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España-Eslovenia en claves

Mircoles, 13 Septiembre 2017

España y Eslovenia disputarán un puesto en la final de la presente edición del Eurobasket. Dos selecciones invictas que han alcanzado las semifinales con cierta autoridad y cuyas propuestas son, en gran medida, antagónicas. España se construye a partir de su juego interior y alcanza su mejor nivel cuando sus “pequeños” explotan los espacios que les generan los hermanos Gasol. Eslovenia está determinada por la creatividad de sus “combos” pero ha llegado a su plenitud competitiva cuando Vidmar y Randolph han sabido explotar la atención que generan Doncic y Dragic. ¿Favorita?. España, por experiencia y, sobre todo, por la mayor solidez que exhibe en defensa y rebote.

Ritmo. Me gusta que España corra aprovechando su defensa y capacidad reboteadora. No debe privarse de conseguir estos puntos “gratis” en la semifinal, eso sí, tiene que tener la cabeza fría para no convertir el partido en un correcalles. En este escenario, Eslovenia igualará el hecho de contar con menos variedad de recursos ofensivos.

Profundidad.  España cuenta con mayores alternativas desde el banquillo que una Eslovenia que ha crecido en el campeonato a medida que ha reducido los minutos de sus jugadores de rotación. Eslovenia se beneficia de este hecho por la confianza con la que juegan los chicos que disponen de minutos pero se ve perjudicada por determinadas concesiones defensivas donde, especialmente Doncic y Dragic, tienden a dosificarse. Es fundamental que estos dos superclases se sientan presionados en su labor defensiva. En este sentido, es importante que Rubio siga mostrándose agresivo, que el “Chacho” castigue a sus pares y que Sastre, San Emeterio y Juancho Hernangómez sigan mostrando determinación e incluso se atrevan, en el caso de los dos últimos, a explorar terrenos que han pisado poco en el campeonato como el poste medio.

¿Qué tapamos con la manta?. Es raro el ataque que Eslovenia no utiliza una situación de “pick and roll” para Dragic o Doncic. Lo ideal es que España pueda ir alternando situaciones defensivas que obliguen a pensar a estos jugadores. Mi opinión es que la prioridad debe ser proteger divisiones profundas y continuaciones ganadoras de Randolph y Vidmar a costa de conceder algún tiro exterior de más de sus estrellas. Eslovenia no gana por los triples de Doncic y Dragic sino por las faltas que provocan, los tiros de alto porcentaje que consiguen,  las continuaciones de sus interiores y los tiros librados que conceden a sus compañeros.

El peso de la defensa. Ya he comentado que Eslovenia deja momentos defensivos que exhiben cierta sospecha. No creo que, por lo menos en los primeros minutos, se obsesione con excesivas ayudas sobre los hermanos Gasol. El paso del tiempo hará que se vayan cerrando más y pongan a prueba el tiro exterior de los de Scariolo. España no ha necesitado hasta el momento utilizar durante muchos minutos defensas alternativas, algo que puede ser de utilidad en la semifinal, fundamentalmente para alternar el ritmo ofensivo esloveno.

En definitiva, una semifinal con una  pinta estupenda, con grandes talentos en la pista en la que España cuenta con recursos para llevar a Eslovenia a un terreno que no ha pisado en todo el Eurobasket, el  terreno de la duda.

Lo que deja Croacia

Mircoles, 6 Septiembre 2017

El partido contra Croacia resultó de una utilidad extraordinaria para España. La ajustada victoria de los de Sergio Scariolo y, sobre todo, el desarrollo del partido, ayudarán al combinado español a identificar y seguir poniendo foco en aquellos aspectos en los que los rivales les buscarán las vueltas cuando los partidos tengan carácter de decisivos.

Ritmo. Croacia entendió que sus opciones para competir y mantenerse en el partido pasaban por evitar al máximo que España consiguiera puntos en el juego de contraataque. Su plan hubiera tenido más éxito con un mayor control de rebote pero, por el contrario, los croatas trabajaron muy bien la defensa de  las situaciones de transición españolas en las que intentaban poner el balón en situaciones cercanas al aro con cualquiera de los Gasol. Me gustó la actividad croata de brazos y manos para alterar el “timing” de pase de España.

