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El MVP y la dictadura de las estadísticas

Lunes, 17 Abril 2017

No caeré en la exageración de decir que es “otro” baloncesto pero el aroma y la intensidad de los play offs de la NBA no tienen comparación con casi ninguno de los más de 1.200 encuentros anteriores de la Fase Regular. La preparación táctica de los partidos se incrementa y el nivel de contacto defensivo se lleva al límite reduciendo las canastas “fáciles” que se conceden. Un lujo para los que nos gusta este deporte que en los próximos dos meses nos deparará imágenes y momentos inolvidables, sin duda.

El debate de estos días no es sólo el comienzo de los Play Offs de la NBA sino quién merece el premio a jugador más valioso de la temporada regular. Este reconocimiento goza de gran prestigio y valor entre los jugadores y algunos de los aspirantes no desaprovecha cada ocasión delante de un micrófono de reivindicar su candidatura. La NBA vive una época excepcional de “súper estrellas”, cada vez es menos ocasional la noche en la que  se bate algún récord y los amantes de las estadísticas tienen mas faena que nunca. El hecho de contar con tantos jugadores tan buenos en el “uno contra uno” realza el valor de los especialistas en el tiro que no tienen más que saber ocupar su espacio y no dudar cuando les llega el balón. Por eso, cada vez se lanza más de tres puntos y pívots como los hermanos Gasol se reinventan ampliando el uso del tiro de larga distancia.

Comparto con Marc Gasol su apreciación del mal uso que a veces se hace de las estadísticas. La mayoría de las veces los números son representativos pero en ocasiones no expresan totalmente la capacidad para entender el juego, el liderazgo y la manera de condicionar el resultado mediante acciones que no tienen su equivalente en ningún dato. El equilibrio entre los números y el dominio del juego debe permitir decirnos que Marc Gasol es el mejor cinco de la NBA por su manera de pasar, su variedad ofensiva, su liderazgo y su buena toma de decisiones pero también que su número de rebotes por partido (algo más de seis de media) es bastante pobre.

¿Y a quién darías el MVP? no seré yo el único que ha escuchado esta pregunta en cualquier tertulia de baloncesto en la que haya participado últimamente. La verdad, no lo tengo nada claro por lo que aprovecharé a compartir mis dudas y ver si dentro de unos párrafos me aclaro. Número a número, no hay mejor candidato que Westbrook, ha promediado un triple doble, ha llevado a un equipo justito a los play offs y conmociona la pasión y espíritu competitivo que transmite cada partido. Sobre el jugador de los Thunder pesa, sin embargo, sus malos porcentajes (peores que el curso precedente), sus pérdidas de balón y esa sensación de que no logra con su juego “enganchar” a ningún compañero a la causa con continuidad. No hay ningún compañero de Westbrook que haya aumentado su valor de mercado esta temporada. El máximo anotador de la competición es el que peor porcentaje en tiros de campo tiene entre los 25 mejores de esa lista.

James Harden es otro candidato más que sólido. La “barba” tampoco tiene unos porcentajes deslumbrantes pero ha consolidado a Houston Rockets como uno de los mejores equipos de la competición y ha encontrado en la propuesta de D´Antoni el mejor aliado para explotar al máximo sus cualidades. Un bloqueo directo central para Harden, Capela atacando el aro y tres compañeros esperando abiertos para lanzar. Ese es el plan A, B y C de los Rockets que ha posibilitado que Harden lidere la competición en asistencias.

Como no soy capaz de decidir entre Papá Westbrook y Mamá Harden, mi apuesta para el MVP es Kawhi Leonard. La pista me la dio Harden indicando para defender su candidatura que “esto se trata de ganar partidos”. En ese sentido, de los candidatos, Leonard no tiene rival porque sus Spurs han sido el equipo que más cerca han estado de los Warriors. Los números de Leonard no pueden competir contra Westbrook y Harden pero  Leonard es de los mejores defensores de la competición, no se dosifica en defensa y es capaz de producir en ataque en estructuras más complejas que privilegian la circulación de balón. Si los Spurs han mostrado ese nivel tan alto es, en gran parte, por el constante empeño de Leonard en ser mejor jugador cada día. Westbrook y Harden han hecho mejor que nunca ( o mejor dicho, más que nunca, no mejor) aquello que llevan haciendo toda su trayectoria pero Leonard ha evolucionado de ser un “finalizador” a ser un tipo con múltiples recursos para generarse sus puntos incluido el lanzamiento de tres puntos donde mejora a sus rivales claramente en porcentaje.

No creo que gane mi candidato, me parecerá justo el premio para Westbrook o Harden, claro que sí. Los números de ambos son tremendos pero no conviene reducir el valor del juego a una planilla estadística.

Una selección en abril

Jueves, 30 Marzo 2017

Respeto a la historia y los galones o paso al empuje, al mérito y al futuro. No es la selección española de baloncesto el primer caso, ni será el último, donde estas opciones se “enfrentarán” pero el próximo Eurobasket y las seis ventanas para compromisos de selecciones que tendremos entre finales de 2017 y comienzos de 2018, obligan a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de afrontar el futuro del combinado.

