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Entradas con etiqueta ‘Pau Gasol’

Una selección en abril

Jueves, 30 Marzo 2017

Respeto a la historia y los galones o paso al empuje, al mérito y al futuro. No es la selección española de baloncesto el primer caso, ni será el último, donde estas opciones se “enfrentarán” pero el próximo Eurobasket y las seis ventanas para compromisos de selecciones que tendremos entre finales de 2017 y comienzos de 2018, obligan a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de afrontar el futuro del combinado.

La sensación después de la gira del seleccionador Sergio Scariolo por Estados Unidos es que todos los jugadores españoles que juegan en la NBA han manifestado su intención de acudir a la cita del próximo verano. El compromiso de los Gasol y compañía sigue siendo admirable y único en el mundo y no debe dejar de mencionarse. El rendimiento de los hermanos Gasol no genera ninguna duda pero hay otros componentes de esta época dorada de la selección que, por su momento actual, pueden generar más incertidumbre.

Después de los Juegos Olímpicos de Brasil sólo José Manuel Calderón anunció su decisión de dejar la selección nacional. La sensación previa de fin de etapa no acabó de corresponderse con la realidad.

Es evidente que hay varios jugadores que han dado un paso adelante estos meses. Willy Hernangómez ya es un habitual de las últimas convocatorias y su temporada en los Knicks está superando las expectativas. Lo mismo se puede decir de su hermano Juancho, de manera más discontinua, pero con partidos de mucho valor en un equipo que opta a los Play Offs. La energía y versatilidad del pequeño de los Hernangómez son cualidades necesarias en España así como la capacidad de tiro de un Abrines que aportaría esa amenaza exterior de la que España va menos sobrada de lo que pensamos.

Valencia Basket aporta buenas noticias colectivas e individuales en forma de progreso de Joan Sastre y un interesantísimo Pierre Oriola. Claro que también debemos destacar la solidez de San Emeterio, Rafa Martínez y los cortos pero firmes pasos de Vives. El otro finalista de la Eurocup, Unicaja de Málaga tiene un perfil interesante de especialista en Alberto Díaz  y un valor seguro en un Carlos Suárez al que siempre, quizás de manera injusta, damos por descartado para estas cosas.

En definitiva, hay alternativas y Scariolo tiene que decidir entre aquel principio de que hay jugadores que deciden cuando se retiran o pensar en dar entrada a tipos que necesitará con total seguridad más adelante.

Los casos de Juan Carlos Navarro y Felipe Reyes son los de más miga. Hasta este momento, la temporada de Navarro ha estado muy condicionada por las lesiones y sus Juegos Olímpicos en Brasil ya dejaron claro que no es un elemento esencial en la rotación de la selección. Su condición de mito es indiscutible pero si atendemos al mérito, a día de hoy Joan Sastre, Rafa Martínez o Fernando San Emeterio deberían estar por delante.

Reyes ha demostrado que se adapta a roles con pocos minutos y es capaz de producir en poco tiempo y nos tiene acostumbrados a finales de temporada magníficos mientras que Oriola viene demostrando en Valencia Basket su capacidad para adaptarse a todos los retos que se le presenta por delante jugando mucho o menos y en la posición de “cuatro” y de “cinco”.

Bueno, basta de dar rodeos, esta sería mi lista si el Eurobasket fuera dentro de un mes

Bases: Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Sergio Llull (sí, ya sé que jugará de dos en la selección..)

Exteriores: Rudy Fernández (hay caso Rudy es evidente, pero incluso sin anotar aporta tanto en otras facetas..), Joan Sastre, Juancho Hernangómez (también puede hacer y muy bien el “cuatro” y ahora mismo su temporada dice más cosas que la de Claver aunque el valenciano  está en plena remontada. ), Alex Abrines. Un apunte en esta posición, elijo a Sastre como guiño al futuro pero viendo jugar a Rafa Martínez siempre tengo la sensación de que ha jugado menos con España de lo que ha merecido.

Interiores: Pau Gasol, Marc Gasol, Nikola Mirotic, Willy Hernangómez

Faltaría una plaza…. Pero no pensaríais que me iba a mojar tanto. Quizás Alberto Díaz por si necesitas un base que apriete cinco minutos a una estrella rival, el mencionado Rafa Martínez por si el día está que no entra ni un tiro, u otro pívot (a día de hoy, Oriola) si se obvia que Juancho Hernangómez puede darte minutos en la posición de cuatro.

Pau y “Pops”

Viernes, 11 Noviembre 2016

El mejor pívot pasador del mundo (con permiso de su hermano, Marc) en el reino del “Passing Game”. Los mejores pies jugando de espaldas en un equipo que no limita la aportación de los pívots a jugar situaciones de “pick and roll”. El jugador de mejor rendimiento en las competiciones de selecciones FIBA en los últimos 15 años en la franquicia  que más respeto e influencia ha demostrado por el baloncesto fuera de la NBA.

