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Bryant y su legado

Jueves, 14 Abril 2016

El récord de los Warriors y la retirada de Kobe Bryant son los dos hitos del año. Bryant es  uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto y esto no  lo dice precisamente uno de sus mayores seguidores. No se puede dudar de la calidad y trayectoria de un jugador que impactó desde su llegada a la competición y que ha llevado su cuerpo hasta el límite en su afán por competir  siempre al máximo nivel. Ha sido precisamente en sus últimos años, los menos brillantes de su equipo, Los Angeles Lakers, donde Bryant más me ha conquistado por el orgullo con el que ha tratado de defender su prestigio. Las leyendas se alimentan fundamentalmente de victorias pero el respeto tiene muchas más fuentes. Es curioso, para mí Bryant ha encajado más en la definición de “ganador” en una época en la que su equipo no ha hecho más que acumular derrotas.

Su última noche ha estado a la altura de su Leyenda. Sus compañeros le han cedido el balón que él tantas noches les quitó para que Bryant se gustara y disfrutara anotando 60 puntazos y regalándose una despedida con victoria. Su último partido ha sido emocionante  y ha estado a la altura de su extraordinaria trayectoria. La NBA ha vuelto a marcar diferencias por el respeto y el orgullo con el que cuida su producto. Bryant es patrimonio de la Liga y del baloncesto, no sólo de la franquicia donde ha desarrollado toda su carrera. Qué distinto a los localismos catetos que se manejan en otras competiciones.

Pienso en Kobe Bryant y creo que muchos  aspectos de su juego que me alejaron de él  son probablemente los detalles que le abrieron paso hacia el “Olimpo”. Rechacé de Bryant su “obsesión” por imitar a Jordan (o lo que yo entendí por obsesión, claro), pero no es mala cosa intentar medirse con el más grande y sin duda no hay nadie que haya merecido más el título de “heredero” que el jugador de los Lakers. Me alejó de él su afán permanente de reivindicarse como héroe o como líder cuando estas condiciones venían de serie y no hace falta anunciarlas sino exhibirlas (cosa que hizo en innumerables ocasiones) y me irritó su falta de generosidad en el juego, que yo interpretaba como desdén o falta de confianza en alguno de sus compañeros,  pero que probablemente eran síntomas de un tipo obsesionado por dejar un legado irrepetible.

Bryant, siendo un extraordinario anotador  ha sido mucho más que eso. Me quedo con su brillantez a nivel técnico, su capacidad para driblar, su rango de tiro (más amplio que el de Jordan) y su habilidad para generarse anotación jugando de cara  y de espaldas a canasta (Lebron, ¿ te animas a llamarle en verano?). Dotado de unas condiciones físicas extraordinarias, Bryant ha podido prolongar su carrera por la calidad de sus gestos y por su ambición por ser mejor cada día.  Además de sus títulos individuales y colectivos, éste debe ser el mayor valor de su herencia, su obsesión por ser mejor cada día y por competir cada minuto que dedicara a este juego.

Los tiros de Bryant

Mircoles, 5 Noviembre 2014

Es admirable el esfuerzo de Kobe Bryant en este comienzo de temporada de la NBA. El escolta de los Lakers, prácticamente inédito el curso anterior, ha llegado a estos partidos en un buen momento de forma. Convencido de que necesitaba mayor agilidad para luchar contra el paso del tiempo, ha perdido masa muscular y a sus 36 años parece en condiciones de rendir a buen nivel durante varias temporadas más.

La determinación y ambición con la que juega Bryant tienen un punto emocionante. Un tipo que lo ha ganado todo, que es capaz de perseguir un balón más allá de las primeras filas de espectadores y que lucha cada noche contra equipos de mucho mayor potencial que el suyo. Debe reivindicarse este comportamiento del jugador de los Lakers y ponerlo en perspectiva con la carrera de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. No todo en la vida son play offs, All Star y títulos sino por encima de todo el orgullo y la ambición de dignificar una trayectoria y el respeto a la competición que ejemplifica Bryant.