La sensación después de la gira del seleccionador Sergio Scariolo por Estados Unidos es que todos los jugadores españoles que juegan en la NBA han manifestado su intención de acudir a la cita del próximo verano. El compromiso de los Gasol y compañía sigue siendo admirable y único en el mundo y no debe dejar de mencionarse. El rendimiento de los hermanos Gasol no genera ninguna duda pero hay otros componentes de esta época dorada de la selección que, por su momento actual, pueden generar más incertidumbre.

Después de los Juegos Olímpicos de Brasil sólo José Manuel Calderón anunció su decisión de dejar la selección nacional. La sensación previa de fin de etapa no acabó de corresponderse con la realidad.

Es evidente que hay varios jugadores que han dado un paso adelante estos meses. Willy Hernangómez ya es un habitual de las últimas convocatorias y su temporada en los Knicks está superando las expectativas. Lo mismo se puede decir de su hermano Juancho, de manera más discontinua, pero con partidos de mucho valor en un equipo que opta a los Play Offs. La energía y versatilidad del pequeño de los Hernangómez son cualidades necesarias en España así como la capacidad de tiro de un Abrines que aportaría esa amenaza exterior de la que España va menos sobrada de lo que pensamos.

Valencia Basket aporta buenas noticias colectivas e individuales en forma de progreso de Joan Sastre y un interesantísimo Pierre Oriola. Claro que también debemos destacar la solidez de San Emeterio, Rafa Martínez y los cortos pero firmes pasos de Vives. El otro finalista de la Eurocup, Unicaja de Málaga tiene un perfil interesante de especialista en Alberto Díaz  y un valor seguro en un Carlos Suárez al que siempre, quizás de manera injusta, damos por descartado para estas cosas.

En definitiva, hay alternativas y Scariolo tiene que decidir entre aquel principio de que hay jugadores que deciden cuando se retiran o pensar en dar entrada a tipos que necesitará con total seguridad más adelante.

Los casos de Juan Carlos Navarro y Felipe Reyes son los de más miga. Hasta este momento, la temporada de Navarro ha estado muy condicionada por las lesiones y sus Juegos Olímpicos en Brasil ya dejaron claro que no es un elemento esencial en la rotación de la selección. Su condición de mito es indiscutible pero si atendemos al mérito, a día de hoy Joan Sastre, Rafa Martínez o Fernando San Emeterio deberían estar por delante.

Reyes ha demostrado que se adapta a roles con pocos minutos y es capaz de producir en poco tiempo y nos tiene acostumbrados a finales de temporada magníficos mientras que Oriola viene demostrando en Valencia Basket su capacidad para adaptarse a todos los retos que se le presenta por delante jugando mucho o menos y en la posición de “cuatro” y de “cinco”.

Bueno, basta de dar rodeos, esta sería mi lista si el Eurobasket fuera dentro de un mes

Bases: Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Sergio Llull (sí, ya sé que jugará de dos en la selección..)

Exteriores: Rudy Fernández (hay caso Rudy es evidente, pero incluso sin anotar aporta tanto en otras facetas..), Joan Sastre, Juancho Hernangómez (también puede hacer y muy bien el “cuatro” y ahora mismo su temporada dice más cosas que la de Claver aunque el valenciano  está en plena remontada. ), Alex Abrines. Un apunte en esta posición, elijo a Sastre como guiño al futuro pero viendo jugar a Rafa Martínez siempre tengo la sensación de que ha jugado menos con España de lo que ha merecido.

Interiores: Pau Gasol, Marc Gasol, Nikola Mirotic, Willy Hernangómez

Faltaría una plaza…. Pero no pensaríais que me iba a mojar tanto. Quizás Alberto Díaz por si necesitas un base que apriete cinco minutos a una estrella rival, el mencionado Rafa Martínez por si el día está que no entra ni un tiro, u otro pívot (a día de hoy, Oriola) si se obvia que Juancho Hernangómez puede darte minutos en la posición de cuatro.

Una escuela de valores

Domingo, 21 Agosto 2016

Es difícil escribir de esta selección sin tener la sensación de haber leído y escuchado todo.  No es tarea fácil mantenerse tantos años en la excelencia por lo que debe valorarse este tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Brasil como un éxito indudable de este grupo de técnicos y jugadores que han luchado hasta el límite de sus fuerzas llevando hasta el límite su talento y ambición para compensar el evidente desgaste de sus piernas.

