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“Keep calm” and Suárez

Jueves, 6 Abril 2017

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Dos de Euroliga

Jueves, 23 Marzo 2017

Ayer jugaron Real Madrid y Barcelona,  Bartzokas volvió a exhibir ese estado de nerviosismo que le acompaña desde que las derrotas abundan en el equipo azulgrana, Rice demostró su clase y su pasotismo a partes iguales y el Real Madrid certificó tanto la ventaja de campo en los Play Offs de cuartos de final como que no está en un momento fluido de juego.

Pero hoy los titulares no los merecen Real Madrid y Barcelona sino dos equipos que asegurarán un equipo más, al menos, en la próxima Euroliga y que se disputarán un título europeo al que optan después de un camino durísimo.

La trayectoria de Valencia Basket y Unicaja de Málaga en la Eurocup define, en parte,  el momento por el que atraviesan ambas entidades. Creo que en el club valenciano y en su técnico, Pedro Martínez, en particular, quedó un sabor amargo de la pasada edición de la Eurocup y este año han afrontado la competición más mentalizados y conscientes de que su excelente nivel de juego les daba una oportunidad de optar a un título de prestigio. Su regularidad les ha hecho valedores de la ventaja campo que han sabido explotar frente a equipazos como Khimki y Hapoel a los que ha enfrentado con jugadores importantes de baja por lesión.

Hay muchos detalles en el juego que reflejan lo bien trabajado que está Valencia Basket. Su manera de defender el “pick and roll” tiene pocos rivales en Europa, la ocupación de espacios y el equilibrio entre el juego interior y exterior hablan de la riqueza táctica de un colectivo que huye de la “dictadura del pick and roll” a la que cada vez se reduce más el juego de muchos equipos. Sería injusto no mencionar el crecimiento en el carácter competitivo de un jugador diferente como Bojan Dubljevic pero creo que los jugadores que mejor representan el espíritu de Valencia Basket son Fernando San Emeterio, Rafa Martínez y Pierre Oriola. Los dos primeros ejemplifican el compromiso, la sapiencia y la oportunidad para aparecer en momentos decisivos de los partidos. Dos tipos con trayectorias ejemplares a los que quizás no damos demasiado bola porque andamos demasiado pendientes de nuestros “americanos” o los referentes nacionales de Real Madrid y Barcelona. Oriola, sobre el ya he escrito en alguna otra ocasión, es un jugador que transmite ambición, solidaridad y hambre por defender un sitio en la élite ganado a base de mucho curro.

Unicaja será sin duda un rival complicado para Valencia Basket. Los de Joan Plaza llegarán con mucha confianza después de superar dos eliminatorias con el factor cancha en contra. Hasta esta fecha, la temporada de Unicaja está llena de altibajos quizás determinados por la propia personalidad de muchos de sus jugadores, talentosos pero poco estables, en muchos casos. Unicaja me dejó algo frío en la Copa de Vitoria, creo que tenían una gran oportunidad de derrotar al Barcelona en Cuartos pero se vinieron demasiado pronto abajo en cuanto los catalanes consiguieron ponerse por delante. Ese punto de espíritu competitivo que les faltó en Vitoria sí que lo han demostrado en Europa donde su nivel defensivo de los últimos partidos ha sido sencillamente espectacular.

La sensación es que Joan Plaza empezó la temporada buscando un ritmo de juego más alto pero que el equipo muestra más solidez cuando el partido camina a menos posesiones y al juego en media pista. El ritmo de juego y el rebote serán probablemente los aspectos que determinen el ganador de la Eurocup, hasta su desenlace, sólo queda por felicitar a ambas plantillas y prepararnos para unos partidos dignos de los mejores de la Euroliga.

LLull y Don Pablo Laso

Lunes, 20 Febrero 2017

El trayecto entre Vitoria y Madrid en coche está en el límite de lo que aún se puede considerar un viaje llevadero. Si se realiza después de asistir a una edición como la que se ha celebrado de esta Copa del Rey, el recorrido todavía se lleva mejor por la cantidad de momentos  excepcionales que ha dejado el evento.

Comentaba antes de la Copa que llegará un momento en que esta competición no pueda dar cobijo a determinados males que acechan y ya están presentes en nuestro baloncesto, pero no es el día hoy para profundizar en la situación de las categorías de formación, en el futuro papel del jugador español, en el efecto perverso de los cupos o en que roten más los entrenadores de ACB que los de la Minicopa.