No es un problema para España jugar en media pista por la gran nómina de buenos pasadores con los que cuenta pero un equipo con tal dominio del rebote debe aprovecharlo para conseguir más puntos “gratis”. El partido evidenció una de las carencias del  equipo en determinados momentos, la ausencia de  un exterior creativo capaz de generar ventajas con el dribling y generarse sus propios puntos. Por ahí viene el recurso de Scariolo de utilizar a Sergio Rodríguez de escolta en los momentos decisivos. Un acierto, sin duda. Respecto a otra de las preocupaciones del técnico de España antes del campeonato, la defensa, el partido dejó más cosas buenas que malas aunque hubo momentos que el equipo estuvo poco intenso en situaciones defensivas de uno contra uno y nuestros interiores sufrieron cuando Croacia apostó por abrir el campo con sus “pívots”.


Intendencia. Que España supere a Croacia sin un súper partido de los hermanos Gasol me parece una excelente noticia.  Ricky Rubio está realizando su mejor campeonato con la selección hasta el momento y Sergio Rodríguez acudió al rescate alternando el “uno” y el “dos”. Las diferencias que marca España en la posición de base son muy grandes. Juancho Hernangómez volvió a demostrar personalidad y dejó destellos que confirman esa sensación que tenemos muchos de que es un jugador sin límites en su potencial. Cada partido que disputa Juancho en este Eurobasket es seguramente el partido de más trascendencia que ha disputado en su carrera, por eso doy tanto valor a su aplomo y a la energía que transmite al equipo.

No me olvido tampoco de los San Emeterio, Sastre y Oriola, que demostraron una solidez que quizás he visto poco reconocida en los minutos posteriores al encuentro. Pocos se merecen más que Fernando San Emeterio tener la oportunidad de disputar un Eurobasket con un rol importante. Cada buena acción que realiza y cada minuto que juega es el premio a muchos entrenamientos, convivencia y descartes de última hora que ha vivido en su trayectoria con España.

El primer partido igualado de España en el Eurobasket no ha dejado “heridos” por el camino ni señalado a nadie. Simplemente ha recordado que ser campeón de Europa no es nada fácil, y es bueno recordarlo, tanto para los componentes del equipo como para todos los que les seguimos.

Vivir sin LLull

Martes, 15 Agosto 2017

Tenía un gran interés por ver el rendimiento de Sergio LLull en el próximo Eurobasket. El jugador balear venía de realizar, seguramente, la mejor temporada de su vida y ya nadie cuestiona su estatus de estrella en el baloncesto europeo.

La grave lesión sufrida en el encuentro amistoso frente a Bélgica privará, a corto plazo, a la selección española de un elemento diferencial  en su juego exterior y al Real Madrid durante varios meses del líder de uno de los mejores periodos de su historia.

La importancia de Llull en España nunca ha alcanzado la trascendencia que en el Real Madrid. Es lógico, la presencia de otros grandes bases como Rubio o Rodríguez y, sobre todo, de los hermanos Gasol, no obligaba a que el balear  tuviera el rol de imprescindible que se ha ganado en su club.  Este hecho no impide reconocer que la ausencia de Llull representa un enorme inconveniente para el grupo que dirige Scariolo. Además de su versatilidad y capacidad para generarse sus propios puntos, la confección del equipo obligaba a pensar que Llull podría explotar uno de los aspectos que han elevado su dimensión como jugador, su mejora en las lecturas del juego  de bloqueo directo.

El estado físico de Navarro es otro aspecto que hace que la ausencia de LLull tenga mayor trascendencia. Navarro es un mito de nuestro deporte pero ahora mismo no es realista pensar que su rol cambiará con la ausencia de Llull. Son por tanto, San Emeterio, Abrines, Sastre y Vives (si los dos últimos forman parte de la lista definitiva) los que tendrán que asumir mayor peso en el juego.

De todos ellos, confío en la estabilidad y nivel competitivo de San Emeterio, creo que Sastre ha demostrado en Valencia Basket su capacidad para responder con solvencia en ambos lados de la pista y sobre todo espero un gran paso delante de Álex Abrines. El jugador de Oklahoma City Thunder tiene una oportunidad para responder a las expectativas que generó en su etapa en las selecciones inferiores. Alguien podría decirme que Abrines juega en la NBA y eso es ya un aval más que suficiente pero creo que el mallorquín tiene tantas condiciones que cabe exigirle mucho más que ese papel de tirador al que parece que encamina su carrera. Quién sabe si el hecho de saberse importante nos traiga de vuelta a ese Abrines que atacaba el aro con decisión, que no tenía miedo de poner el balón en el suelo y que aportaba puntos aprovechando su buena disposición para correr el campo.