Todo parece encajar para que la aventura de Pau Gasol en los Spurs sea todo un éxito pero los comienzos distan de ser los esperados. Es pronto, muy pero que muy pronto, estoy convencido de que Gasol encajará a la perfección en el equipo tejano pero los primeros partidos de la temporada me están dejando algo frío respecto al engranaje de Gasol en el ecosistema de Gregg Popovich.

Gasol juega menos que nunca (21 minutos de media) y ahí parece que está el origen de esta “incomodidad” en la pista que manifiesta. La falta de continuidad afecta a cualquier jugador, sobre todo a aquellos que vienen de una dinámica diferente, y Gasol no acaba de acostumbrarse a disputar menos minutos y tener poca presencia ofensiva en ese tiempo. Leonard y Aldridge son opciones prioritarias en el juego de los Spurs en el que el catalán  también es víctima del “small ball” que parece ganar terreno en la NBA lo que obliga a Popovich a apostar por quintetos más pequeños para defender a sus rivales donde Aldridge ocupa la posición de “cinco” y desplaza al jugador español al banquillo.

El último partido de los Spurs frente a los Rockets fue significativo en este sentido, con Gasol jugando 13 minutos y unos Rockets desatados castigando a los veteranos Spurs con un ritmo alto de juego y con Harden generando ventajas de manera constante.

Tengo a Gasol por una de las mentes más brillantes que ha dado este juego en mucho tiempo por lo que me interesa mucho ver cómo es capaz de “convencer” a Popovich de que su presencia en la pista es necesaria para incrementar el nivel de juego de los Spurs. Ya escribí que no soy muy optimista con las opciones de título de los Spurs, muchos de sus mejores jugadores tienen las piernas castigadas y físicamente parecen lejos de las mejores franquicias de la Liga. Aun así, con Gasol a pleno rendimiento tendrían recursos suficientes para ser un equipo altamente competitivo.

Ahora mismo, Popovich opta por igualar las propuestas de los rivales antes que explorar la convivencia durante más tiempo de Aldridge y Gasol. De momento, el laureado técnico parece penalizar la defensa de Gasol antes que valorar el resto de sus amplias virtudes. La ecuación Aldridge-Gasol es la más urgente que debe solucionar Popovich. Donde ve un problema puede encontrar el valor fundamental para que los Spurs sean más sólidos. Para ello, sería conveniente que los dos jugadores tuvieran la oportunidad de jugar más minutos juntos y explorar cómo pueden beneficiarse de sus cualidades. En la época que prima los espacios y la búsqueda de las “divisiones” para encontrar tiros abiertos, es posible, claro que sí, jugar un buen baloncesto con dos grandes jugadores en el poste medio.

El reto para Gasol es mayúsculo y pondrá a prueba una de sus cualidades injustamente menos valoradas, su competitividad. Nadie tiene el rendimiento de Gasol a los 36 años sin un alto grado de ambición y constancia por lo que estoy seguro que será capaz de revolverse ante esta situación y hacerse un hueco como jugador franquicia en los Spurs. Para ser justos, sus situación tampoco se puede achacar en exclusiva a Popovich sino también a que ha llegado a este comienzo de temporada menos “fino” que otros años. Habrá que seguir con atención este proceso de adaptación de Gasol en el que si no acaba de afianzarse veremos como Popovich deja de ser ese entrenador laureado y admirado para convertirse en un sospechoso habitual, al tiempo….

Una escuela de valores

Domingo, 21 Agosto 2016

Es difícil escribir de esta selección sin tener la sensación de haber leído y escuchado todo.  No es tarea fácil mantenerse tantos años en la excelencia por lo que debe valorarse este tercer puesto en los Juegos Olímpicos de Brasil como un éxito indudable de este grupo de técnicos y jugadores que han luchado hasta el límite de sus fuerzas llevando hasta el límite su talento y ambición para compensar el evidente desgaste de sus piernas.

El partido contra Australia ha expuesto muchas de las cualidades que han definido a España durante todos estos años. En especial, aquellas que daban soporte a otras más comentadas pero que son imprescindibles para formar un grupo campeón. España ha demostrado un nivel competitivo admirable y se ha agarrado a un encuentro frente a un rival que le superaba físicamente. El nivel de deseo de jugadores con la barriga llena de títulos conmueve y emociona. Más allá de la calidad de los “nuestros”,  no debe dejar de valorarse su compromiso por defender su trayectoria y por engrandecer, aún más, su legado. Deseo, compromiso y mucha solidaridad, representada como nadie por José Manuel Calderón, impecable en su lenguaje gestual en el banquillo. No soy yo de comparar actitudes con otros deportes pero Calderón es uno de los mejores jugadores de la historia de nuestro baloncesto, con más de 500 partidos en la mejor liga del mundo, vamos que no es un buen jugador entre muchos, un Pedro o Pedrito de la vida para que nos entendamos.

