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“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Dos de Euroliga

Jueves, 23 Marzo 2017

Ayer jugaron Real Madrid y Barcelona,  Bartzokas volvió a exhibir ese estado de nerviosismo que le acompaña desde que las derrotas abundan en el equipo azulgrana, Rice demostró su clase y su pasotismo a partes iguales y el Real Madrid certificó tanto la ventaja de campo en los Play Offs de cuartos de final como que no está en un momento fluido de juego.

Pero hoy los titulares no los merecen Real Madrid y Barcelona sino dos equipos que asegurarán un equipo más, al menos, en la próxima Euroliga y que se disputarán un título europeo al que optan después de un camino durísimo.

La trayectoria de Valencia Basket y Unicaja de Málaga en la Eurocup define, en parte,  el momento por el que atraviesan ambas entidades. Creo que en el club valenciano y en su técnico, Pedro Martínez, en particular, quedó un sabor amargo de la pasada edición de la Eurocup y este año han afrontado la competición más mentalizados y conscientes de que su excelente nivel de juego les daba una oportunidad de optar a un título de prestigio. Su regularidad les ha hecho valedores de la ventaja campo que han sabido explotar frente a equipazos como Khimki y Hapoel a los que ha enfrentado con jugadores importantes de baja por lesión.

Hay muchos detalles en el juego que reflejan lo bien trabajado que está Valencia Basket. Su manera de defender el “pick and roll” tiene pocos rivales en Europa, la ocupación de espacios y el equilibrio entre el juego interior y exterior hablan de la riqueza táctica de un colectivo que huye de la “dictadura del pick and roll” a la que cada vez se reduce más el juego de muchos equipos. Sería injusto no mencionar el crecimiento en el carácter competitivo de un jugador diferente como Bojan Dubljevic pero creo que los jugadores que mejor representan el espíritu de Valencia Basket son Fernando San Emeterio, Rafa Martínez y Pierre Oriola. Los dos primeros ejemplifican el compromiso, la sapiencia y la oportunidad para aparecer en momentos decisivos de los partidos. Dos tipos con trayectorias ejemplares a los que quizás no damos demasiado bola porque andamos demasiado pendientes de nuestros “americanos” o los referentes nacionales de Real Madrid y Barcelona. Oriola, sobre el ya he escrito en alguna otra ocasión, es un jugador que transmite ambición, solidaridad y hambre por defender un sitio en la élite ganado a base de mucho curro.

Unicaja será sin duda un rival complicado para Valencia Basket. Los de Joan Plaza llegarán con mucha confianza después de superar dos eliminatorias con el factor cancha en contra. Hasta esta fecha, la temporada de Unicaja está llena de altibajos quizás determinados por la propia personalidad de muchos de sus jugadores, talentosos pero poco estables, en muchos casos. Unicaja me dejó algo frío en la Copa de Vitoria, creo que tenían una gran oportunidad de derrotar al Barcelona en Cuartos pero se vinieron demasiado pronto abajo en cuanto los catalanes consiguieron ponerse por delante. Ese punto de espíritu competitivo que les faltó en Vitoria sí que lo han demostrado en Europa donde su nivel defensivo de los últimos partidos ha sido sencillamente espectacular.

La sensación es que Joan Plaza empezó la temporada buscando un ritmo de juego más alto pero que el equipo muestra más solidez cuando el partido camina a menos posesiones y al juego en media pista. El ritmo de juego y el rebote serán probablemente los aspectos que determinen el ganador de la Eurocup, hasta su desenlace, sólo queda por felicitar a ambas plantillas y prepararnos para unos partidos dignos de los mejores de la Euroliga.

LLull y Don Pablo Laso

Lunes, 20 Febrero 2017

El trayecto entre Vitoria y Madrid en coche está en el límite de lo que aún se puede considerar un viaje llevadero. Si se realiza después de asistir a una edición como la que se ha celebrado de esta Copa del Rey, el recorrido todavía se lleva mejor por la cantidad de momentos  excepcionales que ha dejado el evento.

