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Historia de una decepción

Viernes, 15 Septiembre 2017

No formaré parte del bando de los apocalípticos ni de los desagradecidos. La selección española ha caído en unas semifinales del Eurobasket, las décimas consecutivas y optará con todas las garantías a una nueva medalla continental. Tampoco creo que sea positivo cerrar los ojos y obviar la pequeña decepción se supone la derrota frente a Eslovenia, no tanto por el mero resultado en sí, sino porque  España no compitió cerca de su mejor nivel. Es asumible el mayor entusiasmo esloveno, propio de quién se encuentra ante una oportunidad única, pero deja mal sabor de boca esa percepción de que los nuestros tuvieran su peor partido defensivo en el peor momento.

El encuentro dejó la sensación de que Eslovenia superó a la selección tanto en planteamiento como en disposición. Kokosvov demostró un buen conocimiento de nuestra selección y explotó al máximo carencias de las cuales veníamos avisados y sobre las que se debe prestar atención en los próximos años, especialmente la ausencia de tiradores y de jugadores creativos en el uno contra uno. El plan de Eslovenia imitó varios aspectos de lo que realizó Turquía en el encuentro de octavos de final. Concedió opciones de tiro a costa de evitar que los Gasol jugaran cómodos y lograron que éstos no conectaran con sus compañeros ni entre ellos (cuando los pívots no logran pasarse entre ellos es mal síntoma).

Aunque eficaz en fondo y forma, el destino del partido no pasó exclusivamente por la defensa eslovena y el escaso acierto en el lanzamiento exterior español. Lo más sorprendente de la semifinal resultó el bajísimo nivel defensivo de España. Cierto es que los eslovenos lanzaron con gran acierto pero discrepo de los que justifican el resultado sólo en este aspecto. Ni siquiera comparto que se trabajara especialmente mal sobre Doncic y Dragic que no tuvieron grandes porcentajes en el tiro. El problema de España fueron las canastas fáciles concedidas, el deficiente balance defensivo y la ausencia de esa solidaridad que ha sido santo y seña de este colectivo. En ningún  momento España logró alterar el “timing” de pase esloveno y eso es peligrosísimo ante un equipo en el estado anímico de los balcánicos que crecieron y crecieron ante la falta de cualquier atisbo de duda que les pudiera plantear la defensa de los de Scariolo.

La propuesta de juego eslovena merece destacarse porque es vistosa para el espectador y quizás representativa del estilo de juego que parece imponerse. A lomos de los excepcionales Dragic y Doncic y explotando como nadie los espacios, Kokoskov ha construido un equipo en el que todos tienen muy claro cuál es su papel. Asumiendo el peso de sus dos talentos exteriores, el factor que hace crecer a los eslovenos es la capacidad física y el talento de Randolph y el buen trabajo de Vidmar cerca del aro. En estos dos jugadores está el destino de Eslovenia en la final además de en su trabajo defensivo, más inteligente que intenso.

España, en cierto modo, representa una propuesta poco habitual en estos tiempos. Un equipo construido en torno a la convivencia simultánea de los Gasol que deberá afrontar paulatinamente una transición en la que tiene que encontrar perfiles determinados que parecen no abundar, especialmente exteriores que tengan en su cabeza como primera opción tirar desde larga distancia. Mejor centrarse en lo más cercano,  esto es,  la disputa por la medalla de bronce, que sería un final fantástico para uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, Juan Carlos Navarro. ¡¡A por ello¡¡

Héroes del 2016

Viernes, 30 Diciembre 2016

El 2016 ha dado grandes momentos para nuestro deporte. Aunque la competición en los Juegos Olímpicos no fue especialmente brillante o por lo menos no tanto como ediciones precedentes, tanto en la NBA como en Europa hemos asistido a grandes exhibiciones, partidos enormes e incipientes rivalidades que van camino de convertirse en legendarias.

El escaparate principal sigue “molando” y mucho pero cualquier resumen que aborde el baloncesto no debe dejar de señalar la decadencia e inmovilidad que acompaña lo que viene después de la Euroliga y la ACB, esto es, aquellas competiciones que deberían asegurar el relevo y la formación de los más jóvenes. El baloncesto español es una fachada brillante con puertas y ventanas de lujo que una vez traspasadas no logran ocultar un absoluto vacío.

Cada uno de vosotros tendrá momentos de este año en su memoria, pretendo en unas líneas compartir con vosotros aquellos personajes con los que siempre asociaré el 2016.