El partido contra Australia ha expuesto muchas de las cualidades que han definido a España durante todos estos años. En especial, aquellas que daban soporte a otras más comentadas pero que son imprescindibles para formar un grupo campeón. España ha demostrado un nivel competitivo admirable y se ha agarrado a un encuentro frente a un rival que le superaba físicamente. El nivel de deseo de jugadores con la barriga llena de títulos conmueve y emociona. Más allá de la calidad de los “nuestros”,  no debe dejar de valorarse su compromiso por defender su trayectoria y por engrandecer, aún más, su legado. Deseo, compromiso y mucha solidaridad, representada como nadie por José Manuel Calderón, impecable en su lenguaje gestual en el banquillo. No soy yo de comparar actitudes con otros deportes pero Calderón es uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, con más de 500 partidos en la mejor liga del mundo, vamos que no es un buen jugador entre muchos, un Pedro o Pedrito de la vida para que nos entendamos.

Pau Gasol es el mejor jugador de baloncesto en competiciones FIBA del Mundo, quizás exagero, o no, pero es el que más veces me transmite la sensación de ser “imparable”. En una época de buenos jugadores interiores, Gasol supera a todos y cada uno de ellos en cada partido con la selección. Su capacidad para jugar dentro y fuera y su nivel técnico es un activo de valor incalculable para esta selección. Desconozco si esta cita de Brasil será la última con la selección de Pau Gasol pero conviene no ahorrar en elogios a un tipo que ha hecho de España lo que es y ha sabido encontrar en la selección un grupo de jugadores y entrenadores que le han ayudado a explotar, como en ningún otro sitio, sus infinitas cualidades técnicas y tácticas.

A lomos de Gasol y del descaro de Sergio Rodríguez, España ha sacado un partido adelante frente a una selección australiana que, salvo su petardazo de semifinales, ha demostrado un nivel altísimo en el Torneo. Esta última defensa de España, decisiva para la victoria es un gran reconocimiento para ese trío de amigos que son Llull, Claver y Ricky Rubio. Llull ha tenido un día errático en el tiro pero su generosidad en defensa es imprescindible. Llull se encuentra jugando más cómodo cuando es defendido por bases, cuando saca más ventaja de sus cualidades físicas Claver ha demostrado que tiene hueco en este equipo y ha confirmado su buena costumbre de realizar campeonatos “de menos a más”. Tengo mucha curiosidad por ver si su temporada en el Barcelona le ayuda para “romper” en un jugador mucho mejor de lo que es o por el contrario le “confunde” algo más. Por último, Ricky Rubio, enorme en actividad defensiva pero demasiado timorato y dubitativo en ataque. Los parciales de España con él en pista durante el torneo son más positivos que su actuación individual y también deben ponderarse. Espero mucho de Ricky Rubio en el futuro por su inteligencia para “leer” lo que esta experiencia FIBA le ha enseñado sobre su juego. Sin duda, debe ser uno de los pilares de esta selección en el futuro. La pareja que ha formado con Sergio Rodríguez es muy complementaria.

Ya habrá tiempo de analizar el futuro de España después de estos Juegos Olímpicos pero me gustaría apuntar que esta competición ha reforzado la visión optimista que tenía. Asumiendo que Pau Gasol es insustituible, queda recordar que su hermano Marc no ha podido acudir a Brasil y que le quedan varios años de buen nivel, que Willy Hernangómez ha dado buenos minutos en la competición y que LLull, Rudy Fernández y Sergio Rodríguez son jugadores de primer nivel que siempre han demostrado un gran compromiso con el grupo. En espera de Juancho y Abrines, los Juegos Olímpicos han significado un paso adelante de Nikola Mirotic respecto a lo realizado en el pasado Eurobasket. Sus cualidades refuerzan las de Pau Gasol en ataque pero aún tiene recorrido para ser un jugador más sólido en defensa y rebote. Es joven, lo logrará.

Ayudará para el futuro que siga Sergio Scariolo al frente de la nave. Su manera de entender como dirigir a este colectivo, la capacidad para evolucionar al grupo y de alcanzar el mejor rendimiento cuando toca es admirable. Merece más que un par de líneas, las tendrá.

La duda de España

Lunes, 11 Julio 2016

Algo menos de un mes para que España comience su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Hasta ese primer partido contra Croacia, Sergio Scariolo tendrá que decidir definitivamente los 12 convocados y construir los roles y el modo de juego de un combinado que parte con la ventaja de contar con estructuras muy asentadas pero que, como todos los grupos, tiene incógnitas pendientes de resolver.

En la lista de los 20 jugadores con los que está trabajando Scariolo hay cuatro bases más Sergio LLull. La estructura de la selección hace pensar que es muy complicado que Llull ocupe la posición de base y que Guillem Vives es uno de los descartes casi seguros para la cita olímpica. Entiendo que esta cita tiene un cierto aroma a fin de etapa y que hay jugadores que, por su historial, se han ganado el derecho a decidir cuándo dejan de acudir a la selección pero llevar a Rubio, Rodríguez, Calderón y Llull obliga a que, alguno de ellos tenga un rol muy limitado y en una posición que no es habitual. Llull jugará de escolta porque en esa posición, ahora mismo,  es el mejor de los convocados y entre los otros tres habrá alguno que será el “sacrificado” en minutos, presumiblemente, Calderón.  Hay veces que muchos jugadores buenos en un mismo puesto no consiguen un buen rendimiento en una posición. La última vez que estos cuatro jugadores coincidieron con España, en el Campeonato del Mundo de Madrid, ninguno de ellos rindió a su nivel, todos parecieron desubicados y sin saber muy bien lo que se esperaba de ellos. Seguro que Scariolo tomó buena nota de aquello y delimitará muy claramente los papeles de cada uno de ellos.

