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Entradas con etiqueta ‘Jose Manuel Calderon’

Historia de tres bases

Lunes, 3 Julio 2017

José Manuel Calderón, Sergio Rodríguez, Ricky Rubio. En el orden que queráis, estamos hablando de tres jugadores históricos de nuestro baloncesto, protagonistas de los mayores éxitos de la selección española y con muchos y buenos partidos a sus espaldas en la mejor liga del mundo.

Los tres jugadores afrontan momentos  de cambios en su carrera. Ricky Rubio ha sido traspasado a los Utah Jazz, Sergio Rodríguez espera un nuevo destino en la agencia libre y José Calderón acaba de firmar por los Cleveland Cavaliers en lo que significa una oportunidad histórica de luchar por un título de la NBA que sería un grandísimo broche a su brillante carrera.

La presencia de Calderón en los Cavaliers es un motivo ilusionante que debe servir de impulso al jugador extremeño. A sus 36 años y si las lesiones le respetan, Calderón puede tener minutos en  una franquicia que exige a sus suplentes decisión para tirar e inteligencia en la toma de decisiones. Estoy convencido que Calderón no tendrá difícil mejorar las prestaciones de un Deron Williams decepcionante en las pasadas finales  pero, por otro lado, despojándome de la gorra española, no parece una apuesta que mejore el nivel de una franquicia necesitada de mayor capacidad atlética para poder detener a las poderosas tropas del Oeste.

La decisión de Gordon Hayward de permanecer o no en los Jazz delimitará si Ricky Rubio ha aterrizado en un aspirante a Play Offs o en un equipo sin grandes pretensiones. Me sorprende lo poco que han valorado en Minnesota Timberwolves la última temporada de Rubio y cómo ha influido en la evolución de Towns o Wiggins. En los Jazz, Rubio enriquecerá a interiores atléticos pero con poca “gracia” para generarse sus opciones de anotación como Rudy Gobert. A priori, el estilo de los Jazz le viene bien al jugador español que aterriza en una franquicia que hace del orden y el juego de pases una de sus señas de identidad. Por el nivel de sus compañeros, es imprescindible que Rubio siga insistiendo en esa versión vertical y más “desenfadada” que exhibió en la segunda mitad de la pasada temporada. Desde su año de rookie, los últimos meses de competición mostraron el mejor baloncesto en la carrera de un Rubio que acudirá al próximo Eurobasket con la vitola de titular que siempre le ha otorgado Scariolo.

A día de hoy, Sergio Rodríguez no tiene equipo para la próxima temporada. De por sí, la noticia sorprende. Las sospechas sobre su labor defensiva parecen pesar a la hora de que alguna franquicia en la NBA se lance a por su fichaje a pesar de que, en mi opinión, su temporada pasada en los Sixers ha tenido momentos muy positivos. Con este panorama, la opción más posible parecería la vuelta al Real Madrid pero tampoco hay noticias al respecto.

El jugador siempre ha manifestado su idea de seguir explorando la vía americana pero es un poco intrigante que no se conozca, al menos públicamente, intención de los blancos en recuperarle. El equilibrio y el talento que aportaba el “Chacho” a la rotación blanca resultó decisivo para muchos títulos. La propuesta de Laso siempre evidenció que LLull era su base preferido, incluso cuando estaba Rodríguez, pero la presencia de ambos en los momentos decisivos de los partidos generaba menos certezas en los rivales que tenían que hacer frente a dos tipos capaces de generar superioridades y amenazar además desde larga distancia.

Quizás la idea es dar más protagonismo a Doncic la próxima temporada (aunque el esloveno se adapta a todas las posiciones exteriores), o es que no hay intención de  “amenazar” el protagonismo de Llull. A lo mejor  es el propio Rodríguez el que no tiene intención de volver y apuesta por una nueva aventura americana o moscovita, o quizás es que estamos ante una de esas negociaciones discretísimas, pero lo cierto es que parece raro que, teniéndolo a tiro, se obvie la posibilidad de retorno de un jugador básico en uno de los mejores ciclos del Real Madrid.

Detrás de “Mr Catering”

Martes, 30 Agosto 2016

José Manuel Calderón deja la Selección española.  En una posición en la que siempre ha habido talento en España, Calderón siempre será identificado como “el base” de la mejor selección de nuestra historia. Su última experiencia en Brasil no habrá sido del todo gratificante para el jugador extremeño por los escasos minutos de los que ha disfrutado, pero su actitud en beneficio del grupo ha sido magnífica, ejemplar, y sin duda acorde a su extraordinaria trayectoria como deportista. Conviene valorar actitudes además de resultados y no debemos escatimar tiempo y elogios en ejemplos tan generosos como el que ofreció Calderón en Brasil.