Pau Gasol es el mejor jugador de baloncesto en competiciones FIBA del Mundo, quizás exagero, o no, pero es el que más veces me transmite la sensación de ser “imparable”. En una época de buenos jugadores interiores, Gasol supera a todos y cada uno de ellos en cada partido con la selección. Su capacidad para jugar dentro y fuera y su nivel técnico es un activo de valor incalculable para esta selección. Desconozco si esta cita de Brasil será la última con la selección de Pau Gasol pero conviene no ahorrar en elogios a un tipo que ha hecho de España lo que es y ha sabido encontrar en la selección un grupo de jugadores y entrenadores que le han ayudado a explotar, como en ningún otro sitio, sus infinitas cualidades técnicas y tácticas.

A lomos de Gasol y del descaro de Sergio Rodríguez, España ha sacado un partido adelante frente a una selección australiana que, salvo su petardazo de semifinales, ha demostrado un nivel altísimo en el Torneo. Esta última defensa de España, decisiva para la victoria es un gran reconocimiento para ese trío de amigos que son Llull, Claver y Ricky Rubio. Llull ha tenido un día errático en el tiro pero su generosidad en defensa es imprescindible. Llull se encuentra jugando más cómodo cuando es defendido por bases, cuando saca más ventaja de sus cualidades físicas Claver ha demostrado que tiene hueco en este equipo y ha confirmado su buena costumbre de realizar campeonatos “de menos a más”. Tengo mucha curiosidad por ver si su temporada en el Barcelona le ayuda para “romper” en un jugador mucho mejor de lo que es o por el contrario le “confunde” algo más. Por último, Ricky Rubio, enorme en actividad defensiva pero demasiado timorato y dubitativo en ataque. Los parciales de España con él en pista durante el torneo son más positivos que su actuación individual y también deben ponderarse. Espero mucho de Ricky Rubio en el futuro por su inteligencia para “leer” lo que esta experiencia FIBA le ha enseñado sobre su juego. Sin duda, debe ser uno de los pilares de esta selección en el futuro. La pareja que ha formado con Sergio Rodríguez es muy complementaria.

Ya habrá tiempo de analizar el futuro de España después de estos Juegos Olímpicos pero me gustaría apuntar que esta competición ha reforzado la visión optimista que tenía. Asumiendo que Pau Gasol es insustituible, queda recordar que su hermano Marc no ha podido acudir a Brasil y que le quedan varios años de buen nivel, que Willy Hernangómez ha dado buenos minutos en la competición y que LLull, Rudy Fernández y Sergio Rodríguez son jugadores de primer nivel que siempre han demostrado un gran compromiso con el grupo. En espera de Juancho y Abrines, los Juegos Olímpicos han significado un paso adelante de Nikola Mirotic respecto a lo realizado en el pasado Eurobasket. Sus cualidades refuerzan las de Pau Gasol en ataque pero aún tiene recorrido para ser un jugador más sólido en defensa y rebote. Es joven, lo logrará.

Ayudará para el futuro que siga Sergio Scariolo al frente de la nave. Su manera de entender como dirigir a este colectivo, la capacidad para evolucionar al grupo y de alcanzar el mejor rendimiento cuando toca es admirable. Merece más que un par de líneas, las tendrá.

Deberes y poderes

Viernes, 22 Julio 2016

Entiendo que no debe haber ningún motivo de preocupación por las dos derrotas de España frente a Lituania en partidos de preparación para los Juegos Olímpicos. Si algo merece Scariolo y su trayectoria al frente del equipo es confianza en la manera en la que ha sabido evolucionar al grupo con el paso de los días. Entiendo, sin embargo, la inquietud del técnico italiano por lo anómala de una preparación determinada por los problemas físicos de varios jugadores, ausencias “burocráticas”  y el cambio de equipo de muchos de los convocados. Sin duda, no es la mejor manera de preparar una cita tan importante pero aun hay tiempo para afinar y encajar todas las piezas pendientes.

De los partidos de preparación se pueden deducir varios aspectos relacionados con la rotación. El primero de ellos es el papel más secundario de Navarro y Calderón, que seguro dispondrán de minutos pero dejarán el rol de “titulares” para jugadores como Llull, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez. Sobre este trío recaerá el peso de la “generación” de juego y ventajas para sus compañeros. Rubio aporta más solidez defensiva que Rodríguez pero éste tiene más creatividad y mayor capacidad de anotación. Aún es pronto para realizar evaluaciones categóricas pero me sigue “inquietando” la evolución en el juego de Ricky Rubio y en especial como determinadas carencias de su juego tienen peor “camuflaje” con reglas FIBA. Me gustaría ver una versión más desenfadada y menos académica de Rubio, limitado por su escasa amenaza en el lanzamiento exterior en un baloncesto que camina en la permanente búsqueda de espacios y oportunidades para encontrar las mejores opciones de lanzamiento posible.

