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Por qué los Cavaliers

Lunes, 20 Junio 2016

Reconozco que no apostaba por el anillo de los Cavaliers. Ni la presencia de Lebron James, ni la recuperación de Kyrie Irving y Kevin Love respecto al antecedente del año pasado bastaban para pensar que los de Cleveland pudieran imponerse a la velocidad de balón de los Warriors. Se demuestra que este deporte es impredecible (y que no tengo ni idea…) además de que la temporada regular es únicamente un termómetro del potencial de las plantillas mientras que los Play Offs ponen a cada jugador y equipo en su verdadero nivel.

Concedo al título una importancia extraordinaria por la dureza mental que hay que demostrar para superar un tres-uno adverso ganando dos encuentros en Oakland y por derrotar a un equipo extraordinario que ha desarrollado el mejor baloncesto que se ha visto en muchos años. Los Cavaliers han afrontado tres partidos seguidos en los que perder significaba olvidarse del título pero lejos de jugar presionados han sido capaces de dar la vuelta a la situación y traspasar esa presión a unos Warriors, agarrotados, imprecisos y con dudas en la pista y en el banquillo.

La Dimensión de Lebron. El título eleva sin duda la perspectiva de la carrera de Lebron James. Cleveland es un buen equipo pero con muchas carencias, la presencia de James en cualquier equipo les hace candidatos al título pero estos Cavaliers, a priori, tienen menos recursos que los Warriors. Más allá de sus extraordinarios números, James ha guiado a su equipo negándose a admitir la derrota cuando parecía el destino más probable. El alero se ha vaciado al máximo y ha dominado física y mentalmente la serie. Todos los títulos tienen un valor tremendo pero hay un aroma muy distinto entre este campeonato que ha ganado Lebron con los Cavaliers y sus dos anillos en Miami. Para mí, Lebron James no alcanza el nivel de Jordan pero ya se le puede considerar uno de los más grandes.

Curry y el lenguaje. Curry no se ha sentido especialmente cómodo en la serie. Su lenguaje no verbal siempre ha transmitido tensión y nervios, algo que ha alimentado la esperanza de los Cavaliers. Estoy convencido de que esta final le ayudará en su carrera. Es el jugador más atractivo de la competición pero en esta final, probablemente porque no ha llegado en su mejor momento físico, le ha faltado un punto de agresividad para castigar la defensa con cambios de los Cavaliers atacando más el aro. Quién sabe si Curry, como su equipo, ha sido víctima de su propia retórica.

Los escuderos. Kyrie Irving ha sido un factor decisivo en la serie en ambos lados de la pista. No es fácil para un base jugar con Lebron James, que acapara el balón durante muchos momentos, pero Irving ha sabido ganarse y defender su espacio jugando con una personalidad tremenda. La madurez de Irving con 24 años es extraordinaria y su registro de habilidades ofensivas es muy amplio pero no por ello conviene despreciar su trabajo en defensa sobre Stephen Curry al que parece que fue cogiéndole el punto según avanzaba la Final.

Lue y Kerr. La principal cualidad que ha demostrado Lue ha sido su capacidad para ir aprendiendo de las lecciones que dejaba cada partido. Empezó la serie comedido pero acertó cuando dejó volar a su equipo y seleccionó mejor la rotación apostando por jugadores más competidores. Por ejemplo, Frye le podía ayudar abriendo el campo pero la final precisaba de tipos más duros como Jefferson. También demostró personalidad con el “asustado” Kevin Love con el que alternó palos (no jugó el último cuarto en varios partidos) con zanahoria (dándole responsabilidad en el partido decisivo premiando su esfuerzo defensivo y capturando rebotes). No me gustó cómo llegó Lue al equipo pero le reconozco mérito en esta victoria especialmente por sus ajustes en defensa. Steve Kerr ha sido fiel a su idea de utilizar a la mayoría de su plantilla pero en ocasiones ha dado la sensación de no tener claro qué buscaba con cada decisión. Los minutos en el séptimo partido de Varejao y Ezeli han dado ventaja a Cleveland. En dinámicas positivas, cualquier jugador tiene más fácil aportar, en los momentos de duda es más difícil que un jugador salga del banquillo y aporte. Ha sido una final de grandes competidores más que de grandes jugadores. Por eso el mejor de los Warriors ha sido Draymond Green y el rey ha sido Lebron James.