Si Abrines no aporta ese plus, otra posibilidad que podría indagar Scariolo es hacer coincidir en pista a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez, liberando algo más al canario en la faceta anotadora y tomando el relevo de Llull en los movimientos que ya tenía preparados para el jugador del Real Madrid.

Las elecciones de Scariolo y los partidos de preparación nos darán una idea de cómo se adapta España a la ausencia de Llull. Los Gasol, el entusiasmo de los Hernangómez y la pareja de bases siguen haciendo de este grupo tan candidato como el que más al título europeo.

Tiempo habrá para ver la repercusión de la ausencia de Llull en el Real Madrid. De momento, es justo reconocer la cabeza fría en la reacción inmediata mirando primero en los activos con los que se cuenta antes de acudir de manera desesperada al mercado.

Madurez, generosidad, talento y memoria…

Jueves, 18 Agosto 2016

No esperaba una diferencia tan grande entre España y Francia en el encuentro de Cuartos de Final. En absoluto me ha sorprendido el nivel de la selección española pero intuía una Francia más competitiva, más dura, con más corazón y determinación para tratar de llevar el partido a su terreno.

La realidad es que la brutal puesta en escena de España y su preparación del partido hicieron mella en los jugadores franceses que se encontraron de nuevo ante su pesadilla más recurrente en los últimos años. Gran parte de esta victoria olímpica tiene su origen en el extraordinario encuentro que disputaron ambas selecciones hace casi un año en Lille, donde Pau Gasol “destrozó” a los entonces anfitriones. El técnico francés, Vincent Collet apostó por que en Brasil no ocurriera lo mismo pero olvidó que Gasol no es de aquellos que entra en barrena si no logra anotar sino que es capaz de interpretar qué precisa su equipo en cada momento. También España supo utilizar los recuerdos en su beneficio mostrando la seguridad, confianza y personalidad de todas las generaciones campeonas.

Desde la atención generada por Pau Gasol fue asentándose España. Rudy Fernández y el mejor Mirotic aprovecharon los espacios mientras que Llull y Rubio incomodaban a De Colo y Parker hasta el punto de no permitirles “entrar” en el partido. Con el aire a favor que dejaron los titulares, la “segunda” unidad respondió con grandeza. Navarro no está brillando en el tiro pero deja dos o tres pinceladas en forma de pases muy brillantes cada partido, Claver da presencia física y actividad defensiva, Sergio Rodríguez aporta talento y puntos, Felipe Reyes es Felipe Reyes y Willy Hernangómez mostró personalidad para atacar el aro sin dejarse intimidar por el físico de los franceses.

El pegamento que une al equipo español y que lo diferencia del resto es la generosidad de sus jugadores. España tiene exteriores brillantes en el pase y el mejor pívot pasador del mundo. Cuando todos los jugadores tienen voluntad de encontrar la mejor posición de sus compañeros y la ocupación de espacios y juego sin balón ayuda, el pase marca diferencias.

Mencionadas varias virtudes ofensivas, conviene resaltar que el trabajo defensivo de España está siendo extraordinario en fondo y forma. Es mérito de Scariolo y su cuerpo técnico la capacidad que tienen para explotar al máximo las virtudes de sus jugadores y camuflar aquellas debilidades individuales de determinados jugadores (por ejemplo la defensa zonal en los momentos de convivencia de Rodríguez y Navarro).

¿Se puede?. Antes del comienzo del Torneo veía inalcanzable a Estados Unidos para cualquier rival. Si tomamos como referencia los tres últimos partidos de España y de los americanos empiezo a pensar que hay alguna opción. El nivel defensivo de USA no tiene nada que ver con otras citas y el paso de la competición no ha servido para “sumar” jugadores sino para reducir sus amenazas, eso sí, tremendas. No se me calentará la boca diciendo que España es favorita, en realidad sus opciones son pocas, pero existen, pasan por cuidar el balón, dominar el rebote y explotar el a veces irracional uso de manos de Estados Unidos en defensa atacando con decisión el aro. Por esos factores, otros más y uno fundamental, que los americanos no tengan un buen día en el tiro. Estos jugadores nos han regalado tantos momentos maravillosos que merecen que podamos pensar que pueden firmar un epílogo inolvidable a su historia.