Hoy es momento para presumir de algunos partidazos vistos, dignos de Final Four de Euroliga, de un excepcional ambiente en las gradas y del gustazo que representa contar, todavía, con algunos jugadores legendarios y con técnicos de primerísimo nivel obligados a exprimirse al máximo para superar a sus rivales.

Un equipo legendario. El Real Madrid era el máximo favorito y cumplió los pronósticos. Los de Pablo Laso superaron un primer partido durísimo y dieron lo mejor de sí en la Semifinal y en la Final. Baskonia y Valencia obligaron a sacar lo mejor del actual líder de la Euroliga. La Copa ha confirmado el gustazo que supone contar con un talento como Randolph, el momento de incertidumbre que vive la carrera de Rudy Fernández y el liderazgo de Sergi Llull. El jugador balear es el icono de la Liga Endesa en este momento. LLull representa un carácter diferencial en este juego que tiene su máxima expresión en los momentos decisivos de los partidos donde su figura parece agrandarse.

En Vitoria también ha dejado momentos excepcionales Luka Doncic. El esloveno se lleva de este cita la enorme sensación de sentirse capaz de dominar en su casa a uno de los mejores equipos de Europa, Baskonia, y algunos deberes técnicos y tácticos (fundamentalmente el uso y la pérdida del bote) que le acentuó Valencia Basket.  Lejos de significar un problema, estos aspectos serán retos que ayudarán a un jugador con la mentalidad de Doncic a seguir creciendo.

No puedo hablar del Real Madrid sin dedicar unas palabras a Pablo Laso. El técnico vitoriano es uno de los responsables de los continuos ejercicios de fe de su equipo y un maestro en el manejo de los recursos de su plantilla. La manera de implicar a Taylor y conseguir que un tipo se “mate” sabiendo que apenas hará dos o tres tiros por partido o el buen uso de Carroll en la final son dos muescas más en las numerosísimas lecciones de gestión que lleva realizando Laso desde su llegada al club blanco. Sigo pensando que se le da poca bola a Laso, vale que en España maneja el segundo mayor presupuesto pero que nadie olvide que el Real Madrid domina la Euroliga cuando su inversión en plantilla no está entre las cuatro mayores de Europa. La historia del Real Madrid es Ferrándiz, Lolo Sainz y Don Pablo Laso, lástima que haya gente que todavía lo dude.

Algo más que un finalista. Valencia Basket decidió cambiar el signo de su Copa en el descanso del partido frente al Barcelona. En ese momento decidió pensar más en todas las virtudes que les han ganado el respeto del baloncesto. Pedro Martínez debe sentirse orgulloso de su obra y del carácter que ha inculcado a su grupo. El Real Madrid tuvo que ganar varias veces el partido a los valencianos. Cuando parecía que rompía el encuentro, Valencia siempre volvía. Un ejercicio de fe, determinación y calidad (qué buen uso del pase y los espacios) extraordinario que sólo el mejor equipo de nuestro baloncesto en muchos, muchos años logró superar.

Merecían Real Madrid y Valencia acaparar la mayoría de estas líneas. La temporada nos dará más ocasiones para reivindicar al maravilloso Morabanc Andorra, disfrutar con el juego de Baskonia y analizar la fiabilidad de sus jugadores en finales igualados. También habrá que vigilar la mentalidad del Unicaja de Joan Plaza, algo frío en su encuentro frente a Barcelona o ver en qué acaba este vía crucis del Barça, que transmite síntomas en el lenguaje gestual del colectivo, muy preocupantes.

Héroes del 2016

Viernes, 30 Diciembre 2016

El 2016 ha dado grandes momentos para nuestro deporte. Aunque la competición en los Juegos Olímpicos no fue especialmente brillante o por lo menos no tanto como ediciones precedentes, tanto en la NBA como en Europa hemos asistido a grandes exhibiciones, partidos enormes e incipientes rivalidades que van camino de convertirse en legendarias.