Dicho todo esto, tengo serias dudas de que el desbordante protagonismo de Bryant en los Lakers sea del todo positivo. Claro está que es difícil que no destaque mucho sobre el resto de sus compañeros, la mayoría de ellos de nivel bastante bajo, pero el equipo aun no conoce la victoria y no logrará muchos triunfos si la confianza de los compañeros de Bryant no se ve reforzada por una actitud más colaborativa del líder del equipo.

Veo el último partido de los Lakers y  creo que los 39 puntos que anota el escolta son los que hacen que su equipo tenga opciones de victoria pero que puede que los 37 tiros que realiza para lograr esos puntos empiezan a construir derrotas futuras. Desde la marcha de Phil Jackson se echa en falta en el equipo californiano un liderazgo sólido desde el banquillo que ayude a construir algún cimiento que evite que cada temporada sea un “comenzar desde cero”. Bryant debería ser partícipe de esta idea y saber que, en muchos momentos, algo menos de él mismo podría significar algo más del grupo. El número de tiros por partido de Bryant no se ha visto reducido en la misma proporción que sus minutos en cancha.

El legado del último título conseguido por San Antonio Spurs ha reforzado la idea de muchos equipos en la NBA que buscan su máximo nivel reforzando mecanismos que beneficien la colaboración, la correcta distribución de los espacios y la utilización del pase como elemento decisivo para conseguir buenas opciones de anotación. Algo está cambiando en una competición bajo mi punto de vista más rica y menos previsible porque permite mayor protagonismo a un mayor número de jugadores. No es tan fácil adivinar como hace unos años qué jugador será el máximo anotador de cada equipo cada noche.

Los Lakers son una excepción a este hecho, sin duda, porque carecen de jugadores de primer nivel que cuestionen el rol de Bryant pero también porque la actitud de éste no favorece que aparezcan jugadores de este perfil ni que sea fácil que se sumen a la franquicia. Veremos el papel que adopta el entrenador de los Lakers, Byron Scott en esta historia y si tiene la capacidad y el arrojo para no dejarse arrastrar por la enorme corriente que provoca Bryant al intentar erigirse en el único salvavidas del grupo.

¿Nos hemos pasado con D´Antoni?

Jueves, 18 Abril 2013

Pues eso, ¿no hemos sido demasiado duros con un entrenador que ha ganado 30 de sus últimos 40 partidos?. Sí, lo sé, son los Lakers, pero estos Lakers de piernas cansadas, banquillo limitado y con muchos problemas de lesiones a lo largo de toda la temporada (Primero Nash, luego Pau, el hombro de Howard siempre dando guerra y finalmente la dramática lesión de Kobe). Ahí van varios apuntes que podrían ayudar en la respuesta.

Esa boquita… y la de los demás. El bueno de Mike no ha sido muy prudente delante de los micrófonos y ha exhibido poco tacto y poca inteligencia. Quizás no ha demostrado mucho respeto a la trayectoria de Pau Gasol. Eso sí, para ser justos, Pau tampoco se ha quedado corto, aunque ya sabemos que el límite que tienen los jugadores para “desbarrar” siempre se considera mayor que el de los entrenadores. A la fiesta se sumó incluso Ricky Rubio al que se le jaleó su pública defensa a Pau Gasol criticando a D´Antoni. Evidentemente cualquiera es libre de decir lo que quiera aunque ya me hubiera gustado a mí ver qué decían los que jalearon a Ricky si el técnico de los Lakers hubiera criticado por ejemplo el porcentaje de tiros de campo de Rubio. Ya os lo digo yo, hubieran dicho “Que D´Antoni se dedique a lo suyo”, pues eso.

