esta competición ha reforzado la visión optimista que tenía. Asumiendo que Pau Gasol es insustituible, queda recordar que su hermano Marc no ha podido acudir a Brasil y que le quedan varios años de buen nivel, que Willy Hernangómez ha dado buenos minutos en la competición y que LLull, Rudy Fernández y Sergio Rodríguez son jugadores de primer nivel que siempre han demostrado un gran compromiso con el grupo. En espera de Juancho y Abrines, los Juegos Olímpicos han significado un paso adelante de Nikola Mirotic respecto a lo realizado en el pasado Eurobasket. Sus cualidades refuerzan las de Pau Gasol en ataque pero aún tiene recorrido para ser un jugador más sólido en defensa y rebote. Es joven, lo logrará.

Ayudará para el futuro que siga Sergio Scariolo al frente de la nave. Su manera de entender como dirigir a este colectivo, la capacidad para evolucionar al grupo y de alcanzar el mejor rendimiento cuando toca es admirable. Merece más que un par de líneas, las tendrá.

Madurez, generosidad, talento y memoria…

Jueves, 18 Agosto 2016

No esperaba una diferencia tan grande entre España y Francia en el encuentro de Cuartos de Final. En absoluto me ha sorprendido el nivel de la selección española pero intuía una Francia más competitiva, más dura, con más corazón y determinación para tratar de llevar el partido a su terreno.

La realidad es que la brutal puesta en escena de España y su preparación del partido hicieron mella en los jugadores franceses que se encontraron de nuevo ante su pesadilla más recurrente en los últimos años. Gran parte de esta victoria olímpica tiene su origen en el extraordinario encuentro que disputaron ambas selecciones hace casi un año en Lille, donde Pau Gasol “destrozó” a los entonces anfitriones. El técnico francés, Vincent Collet apostó por que en Brasil no ocurriera lo mismo pero olvidó que Gasol no es de aquellos que entra en barrena si no logra anotar sino que es capaz de interpretar qué precisa su equipo en cada momento. También España supo utilizar los recuerdos en su beneficio mostrando la seguridad, confianza y personalidad de todas las generaciones campeonas.

Desde la atención generada por Pau Gasol fue asentándose España. Rudy Fernández y el mejor Mirotic aprovecharon los espacios mientras que Llull y Rubio incomodaban a De Colo y Parker hasta el punto de no permitirles “entrar” en el partido. Con el aire a favor que dejaron los titulares, la “segunda” unidad respondió con grandeza. Navarro no está brillando en el tiro pero deja dos o tres pinceladas en forma de pases muy brillantes cada partido, Claver da presencia física y actividad defensiva, Sergio Rodríguez aporta talento y puntos, Felipe Reyes es Felipe Reyes y Willy Hernangómez mostró personalidad para atacar el aro sin dejarse intimidar por el físico de los franceses.

El pegamento que une al equipo español y que lo diferencia del resto es la generosidad de sus jugadores. España tiene exteriores brillantes en el pase y el mejor pívot pasador del mundo. Cuando todos los jugadores tienen voluntad de encontrar la mejor posición de sus compañeros y la ocupación de espacios y juego sin balón ayuda, el pase marca diferencias.

Mencionadas varias virtudes ofensivas, conviene resaltar que el trabajo defensivo de España está siendo extraordinario en fondo y forma. Es mérito de Scariolo y su cuerpo técnico la capacidad que tienen para explotar al máximo las virtudes de sus jugadores y camuflar aquellas debilidades individuales de determinados jugadores (por ejemplo la defensa zonal en los momentos de convivencia de Rodríguez y Navarro).

¿Se puede?. Antes del comienzo del Torneo veía inalcanzable a Estados Unidos para cualquier rival. Si tomamos como referencia los tres últimos partidos de España y de los americanos empiezo a pensar que hay alguna opción. El nivel defensivo de USA no tiene nada que ver con otras citas y el paso de la competición no ha servido para “sumar” jugadores sino para reducir sus amenazas, eso sí, tremendas. No se me calentará la boca diciendo que España es favorita, en realidad sus opciones son pocas, pero existen, pasan por cuidar el balón, dominar el rebote y explotar el a veces irracional uso de manos de Estados Unidos en defensa atacando con decisión el aro. Por esos factores, otros más y uno fundamental, que los americanos no tengan un buen día en el tiro. Estos jugadores nos han regalado tantos momentos maravillosos que merecen que podamos pensar que pueden firmar un epílogo inolvidable a su historia.

