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El “Chacho” y el CSKA

Martes, 18 Julio 2017

Sergio Rodríguez jugará en el CSKA de Moscú al menos las dos próximas temporadas. Buena noticia para la Euroliga necesitada de recuperar iconos y, especialmente para el equipo ruso que contará con uno de los pocos jugadores capaces de suplir la creatividad y el talento del ya “Clipper”, Milos Teodosic.

La marcha de Sergio Rodríguez no ha sentado nada bien en cierto sector del madridismo, probablemente minoritario, que entiende, en base a no sé qué criterio, como una “traición” que el internacional español no acabe a las órdenes de Pablo Laso después de su aventura americana. Asume este grupo de “indignados” que el Real Madrid ha hecho todo lo posible por recuperar a Rodríguez. A diferencia de todos ellos desconozco el nivel de real interés que han demostrado los dirigentes blancos. Desde luego, a nivel público no ha habido ningún gesto que evidenciara un verdadero deseo por reincorporarle y aunque así hubiera sido es imposible obviar que Sergio Rodríguez tiene todo el derecho y razones para escoger el proyecto moscovita.

Hay dos realidades innegables en el pasado reciente de Sergio Rodríguez en el Real Madrid. La primera de ellas es que el tinerfeño alcanzó el mejor nivel de su carrera y fue decisivo en los éxitos que tuvo el equipo. La segunda realidad es que el “base” del ciclo Laso siempre fue en primer término Llull y no Sergio Rodríguez que acostumbraba a no empezar los partidos de titular pero, eso sí, siempre solía ser protagonista junto a Llull de los minutos decisivos de los encuentros. Se obvia este detalle en determinados análisis y no hay que reducirlo a anecdótico porque en Moscú la marcha de Teodosic le permite un rol totalmente protagonista mientras que, en su año de ausencia, el peso y la influencia de Llull en el Real Madrid no ha hecho otra cosa que aumentar.

Asumiendo que el Real Madrid tiene todo el derecho a otorgar a Sergio Rodríguez el rol que considere, deberíamos ser consecuentes y pensar que el “Chacho” pueda sentirse atraído por la excepcional oferta económica y deportiva del CSKA de Moscú que hace pensar que apuestan por él como el base de referencia de un equipo aspirante, como el que más, a conquistar el título más preciado de los que se disputan en el viejo continente.

La unión de Sergio Rodríguez y su nuevo técnico, Itoudis, presenta retos atractivos para el jugador canario.  Seguramente el técnico griego le protegerá en defensa como hacía con Teodosic. Protección que no significará condescendencia ya que no dudará en penalizarle en determinados momentos. En ataque, Rodríguez exprimirá su capacidad para “alimentar” a sus compañeros y deberá adaptarse a combinar su creatividad en el dribling con la dinámica de un equipo que ha hecho de la circulación de balón su mejor aval en los últimos tiempos.  Su consolidación como tirador de larga distancia también es una característica decisiva que ha impulsado al conjunto ruso a abordar su incorporación. La óptima explotación de los espacios de la que suele hacer gala el equipo ruso le dará opciones de disfrutar de buenas opciones de tiro además de las que se puede generar él mismo.

Particularmente me gusta el desafío que ha asumido Sergio Rodríguez. La sombra de Teodosic le acompañará especialmente en sus malas actuaciones (y eso que el serbio también ha tenido sus “gatillazos”) pero Rodríguez está en la edad ideal para liderar junto a Nando de Colo uno de los proyectos más importantes del baloncesto europeo. Nada le atrae más al “Chacho” que la NBA pero una vez cerrada esa puerta, guste o no,  pocos destinos más estimulantes que Moscú, o mejor dicho que el CSKA.

El “partido” del verano

Jueves, 13 Julio 2017

Hay un “partido” en juego estas semanas, sin público ni cámaras pero que empieza a decidir resultados de la temporada 17/18. Los equipos, en función de sus posibilidades, trabajan en configurar su plantilla mientras que la ACB, la FEB y el CSD se esfuerzan en limitar su habitual ridículo simulando acuerdos que, en algún caso dignifican (reducción condiciones para facilitar ascensos),  y en otros muchos avergüenzan.

