Blogs

Entradas con etiqueta ‘Diot’

“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Postureo

Martes, 13 Diciembre 2016

Suenan a historias de “viejuno”  pero me ha dado por reflexionar sobre aquellos tiempos en que valorábamos el tamaño del jugador más allá de sus aptitudes y de  si sabía realmente sacar provecho a esa ventaja física. Esa moda pasó y tanto en Estados Unidos como en Europa se imponen tendencias menos encorsetadas que posibiliten que coincidan quintetos atípicos atendiendo más a las habilidades propias y del rival. Los Warriors en la NBA son abanderados del “Small Ball” y Fenerbahce alterna minutos con dos “cincos” puros como Udoh y Vesely con otras propuestas donde sus “interiores” son Da Tome y Kalinic.

Creo que hubo un tiempo en nuestro baloncesto que nos dejábamos llevar más por la apariencia que por la esencia, donde predominaba ocupar una posición con tamaño más que con cualidades. Claro que este es un deporte donde el factor físico es importante, hasta decisivo, pero lo que marca la diferencia es cómo se utiliza ese físico. Los primeros minutos de Pau Gasol en la Liga ACB los jugó en la posición de “tres”. Entonces Gasol era un jugador más ligero y rápido que el actual y tenía talento de sobra para ocupar esa posición pero pronto Aíto García Reneses supo valorar que era absurdo desperdiciar esos enormes brazos lejos del aro y que el jugador catalán sacaba más provecho de su velocidad jugando contra interiores que contra otros aleros.

La posición de “tres” fue la que más sufrió y aún sufre ese síndrome de la “tamañitis”. La pervivencia en la élite de Mumbrú no sólo se debe a su enorme competitividad sino a que sus herederos han sido incapaces de hacer valer esa superioridad física sobre la mayoría de sus  rivales jugando o pasando desde el poste bajo. Desde el pionero Andrés Jiménez, al que Aíto (nuevamente Aíto) sí que supo cómo explotarle en ese puesto, hemos asistido a numerosos proyectos de aleros altos que no han sido capaces de adaptarse al máximo a la posición.

Bartzokas, por ejemplo, utiliza a Víctor Claver mayoritariamente en la posición de “tres”. Claver es un buen alero alto, en defensa tiene piernas para defender a jugadores exteriores y te permite jugar situaciones de cambios defensivos con enormes garantías. A partir de ahí, es discutible que pudiera aportar más jugando de “cuatro” donde ganaría capacidad en el rebote, tiempo para los tiros y podría sacar más ventaja sobre sus pares cuando pone el balón en el suelo. Si Claver fuera amenaza en el poste bajo, su presencia como alero alto tendría más sentido, pero no lo es…

Luka Doncic es otro jugador con cuerpo de “tres” pero su cabeza es y siempre ha sido la de un base. Acierta Laso en su apuesta por el talentoso esloveno en esta posición y es un reto para técnico y jugador ir descubriendo como utilizar su ventaja física y limitar cómo intentarán castigar sus rivales los inconvenientes de su tamaño. Desde su altura, Doncic distribuye con facilidad y saca tiros por tamaño y técnica más que por velocidad. Además, cuando ataca el aro (cosa que hace poco bajo mi punto de vista) genera superioridades por zancada y fortaleza. De momento, el poste medio  no lo ocupa demasiado pero tiene recursos técnicos para anotar y pasar desde esa posición como tan brillantemente  hacían, por ejemplo, Diamantidis o Pepe Sánchez. Doncic justifica aquello del “base alto” sobre lo que también hubo obsesión hace unos años a partir del “efecto Montero”. También lo hace, Antoine Diot,  otro que tuvo ese puesto en la cabeza desde joven y que este año está siendo clave, como titular de Valencia Basket, en la buena marcha del equipo dirigido por Pedro Martínez. Diot ha vuelto a sus orígenes y desde el puesto que le parece más natural ha dado un paso adelante muy agradecido por su equipo.

Apuestas

Mircoles, 15 Julio 2015

Estas semanas aparentemente intrascendentes de verano empiezan a decidir los títulos y el rendimiento  de los distintos equipos durante la próxima temporada. Es momento de reflexión, de construcción y, en algunos casos, por lo que parece, de demolición. Siempre es interesante observar los movimientos de los distintos clubes y ver qué respuesta ofrecen ante las últimas experiencias.

En Barcelona, por ejemplo, dan la sensación de que les vale poco de lo que tenían y, sin embargo, su movimiento más costoso ha sido la apuesta por consolidar a Tomic como eje de su juego. El pívot croata se merece el reconocimiento que le ha otorgado el club catalán. Su pareja de baile será Lawall, lo que parece un acierto aunque habrá que ver cómo encaja no tener tanta continuidad en pista como en su anterior equipo. También se presume que pueden llegar Vezenkov, Diagne y Pau Ribas, cuya evolución es significativa en los últimos años. Sin duda, sería un gran refuerzo en una posición que ya ocupan Oleson y Navarro. Conviene recordar este hecho porque creo que uno de los errores del Barcelona en los últimos años ha sido la de prestar demasiada atención a tener buenas alternativas en todos los puestos y no atender tanto a consolidar ciertos roles que pudieran ayudar a que los jugadores puedan tener una continuidad en su rendimiento.