El estilo D´Antoni. Pocos entrenadores hay más identificados con una forma de entender el juego que Mike D´Antoni. Un par de semanas bastaron para descubrir que su ideario no era el más adecuado para esta plantilla. Ahora mismo los Lakers juegan con los sistemas de su técnico al ritmo que demandan los jugadores. Aún así, el técnico de los Lakers siempre se ha sentido más cómodo cuando ha contado con un “cuatro” más móvil y con mayor capacidad para anotar desde larga distancia que Gasol. Dicho esto, es justo destacar que la convivencia en el juego entre Gasol y Howard ha progresado enormemente en las últimas fechas. Entonces, no me queda claro si el bajo rendimiento de Gasol era culpa de la propuesta de D´Antoni o del propio jugador. En mi opinión D´Antoni no explota los mejores espacios para Gasol pero éste tiene capacidad para jugar un gran baloncesto incluso en esas condiciones, por lo que aunque suene simple el principal responsable del bajo rendimiento de Pau Gasol era él mismo,  como lo es de los maravillosos partidos que han sido decisivos para que los Lakers jueguen Play Offs.

¿Entonces?  Pues eso, que a estas alturas aún no he respondido a la pregunta del título, ¿Nos hemos pasado con D´Antoni?. La respuesta sería que No, porque el técnico ha tocado a uno de los nuestros y por ahí no pasamos, aunque también podíamos pensar que tenemos la piel muy fina y confundimos respetar a los mitos con cerrar de vez en cuando los ojos. Otra cosa es el anuncio de los Lakers de que D´Antoni será su entrenador la próxima temporada, igual pelín precipitado andando el tío Phill libre….

El cascabel de los Heat y el reto de los Lakers

Lunes, 18 Marzo 2013

A estas alturas de la temporada, metidos de lleno en el último tercio de la Liga Regular, dos aspectos fundamentales llaman mi atención en la NBA. Por un lado, la fabulosa racha ganadora de los actuales campeones, los Miami Heat y por otro la lucha de Los Angeles Lakers por prolongar su temporada en los play offs.

He visto muchos de los partidos de Miami Heat en estas semanas y las sensaciones de solvencia del grupo van incluso más allá de los resultados. El equipo funciona con unos roles muy determinados, para mi gusto incluso demasiado programados (rotaciones idénticas casi cada partido), donde cada jugador sabe perfectamente lo que se espera de él en cada momento. No es sólo la sensación de dominio que transmite Lebron James y la madurez de un Wade que compensa el descenso en la explosividad de sus piernas con una mejor toma de decisiones respecto al jugador que aterrizó en la Liga, sino la capacidad de los secundarios de aportar exactamente lo que se espera de ellos en cada momento.

Hay que rascar un poco  más allá del “Big Three” para entender el éxito de los Heat y fijarse en la aportación reboteadora de Haslem, la capacidad para abrir el campo de Allen y Battier y el fenomenal rendimiento que está ofreciendo Andersen, cuyo refuerzo demuestra una buena capacidad de maniobra en los despachos de un equipo con déficit de centímetros en las posiciones interiores. Miami es el máximo favorito para el título, en mi opinión sólo un buen plan de los Thunder podía alejar a Lebron James de su segundo campeonato pero dejemos el tiempo correr y para empezar veremos dónde se detiene esta racha ganadora de los de Florida.

Miami Heat es un grupo con alguna súper estrella que permite que muchos secundarios se pongan en valor, esa es la clave de su éxito, todo lo contrario que Los Ángeles Lakers, un colectivo con varios All Star poco avenidos deportivamente y en el que pocos jugadores de banquillo logran aportar de manera consistente en el juego. El caso es que, la desgracia en forma de problemas físicos de los californianos, con lesiones de Pau Gasol y Kobe Bryant de por medio puede ser un buen punto de partida para que más jugadores se sientan útiles y den el último empujón para que el equipo juegue Play Offs, eso y que Nash y sobre todo Howard sean capaces de consolidar la mejoría en su rendimiento de las últimas semanas.

Kobe Bryant merece que su temporada regular más meritoria del último lustro tenga continuidad, el sexto puesto de la Conferencia Oeste debería ser el objetivo, después, probablemente los Clippers, ¿a qué suena bien?.

Cuatro fenómenos y… Westbrook

Mircoles, 26 Diciembre 2012

La jornada de partidos del día de Navidad en la NBA no es sólo una gran idea promocional de la competición sino una buena oportunidad para revisar el estado de algunos de los aspirantes a un título que se decidirá seis meses después.