El caso es que estamos en esas semanas en que, prácticamente cada día se suceden noticias de incorporaciones o bajas en todos los equipos.  El atractivo deportivo y económico de la NBA ha propiciado, de momento, que tres de los jugadores más destacados de las últimas ediciones de la Euroliga, Teodosic, Udoh y Bogdanovic debiliten a dos equipos como CSKA y Fenerbahce. Tanto turcos como rusos cuentan con recursos de sobra para reforzarse y ser candidatos principales al título pero la dimensión de estos tres jugadores hace pensar que algunos de sus rivales puedan pensar que están más cerca de ellos.

Uno de los equipos que optará a todo será el Barcelona. El club catalán encara una voluntaria reconstrucción casi total. La incorporación de Sito Alonso como técnico y la llegada de un amplio abanico de jugadores pretenden cambiar la reciente deriva de la sección. Heurtel, Moerman, Sanders y, si se confirman, Oriola y Larkin, encajan en la propuesta de actividad e intensidad que inculca Alonso a sus equipos. No me sorprende que Rice no continúe porque siempre dio la sensación de cierta desconexión emocional con sus compañeros. Si también logra incorporar a Hanga estaremos ante otro plantillón del Barcelona, opinión que suele ser habitual todos los años por estas fechas, por otra parte.

Los dos finalistas de la última ACB como Valencia Basket y Real Madrid también tendrán cambios pero respetarán gran parte de su rotación principal. En los campeones, Valencia, lo más significativo es la llegada de un nuevo técnico, Txus Vidorreta. La salida de Pedro Martínez parecía decidida hace meses y el título de Liga generó una lógica incertidumbre para un cambio ya planificado con antelación. No tardará en encontrar ocupación Pedro Martínez y en seguir aumentando su registro de partidos en la competición. La continuidad de Diot y Vives es un buen punto de partida para garantizar la competitividad de Valencia Basket. Hay verdaderas  ganas de ver a Dubljevic en la Euroliga donde estoy convencido que tendrá un gran impacto. Doornekamp es un acierto que cuenta con el plus de que viene avalado por su técnico. Los refuerzos interiores pendientes y el anotador que quizás necesitan delimitarán los límites de un equipo que tiene como máximo reto adaptarse a la exigencia que impone la Euroliga.

El Real Madrid parece tener la plantilla cerrada. Campazzo, Causeur, Radoncic, Yusta y Kuzmic apuntan a incorporaciones mientras que Suárez, Draper, Hunter y Nocioni representan las bajas respecto a la última temporada. El cambio Kuzmic por Hunter es un movimiento extraño dentro de la habitual idea de Laso que suele apostar más por pívots móviles. El pasaporte de Randolph permitirá a Thompkins mayor continuidad en la dinámica del equipo algo que, a priori, debe resultar muy positivo. Causeur encajará bien en el equipo y reducirá los minutos de Carroll en espera de qué puede ofrecer Rudy Fernández. El alero balear ha renunciado a la selección para afrontar en mejores condiciones una temporada que marcará si lo que ha vivido es el inicio de un declive o simplemente un bache.

La presencia de Campazzo es un reto para Laso ante la explosión de Llull y la calidad de Doncic. El argentino sólo rendirá con cierta continuidad y ésta parece poco posible en la estructura actual. Haría mal el Madrid en reducir las causas de su nivel de juego del tramo de final de temporada exclusivamente al factor físico. La plantilla tiene una pinta excepcional, cuenta con la profundidad necesaria para los retos que se presentan pero puede repercutir en que haya varios jugadores confundidos y desenfocados por no ser capaces de adaptarse a un determinado rol. Además, hay una X que desveló el último curso, el crecimiento de Llull no acaba de implicar a todos sus compañeros, no debe cargar el excepcional base con el peso de ser el principio y fin del equipo, máxime con el talento que le rodea. Mientras tanto, Sergio Rodríguez sigue sin equipo…..