España y el cántaro

Lunes, 8 Agosto 2016

Muchos componentes del equipo español se habían encargado de anunciar que el equipo llegaba corto de forma a la cita olímpica. Las dificultades en las semanas previas en forma de lesiones y ausencias puntuales de jugadores y, sobre todo, el hecho de no contar con Gasol hasta las dos últimas semanas habían determinado la preparación para la cita olímpica.

Una de las virtudes del ciclo Scariolo ha sido evolucionar al equipo durante las competiciones identificando aspectos de mejora cuando aún había tiempo y margen para optar a todos los objetivos. En Brasil, la capacidad de lectura del técnico italiano y sus ayudantes volverán a afrontar otro reto después de la primera derrota ante Croacia.

Más allá de la sorpresa del resultado, me ha llamado la atención que España haya dejado escapar el encuentro después de dominar con autoridad durante la mayor parte del mismo. La táctica croata de flotar descaradamente a Ricky Rubio y dedicar a su hombre a ayudar permanentemente en situaciones interiores afectó mentalmente al base de los Wolves pero no tuvo grandes efectos prácticos porque España jugó buenas situaciones de pase dentro-fuera y porque aceleró la puesta en escena de un Sergio Rodríguez que tuvo momentos brillantísimos. A los mandos del “Chacho” y con Gasol y Mirotic muy acertados, España parecía que no tendría problemas para llevarse el partido porque su actividad defensiva bastaba para que los croatas, muy dependientes de Bogdanovic, no parecieran inquietar demasiado.

Si España no sentenció el encuentro se debió a que muchos jugadores no acabaron de engancharse al partido. Rudy Fernández aportó mucho en defensa pero se mostró bastante dubitativo y poco participativo en ataque, Claver no encontró su sitio (creo que jugando de cuatro aportaría más)  y Navarro y Rubio tampoco encontraron el aro en ningún momento. Veremos si Scariolo revisa una rotación muy anunciada desde la preparación y da más espacio a Abrines y Calderón, inéditos contra Croacia.

No hay que desmerecer a Croacia, un equipo justo de talento pero con más corazón que otros grupos recientes y bien dirigidos por Petrovic. Además de “despreciar” a Rubio supo jugar situaciones contra elementos débiles de nuestra defensa e insistió a sus jugadores en la importancia del rebote en ataque para evitar que España jugara situaciones rápidas. Las mayores costuras de nuestra selección actualmente se ven en el juego en media pista. Si España no juega en transición es más previsible porque muchos jugadores (Llull, Rudy, Ricky) encuentran más problemas para aportar. Asumiendo que en ataque los ajustes irán llegando poco a poco, España debe engancharse a su trabajo defensivo para ir consiguiendo victorias. En este aspecto será básico que Gasol deje a un lado cierta pasividad y que, como se logró durante muchos minutos contra los croatas, los jugadores exteriores limiten la circulación fluida del balón. La mejora en ataque vendrá desde el trabajo en defensa y rebote.

El próximo partido contra Brasil será otro reto complicado, los brasileños perdieron con Lituania pero su segunda parte les reforzará para próximos eventos. En esos 20 minutos avisaron de lo que nos espera, dureza defensiva al límite, agresividad en el rebote de ataque y cierta anarquía ofensiva que es el terreno donde mejor se desenvuelven varios de sus jugadores. España tiene argumentos de sobra para enfrentar las virtudes de Brasil pero necesita ser más constante en su intensidad defensiva y encontrar recursos ofensivos para los minutos en los que Gasol no esté en pista.

Deberes y poderes

Viernes, 22 Julio 2016

Entiendo que no debe haber ningún motivo de preocupación por las dos derrotas de España frente a Lituania en partidos de preparación para los Juegos Olímpicos. Si algo merece Scariolo y su trayectoria al frente del equipo es confianza en la manera en la que ha sabido evolucionar al grupo con el paso de los días. Entiendo, sin embargo, la inquietud del técnico italiano por lo anómala de una preparación determinada por los problemas físicos de varios jugadores, ausencias “burocráticas”  y el cambio de equipo de muchos de los convocados. Sin duda, no es la mejor manera de preparar una cita tan importante pero aun hay tiempo para afinar y encajar todas las piezas pendientes.

