Blogs

Entradas con etiqueta ‘Sergio llull’

Los retos de Doncic

Viernes, 13 Octubre 2017

No considero exagerados casi ninguno de los comentarios que leo y escucho sobre Luka Doncic. No recuerdo un jugador con tanto impacto y mejor palmarés a su edad. El curso recién comenzado es un enorme estímulo para el jugador esloveno que con el título del pasado Eurobasket a sus espaldas deberá asumir mayor responsabilidad en el Real Madrid por la lesión de LLull y por su propia evolución que demanda un mayor protagonismo en la cancha.

La temporada no será exclusivamente un camino de rosas para Doncic. A bote pronto se me ocurren tres obstáculos que deberá superar. El primero será ver cómo responde físicamente después de su primer verano “ocupado” con una competición tan exigente como el Eurobasket. Ahora mismo está exprimiendo el punto de forma que le dejó la competición pero la Euroliga y la ACB pasan factura y veremos malas semanas del joven esloveno, seguro. También deberá saber lidiar con todo el ruido alrededor de su figura y, por último, en un reto compartido con su entrenador, tiene que manejar el impacto que supondrá el regreso dentro de unos meses de un jugador como LLull que puede alterar el rol principal que ahora tiene en el equipo.

En un momento donde la opinión unánime es que los límites de Luka Doncic son  impredecibles prefiero detenerme en aquellos aspectos que no debe descuidar para que su formación se vaya completando de la mejor manera posible. Pienso que a nivel físico, Doncic tiene bastante margen de mejora. No es excesivamente rápido por lo que creo que debe atender a cualquier gramo de más que pueda lastrarle en este sentido. Desde el punto de vista técnico debe incidir en su capacidad para progresar en dribling con su mano izquierda (Obradovic lo leyó muy bien en la última Final Four), y seguir insistiendo en la velocidad y precisión de su tiro, faceta en la que su mejora ha sido evidente en el último curso. Tácticamente es un jugador maravilloso pero debe cuidar la selección de tiro y no limitarse a lanzamientos cuando su altura le concede ventaja en situaciones cercanas al aro. No sería una buena señal que, amparado en sus progresos en el tiro, dejara de hacer otras cosas en las que también destaca. Muchos jugadores no han alcanzado toda su potencial por una excesiva especialización en una faceta técnica determinada.

Respecto a la defensa, su principal objetivo debe ser la constancia. Le he visto momentos extraordinarios ante jugadores de primer nivel y otros donde se muestra ausente y desconectado. Su ambición para capturar rebotes es admirable y dudo que esta temporada suponga un paso atrás en ese sentido.

Lejos del punto nostálgico que expresan algunos porque podamos estar ante los últimos meses de Doncic en Europa prefiero apuntarme a aquellos que disfrutan del camino y no exclusivamente de la meta.

Vivir sin LLull

Martes, 15 Agosto 2017

Tenía un gran interés por ver el rendimiento de Sergio LLull en el próximo Eurobasket. El jugador balear venía de realizar, seguramente, la mejor temporada de su vida y ya nadie cuestiona su estatus de estrella en el baloncesto europeo.

La grave lesión sufrida en el encuentro amistoso frente a Bélgica privará, a corto plazo, a la selección española de un elemento diferencial  en su juego exterior y al Real Madrid durante varios meses del líder de uno de los mejores periodos de su historia.

La importancia de Llull en España nunca ha alcanzado la trascendencia que en el Real Madrid. Es lógico, la presencia de otros grandes bases como Rubio o Rodríguez y, sobre todo, de los hermanos Gasol, no obligaba a que el balear  tuviera el rol de imprescindible que se ha ganado en su club.  Este hecho no impide reconocer que la ausencia de Llull representa un enorme inconveniente para el grupo que dirige Scariolo. Además de su versatilidad y capacidad para generarse sus propios puntos, la confección del equipo obligaba a pensar que Llull podría explotar uno de los aspectos que han elevado su dimensión como jugador, su mejora en las lecturas del juego  de bloqueo directo.

El estado físico de Navarro es otro aspecto que hace que la ausencia de LLull tenga mayor trascendencia. Navarro es un mito de nuestro deporte pero ahora mismo no es realista pensar que su rol cambiará con la ausencia de Llull. Son por tanto, San Emeterio, Abrines, Sastre y Vives (si los dos últimos forman parte de la lista definitiva) los que tendrán que asumir mayor peso en el juego.