CSKA y el resto

Viernes, 23 Diciembre 2016

La Euroliga cerrará antes de que acabe el año la primera vuelta de su novedosa primera Fase. Entiendo que para equipos y jugadores, sobre todo aquellos que también disputan competiciones nacionales exigentes como es la ACB, el calendario es tremendo pero soy un firme defensor de esta Liga de “todos contra todos” que rara es la semana que no depara duelos de gran nivel y calidad.

El CSKA  Moscú es líder destacado de una competición en la que sus seguidores acumulan un importante número de derrotas que acercan mucho a los equipos que van desde la segunda posición en adelante. Queda tiempo y hay margen, incluso para conjuntos con dinámicas erráticas como el Barcelona, para optar a unas plazas de Play Offs muy abiertas y que van a deparar una lucha intensa hasta el final. La superioridad del CSKA de Moscú detecta el punto débil de este sistema. El primer clasificado de la Liga Regular debería acceder directamente a la Final Four y premiar de esta manera ser el mejor de los mejores en 30 partidos.

No es ninguna sorpresa que el CSKA de Moscú lidere la tabla, aunque es más llamativa la amplia distancia sobre sus seguidores. Los de Itoudis son el actual campeón, cuentan con dos de los cinco mejores jugadores que juegan en el continente (Teodosic y De Colo) y son el grupo que mejor responde en todos aquellos “medidores” que reflejan la solidez de un colectivo. Esto es, intensidad y colaboración defensiva, uso del pase en ataque e implicación de muchos jugadores perfectamente integrados en sus roles. Incluso sin sus dos mejores jugadores, el CSKA es muy competitivo y es capaz de llevar su defensa a un nivel que pocos equipos son capaces de igualar. Podrían igualarlo conjuntos como Fenerbahce y Real Madrid pero los de Obradovic y Laso acusan cierta falta de solidez que les hace no acabar de dominar los partidos como se les presupone. Si hablamos de rendimiento respecto al nivel de su plantilla merece destacarse la labor de David Blatt en Darussafaka Dogus donde está construyendo un equipo sólido en el que parece encontrarse cómodo rodeado de buenos jugadores pero sin ninguna “estrella”.

En el caso del Real Madrid la racha de derrotas fuera de casa empieza a consolidar ciertas dinámicas que debe resolver Pablo Laso. La plantilla tiene un potencial impresionante pero hay varios jugadores que, por su etapa formativa, como Doncic, o porque esta etiqueta les acompaña durante toda su carrera (Taylor, Thompkins y especialmente Randolph) son muy irregulares y cada partido es una especie de tiro al aire. Parece peligrosa la tendencia hacia esa misma línea de Rudy Fernández del que su equipo necesita más puntos de los que quizás parezcan preparados para dar sus piernas. La dependencia de Llull es otro asunto pendiente de resolver porque Draper ofrece lo que se espera de él pero hay momentos de los partidos que requieren algo más de verticalidad y claridad de cara al aro.

Pese a todos estos “problemas” el Real Madrid sigue bien posicionado para optar a su objetivo de estar entre los cuatro primeros de esta fase, algo a lo que optará también un Baskonia que, como el año pasado, está dejando su mejor baloncesto en Europa. Los vitorianos son un equipo durísimo que exprime al máximo la versatilidad de sus jugadores interiores, los puntos de Larkin y Beaubois y la omnipresencia del “tres” más determinante de Europa, Hanga. Me alegra que a un técnico del nivel de Sito Alonso le salgan las cosas bien y que junto a Laso y Pascual (buen trabajo el suyo en Panathinaikos) defiendan de manera tan brillante el papel del técnico español en un evento tan maravilloso.

Una final, cuatro parejas

Mircoles, 15 Junio 2016

Quién sabe si el Real Madrid se acordará de ese último minuto en el partido de Fase Regular en el Palau donde dejó escapar varios puntos que le hubieran dado la ventaja de campo en esta final. Concedo bastante importancia al “factor cancha” y por eso entiendo que, dentro de la gran igualdad entre estos equipos, el Barcelona es ligeramente favorito para llevarse el título.