Como interés añadido, los encuentros programados este año permitían la opción de disfrutar de los cuatro jugadores más destacados de este inicio de competición, Carmelo Anthony, Lebron James, Kobe Bryant y Kevin Durant. Ninguno de ellos ha defraudado, Kobe Bryant ha mostrado de nuevo sus rejuvenecidas piernas y su extraordinaria capacidad competitiva. La versión de Bryant contra los Knicks es la mejor que puede ofrecer a su equipo ya que sin alejarle de ser la primera opción ofensiva permitió que el resto de sus compañeros pudieran disfrutar de un protagonismo muy necesario para mantener al equipo enchufado. El escolta de los Lakers tuvo un gran rival en Carmelo Anthony, sin duda instalado en el “siguiente nivel”. Anthony ha dado un paso adelante porque ya no deja que los partidos le atropellen sino que sabe lo que se espera de él en cada momento, su efectividad ha aumentado porque ya no tira como si le fuera la vida en cada lanzamiento sino con un mayor aplomo que le ha dado la experiencia y la buena dirección de su técnico Mike Woodson. Un gustazo ver la evolución de Carmelo y su gran influencia para hacer de los Knicks un gran equipo.

Lebron James y Kevin Durant han vivido un nuevo capítulo de un duelo que promete ser legendario. Los dos han estado en su papel, Durant tiene más recursos que James para anotar pero éste tiene mayor presencia en los partidos por su actividad defensiva y su voluntad para implicar a más jugadores de su equipo en el juego ofensivo.

La coincidencia de estos cuatro jugadores históricos en una misma jornada me hizo fijar la atención en otro jugador con enormes condiciones que desde hace tiempo me genera enorme contradicciones quizás porque su juego es una contradicción en sí mismo. Entiendo a Russell Westbrook, con esas condiciones técnicas y físicas es difícil no pensar que cada vez que tienes el balón puedes anotar sin muchos problemas. Aún así me sigue transmitiendo la sensación de que es un jugador desubicado, obligado a jugar de base y a atender a muchos factores sobre los que no tiene el control. Westbrook es el Carmelo Anthony de sus primeros años, él tiene su partido en su cabeza y da igual lo que requiera cada momento. No tengo claro que los problemas de Westbrook se resuelvan exclusivamente con el paso del tiempo, creo que sería más efectivo si jugara de escolta y no tuviera tanto tiempo contacto con el balón, ya sabéis “menos es más”. Los Thunder deben pensar muy bien qué plan tienen con Westbrook incluso si una opción del mismo es valorar que pueden obtener por él en un hipotético traspaso.

La boquita de Kobe

Martes, 16 Octubre 2012

Dice Kobe Bryant que prefiere que se le considere un ganador a un buen compañero y aún hay gente que le ríe la gracia. Porque digo yo que si no es posible ganar siendo un buen compañero. Sí, ya sé que hay que comentar todo lo que dijo, que aludió al trabajo duro y lo difícil que es ser un líder de un equipo y el sacrificio que supone “ensuciar” su imagen por elevar el rendimiento de sus compañeros de franquicia. Lo que habría que preguntarse es cuál es el sentido que concede Bryant a la palabra equipo y si realmente ha sabido elevar el nivel de algunos de sus compañeros.

Los datos de la trayectoria de Bryant son irrebatibles y le situarán como uno de los más grandes de la historia. Dará igual que no haya conquistado completamente el corazón de unos pocos, entre los que me incluyo, por esa eterna sensación de que su enorme ego más que una ventaja le ha supuesto una limitación. La carrera de Bryant está salpicada de muchos momentos heroicos, canastas imposibles y demostraciones absolutas de carácter competitivo pero también  de malísimos tiros, de demasiadas miradas despectivas a compañeros, de búsqueda de culpables que calmaran su insatisfacción cuando el problema lo tenía bien cerca y, en los últimos meses, de una falta tremenda de habilidad para asumir que el paso del tiempo le obliga a adaptar su forma de juego a las capacidades de sus piernas.