De todos ellos, confío en la estabilidad y nivel competitivo de San Emeterio, creo que Sastre ha demostrado en Valencia Basket su capacidad para responder con solvencia en ambos lados de la pista y sobre todo espero un gran paso delante de Álex Abrines. El jugador de Oklahoma City Thunder tiene una oportunidad para responder a las expectativas que generó en su etapa en las selecciones inferiores. Alguien podría decirme que Abrines juega en la NBA y eso es ya un aval más que suficiente pero creo que el mallorquín tiene tantas condiciones que cabe exigirle mucho más que ese papel de tirador al que parece que encamina su carrera. Quién sabe si el hecho de saberse importante nos traiga de vuelta a ese Abrines que atacaba el aro con decisión, que no tenía miedo de poner el balón en el suelo y que aportaba puntos aprovechando su buena disposición para correr el campo.

Si Abrines no aporta ese plus, otra posibilidad que podría indagar Scariolo es hacer coincidir en pista a Ricky Rubio y Sergio Rodríguez, liberando algo más al canario en la faceta anotadora y tomando el relevo de Llull en los movimientos que ya tenía preparados para el jugador del Real Madrid.

Las elecciones de Scariolo y los partidos de preparación nos darán una idea de cómo se adapta España a la ausencia de Llull. Los Gasol, el entusiasmo de los Hernangómez y la pareja de bases siguen haciendo de este grupo tan candidato como el que más al título europeo.

Tiempo habrá para ver la repercusión de la ausencia de Llull en el Real Madrid. De momento, es justo reconocer la cabeza fría en la reacción inmediata mirando primero en los activos con los que se cuenta antes de acudir de manera desesperada al mercado.

Una final, cuatro parejas

Mircoles, 15 Junio 2016

Quién sabe si el Real Madrid se acordará de ese último minuto en el partido de Fase Regular en el Palau donde dejó escapar varios puntos que le hubieran dado la ventaja de campo en esta final. Concedo bastante importancia al “factor cancha” y por eso entiendo que, dentro de la gran igualdad entre estos equipos, el Barcelona es ligeramente favorito para llevarse el título.

A priori, la necesidad también es mayor en los azulgranas, con el proyecto de Xavi Pascual en cuestión y con bastantes meses sin llevarse un título de calado a sus espaldas. Se enfrentan dos equipos con filosofías distintas. El Barcelona representa la supremacía del pase pero para ganar también necesitará dosis de talento y creatividad de acciones generadas a través del bote. El Real Madrid genera por las ventajas que obtienen a través del dribling sus “pequeños” pero también su mejor versión está relacionada cuando el equipo es capaz de circular el balón con velocidad.

Los bases. El rendimiento de los bases marcará gran parte de la serie. Analizando el histórico de los últimos duelos, ha existido una gran relación entre quién ha controlado esa posición y el resultado del encuentro. El dominio de la pasada temporada del Real Madrid se sustentó en la superioridad que marcaban los “Sergios”. Satoransky ha logrado elevar su nivel este curso y en los enfrentamientos contra el Real Madrid  ha dominado  a sus rivales en determinados momentos resultando un jugador incómodo para los de Pablo Laso. Me interesa especialmente ver cómo el desgaste defensivo al que se ve sometido en su trabajo con Rodríguez o LLull le afecta a las iniciativas que toma en ataque  y el espacio que le concede Pascual para jugar con intención de castigar a sus defensores (seguro que Carroll en algún momento).

Abrines y Rudy Fernández. Abrines tiene la oportunidad de confirmar en esta final todo aquello que viene apuntando de manera discontinua desde hace tiempo. El ex jugador de Unicaja se ha visto perjudicado en su evolución por las lesiones y la falta de continuidad en un rol determinado. Apetece una versión de Abrines más constante y sólida que además de mostrar su capacidad defensiva no limite su registro en ataque a ser exclusivamente un tirador porque tiene condiciones para hacer más cosas. Abrines es un jugador con condiciones parecidas a Rudy Fernández que también viene de una temporada muy determinada por sus problemas en la espalda. La semifinal contra Valencia Basket ha mostrado a un Rudy más certero en el lanzamiento de tres puntos. Su desgaste físico hace que Rudy use el tiro con más asiduidad que antaño (incluso en ocasiones con mala selección) y juegue con menos agresividad al aro frecuentando menos la línea de tiros libres. Particularmente, me gusta mucho más el Rudy Fernández todoterreno que el “tirador” pero incluso cuando no está acertado le reconozco el valor que aporta en defensa.