A priori, la necesidad también es mayor en los azulgranas, con el proyecto de Xavi Pascual en cuestión y con bastantes meses sin llevarse un título de calado a sus espaldas. Se enfrentan dos equipos con filosofías distintas. El Barcelona representa la supremacía del pase pero para ganar también necesitará dosis de talento y creatividad de acciones generadas a través del bote. El Real Madrid genera por las ventajas que obtienen a través del dribling sus “pequeños” pero también su mejor versión está relacionada cuando el equipo es capaz de circular el balón con velocidad.

Los bases. El rendimiento de los bases marcará gran parte de la serie. Analizando el histórico de los últimos duelos, ha existido una gran relación entre quién ha controlado esa posición y el resultado del encuentro. El dominio de la pasada temporada del Real Madrid se sustentó en la superioridad que marcaban los “Sergios”. Satoransky ha logrado elevar su nivel este curso y en los enfrentamientos contra el Real Madrid  ha dominado  a sus rivales en determinados momentos resultando un jugador incómodo para los de Pablo Laso. Me interesa especialmente ver cómo el desgaste defensivo al que se ve sometido en su trabajo con Rodríguez o LLull le afecta a las iniciativas que toma en ataque  y el espacio que le concede Pascual para jugar con intención de castigar a sus defensores (seguro que Carroll en algún momento).

Abrines y Rudy Fernández. Abrines tiene la oportunidad de confirmar en esta final todo aquello que viene apuntando de manera discontinua desde hace tiempo. El ex jugador de Unicaja se ha visto perjudicado en su evolución por las lesiones y la falta de continuidad en un rol determinado. Apetece una versión de Abrines más constante y sólida que además de mostrar su capacidad defensiva no limite su registro en ataque a ser exclusivamente un tirador porque tiene condiciones para hacer más cosas. Abrines es un jugador con condiciones parecidas a Rudy Fernández que también viene de una temporada muy determinada por sus problemas en la espalda. La semifinal contra Valencia Basket ha mostrado a un Rudy más certero en el lanzamiento de tres puntos. Su desgaste físico hace que Rudy use el tiro con más asiduidad que antaño (incluso en ocasiones con mala selección) y juegue con menos agresividad al aro frecuentando menos la línea de tiros libres. Particularmente, me gusta mucho más el Rudy Fernández todoterreno que el “tirador” pero incluso cuando no está acertado le reconozco el valor que aporta en defensa.

Los minutos de Carroll y Navarro. A priori, Carroll y Navarro no estarán entre los jugadores de sus equipos que más minutos disputen pero su influencia en el resultado puede ser determinante. Carroll y Navarro están señalados por ambos entrenadores como jugadores a los que castigar por su debilidad defensiva pero en ataque son capaces de ayudar a que sus equipos obtengan parciales importantes a su favor en poco tiempo. Carroll vive un momento de gran confianza que tendrá su última prueba enfrentándose seguro durante varios minutos a Oleson, el jugador que mejor le ha defendido.

Ayón y Tomic. Ayón es el pívot que define lo que quiere Pablo Laso para esa posición y Tomic es el jugador más determinante jugando al poste bajo en Europa. La realidad que les une es que son fundamentales para sus equipos por la diferencia que hay entre ellos y sus sustitutos aunque en esta posición, Pascual parece tener algo  más de confianza en su banquillo. El factor físico y las faltas personales que cometan serán otros factores que pueden tener influencia en el resultado de la Final.

El Grupo

Sbado, 19 Diciembre 2015

El próximo 29 de diciembre “comenzará”una nueva edición de la Euroliga. La Fase recién terminada es en la práctica una previa que sirve para empezar a conocer los equipos, dar alguna sorpresa que otra (decepcionante el Bayern de Munich de Pesic) y, en esta edición, a poner en apuros al actual campeón que ha sabido reaccionar defendiendo su título con orgullo.