La presencia de los cuatro “bases” deja muy limitadas las opciones en el resto del juego exterior , contando con que  Navarro y Rudy tienen plaza fija salvo que sus problemas físicos se lo impidan. Si pensamos que en el Juego interior, España acudirá con Claver como comodín y cuatro jugadores  más (Pau Gasol, Felipe Reyes, Mirotic, Mar Gasolc o Willy Hernangómez), cabe deducir que entre San Emeterio, Ribas y Abrines se disputan una única plaza.

No lo tiene fácil Scariolo. Si la decisión dependiera del rendimiento en la temporada, me quedaría con San Emeterio. Si fuera por trayectoria reciente en la selección debería pesar el recuerdo del gran Eurobasket de Ribas el pasado verano y  si fuera por necesidades específicas del grupo y como un guiño al relevo inevitable que se avecina, la elección debería ser Abrines.

San Emeterio, que siempre suele ir de “tapado” tiene sus opciones porque siempre ha parecido muy del gusto del seleccionador por su alto grado competidor y por su experiencia en el rol que se le pediría. Ribas es un gran jugador pero con Calderón, Ricky, Navarro y Llull quizás se necesite a alguien con otro perfil aunque su presencia no “cantaría” en absoluto. Particularmente pienso que por estructura del equipo, que Ribas estuviera en la lista de 12 sería la decisión menos lógica pero me gustaría  por lo que significaría el reconocimiento de su trabajo en el pasado Eurobasket cuando otros se bajaron del carro. Si Abrines hubiera “roto” como muchos esperábamos quizás a estas alturas no habría mucho debate sobre su convocatoria definitiva. La realidad es que por unas causas u otras, el balear no tiene un rendimiento constante aunque si Scariolo elige por características que puedan complementar lo que ya tiene, quizás sería la decisión más lógica.

Detrás de los números

Viernes, 8 Enero 2016

Terminado el año  y con más de un tercera parte de la Liga Regular disputada, parece un buen momento para evaluar la temporada de los jugadores españoles en la NBA. Todos ellos gozan de roles bastante estables y son tipos muy asentados en la competición, sin embargo, no todos,  acaban de encontrar su mejor rendimiento de manera constante.

Mucho tienen que agradecer los Chicago Bulls a Pau Gasol. La inteligencia en el juego del campeón de la NBA es clave para que la franquicia de Illinois parezca la única alternativa sólida al dominio de los Cleveland Cavaliers en la conferencia Este. En un equipo en el que, a veces, parece que cada uno camina por su lado, Gasol es el pegamento perfecto porque mejora cada balón que llega a sus manos. Personalmente, después de su maravilloso “despertar” en el Barcelona y su excelente contribución a los títulos de los Lakers, éste es el momento que más valoro de Pau Gasol (a nivel de club) por lo significativo que resulta observar cómo ha lidiado con el paso del tiempo y su capacidad para sobrevivir y destacar gracias a su enorme conocimiento del juego.

La versatilidad de Nikola Mirotic también es un factor importante en estos Bulls pero la temporada del jugador de origen montenegrino no parece, por el momento, un gran paso adelante respecto a su año de “rookie”. Me parece interesante que Mirotic huya de especializarse como tirador de tres puntos y siga manteniendo su voluntad de aportar puntos cerca de la canasta. Le ayudará en su objetivo jugar con un punto menos de ansiedad, quizás determinada por las dudas que percibe en su técnico, Fred Hoiberg, que parece desconfiar de la aplicación defensiva y errática toma de decisiones del jugador de origen montenegrino. Los últimos partidos, Mirotic ha vuelto a ser titular en la posición de alero, un reto apasionante para el que parece totalmente preparado y del que si logra salir airoso le ayudará a tener mayor estabilidad en el equipo.

Quizás los números no hacen justicia a la interesante aportación de José Calderón en los Knicks. Los de Nueva York están realizando una buena temporada (ya han ganado tantos partidos como en todo el curso precedente) y Calderón ejerce con solvencia su papel de “Director” de talentos de dudosa “cabeza” como Affalo, López o Derrick Williams que junto con Carmelo Anthony y el brillante Pozingins son la base de la franquicia. La experiencia de Calderón contribuye a dotar de mucho criterio a un grupo con tendencia a la dispersión. Su entrenador, Derek Fisher le concede muchos minutos y el base extremeño parece disfrutar con el reto de intentar llevar a los Knicks a los Play Offs. Si las lesiones le respetan y los Knicks no captan a otro base que altere su rol, creo que Calderón aún crecerá con el paso de la competición y podrá confirmar este progreso después de varias temporadas intrascendentes.