- La dimensión de Lebron. El alero de los Cavaliers  cumplió con su cometido de llevar un título a su deprimida región. Este tercer  anillo en su trayectoria es el más meritorio por lo que supone ganar a los actuales Warriors. Lebron James llevó al límite su capacidad competitiva y demostró que es mucho más que un físico imponente.

- Stephen Curry.  Es cierto, perder un título cuando dominas tres a uno en la serie es dramático y deja tocada la percepción del año de un Curry que además estuvo especialmente fallón contra los Cavaliers. La presencia de Curry en esta lista se justifica por su impacto en el juego y por el valor de sus gestos técnicos. En una época con varios jugadores en nivel “súper estrella”, Curry se ha elevado por encima de muchos ellos llevando su carrera a una dimensión poco esperada.

- El rey de la FIBA.  No llegó al nivel del Eurobasket en Francia pero la cita olímpica reafirmó de nuevo que hay pocos o ningún jugador con tanto impacto en el baloncesto de selecciones que Pau Gasol. El pívot catalán aguanta año tras año en la élite viendo como jugadores más jóvenes que él acusan en mayor medida el paso del tiempo. Su compromiso con España tiene visos de continuar y esa es la mejor garantía para asegurar la competitividad del equipo de Scariolo.

-Itoudis y Obradovic. CSKA y Fenerbahce disputaron una final de la Euroliga emocionante y con detalles que evidencian el nivel de las plantillas y de sus dos técnicos. Itoudis, antiguo ayudante de Obradovic ha formado un CSKA de Moscú intenso y solidario en el que ha sabido encontrar riqueza táctica para sacar el mejor baloncesto en su carrera de dos talentazos como Teodosic y De Colo. Se está anunciando una rivalidad que puede durar años aunque los equipos españoles harán lo posible para evitar que la Euroliga repita final.

- Valencia, Vitoria, Las Palmas… Si la Liga ACB es la mejor competición nacional de Europa de largo se debe en gran parte al empuje y rebeldía de su clase media-alta. En Valencia, Pedro Martínez ha consolidado al equipo en la élite y ha construido un grupo reconocible por su actividad e intensidad en el que la verdadera estrella es el colectivo. En Vitoria, Sito Alonso ha dado continuidad al buen trabajo de Perasovic. Baskonia es uno de los mejores equipos de la Euroliga y esa frase explica de por sí muchas cosas. Herbalife Gran Canaria logró materializar con el título de la Súpercopa un buen trabajo que viene desde hace tiempo. Hay un aspecto en común que une a estos equipos, con diferentes matices cada uno de ellos, su apuesta de juego es muy atractiva y logra generar adeptos no sólo entre los suyos.

- Don Alejandro. ¿será el 2016 el año de la retirada de las canchas de Aíto García Reneses?. No lo sé, pero por si acaso,  no está de más recordar la figura de uno de los personajes históricos de nuestro baloncesto que entre sus numerosos méritos también merece que se destaque su influencia en la formación de muchos técnicos que llevan de manera excelente el prestigio del baloncesto español por toda Europa.

Madurez, generosidad, talento y memoria…

Jueves, 18 Agosto 2016

No esperaba una diferencia tan grande entre España y Francia en el encuentro de Cuartos de Final. En absoluto me ha sorprendido el nivel de la selección española pero intuía una Francia más competitiva, más dura, con más corazón y determinación para tratar de llevar el partido a su terreno.

La realidad es que la brutal puesta en escena de España y su preparación del partido hicieron mella en los jugadores franceses que se encontraron de nuevo ante su pesadilla más recurrente en los últimos años. Gran parte de esta victoria olímpica tiene su origen en el extraordinario encuentro que disputaron ambas selecciones hace casi un año en Lille, donde Pau Gasol “destrozó” a los entonces anfitriones. El técnico francés, Vincent Collet apostó por que en Brasil no ocurriera lo mismo pero olvidó que Gasol no es de aquellos que entra en barrena si no logra anotar sino que es capaz de interpretar qué precisa su equipo en cada momento. También España supo utilizar los recuerdos en su beneficio mostrando la seguridad, confianza y personalidad de todas las generaciones campeonas.

Desde la atención generada por Pau Gasol fue asentándose España. Rudy Fernández y el mejor Mirotic aprovecharon los espacios mientras que Llull y Rubio incomodaban a De Colo y Parker hasta el punto de no permitirles “entrar” en el partido. Con el aire a favor que dejaron los titulares, la “segunda” unidad respondió con grandeza. Navarro no está brillando en el tiro pero deja dos o tres pinceladas en forma de pases muy brillantes cada partido, Claver da presencia física y actividad defensiva, Sergio Rodríguez aporta talento y puntos, Felipe Reyes es Felipe Reyes y Willy Hernangómez mostró personalidad para atacar el aro sin dejarse intimidar por el físico de los franceses.