Y si los Thunder….

Mircoles, 4 Mayo 2016

Veo los Play Offs de la NBA y me sobra que la primera ronda sea al mejor de 7 partidos. Entiendo que limita la opción a las sorpresas y en algunos casos genera un desgaste que merma la calidad de partidos posteriores. En cualquier caso no me pongo muy tiquismiquis porque me apasiona la manera en que la competición se muta respecto a la Fase Regular y los aficionados adaptan su rol y la manera de vivir los partidos a la trascendencia de los mismos. Además, los Play Offs son el mejor termómetro para confirmar sensaciones o tendencias que se han ido apuntando durante los meses anteriores.

Los Warriors están afrontando varios encuentros sin Stephen Curry. Es evidente que pierden puntos y talento pero siguen siendo un colectivo maravilloso que ocupa los espacios como nadie en la liga. El equipo californiano juega con la confianza de quién ya conoce lo que es ganar el campeonato, sabe perfectamente los momentos en los que tiene que elevar el nivel y exhibe un grupo de secundarios muy adaptados a los roles que se les piden.

En el Oeste, sin embargo, la eliminatoria estrella es la que enfrenta a los Spurs de San Antonio y los Oklahoma City Thunder o lo que es lo mismo el máximo representante del Juego colectivo frente a Durant, Westbrook (he dudado el orden..) y compañía. Los Thunder tienen argumentos de sobra para sorprender a los Spurs. De momento ya han “robado” el factor cancha a los tejanos pero lo perderán rápidamente si no muestran algo más de consistencia y la ansiedad les juega malas pasadas que les lleva a limitarse y abusar del dribling y a olvidarse de los pases. Con toda mi admiración por los Spurs pienso que el destino de la Serie está en manos de los Thunder y en la posibilidad de ver qué compañeros se pueden sumar a sus dos estrellas. Es aquí cuando me acuerdo de los Warriors y la manera en que la explosión de Curry no ha ido en detrimento del crecimiento de otros jugadores, todo lo contrario. A veces viendo a los Thunder, creo que Westbrook y Durant cada vez son mejores jugadores pero que el resto de compañeros no crece en ningún otro aspecto más que en sus dudas.

Los  Cavaliers de Lebron James están consolidando su condición de favoritos para alzarse con el título en el Este. No acaban de engancharme estos Cavs de Tyron Lue con tendencia a la dispersión y a generar pocas canastas fruto de unos buenos conceptos de juego colectivo. Aun así, James está en gran forma y Love e Irving por fin sanos por lo que sólo por el peso del talento parecen muy poco accesibles para los Hawks. Mi apuesta por su rival en la final de conferencia apunta a los Miami Heat. Los de Florida cuentan con un quinteto titular excelente y Wade está mostrándose muy certero en los momentos decisivos de los encuentros.  Alguna vez tuve la sensación con Wade de que  no lograba asimilar el declive de sus piernas y se empeñaba en intentar acciones para las que su cuerpo ya no estaba preparado (ver Derrick Rose..). Estos Play offs están mostrando una reinvención de Wade muy positiva, más pausada, seleccionando mejor qué hacer y cuándo hacerlo. Ya no es aquel jovencito que guió a los Heat a su primer título pero aún es un tipo muy útil, con mucha pasión por competir y que es capaz de liderar a su equipo en la búsqueda de su máximo nivel.

El récord

Mircoles, 6 Abril 2016

Me gusta el esfuerzo que están haciendo los Golden State Warriors por pasar a la historia y me desagradan sus últimas derrotas que ponen en peligro, y serio, que puedan superar la marca de los Bulls de Michael Jordan. Entiendo el riesgo que supone que, a escasas semanas de comenzar los Play Offs,  Curry o Klay Thompson jueguen por ejemplo más de 40 minutos contra los Timberwolves pero ser el mejor equipo de la historia en la larguísima fase Regular tiene un enorme atractivo.