Los Memphis Grizzlies son una de las decepciones de la temporada hasta el momento y Marc Gasol aunque es su jugador más destacado también está teniendo un rendimiento menos sólido que en años precedentes. El pequeño de los Gasol no parece ajeno de la falta de identidad de un equipo que nunca ha sido especialmente entretenido de ver pero que competía a través de una defensa muy dura y generando en ataque a través de la capacidad para anotar y pasar de sus dos jugadores interiores, el propio Gasol y Randolph. El dato más significativo que explica el rendimiento de Marc Gasol es su porcentaje de tiro, por debajo del 50%, algo que en un pívot no deja de ser un porcentaje malo.

Ibaka sigue cumpliendo en su papel de escudero de Durant y Westbrook, dos súperestrellas de la competición. No es fácil para el resto de jugadores de los Thunder alcanzar estabilidad en su rendimiento porque estos dos jugadores acaparan el balón en prácticamente todas las acciones por lo que valoro el rendimiento de Ibaka, su progreso en el lanzamiento exterior (nada malo su porcentaje de tres) y su aportación defensiva en un equipo que no anda sobrado de especialistas en esta faceta. Al igual que su equipo, Ibaka tiene margen de crecimiento para dar la razón a los que pensamos que los Thunder son una alternativa seria al dominio de los Warriors en el Oeste.

Mitos

Jueves, 22 Enero 2015

No es que sea yo un apasionado del All Star de la NBA. Lo era y mucho, en tiempos, cuando empecé a engancharme a este mundillo. Es de entonces cuando recuerdo momentos mágicos como aquel concurso de mates que ganó Michael Jordan en Chicago, con cierto aire a tongazo, frente a Dominique Wilkins, la proeza voladora de Spud Webb y por supuesto ese inolvidable último All Star de Magic Johnson.

Desde entonces me he ido alejando del evento a la vez que me he aproximado a la NBA. Quizás, demasiados personajes sin carisma o  ese tufillo a permanente “pachangueo” han conseguido que dejara de prestar mucha atención al famoso fin de semana de las estrellas.

La presumible titularidad de Pau y Marc Gasol en este acontecimiento merece sin embargo ser reconocida por su simbolismo. Más allá de la anécdota ( que desgraciadamente se recordará en el futuro más que otras hazañas de los hermanos), significa la confirmación definitiva de la trascendencia entre los aficionados de todo el mundo de dos jugadores diferenciales que atesoran la cualidad más difícil de encontrar, entender el juego.

La conquista del territorio americano de los hermanos Gasol se ha construido desde la paciencia y con mucha inteligencia. Es cierto que físicamente hay muchos jugadores interiores deslumbrantes pero son muy pocos los que atesoran cualidades técnicas que les ayuden a explotar esas condiciones. Si los recursos técnicos de los Gasol  marcan diferencias, tácticamente estamos ante dos jugadores impresionantes por su capacidad para relacionarse con sus compañeros mediante el pase.

No es extraño, por tanto, que ambos hayan alcanzado su mejor rendimiento cuando han compartido equipo con otros jugadores interiores con habilidad para interpretar el juego. La pareja Randolph- Marc Gasol es la clave del éxito de los Grizzlies y desmitifica esa idea tan de moda que parece prohibir compartir tiempo en pista a jugadores que pueden ocupar espacios similares. Marc Gasol ha ayudado en gran medida a revitalizar la carrera de Zach Randolph y el jugador español ha interpretado perfectamente las cualidades de su compañero para  enriquecer su propio juego y ser capaz de progresar cada temporada.

Pau Gasol siempre ha sido un jugador reconocido en la NBA pero probablemente no lo suficientemente “dimensionado”. Su rendimiento presente y el aval  de su trayectoria han consolidado su peso en la competición. Pero no sólo eso, sino la realidad de los pívots norteamericanos que han compartido carrera con Pau o los jugadores que se están formando en las Universidades estadounidenses. Tengo la sensación de que la admiración que generan los hermanos Gasol también viene condicionada porque, quizás desde Duncan, no ha aparecido en Estados Unidos un jugador interior capaz de generarse con asiduidad sus propias canastas, ser eficaz en la corta y en la media distancia y saber pasar con claridad y calidad. Lo que para Marc y Pau Gasol es fácil no se encuentra en Chandler, Howard, Drummond, De Andre Jordan, etc. Todos son grandes jugadores, sobre los que se puede o podrán construir equipos ganadores pero no cabe esperar de ellos acciones que permitan deducir que son grandes conocedores del deporte que practican.

Dimisiones y algo más

Jueves, 18 Septiembre 2014

Sería bastante injusto que la dimisión de Juan Antonio Orenga del cargo de entrenador de la selección española de baloncesto fuera la única consecuencia de la decepcionante actuación del equipo en la Copa del Mundo.

