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Entradas con etiqueta ‘Pierre Oriola’

La dictadura del pase

Martes, 22 Agosto 2017

Hace tiempo que España nos acostumbró a ser prudentes con las conclusiones que deparan sus partidos de preparación. Hace tiempo también que dejó de merecer la pena cuestionar rivales y entorno de estos partidos, porque el callo del equipo hace que tengan muy presente saber los momentos en los que hay que “ponerse”.

La lesión de Llull durante la preparación y la ausencia de habituales como Reyes, Mirotic o Rudy Fernández concedían quizás algo más de interés a esta preparación para ver las diferentes alternativas que elegía Scariolo. Confirmada la presencia de Vives y Oriola, y a  falta de que se disputen los partidos preparatorios con más miga, sí se pueden adivinar algunas de las intenciones y certezas que presenta un combinado que, como he comentado en otras ocasiones, es tan favorito como el que más a conseguir el título.

Principio y fin. Los Gasol son el punto de partida del juego del equipo. Ellos determinan la organización ofensiva y los planteamientos defensivos. Absolutamente lógico. Su convivencia en el campo posibilita disponer de los dos mejores pasadores interiores del mundo con todo lo que significa. Los hermanos Gasol además tienen amenaza desde la línea de tres puntos lo que permite una distribución de espacios adecuada. Me gusta mucho como ambos están manejando esta amenaza en el lanzamiento exterior en estos partidos. Como un recurso, pero sin  olvidar que donde marcan diferencias es jugando cerca del aro. Los Gasol darán muchos tiros librados a sus compañeros. La mayoría de exteriores del equipo son eficaces lanzadores a “pies quietos” y pocos son capaces  de generar sus opciones habitualmente después de bloqueos indirectos, por lo que los hermanos Gasol ayudarán a que encuentren lanzamientos en las situaciones más ventajosas para ellos. La presencia simultánea de Pau y Marc ocupará mucho tiempo del scouting de los rivales que intentarán buscar la manera de castigarles explotando el uso del “cuatro” abierto en ataque. Scariolo está usando los partidos para ofrecer distintas respuestas colectivas ante este hecho (eso sí,  Ndour generó bastantes problemas..).

Entre los jugadores que son capaces de fabricarse tiros después de bloqueos está Álex Abrines. De momento, el balear sigue mostrando esa versión contenida que evita que cualquier partido suyo pueda calificarse como malo… pero tampoco como bueno. No es buena cosa que con 24 años la mayoría de las veces se pase inadvertido.

El ritmo. Me gusta la intención de España de jugar rápido. Aprovecha las virtudes de Ricky Rubio y Sergio Rodríguez y explota la actividad de tipos como San Emeterio, Sastre, Juancho Hernangómez y, sobre todo, un Pierre Oriola cuya movilidad e intensidad parecen gozar de la confianza de Sergio Scariolo por encima de un Willy Hernangómez que también ha tenido muchos momentos positivos. Las soluciones de contraataque y juego en llegada darán muchos puntos a España, sobre todo si la defensa alcanza una solidez que realmente está siendo difícil medir en los partidos de preparación disputados.

La alternativa. La solución de juntar a Rubio y Rodríguez en el mismo quinteto ya ha sido explorada por Sergio Scariolo y estoy convencido que la veremos en algunos finales de partido. Compensará la creatividad que aportaba Llull y ayudará a liberar algo a los Gasol.  Los dos bases de España son una garantía. Rubio es más sólido en defensa mientras que Rodríguez tiene más puntos en sus manos. Los dos comparten gran capacidad para pasar por lo que ayudan a confirmar esa sensación optimista que desprenden todos los equipos que cuentan con buenos pasadores.

Una selección en abril

Jueves, 30 Marzo 2017

Respeto a la historia y los galones o paso al empuje, al mérito y al futuro. No es la selección española de baloncesto el primer caso, ni será el último, donde estas opciones se “enfrentarán” pero el próximo Eurobasket y las seis ventanas para compromisos de selecciones que tendremos entre finales de 2017 y comienzos de 2018, obligan a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de afrontar el futuro del combinado.

La sensación después de la gira del seleccionador Sergio Scariolo por Estados Unidos es que todos los jugadores españoles que juegan en la NBA han manifestado su intención de acudir a la cita del próximo verano. El compromiso de los Gasol y compañía sigue siendo admirable y único en el mundo y no debe dejar de mencionarse. El rendimiento de los hermanos Gasol no genera ninguna duda pero hay otros componentes de esta época dorada de la selección que, por su momento actual, pueden generar más incertidumbre.

Después de los Juegos Olímpicos de Brasil sólo José Manuel Calderón anunció su decisión de dejar la selección nacional. La sensación previa de fin de etapa no acabó de corresponderse con la realidad.