La pregunta que se hacen muchos seguidores es hasta qué punto merece la pena este esfuerzo físico y mental (son muchos meses hablando del tema y es inevitable que genere cierto desgaste en el grupo) por conseguir un registro que no garantiza ningún título y que está evitando cierta dosificación de los jugadores más importantes de los Warriors.

Mientras el equipo de California utiliza a sus jugadores en “modo play off” para lograr una marca histórica, los que pueden ser sus rivales más duros en el camino hacia el título hace varias semanas que están adecuando sus rotaciones y otorgando descansos puntuales a sus jugadores más importantes con el objetivo de llegar en la mejor forma posible a la Fase decisiva de la temporada. Seguro que los Spurs, que se enfrentarán a los Warriors en dos de los cuatro partidos que tienen pendientes, acentúan esta estrategia. Será interesante, con cuatro partidos por jugar y sin margen de error, ver cuál es la apuesta de Kerr por conseguir el objetivo. Particularmente, y frente a muchas opiniones contrarias, creo que el récord merece la pena y no compromete el objetivo del título. La solvencia de muchas victoria de la temporada ha permitido que los jugadores importantes no se hayan “quemado” en demasía y además puede suponer un buen estímulo mental para afrontar los Play Offs para un equipo que, más allá de derrotas sorprendentes en las últimas semanas, hace varios partidos que no muestra su mejor versión.

Leo declaraciones de Steve Kerr y entiendo que el objetivo de superar las 72 victorias de los Bulls está generando cierto trastorno en el equipo. El técnico utiliza argumentos a la defensiva cuando se le pregunta si hay obsesión por el tema y se justifica con los descansos que otorga a determinados jugadores como Bogut y Livingston para argumentar que los Play Offs siguen siendo su objetivo principal. Nadie duda de que un título tiene muchísimo más valor que un récord de victorias en la Liga Regular pero teniendo el objetivo a mano no se debe despreciar el hecho de luchar por un hueco en la historia. A buen seguro que los jugadores tienen cierto desgaste mental por un tema que les persigue desde hace meses y desean más que nadie que la temporada regular termine, pero insisto, la mejor preparación para los Play Offs sería que el equipo se propusiera recuperar su mejor nivel en estos cuatro partidos. Los Warriors han prestado mucha atención al juego y por eso han ganado muchos partidos. Son el mejor equipo de la Liga porque se divierten compartiendo el balón, cada jugador tiene claro su papel y son extraordinariamente solidarios en defensa donde suplen carencias físicas con inteligencia y actividad. El equipo ha bajado su rendimiento estas últimas semanas, quizás porque han priorizado la victoria al método. El último partido contra los Wolves ha sido un ejemplo muy claro de falta de concentración, poco celo a la hora de cuidar el balón y cierta relajación defensiva con el marcador a favor que ha permitido que el rival “llegara” de nuevo al partido.

Para que quede claro, para mí los Warriors actuales son peores que los Bulls de Jordan, por eso me encantaría que superasen su registro porque me parecería algo de un mérito extraordinario para una plantilla magnífica pero inferior no sólo a la de aquellos Bulls sino quizás también a la de algunos equipos actuales que no han atendido tanto a generar dinámicas colectivas de juego sino a crear climas agradables para sus estrellas. Los Warriors han sabido conjugar ambos aspectos, parece difícil que Curry jugara mejor en otro equipo y muchos de sus compañeros han alcanzado su máximo nivel compartiendo espacio con el mejor jugador del momento.

La dimensión de los Warriors

Mircoles, 25 Noviembre 2015

¿Son para tanto los Warriors? , ¿Qué valor tiene este comienzo de temporada de 16 partidos consecutivos ganando? Probablemente, muchos aficionados se están haciendo estas preguntas ahora mismo. Seguro que el dato estadístico ayuda a reconocer el valor de este grupo pero su influencia va mucho más allá de este excepcional registro. Golden State Warriors es, por encima de todo, una noticia maravillosa para el baloncesto mundial porque es un equipo que aúna disciplina para compartir el balón, improvisación para apostar por fórmulas menos ortodoxas cuando el rival o el encuentro lo requiere y habilidad para permitir que todos sus jugadores logren expresar su talento.