También sirve la Primera fase para organizar los grupos del 2016 que este año harán coincidir en el grupo F a cuatro campeones de esta competición, Olympiacos, Real Madrid, Barcelona y CSKA de Moscú, al talentoso pero imprevisible Khimki de Moscú a los, a priori más débiles, Brose Basket y Zalgiris de Kaunas y a uno de los equipos que mejor baloncesto ha desplegado en esta primera fase de la Euroliga, el Laboral Kutxa. Seguro que el equipo vasco deseaba un “premio” algo mejor a los grandes partidos que ha realizado en esta primera Fase pero si es capaz de mantener  su nivel de juego y hace del Buesa Arena un campo inexpugnable puede avanzar en la competición.

Efectivamente, la solidez de los equipos en los partidos que disputen como locales resultará decisiva en un grupo que se presenta apasionante. Por este hecho concedo mucho crédito al Barcelona que habitualmente concede pocas opciones en el Palau. Los de Xavi Pascual no acaban de ser un equipo redondo. Tanto en la Liga Endesa como en Euroliga ha tenido momentos de juego excepcionales, con un nivel defensivo excelente y con gran circulación de balón en ataque. Sin embargo, en las últimas semanas han empezado a asomar algunas dudas manifestadas en ese cierto vicio del equipo de “contenerse” en el ritmo de juego y en que su mejor pareja interior en ataque (Doellman-Tomic) suele provocar concesiones en defensa.

El Real Madrid merece crédito porque es el actual campeón y porque es evidente que el equipo ha progresado en las últimas semanas. La necesidad de victorias ha vuelto a sacar lo mejor de un equipo que, además, parece que se reforzará aún más en las próximas semanas. El progreso del equipo tiene aspectos muy definidos, mayor actividad e intensidad en defensa, la aportación más constante de complementos de lujo como Taylor y Maciulis y, por encima de todo, los “Sergios” que han recuperado un nivel que les hace absolutamente diferenciales. Por cierto, de nuevo ha acertado Pablo Laso modificando su estructura de quinteto inicial, iniciando los encuentros con Rodríguez y Llull juntos, medida que ha tenido indudable éxito en los últimos partidos.

La lógica indica que CSKA sea otro de los equipos que progrese en la competición. Los rusos sólo han sumado una derrota en esta fase y aún parecen en condiciones de elevar un punto su nivel de juego. La pareja Teodosic-De Colo garantiza un buen manejo de balón y grandes posibilidades de alimentación para los jugadores interiores. No es precisamente en el Top 16 donde se merece que sospechemos de los chicos de Itoudis.

Olympiacos sigue al pie de la letra un guión ya conocido. En verano no parece reforzarse tanto como otros candidatos, su plantilla parece lejos de varios equipos pero llega la hora de competir y acaba la primera fase como líder claro de su grupo. Veremos si el colmillo competitivo de los griegos sigue haciendo honor a su merecida fama pero puede ser la rendija por la que Baskonia se cuele entre los ocho mejores. Eso y  no conceder nada ante Brose y Zalgiris que, con total seguridad, como locales, darán más de un susto.

Historia de un lío

Viernes, 4 Diciembre 2015

Parece un poco prematuro que el Real Madrid ande disputando “finales” a estas alturas de la temporada. La victoria frente a Fenerbahce permite a los blancos depender de sí mismos para avanzar en la Euroliga. Sin margen de error, eso sí, pero con la confianza que puede dar un partido que ha recuperado una versión muy positiva de un equipo que ha mostrado excesivos síntomas de fragilidad en estas semanas y que, contra los turcos, pareció recuperar el compromiso defensivo que les dio el salto de candidatos a campeones hace unos meses.

Son varias las causas que explican que el actual Campeón de Europa esté “jugando”  con una eliminación prematura. El desgaste de muchos jugadores después de un Eurobasket duro ha influido quizás más en la cabeza que en las piernas. Muchos de los errores que ha mostrado el equipo indican cierta falta de preparación mental para retos exigentes, como si el el grupo pensara que con la rutina habitual bastaría y que podrían permitirse irse adaptando poco a poco a la exigencia de la competición…. hasta que la propia competición les ha atropellado.