Comentaba antes de la Copa que llegará un momento en que esta competición no pueda dar cobijo a determinados males que acechan y ya están presentes en nuestro baloncesto, pero no es el día hoy para profundizar en la situación de las categorías de formación, en el futuro papel del jugador español, en el efecto perverso de los cupos o en que roten más los entrenadores de ACB que los de la Minicopa.

Hoy es momento para presumir de algunos partidazos vistos, dignos de Final Four de Euroliga, de un excepcional ambiente en las gradas y del gustazo que representa contar, todavía, con algunos jugadores legendarios y con técnicos de primerísimo nivel obligados a exprimirse al máximo para superar a sus rivales.

Un equipo legendario. El Real Madrid era el máximo favorito y cumplió los pronósticos. Los de Pablo Laso superaron un primer partido durísimo y dieron lo mejor de sí en la Semifinal y en la Final. Baskonia y Valencia obligaron a sacar lo mejor del actual líder de la Euroliga. La Copa ha confirmado el gustazo que supone contar con un talento como Randolph, el momento de incertidumbre que vive la carrera de Rudy Fernández y el liderazgo de Sergi Llull. El jugador balear es el icono de la Liga Endesa en este momento. LLull representa un carácter diferencial en este juego que tiene su máxima expresión en los momentos decisivos de los partidos donde su figura parece agrandarse.

En Vitoria también ha dejado momentos excepcionales Luka Doncic. El esloveno se lleva de este cita la enorme sensación de sentirse capaz de dominar en su casa a uno de los mejores equipos de Europa, Baskonia, y algunos deberes técnicos y tácticos (fundamentalmente el uso y la pérdida del bote) que le acentuó Valencia Basket.  Lejos de significar un problema, estos aspectos serán retos que ayudarán a un jugador con la mentalidad de Doncic a seguir creciendo.

No puedo hablar del Real Madrid sin dedicar unas palabras a Pablo Laso. El técnico vitoriano es uno de los responsables de los continuos ejercicios de fe de su equipo y un maestro en el manejo de los recursos de su plantilla. La manera de implicar a Taylor y conseguir que un tipo se “mate” sabiendo que apenas hará dos o tres tiros por partido o el buen uso de Carroll en la final son dos muescas más en las numerosísimas lecciones de gestión que lleva realizando Laso desde su llegada al club blanco. Sigo pensando que se le da poca bola a Laso, vale que en España maneja el segundo mayor presupuesto pero que nadie olvide que el Real Madrid domina la Euroliga cuando su inversión en plantilla no está entre las cuatro mayores de Europa. La historia del Real Madrid es Ferrándiz, Lolo Sainz y Don Pablo Laso, lástima que haya gente que todavía lo dude.

Algo más que un finalista. Valencia Basket decidió cambiar el signo de su Copa en el descanso del partido frente al Barcelona. En ese momento decidió pensar más en todas las virtudes que les han ganado el respeto del baloncesto. Pedro Martínez debe sentirse orgulloso de su obra y del carácter que ha inculcado a su grupo. El Real Madrid tuvo que ganar varias veces el partido a los valencianos. Cuando parecía que rompía el encuentro, Valencia siempre volvía. Un ejercicio de fe, determinación y calidad (qué buen uso del pase y los espacios) extraordinario que sólo el mejor equipo de nuestro baloncesto en muchos, muchos años logró superar.

Merecían Real Madrid y Valencia acaparar la mayoría de estas líneas. La temporada nos dará más ocasiones para reivindicar al maravilloso Morabanc Andorra, disfrutar con el juego de Baskonia y analizar la fiabilidad de sus jugadores en finales igualados. También habrá que vigilar la mentalidad del Unicaja de Joan Plaza, algo frío en su encuentro frente a Barcelona o ver en qué acaba este vía crucis del Barça, que transmite síntomas en el lenguaje gestual del colectivo, muy preocupantes.