Los minutos de Carroll y Navarro. A priori, Carroll y Navarro no estarán entre los jugadores de sus equipos que más minutos disputen pero su influencia en el resultado puede ser determinante. Carroll y Navarro están señalados por ambos entrenadores como jugadores a los que castigar por su debilidad defensiva pero en ataque son capaces de ayudar a que sus equipos obtengan parciales importantes a su favor en poco tiempo. Carroll vive un momento de gran confianza que tendrá su última prueba enfrentándose seguro durante varios minutos a Oleson, el jugador que mejor le ha defendido.

Ayón y Tomic. Ayón es el pívot que define lo que quiere Pablo Laso para esa posición y Tomic es el jugador más determinante jugando al poste bajo en Europa. La realidad que les une es que son fundamentales para sus equipos por la diferencia que hay entre ellos y sus sustitutos aunque en esta posición, Pascual parece tener algo  más de confianza en su banquillo. El factor físico y las faltas personales que cometan serán otros factores que pueden tener influencia en el resultado de la Final.

El Base y el “cuatro”

Lunes, 28 Diciembre 2015

Golpe de autoridad del Barcelona Lassa en el primer duelo del curso entre los dos eternos rivales. El equipo de Xavi Pascual se mostró más sólido que un Real Madrid inconstante y demasiado dependiente de sus rachas de acierto en el lanzamiento exterior. Más allá de la escasa trascendencia del resultado, merece crédito la victoria de los catalanes por la confianza que les proporcionará y porque reafirma varias de las apuestas que ha realizado para esta temporada.

Factor Satoransky y .. Ribas. Me gusta mucho la evolución de Satoransky, cada temporada es mejor director, comete menos errores y tiene la capacidad de condicionar el juego en ambos lados de la cancha. Cuando uno juega contra el Real Madrid y quiere tener opciones de victoria es fundamental que en el duelo frente a los “Sergios” no se salga mal parado. En esta ocasión Ribas y Satoransky dirigieron mejor a su equipo y entendieron donde se generaban permanentemente las ventajas.  No sólo eso sino que en defensa lograron que ni Llull ni Rodríguez acabaran de encontrarse cómodos limitando sus porcentajes de tiro y asistencias. Probablemente sea un carca pero aún soy de los que piensa que gran parte de los partidos se deciden desde la posición de base y el Barça empezó a ganar el partido por ahí a través de la verticalidad de Satoransky y de la clarividencia de Ribas, ¿el fichaje del año?

El encuentro confirmó la sensación de que el Barcelona tiene muy identificados aquellos aspectos del juego en los que el Real Madrid le superó en el pasado. Felipe Reyes siempre ha sido un dolor de cabeza para los de Xavi Pascual y en esta ocasión sólo le permitieron capturar un rebote ofensivo. No sólo eso sino que Doellman supo utilizar su velocidad para decantar sus duelos ante el capitán madridista. Junto a los minutos de Vezenkov y la interesante convivencia a ratos de Tomic y Samuels, el Barcelona marcó una gran diferencia en la posición de “cuatro”. La capacidad de Samuels de jugar como pívot o de compartir espacio con Tomic será de gran utilidad al Barcelona esta temporada ya que le permite contar con un recurso excepcional para aquellos momentos en los que Doellman no aporta la suficiente solidez a la defensa azulgrana.

Desde el punto de vista del Real Madrid, el partido sacó a relucir determinados aspectos sobre los que aun tiene que “construir” Pablo Laso. Uno de ellos es recurrente en los momentos menos lúcidos de su equipo,  la tendencia a intentar solucionar problemas defensivos con ataques basados casi exclusivamente en el lanzamiento exterior. El segundo y más complicado es la ausencia de “intimidadores” en defensa (el 71% en porcentaje de tiro de dos del Barcelona es escandaloso). Cuando no cuentas con jugadores grandes que cambien tiros es imperativo trabajar en toda la pista, ser más agresivo evitando la circulación de balón y acertar con las propuestas defensivas en la defensa del bloque directo. Los que minusvaloran la ausencia de Rudy Fernández no debieron prestar atención a lo mal que trabajó el Real Madrid en el lado defensivo más alejado del balón.