Francia, otra vez..

Martes, 16 Agosto 2016

¿Qué hacemos con los niños?, ¿Dónde vamos de vacaciones? y ¿Cuándo jugamos contra Francia en baloncesto? pueden ser algunas de las preguntas que se repiten en muchos hogares cuando se acerca el verano. En efecto, el enfrentamiento contra la selección “vecina” en algún cruce decisivo es todo un clásico y se repite cada verano en el último lustro.

España ha vuelto a demostrar en su encuentro frente a Argentina que se maneja perfectamente en los partidos de “todo o nada”. Por eso, porque la “historia” con Francia juega a su favor y por el nivel de sus dos últimos partidos, podemos ser optimistas respecto a las posibilidades de nuestra selección. Conviene estar preparados, eso sí, para un partido durísimo, en el que España tendrá muchos problemas para jugar al mismo ritmo que contra lituanos y argentinos ya que el seleccionador francés sabe que las opciones de su equipo pasan por llevar el partido a media pista, a posesiones largas y donde la superioridad física de su equipo tenga más peso que el mayor talento español.

Comparto con Scariolo la apreciación de que Francia es, después de Estados Unidos, el rival más duro para España. La madurez y el talento de De Colo, en el mejor momento de su carrera, el conocimiento del juego de Parker y Diaw, la intimidación de Gobert y los chispazos de Batum y Heurtel son sólo algunos de los argumentos de un equipo que ha confirmado en los Juegos una irregularidad que ya apuntó en los partidos de preparación. No acaba esta Francia de ser un equipo “redondo” (aunque estuvo a punto de dar un susto a Estados Unidos) pero eso no quita para advertir de su potencial.

España llegará reforzada a su partido de Cuartos de Final. Sus dos últimos partidos han sido de un gran nivel pero Francia puede destapar algunos asuntos tácticos sobre los que se puede dar mejor respuesta. Uno de ellos será la defensa del bloqueo directo que jugarán permanentemente Parker y De Colo. Otro,  la tendencia a abusar del bote que muestra el equipo cuando las defensas rivales suben líneas y  por último, sigue echándose en falta algo más de claridad en el juego sin balón cuando Gasol recibe en situaciones cercanas al aro. El partido tendrá en el rebote uno de los factores claves para conocer su desenlace. Si España domina el rebote, las posibilidades de conseguir superioridades aumentan y muchos jugadores parecen sentirse más cómodos. Destacable en este sentido la contribución de Rudy Fernández. A su habitual actividad defensiva en el trabajo en las líneas de pase, en las segundas y terceras ayudas y en rebote, el balear está añadiendo una confianza en ataque inusual desde hace varios (muchos ) meses. Fernández, en este nivel, es un activo de máximo nivel en Europa y un factor diferencial que convierte a un buen equipo en un aspirante a todo. Buenísima noticia para nuestra selección.

Más allá de la implicación emocional porque juegue España, como aficionado al baloncesto, los partidos España-Francia siempre ofrecen detalles muy interesantes. España luchará por imponer su estilo rápido compaginándolo con la superioridad de Gasol sobre sus pares. Francia intentará trabar el encuentro y evitar que los de Scariolo jueguen con margen desde el comienzo. Será importante que Ricky Rubio muestre la agresividad del día de Lituania para que Parker tenga que preocuparse de “jugar” también en defensa. Sobre la pista varios duelos individuales de primer nivel y muchas cuentas pendientes generadas en los últimos años. Un “clásico” que llega antes de lo que merece el potencial de ambos equipos pero que llega en cuartos de final por la preparación con la que llegaron los dos equipos a esta cita. A disfrutar¡

Ritmo y Equilibrio

Domingo, 14 Agosto 2016

España no afrontó un partido más de Primera Fase contra Lituania sino un todo o nada. En estas condiciones, la fiabilidad del equipo de Scariolo es máxima. No es que se “pongan” a jugar cuando quieran sino que este grupo tiene muy identificada la diferencia entre lo importante y lo fundamental o entre lo eventual y lo definitivo. Veremos, al acabar la primera fase, cuál ha sido el precio de las dos primeras derrotas pero la realidad es que el encuentro contra Lituania deja motivos para la ilusión.