No quiero decir con esto que Orenga se equivoque, porque la situación no daba para mucho más pero es evidente que se tiene que producir una profunda reflexión en la Federación Española de Baloncesto que mucho me temo no llegará y que se aplazará o camuflará bajo el amparo de frases tan vacías como “hemos organizado el mejor mundial de la historia” y las que están por venir.

Conviene detenerse un poco más en lo que ha sucedido después de la derrota ante Francia, en lo leído y escuchado y en qué manera todos hemos podido a construir unas ideas equivocadas.

Orenga y punto.  Asumido el papel de señalado inherente al cargo de entrenador, me ha sorprendido cierta crudeza en algunas críticas al seleccionador. Curiosamente, las mayores barbaridades se han escuchado de gente alejada del deporte en general y al baloncesto en particular. No diré yo que Orenga estuvo bien, su ciclo en la selección se resume en victorias abultadas y derrotas en partidos ajustados donde no ha dado la sensación de ser capaz de exprimir todo el potencial del equipo. Dicho esto, salvo error, Orenga no ha matado ni robado ni siquiera ha amenazado a nadie de la Federación para que le pusieran en el cargo. Han existido niveles de crítica solo compatibles contra alguien poco dedicado y que no se dedica a su profesión con esmero. Pongo la mano en el fuego por la dedicación, mimo y esfuerzo que Juan Antonio Orenga ha puesto en su labor y sólo por eso hay determinadas líneas que no se deberían pasar.

Los jugadores.  El agradecimiento eterno que debemos a este grupo no debe alejarnos de algunas realidades poco comentadas. El rendimiento de la mayoría de ellos en el partido decisivo fue bastante pobre. Acostumbrados a romper el partido en los primeros minutos se vieron sorprendidos de encontrarse con un partido igualado. Ni la cabeza de la mayoría ni las piernas de algunos estaban preparados para un partido tan duro. Inconscientemente el equipo fue víctima de cierta soberbia que se ha ido generando, alimentando y consintiendo  durante mucho tiempo.

¡Gracias por venir¡. Hay una cosa del baloncesto que comparte con otros deportes (en este caso, no con el fútbol) sobre la que se debe reflexionar. La condescendencia con la que se asume que los jugadores no acudan a convocatorias con sus selecciones. Duele que en un Campeonato del Mundo tengas que especular permanentemente con lo que darían todos los equipos sin sus ausencias. Nos dicen y reiteran que tenemos que estar muy agradecidos al compromiso que demuestran los jugadores españoles, que nunca fallan. Y digo, que es  verdad, pero que los demás se equivoquen no debe hacernos caer en valorar de manera extraordinaria hechos que deberían catalogarse como normales. Seré un desagradecido acomplejado y todo lo que queráis pero no me parece nada heroico que vengan Ricky Rubio, Marc Gasol,  Pau Gasol o José Manuel Calderón a jugar con España cuando su último partido oficial lo habían disputado hace más de cuatro meses. Me parece bastante más meritorio que acudan los jugadores de Real Madrid y Barcelona que jugaron la final de la Liga Endesa hasta finales de junio.

La FEB y la figura indispensable. Soy un firme convencido de que las organizaciones crecen con un número conveniente de “tocapelotas”. Desde fuera parece que esta figura no existe en la Federación Española de Baloncesto. Seguramente porque su Presidente, José Luis Sáez no los quiere cerca ni en pintura (como ya demostró). Empieza el debate sobre quién será el próximo seleccionador y yo digo que tiene que ser un técnico de sobrada experiencia y preparación pero que también sería muy positivo que fuera alguien con la capacidad de remover alguna idea que pueda estar equivocada. Alguien que pueda plantear que no pasa nada porque una preparación tenga más de un partido fuera de casa, que reflexione con los técnicos de la casa si el servilismo a la medalla es el mejor camino en las selecciones inferiores para preparar a los futuros jugadores de la selección, y también que se cuestione porque desde hace casi una década apenas aparecen jugadores que se integren con plenitud en la rotación de la selección en  los partidos importantes.

España. Apuntes

Mircoles, 13 Agosto 2014

Prudencia, son sólo unos partidos de preparación donde se nota cierta falta de tensión, lógicos desajustes y también la intimidación que la plantilla de España ejerce sobre los rivales. Complicado sacar muchas más conclusiones más allá del potencial de los nuestros y las primeras ideas de cual es la propuesta de juego y aquellos aspectos que se deben consolidar y mejorar de cara al campeonato del Mundo.

Los pívots y los espacios. El juego interior de España es inigualable. Por físico, por capacidad para generarse sus canastas, por intimidación y por la capacidad de pase de los hermanos Gasol. La convivencia durante muchos minutos de dos “cincos” en pista facilita la generación desde el poste alto y genera situaciones de lanzamiento exterior tanto para los Gasol como para Ibaka y Felipe Reyes. Conviene recordar la importancia de no convertir recursos en hábitos. Me refiero a que, independientemente de que Ibaka haya desarrollado su lanzamiento exterior y de que los rivales se protejan defendiendo espacios cercanos al aro, no debe limitarse a lanzar más allá de la línea de tres puntos. Estamos muy lejos de llegar a ese punto pero sumar una habilidad no debe conducir a reducir la producción de ningún jugador.