El pegamento que une al equipo español y que lo diferencia del resto es la generosidad de sus jugadores. España tiene exteriores brillantes en el pase y el mejor pívot pasador del mundo. Cuando todos los jugadores tienen voluntad de encontrar la mejor posición de sus compañeros y la ocupación de espacios y juego sin balón ayuda, el pase marca diferencias.

Mencionadas varias virtudes ofensivas, conviene resaltar que el trabajo defensivo de España está siendo extraordinario en fondo y forma. Es mérito de Scariolo y su cuerpo técnico la capacidad que tienen para explotar al máximo las virtudes de sus jugadores y camuflar aquellas debilidades individuales de determinados jugadores (por ejemplo la defensa zonal en los momentos de convivencia de Rodríguez y Navarro).

¿Se puede?. Antes del comienzo del Torneo veía inalcanzable a Estados Unidos para cualquier rival. Si tomamos como referencia los tres últimos partidos de España y de los americanos empiezo a pensar que hay alguna opción. El nivel defensivo de USA no tiene nada que ver con otras citas y el paso de la competición no ha servido para “sumar” jugadores sino para reducir sus amenazas, eso sí, tremendas. No se me calentará la boca diciendo que España es favorita, en realidad sus opciones son pocas, pero existen, pasan por cuidar el balón, dominar el rebote y explotar el a veces irracional uso de manos de Estados Unidos en defensa atacando con decisión el aro. Por esos factores, otros más y uno fundamental, que los americanos no tengan un buen día en el tiro. Estos jugadores nos han regalado tantos momentos maravillosos que merecen que podamos pensar que pueden firmar un epílogo inolvidable a su historia.

Ritmo y Equilibrio

Domingo, 14 Agosto 2016

España no afrontó un partido más de Primera Fase contra Lituania sino un todo o nada. En estas condiciones, la fiabilidad del equipo de Scariolo es máxima. No es que se “pongan” a jugar cuando quieran sino que este grupo tiene muy identificada la diferencia entre lo importante y lo fundamental o entre lo eventual y lo definitivo. Veremos, al acabar la primera fase, cuál ha sido el precio de las dos primeras derrotas pero la realidad es que el encuentro contra Lituania deja motivos para la ilusión.

“Es el ritmo, estúpido” que diría aquel. En efecto,  España es otra cuando lleva a los partidos a un ritmo muy elevado tratando de evitar jugar en igualdad en media pista. Jugando rápido, las prestaciones de Ricky Rubio, Llull y Rudy Fernández se multiplican en ataque con el consiguiente refuerzo positivo que les anima para apretar al máximo al jugador con balón y líneas de pase en defensa. Hay pocas líneas exteriores mejor preparadas para este trabajo defensivo que incomoda la circulación del balón y obliga a gastar segundos en acciones intrascedentes al resto de equipos. Desde la actividad defensiva y controlando el rebote, España jugó sus mejores minutos (y casi los mejores minutos de cualquier equipo en el torneo). No hubo espacio para botes sin sentido, ni para malos tiros sino para una gran ocupación de los espacios, generosidad en el pase y un acierto en el lanzamiento que se fue consolidando según aumentaba la diferencia en el marcador. Cuando la cabeza está liberada y el marcador ayuda, la efectividad es más fácil de encontrar.

Una mención especial para Ricky Rubio porque ha demostrado madurez para salir de un momento complicado y por encima de todo por la manera en que lo ha hecho, con arrojo y recordando cuales son las virtudes que debe aportar al equipo. Un guiño también a Scariolo por su confianza intacta en el base catalán después de las dos primeras derrotas. El técnico italiano no ha realizado grandes cambios en sus rotaciones desde el comienzo del torneo pero ha identificado muy bien cuales son los aspectos de mejora que precisaba el equipo. En defensa, ha exigido más agresividad y riesgo a su línea exterior y en ataque, además de una mayor velocidad, y en ataque combina los movimientos para Pau Gasol en el poste bajo con otras acciones que ayuden a que otros jugadores se puedan “meter” en los encuentros.