Víctor Claver es otro de los jugadores que tendrá un papel importante por su versatilidad defensiva. En estos partidos está mostrándose desacertado en ataque pero el valenciano es un perfil de jugador muy necesario en esta selección, carente de centímetros en la posición de alero alto y en la que Mirotic y Reyes pueden tener problemas ante determinados perfiles de “cuatros”. Me está gustando el paso adelante de Willy Hernagómez que ha aprovechado la ausencia de Gasol para coger confianza aunque debe corregir ciertos despistes defensivos que harán que Scariolo se piense en determinados momentos su presencia en la pista o apostar por Felipe Reyes en la posición de “cinco”.

La inclusión de Gasol como referente ofensivo principal es el aspecto en el que trabajará Scariolo estas semanas en ataque además de una mayor fluidez en la circulación de balón, optimizar la utilización de los botes y una mejor ocupación de los espacios. Hasta el día 7 de agosto, España deberá conjuntar sus dos “almas”, la natural que le sale a determinados jugadores, un juego rápido y poco especulativo que abanderan los jugadores del Real Madrid, y  el “orden” que proporciona tener a un Pau Gasol que acostumbra ser el mejor pívot en todas las citas internacionales que disputa. Es absurdo tener a Gasol y no pensar que deba ser el pilar de todo el juego ofensivo pero también hay que reconocer que muchos de los exteriores como mejor se expresan es jugando en campo abierto.

El trabajo pendiente en  defensa pasa por ajustar algo más las defensas alternativas (falta más actividad en la defensa en toda la pista) y seguir afinando el trabajo colectivo para compensar determinadas carencias físicas que penalizan en determinadas situaciones. Por las características del equipo, conviene ser más intensos en la defensa de la circulación del balón porque hay varios jugadores que pueden sufrir en la defensa de “uno contra uno” y sin Gasol en pista no contaremos con ningún jugador capaz de cambiar tiros. En general, eso sí,  pienso que en defensa el equipo está más sólido que en otras preparaciones a estas alturas.

Veremos como evoluciona el equipo de aquí a los Juegos Olímpicos. Este grupo nos ha demostrado que todos los análisis previos al momento de la verdad hay que ponerlos en cuarentena. Son jugadores experimentados que saben cuando tienen que rendir al máximo. En cualquier caso, conviene que no se fíe todo a esta cualidad ya que los Juegos tendrán una exigencia máxima a nivel táctico y físico.

La duda de España

Lunes, 11 Julio 2016

Algo menos de un mes para que España comience su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Hasta ese primer partido contra Croacia, Sergio Scariolo tendrá que decidir definitivamente los 12 convocados y construir los roles y el modo de juego de un combinado que parte con la ventaja de contar con estructuras muy asentadas pero que, como todos los grupos, tiene incógnitas pendientes de resolver.

En la lista de los 20 jugadores con los que está trabajando Scariolo hay cuatro bases más Sergio LLull. La estructura de la selección hace pensar que es muy complicado que Llull ocupe la posición de base y que Guillem Vives es uno de los descartes casi seguros para la cita olímpica. Entiendo que esta cita tiene un cierto aroma a fin de etapa y que hay jugadores que, por su historial, se han ganado el derecho a decidir cuándo dejan de acudir a la selección pero llevar a Rubio, Rodríguez, Calderón y Llull obliga a que, alguno de ellos tenga un rol muy limitado y en una posición que no es habitual. Llull jugará de escolta porque en esa posición, ahora mismo,  es el mejor de los convocados y entre los otros tres habrá alguno que será el “sacrificado” en minutos, presumiblemente, Calderón.  Hay veces que muchos jugadores buenos en un mismo puesto no consiguen un buen rendimiento en una posición. La última vez que estos cuatro jugadores coincidieron con España, en el Campeonato del Mundo de Madrid, ninguno de ellos rindió a su nivel, todos parecieron desubicados y sin saber muy bien lo que se esperaba de ellos. Seguro que Scariolo tomó buena nota de aquello y delimitará muy claramente los papeles de cada uno de ellos.

La presencia de los cuatro “bases” deja muy limitadas las opciones en el resto del juego exterior , contando con que  Navarro y Rudy tienen plaza fija salvo que sus problemas físicos se lo impidan. Si pensamos que en el Juego interior, España acudirá con Claver como comodín y cuatro jugadores  más (Pau Gasol, Felipe Reyes, Mirotic, Mar Gasolc o Willy Hernangómez), cabe deducir que entre San Emeterio, Ribas y Abrines se disputan una única plaza.