Riesgo. La intimidación de los jugadores interiores condiciona claramente los ataques de los rivales. Los pívots de España cambian muchos tiros, evitan canastas fáciles y ocupan mucho espacio. El lado perverso de este hecho puede conducir a cierta relajación en la defensa del uno contra uno de los jugadores exteriores sabedores de la protección que tienen a su espalda. Creo que contar con estos factores correctivos debe leerse como una manera de arriesgar, de elevar líneas en la defensa, de trabajar al máximo la defensa de las líneas de pase.  En algunas ocasiones los exteriores muestran demasiada indolencia y son superados con facilidad. He echado en falta alguna propuesta más agresiva en defensa en estos partidos pero seguramente que el cuerpo técnico tenga algo preparado en este sentido.

El base.  Lo lógico es que teniendo tres grandes bases, asegures que esa posición esté bien cubierta durante los 40 minutos. Esa es la teoría, a veces la realidad es diferente porque encuentras jugadores que necesitan más continuidad en pista para rendir al máximo nivel. Por eso es de agradecer la generosidad con la que se manejan, Sergio Rodríguez, Jose Calderón y Ricky Rubio. Con el “Chacho”, España tiene más creatividad y más ritmo, es un equipo menos previsible. Calderón es el que mejor se adapta de los tres a compartir espacio con otro base y Rubio puede dominar los partidos desde la defensa aunque en ataque su amenaza es mucho menor que la de sus compañeros.

Navarro. El escolta del Barcelona exhibe un momento físico bastante bueno y eso es una gran noticia. Su rol no debe ser el de hace unos años. Aquel jugador que España necesitaba tener en pista más de 30 minutos debe dar paso a otro que juegue algo menos pero que sea igualmente valorado en cuanto a su participación en el juego ofensivo. Los minutos en pista de Navarro serán importantes porque es el tirador más fiable de un equipo que no anda sobrados de amenazas en el lanzamiento.

El hábito y el mérito. No por habituales deben dejar de destacarse ciertos aspectos. Reitero mi admiración por Felipe Reyes por ser productivo en cada minuto en pista. Un lujo para cualquier colectivo contar con un tipo capaz de ponerse de “cero a 100″ de manera tan rápida. Ya es difícil hacerse un hueco compartiendo equipo con Pau Gasol, Marc Gasol y Serge Ibaka. No lo dudéis, Felipe Reyes jugará, igual no mucho, pero rendirá de manera excepcional.

Generosidad, Prudencia y Memoria

Martes, 29 Julio 2014

Si tuviera que elegir dos aspectos que determinarán el resultado de España en el Campeonato del Mundo que se jugará en nuestro país, sin duda, señalaría la generosidad y la prudencia.

Estamos, probablemente, ante el mejor combinado de siempre de España y ante una oportunidad histórica de ser campeones del Mundo en nuestro país pero, ni siquiera estos hechos garantizan el éxito porque en un momento determinado el margen de error será mínimo y porque España, sí, también España, deberá resolver ciertas incógnitas a la hora de encajar su plantilla y de luchar sobre determinados síntomas recientes (Campeonato de Europa del pasado verano) y ya algo más lejanos, pero que pueden volver a aparecer como en el Campeonato de Europa de 2007 como anfitriones donde el equipo se mostró algo más rígido y nervioso que en otros eventos.

Este grupo ha dado muestras sobradas de capacidad de adaptación durante toda su trayectoria. En esta cita, como anfitriones, deberán luchar contra cierta ansiedad que se sabrá manejar si los jugadores, sobre los que poco cabe dudar en este sentido, saben adaptarse al espacio asignado por el seleccionador, Juan Antonio Orenga. Por ejemplo, la presencia de Juan Carlos Navarro no hará tan fácil la convivencia de Rubio, Rodríguez y Calderón. Seguramente Calderón sea utilizado en la posición de escolta y también Navarro deberá acostumbrarse a ser productivo con menos tiempo en cancha del que acostumbraba en el equipo nacional. Los bases, sin embargo, tendrán un motivo de alegría con la presencia de Pau Gasol y Serge Ibaka que sabrán beneficiarse de su  capacidad en el juego de “pick and roll”. En muchas ocasiones España se construirá desde “dentro hacia fuera” por lo que los jugadores exteriores deberán ser pacientes para esperar su momento ante la atención que generarán los hermanos Gasol. Como siempre, la cuota de generosidad de cada jugador en beneficio del rendimiento colectivo será el aspecto más decisivo en el camino al éxito. Si todos pretender tener su rol habitual, el juego caerá en el desorden y España será un equipo más accesible.