Esperando la Supercopa

Viernes, 2 Octubre 2015

Confieso que no veía mucho sentido a esta competición cuando se fundó pero  el paso de los años ha logrado que la valore como un buen punto de partida para la temporada y una forma de intuir cuál puede ser el potencial de los equipos que participan. Los equipos aun están en fase de preparación y su rendimiento está muy condicionado por el momento físico de los jugadores y el necesario acoplamiento de las incorporaciones pero ninguno despreciará la opción de alzarse con un título nada fácil de conseguir por el gran nivel de los contendientes.

El Real Madrid parte con la ventaja de la confianza que le dan sus títulos recientes y porque ha dado continuidad a la mayoría de sus jugadores importantes. Parece que no dispondrá de  Rudy Fernández y Taylor pero cuenta con suficientes recursos para que se le considere favorito. Me interesa ver como Laso protege a Thompkins, un talentazo por otra parte, de ciertas debilidades defensivas y disfrutar del conocimiento del juego que exhibe el jovencísimo Doncic. La ausencia de Slaughter tiene miga porque Thompkins y Hernangomez tienen en la defensa su aspecto prioritario para mejorar. En este contexto, Ayón parte como imprescindible (poco se ha valorado su gran actuación en el segundo partido de la Copa Intercontinental).

No lo tendrán fácil los de Pablo Laso frente al Unicaja de Málaga. Los andaluces tienen argumentos para pensar que pueden derrotar al Real Madrid. Tengo curiosidad en observar como Joan Plaza utiliza al triángulo Díez, Suárez y Kuzminskas y en si Hendrix puede ser la referencia interior que buscaban. El verano generó la pregunta de si Unicaja había optado por una excesiva “revolución” en la configuración de su plantilla y en la Supercopa empezaremos a tener respuestas (pocas) sobre si los cambios han sido para mejor. Me mojo en este sentido, creo que el grupo actual tiene mayor potencial que el precedente pero presenta varios jugadores que tienen en la irregularidad su seña de identidad. Smith, Jackson y Nedovic, por ejemplo son tipos con gran talento pero con demasiada tendencia al error y a la falta de constancia en su rendimiento. Un reto para Joan Plaza, sin duda.

Herbalife Gran Canaria ha hecho un buen trabajo este verano. Es cierto que no continúan Bellas y Tavares, dos referentes en los últimos años pero ha “pescado” dos nacionales de buen nivel como Rabaseda y Aguilar  y ha vuelto a llamar a filas a un seguro de vida como Savané. Me generan más dudas los “gigantes” Omic y Galdikas pero tienen asegurada una buena dirección en la cancha con Oliver y Pangos y en el banquillo con la continuidad de Aíto García Reneses. A priori, por plantilla, no tengo dudas de que es un equipo de Copa del Rey y Play Offs aunque la pasada campaña dejó la sensación de ser un grupo poco sólido en defensa. Veremos si las incorporaciones dotan de algo más de carácter y agresividad a un equipo con talento.

El Barcelona Lassa ha vuelto a apostar por una revolución en su plantilla. Como todos los años por estas fechas, la plantilla parece ser deslumbrante y en los últimas temporadas desde la Supercopa han empezado a adivinarse pequeñas grietas en la construcción del equipo. La presencia de Lawal viene a cubrir cierto déficit atlético en el juego interior que fue muy evidente el pasado curso pero viene a anticipar un pequeño problema de roles. La experiencia indica que Tomic rinde mucho más en un papel de indiscutible y la trayectoria de Lawal también apunta a que sólo ha dado el máximo cuando se ha sentido indiscutible y ha tenido mucha continuidad en pista. En un rol 20/20 ¿serán los dos capaces de dar el máximo?. Algo parecido ocurre en posiciones exteriores, mucho talento y pocos minutos para los Abrines, Oleson, Navarro y un Pau Ribas muy reforzado después de su Eurobasket. El exceso de talento es una bendición casi siempre pero obliga a una buena gestión por parte de los técnicos y a jugadores con una mentalidad determinada. Dicho todo esto, si tuviera que señalar una única clave del rendimiento del Barcelona, indicaría su pareja de bases. En esta posición empezó a perder todos los partidos claves la temporada pasada y eso que, entonces Satoransky y Marcelinho y ahora el checo y Arroyo parecen parejas de primerísimo nivel pero lo cierto es que, en los momentos decisivos, no marcaron diferencias. Veremos ahora..