El escaparate principal sigue “molando” y mucho pero cualquier resumen que aborde el baloncesto no debe dejar de señalar la decadencia e inmovilidad que acompaña lo que viene después de la Euroliga y la ACB, esto es, aquellas competiciones que deberían asegurar el relevo y la formación de los más jóvenes. El baloncesto español es una fachada brillante con puertas y ventanas de lujo que una vez traspasadas no logran ocultar un absoluto vacío.

Cada uno de vosotros tendrá momentos de este año en su memoria, pretendo en unas líneas compartir con vosotros aquellos personajes con los que siempre asociaré el 2016.

- La dimensión de Lebron. El alero de los Cavaliers  cumplió con su cometido de llevar un título a su deprimida región. Este tercer  anillo en su trayectoria es el más meritorio por lo que supone ganar a los actuales Warriors. Lebron James llevó al límite su capacidad competitiva y demostró que es mucho más que un físico imponente.

- Stephen Curry.  Es cierto, perder un título cuando dominas tres a uno en la serie es dramático y deja tocada la percepción del año de un Curry que además estuvo especialmente fallón contra los Cavaliers. La presencia de Curry en esta lista se justifica por su impacto en el juego y por el valor de sus gestos técnicos. En una época con varios jugadores en nivel “súper estrella”, Curry se ha elevado por encima de muchos ellos llevando su carrera a una dimensión poco esperada.

- El rey de la FIBA.  No llegó al nivel del Eurobasket en Francia pero la cita olímpica reafirmó de nuevo que hay pocos o ningún jugador con tanto impacto en el baloncesto de selecciones que Pau Gasol. El pívot catalán aguanta año tras año en la élite viendo como jugadores más jóvenes que él acusan en mayor medida el paso del tiempo. Su compromiso con España tiene visos de continuar y esa es la mejor garantía para asegurar la competitividad del equipo de Scariolo.

-Itoudis y Obradovic. CSKA y Fenerbahce disputaron una final de la Euroliga emocionante y con detalles que evidencian el nivel de las plantillas y de sus dos técnicos. Itoudis, antiguo ayudante de Obradovic ha formado un CSKA de Moscú intenso y solidario en el que ha sabido encontrar riqueza táctica para sacar el mejor baloncesto en su carrera de dos talentazos como Teodosic y De Colo. Se está anunciando una rivalidad que puede durar años aunque los equipos españoles harán lo posible para evitar que la Euroliga repita final.

- Valencia, Vitoria, Las Palmas… Si la Liga ACB es la mejor competición nacional de Europa de largo se debe en gran parte al empuje y rebeldía de su clase media-alta. En Valencia, Pedro Martínez ha consolidado al equipo en la élite y ha construido un grupo reconocible por su actividad e intensidad en el que la verdadera estrella es el colectivo. En Vitoria, Sito Alonso ha dado continuidad al buen trabajo de Perasovic. Baskonia es uno de los mejores equipos de la Euroliga y esa frase explica de por sí muchas cosas. Herbalife Gran Canaria logró materializar con el título de la Súpercopa un buen trabajo que viene desde hace tiempo. Hay un aspecto en común que une a estos equipos, con diferentes matices cada uno de ellos, su apuesta de juego es muy atractiva y logra generar adeptos no sólo entre los suyos.

- Don Alejandro. ¿será el 2016 el año de la retirada de las canchas de Aíto García Reneses?. No lo sé, pero por si acaso,  no está de más recordar la figura de uno de los personajes históricos de nuestro baloncesto que entre sus numerosos méritos también merece que se destaque su influencia en la formación de muchos técnicos que llevan de manera excelente el prestigio del baloncesto español por toda Europa.

Épica y Justicia

Mircoles, 8 Junio 2016

Los duelos Real Madrid-Valencia Basket de los últimos años dan para grandes piezas documentales, de esas que tan poco se producen en nuestro país. Empiezan a acumularse momentos de interés, canastas decisivas y detalles curiosos (jugadores no inscritos, eliminados sin llegar a cinco faltas) que hacen que uno se acerque a los encuentros entre estos dos equipazos con la sensación de que siempre va a pasar algo.

Me alegra que Valencia Basket haya logrado alargar la serie de Semifinales. Esta  victoria no añade más valor a una, ya de por sí, buena temporada pero tiene ese matiz simbólico de no acabar el año con un “rosco” en el casillero que no haría justicia al trabajo de un equipo que ha añadido interés  y, por encima de todo, mucha calidad a nuestra competición.