Piernas y mano…

Sbado, 5 Septiembre 2015

Ya es difícil adaptarse a que dos favoritas al título se encuentren en la primera jornada como para no sorprenderse de la extraordinaria intensidad con la que han disputado el encuentro España y Serbia. No diré que ha sido un partido bueno porque ha faltado claridad y acierto para poder calificarlo así,  pero sí  un duelo bastante atractivo por el ritmo y dureza que han tratado de imponer ambos equipos. Al final, la victoria Serbia se explica porque en un momento determinado, dentro de esta intensidad tremenda, ha sido capaz de subir un punto más su nivel de actividad y acierto.

No me alinearé con los que utilizan esta derrota como un presagio de un futuro desastre sino con los que  intentan buscar cuales son los límites de nuestro equipo y tratan de entender cómo puede crecer un grupo con un núcleo de jugadores  importantes con bastante experiencia en la selección pero obligados a enfrentarse a un entorno diferente con la confianza algo más mermada.

Los bases.  Los extraordinarios Sergio Llull y Sergio Rodríguez afrontan por primera vez la responsabilidad de dirigir en roles preferentes el juego de España. No seré yo quién desconfíe de la pareja de bases que ha dirigido al equipo que mejor ha jugado en Europa en los últimos años. España está en buenos manos pero hasta ahora, ni en la preparación, ni este primer encuentro del Eurobasket, los “Sergios” han dado la sensación de encontrarse cómodos. Scariolo opta por combinarles en pista de inicio y no como un recurso exclusivo para los momentos decisivos. Hay dos aspectos básicos de progreso en manos de ambos jugadores. El primero de ellos obedece a su relación en el juego con Pau Gasol y el segundo a que los jugadores destinados a abrir el campo con su eficacia en el tiro sean una real amenaza. Contra Serbia, Gasol ha estado desconectado del juego demasiados minutos y nuestros bases han echado en falta acierto de los tiradores para facilitarles más espacio cuando atacan la canasta.

La rotación. Tengo la sensación de que en un momento determinado del encuentro  nos han faltado piernas. Acertarán también los que rebatan este argumento señalando la reacción de España en el último cuarto pero  esa defensa tan blandita que ha permitido demasiadas canastas fáciles de Serbia no solo parecía deberse a falta de concentración sino a cierta falta de aire. Más allá del quinteto LLull, Rodríguez, Rudy, Mirotic y Gasol, sólo Reyes y Ribas (soberbios) parecen formar parte de la rotación de España y el partido no ha ayudado a aventurar que alguien más esté listo para partidos de este nivel.

El tiro. Es difícil ganar un partido del máximo nivel concediendo muchas canastas fáciles y con un porcentaje tan bajo de lanzamiento de tres puntos. Más allá del desacierto puntual, me preocupa que es un aspecto en el que nuestro baloncesto (sobre todo el que viene) manifiesta una preocupante involución.

La táctica.  Serbia ha ido  un punto por delante durante casi todo el partido. Ha frenado el arranque español poniendo dos bases en pista para ajustarse a la presencia simultánea de los “Sergios”, no le ha importado desgastar a Kuzmic con faltas frente a Gasol en los primeros minutos que ayudaron a desconectar del juego al pívot catalán. Por último, los serbios han identificado cada debilidad defensiva de España a la perfección, reforzando la apuesta de Djordjevic de quintetos atípicos destinados precisamente a ese fin.

Reforzarse. El campeonato es largo, el grupo es complicado y los presumibles cruces no tanto pero lo mejor que puede hacer España es intentar crecer en todos aquellos aspectos que el partido frente a Serbia ha identificado como mejorables; un plan más definido y constante en ataque; una mejor circulación de balón que ayude a encontrar tiros con algo más de tiempo que ayuden a subir el  porcentaje y, por lo tanto, confianza y una defensa más sólida que evite canastas fáciles y proporcione puntos de alto porcentaje que no lleven a que los partidos se decidan exclusivamente por el factor acierto en el tiro de larga distancia.

Queda mucho, varias selecciones tienen gran nivel, también España, por supuesto.