Las derrotas han provocado cierta ansiedad que ha penalizado especialmente a las nuevas incorporaciones. Thompkins y Taylor son dos jugadores más que interesantes. Thompkins es un chico con talento, buena mano y capacidad para pasar y entender el juego que, sin embargo presenta carencias importantes en defensa. Demasiado lento para enfrentarse a “cuatros” móviles que pueden poner el balón en el suelo y poco agresivo para defender en situaciones cercanas a jugadores interiores más físicos. Por su parte, Taylor se ha visto penalizado por la lesión que sufrió  en pretemporada. Los últimos encuentros han empezado a mostrar todo lo que puede aportar el jugador sueco y le ayudarán para consolidarse en la rotación y ganarse el respeto de sus compañeros. Un auténtico portento físico que debe adaptarse aún a las normas defensivas europeas y que explotará sus cualidades cuando el equipo progrese en defensa y pueda permitirse más situaciones en campo abierto. Aún en periodo de adaptación, Taylor parece el “tres” más sólido del equipo porque Maciulis no parece ni la sombra del jugador de final de temporada pasada y del pasado Eurobasket.

Las situaciones agónicas y los momentos difíciles pueden abrir paso a soluciones ilusionantes. Doncic es la mayor promesa del baloncesto europeo y un talento ya preparado para ayudar en determinados momentos a su equipo. Me gusta del esloveno su afán por ser protagonista en varios aspectos del juego (fijaros como ataca siempre el rebote), su personalidad y su extraordinaria capacidad para asistir a sus compañeros. Junto a Doncic, Laso parece decidido a dar más espacio en la rotación a Hernangómez. El pívot puede dar buenos minutos de rotación a Ayón y equilibrar con sus centímetros el juego del equipo en ambos lados de la cancha. Laso ha dado la sensación de sospechar de su actitud defensiva pero la corpulencia  del internacional  dan la sensación de poder ayudar a equilibrar el equipo.

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

Preguntas o respuestas

Viernes, 26 Septiembre 2014

La nueva edición de la Supercopa que comienza hoy en Vitoria dará luz y algo de certidumbre a las especulaciones que ofrece la formación de los equipos. En Vitoria obtendremos únicamente pistas de lo que puede ser el potencial de los cuatro equipos que participan pero también se nos presentarán las primeras incógnitas a resolver por Barcelona, Real Madrid, Valencia y Baskonia.

La plantilla del Barcelona genera pocas dudas. Satoransky, Doellman y Pleiss son tres jugadores muy consolidados en la Liga Endesa mientras que Deshaun Thomas no tendrá difícil igualar la sobrevalorada participación de Papanikolau. Me parece interesante prestar atención a cómo se adapta Huertas a tener menos minutos en pista (se supone que Satoransky tendrá más presencia que Sada/Pullen), observar la evolución de Abrines y Hezonja y comprobar cómo encaja una pareja de tanto talento como Doellman y Tomic. Espero un buen nivel del Barcelona pero con muchos aspectos por ajustar sobre todo en defensa.

El Real Madrid es un interrogante andante, no tanto por su plantilla, de indudable calidad, sino por las dudas que se han generado en la sección después de las derrotas en las Finales de la Euroliga y liga Endesa de hace unos meses. Desde entonces, Laso ha estado con un pie fuera, han fulminado a sus ayudantes y le han rodeado de técnicos que conocen la casa (y el puesto de primer entrenador en la ACB). No parecen las mejores condiciones para encabezar un proyecto pero tampoco se puede dudar de que el equipo será capaz de realizar un gran baloncesto. Quizás en Vitoria encontremos las primeras respuestas a cómo afecta a la rotación interior y al plan de juego la llegada de Ayón, si Campazzo va a tener el papel testimonial de Draper o si Sergio Rodríguez va a perpetuarse en la rotación como jugador de segundo y cuarto periodo.