Además de la indudable calidad e impacto que supone el regreso de los Pau Gasol, Navarro, Ibaka y Reyes, su “incorporación” ayudará a establecer unos roles  que en el pasado Campeonato de Europa se echaron en falta en determinados momentos. Es evidente que jugadores como Claver y LLull verán reducida su presencia en cancha respecto al verano de 2013,  y que Abrines afrontará esta cita como el primer paso de su largo camino en la selección pero que, a priori, no tendrá un papel principal. Felipe Reyes e Ibaka son ideales porque saben producir sin necesitar una excesiva continuidad en pista y , probablemente, hasta bien avanzado el campeonato no sepamos cual de los bases es el que se descuelga en la rotación de Orenga.

Mientras tanto, me subo al carro de la ilusión y busco arrimarme al de la prudencia, necesaria y conveniente para manejar tan altas expectativas. Es cierto que España aparece como el equipo menos debilitado por las ausencias de los considerados como favoritos pero han cambiado algunas cosas desde que este equipo se juntó en su totalidad. Hay algún kilómetro más en las piernas, alguna lesión por el medio y antiguos meritorios o descartes que se han ganado el derecho a que se les mire desde otra perspectiva.

Pasen y Vean

Lunes, 28 Abril 2014

No pertenezco al grupo de personas que venera la NBA por encima de todo y entiende que, por sistema, todo lo que emana de Estados Unidos es maravilloso. Considero que la temporada regular da espacio para muchos partidos sin interés, que el nivel medio de los jugadores no está progresando y que la mayoría de las propuestas de juego están poco trabajadas y derivan en muchos malos tiros cada noche. Eso sí, la NBA es un modelo organizativo y una permanente escuela de cómo vender su producto, pero tampoco vendría mal que revisaran algunos aspectos de su competición.

Dicho todo esto, la primera ronda de los Play Offs está siendo absolutamente maravillosa. La competitividad que están exhibiendo todos los equipos, la lucha entre diferentes propuestas, las series entre equipos con modelos de juego parecidos, las estrellas y las que quieren serlo, los gatillazos de los mejores, la reivindicación de algún veterano y el colorido en las gradas están haciendo de estos días una auténtica fiesta del baloncesto.

Salvo los actuales campeones, Miami Heat, que tampoco se han librado de momentos de apuro frente a los voluntariosos Bobcats, todos los favoritos están viviendo momentos muy tensos y caminan con muy poco margen para el error. La emoción y el interés alcanza ambas conferencias pero es indudable que el atractivo se centra en la Conferencia Oeste donde coinciden ocho equipos espléndidos.

El mérito de Memphis. Los Thunder de Durant, Westbrook e Ibaka están padeciendo, nuevamente, lo incómodo que resulta jugar contra los Memphis Grizzlies.  El conjunto de Marc Gasol es el equipo más atípico de los que disputan los Play Offs en el Oeste. En cierto modo, Memphis es un guiño a un pasado algo lejano, por la cantidad de balones que hacen llegar a situaciones interiores. Desde allí, Gasol y Randolph anotan, generan y, sobre todo llevan el partido a un ritmo en el que no se encuentran cómodos estos Thunder. Los Grizzlies es el típico equipo al que hay que darle mérito porque son capaces, con su propuesta, de hacer que casi todos los conjuntos jueguen mal contra ellos, especialmente en los momentos decisivos de la temporada.

No esperaba que los Spurs sufrieran tanto ante estos Mavericks. Los de Popovich llegaban a los Play Offs en una dinámica muy positiva y exhibiendo la mejor circulación de balón de la Liga pero los de Dallas no han afrontado la serie como aquellos que se han clasificado en el último partido para los Play Offs sino como los campeones que ganaron el título hace tres cursos. En este contexto, los Mavericks son peligrosísimos, más aún, si Calderón muestra su faceta más atrevida y ganadora y marca diferencias con el siempre imprevisible Devin Harris. Pienso que los Spurs harán valer sus mayores recursos pero se agradece esta muestra de orgullo que está exhibiendo Dallas.

Que me perdonen los seguidores de los Clippers pero cuesta no engancharse a los Warriors mientras jueguen para ellos dos tipos como Stephen Curry y Klay Thompson. A lo mejor no les llega para seguir en la competición, pero el talento de estos dos chicos, esa manera de levantarse para tirar y la elegancia con la que desarrollan sus gestos técnicos son muy cautivadoras. Para la anécdota, merece destacarse el proceso “Benjamin Button” de Jermaine O´Neal ofreciendo muchos minutos de calidad en el mermado juego interior de los de Oakland.

Dejo para el final, el extraordinario enfrentamiento que estamos viviendo entre Blazers y Rockets. Tres partidos decididos en la prórroga, los Rockets a una derrota de ser eliminados y momentos espectaculares llenos de matices. Los Blazers empezaron golpeando por dentro con el descomunal Aldridge y los Rockets reaccionaron dando más protagonismo a Asik. Harden hace muchas cosas, no todas ellas bien, mientras que Howard está haciendo un esfuerzo importante para evitar ser muy señalado. En Portland, Lillard, se empeña en demostrar cada noche que la mayor diferencia entre los dos equipos está en la posición de base.  Una serie espectacular que merece no acabar nunca.