No lo tiene fácil Scariolo. Si la decisión dependiera del rendimiento en la temporada, me quedaría con San Emeterio. Si fuera por trayectoria reciente en la selección debería pesar el recuerdo del gran Eurobasket de Ribas el pasado verano y  si fuera por necesidades específicas del grupo y como un guiño al relevo inevitable que se avecina, la elección debería ser Abrines.

San Emeterio, que siempre suele ir de “tapado” tiene sus opciones porque siempre ha parecido muy del gusto del seleccionador por su alto grado competidor y por su experiencia en el rol que se le pediría. Ribas es un gran jugador pero con Calderón, Ricky, Navarro y Llull quizás se necesite a alguien con otro perfil aunque su presencia no “cantaría” en absoluto. Particularmente pienso que por estructura del equipo, que Ribas estuviera en la lista de 12 sería la decisión menos lógica pero me gustaría  por lo que significaría el reconocimiento de su trabajo en el pasado Eurobasket cuando otros se bajaron del carro. Si Abrines hubiera “roto” como muchos esperábamos quizás a estas alturas no habría mucho debate sobre su convocatoria definitiva. La realidad es que por unas causas u otras, el balear no tiene un rendimiento constante aunque si Scariolo elige por características que puedan complementar lo que ya tiene, quizás sería la decisión más lógica.

Detrás de los números

Viernes, 8 Enero 2016

Terminado el año  y con más de un tercera parte de la Liga Regular disputada, parece un buen momento para evaluar la temporada de los jugadores españoles en la NBA. Todos ellos gozan de roles bastante estables y son tipos muy asentados en la competición, sin embargo, no todos,  acaban de encontrar su mejor rendimiento de manera constante.

Mucho tienen que agradecer los Chicago Bulls a Pau Gasol. La inteligencia en el juego del campeón de la NBA es clave para que la franquicia de Illinois parezca la única alternativa sólida al dominio de los Cleveland Cavaliers en la conferencia Este. En un equipo en el que, a veces, parece que cada uno camina por su lado, Gasol es el pegamento perfecto porque mejora cada balón que llega a sus manos. Personalmente, después de su maravilloso “despertar” en el Barcelona y su excelente contribución a los títulos de los Lakers, éste es el momento que más valoro de Pau Gasol (a nivel de club) por lo significativo que resulta observar cómo ha lidiado con el paso del tiempo y su capacidad para sobrevivir y destacar gracias a su enorme conocimiento del juego.

La versatilidad de Nikola Mirotic también es un factor importante en estos Bulls pero la temporada del jugador de origen montenegrino no parece, por el momento, un gran paso adelante respecto a su año de “rookie”. Me parece interesante que Mirotic huya de especializarse como tirador de tres puntos y siga manteniendo su voluntad de aportar puntos cerca de la canasta. Le ayudará en su objetivo jugar con un punto menos de ansiedad, quizás determinada por las dudas que percibe en su técnico, Fred Hoiberg, que parece desconfiar de la aplicación defensiva y errática toma de decisiones del jugador de origen montenegrino. Los últimos partidos, Mirotic ha vuelto a ser titular en la posición de alero, un reto apasionante para el que parece totalmente preparado y del que si logra salir airoso le ayudará a tener mayor estabilidad en el equipo.

Quizás los números no hacen justicia a la interesante aportación de José Calderón en los Knicks. Los de Nueva York están realizando una buena temporada (ya han ganado tantos partidos como en todo el curso precedente) y Calderón ejerce con solvencia su papel de “Director” de talentos de dudosa “cabeza” como Affalo, López o Derrick Williams que junto con Carmelo Anthony y el brillante Pozingins son la base de la franquicia. La experiencia de Calderón contribuye a dotar de mucho criterio a un grupo con tendencia a la dispersión. Su entrenador, Derek Fisher le concede muchos minutos y el base extremeño parece disfrutar con el reto de intentar llevar a los Knicks a los Play Offs. Si las lesiones le respetan y los Knicks no captan a otro base que altere su rol, creo que Calderón aún crecerá con el paso de la competición y podrá confirmar este progreso después de varias temporadas intrascendentes.

Los Memphis Grizzlies son una de las decepciones de la temporada hasta el momento y Marc Gasol aunque es su jugador más destacado también está teniendo un rendimiento menos sólido que en años precedentes. El pequeño de los Gasol no parece ajeno de la falta de identidad de un equipo que nunca ha sido especialmente entretenido de ver pero que competía a través de una defensa muy dura y generando en ataque a través de la capacidad para anotar y pasar de sus dos jugadores interiores, el propio Gasol y Randolph. El dato más significativo que explica el rendimiento de Marc Gasol es su porcentaje de tiro, por debajo del 50%, algo que en un pívot no deja de ser un porcentaje malo.