Escuché hablar de José Manuel Calderón cuando él era jugador en categoría cadete. Entonces, compartía la dirección de la “generación del 81” con Hugo García, jugador del Real Madrid, y uno de los mejores jugadores que he conocido en categoría infantil y cadete. Con las precauciones que hay que tener en esas  edades (como se comprobaría con Hugo), ya entonces se aventuraba un futuro espléndido en Calderón. Sus condiciones físicas, representadas por sus prodigiosas piernas marcaban diferencias así como su capacidad de trabajo. Estas condiciones le ayudaron a hacerse un hueco en la generación anterior y conseguir grandes éxitos con los Navarro, Reyes, Gabriel, Raúl López, Cabezas, Bueno y un Pau Gasol que tenía un papel más secundario entonces. Calderón era el más joven y el especialista dentro del grupo, ocupaba la posición de escolta y se le encomendaban principalmente tareas defensivas porque el equipo tenía talento de sobra para anotar. Una lesión le apartó del título mundial juvenil que obtuvo esta generación, a la postre decisiva en nuestro baloncesto.

Es bueno saber estos antecedentes para valorar toda la trayectoria posterior de Calderón. Su progresión y su empeño le ayudaron a mejorar técnicamente y ampliaron su conocimiento del juego. Aquel chico que jugaba de escolta se convirtió en el mejor base posible para dirigir a sus compañeros. Pareció esforzarse porque se abandonara la imagen de él como jugador auspiciado por su físico (renunciaba a mates) por una versión más completa en la que el progreso en el lanzamiento exterior le aupó a la categoría de “estrella”. Precisamente este empeño me alejó en algún momento de él porque esa versión tan académica y, probablemente  necesaria, nos privaba de chispazos de genialidad para los que también estaba preparado. Percibí en el juego de Calderón ciertos aspectos rutinarios en una trayectoria extraordinaria en la que siempre ha dominado su generosidad y su afán por entender cómo podía enriquecer el juego del equipo y de sus compañeros.

Su aval de más de diez años en la NBA es lo suficientemente contundente como para no necesitar más defensa. Nadie juega tanto tiempo en esa competición sin el respeto de compañeros, técnicos y de la propia Liga. A buen seguro que aún le quedan  muchas noches brillantes en la Liga en su nuevo reto con Los Angeles Lakers, tan necesitados de gente que sepa de qué va esto para guiar a sus jóvenes talentos. Tengo claro lo que puede aportar Calderón a los Lakers pero no tan claro lo que puede aportar la franquicia californiana al jugador extremeño. Me gustaría que tuviera minutos para disfrutar, sentirse jugador y tener una temporada de continuidad que le animara a buscar nuevos retos, quizás en Europa, donde un estímulo competitivo le ayude a volver a sacar lo mejor de él. Hay muchos buenos minutos de Calderón por ver, mientras tanto, solo queda darle las gracias por su indudable y decisiva aportación en los mejores años de nuestro baloncesto.

El mercado de Calderón

Martes, 2 Julio 2013

José Manuel Calderón afronta unos días decisivos en su carrera ante la oportunidad de firmar, probablemente, su último contrato en la NBA. La situación de Agente Libre del internacional español le permitirá escoger entre todas las ofertas que disponga y nos dará una percepción real de la valoración actual del jugador extremeño en la liga norteamericana.

La respuesta a la pregunta de qué buscan las franquicias incorporando a Calderón la tendremos en las próximas horas. Hasta ahora, su trayectoria en la NBA es una garantía para pensar que no le faltarán ofertas pero no sabemos si todas serán de su gusto. Desconozco que busca Calderón en su próximo contrato pero entiendo que, en ningún caso debe repetir experiencias como las últimas en Toronto y Detroit donde era un jugador reconocido dentro de dos equipos en reconstrucción muy alejados de los dos focos principales que mueven el negocio, el mediático y, sobre todo, el deportivo.

Entiendo que Calderón debe intentar formar parte de un equipo con sólidas aspiraciones de, al menos, jugar play offs y que le garantice protagonismo deportivo en forma de minutos en pista. Desde el punto de vista de las franquicias es muy comprensible que vean en el español un buen base para dirigir equipos jóvenes y en formación pero, por mucho tiempo que juegue, considero que ese rol no aporta nada en este momento de su carrera a Calderón.