Asumiendo que por presupuesto y potencial Barcelona y Real Madrid son los grandes favoritos, tengo la sensación (y esperanza) de que Valencia, Unicaja y, sobre todo, Baskonia den un paso adelante respecto a sus prestaciones del curso pasado. Laboral Kutxa Baskonia presenta varias incorporaciones que hacen pensar que precisará cierto tiempo para formar un equipo. En un principio, el proyecto parece ilusionante pero dependerá bastante del rendimiento que ofrezcan sus bases. Perkins parece un suplente bastante apañado mientras que Heurtel deberá aprovechar la inercia de confianza que le ha dejado el campeonato del Mundo para desprenderse de una vez por todas de esa percepción de jugador con tendencia a la dispersión y a la errática toma de decisiones. Apetece ver a Baskonia, la verdad y sería bueno para el baloncesto que después de esta Supercopa apetezca mucho más.

Valencia Basket se ha movido en el mercado buscando mantener la idea de juego que tan buenos resultados le ha dado. Pequeños creativos con capacidad de generarse sus puntos por sí solos e interiores versátiles y móviles. Ilusiona ver la evolución y el espacio en el equipo de Guillem Vives y comprobar como se adaptan Buycks y Luke Harangody, probablemente dos de los jugadores que marcarán el nivel del equipo durante la temporada. La semifinal que les enfrentará al Real Madrid  mostrará a un equipo poco dado a la especulación, trabajando en toda la pista y con muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia. A priori, sólo a priori, puede ser el equipo que esté más cerca de su mejor nivel a estas alturas de la temporada.

El hombre de Laso

Viernes, 31 Enero 2014

Una de las claves del gran rendimiento del Real Madrid de Pablo Laso es que ha sido capaz de consolidar y dar continuidad a un núcleo de jugadores sobre los que asentar un proyecto que, como todos, necesita tener un núcleo de seguridad que vaya perfeccionando la idea con el paso del tiempo. Hablo de los Sergio Rodríguez, Rudy, Carroll, Mirotic y Felipe Reyes, inamovibles en su rol desde que el técnico vitoriano se hizo cargo del equipo. Intencionadamente no menciono a un jugador, Sergio Llull, porque  dentro de ellos, Llull es el proyecto en el que más se ha volcado Laso desde que llegó al Real Madrid y el jugador en el que ha demostrado tener más fe.

La realidad es que la confianza de Laso en Llull está más que justificada porque la actividad del balear encaja perfectamente con la propuesta de un Pablo Laso que, desde su llegada, apostó porque el internacional español pudiera ocupar el puesto de base. Lo cierto es que Llull es un base de 10 minutos, generalmente el primer cuarto, porque en el modelo de rotaciones de Laso, Llull suele compartir el tercer cuarto con Draper y los minutos decisivos con Sergio Rodríguez. Da la sensación de que Laso utiliza a los jugadores en el primer cuarto en el puesto donde ellos quieren jugar (Llull de base, Rudy de escolta) y se juega los partidos en el puesto donde considera que pueden generar más ventajas (esto es Llull de “dos” y Rudy de “tres”).

Entiendo la debilidad de Pablo Laso con Llull. Está aprendiendo a alternar ritmos y ya no sólo sabe jugar a “todo trapo”, aporta bastante en labores defensivas y cada vez es más sólido en el lanzamiento exterior. En su debe hay que decir que aún tiene tomas de decisiones erróneas y que no es un jugador con un gran tacto en los lanzamientos cortos en penetración. Asumiendo todas las virtudes de Llull, a veces, he tenido la sensación de que ha tenido demasiada presencia en cancha en perjuicio de jugadores como Sergio Rodríguez o Carroll, sobre el que pesa que los rivales le eligen como objetivo para cargar las acciones ofensivas contra su defensa.

Dejando a un lado consideraciones técnico-tácticas, el valor de Llull viene dado por su mentalidad. Estamos ante un jugador que es capaz de elevarse por encima de sus condiciones por su valentía y capacidad competitiva. Llull no entiende de límites, por eso tampoco respeta ese tan fino que existe entre la osadía y la temeridad, algo que, en ocasiones, le juega malas pasadas. Llull no deja indiferente porque no pretende serlo, es raro que pase por un partido de puntillas porque es de aquellos que se niega a dejar que el partido avance sin tener influencia en su resultado.