Un paisaje distinto

Martes, 11 Agosto 2015

Bélgica, Polonia, Macedonia, Venezuela, República Checa. Sin duda, no podemos hablar de unos partidos de preparación del todo exigentes para nuestra selección. Bien es cierto que la preparación es simplemente eso, ir afinando la puesta a punto física de los jugadores (sobre todo de aquellos que llevan bastante tiempo sin competir) y  aventurar posibles respuestas a las diferentes demandas que surgirán durante el Eurobasket. Probablemente, rivales de mayor entidad y entornos menos cómodos ayudarían algo más para conseguir estos objetivos pero tampoco debemos engañarnos y otorgar mayor importancia a este hecho.

He de reconocer que el próximo campeonato de Europa es el más atractivo que recuerdo desde hace bastante tiempo. Su condición de “preolímpico”  y el buen nivel de selecciones como Francia, Serbia y Grecia en el pasado campeonato del Mundo dotan a esta cita de un aroma distinto a recientes citas continentales que se afrontaban, desde nuestro prisma, pensando en qué selección podría estar cerca del nivel de España.

El panorama ha cambiado bastante. España es una candidata más, tan candidata como cualquiera, pero no para mirar por encima del hombro a otras selecciones. Además, el equipo afronta situaciones novedosas que originan nuevos retos pero también algún interrogante adicional con el que no solíamos acudir a eventos de este tipo. Muchos jugadores con experiencia pero roles distintos, incorporaciones de impacto y curiosidad por ver qué modelo de juego logra encajar todo el talento del grupo.

Me parece relevante que en la inmensa mayoría de las declaraciones escuchadas hasta el momento, se repita de manera constante la palabra “humildad”. Es un buen punto de partida, sin duda, y una velada autocrítica hacia determinadas actitudes, seguramente inconscientes, que invadieron el colectivo y su entorno en eventos anteriores. Desde la actitud adecuada, España necesitará conjugar un alto ritmo de juego que beneficia a los “Sergios” y Rudy Fernández (los tres jugadores exteriores probables en los momentos decisivos del partido) con la influencia que debe ejercer Pau Gasol en el ataque español. A diferencia del Real Madrid donde a los interiores se les pone en juego a través de bloqueos, Gasol necesita producir recibiendo de espaldas por lo que se impone equilibrio  para que los exteriores no abusen de intentar generar ventajas siempre y  paciencia para aprovechar la atención que recibe Gasol en situaciones cercanas.

Y en estas, Mirotic. La “aparición” de Nikola Mirotic tiene un impacto en el fondo y forma de España. La convivencia de los hermanos Gasol en cancha y su complemento con Ibaka significaba una cierta (y bendita) anomalía respecto a la tendencia actual del juego que identifica en la posición de “cuatro” a tipos rápidos con capacidad para abrir el campo a través de su lanzamiento exterior. Mirotic y su versatilidad harán de España un equipo distinto, probablemente menos previsible en ataque pero con mayor capacidad para anotar en situaciones rápidas aunque también concederá más canastas “fáciles”.

Un reto bonito el que afronta Scariolo, intentar arrebatar a la mejor Francia ¿de siempre?  el título en su país y con una selección con la misma esencia pero aires novedosos y atractivos.  Los “Sergios” a los mandos, el debut de Mirotic y el esperadísimo paso delante de jugadores que vienen empujando desde hace algún tiempo. Y si no empujan estos, siempre estará Felipe Reyes.

Clásicos

Viernes, 3 Julio 2015

Semanas veraniegas regadas de rumores, fichajes, renovaciones y atracos, principalmente al otro lado del charco, donde jugadores de medio pelo accederán a contratos de súper estrellas.

España ha dado su preselección para el campeonato de Europa. Nunca he entendido muy bien esto de las preselecciones a este nivel pero bueno, todo sea para que no haya dudas en los seleccionadores y tengan pleno convencimiento del grupo que quieren formar. A priori, contando con que Marc Gasol finalmente no acudirá, los descartes más probables apuntan a Aguilar, Rabaseda, Dani Díez y un base entre la pareja Colom y Vives. No es tema menor la elección del tercer base, sobre todo, tras la ausencia de Navarro ya que puede tener más sentido que los “Sergios” compartan minutos en pista, una de las claves del buen rendimiento del Real Madrid. Por primera vez, Sergio Rodríguez y Sergio LLull llevarán el timón de España con el peso de primeros espadas. En mi opinión, uno de los puntos a seguir más interesantes respecto a nuestra selección y un reto atractivo para el seleccionador, Sergio Scariolo, que tendrá la misión de equilibrar la propuesta de juego que representan estos jugadores con la excepcional ventaja que significa tener a Pau Gasol en tu equipo.  Será interesante ver el “aterrizaje” de Mirotic y las prestaciones de jugadores que parecen preparados para ser más que útiles en este grupo como Pau Ribas. Una selección competitiva en un campeonato de Europa que se presume muy competido.