“Es el ritmo, estúpido” que diría aquel. En efecto,  España es otra cuando lleva a los partidos a un ritmo muy elevado tratando de evitar jugar en igualdad en media pista. Jugando rápido, las prestaciones de Ricky Rubio, Llull y Rudy Fernández se multiplican en ataque con el consiguiente refuerzo positivo que les anima para apretar al máximo al jugador con balón y líneas de pase en defensa. Hay pocas líneas exteriores mejor preparadas para este trabajo defensivo que incomoda la circulación del balón y obliga a gastar segundos en acciones intrascedentes al resto de equipos. Desde la actividad defensiva y controlando el rebote, España jugó sus mejores minutos (y casi los mejores minutos de cualquier equipo en el torneo). No hubo espacio para botes sin sentido, ni para malos tiros sino para una gran ocupación de los espacios, generosidad en el pase y un acierto en el lanzamiento que se fue consolidando según aumentaba la diferencia en el marcador. Cuando la cabeza está liberada y el marcador ayuda, la efectividad es más fácil de encontrar.

Una mención especial para Ricky Rubio porque ha demostrado madurez para salir de un momento complicado y por encima de todo por la manera en que lo ha hecho, con arrojo y recordando cuales son las virtudes que debe aportar al equipo. Un guiño también a Scariolo por su confianza intacta en el base catalán después de las dos primeras derrotas. El técnico italiano no ha realizado grandes cambios en sus rotaciones desde el comienzo del torneo pero ha identificado muy bien cuales son los aspectos de mejora que precisaba el equipo. En defensa, ha exigido más agresividad y riesgo a su línea exterior y en ataque, además de una mayor velocidad, y en ataque combina los movimientos para Pau Gasol en el poste bajo con otras acciones que ayuden a que otros jugadores se puedan “meter” en los encuentros.

El próximo y decisivo duelo contra Argentina será una nueva prueba del equilibrio en el juego de España. A priori, la superioridad de Gasol sobre los pívots argentinos es enorme y obligará a que el pívot de los Spurs esté bien “alimentado” pero sería bueno no convertir esta necesidad en una obsesión y confirmar que, con el paso de los días, España está sumando jugadores a la causa. Está por ver cómo afrontan los argentinos su partido, una vez clasificados para cuartos y con mucho desgaste en las piernas de jugadores importantes. Su duelo contra Brasil fue una demostración de carácter y raza pero también dejó ver ciertas debilidades defensivas que hacen pensar que España es muy superior al combinado albiceleste. Si se confirman los pronósticos, España será segunda y jugará contra el tercero del otro grupo (conviene recordarlo) antes que un hipotético duelo en semifinales contra Estados Unidos. No hay espacio para cambalaches esta vez y las dos primeras derrotas tendrían su “premio” pero mejor pensar en ganar a Argentina y luego ya veremos..

El lío de España

Mircoles, 10 Agosto 2016

España se ha metido en un lío. La segunda derrota en los Juegos Olímpicos frente a los anfitriones, Brasil, limita el margen de error del combinado dirigido por Sergio Scariolo. La realidad es que España ha tenido los dos partidos en su mano pero no ha conseguido llevarse ninguno.

Por encima de este dato innegable, lo más preocupante es que la sensación del equipo sigue sin ser positiva y que la derrota frente a Croacia dejó ciertas heridas y dudas en el grupo. Frente a la discreta Brasil, hubo muchos momentos de indecisión, renuncias a tiros camufladas con fintas absurdas y poca claridad en el movimiento sin balón cuando éste llegaba a situaciones interiores en las manos de Pau Gasol.

Ricky Rubio. En esta polarización absurda en la que nos encontramos es difícil analizar detalles de algún jugador sin que te encasillen como “hater” o “lover” . No me parece mal el plan de Scariolo de empezar los partidos con Ricky Rubio para buscar solidez defensiva y reducir las posibilidades de que los bases rivales comiencen demasiado enchufados. Lo cierto es que la nula amenaza de Rubio en el lanzamiento exterior y la actitud de los rivales ante este hecho está pesando en el ánimo, no sólo del base catalán, sino de sus compañeros. No culpo a Rubio de no anotar sino de no intentarlo ni jugar de manera agresiva. En realidad, es un síntoma de esa evolución como jugador que ya he mencionado alguna otra vez que le lleva a ser demasiado académico y mucho menos creativo de lo que acostumbraba. Echo de menos al Ricky Rubio de la “Penya” en ambos lados de la cancha. Alguien debería decirle que en los momentos difíciles hay que volver a los orígenes. Aún está a tiempo.