Ibaka sigue cumpliendo en su papel de escudero de Durant y Westbrook, dos súperestrellas de la competición. No es fácil para el resto de jugadores de los Thunder alcanzar estabilidad en su rendimiento porque estos dos jugadores acaparan el balón en prácticamente todas las acciones por lo que valoro el rendimiento de Ibaka, su progreso en el lanzamiento exterior (nada malo su porcentaje de tres) y su aportación defensiva en un equipo que no anda sobrado de especialistas en esta faceta. Al igual que su equipo, Ibaka tiene margen de crecimiento para dar la razón a los que pensamos que los Thunder son una alternativa seria al dominio de los Warriors en el Oeste.

Historia

Jueves, 17 Septiembre 2015

Hay partidos y momentos que permanecen en la memoria deportiva de cada uno. Esta victoria frente a Francia ocupará un lugar privilegiado en el particular museo de muchos aficionados. Más allá del enorme significado del triunfo (clasificación para los Juegos Olímpicos y optar a un nuevo título), el encuentro ha aportado matices extraordinarios, de aquellos que llegan a la piel por la emoción, intensidad y pasión con las que ha competido España.

Durante varios minutos he tenido la sensación de estar viendo un partido de la España de los 80 y los 90, cuando eramos candidatos pero no favoritos y en los que, a la hora de la verdad, eramos superados por el enorme poderío físico de nuestros rivales de entonces. En seguida, Pau Gasol se ha encargado de “despertarme”. En realidad, Gasol hace tiempo que nos despertó a todos, su actuación en este Eurobasket y en particular en esta semifinal será un pasaje  imprescindible de su biografía deportiva por su absoluta superioridad ante sus rivales, su continuidad en el juego y, por encima de todo, su absoluto liderazgo en un grupo castigado por las ausencias, los problemas físicos y las pequeñas heridas mentales generadas en algunos jugadores durante la competición.

Con 35 años a cuestas, la vitrina llena de títulos y el reconocimiento universal, Gasol ha encontrado en las circunstancias que rodean a España y a este Eurobasket un impulso esencial que le está ayudando a desplegar su mejor versión. Aunque no soy partidario de las especulaciones y prefiero agarrarme a las certezas, no parece muy arriesgado aventurar que con una España al completo y con menos necesidad, Gasol no hubiera rendido a este nivel. Digo esto para valorar aun más su compromiso, deseo y ambición para prestar un pen-último servicio que posicione a nuestro baloncesto en el nivel que merece después de una década maravillosa. Quién tenga problemas para distinguir un talento técnico-táctico de un talento sólo físico que revise el apasionante duelo Gasol-Gobert.

Más allá de Gasol, merecen reconocerse otros factores como importantes para obtener la victoria frente a una gran selección como Francia. La defensa de España ha rozado la perfección en muchos momentos, tanto en el planteamiento de los técnicos como en lo ejecutado por los jugadores. No ha sido tan bueno el trabajo en el rebote, que ha mantenido a Francia en el encuentro pero que se ha conseguido igualar en los momentos decisivos por la implicación de todos los jugadores. Muy importantes también los minutos de Sergio Rodríguez, especialmente los primeros que ha disputado, por  su atrevimiento y por el mensaje que ha podido hacer llegar a sus compañeros. Emocionante y simbólico  ver como Felipe Reyes ha terminado jugando los minutos decisivos junto a su compañero de generación, Pau Gasol.  Como ocurría muchas veces en el Real Madrid, Reyes ha condenado a Mirotic al banquillo en los momentos decisivos. Seguro que el bueno de Mirotic disputará muchos encuentros como éste, pero en un partido para “tíos”, Reyes es una garantía.

A todos nos fascinaba la España que aplastaba por talento. No es mala cosa disfrutar de victorias basadas en el  esfuerzo, solidaridad, carácter y Pau Gasol. Me pregunto si este partido ha marcado el límite de lo que puede dar esta selección en sus circunstancias actuales. Probablemente sea así en compromiso y actividad defensiva, por lo menos si lo comparamos con lo mostrado en los partidos anteriores. La Final nos dará alguna respuesta más sobre esta duda. Ahí veremos si la “liberación” de haberse clasificado para los Juegos Olímpicos es un estímulo o un freno y si el gran partido por llegar que esperamos de determinados jugadores se ha guardado para decidir un título.

Lo que sabemos, lo que intuimos

Sbado, 12 Septiembre 2015

No es mala cosa que la victoria de España frente a Polonia se haya conseguido gracias a un parcial diferencial en el último periodo. El equipo afrontará el duelo de Cuartos de Final contra Grecia con un nivel de confianza más elevado y con menos sabor a esa debilidad que viene exhibiendo durante toda la competición y que ha presidido el partido contra los polacos durante muchos minutos.