Comprendo la alegría y emoción del entrenador de Valencia Basket,  Pedro Martínez, después de la victoria porque poco gratifica más a un técnico que observar cómo sus jugadores se unan y rebelen para superar las lesiones que afronta el equipo y ser capaces de competir frente a un Real Madrid que castiga con duros parciales cualquier despiste, falta de concentración o síntoma de desgaste físico.  Valencia Basket pudo pensar que su temporada estaba hecha, que las lesiones justificaban su derrota y que habían competido muchos minutos contra el actual campeón pero eligieron la opción que más les dignifica a ellos y al deporte y obtuvo un justísimo premio. Tácticamente, los valencianos tienen identificados los puntos débiles de la defensa madrileña. Mientras Pablo Laso intenta preparar a Doncic para mayores responsabilidades que afrontará en próximas temporadas, Pedro Martínez le da la bienvenida a estos retos a su manera, jugando permanentemente situaciones contra el joven esloveno cada vez que está en pista. Tampoco está siendo una serie especialmente positiva para Sergio Rodríguez, obligado en defensa e inusualmente menos brillante en ataque. Malas noticias para Valencia Basket porque ya sería raro que el “Chacho” enlazara otro partido por debajo de su nivel.

Es evidente que el Real Madrid viene demostrando desde hace varias semanas que su nivel es mejor que el que ha mostrado la mayoría de los meses precedentes. No cabe pensar ningún desgaste mental por la derrota aunque no es la Fonteta un campo para repetir visita teniendo la opción de evitarlo. Los de Pablo Laso, sin embargo, dejan todavía alguna sensación  que sí que han mostrado durante todo el año, como esa facilidad para “irse” de los partidos, momentos de cierta anarquía ofensiva y dificultades para dar una respuesta adecuada en conceptos defensivos más relacionados con la responsabilidad individual que con un trabajo colectivo.

A priori, la serie sigue teniendo un favorito claro, el Real Madrid, pero mal harían los blancos en confiarse porque Valencia Basket es un rival durísimo reforzado  por una victoria de las que incrementa la autoestima del grupo. Es cierto que los valencianos tienen bajas importantísimas que disminuyen el potencial del grupo pero jugadores menos habituales están dando buena respuesta porque saben que contarán con un rol más constante. Lucic es un buen ejemplo y en los dos últimos partidos se ha ganado la confianza de su entrenador aportando energía, actividad y una buena dosis de atrevimiento  que siempre habíamos echado en falta aquellos que pensábamos que su “frialdad” y contención evitaban que pudiera desplegar todas sus cualidades.

La Copa y punto.

Mircoles, 17 Febrero 2016

Ya está aquí el Fin de Semana largo de la Copa del Rey, sin duda uno de los eventos deportivos más especiales de los que se celebran en nuestro país. A Coruña es la sede de este año, a priori la más igualada del último lustro, con la sensación de que se dan todos los condicionantes para disfrutar de una edición espectacular con muchos jugadores de talento y equipos atrevidos capaces de alterar el orden lógico que implicaría un triunfo de los equipos con más presupuesto, Barcelona Lassa y Real Madrid.

Espero que la Copa del Rey mantenga la buena línea del baloncesto que se está viendo en la Liga Endesa. Hay que decirlo mucho más, se está jugando un buen baloncesto en nuestra competición. Eso, contando con que el nivel medio de los jugadores de la Liga ACB es bastante menor al de hace algunos años, pero los equipos están bien entrenados y hay una idea bastante generalizada de juego que apuesta por huir de la especulación e intentar jugar con menos rigidez y ocupando mejor los espacios.

A partir de estas consideraciones generales, la Copa nos expondrá los matices que diferencian a cada grupo. Valencia Basket y Barcelona probablemente son los equipos que muestran más equilibrio entre el juego exterior y el interior. Mérito de Pedro Martínez en el caso de los valencianos que en épocas más recientes se jugaban demasiada suerte de los partidos exclusivamente en el lanzamiento de tres puntos.