Planes de aquí y allá

Lunes, 8 Junio 2015

Divido mi atención entre las semifinales de la Liga Endesa y la Final de la NBA e intento fijarme en cómo encajan los entrenadores el resultado de los primeros partidos de cada evento. Ha sido un fin de semana muy interesante en este sentido  por los distintos recursos y tácticas empleadas para intentar alterar los rumbos previstos de cada duelo e incomodar las prestaciones de los distintos favoritos.

Valencia Basket tuvo el premio a su valentía. Lejos de apostar exclusivamente a reducir el arsenal ofensivo del Real Madrid, se ha atrevido a retar a los blancos a un duelo de acierto. El paso adelante de jugadores como Vives o Dedovic y la incapacidad de los jugadores interiores del Real Madrid para defender cerca del aro a Dubljevic resultaron decisivos además de un par de detalles tácticos muy significativos en la defensa valenciana. Los de Carlos Durán intentan negar las canastas fáciles del equipo de Laso aún a costa de conceder lanzamientos exteriores que ponen a prueba la tendencia al “desequilibrio” del campeón de Europa. El culmen de esta idea llegó cuando el Real Madrid se puso por delante después  una gran remontada. En ese momento, Durán utilizó una defensa zonal que revitalizó mentalmente a su equipo y desesperó a los blancos, casi sorprendidos de que pudieran encontrar opciones de tiro tan cómodas en momentos decisivos. La mentalidad de Valencia Basket es digna de admirar así como su valentía. Las bajas no han mermado la confianza de un equipo que ha aprovechado las ausencias para definir más los roles y dar aire a jugadores muy necesitados de confianza.

Más difícil que Valencia Basket lo tiene Unicaja de Málaga frente al Barcelona. Los de Joan Plaza llevan semanas avisando de que están lejos de su mejor juego. Cuesta encontrar en el equipo andaluz señal alguna del equipo que lideró la competición durante muchas semanas. Su defensa no es tan sólida y en ataque hay demasiado “Juan Palomo”. Por si fuera poco, se están encontrando con un Barcelona a un nivel de intensidad impresionante y con varios de sus jugadores en el mejor momento del año. Se merece Unicaja un buen final de Liga delante de su afición y seguro que el aliento de los suyos ayudará mentalmente al grupo pero, en estos momentos, cuesta pensar que la serie pueda volver a Barcelona.

“Cruzo el charco” para ver cómo resuelve David Blatt la evidente inferioridad de recursos de sus Cavaliers frente a los Warriors. Blatt no me decepciona y vuelve a demostrar que es un técnico que prepara muy bien las eliminatorias y los partidos decisivos. Respecto al primer partido, Blatt  ordena a su equipo reducir el ritmo de juego para evitar que los Curry, Thompson y compañía jueguen a campo abierto. No hay duda de que el plan de los Cavaliers incomoda a los Warriors que, por su parte, no tienen problema en evitar que Lebron James anote siempre que cada canasta sea un camino de espinas que vaya limitando su fuelle y llegue a los finales de los partidos muy desgastado. Blatt ha apostado por la prudencia y por achicar agua primero y remar después. Eso explica la ausencia de Mozgov en los momentos decisivos del encuentro en detrimento de un Thompson más dotado para poder cambiar en la defensa de los bloqueos directos. La Final de la NBA es un reto mayúsculo para estos Cavaliers y para su líder Lebron James. De momento, la lectura que están haciendo de su situación es perfecta y, la ausencia de sus tres titulares, parece pesar más en las piernas y muñecas de sus rivales que en ellos mismos. Por lógica, el talento debería decantar la final del lado del mejor equipo del curso, los Warriors. Como en muchas ocasiones, el tercer partido será muy importante en la resolución de la eliminatoria.