La temporada 2012-2013 pondrá a prueba al ganador Kobe Bryant que ha visto como se han unido a sus proyectos dos “perdedores” como Nash y Howard. La implicación del escolta de los Lakers en el fichaje de estos dos jugadores no debe quedarse en un mero paripé y debería plasmarse en el campo dando un paso atrás en su permanente afán de acaparar el balón para dejar que sus nuevos compañeros tengan su espacio para mezclar sus cualidades con las del grupo. Probablemente dar un pequeño paso a un lado no forme parte del decálogo del club de los “ganadores” pero hablaría bastante bien de cómo el paso del tiempo ha añadido conocimientos sobre el juego a Bryant. No hay palabra más perversa que la de “ganador” y más si uno se la atribuye a sí mismo. Hay veces que cuando Bryant saca la boquita de paseo viene al pelo adaptar una famosa frase a su particular mundo, algo así como  “es tan perdedor que lo único que le ha aportado el baloncesto han sido títulos”.

Nash y la esquina de Kobe

Jueves, 5 Julio 2012

El fichaje de Steve Nash por los Lakers es impactante por lo que supone que un base de esta jerarquía aterrice en una de las franquicias más laureadas y por la novedad que representa que el equipo californiano apueste por un director de juego de primer nivel varios lustros después.

Queda por ver si el fabuloso panorama que se dibuja cuando se mencionan los nombres de Nash, Bryant, Gasol y Bynum puede sostenerse económicamente y sobre todo como convivirán las cualidades de todos ellos en la pista. Cuentan que la insistencia de Bryant ha tenido mucho que ver en el fichaje de Nash. Sin duda, el bueno de Kobe reconoce el talento del base canadiense y sabe que les puede acercar de nuevo a pelear por el anillo, pero esa persistencia en captar a Nash será inútil si no va unida a un cambio de mentalidad en muchos momentos de la temporada.

La brillantez de Nash llevando el ritmo del partido e interpretando el juego 2×2 con los pívots obliga a Kobe Bryant a un esfuerzo mayor por evitar acaparar el balón, driblar sin sentido y dejar “alimentar” a sus hombres grandes. En esto, Nash es un absoluto maestro que ha sido capaz de mejorar el rendimiento de todos los pívots con los que ha jugado. Bynum y Gasol deben estar absolutamente desesperados por permanecer en los Lakers y Nash seguro que ya tiene en la cabeza como hacer de ellos jugadores aún más dominantes.

La pieza que queda por encajar es Bryant (alguno alucinará después de esta frase), evidentemente no puedes tener en tu equipo uno de los mejores jugadores de la historia y relegarle a un papel secundario, no cuela. Se impone por tanto que Bryant entienda que habrá más ataques en los que asuma  menos protagonismo y su participación se reduzca a ocupar el mejor espacio posible para favorecer las acciones de sus compañeros y que en vez de generarse siempre sus propios tiros, a veces puede tenerlos más librados si espera su opción en la esquina. Se impone también que Bryant sepa aprovecharse de todo lo que genera Nash para mantener su promedio anotador reduciendo sus tiros y aumentando sus porcentajes.

Bryant ha jugado y ganado campeonatos con grandes pívots pero nunca ha compartido equipo con un base All-Star, un buen reto para el final de su carrera. Suenan bien estos Lakers de Nash, Bryant y…?, veremos si la letra acompaña a la música.

Es el pase, señores

Lunes, 21 Mayo 2012

Adoro el ritmo frenético de los Play Offs de aquí y de allá y la posibilidad de seguir su desarrollo. La intensidad de las series, la diferencia con la que el público (sobre todo en Estados Unidos) vive los partidos y la sensación de que cualquier fallo puede ser decisivo propician un interés inigualable. (more…)

De lo de Bryant, Gasol y el dormilón Jackson

Martes, 1 Febrero 2011

O lo aprecié mal, o juraría que vi al bueno de Phil Jackson a punto de echarse una cabezadita en el partido Lakers contra Celtics del pasado domingo. Es cierto que el sueñecito no se consumó pero la actitud de Jackson en el banquillo tiene un aire displicente que ya huele. Vale que el hombre se quiere retirar, cierto que a él lo que verdaderamente le “pone” son los Play Offs pero el equipo navega en una deriva peligrosa que se manifiesta en un balance lamentable frente a los mejores equipos de la competición.