Sería un error no pensar en Valencia Basket como favorito al título, su nivel de juego está acreditado y ya ha ganado en dos de las canchas más difíciles de Europa. Aún así, tampoco parece justo situarles en un nivel superior de expectativas al del Barcelona y Real Madrid. Los catalanes han realizado partidos extraordinarios esta temporada que han sido diluidos con alguna derrota sorprendente. He visto momentos defensivos de los de Xavi Pascual que me cuesta imaginar en cualquier otro grupo y sus dos victorias frente al Real Madrid a domicilio acreditan que también son capaces de competir al máximo jugando a un ritmo alto y obligados a anotar muchos puntos.

También me parece sorprendente que en la encuesta de la web de la ACB entre los entrenadores que no disputan la Copa del Rey no se encuentre un pronóstico claro que piense en el Real Madrid como campeón. Los de Pablo Laso llevan una línea irregular, cierto, su defensa es altamente sospechosa, también cierto y tampoco parece que los movimientos en la plantilla hayan subido el nivel de la misma. Además, les falta Rudy Fernández una baja sensible en lo visible y en lo intangible. Dicho esto, sólo recordar que en los momentos de presión, el equipo ha respondido. Tenía que ganar en Munich para clasificarse para el Top 16 y lo hizo con solvencia, como lo hizo recientemente en la dificilísima cancha del Khimki en casi un todo o nada para seguir vivo en Europa. Si los “Sergios” juegan a su mejor nivel, no hay mejor pareja en A Coruña y este tipo de competiciones suelen decidirse desde el puesto de base…

No sólo Valencia Basket está en condiciones de alterar el criterio de la lógica. Laboral Kutxa Baskonia es probablemente el equipo que llega más en forma a la cita. Los de Perasovic son un un equipo intenso que decanta los partidos por KO físico a través de su ritmo de juego y sus variantes ofensivas. Un equipo sin estrellas pero con muchos puntos en sus manos y dos tipos diferentes, Adams y Bertans, dos jugadores diferentes a los que siempre apetece ver.

También hay vida detrás de los cabezas de serie. El entusiasmo del anfitrión, representado por el Río Natura Monbus les puede ayudar a mejorar su nivel de las últimas semanas aunque he de reconocer que su victoria frente a Baskonia sería la mayor de las sorpresas de los Cuartos de Final. Alguno pensará que sería más sorprendente que Montakit Fuenlabrada ganara al Real Madrid. Por supuesto que sería un hecho histórico pero hay muchos detalles en la manera de jugar del “Fuenla” que son realmente incómodos para los de Pablo Laso.

Aíto García Reneses representa como nadie ese estilo que se está imponiendo en la competición. Aíto confía en su rival de Cuartos de Final, Valencia como campeón porque hace tiempo que está jugando el partido.  A su buen ciclo en Canarias le falta una victoria de “ruido”. Me gusta mucho Alen Omic, un grande móvil con capacidad para anotar al que Aíto está puliendo a la perfección.  Tampoco lo tendrá fácil, ni mucho menos, Sito Alonso y su Dominion Bilbao Basket en su enfrentamiento frente al Barcelona pero Alonso tiene recursos para complicar la vida al equipo catalán que deberá cuidar esas rachas tremendas de los múltiples lanzadores con los que cuentan los vascos.

A disfrutar¡¡

Invictos.. y la Penya

Martes, 10 Noviembre 2015

Quién sabe si Valencia Basket será la respuesta a esa pregunta que nos planteamos permanentemente a si habrá alternativa al “duopolio” que manda en la Liga Endesa desde hace unos años. Sin duda que es muy pronto para asegurar algo así de manera categórica y que, probablemente, a los valencianos tampoco les interese que se les señale como candidatos, pero es de agradecer la ambición y el rendimiento de un grupo que está consolidando una dinámica muy positiva.

Si tuviera que elegir un par de palabras para definir a Valencia Basket serían “equilibrio” y “solidez”, probablemente las aportaciones más relevantes que ha logrado su nuevo técnico, Pedro Martínez. Los valencianos ya venían siendo un equipo muy atractivo pero, en momentos determinados, adolecían de capacidad para controlar los partidos y exageraban su apuesta por el lanzamiento exterior. En defensa mostraban más actividad que intensidad y concedían tiros de alto porcentaje. Las incorporaciones de Hamilton y Sikma unidas a la continuidad del talentoso Dubljevic han responsabilizado al grupo de la necesidad de que estos jugadores estén correctamente “alimentados”. Todos ellos son jugadores interiores versátiles pero parecen tener más claro que tienen que producir cerca del aro y utilizar su capacidad para lanzar como un recurso y no como una norma. La constancia y regularidad de Rafa Martínez y San Emeterio y la buena dirección de Van Rossom y Vives están siendo otros factores importantes en el rendimiento de un grupo que aun espera mejores versiones de Lucic y Sato.