Volviendo a la pareja de bases parece además que, tanto Llull como Rodríguez, seguirán jugando para el Real Madrid la próxima temporada. Ambos tienen espacio en la NBA y, encontrar sustitutos de su nivel hubiera resultado imposible para el equipo madrileño. Su implicación y la diferencia que han marcado en los últimos años merecen cualquier esfuerzo que realice el Real Madrid. Una buena noticia para sus seguidores y también para la competición nacional que, eso sí, no hace sino demorar su transición hacia “cantera” de una NBA que, a su propio atractivo, unirá un nuevo convenio que permitirá a las franquicias mejorar sus ofertas económicas hacia los jugadores que les interesen.

No hay marcha atrás en este camino como tampoco en el deterioro de nuestro deporte que asiste cada día a nuevas noticias sobre equipos que desaparecen, que descienden voluntariamente de categoría o que renuncian a disputar competiciones dignamente peleadas en la cancha. No hay fin de la crisis en nuestro baloncesto y lo peor de todo es que tampoco parece haber un plan para huir de ella. Pero bueno, lo importante ahora son las selecciones nacionales, y explotar convenientemente esas medallas que se logran que siempre vienen bien para ocultar el progresivo y deterioro de todas y cada una de las competiciones que aglutinan nuestro baloncesto.

Detrás del “Ibaka o Mirotic”, del “qué le pasa a Claver”, de las filias y fobias al seleccionador y del prometidísimo cambio en la ACB que revitalizaría la competición, hay un deporte abandonado mantenido por héroes anónimos a los que hace mucho que no se les recompensa.

Roles y Trolas

Mircoles, 24 Junio 2015

Me alegra que un tipo normal haya liderado a un grupo para conseguir algo extraordinario. Seguro que peco de corporativista pero no se puede entender esta temporada histórica del Real Madrid sin valorar todo el recorrido desde que Pablo Laso fue designado entrenador del equipo. Desde un mensaje moderado y humilde y manejando con entereza el fuego amigo, Laso ha sabido construir un equipo histórico que ha logrado atraer admiradores y aficionados.

Hay un momento clave en la temporada del Real Madrid que es cuando Laso intercambia los roles de Bourousis y Slaughter. El equipo que ha desarrollado el mejor baloncesto de ataque en Europa en los últimos años elevó su nivel cuando entró en la rotación un tipo que renuncia a intentar anotar cuando está a dos metros del aro. El mensaje afectó en primera instancia a Bourousis pero caló en todo el equipo.

La Final ha evidenciado la diferencia entre un equipo asentado y otro que aún está en modo “búsqueda”. Desde hace tiempo, Laso ha encontrado el rol de todos sus jugadores mientras que Pascual solo ha parecido confiar de manera estable en Tomic. Por ejemplo, Thomas y Lampe han pasado de titulares a muy secundarios. Dudas frente a certezas, confianza frente a inquietud, pasión frente a resignación y también los “Sergios” frente a Huertas y Satoransky.

Reducir la diferencia entre los dos equipos a los bases no sería del todo justo pero actualmente la aportación de Llull y Rodríguez es diferencial y decisiva para explicar esta temporada histórica. Dos jugadores alejados del perfil de base-director que necesitan anotar para encontrar sentido a su juego  y lograr implicarse en otras facetas y que, a diferencia del curso pasado, han llegado al momento decisivo de la temporada en un buen momento físico. Satoransky y Huertas es una pareja magnífica pero que no suma tanto como la de los blancos porque Huertas no acaba de adaptarse a compartir minutos y porque ninguno de los dos es un tirador sólido desde la larga distancia lo que, en determinados momentos, es una limitación importante por los recursos defensivos que permite a los rivales.