La capacidad de Ribas para ocupar la posición de base puede serle de gran utilidad y ayudar al Barcelona a solventar el problema en una posición en la que ha sido superado en los momentos decisivos de la temporada. La X que falta en ese puesto y que acompañe a Satoransky  y la ayuda puntual de Ribas (si se confirma su fichaje) ayudará a dimensionar realmente el nivel de una plantilla que, como todos los años por estas fechas, se presume impresionante.

Quién no estará en el Barcelona será Todorovic y es una pena porque parecía que el jugador estaba en condiciones de responder a las expectativas marcadas por su club cuando le contrató. Su caso no es una excepción, demasiada impaciencia, poca perspectiva y poca habilidad para sacar el máximo a todos los recursos disponibles.

Otro equipo que parece apostar por una renovación profunda es Unicaja. Algunos cambios han sido obligados (Granger) y otros parecen encaminados a intentar dar un salto más. La incorporación de Nedovic y Jackson mejora el talento del equipo pero añade algo de incertidumbre porque son de esa clase de jugadores que no se les puede calificar de constantes y regulares. Nedovic viene de decepcionar en Valencia aunque la segunda temporada de los jugadores que regresan de la NBA suele ser bastante mejor. El fichaje de Dani Díez es interesante por el margen de progresión del jugador y porque puede significar que Carlos Suárez ocupe durante más tiempo la posición de “cuatro”. Entre los que siguen, o parece que siguen, apetece ver si Kuzminskas sigue evolucionando y logra convertirse en un verdadero referente del club andaluz.

Sería interesante que Unicaja acierte con sus incorporaciones y pueda mantener el excelente nivel del curso recién terminado. Cabe esperar lo mismo de Valencia Basket. Diot, Sikma, San Emeterio y un técnico como Pedro Martínez son buenos movimientos en el mercado. También lo sería, en mi opinión, la incorporación de Lima, uno de esos “tapados” que progresan año a año y que representa un perfil de “cinco” cada vez más cotizado, móvil, atlético y con capacidad para contagiar energía a sus compañeros y público.

Parker y algo más

Viernes, 20 Septiembre 2013

Probablemente sea Francia el equipo europeo con más potencial para inquietar a España. Hay equipos más talentosos que los galos pero éstos cuentan con una capacidad atlética incomparable y son capaces de llevar el partido a un nivel de dureza incómodo para los nuestros. Cierto, la derrota duele pero también pone en perspectiva y valor la cantidad de veces que nos hemos impuesto a este rival.

Y lo cierto es que la cosa pintaba para “otro día en la oficina” para los nuestros. Poco a poco, aunque desde el principio sin la brillantez del partido contra Serbia, España se imponía a Francia merced a su dominio en los dos conceptos fundamentales de este juego, el pase y el tiro. Lo curioso de este encuentro ha sido que la memoria, tantas veces aliada de los nuestros ha sido un elemento traicionero que ha resultado decisivo para el desenlace del duelo. Curiosamente han pesado más la forma y el fondo de las tres derrotas de España en este Europeo que la innumerable lista de victorias precedentes frente a Francia. Eso, y varias cositas más.

El músculo de Francia se ha impuesto a partir de la segunda parte. Cada ataque español ha tenido un cierto aire de tortura también por nuestro empecinamiento en abusar de los botes y limitar la circulación del balón a pocos espacios.

El tiro. Francia ha superado el 65% en tiro de tres puntos en los últimos 25 minutos de partido. Es verdad que no suelen hacerlo y que el planteamiento de la selección española pasaba un poco por esto pero no debemos olvidar pensar que, siendo un equipazo, no todo lo que pasa en un partido corre de la cuenta de España. Mérito de Francia.

Parker y el plan. El base francés ha hecho lo que se espera de una estrella de su dimensión y ha sido el encargado de llevar a cabo el principal plan ofensivo diseñado por el entrenador francés, esto es, jugar permanentes situaciones de bloqueos directos contra Marc Gasol.  Pero no basta eso contra España y por eso merecen destacarse otros elementos fundamentales en el triunfo francés. El temple de Diot en los tiros libres, el trabajo fundamental de Pietrus y una debilidad personal como Diaw, el mejor pasador y generador de juego de los franceses. Decepcionante, eso sí, el partido de Batum. Despistado, errático y por momentos superado por la tensión.

En el debe de España. Estas cuatro derrotas de España en este Eurobasket (demasiadas) han tenido el denominador común de no saber interpretar correctamente las situaciones en los finales apretados. Contra Francia no ha sido una excepción, Es verdad que muchos de nuestros jugadores han tenido momentos brillantes y que, alguno de ellos han estado excelentes en la faceta defensiva (Rudy y Calde por encima) pero ha faltado claridad y gente que acompañara en su empeño a un Sergio Rodríguez audaz, competitivo, brillante al que le ha sobrado coraje y talento y le ha faltado ver algo más de decisión en las caras de sus compañeros.