Un ex de Valencia Basket, Pau Ribas es una de las novedades de otro de los invictos de la competición, Barcelona Lassa. Los catalanes realizaron un buen trabajo en verano identificando las carencias de su plantilla e incorporando jugadores que ayudaran a solucionarlas. Los fichajes también han ayudado a estimular a jugadores que continúan en la plantilla como Satoransky, probablemente el base del momento y especialmente a Doellman y Tomic, más regulares que en el curso precedente. Xavi Pascual está dosificando al máximo a sus jugadores, conocedor de que cuenta con una plantilla extraordinaria. Como en años precedentes me queda la duda de si estos roles algo indefinidos no supondrán un perjuicio para algunos jugadores que necesitan más estabilidad y saber a qué atenerse para tener un mejor rendimiento.

Permitidme que cuele en este texto dedicado a los invictos a otro equipo que no puede presumir de tal condición pero sí de otros valores aun más apreciables. No es la primera vez en los últimos años que el FIATC Joventut  acumula victorias valiosas en las primeras jornadas que ayudan a la estabilidad del proyecto y a que sus jugadores jóvenes jueguen con menos presión. El mérito del equipo de Badalona es extraordinario, la mezcla entre veteranos conocedores del club y la competición y sus jóvenes jugadores funciona a la perfección ayudada por extranjeros con calidad y buenas condiciones para ser el “pegamento” perfecto. El grupo juega totalmente desinhibido y Salva Maldonado  controla a la perfección que la delgada línea que separa su estilo de la anarquía no se rebase. Lo de la Penya es un ejemplo de rebeldía en toda regla, imprescindible para mantener viva la competición y el sueño de un club legendario que sólo merece apoyo y reconocimiento.

Apuestas

Mircoles, 15 Julio 2015

Estas semanas aparentemente intrascendentes de verano empiezan a decidir los títulos y el rendimiento  de los distintos equipos durante la próxima temporada. Es momento de reflexión, de construcción y, en algunos casos, por lo que parece, de demolición. Siempre es interesante observar los movimientos de los distintos clubes y ver qué respuesta ofrecen ante las últimas experiencias.

En Barcelona, por ejemplo, dan la sensación de que les vale poco de lo que tenían y, sin embargo, su movimiento más costoso ha sido la apuesta por consolidar a Tomic como eje de su juego. El pívot croata se merece el reconocimiento que le ha otorgado el club catalán. Su pareja de baile será Lawall, lo que parece un acierto aunque habrá que ver cómo encaja no tener tanta continuidad en pista como en su anterior equipo. También se presume que pueden llegar Vezenkov, Diagne y Pau Ribas, cuya evolución es significativa en los últimos años. Sin duda, sería un gran refuerzo en una posición que ya ocupan Oleson y Navarro. Conviene recordar este hecho porque creo que uno de los errores del Barcelona en los últimos años ha sido la de prestar demasiada atención a tener buenas alternativas en todos los puestos y no atender tanto a consolidar ciertos roles que pudieran ayudar a que los jugadores puedan tener una continuidad en su rendimiento.

La capacidad de Ribas para ocupar la posición de base puede serle de gran utilidad y ayudar al Barcelona a solventar el problema en una posición en la que ha sido superado en los momentos decisivos de la temporada. La X que falta en ese puesto y que acompañe a Satoransky  y la ayuda puntual de Ribas (si se confirma su fichaje) ayudará a dimensionar realmente el nivel de una plantilla que, como todos los años por estas fechas, se presume impresionante.

Quién no estará en el Barcelona será Todorovic y es una pena porque parecía que el jugador estaba en condiciones de responder a las expectativas marcadas por su club cuando le contrató. Su caso no es una excepción, demasiada impaciencia, poca perspectiva y poca habilidad para sacar el máximo a todos los recursos disponibles.