Es cierto que España no puede presumir de juego ni de autoridad en los dos últimos partidos pero no debemos infravalorar la  madurez y el carácter ganador de un equipo que ha afrontado dos partidos seguidos sin margen de error, ante  rivales inferiores, eso sí, pero que ha sabido sacar adelante evidenciando una gran habilidad para elevar sus prestaciones en momentos decisivos.

Después de valorar lo obvio, España sigue viva, no olvidamos que el calificativo que más se ajusta a la mayoría de los minutos que ha jugado la selección en este Eurobasket es el de “frágil”. Los partidos parecen poco controlados, se encajan demasiadas canastas fáciles y se cometen errores en defensa impropios de un equipo del máximo nivel. En ataque se juega con la ansiedad propiciada porque en pocas ocasiones se logran canastas fáciles provocadas por una buena defensa.

Se echa en falta cierta química en el juego ofensivo y mayor facilidad para “leer” situaciones tácticas planteadas por los  rivales. Además de las cualidades más evidentes que aportaban los ausentes, se añora brillantez en el pase. España es más previsible porque tiene menos recursos que en otras citas pero aún hay margen para progresar, especialmente en la circulación de balón, en la ocupación de los espacios y en la agresividad a la hora de atacar la canasta, ahora penalizada por cierta falta de confianza.

No necesitábamos otro partido histórico de Pau Gasol con la selección para corroborar su importancia en el equipo. En el Eurobasket con mayor presencia de “cincos” de gran nivel, España sigue teniendo al mejor de todos, con diferencia. También sabemos que los de Scariolo necesitan la mejor versión de los “Sergios” para progresar en el campeonato y que ese aspecto de equipo con poco físico y que ocupa poco espacio en defensa puede tener en Víctor Claver un aliado para determinados momentos y frente a determinados jugadores.

Las sensaciones previas al encuentro de Cuartos de Final frente a Grecia no son las mejores. Entiendo a todos los que piensan que el nivel actual  del juego de España no da para progresar mucho más. Intento combatir esta intuición agarrándome a ciertos detalles. Primero, la confianza que merecen jugadores con las vitrinas repletas de títulos y después esos avances  paulatinos en el rendimiento de tipos que afilan el colmillo cuando el partido es un “todo o nada”.  El progreso de los LLull y Rodríguez es significativo (en ataque, al menos), Ribas muestra una estabilidad muy apreciable y Mirotic parece encontrar su espacio poco a poco. Además, tenemos a Gasol, mejor que cualquier jugador griego. Está claro que no basta sólo con él pero a buen  seguro que toda la selección griega prefería encontrarse con Polonia en la siguiente fase.

Muchas crónicas comenzaron con aquello de “tanto va el cántaro a la fuente que al final….”, pero recordad que muchas veces el cántaro no se rompió.

Detrás de las pruebas

Mircoles, 19 Agosto 2015

Conviene abordar con equilibrio todo lo que se pueda interpretar de los partidos de preparación de España camino al Eurobasket. De momento, parece más apropiado intuir cuales pueden ser las señas de identidad del grupo, especialmente sus fortalezas y debilidades y las primeras pistas que parece otorgar Scariolo sobre los roles que quiere repartir entre sus jugadores.

Ritmo. Parece positiva la intención de la selección de jugar con una velocidad más de lo que venía haciendo. El peso de los jugadores del Real Madrid y las características del grupo se adaptan a buscar más opciones de anotación en situaciones de juego en llegada. Para que este juego tenga éxito es imprescindible que la defensa sea más sólida y obligue a peores elecciones de pase y tiro de los atacantes. Es en este punto donde aun queda margen de mejora, y mucho. Los jugadores exteriores deben adaptarse a que, esta vez, no tienen a sus espaldas dos “porteros” como Ibaka o Marc Gasol por lo que su responsabilidad de no ser superados debe ser mayor. También, entiendo, que Pau Gasol, a medida que los partidos tengan más trascendencia incrementará su actividad defensiva y dotará al equipo de mayor intimidación.

Mirotic y Reyes.  La presencia de Mirotic tiene mucho impacto en el juego de España. El jugador de los Bulls está en su propia fase de adaptación pero ya ha dado muestras de su personalidad y su influencia en la manera de jugar del equipo. Es importante que no se dedique exclusivamente a tirar de tres puntos y que aporte en situaciones de rebote porque el grupo no destaca por su capacidad física y puede ser un aspecto decisivo ante selecciones poderosas en este aspecto. Por su parte, Felipe Reyes, sigue a lo suyo. Su particular bienvenida al grupo a Mirotic ha sido defender su espacio con la intensidad y el orgullo que siempre le ha caracterizado. Me gusta la historia de estos dos jugadores que se han “alimentado” mutuamente en beneficio de sus carreras. Reyes contribuyó a la evolución de Mirotic en su etapa en el Real Madrid y la irrupción del joven jugador de origen montenegrino significó un estímulo para Felipe Reyes para defender su estatus de jugador importante en el equipo.