La palabra clave es RETO y es lo que debe primar a la hora de elegir destino. Reto en forma de competencia con otro buen base (sólo uno, eso sí), reto por estar rodeado de buenos jugadores que necesiten orden en su juego y que agradecerán contar con un compañero que sepa ponerles el balón donde más les gusta y reto por sentirse obligado a ser mejor jugador cada día. Seguro, y hará bien, que, además de estos condicionantes, Calderón busque un buena valoración económica que refuerce su sensación de una verdadera apuesta por parte de la franquicia pero estoy convencido que los aspectos deportivos serán claves en su decisión.

¿Y Europa?  Pues parece que tendrá que esperar porque Calderón aún tiene mucho mercado en Estados Unidos aunque no puedo negar que provoca cierta curiosidad saber cuál sería el impacto del base en nuestro continente y si precisaría de ese periodo de adaptación que afectó, en su momento, a jugadores como Sergio Rodríguez. Personalmente, siempre me ha gustado  la versión más desenfadada de Calderón, aquella que juega más cerca del error porque se arriesga a tomar decisiones más agresivas, que la versión más sólida pero menos brillante y con menos capacidad de sorpresa que ha mostrado alguna que otra vez. Por eso, lo que me gustaría es ver a Calderón en el mejor equipo posible, pero sobre todo, lo que me gustaría es ver al mejor Calderón posible, porque éste es un jugador impresionante.

¿Quién quiere a Ricky?

Martes, 15 Noviembre 2011

El mencionadísimo “Lock Out” de la NBA está acaparando la atención del baloncesto mundial. Por lo que parece, la solución no parece cercana sino todo lo contrario y esto provocará que en las próximas semanas escuchemos un sinfín de rumores sobre movimientos de jugadores de la mejor liga del mundo a otras competiciones.

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España.Primeros apuntes

Mircoles, 18 Agosto 2010

España avanza en su preparación para el Mundial de Turquía repitiendo el mismo patrón que en los últimos años sumando victoria tras victoria en partidos muy a medida, con arbitrajes que nada se parecerán a los del Mundial y con un público entregado que abarrota pabellones de enorme capacidad.

Los problemas físicos de Marc Gasol y Rudy Fernández han puesto a prueba el fondo de armario de nuestra selección y el balance es más que positivo ya que parece que hay muchos equipos que pueden competir con su quinteto titular contra los nuestros pero pocos son capaces de mantener el ritmo de juego de España de manera constante.

Aún así conviene hacer un ejercicio de prudencia y no dejar pasar por alto aquellos aspectos que si bien no podemos calificar de preocupantes, deben mejorarse para el máximo nivel que exigirán los partidos decisivos del Campeonato del Mundo.

- Calderón. Sí, pero… El base extremeño está cumpliendo pero está lejos de su mejor versión. En este juego, abusar de los botes suele ser sinónimo de dudas y Calderón está driblando demasiado evitando una circulación de balón más productiva. Es cierto que su presencia en cancha transmite seguridad y que sus errores son limitados pero debe exigirse mayor rigor a la hora de poner el balón en las manos del jugador que más nos interese en cada momento.

- Equilibrio. A España le cuesta poner el balón en el poste bajo. Marc Gasol es un gran referente pero a Vázquez se le utiliza exclusivamente jugando continuaciones de bloqueo directo y Felipe Reyes se busca la vida de manera excepcional pero no es una prioridad ofensiva en este grupo. El equipo abusa de circulación exterior por momentos olvidando que los espacios para nuestros tiradores pueden generarse jugando balones interiores.

El efecto LLull.  La energía del jugador del Real Madrid será de gran utilidad para el combinado español. Su ausencia por lesión ha impedido probar más variantes en el juego que seguro que Scariolo tiene pensadas. La actividad defensiva de Llul y su acierto en el tiro exterior le permitirá sustituir con garantías a Rudy y Navarro. El trabajo defensivo en todo el campo de Ricky Rubio y LLull es un auténtico dolor de cabeza para nuestros rivales. Su recuperación afectará al protagonismo de San Emeterio y Mumbrú que se han mostrado bastante fiables hasta el momento.

- Balance defensivo. España no corre de igual manera en los dos sentidos del campo. En ataque la velocidad de su línea exterior complementada por los rapidísimos pívots Reyes, Vázquez y Claver hacen que sea capaz de anotar con fluidez jugando en continuidad. En defensa, el equipo se está mostrando más perezoso y ha recibido demasiados puntos fáciles en acciones de contraataque. Probablemente la falta de tensión de estos partidos y el ambiente favorable en el que siempre juega el equipo hace que por momentos se relaje innecesariamente en estos detalles.