Otro equipo que parece apostar por una renovación profunda es Unicaja. Algunos cambios han sido obligados (Granger) y otros parecen encaminados a intentar dar un salto más. La incorporación de Nedovic y Jackson mejora el talento del equipo pero añade algo de incertidumbre porque son de esa clase de jugadores que no se les puede calificar de constantes y regulares. Nedovic viene de decepcionar en Valencia aunque la segunda temporada de los jugadores que regresan de la NBA suele ser bastante mejor. El fichaje de Dani Díez es interesante por el margen de progresión del jugador y porque puede significar que Carlos Suárez ocupe durante más tiempo la posición de “cuatro”. Entre los que siguen, o parece que siguen, apetece ver si Kuzminskas sigue evolucionando y logra convertirse en un verdadero referente del club andaluz.

Sería interesante que Unicaja acierte con sus incorporaciones y pueda mantener el excelente nivel del curso recién terminado. Cabe esperar lo mismo de Valencia Basket. Diot, Sikma, San Emeterio y un técnico como Pedro Martínez son buenos movimientos en el mercado. También lo sería, en mi opinión, la incorporación de Lima, uno de esos “tapados” que progresan año a año y que representa un perfil de “cinco” cada vez más cotizado, móvil, atlético y con capacidad para contagiar energía a sus compañeros y público.

Los Otros

Martes, 30 Diciembre 2014

Conviene no reducir la Liga Endesa a las andanzas de los equipos de la Euroliga. Escribo esto como una pequeña autocrítica repasando que hace mucho tiempo que no dedico unas líneas a alguno de los equipos que están contribuyendo a una edición bastante interesante de nuestra competición, donde, a diferencia de cursos anteriores, pronosticar tiene un componente de riesgo bastante elevado.

En su momento ya mencioné lo meritorio de la propuesta del FIATC Joventut pero el equipo de Badalona sigue mereciendo todos los elogios posibles. Maldonado ha construido un equipo sin apenas jugadores de “entre tiempo”. Sus veteranos han encontrado en Badalona el mejor escenario posible para exigir un poco más a sus cuerpos y los jóvenes crecen arropados por tipos de sobrada profesionalidad que no dudarán en enseñarles el camino correcto al mínimo despiste que tengan. La manera de jugar de la Penya engancha por desenfadada y dinámica, esperemos que el vértigo que les puede dar cuando miren la clasificación no afecte al equipo.

Si el Joventut tiene bastante amarrada su presencia en la Copa del Rey algo parecido pueden decir en Bilbao, donde Sito Alonso no ha tardado mucho en consolidar una dinámica positiva. Nuevamente, como en Badalona, son algunos veteranos como Mumbrú, Hervelle y Raúl López los que aportan una dosis de estabilidad importante complementados por jóvenes prometedores como Marko y Dejan Todorovic. Merece destacarse el rendimiento que está mostrando Quino Colom, probablemente en su mejor etapa como jugador ACB.

Si la lucha por entrar en la Copa promete emociones fuertes (Valencia y Baskonia tienen muy poco margen de error), la competición paralela de todos los años por evitar el “descenso” tiene la novedad de que no hay ningún equipo que se descuelgue de manera prematura. A priori, La Bruixa D´Or Manresa parecía el equipo menos sólido pero los catalanes están progresando y cuentan con el aval de ser dirigidos por Pedro Martínez. Los manresanos compiten contra cualquier rival cuando juegan como locales y da la sensación de que seguirán sumando victorias en el Nou Congost, la duda es si el equipo también tiene interiorizada esa sensación y eso les hace ser más débiles e inconsistentes cuando juegan fuera de casa. Ahí tienen su asignatura pendiente, en cualquier caso merece destacarse la gallardía con la que se agarra a la competición un club con medios tan limitados.

Tampoco Movistar Estudiantes sabe lo que es ganar fuera de casa y eso que ha estado cerca de lograrlo en varias ocasiones. Su clasificación está por debajo de lo que transmite un equipo que, si se confirma la continuidad de Slokar, cuenta con una plantilla amplia y  capacitada como para que podamos pensar que progresarán con el paso de las jornadas.