Desde la superioridad en la posición de base, el Real Madrid ha consolidado su ventaja con la aportación de sus “segundos” espadas. El trío Rivers, Maciulis y Carroll merece un aparte por su solidez. Rivers ha logrado encajar dejando a un lado cierto espíritu libre y aplicándose en artes que no le venían tanto de serie. Acostumbrado a “buscar” ha acabado entendiendo las ventajas de “esperar”. Algo parecido le ha ocurrido al lituano Maciulis, excelente en defensa y rebote y muy generoso repartiendo juego desde el poste bajo. Carroll puede decir con orgullo que ha sido un factor diferencial en los dos títulos principales del curso. Su recuperación es otro mérito de Laso que ha tenido la habilidad de ponderar más sus virtudes que sus defectos para encontrarle siempre espacio en su rotación. Los buenos minutos de Carroll son fruto también de aquellas veces que tuvo oportunidades cuando sus lagunas defensivas tenían más visibilidad que su aportación en ataque.

Seguro que el Barcelona se reinventará y optará a todos los títulos la próxima temporada. La Final no deja, sin embargo, muchas pistas sobre cuales, serán los pilares del nuevo proyecto. Estará Tomic, que ya es mucho, pero queda por ver quién aportará ese plus de competitividad tan necesario para competir al máximo. Ese empuje que ha aportado Nocioni al Real Madrid y que no parece sumar  Doellman, talentoso pero huidizo cuando los partidos se juegan con el nivel de intensidad y actividad que ha propuesto el Real Madrid y el Barça no ha sabido igualar.

La Copa desde el Base

Mircoles, 15 Febrero 2012

“Los equipos son lo que son sus bases”. Afirmación muchas veces repetida, quizás demasiado categórica pero merecedora sin duda de tomarse en consideración. La Copa del Rey (¡ que empiece ya ¡¡) pondrá en juego a muchos y buenos bases, cada uno de ellos con su realidad a cuestas. Echemos un vistazo a alguno de ellos.

- Los “Sergios”. Sergio Llull y Sergio Rodríguez empezaron la temporada con un interrogante sobre sus espaldas. De momento su rendimiento es en general positivo. Sergio Rodríguez ha realizado más de una decena de muy buenos partidos y LLull no ha desentonado en este periodo de readaptación al puesto. El base es señalada como una posición mejorable en el futuro del Real Madrid. En mi opinión, solo hay cuatro o cinco bases en Europa que mejoren esa posición en el equipo blanco. Siempre se menciona a jugadores como Kalnietis o Jackson, creo que en el Real Madrid serían pasto de la “Trituradora”, otra cosa sería un McCalebb…

- Marcelinho Huertas. Probablemente el mejor base de la competición. Jugando al basket-ficción, diríamos que sería el base que jugaría más minutos en todos los equipos que acuden a Barcelona. Maduro, inteligente para asumir y para delegar, muy integrado en su nuevo equipo. El base carioca es un ejemplo para otros jugadores de cómo evolucionar de ser un base-anotador a ser un verdadero director de orquesta. Los equipos que jueguen contra el Barcelona deberán obligarle mucho en defensa para que no lleve el ritmo que le interesa.

- Valters, el desequilibrio. El Letón Valters es un jugador que raramente pasa de puntillas por un partido. Para bien o para mal, el base de Unicaja siempre suele dejar su sello. En este tipo de competiciones puede ser un jugador aún más decisivo. Su valentía y su decisión siempre es bienvenida en un evento que pone a prueba la pasta de la que está hecho cada jugador. Su influencia positiva o negativa en el juego estará muy condicionada por la capacidad de controlar sus emociones que, a veces, da la sensación que le provocan más ansiedad que estímulo.

- Satoransky, el futuro. El jugador checo es a día de hoy, unas poderosas piernas que le permiten generar muchas ventajas. Su progresión se adivina excelente si mantiene su buena mentalidad, consolida su progreso en el tiro y no confunde su aparente frialdad con inhibición. La Copa del Rey ha labrado su prestigio por ser la plataforma de lanzamiento de muchas estrellas, quizás aún no sea esta la edición del jugador Banca Cívica, ¿ o quizás sí ? .

- Llompart, nunca es tarde si… Hasta este año, Pedro Llompart no parecía justificar las ilusiones que se depositaron en él cuando era un jugador de formación. Siempre pareció que le faltaba algo. Si Lucentum está en Barcelona es, en buena parte, por la excelente temporada que está realizando el jugador balear. Como en otros casos, Llompart ha roto cuando ha conseguido despejarse su camino, hay jugadores que no están preparados para alternar los minutos en el puesto. Se siente titular y con mando en plaza, el frasco de la confianza está hasta arriba. Lo siente él y sus compañeros que han encontrado una referencia en cada momento.