Un par de gallegos

Lunes, 6 Octubre 2014

Conozco a José Ángel Antelo desde que aterrizó siendo un pre-adolescente en la cantera del Real Madrid. Siempre destacó por su capacidad para anotar y capturar rebotes pero su relación con el juego no era buena, acostumbraba a tomar malas decisiones, abusaba en sus lanzamientos y no se esforzaba demasiado en defensa donde consideraba que  le bastaba con aprovechar su envergadura. Bueno, no daré más rodeos, me parecía un buen jugador pero un tipo bastante egoísta, más pendiente de sus números que de su equipo.

Aun así, siempre pensé que sería un jugador importante en la ACB porque los puntos se cotizan y el jugador gallego ve el aro con mucha facilidad. Antelo es uno de los jugadores a seguir en la temporada recién comenzada. La grave lesión que sufrió en la pasada temporada no parece haberle mermado y su madurez puede ser uno de los puntos sobre los que se apoye la confirmación del UCAM Murcia como uno de esos equipos que puede estar peleando por una de las plazas de la Copa del Rey. Su consolidación como uno de los mejores “cuatros” de la competición no sólo significaría una buena noticia para su club sino para todo el baloncesto español, necesitado de nuevos estímulos especialmente en posiciones interiores. Me alegra que Antelo haya sido constante para seguir trabajando y lograr consolidarse como un jugador importante en la Liga Endesa, es más, reconozco que en categorías inferiores no me daba el perfil de un chico que pudiera asimilar no cumplir con las expectativas de manera inmediata y se “perdería” en un jugador más que, con el potencial para destacar al máximo nivel, cubriría una digna carrera en las ligas LEB. Su caso es una buena lección para muchos jóvenes que creen que la única vía del éxito es formar parte de una plantilla ACB lo más pronto posible sin atender a otros factores determinantes en su desarrollo.

Si Antelo es uno de los “cuatros” a seguir, Fran Vázquez es uno de los factores claves que determinarán el rendimiento de Unicaja en la temporada. Sus reiteradas ausencias de la selección española han apartado del foco mediático a un jugador que, cuando está implicado y se siente importante, es un factor diferencial. Lo fue por momentos en un equipo como el Barcelona (que le pregunten a Messina) y lo es en el club andaluz donde está siendo muy bien dirigido por Joan Plaza. La renovación del técnico catalán por parte de Unicaja es una buena maniobra en fondo y forma. Plaza ha dotado de solidez a un proyecto algo a la deriva cuando llegó a sus manos y los gestores del club andaluz lo han reconocido prolongando su contrato antes del primer partido oficial, simbolizando una confianza que ya agradecerían en otros lares.

Gestas y Gestos

Viernes, 13 Junio 2014

La coincidencia con las Finales de la NBA (qué maravilla los Spurs) y el habitual poco tacto en la difusión y promoción del producto, no deben hacernos caer en la injusticia de no valorar en su justa medida las semifinales de la Liga Endesa. Los dos emparejamientos han tenido (y lo que queda) momentos muy interesantes, propuestas tácticas brillantes, acciones de gran talento y, por encima de todo, un grado de competitividad muy gratificante.

La Final Four a cuestas. Tengo la sensación de que Real Madrid y Barcelona no han borrado de sus cabezas las heridas que dejó la Final Four de Milán. Vaya por delante que los blancos ya están clasificados para la Final, que su serie contra Unicaja ha sido muy exigente y que se presentan como máximos favoritos al título sea cual sea el rival. Dicho esto, la sensación que queda es que el equipo tiene menos confianza en aquellos aspectos del juego en los que había mostrado un salto cualitativo la presente temporada, su trabajo defensivo y el rebote. Este Real Madrid recuerda mucho más al de la primera temporada de Pablo Laso que al de los primeros meses del presente curso. Aquel Real Madrid ya era un gran equipo pero era mucho más vulnerable e inestable que el conjunto que nos ha maravillado durante muchos meses.