Que nadie entienda el párrafo anterior como que la situación de España se debe exclusivamente a la actuación de Rubio. En absoluto. En defensa, falta constancia en el esfuerzo y en ataque se precisa mayor voluntad por jugar en transición, además de conceptos más claros en la circulación de balón. El equipo tiene muy identificado cual es el plan A, el que debe ser, Pau Gasol, pero falta por construir como ese plan puede enriquecer a más jugadores y otras alternativas que, a la vez, puedan liberar a Gasol de la responsabilidad durante algunos minutos. El ciclo exitoso de España se ha basado en este equilibrio que permitía espacio para brillar a sus estrellas a la vez que sacaba el máximo partido a las características de otros jugadores.

Scariolo apuntó frente a Brasil alguna idea nueva respecto al partido frente a Croacia. Utilizó una defensa en zona durante varios minutos además de equipos más “bajitos” con la idea de tener más jugadores exteriores capaces de generar superioridades. La realidad es que ninguna de las ideas lució mucho, entre otras cosas, porque el escaso acierto en el lanzamiento fue haciendo mella en la confianza de un grupo que reduce sus momentos de inspiración a las fases creativas de Sergio Rodríguez.

España debe marcarse objetivos a corto plazo, el primero de ellos ganar un partido cuanto antes ( en este sentido beneficia que el próximo partido sea contra Nigeria), a partir de ahí, mejorar el ritmo de juego y el trabajo de los jugadores sin el balón. Estos jugadores son ganadores pero también se incomodan con las derrotas. Entiendo que Scariolo piense en seguir apostando por las ideas que traía y quiera dar un margen a la rotación que tenía pensada, pero en estas situaciones a veces ayuda alguna cara nueva que aporte ilusión y, sobre todo, decisión.

No sé si más minutos de Calderón, o si algún momento de Llull como base, quizás comprobar si Abrines cumple con el rol de tirador que fue decisivo para incluirle entre los 12 elegidos o probar con Reyes de titular para que, después con Mirotic, el equipo acuse menos la convivencia de los suplentes. Lo cierto es que parece que alguna pieza habrá que tocar. Confío en Scariolo, se lo ha ganado de sobra en su trayectoria con la selección.

España y el cántaro

Lunes, 8 Agosto 2016

Muchos componentes del equipo español se habían encargado de anunciar que el equipo llegaba corto de forma a la cita olímpica. Las dificultades en las semanas previas en forma de lesiones y ausencias puntuales de jugadores y, sobre todo, el hecho de no contar con Gasol hasta las dos últimas semanas habían determinado la preparación para la cita olímpica.

Una de las virtudes del ciclo Scariolo ha sido evolucionar al equipo durante las competiciones identificando aspectos de mejora cuando aún había tiempo y margen para optar a todos los objetivos. En Brasil, la capacidad de lectura del técnico italiano y sus ayudantes volverán a afrontar otro reto después de la primera derrota ante Croacia.

Más allá de la sorpresa del resultado, me ha llamado la atención que España haya dejado escapar el encuentro después de dominar con autoridad durante la mayor parte del mismo. La táctica croata de flotar descaradamente a Ricky Rubio y dedicar a su hombre a ayudar permanentemente en situaciones interiores afectó mentalmente al base de los Wolves pero no tuvo grandes efectos prácticos porque España jugó buenas situaciones de pase dentro-fuera y porque aceleró la puesta en escena de un Sergio Rodríguez que tuvo momentos brillantísimos. A los mandos del “Chacho” y con Gasol y Mirotic muy acertados, España parecía que no tendría problemas para llevarse el partido porque su actividad defensiva bastaba para que los croatas, muy dependientes de Bogdanovic, no parecieran inquietar demasiado.

Si España no sentenció el encuentro se debió a que muchos jugadores no acabaron de engancharse al partido. Rudy Fernández aportó mucho en defensa pero se mostró bastante dubitativo y poco participativo en ataque, Claver no encontró su sitio (creo que jugando de cuatro aportaría más)  y Navarro y Rubio tampoco encontraron el aro en ningún momento. Veremos si Scariolo revisa una rotación muy anunciada desde la preparación y da más espacio a Abrines y Calderón, inéditos contra Croacia.