De los partidos de preparación se pueden deducir varios aspectos relacionados con la rotación. El primero de ellos es el papel más secundario de Navarro y Calderón, que seguro dispondrán de minutos pero dejarán el rol de “titulares” para jugadores como Llull, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez. Sobre este trío recaerá el peso de la “generación” de juego y ventajas para sus compañeros. Rubio aporta más solidez defensiva que Rodríguez pero éste tiene más creatividad y mayor capacidad de anotación. Aún es pronto para realizar evaluaciones categóricas pero me sigue “inquietando” la evolución en el juego de Ricky Rubio y en especial como determinadas carencias de su juego tienen peor “camuflaje” con reglas FIBA. Me gustaría ver una versión más desenfadada y menos académica de Rubio, limitado por su escasa amenaza en el lanzamiento exterior en un baloncesto que camina en la permanente búsqueda de espacios y oportunidades para encontrar las mejores opciones de lanzamiento posible.

Víctor Claver es otro de los jugadores que tendrá un papel importante por su versatilidad defensiva. En estos partidos está mostrándose desacertado en ataque pero el valenciano es un perfil de jugador muy necesario en esta selección, carente de centímetros en la posición de alero alto y en la que Mirotic y Reyes pueden tener problemas ante determinados perfiles de “cuatros”. Me está gustando el paso adelante de Willy Hernagómez que ha aprovechado la ausencia de Gasol para coger confianza aunque debe corregir ciertos despistes defensivos que harán que Scariolo se piense en determinados momentos su presencia en la pista o apostar por Felipe Reyes en la posición de “cinco”.

La inclusión de Gasol como referente ofensivo principal es el aspecto en el que trabajará Scariolo estas semanas en ataque además de una mayor fluidez en la circulación de balón, optimizar la utilización de los botes y una mejor ocupación de los espacios. Hasta el día 7 de agosto, España deberá conjuntar sus dos “almas”, la natural que le sale a determinados jugadores, un juego rápido y poco especulativo que abanderan los jugadores del Real Madrid, y  el “orden” que proporciona tener a un Pau Gasol que acostumbra ser el mejor pívot en todas las citas internacionales que disputa. Es absurdo tener a Gasol y no pensar que deba ser el pilar de todo el juego ofensivo pero también hay que reconocer que muchos de los exteriores como mejor se expresan es jugando en campo abierto.

El trabajo pendiente en  defensa pasa por ajustar algo más las defensas alternativas (falta más actividad en la defensa en toda la pista) y seguir afinando el trabajo colectivo para compensar determinadas carencias físicas que penalizan en determinadas situaciones. Por las características del equipo, conviene ser más intensos en la defensa de la circulación del balón porque hay varios jugadores que pueden sufrir en la defensa de “uno contra uno” y sin Gasol en pista no contaremos con ningún jugador capaz de cambiar tiros. En general, eso sí,  pienso que en defensa el equipo está más sólido que en otras preparaciones a estas alturas.

Veremos como evoluciona el equipo de aquí a los Juegos Olímpicos. Este grupo nos ha demostrado que todos los análisis previos al momento de la verdad hay que ponerlos en cuarentena. Son jugadores experimentados que saben cuando tienen que rendir al máximo. En cualquier caso, conviene que no se fíe todo a esta cualidad ya que los Juegos tendrán una exigencia máxima a nivel táctico y físico.

La duda de España

Lunes, 11 Julio 2016

Algo menos de un mes para que España comience su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Hasta ese primer partido contra Croacia, Sergio Scariolo tendrá que decidir definitivamente los 12 convocados y construir los roles y el modo de juego de un combinado que parte con la ventaja de contar con estructuras muy asentadas pero que, como todos los grupos, tiene incógnitas pendientes de resolver.