La semifinal Real Madrid-Unicaja ha tenido momentos extraordinarios propiciados por la valiente propuesta de Joan Plaza. El técnico catalán acostumbraba a plantear los partidos frente al Real Madrid llevando el partido a un ritmo lento, de posesiones largas que intentaba evitar que los blancos entrarán en “combustión”. La novedad de esta serie ha venido porque Unicaja ha jugado asumiendo muchos riesgos, con un ritmo altísimo de juego y trabajando distintos tipos de defensas con el fin de hacer pensar más de la cuenta al conjunto de Pablo Laso (cuántas pistas ha dado Maccabi). Lo cierto es que el tres a uno final con el que ha resuelto la eliminatoria el Real Madrid suena demasiado contundente para lo igualada que ha estado una serie que debe significar el primer paso de un proyecto que tiene buena pinta como es el malagueño dirigido por Joan Plaza.

Si bajamos al terreno de los nombres, la semifinal ha vuelto a poner en cuestión el momento de forma y, sobre todo, de confianza de Mirotic y la maravillosa longevidad de Felipe Reyes. Por Unicaja, además de la madurez de Jayson Granger me quedo con la aportación de dos jugadores que han mostrado sus condiciones en un momento de máxima trascendencia. Fran Vázquez ha dominado a todos sus rivales del Real Madrid y ha tenido una enorme influencia en que su equipo compitiera cada segundo de los partidos. Carlos Suárez es una gran noticia para Unicaja y para el baloncesto español en general. Durante todo el año ha sido probablemente el jugador más utilizado por Joan Plaza y eso es suficiente aval para ilustrar la importancia de su trabajo en defensa y rebote, la mayor confianza en su lanzamiento exterior, su estabilidad para limitar sus errores y su versatilidad para  generar ventajas desde la posición de “cuatro”.

Fe, trabajo y el aliento del rival. Que Valencia haya llevado su eliminatoria frente al Barcelona a un quinto partido es una gesta extraordinaria, digna de un grupo de jugadores y técnicos que se merecen cualquier premio que les llegue. El equipo ha llegado justo físicamente, con muchos problemas de lesiones y cierta falta de fluidez en su juego. La semifinal pintaba a que iba a terminarse en tres partidos pero Valencia decidió dignificar su temporada y no dejarse ir cuando tenía todo perdido. A partir de ese momento, el Barcelona puso también mucho de su parte. Algo parece haberse roto en Barcelona y tiene pinta de que en el quinto partido en La Fonteta se jugará algo más que la clasificación para la Final. El equipo transmite dudas y ya ni siquiera puede agarrarse a la pareja Huertas-Tomic. Navarro lo intenta pero está muy penalizado por lo obligado que está en defensa con los  exteriores valencianos. Demasiados jugadores  azulgranas aparecen con una interrogación debajo de su número por lo incierto de cual puede ser su rendimiento, o alguien da un paso adelante o Valencia no desaprovechará la oportunidad que tan brillantemente ha conseguido para ganar la serie ante su público.

El hombre de Laso

Viernes, 31 Enero 2014

Una de las claves del gran rendimiento del Real Madrid de Pablo Laso es que ha sido capaz de consolidar y dar continuidad a un núcleo de jugadores sobre los que asentar un proyecto que, como todos, necesita tener un núcleo de seguridad que vaya perfeccionando la idea con el paso del tiempo. Hablo de los Sergio Rodríguez, Rudy, Carroll, Mirotic y Felipe Reyes, inamovibles en su rol desde que el técnico vitoriano se hizo cargo del equipo. Intencionadamente no menciono a un jugador, Sergio Llull, porque  dentro de ellos, Llull es el proyecto en el que más se ha volcado Laso desde que llegó al Real Madrid y el jugador en el que ha demostrado tener más fe.