Es evidente que hay varios jugadores que han dado un paso adelante estos meses. Willy Hernangómez ya es un habitual de las últimas convocatorias y su temporada en los Knicks está superando las expectativas. Lo mismo se puede decir de su hermano Juancho, de manera más discontinua, pero con partidos de mucho valor en un equipo que opta a los Play Offs. La energía y versatilidad del pequeño de los Hernangómez son cualidades necesarias en España así como la capacidad de tiro de un Abrines que aportaría esa amenaza exterior de la que España va menos sobrada de lo que pensamos.

Valencia Basket aporta buenas noticias colectivas e individuales en forma de progreso de Joan Sastre y un interesantísimo Pierre Oriola. Claro que también debemos destacar la solidez de San Emeterio, Rafa Martínez y los cortos pero firmes pasos de Vives. El otro finalista de la Eurocup, Unicaja de Málaga tiene un perfil interesante de especialista en Alberto Díaz  y un valor seguro en un Carlos Suárez al que siempre, quizás de manera injusta, damos por descartado para estas cosas.

En definitiva, hay alternativas y Scariolo tiene que decidir entre aquel principio de que hay jugadores que deciden cuando se retiran o pensar en dar entrada a tipos que necesitará con total seguridad más adelante.

Los casos de Juan Carlos Navarro y Felipe Reyes son los de más miga. Hasta este momento, la temporada de Navarro ha estado muy condicionada por las lesiones y sus Juegos Olímpicos en Brasil ya dejaron claro que no es un elemento esencial en la rotación de la selección. Su condición de mito es indiscutible pero si atendemos al mérito, a día de hoy Joan Sastre, Rafa Martínez o Fernando San Emeterio deberían estar por delante.

Reyes ha demostrado que se adapta a roles con pocos minutos y es capaz de producir en poco tiempo y nos tiene acostumbrados a finales de temporada magníficos mientras que Oriola viene demostrando en Valencia Basket su capacidad para adaptarse a todos los retos que se le presenta por delante jugando mucho o menos y en la posición de “cuatro” y de “cinco”.

Bueno, basta de dar rodeos, esta sería mi lista si el Eurobasket fuera dentro de un mes

Bases: Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Sergio Llull (sí, ya sé que jugará de dos en la selección..)

Exteriores: Rudy Fernández (hay caso Rudy es evidente, pero incluso sin anotar aporta tanto en otras facetas..), Joan Sastre, Juancho Hernangómez (también puede hacer y muy bien el “cuatro” y ahora mismo su temporada dice más cosas que la de Claver aunque el valenciano  está en plena remontada. ), Alex Abrines. Un apunte en esta posición, elijo a Sastre como guiño al futuro pero viendo jugar a Rafa Martínez siempre tengo la sensación de que ha jugado menos con España de lo que ha merecido.

Interiores: Pau Gasol, Marc Gasol, Nikola Mirotic, Willy Hernangómez

Faltaría una plaza…. Pero no pensaríais que me iba a mojar tanto. Quizás Alberto Díaz por si necesitas un base que apriete cinco minutos a una estrella rival, el mencionado Rafa Martínez por si el día está que no entra ni un tiro, u otro pívot (a día de hoy, Oriola) si se obvia que Juancho Hernangómez puede darte minutos en la posición de cuatro.

Dos de Euroliga

Jueves, 23 Marzo 2017

Ayer jugaron Real Madrid y Barcelona,  Bartzokas volvió a exhibir ese estado de nerviosismo que le acompaña desde que las derrotas abundan en el equipo azulgrana, Rice demostró su clase y su pasotismo a partes iguales y el Real Madrid certificó tanto la ventaja de campo en los Play Offs de cuartos de final como que no está en un momento fluido de juego.

Pero hoy los titulares no los merecen Real Madrid y Barcelona sino dos equipos que asegurarán un equipo más, al menos, en la próxima Euroliga y que se disputarán un título europeo al que optan después de un camino durísimo.

La trayectoria de Valencia Basket y Unicaja de Málaga en la Eurocup define, en parte,  el momento por el que atraviesan ambas entidades. Creo que en el club valenciano y en su técnico, Pedro Martínez, en particular, quedó un sabor amargo de la pasada edición de la Eurocup y este año han afrontado la competición más mentalizados y conscientes de que su excelente nivel de juego les daba una oportunidad de optar a un título de prestigio. Su regularidad les ha hecho valedores de la ventaja campo que han sabido explotar frente a equipazos como Khimki y Hapoel a los que ha enfrentado con jugadores importantes de baja por lesión.