El próximo y decisivo duelo contra Argentina será una nueva prueba del equilibrio en el juego de España. A priori, la superioridad de Gasol sobre los pívots argentinos es enorme y obligará a que el pívot de los Spurs esté bien “alimentado” pero sería bueno no convertir esta necesidad en una obsesión y confirmar que, con el paso de los días, España está sumando jugadores a la causa. Está por ver cómo afrontan los argentinos su partido, una vez clasificados para cuartos y con mucho desgaste en las piernas de jugadores importantes. Su duelo contra Brasil fue una demostración de carácter y raza pero también dejó ver ciertas debilidades defensivas que hacen pensar que España es muy superior al combinado albiceleste. Si se confirman los pronósticos, España será segunda y jugará contra el tercero del otro grupo (conviene recordarlo) antes que un hipotético duelo en semifinales contra Estados Unidos. No hay espacio para cambalaches esta vez y las dos primeras derrotas tendrían su “premio” pero mejor pensar en ganar a Argentina y luego ya veremos..

España y el cántaro

Lunes, 8 Agosto 2016

Muchos componentes del equipo español se habían encargado de anunciar que el equipo llegaba corto de forma a la cita olímpica. Las dificultades en las semanas previas en forma de lesiones y ausencias puntuales de jugadores y, sobre todo, el hecho de no contar con Gasol hasta las dos últimas semanas habían determinado la preparación para la cita olímpica.

Una de las virtudes del ciclo Scariolo ha sido evolucionar al equipo durante las competiciones identificando aspectos de mejora cuando aún había tiempo y margen para optar a todos los objetivos. En Brasil, la capacidad de lectura del técnico italiano y sus ayudantes volverán a afrontar otro reto después de la primera derrota ante Croacia.

Más allá de la sorpresa del resultado, me ha llamado la atención que España haya dejado escapar el encuentro después de dominar con autoridad durante la mayor parte del mismo. La táctica croata de flotar descaradamente a Ricky Rubio y dedicar a su hombre a ayudar permanentemente en situaciones interiores afectó mentalmente al base de los Wolves pero no tuvo grandes efectos prácticos porque España jugó buenas situaciones de pase dentro-fuera y porque aceleró la puesta en escena de un Sergio Rodríguez que tuvo momentos brillantísimos. A los mandos del “Chacho” y con Gasol y Mirotic muy acertados, España parecía que no tendría problemas para llevarse el partido porque su actividad defensiva bastaba para que los croatas, muy dependientes de Bogdanovic, no parecieran inquietar demasiado.

Si España no sentenció el encuentro se debió a que muchos jugadores no acabaron de engancharse al partido. Rudy Fernández aportó mucho en defensa pero se mostró bastante dubitativo y poco participativo en ataque, Claver no encontró su sitio (creo que jugando de cuatro aportaría más)  y Navarro y Rubio tampoco encontraron el aro en ningún momento. Veremos si Scariolo revisa una rotación muy anunciada desde la preparación y da más espacio a Abrines y Calderón, inéditos contra Croacia.

No hay que desmerecer a Croacia, un equipo justo de talento pero con más corazón que otros grupos recientes y bien dirigidos por Petrovic. Además de “despreciar” a Rubio supo jugar situaciones contra elementos débiles de nuestra defensa e insistió a sus jugadores en la importancia del rebote en ataque para evitar que España jugara situaciones rápidas. Las mayores costuras de nuestra selección actualmente se ven en el juego en media pista. Si España no juega en transición es más previsible porque muchos jugadores (Llull, Rudy, Ricky) encuentran más problemas para aportar. Asumiendo que en ataque los ajustes irán llegando poco a poco, España debe engancharse a su trabajo defensivo para ir consiguiendo victorias. En este aspecto será básico que Gasol deje a un lado cierta pasividad y que, como se logró durante muchos minutos contra los croatas, los jugadores exteriores limiten la circulación fluida del balón. La mejora en ataque vendrá desde el trabajo en defensa y rebote.

El próximo partido contra Brasil será otro reto complicado, los brasileños perdieron con Lituania pero su segunda parte les reforzará para próximos eventos. En esos 20 minutos avisaron de lo que nos espera, dureza defensiva al límite, agresividad en el rebote de ataque y cierta anarquía ofensiva que es el terreno donde mejor se desenvuelven varios de sus jugadores. España tiene argumentos de sobra para enfrentar las virtudes de Brasil pero necesita ser más constante en su intensidad defensiva y encontrar recursos ofensivos para los minutos en los que Gasol no esté en pista.

Y sigue sin romperse

Martes, 15 Septiembre 2015

Probablemente este partido de cuartos de final contra Grecia ha sido el mejor termómetro para reconocer la verdadera entidad de la selección española. Los 40 minutos, resueltos con una meritoria victoria, han servido para identificar las virtudes y carencias de un grupo mermado que, ha alimentado dudas y reforzado ideas por igual, según ha avanzado el campeonato. Presa de todas sus experiencias pasadas, esta es una nueva España, más imprevisible, menos sólida pero con un importante gen competitivo que le ha hecho adaptarse y superar momentos de dificultad para derrotar al equipo que mejor baloncesto había realizado hasta este momento en el Eurobasket.