La realidad es que la confianza de Laso en Llull está más que justificada porque la actividad del balear encaja perfectamente con la propuesta de un Pablo Laso que, desde su llegada, apostó porque el internacional español pudiera ocupar el puesto de base. Lo cierto es que Llull es un base de 10 minutos, generalmente el primer cuarto, porque en el modelo de rotaciones de Laso, Llull suele compartir el tercer cuarto con Draper y los minutos decisivos con Sergio Rodríguez. Da la sensación de que Laso utiliza a los jugadores en el primer cuarto en el puesto donde ellos quieren jugar (Llull de base, Rudy de escolta) y se juega los partidos en el puesto donde considera que pueden generar más ventajas (esto es Llull de “dos” y Rudy de “tres”).

Entiendo la debilidad de Pablo Laso con Llull. Está aprendiendo a alternar ritmos y ya no sólo sabe jugar a “todo trapo”, aporta bastante en labores defensivas y cada vez es más sólido en el lanzamiento exterior. En su debe hay que decir que aún tiene tomas de decisiones erróneas y que no es un jugador con un gran tacto en los lanzamientos cortos en penetración. Asumiendo todas las virtudes de Llull, a veces, he tenido la sensación de que ha tenido demasiada presencia en cancha en perjuicio de jugadores como Sergio Rodríguez o Carroll, sobre el que pesa que los rivales le eligen como objetivo para cargar las acciones ofensivas contra su defensa.

Dejando a un lado consideraciones técnico-tácticas, el valor de Llull viene dado por su mentalidad. Estamos ante un jugador que es capaz de elevarse por encima de sus condiciones por su valentía y capacidad competitiva. Llull no entiende de límites, por eso tampoco respeta ese tan fino que existe entre la osadía y la temeridad, algo que, en ocasiones, le juega malas pasadas. Llull no deja indiferente porque no pretende serlo, es raro que pase por un partido de puntillas porque es de aquellos que se niega a dejar que el partido avance sin tener influencia en su resultado.

La trayectoria de Llull en el Real Madrid está bendecida por la confianza que siempre ha tenido de sus entrenadores. Joan Plaza apostó por él cuando apenas tenía presencia en la Liga LEB. Desde su rol de especialista logró hacerse un hueco en el equipo. Con Messina se convirtió en la referencia exterior del Real Madrid, algo precipitado quizás en su momento. Con Laso ha llegado su consolidación definitiva, los minutos que juega de base le han asentado sin perder esa verticalidad que siempre le ha caracterizado en ataque, pero por encima de todo, su mérito radica en tener un estatus absolutamente principal en un equipo lleno de estrellas.

Y de repente, Vázquez

Martes, 10 Diciembre 2013

“Fran Vázquez es más válido de lo que pensaba y es una atrocidad que no esté en la selección”. Y ahí lo dejo, debería haber añadido Joan Plaza. Lo cierto es que atrocidad quizás es algo exagerado, pero da que pensar cómo ha pasado al olvido un jugador con unas condiciones excepcionales al que le ha faltado, sin embargo, mayor constancia en su rendimiento . El jugador gallego es el típico caso de jugador preso de unas enormes expectativas que le han condenado a no ser valorado con justicia incluso cuando su rendimiento ha sido brillante. Ese Barcelona que minó la moral del Real Madrid de Messina, por ejemplo, tenía en Fran Vázquez un elemento absolutamente desestabilizador que marcaba la diferencia entre ambos equipos.Pienso en Fran Vázquez y en la selección y me pregunto por qué no han trascendido demasiado sus ausencias y como nadie ha apuntado con claridad el motivo de su rechazo. Nos hemos acostumbrado a ni siquiera contar con él, cuando es un jugador que podría haber ayudado a resolver la ecuación Ibaka-Mirotic sustituyendo perfectamente al jugador de origen congoleño y dejando espacio a un “cuatro” maravilloso como Mirotic que hubiera cubierto una posición algo coja durante toda una década. Ni dentro ni fuera del grupo, Vázquez ha sido “uno de los nuestros” y nadie parece preguntarse ni tener interés en saber por qué.