Hay muchos detalles en el juego que reflejan lo bien trabajado que está Valencia Basket. Su manera de defender el “pick and roll” tiene pocos rivales en Europa, la ocupación de espacios y el equilibrio entre el juego interior y exterior hablan de la riqueza táctica de un colectivo que huye de la “dictadura del pick and roll” a la que cada vez se reduce más el juego de muchos equipos. Sería injusto no mencionar el crecimiento en el carácter competitivo de un jugador diferente como Bojan Dubljevic pero creo que los jugadores que mejor representan el espíritu de Valencia Basket son Fernando San Emeterio, Rafa Martínez y Pierre Oriola. Los dos primeros ejemplifican el compromiso, la sapiencia y la oportunidad para aparecer en momentos decisivos de los partidos. Dos tipos con trayectorias ejemplares a los que quizás no damos demasiado bola porque andamos demasiado pendientes de nuestros “americanos” o los referentes nacionales de Real Madrid y Barcelona. Oriola, sobre el ya he escrito en alguna otra ocasión, es un jugador que transmite ambición, solidaridad y hambre por defender un sitio en la élite ganado a base de mucho curro.

Unicaja será sin duda un rival complicado para Valencia Basket. Los de Joan Plaza llegarán con mucha confianza después de superar dos eliminatorias con el factor cancha en contra. Hasta esta fecha, la temporada de Unicaja está llena de altibajos quizás determinados por la propia personalidad de muchos de sus jugadores, talentosos pero poco estables, en muchos casos. Unicaja me dejó algo frío en la Copa de Vitoria, creo que tenían una gran oportunidad de derrotar al Barcelona en Cuartos pero se vinieron demasiado pronto abajo en cuanto los catalanes consiguieron ponerse por delante. Ese punto de espíritu competitivo que les faltó en Vitoria sí que lo han demostrado en Europa donde su nivel defensivo de los últimos partidos ha sido sencillamente espectacular.

La sensación es que Joan Plaza empezó la temporada buscando un ritmo de juego más alto pero que el equipo muestra más solidez cuando el partido camina a menos posesiones y al juego en media pista. El ritmo de juego y el rebote serán probablemente los aspectos que determinen el ganador de la Eurocup, hasta su desenlace, sólo queda por felicitar a ambas plantillas y prepararnos para unos partidos dignos de los mejores de la Euroliga.

Defendiendo el fuerte

Lunes, 10 Octubre 2016

En plena época de debate sobre la escasa presencia de jugadores españoles en la Liga Endesa conviene fijarse en el excepcional rendimiento de varios hombres en este comienzo de competición. No hay mejor manera de defender el papel del jugador español que sobre la cancha y, antes que el proteccionismo, ayuda más a la causa destacar estas actuaciones y reconocer su rendimiento.

Carlos Suárez es la mejor noticia de Unicaja en este comienzo de campaña. El equipo andaluz presenta muchas caras nuevas y Joan Plaza apuesta por mayor dinamismo y rapidez en el estilo de juego esta temporada. Suárez parece más asentado en la posición de “cuatro”  y está jugando con una confianza inusual desde hace varias temporadas. A su habitual aportación en defensa y rebotes está uniendo una gran eficacia en el lanzamiento exterior. El ex jugador de Estudiantes y Real Madrid está en la mejor edad para explotar sus condiciones y está demostrando madurez e inteligencia para aprovechar la atención que genera el juego exterior de los malagueños. Más allá de su papel de “pegamento” es muy agradable ver a Suárez disfrutar sobre la pista y tomar iniciativas en su juego para las que está más que preparado.

Javier Beirán es otro de los protagonistas de este comienzo de temporada y un factor diferencial para que su equipo, Iberostar Tenerife, forme parte del grupo de invictos. Beirán es un jugador sólido, completísimo y con una gran capacidad para competir. No sólo es un gran tirador sino que aporta en defensa y tiene una gran intuición y ambición para rebotear. Conozco su capacidad y empeño por ser mejor cada día por lo que no tengo duda de que su constancia le está ayudando a dar ese paso que separa el buen jugador del gran jugador. Beirán es una apuesta segura porque además aporta un valor diferencial en este juego, rara vez toma una mala decisión, por eso es el jugador de su equipo que más minutos disputa.

El siguiente protagonista no está teniendo un impacto numérico tan llamativo como Suárez y Beirán pero representa muchos valores que deben reconocerse en cualquier deportista. La carrera de Pierre Oriola, a sus 24 años, es un ejemplo de lo que significa ganarse un sitio día a día. Valencia Basket, siempre atento a jóvenes españoles que le garanticen cupos y futuro, apostó por su contratación y han bastado tres jornadas para confirmar que es todo un acierto.  El juego interior de los valencianos es de primer nivel y precisamente por eso hay que valorar que Oriola se haya hecho hueco en estas jornadas. El jugador catalán suple su inferioridad física en algunos emparejamientos con mucha actividad, intensidad y actitud. Oriola merece reconocimiento porque, desde fuera, trasmite la imagen de un tipo inconformista y rebelde. Esa es la vía por la que el jugador español tiene que hacerse hueco en la Liga Endesa, asegurarse de estar preparado para los retos que se le presenten y responder a ellos.