No hay que desmerecer a Croacia, un equipo justo de talento pero con más corazón que otros grupos recientes y bien dirigidos por Petrovic. Además de “despreciar” a Rubio supo jugar situaciones contra elementos débiles de nuestra defensa e insistió a sus jugadores en la importancia del rebote en ataque para evitar que España jugara situaciones rápidas. Las mayores costuras de nuestra selección actualmente se ven en el juego en media pista. Si España no juega en transición es más previsible porque muchos jugadores (Llull, Rudy, Ricky) encuentran más problemas para aportar. Asumiendo que en ataque los ajustes irán llegando poco a poco, España debe engancharse a su trabajo defensivo para ir consiguiendo victorias. En este aspecto será básico que Gasol deje a un lado cierta pasividad y que, como se logró durante muchos minutos contra los croatas, los jugadores exteriores limiten la circulación fluida del balón. La mejora en ataque vendrá desde el trabajo en defensa y rebote.

El próximo partido contra Brasil será otro reto complicado, los brasileños perdieron con Lituania pero su segunda parte les reforzará para próximos eventos. En esos 20 minutos avisaron de lo que nos espera, dureza defensiva al límite, agresividad en el rebote de ataque y cierta anarquía ofensiva que es el terreno donde mejor se desenvuelven varios de sus jugadores. España tiene argumentos de sobra para enfrentar las virtudes de Brasil pero necesita ser más constante en su intensidad defensiva y encontrar recursos ofensivos para los minutos en los que Gasol no esté en pista.

Deberes y poderes

Viernes, 22 Julio 2016

Entiendo que no debe haber ningún motivo de preocupación por las dos derrotas de España frente a Lituania en partidos de preparación para los Juegos Olímpicos. Si algo merece Scariolo y su trayectoria al frente del equipo es confianza en la manera en la que ha sabido evolucionar al grupo con el paso de los días. Entiendo, sin embargo, la inquietud del técnico italiano por lo anómala de una preparación determinada por los problemas físicos de varios jugadores, ausencias “burocráticas”  y el cambio de equipo de muchos de los convocados. Sin duda, no es la mejor manera de preparar una cita tan importante pero aun hay tiempo para afinar y encajar todas las piezas pendientes.

De los partidos de preparación se pueden deducir varios aspectos relacionados con la rotación. El primero de ellos es el papel más secundario de Navarro y Calderón, que seguro dispondrán de minutos pero dejarán el rol de “titulares” para jugadores como Llull, Ricky Rubio o Sergio Rodríguez. Sobre este trío recaerá el peso de la “generación” de juego y ventajas para sus compañeros. Rubio aporta más solidez defensiva que Rodríguez pero éste tiene más creatividad y mayor capacidad de anotación. Aún es pronto para realizar evaluaciones categóricas pero me sigue “inquietando” la evolución en el juego de Ricky Rubio y en especial como determinadas carencias de su juego tienen peor “camuflaje” con reglas FIBA. Me gustaría ver una versión más desenfadada y menos académica de Rubio, limitado por su escasa amenaza en el lanzamiento exterior en un baloncesto que camina en la permanente búsqueda de espacios y oportunidades para encontrar las mejores opciones de lanzamiento posible.

Víctor Claver es otro de los jugadores que tendrá un papel importante por su versatilidad defensiva. En estos partidos está mostrándose desacertado en ataque pero el valenciano es un perfil de jugador muy necesario en esta selección, carente de centímetros en la posición de alero alto y en la que Mirotic y Reyes pueden tener problemas ante determinados perfiles de “cuatros”. Me está gustando el paso adelante de Willy Hernagómez que ha aprovechado la ausencia de Gasol para coger confianza aunque debe corregir ciertos despistes defensivos que harán que Scariolo se piense en determinados momentos su presencia en la pista o apostar por Felipe Reyes en la posición de “cinco”.

La inclusión de Gasol como referente ofensivo principal es el aspecto en el que trabajará Scariolo estas semanas en ataque además de una mayor fluidez en la circulación de balón, optimizar la utilización de los botes y una mejor ocupación de los espacios. Hasta el día 7 de agosto, España deberá conjuntar sus dos “almas”, la natural que le sale a determinados jugadores, un juego rápido y poco especulativo que abanderan los jugadores del Real Madrid, y  el “orden” que proporciona tener a un Pau Gasol que acostumbra ser el mejor pívot en todas las citas internacionales que disputa. Es absurdo tener a Gasol y no pensar que deba ser el pilar de todo el juego ofensivo pero también hay que reconocer que muchos de los exteriores como mejor se expresan es jugando en campo abierto.