Gasol y punto. España ha construido sus mejores minutos a partir del temor que Pau Gasol ha despertado en los griegos. En los primeros ataques ha sabido distribuir el balón para sus compañeros y paulatinamente ha reconocido las opciones donde superaba claramente a sus defensores. Dentro de su extraordinaria actuación, pondero de manera especial cómo ha mantenido a España en el partido en esos minutos del tercer periodo donde los griegos han campado a sus anchas ante la frágil y pasiva defensa española. Ha sido en esos instantes donde Gasol ha mandado un mensaje de atrevimiento a unos compañeros presos de las dudas e incapaces de adaptarse al nivel de velocidad y dureza con el que ha salido Grecia tras el descanso. Gasol, que siempre ha tenido un impacto descomunal en las competiciones internacionales, está escribiendo en este Campeonato de Europa una página extraordinaria por su liderazgo, su acierto y su impacto en un grupo muy necesitado de faros.

Bajo la influencia de Gasol, España ha superado su peor momento del partido y varios detalles han terminado por resultar decisivos en los últimos minutos. Víctor Claver ha tenido un papel fundamental porque esta selección acusa falta de físico en determinados momentos, ocupa poco espacio en defensa y sufre en el rebote defensivo. Claver aporta lo que se intuía que podía aportar en el momento que menos se esperaba que lo hiciera. Mérito suyo, sin duda, por estar preparado para tener influencia en el juego después de parecer condenado al ostracismo, y mérito de Sergio Scariolo por encontrar una solución a un factor que había resultado evidente durante muchos minutos de la competición. Con Claver limitando al espectacular Antetokoumpo y una mayor actividad de los jugadores más alejados del balón en la defensa de las situaciones de “pick and roll”, España ha ofrecido minutos de gran calidad defensiva. El último minuto, donde España ha puesto en peligro la victoria, es otro síntoma de la versión actual de la selección, que muestra tanto facilidad para adaptarse al nivel que requieren los rivales, como cierta falta de aplomo y seguridad en determinados momentos.

Francia será el siguiente reto de la selección. Físicamente, el mejor equipo del campeonato, por lo que alcanza niveles defensivos difíciles de contrarrestar. A su favor, jugar en casa y recientes victorias contra España en competiciones relevantes. En absoluto invencibles, eso sí, a pesar de que sus jugadores importantes llegarán más frescos al encuentro. Asumiendo que contamos con el factor Gasol, gran parte del partido se decidirá en el duelo entre Parker-De Colo frente a los “Sergios” y en el control del rebote.

Piernas y mano…

Sbado, 5 Septiembre 2015

Ya es difícil adaptarse a que dos favoritas al título se encuentren en la primera jornada como para no sorprenderse de la extraordinaria intensidad con la que han disputado el encuentro España y Serbia. No diré que ha sido un partido bueno porque ha faltado claridad y acierto para poder calificarlo así,  pero sí  un duelo bastante atractivo por el ritmo y dureza que han tratado de imponer ambos equipos. Al final, la victoria Serbia se explica porque en un momento determinado, dentro de esta intensidad tremenda, ha sido capaz de subir un punto más su nivel de actividad y acierto.

No me alinearé con los que utilizan esta derrota como un presagio de un futuro desastre sino con los que  intentan buscar cuales son los límites de nuestro equipo y tratan de entender cómo puede crecer un grupo con un núcleo de jugadores  importantes con bastante experiencia en la selección pero obligados a enfrentarse a un entorno diferente con la confianza algo más mermada.

Los bases.  Los extraordinarios Sergio Llull y Sergio Rodríguez afrontan por primera vez la responsabilidad de dirigir en roles preferentes el juego de España. No seré yo quién desconfíe de la pareja de bases que ha dirigido al equipo que mejor ha jugado en Europa en los últimos años. España está en buenos manos pero hasta ahora, ni en la preparación, ni este primer encuentro del Eurobasket, los “Sergios” han dado la sensación de encontrarse cómodos. Scariolo opta por combinarles en pista de inicio y no como un recurso exclusivo para los momentos decisivos. Hay dos aspectos básicos de progreso en manos de ambos jugadores. El primero de ellos obedece a su relación en el juego con Pau Gasol y el segundo a que los jugadores destinados a abrir el campo con su eficacia en el tiro sean una real amenaza. Contra Serbia, Gasol ha estado desconectado del juego demasiados minutos y nuestros bases han echado en falta acierto de los tiradores para facilitarles más espacio cuando atacan la canasta.