En la lista de los 20 jugadores con los que está trabajando Scariolo hay cuatro bases más Sergio LLull. La estructura de la selección hace pensar que es muy complicado que Llull ocupe la posición de base y que Guillem Vives es uno de los descartes casi seguros para la cita olímpica. Entiendo que esta cita tiene un cierto aroma a fin de etapa y que hay jugadores que, por su historial, se han ganado el derecho a decidir cuándo dejan de acudir a la selección pero llevar a Rubio, Rodríguez, Calderón y Llull obliga a que, alguno de ellos tenga un rol muy limitado y en una posición que no es habitual. Llull jugará de escolta porque en esa posición, ahora mismo,  es el mejor de los convocados y entre los otros tres habrá alguno que será el “sacrificado” en minutos, presumiblemente, Calderón.  Hay veces que muchos jugadores buenos en un mismo puesto no consiguen un buen rendimiento en una posición. La última vez que estos cuatro jugadores coincidieron con España, en el Campeonato del Mundo de Madrid, ninguno de ellos rindió a su nivel, todos parecieron desubicados y sin saber muy bien lo que se esperaba de ellos. Seguro que Scariolo tomó buena nota de aquello y delimitará muy claramente los papeles de cada uno de ellos.

La presencia de los cuatro “bases” deja muy limitadas las opciones en el resto del juego exterior , contando con que  Navarro y Rudy tienen plaza fija salvo que sus problemas físicos se lo impidan. Si pensamos que en el Juego interior, España acudirá con Claver como comodín y cuatro jugadores  más (Pau Gasol, Felipe Reyes, Mirotic, Mar Gasolc o Willy Hernangómez), cabe deducir que entre San Emeterio, Ribas y Abrines se disputan una única plaza.

No lo tiene fácil Scariolo. Si la decisión dependiera del rendimiento en la temporada, me quedaría con San Emeterio. Si fuera por trayectoria reciente en la selección debería pesar el recuerdo del gran Eurobasket de Ribas el pasado verano y  si fuera por necesidades específicas del grupo y como un guiño al relevo inevitable que se avecina, la elección debería ser Abrines.

San Emeterio, que siempre suele ir de “tapado” tiene sus opciones porque siempre ha parecido muy del gusto del seleccionador por su alto grado competidor y por su experiencia en el rol que se le pediría. Ribas es un gran jugador pero con Calderón, Ricky, Navarro y Llull quizás se necesite a alguien con otro perfil aunque su presencia no “cantaría” en absoluto. Particularmente pienso que por estructura del equipo, que Ribas estuviera en la lista de 12 sería la decisión menos lógica pero me gustaría  por lo que significaría el reconocimiento de su trabajo en el pasado Eurobasket cuando otros se bajaron del carro. Si Abrines hubiera “roto” como muchos esperábamos quizás a estas alturas no habría mucho debate sobre su convocatoria definitiva. La realidad es que por unas causas u otras, el balear no tiene un rendimiento constante aunque si Scariolo elige por características que puedan complementar lo que ya tiene, quizás sería la decisión más lógica.

Y sigue sin romperse

Martes, 15 Septiembre 2015

Probablemente este partido de cuartos de final contra Grecia ha sido el mejor termómetro para reconocer la verdadera entidad de la selección española. Los 40 minutos, resueltos con una meritoria victoria, han servido para identificar las virtudes y carencias de un grupo mermado que, ha alimentado dudas y reforzado ideas por igual, según ha avanzado el campeonato. Presa de todas sus experiencias pasadas, esta es una nueva España, más imprevisible, menos sólida pero con un importante gen competitivo que le ha hecho adaptarse y superar momentos de dificultad para derrotar al equipo que mejor baloncesto había realizado hasta este momento en el Eurobasket.

Gasol y punto. España ha construido sus mejores minutos a partir del temor que Pau Gasol ha despertado en los griegos. En los primeros ataques ha sabido distribuir el balón para sus compañeros y paulatinamente ha reconocido las opciones donde superaba claramente a sus defensores. Dentro de su extraordinaria actuación, pondero de manera especial cómo ha mantenido a España en el partido en esos minutos del tercer periodo donde los griegos han campado a sus anchas ante la frágil y pasiva defensa española. Ha sido en esos instantes donde Gasol ha mandado un mensaje de atrevimiento a unos compañeros presos de las dudas e incapaces de adaptarse al nivel de velocidad y dureza con el que ha salido Grecia tras el descanso. Gasol, que siempre ha tenido un impacto descomunal en las competiciones internacionales, está escribiendo en este Campeonato de Europa una página extraordinaria por su liderazgo, su acierto y su impacto en un grupo muy necesitado de faros.