El partido dejó mensajes bastante contundentes que van más allá de la relativísima importancia del resultado en estos momentos. Gasol y la web de Gasol sugieren que Bryant asumió más tiros de los debidos. Nadie duda de la vocación de héroe de Kobe ni que es el jugador de los Lakers más preparado para anotar pero es cierto que el sistema ofensivo de los Lakers nace de la capacidad de asociación mediante el pase de sus jugadores, si tienes al mejor pívot pasador del planeta sería conveniente que recibiera el balón mucho más a menudo, aunque también deberíamos quitarnos la venda españolita y reconocer que el Gasol posterior a la recuperación de Bynum está lejos del gran nivel que mostró en el mes de noviembre.
Porque esa es otra asignatura pendiente de los Lakers, encajar a sus dos torres con la voracidad anotadora de Bryant y con las penetraciones kamikazes de Ron “huele a traspaso” Artest. Claro que todo eso debería ser cosa de Phil Jackson al que su colección de anillos hace que debamos perdonarle todo, desde su pasividad, su incapacidad para construir una defensa al nivel de las mejores y su insistencia en no contar más minutos con jugadores como Shannon Brown que aportan la capacidad atlética y el físico que a veces precisa el grupo.

Hay un detalle que parece que el equipo californiano no acaba de asumir. El nivel de juego mostrado los dos años anteriores que les ha valido el título de campeón no será suficiente este año para conseguir el objetivo. Boston es mucho mejor equipo porque Rondo ha crecido mucho como jugador y los veteranos tienen sangre en los ojos de la última derrota, San Antonio va camino de contar con el factor cancha a favor en todas las eliminatorias del Oeste y Miami solo puede mejorar de aquí a que comiencen los Play Offs. Las sensaciones recien comenzado febrero es que los actuales campeones defienden mucho peor que sus presumibles rivales y tienen poca conciencia colectiva en ataque. Ahora mismo, el título parece Misión Imposible.

Un buen tipo y algo más…

Jueves, 9 Diciembre 2010

Obviamente no conozco de nada a Derek Fisher, base titular de Los Angeles Lakers pero me cae muy bien. A lo mejor es un ser lamentable, mal compañero, egocéntrico que maltrata psicológicamente a los ‘rookies’. Puede que incluso sea un vago y que su estado físico se lo deba a una genética privilegiada. A las malas incluso podemos decir que juega demasiado y que su rol en el equipo se lo debe a su amistad con Kobe Bryant (reconozco que esto lo he pensado alguna vez).

Lo cierto es que Fisher parece un buen tipo, siempre está pendiente de reforzar positivamente a algún compañero, su actitud en la cancha transmite emotividad y pasión por el juego, motor imprescindible para seguir rindiendo con 36 años y casi siempre ha dado muestras de tener una gran habilidad para llevar a cabo una de las máximas básicas del deporte colectivo, Pensar qué puede hacer él por el grupo en vez del colectivo por él.

Pienso en Fisher cuando veo su canasta ganadora frente a Los Angeles Clippers y le reconozco como un jugador atípico. Estamos ante un jugador de nivel medio en el desarrollo de los partidos y un crack en los momentos decisivos de los mismos. La historia nos ha dejado muchos nombres de infinita mayor calidad que Fisher que no eran capaces de alcanzar su nivel óptimo en los momentos más calientes. El bueno de Fisher que comparte y ha compartido equipo con súper estrellas como Shaquille O´Neal, Kobe Bryant o Pau Gasol (qué bueno poder ponerle en la misma frase con los otros dos) ha realizado tiros ganadores y acciones brillantes en muchos más encuentros de los que su fama merece. Probablemente su camiseta no será retirada por Los Angeles Lakers, desde luego que nunca formará parte del Hall of Fame pero ¿Quién no quiere a un base que permanentemente piensa en los demás, solo tira cuando debe y encima gana partidos cuando nadie lo espera?. Seguramente no está entre los 15 mejores bases de la NBA, pero sus compañeros le cambiarían por muy poquitos, eso es lo importante.