La rotación. Tengo la sensación de que en un momento determinado del encuentro  nos han faltado piernas. Acertarán también los que rebatan este argumento señalando la reacción de España en el último cuarto pero  esa defensa tan blandita que ha permitido demasiadas canastas fáciles de Serbia no solo parecía deberse a falta de concentración sino a cierta falta de aire. Más allá del quinteto LLull, Rodríguez, Rudy, Mirotic y Gasol, sólo Reyes y Ribas (soberbios) parecen formar parte de la rotación de España y el partido no ha ayudado a aventurar que alguien más esté listo para partidos de este nivel.

El tiro. Es difícil ganar un partido del máximo nivel concediendo muchas canastas fáciles y con un porcentaje tan bajo de lanzamiento de tres puntos. Más allá del desacierto puntual, me preocupa que es un aspecto en el que nuestro baloncesto (sobre todo el que viene) manifiesta una preocupante involución.

La táctica.  Serbia ha ido  un punto por delante durante casi todo el partido. Ha frenado el arranque español poniendo dos bases en pista para ajustarse a la presencia simultánea de los “Sergios”, no le ha importado desgastar a Kuzmic con faltas frente a Gasol en los primeros minutos que ayudaron a desconectar del juego al pívot catalán. Por último, los serbios han identificado cada debilidad defensiva de España a la perfección, reforzando la apuesta de Djordjevic de quintetos atípicos destinados precisamente a ese fin.

Reforzarse. El campeonato es largo, el grupo es complicado y los presumibles cruces no tanto pero lo mejor que puede hacer España es intentar crecer en todos aquellos aspectos que el partido frente a Serbia ha identificado como mejorables; un plan más definido y constante en ataque; una mejor circulación de balón que ayude a encontrar tiros con algo más de tiempo que ayuden a subir el  porcentaje y, por lo tanto, confianza y una defensa más sólida que evite canastas fáciles y proporcione puntos de alto porcentaje que no lleven a que los partidos se decidan exclusivamente por el factor acierto en el tiro de larga distancia.

Queda mucho, varias selecciones tienen gran nivel, también España, por supuesto.

Un paisaje distinto

Martes, 11 Agosto 2015

Bélgica, Polonia, Macedonia, Venezuela, República Checa. Sin duda, no podemos hablar de unos partidos de preparación del todo exigentes para nuestra selección. Bien es cierto que la preparación es simplemente eso, ir afinando la puesta a punto física de los jugadores (sobre todo de aquellos que llevan bastante tiempo sin competir) y  aventurar posibles respuestas a las diferentes demandas que surgirán durante el Eurobasket. Probablemente, rivales de mayor entidad y entornos menos cómodos ayudarían algo más para conseguir estos objetivos pero tampoco debemos engañarnos y otorgar mayor importancia a este hecho.

He de reconocer que el próximo campeonato de Europa es el más atractivo que recuerdo desde hace bastante tiempo. Su condición de “preolímpico”  y el buen nivel de selecciones como Francia, Serbia y Grecia en el pasado campeonato del Mundo dotan a esta cita de un aroma distinto a recientes citas continentales que se afrontaban, desde nuestro prisma, pensando en qué selección podría estar cerca del nivel de España.

El panorama ha cambiado bastante. España es una candidata más, tan candidata como cualquiera, pero no para mirar por encima del hombro a otras selecciones. Además, el equipo afronta situaciones novedosas que originan nuevos retos pero también algún interrogante adicional con el que no solíamos acudir a eventos de este tipo. Muchos jugadores con experiencia pero roles distintos, incorporaciones de impacto y curiosidad por ver qué modelo de juego logra encajar todo el talento del grupo.

Me parece relevante que en la inmensa mayoría de las declaraciones escuchadas hasta el momento, se repita de manera constante la palabra “humildad”. Es un buen punto de partida, sin duda, y una velada autocrítica hacia determinadas actitudes, seguramente inconscientes, que invadieron el colectivo y su entorno en eventos anteriores. Desde la actitud adecuada, España necesitará conjugar un alto ritmo de juego que beneficia a los “Sergios” y Rudy Fernández (los tres jugadores exteriores probables en los momentos decisivos del partido) con la influencia que debe ejercer Pau Gasol en el ataque español. A diferencia del Real Madrid donde a los interiores se les pone en juego a través de bloqueos, Gasol necesita producir recibiendo de espaldas por lo que se impone equilibrio  para que los exteriores no abusen de intentar generar ventajas siempre y  paciencia para aprovechar la atención que recibe Gasol en situaciones cercanas.