Bajo la influencia de Gasol, España ha superado su peor momento del partido y varios detalles han terminado por resultar decisivos en los últimos minutos. Víctor Claver ha tenido un papel fundamental porque esta selección acusa falta de físico en determinados momentos, ocupa poco espacio en defensa y sufre en el rebote defensivo. Claver aporta lo que se intuía que podía aportar en el momento que menos se esperaba que lo hiciera. Mérito suyo, sin duda, por estar preparado para tener influencia en el juego después de parecer condenado al ostracismo, y mérito de Sergio Scariolo por encontrar una solución a un factor que había resultado evidente durante muchos minutos de la competición. Con Claver limitando al espectacular Antetokoumpo y una mayor actividad de los jugadores más alejados del balón en la defensa de las situaciones de “pick and roll”, España ha ofrecido minutos de gran calidad defensiva. El último minuto, donde España ha puesto en peligro la victoria, es otro síntoma de la versión actual de la selección, que muestra tanto facilidad para adaptarse al nivel que requieren los rivales, como cierta falta de aplomo y seguridad en determinados momentos.

Francia será el siguiente reto de la selección. Físicamente, el mejor equipo del campeonato, por lo que alcanza niveles defensivos difíciles de contrarrestar. A su favor, jugar en casa y recientes victorias contra España en competiciones relevantes. En absoluto invencibles, eso sí, a pesar de que sus jugadores importantes llegarán más frescos al encuentro. Asumiendo que contamos con el factor Gasol, gran parte del partido se decidirá en el duelo entre Parker-De Colo frente a los “Sergios” y en el control del rebote.

Lo que sabemos, lo que intuimos

Sbado, 12 Septiembre 2015

No es mala cosa que la victoria de España frente a Polonia se haya conseguido gracias a un parcial diferencial en el último periodo. El equipo afrontará el duelo de Cuartos de Final contra Grecia con un nivel de confianza más elevado y con menos sabor a esa debilidad que viene exhibiendo durante toda la competición y que ha presidido el partido contra los polacos durante muchos minutos.

Es cierto que España no puede presumir de juego ni de autoridad en los dos últimos partidos pero no debemos infravalorar la  madurez y el carácter ganador de un equipo que ha afrontado dos partidos seguidos sin margen de error, ante  rivales inferiores, eso sí, pero que ha sabido sacar adelante evidenciando una gran habilidad para elevar sus prestaciones en momentos decisivos.

Después de valorar lo obvio, España sigue viva, no olvidamos que el calificativo que más se ajusta a la mayoría de los minutos que ha jugado la selección en este Eurobasket es el de “frágil”. Los partidos parecen poco controlados, se encajan demasiadas canastas fáciles y se cometen errores en defensa impropios de un equipo del máximo nivel. En ataque se juega con la ansiedad propiciada porque en pocas ocasiones se logran canastas fáciles provocadas por una buena defensa.

Se echa en falta cierta química en el juego ofensivo y mayor facilidad para “leer” situaciones tácticas planteadas por los  rivales. Además de las cualidades más evidentes que aportaban los ausentes, se añora brillantez en el pase. España es más previsible porque tiene menos recursos que en otras citas pero aún hay margen para progresar, especialmente en la circulación de balón, en la ocupación de los espacios y en la agresividad a la hora de atacar la canasta, ahora penalizada por cierta falta de confianza.

No necesitábamos otro partido histórico de Pau Gasol con la selección para corroborar su importancia en el equipo. En el Eurobasket con mayor presencia de “cincos” de gran nivel, España sigue teniendo al mejor de todos, con diferencia. También sabemos que los de Scariolo necesitan la mejor versión de los “Sergios” para progresar en el campeonato y que ese aspecto de equipo con poco físico y que ocupa poco espacio en defensa puede tener en Víctor Claver un aliado para determinados momentos y frente a determinados jugadores.