Fran Vázquez no estará en la selección ni aunque realice una temporada espectacular en su equipo y por ahí creo que vienen las declaraciones de un Joan Plaza que, acertadamente, refuerza a un jugador muy necesitado de estímulos públicos. Plaza sabe que en el mercado existen pocos jugadores con las condiciones de Vázquez y desde su llegada al equipo le ha otorgado un rol importante. Su intimidación y capacidad para jugar por encima del aro enriquece al equipo y las sensaciones positivas que transmite el grupo también influirán mucho en un jugador que deja aflorar sus miserias en dinámicas menos favorables.

Soy uno de los muchos que piensa que la trayectoria de Vázquez da para menos de lo que podía haber sido. Es un jugador demasiado dependiente de que coincidan muchas variables que le ayuden a tener el mejor rendimiento. Sin embargo, considero que es un jugador diferencial al que hay que saberle llevar para que ofrezca un gran rendimiento y que no es justo que haya caído tan pronto en el olvido cuando está en una edad perfecta para ofrecer un rendimiento óptimo.

“Clásicos”

Lunes, 14 Octubre 2013

Interesante primera jornada de la Liga Endesa. Buenas propuestas de juego, apariciones estelares, oportunidades para jugadores jóvenes y algunas situaciones que empiezan a ser recurrentes y merecen destacarse de manera positiva.

- Gran Canaria y Zaragoza. Sus dos primeros partidos tienen un aire reivindicativo que demuestran la ambición de ambos clubes de mantener su bien ganado status. Herbalife Gran Canaria venció en Vitoria presentando a Hansbrough (un clásico aquello del nuevo americano de Gran Canaria que seguro impactará en la competición ) y confirmando el acierto del fichaje de Nacho Martín, empeñado en reafirmarse como uno de los mejores “cuatros” de la competición. Cai Zaragoza se aprovechó de la demostrada endeblez defensiva de Bilbao Basket. No deben preocuparse mucho en Bilbao porque el juego interior maño tiene pinta de que va a ser un dolor de cabeza para muchos equipos de liga Endesa.

- El primer partido contra un “Ex”. Otro de los clásicos es que el primer partido de un jugador contra su anterior equipo sea una exhibición en toda regla. Estudiantes empezó sin tensión su partido contra Unicaja y eso es demasiada ventaja frente a un equipo del potencial del andaluz. Jayson Granger fue el mejor del equipo dirigido por Joan Plaza que seguro sabe valorar la intensidad defensiva y capacidad física del uruguayo al que sólo le falta ser más consistente en su lanzamiento exterior para ser uno de los bases de referencia en la ACB. En Estudiantes destacó otro “clásico”, Andrés Miso, camino de engrosar la lista de los que empiezan como temporeros y acaban como imprescindibles.

- El partido del Palau entre Barcelona y Valencia dejó varios detalles a destacar. El primero, las enormes posibilidades de la plantilla del Barcelona, aún sin ajustar.  Será interesante ver cómo conjuga Xavi Pascual los minutos necesarios para el despegue de Abrines con la aportación infinita de Navarro. En Valencia merece nombrarse a Justin Doellman, probablemente el mejor “cuatro” de la Liga y, como aspecto negativo, camino de convertirse en otro “clásico”, me siguen pareciendo exagerados los aspavientos y quejas contra los árbitros de Xavi Pascual, reiteradas de un tiempo a esta parte y muy consentidas, a mi entender por los colegiados.

- Plataforma Manresa.  Nuevo ciclo en Manresa y mismos buenos hábitos, apuesta por jugadores jóvenes o habituales de la Liga Adecco Oro que encuentran en el club catalán un sitio idóneo para jugar sin presión y en un ambiente óptimo. El nombre de esta semana es Rasmus Larsen, probablemente ganaría más dinero en otro sitio pero es muy discutible que encontrara otro lugar mejor para desarrollarse, madurar y crecer que en Manresa.