La trayectoria de Llull en el Real Madrid está bendecida por la confianza que siempre ha tenido de sus entrenadores. Joan Plaza apostó por él cuando apenas tenía presencia en la Liga LEB. Desde su rol de especialista logró hacerse un hueco en el equipo. Con Messina se convirtió en la referencia exterior del Real Madrid, algo precipitado quizás en su momento. Con Laso ha llegado su consolidación definitiva, los minutos que juega de base le han asentado sin perder esa verticalidad que siempre le ha caracterizado en ataque, pero por encima de todo, su mérito radica en tener un estatus absolutamente principal en un equipo lleno de estrellas.

Más del Barça y de Pascual

Domingo, 3 Noviembre 2013

Por aquí y por allá, en papel y digital, el juego del Barcelona ocupa buena parte de los debates en torno a nuestro deporte en estos días. Es verdad, el equipo no ha arrancado bien, marcha invicto en la ACB de la misma manera que podía llevar más de una derrota y en Europa, el modesto Nanterre ha destrozado ese aura de imbatibilidad del Palau.

Dicho esto, la intensidad de algunas críticas también permiten pensar que se lleva tiempo “esperando” al entrenador del Barcelona, protegido hasta ahora por el peso de sus títulos, pero más vulnerable por la arrolladora puesta en escena del Real Madrid de Laso, cuyo juego merece un respaldo unánime pero que también cuenta con la ventaja añadida de mantener la misma estructura desde hace más tiempo.

Curiosamente, Xavi Pascual ha concedido varias entrevistas en los últimos tiempos lo que, lejos de haberle ayudado, parece incluso que le ha desprotegido algo más. Algo injusto bajo mi punto de vista porque apetece conocer algo más de un entrenador excepcional que colocó al Barcelona como referencia del baloncesto europeo y con el que comparto su opinión de que se le ha estigmatizado demasiado en cuanto a su propuesta de baloncesto. Da la sensación de que Pascual buscaba explicarse, acercarse algo más a los aficionados de los que quizás se había mantenido algo distante y que sus argumentos han reafirmado mucho más a sus críticos que a sus desaparecidos (ya volverán) seguidores. Y que conste que puedo entender esta reacción porque a veces se transmite cierto aire de justificación y poca autocrítica en las palabras del técnico del Barcelona. 

La realidad es que el Barça actual necesita tiempo para ajustar muchas piezas de calidad pero no tengo ninguna duda de que disputará todos los títulos en los que compita, como es su obligación. Se olvida con demasiada frecuencia que el equipo ha realizado varias incorporaciones y que está inmerso en un proceso de reconstrucción y renovación muy personificado por ejemplo en esa transición silenciosa entre Navarro y Abrines, por el que Pascual está apostando mucho en este inicio de temporada.

Hay un debe que sí se puede achacar al técnico azulgrana y es su falta de una apuesta decidida por unas rotaciones determinadas que ayuden a encajar las nuevas piezas y que permitan un mayor grado de confianza a determinados jugadores que, por su historial, necesitan sentirse importantes para poder explotar sus cualidades. Quién sabe, quizás esas críticas externas a las que Pascual se esfuerza en dar respuesta han generado muchas dudas en el técnico del Barça. Ya sabéis, dudar es bueno pero transmitirlo no tanto. Pienso, por ejemplo, en si superará su ostracismo Pullen, un jugador que podía encajar como revulsivo capaz de dar un aire nuevo desde el banquillo que rompiera ese aire previsible que a veces rodea el juego del equipo catalán. Pero, sobre todo, centro el foco en dos jugadores de una calidad incuestionable que parece que van perdiendo peso en la rotación del Barcelona como Lampe y Nachbar. He aquí dos ejemplos del reto al que se enfrenta Pascual esta temporada, ser capaz de obtener lo mejor de dos verdaderos talentos muy necesitados de encontrar confianza cuando miran al banquillo. Su trayectoria nos obliga a pensar que si lo que reciben es dudas e irritación sus cualidades se difuminarán pero eso ya lo sabía el Barcelona cuando los fichó, supongo.