- Salgado, el penúltimo tiro. En este variopinto retrato de bases que estamos realizando, Salgado envidiaría sin duda el físico de Satoranski pero podría enseñarle al checo muchos recursos para mantenerse en la élite durante muchos años. El pequeño base de Lagún Aro juega con una seguridad absoluta, desafía las defensas pasivas en el bloqueo directo y reza para que cuando defiende no intenten atacarle constantemente. Más le vale a Caja Laboral no llegar igualado al último minuto. Los 39 minutos anteriores Salgado es un buen jugador, en el último minuto es una verdadera estrella.

Lo que va de Japón a Turquía

Mircoles, 21 Julio 2010

Arranca España su preparación para el Campeonato del Mundo de Turquía y es irremediable echar un vistazo atrás para analizar como ha evolucionado nuesto baloncesto en estos cuatro años desde la anterior y exitosa cita mundialista hasta ahora donde nuestro equipo nacional sigue gozando de una extraordinaria salud.

Seleccionadores. Tres seleccionadores en cuatro años parecen demasiados, aunque es cierto que Scariolo parece destinado a dar estabilidad a un puesto porque es el que más afinidad tiene que con José Luis Sáez. Las marchas de Pepu y Aíto dejaron cierto poso amargo. Los métodos de Scariolo son muy distintos a los de los dos técnicos españoles, sus sesiones de entrenamiento son más exigentes y sus sistemas algo más rígidos pero el entrenador italiano es una auténtica garantía.

El núcleo duro. Navarro, Mumbrú, Calderón, Garbajosa y Pau Gasol son los verdaderos líderes del equipo. La de Gasol no iba a ser la única ausencia este verano en la selección pero el presidente de la Federación Española ha hecho un gran esfuerzo por asegurar la presencia de otros pesos pesados como Garbajosa y Navarro. Pau Gasol sigue haciendo historia en la NBA mientras que Navarro huyó de la liga americana desesperado por no estar en una franquicia ganadora.

La generación intermedia. Rudy Fernández y Marc Gasol tuvieron un papel fundamental en el éxito de Saitama de hace cuatro años. Ambos daban muy buenos minutos desde el banquillo  resultaron decisivos en momentos puntuales. Ahora están más consolidados aunque vienen de realidades muy distintas en la NBA. Mientras el prestigio de Marc Gasol aumenta sin parar, Rudy vive en las dudas propias de quien se siente con capacidad de hacer muchas cosas y le limitan a realizar solo una. Tengo gran curiosidad por ver cómo afronta Rudy el Mundial de Turquía y si es capaz de vencer la sombra que Portland ha hecho crecer sobre él.

Ricky y Llull. Desde Japón, y con el permiso del reincorporado Fran Vázquez, son las dos apariciones más brillantes de nuestro baloncesto. De Ricky Rubio ya sabíamos hace cuatro años que su futuro estaba destinado a ser un jugador determinante en el combinado nacional, entonces con 16 años ya jugaba en la ACB y su cabeza no apuntaba a un desvío prematuro del camino correcto. La aparición de Llull es más sorpresiva pero igual de contundente. El jugador balear representa  muchas de las cualidades del jugador moderno, versátil, atlético y completo en ambos lados de la pista. Si a esto le añades la pasión que desprende en todas sus acciones no es de extrañar que Scariolo aguante hasta el último momento para ver si puede viajar a Turquía y que se haya ganado el exigente corazón de Messina.

Carlos Jiménez y Sergio Rodríguez. Otros dos jugadores decisivos en el éxito del Campeonato del Mundo de Japón que no estarán en Turquía por diversos motivos. Carlos Jiménez puso punto final a su presencia en el equipo nacional hace dos años. El hecho de estar rodeado de grandes estrellas no debe cegarnos y dejar de valorar lo que ha significado Carlos Jiménez para nuestra Selección. Su carácter silencioso y altruista parece haber contagiado a los que debían haberle rendido un reconocimiento mucho más público. Sergio Rodríguez jugó el Europeo de Madrid después del Mundial de Japón y no ha vuelto a jugar con  España. El canario afronta una nueva etapa en su carrera que le definirá definitivamente como jugador. Los que creemos en él pensamos que está capacitado para llevar las riendas del Real Madrid y volver a hacerse hueco en España con capacidad para disputar el puesto de tú a tú a Calderón y Ricky Rubio.