Y en estas, Mirotic. La “aparición” de Nikola Mirotic tiene un impacto en el fondo y forma de España. La convivencia de los hermanos Gasol en cancha y su complemento con Ibaka significaba una cierta (y bendita) anomalía respecto a la tendencia actual del juego que identifica en la posición de “cuatro” a tipos rápidos con capacidad para abrir el campo a través de su lanzamiento exterior. Mirotic y su versatilidad harán de España un equipo distinto, probablemente menos previsible en ataque pero con mayor capacidad para anotar en situaciones rápidas aunque también concederá más canastas “fáciles”.

Un reto bonito el que afronta Scariolo, intentar arrebatar a la mejor Francia ¿de siempre?  el título en su país y con una selección con la misma esencia pero aires novedosos y atractivos.  Los “Sergios” a los mandos, el debut de Mirotic y el esperadísimo paso delante de jugadores que vienen empujando desde hace algún tiempo. Y si no empujan estos, siempre estará Felipe Reyes.

Scariolo y los retos pendientes

Viernes, 8 Mayo 2015

Bueno, pues ya tenemos seleccionador. Sergio Scariolo será el encargado de dirigir al combinado español en su camino para disputar los Juegos Olímpicos a través, esperemos, del próximo Europeo que se celebrará este verano. La elección del técnico italiano no puede considerarse una sorpresa a tenor de las particularísimas limitaciones que rodean a la designación del seleccionador. Por tanto, la pregunta que nos debemos hacer, ya que el abanico de candidatos estaba restringido, es si Scariolo era la mejor opción posible de las disponibles y la respuesta es que hay argumentos bastante sólidos para pensar que, por lo menos, era tan buena como otras que se pudieran presentar.

La Federación Española de  Baloncesto ha optado por un  técnico que demostró entender a un grupo peculiar y supo sacar, en muchas ocasiones, un gran rendimiento a todo el potencial del que disponía. La delicada situación que se originó tras el fiasco del último Mundial obligaba a una reflexión respecto a cómo afrontar los siguientes pasos. Una alternativa era apostar por una cara nueva, alejada para lo bueno y para lo malo de la inercia de la FEB y que pudiera aportar nuevas ideas y revitalizar a un grupo cuyo núcleo duro cuenta  con muchos partidos internacionales a sus espaldas. Particularmente, esta idea me parecía atractiva. Esta opción se limitó desde el momento en que no ha existido ninguna voluntad por parte de nadie de cambiar la norma que impide a técnicos de la Liga Endesa que puedan ejercer su labor como seleccionadores (aunque en otras ocasiones, cuando interesó de verdad, se buscaron “recursos” para burlar la ley).

Por tanto, el pasado de Scariolo al frente de la selección y el aval de los jugadores parecen motivos suficientes para no calificar como ninguna locura su elección. A partir de aquí, a pesar del potencial de los nuestros, cabe pensar que la tarea del nuevo técnico no será sencilla con muchos retos por resolver.

Dos almas. La sensación que ha dado el equipo en las últimas citas ha sido de cierta inconsistencia en momentos trascendentales y de que la abundancia de recursos ha sido en muchas ocasiones una debilidad más que una virtud. Scariolo tiene el reto de conjugar un determinado estilo de juego que lidera el Real Madrid con el extraordinario juego interior que puede presentar España. Las características de los Llull, Rodríguez y Rudy Fernández hace pensar que esta selección tiene capacidad para ejecutar un juego más dinámico y agresivo. Esta opción debe compensarse con la capacidad e influencia en el juego de los hermanos Gasol, auténticos faros de este grupo.

¿Quién y cómo?. Resuelto el interrogante del capitán,  queda resolver el dilema de los tripulantes. Parece que la presencia de Scariolo y el reto de obtener un pasaporte para los Juegos Olímpicos ayudará a que los hermanos Gasol, Navarro, Reyes y compañía puedan prolongar su compromiso con España. Descartado, o casi, Ricky Rubio y con muchas dudas, Calderón, el dilema Ibaka-Mirotic parece resolverse en favor del segundo por los problemas físicos de Ibaka y porque Mirotic es un jugador con unas características a las que Scariolo ha sabido sacar partido habitualmente. Si se confirma su presencia, España contará con un “cuatro” que habilite espacios a los hermanos Gasol y que amenace desde posiciones exteriores aunque perderá la capacidad intimidatoria de Ibaka. Indudablemente, la primera presencia de Mirotic con la selección absoluta generaría una gran expectación.