Sorprende que cierre la clasificación Baloncesto Sevilla pero en realidad es un hecho que confirma la tendencia y dinámica de las últimas semanas donde es el equipo de los de “abajo” que peor está compitiendo. La defensa del conjunto sevillano está lejos del nivel necesario en la ACB y  se echan en falta referentes que proporcionen estabilidad en este tipo de situaciones.  Antes hemos mencionado el caso de Joventut y Bilbao donde los jóvenes crecen protegidos por las victorias que se logran en gran parte gracias a la aportación de veteranos conocedores de la Liga. En Sevilla, no existe este perfil de jugador y cuentan con muchos jugadores que no conocen la competición o que han desarrollado roles secundarios, sólo Berni Rodríguez podría ayudar en este sentido pero la dinámica del equipo también se lo ha “tragado”. Huele a cambios en Sevilla, veremos cuándo y cuántos, teniendo en cuenta que el primero que debe afectar al equipo es el de actitud. Andorra, Estudiantes, Manresa, Fuenlabada y Gipuzkoa Basket parecen tener más claro a lo que se enfrentan, es hora de que en Sevilla se olviden, por lo menos este año, de los sueños de grandeza, están de lleno metidos en el barro, es hora de tirar a la basura los trajes de gala.

“Pío, Pío”

Lunes, 28 Octubre 2013

Cuatro jornadas después, dos valientes osan disputar el primer puesto de la competición a Real Madrid y Barcelona. Evidentemente, sería muy injusto exigir a Canarias y Herbalife Gran Canaria luchar por el título de Liga pero no por ello debemos dejar de valorar su extraordinario comienzo de temporada, su buen juego y los modelos acertados de gestión deportiva que representan con sus distintas peculiaridades.

El comienzo de temporada de Herbalife Gran Canaria es una continuidad de la buena dinámica generada el curso anterior reforzado por varios aspectos que merecen resaltarse. El primero de ellos es que ha logrado vencer en dos plazas tan duras como Vitoria y Bilbao, con el valor que hay que otorgar a esas victorias que pocos equipos repetirán en esos campos. La diferencia entre optar a Play Offs y no luchar por la “permanencia” radica en vencer fuera de casa y el conjunto de Las Palmas hace tiempo que dejó de ser ese equipo que exprimía al máximo el factor cancha y competía con algo menos de pasión fuera de las Islas.  El segundo matiz es la facilidad con la que han impactado las nuevas incorporaciones como Oliver, O´Leary y un Nacho Martín extraordinario que ha sabido llevar a las Islas la confianza, personalidad y espíritu competitivo que adquirió en su última etapa de Valladolid.

En realidad, no debemos extrañarnos de que Herbalife Gran Canaria acierte en los fichajes. Habitualmente es un club con gran capacidad en este sentido porque parte de situaciones realistas donde les otorga a sus incorporaciones roles muy habituales a los que venían desempeñando. Eso provoca que el margen de error sea mínimo porque además el núcleo de jugadores que llevan más tiempo en el club (Bellas, Beirán, Rey) tienen pinta de ser modélicos en su trabajo y dejan claro a las incorporaciones cuál es la manera de desempeñarse en el club. Todos ellos están magníficamente dirigidos por Pedro Martínez, uno de los entrenadores-referencia de nuestro baloncesto avalado por su extensa trayectoria en la mejor competición europea de baloncesto.

CB Canarias comparte con sus vecinos la capacidad para mantener la inercia de su tremenda segunda vuelta de la temporada pasada. Entonces, el equipo dubitativo que comenzó su andadura en la Liga Endesa, dio paso a un conjunto desinhibido, capaz de realizar uno de los juegos más atractivos de la competición aprovechando el hambre de jugadores que venían de tragar mucha arena en las ligas LEB o de vivir experiencias algo decepcionantes en la máxima categoría.

El pasillo de seguridad del Canarias lo forman Richotti, Saúl Blanco y Blagota Sekulic y alrededor de ellos un grupo de jugadores que se agarran a la oportunidad de jugar en la Liga Endesa derrochando corazón, entusiasmo y conocimiento del juego. Esta obra está diseñada por Alejandro Martínez, con el que casi cualquier elogio se quedará corto. Su gestión está llevando el entusiasmo a Tenerife, una Isla con una gran pasión por el baloncesto y que merecía un proyecto tan bien dirigido como el del C.B Canarias.

Seguro que vendrán días más duros donde la realidad económica se imponga y el frasquito de los milagros se agote pero mientras tanto qué menos que unas líneas de reconocimiento y admiración para “los Martínez” y sus equipos.