El trabajo pendiente en  defensa pasa por ajustar algo más las defensas alternativas (falta más actividad en la defensa en toda la pista) y seguir afinando el trabajo colectivo para compensar determinadas carencias físicas que penalizan en determinadas situaciones. Por las características del equipo, conviene ser más intensos en la defensa de la circulación del balón porque hay varios jugadores que pueden sufrir en la defensa de “uno contra uno” y sin Gasol en pista no contaremos con ningún jugador capaz de cambiar tiros. En general, eso sí,  pienso que en defensa el equipo está más sólido que en otras preparaciones a estas alturas.

Veremos como evoluciona el equipo de aquí a los Juegos Olímpicos. Este grupo nos ha demostrado que todos los análisis previos al momento de la verdad hay que ponerlos en cuarentena. Son jugadores experimentados que saben cuando tienen que rendir al máximo. En cualquier caso, conviene que no se fíe todo a esta cualidad ya que los Juegos tendrán una exigencia máxima a nivel táctico y físico.

Y sigue sin romperse

Martes, 15 Septiembre 2015

Probablemente este partido de cuartos de final contra Grecia ha sido el mejor termómetro para reconocer la verdadera entidad de la selección española. Los 40 minutos, resueltos con una meritoria victoria, han servido para identificar las virtudes y carencias de un grupo mermado que, ha alimentado dudas y reforzado ideas por igual, según ha avanzado el campeonato. Presa de todas sus experiencias pasadas, esta es una nueva España, más imprevisible, menos sólida pero con un importante gen competitivo que le ha hecho adaptarse y superar momentos de dificultad para derrotar al equipo que mejor baloncesto había realizado hasta este momento en el Eurobasket.

Gasol y punto. España ha construido sus mejores minutos a partir del temor que Pau Gasol ha despertado en los griegos. En los primeros ataques ha sabido distribuir el balón para sus compañeros y paulatinamente ha reconocido las opciones donde superaba claramente a sus defensores. Dentro de su extraordinaria actuación, pondero de manera especial cómo ha mantenido a España en el partido en esos minutos del tercer periodo donde los griegos han campado a sus anchas ante la frágil y pasiva defensa española. Ha sido en esos instantes donde Gasol ha mandado un mensaje de atrevimiento a unos compañeros presos de las dudas e incapaces de adaptarse al nivel de velocidad y dureza con el que ha salido Grecia tras el descanso. Gasol, que siempre ha tenido un impacto descomunal en las competiciones internacionales, está escribiendo en este Campeonato de Europa una página extraordinaria por su liderazgo, su acierto y su impacto en un grupo muy necesitado de faros.

Bajo la influencia de Gasol, España ha superado su peor momento del partido y varios detalles han terminado por resultar decisivos en los últimos minutos. Víctor Claver ha tenido un papel fundamental porque esta selección acusa falta de físico en determinados momentos, ocupa poco espacio en defensa y sufre en el rebote defensivo. Claver aporta lo que se intuía que podía aportar en el momento que menos se esperaba que lo hiciera. Mérito suyo, sin duda, por estar preparado para tener influencia en el juego después de parecer condenado al ostracismo, y mérito de Sergio Scariolo por encontrar una solución a un factor que había resultado evidente durante muchos minutos de la competición. Con Claver limitando al espectacular Antetokoumpo y una mayor actividad de los jugadores más alejados del balón en la defensa de las situaciones de “pick and roll”, España ha ofrecido minutos de gran calidad defensiva. El último minuto, donde España ha puesto en peligro la victoria, es otro síntoma de la versión actual de la selección, que muestra tanto facilidad para adaptarse al nivel que requieren los rivales, como cierta falta de aplomo y seguridad en determinados momentos.

Francia será el siguiente reto de la selección. Físicamente, el mejor equipo del campeonato, por lo que alcanza niveles defensivos difíciles de contrarrestar. A su favor, jugar en casa y recientes victorias contra España en competiciones relevantes. En absoluto invencibles, eso sí, a pesar de que sus jugadores importantes llegarán más frescos al encuentro. Asumiendo que contamos con el factor Gasol, gran parte del partido se decidirá en el duelo entre Parker-De Colo frente a los “Sergios” y en el control del rebote.