La transición pendiente. Es evidente que se ha echado de menos en los últimos campeonatos algún paso adelante de “nuevos” jugadores. Estamos sin duda ante una asignatura pendiente que se debe resolver en este ciclo. Una cosa es que no debamos de jubilar antes de tiempo a tipos que están rayando a un nivel excepcional y otra que no aparezcan jugadores que puedan asentarse en un rol sólido en el grupo. Scariolo deberá empezar a resolver si jugadores como Llull (en otro rol), Claver, Suárez, Pau Ribas, Abrines, Dani Díez o Guillermo Hernangómez están listos para empezar a ser jugadores útiles en este equipo y, amparados en el paraguas de los Gasol, Rodríguez, Rudy, Navarro y compañía, acumular experiencias para liderar a España en el futuro. Hace falta que España (y me refiero al equipo y todo lo que le rodea) abra sus ventanas y deje entrar nuevos aires y nuevas ilusiones que se llenen de la confianza del grupo y que le quiten un pelín de soberbia.

La Banda de Mike

Jueves, 24 Enero 2013

La Banda de Mike viste color púrpura y oro y desafina una de cada dos noches en distintas ciudades americanas. Aún llevan puesto el nombre de los Lakers en su camiseta pero algunos recordamos que aquello era otra cosa.

La decepcionante temporada de Los Ángeles Lakers no deja de ser noticia. Lo preocupante ya no es que cada vez estén más lejos de los puestos de Play Offs sino que su juego no evidencia síntomas de ningún progreso, más bien de todo lo contrario. No es un problema de piernas, de físico ni de talento, sino de actitud. Los jugadores ni están ni se les espera, ni creen ni quieren creer en lo que les propone Mike D´Antoni y de esta manera predecir una mejora a corto plazo parece una aventura demasiado arriesgada.

D´Antoni. Hombre, parece que bien, bien,  no lo está haciendo. Da la sensación que desde que se hizo cargo del equipo nunca creyó que con estos jugadores pudiera jugar el baloncesto que a él le gusta. Se le puede acusar de rigidez en su método y de no haber creado una defensa colectiva sólida (enorme reto con las carencias estructurales del equipo en este sentido). Es verdad, no ha mejorado en nada al equipo de Mike Brown que, por lo menos daba la sensación de estar más predispuesto en defensa. El peor enemigo del entrenador son las dudas. Estoy casi convencido que D´Antoni siempre ha pensado que para su baloncesto la convivencia de Gasol y Howard le restaba velocidad y amenaza en más espacios del campo. Tiene todo el derecho del mundo a pensarlo pero ha dudado de su apuesta y por el camino ha generado heridas casi irreparables con jugadores como el español. D´Antoni es un técnico muy identificable con un método, algo que debían saber quienes le contrataron, pero nadie ha puesto más en cuestión sus ideas que él mismo. La duda es un elemento imprescindible para desarrollarse en cualquier ámbito profesional pero deben terminarse una vez se cierra la puerta del despacho. La decisión de empezar con Pau Gasol en el banquillo (que no es tan grave señores) parece ese grito ahogado de “voy a perder con mis ideas”, hasta llegar a esta decisión muchas cosas se han podrido en los Lakers.

Gasol y el debate.  Es curioso todo lo que se escucha y lee en torno al jugador español. Hace mucho tiempo que el gris desapareció de la escala de colores cuando se habla del mayor de los Gasol. Estamos en un punto dónde si dices que está jugando mal te cuestionan y te acusan de dudar de él y no valorar su trayectoria. Por otro lado si argumentas que los espacios que ocupa no le permiten desarrollar su mejor rendimiento parece que intentas excusarle y atribuir todos sus males a su técnico. Pelín cansino todo. Pues bien, Gasol no está jugando nada bien. Físicamente no se le aprecia en las mejores condiciones y se ha encontrado con un entrenador que le demanda en la posición de “cuatro” cuando su físico le reduce cada vez más al “cinco”. Aunque siempre ha exhibido una mentalidad privilegiada, es lógico que se vea afectado por todo lo que le rodea a él y al equipo. Lo cierto es que su falta de energía en defensa y ataque no es más llamativa que la de la mayoría de sus compañeros pero eso no es un impedimento para que se puede mencionar. Hay tres decisiones que ayudarían a pensar que Pau Gasol aún puede demostrar su mejor baloncesto en la NBA. Su traspaso a otro equipo, el traspaso de Howard o el despido de Mike D´Antoni.