Las sensaciones previas al encuentro de Cuartos de Final frente a Grecia no son las mejores. Entiendo a todos los que piensan que el nivel actual  del juego de España no da para progresar mucho más. Intento combatir esta intuición agarrándome a ciertos detalles. Primero, la confianza que merecen jugadores con las vitrinas repletas de títulos y después esos avances  paulatinos en el rendimiento de tipos que afilan el colmillo cuando el partido es un “todo o nada”.  El progreso de los LLull y Rodríguez es significativo (en ataque, al menos), Ribas muestra una estabilidad muy apreciable y Mirotic parece encontrar su espacio poco a poco. Además, tenemos a Gasol, mejor que cualquier jugador griego. Está claro que no basta sólo con él pero a buen  seguro que toda la selección griega prefería encontrarse con Polonia en la siguiente fase.

Muchas crónicas comenzaron con aquello de “tanto va el cántaro a la fuente que al final….”, pero recordad que muchas veces el cántaro no se rompió.

Detrás de las pruebas

Mircoles, 19 Agosto 2015

Conviene abordar con equilibrio todo lo que se pueda interpretar de los partidos de preparación de España camino al Eurobasket. De momento, parece más apropiado intuir cuales pueden ser las señas de identidad del grupo, especialmente sus fortalezas y debilidades y las primeras pistas que parece otorgar Scariolo sobre los roles que quiere repartir entre sus jugadores.

Ritmo. Parece positiva la intención de la selección de jugar con una velocidad más de lo que venía haciendo. El peso de los jugadores del Real Madrid y las características del grupo se adaptan a buscar más opciones de anotación en situaciones de juego en llegada. Para que este juego tenga éxito es imprescindible que la defensa sea más sólida y obligue a peores elecciones de pase y tiro de los atacantes. Es en este punto donde aun queda margen de mejora, y mucho. Los jugadores exteriores deben adaptarse a que, esta vez, no tienen a sus espaldas dos “porteros” como Ibaka o Marc Gasol por lo que su responsabilidad de no ser superados debe ser mayor. También, entiendo, que Pau Gasol, a medida que los partidos tengan más trascendencia incrementará su actividad defensiva y dotará al equipo de mayor intimidación.

Mirotic y Reyes.  La presencia de Mirotic tiene mucho impacto en el juego de España. El jugador de los Bulls está en su propia fase de adaptación pero ya ha dado muestras de su personalidad y su influencia en la manera de jugar del equipo. Es importante que no se dedique exclusivamente a tirar de tres puntos y que aporte en situaciones de rebote porque el grupo no destaca por su capacidad física y puede ser un aspecto decisivo ante selecciones poderosas en este aspecto. Por su parte, Felipe Reyes, sigue a lo suyo. Su particular bienvenida al grupo a Mirotic ha sido defender su espacio con la intensidad y el orgullo que siempre le ha caracterizado. Me gusta la historia de estos dos jugadores que se han “alimentado” mutuamente en beneficio de sus carreras. Reyes contribuyó a la evolución de Mirotic en su etapa en el Real Madrid y la irrupción del joven jugador de origen montenegrino significó un estímulo para Felipe Reyes para defender su estatus de jugador importante en el equipo.

Rotaciones. Llull, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Mirotic, Reyes y Pau Gasol son los cimientos de esta selección. ¿Suficiente?. Entiendo que no, por la obligación que supone que siempre rindan de manera óptima. La pregunta entonces es quién se quiere sumar a ser un jugador estable de rotación. De momento, la preparación no ha otorgado respuestas. Pienso que Abrines, si supera sus problemas físicos, puede ayudar  por su actividad defensiva y su amenaza en el lanzamiento exterior y Hernangómez debe dar 10 minutos de rotación sólida en la zona siempre y cuando se muestre más concentrado en defensa. Particularmente, también espero a un Pau Ribas más atrevido que deje atrás su percepción de secundario y se anime a ser el jugador que se ha destapado en Valencia. Lo cierto es que no son más que expectativas como lo sigue siendo Claver sobre el que pesan decepciones pasadas que nublan juicios reales. De momento, Scariolo le está haciendo jugar más tiempo en la posición de “tres”, quizás intuyendo que necesitaremos más centímetros en esa posición ante determinados rivales. No lo está haciendo ni mejor ni peor que los compañeros con los que parece jugarse el puesto aunque parece que siempre llevará el “debe” a cuestas de lo que, en un momento, se esperó de él.