Rotaciones. Llull, Sergio Rodríguez, Rudy Fernández, Mirotic, Reyes y Pau Gasol son los cimientos de esta selección. ¿Suficiente?. Entiendo que no, por la obligación que supone que siempre rindan de manera óptima. La pregunta entonces es quién se quiere sumar a ser un jugador estable de rotación. De momento, la preparación no ha otorgado respuestas. Pienso que Abrines, si supera sus problemas físicos, puede ayudar  por su actividad defensiva y su amenaza en el lanzamiento exterior y Hernangómez debe dar 10 minutos de rotación sólida en la zona siempre y cuando se muestre más concentrado en defensa. Particularmente, también espero a un Pau Ribas más atrevido que deje atrás su percepción de secundario y se anime a ser el jugador que se ha destapado en Valencia. Lo cierto es que no son más que expectativas como lo sigue siendo Claver sobre el que pesan decepciones pasadas que nublan juicios reales. De momento, Scariolo le está haciendo jugar más tiempo en la posición de “tres”, quizás intuyendo que necesitaremos más centímetros en esa posición ante determinados rivales. No lo está haciendo ni mejor ni peor que los compañeros con los que parece jugarse el puesto aunque parece que siempre llevará el “debe” a cuestas de lo que, en un momento, se esperó de él.

Entonces ¿el seleccionador?

Viernes, 27 Marzo 2015

¿Es un drama que una selección que se juega el próximo verano su presencia en los próximos Juegos Olímpicos no tenga seleccionador por estas fechas?. No parece para tanto, la verdad. ¿Sería aconsejable que ya estuviera designado?. Absolutamente. Respondería a la inquietud generada después del último Campeonato del Mundo y el elegido podría empezar a trabajar en su proyecto e implicar a aquellos jugadores que considere básicos para su proyecto. Además,  podría influir  en el modelo de preparación que, a buen seguro, ya se está valorando y sobre el que sería conveniente que el entrenador tuviera  voz y voto.

¿Qué refleja esta situación?. Lo que ya sabíamos, el entrenador de la selección española masculina de baloncesto es una figura importante pero prescindible en el proceso de planificación. Por otra parte, no puede evitarse sentir una cierta decepción de pensar que todas aquellas promesas de regeneración y de revisar absurdas normas vuelvan a quedarse en nada, algo habitual en las organizaciones que dirigen el baloncesto español, hábiles para prometer y discutir (sobre todo después de malos resultados) pero poco ágiles para crear e impulsar. Entiendo  que la demora en cuanto a la decisión de quién será el seleccionador esté pendiente de situaciones contractuales de técnicos que puedan ser de interés de la FEB o de un último intento por cambiar la normativa que impide a entrenadores con contrato en ACB ser seleccionadores aunque  parece claro  que si hubiera verdadera voluntad de modificar la norma, ésta ya no existiría.

Lo cierto es que pasados varios meses desde la decepción que supuso no optar a las medallas en el Mundial que organizaba, las incógnitas respecto a la selección española parecen aumentar cada día, incluso se genera alguna nueva como lo que pueda haber detrás de ese comentario tan acertado de Pau Gasol sobre lo poco comprensible de la ausencia de seleccionador a estas alturas.  Ya no se trata sólo de quién liderará el grupo desde el banquillo sino de saber cuál va a ser la respuesta de España a nivel emocional, actitudinal y táctico y también del  nivel de compromiso de los posibles jugadores que pudieran ser convocados. En este sentido, el baloncesto cuenta con unos privilegios no asumidos en otras modalidades ya que se entiende, respeta y tolera cualquier incomparecencia voluntaria ante una convocatoria. No está de mal recordarlo por la reacción que se ha tenido ante otros casos similares en otros deportes. Y por supuesto,  que allá cada uno con lo que entiende mejor para su cuerpo, su mente y sus arcas, faltaría más, aunque permitidme que me sorprendería que jugadores como Calderón o Ricky Rubio que estarán dentro de menos de un mes de vacaciones renunciasen a jugar con España en el mes de septiembre.

Aquel partido contra Francia supuso un palo enorme que como casi todas las derrotas puede convertirse en el primer impulso de otro ciclo exitoso. La receta para que eso suceda parece, a priori, sencilla, capacidad para reconocer los errores, humildad, ilusión y dejar a un lado la soberbia. De momento, no diría que lo sucedido en estos meses se ajuste a estos criterios.