Claro, los Warriors tienen a Stephen Curry, probablemente el mejor jugador del momento, o por lo menos el que más apetece ver a este espectador, pero me interesa destacar el valor de todo lo que rodea a este genial base. Alrededor de Curry, los de Oakland marcan diferencias por lo adecuados que parecen todos los roles designados en el equipo. Todos los jugadores tienen muy claro lo que deben y  pueden aportar (más importante) dentro de una estructura de juego que permite que puedan disponer de sus “momentos” por la calidad en la circulación de balón del equipo y la confianza que muestran unos compañeros en los otros. El contexto y el clima que han creado los Warriors (mérito de sus técnicos) han permitido revalorizar a todos sus jugadores. Nada ilustra tan claro este hecho como las prestaciones del limitado Festus Ezeli en el comienzo de temporada,

Dentro de todos los estilos representados en la NBA, los Warriors exhiben lo mejor de muchos de ellos. Cuando quieren son capaces de mover el balón al nivel de San Antonio Spurs, elevar el nivel de dureza defensiva como los Grizzlies o jugar a todo trapo como, como, bueno como los Warriors de siempre. Es por eso que un grupo que, quizás, no forma la mejor plantilla de la competición es el mejor equipo del momento. Por eso y por la confianza que proporcionó el título logrado en el mes de junio, espaldarazo definitivo para un puñado de jugadores que se sabían muy buenos pero que ahora se ven invencibles.

Aún es pronto para calificar a estos Golden State Warriors de Stephen Curry como un equipo histórico capaz de dominar una era. Lo cierto es  que ahora mismo parecen muy por encima de cualquiera que pueda hacerles sombra. Los Spurs tienen experiencia y calidad pero quizás les falten piernas, los Clippers, por plantilla, pueden hacerles sombra pero su química parece lejos de la de los campeones. Probablemente, el equipo que más cerca esté de su nivel sean los Cavaliers, sobre todo cuando estén al completo, Irving mediante.

Veremos donde acaba la racha y qué otros récords pueden abordar los Golden State Warriors. Mientras tanto queda disfrutar de sus sonrisas y ver si asoman algo de debilidad que pueda hacer que les intuyamos algún rival en su camino hacia el título.

Desatados

Lunes, 2 Noviembre 2015

Recordaba un amigo la NBA de los Magic, Bird, Jordan y compañía. Aquellos años donde muchos nos aproximamos a esta competición. Lo hacía desde la nostalgia y con el convencimiento de que la era actual está muy lejos de esa etapa. Dentro de lo difícil que resulta comparar el mismo deporte practicado 30 años después, pienso que estamos asistiendo a una época brillante que, probablemente, se valorará mucho más con el paso de los años por el gran número de jugadores de gran talento y por la presencia de varios equipos de gran nivel (especialmente en la conferencia Oeste).

El comienzo de la temporada regular no está dando tregua. Sabéis que me alineo con los que piensan que esta Fase es demasiado larga y origina demasiados partidos intrascendentes pero las primeras semanas se cogen con ganas para evaluar plantillas, equipos y nuevos talentos. Ayuda, además, que en esta temporada las grandes estrellas no se han dedicado a especular y nos están regalando grandes momentos desde los primeros momentos.

Stephen Curry, Russell Westbrook y Blake Griffin caminan un paso por encima de los demás ahora mismo. Curry ha querido mandar un mensaje a la liga, reivindicando su papel como actual MVP y líder del equipo campeón. La dimensión actual del base de los Warriors es muy difícil de igualar, parece que el título de campeón haya reforzado su convicción y confianza. Curry transmite la sensación de que es capaz de anotar siempre que se lo proponga, sus recursos ofensivos parecen infinitos porque es capaz de resultar una amenaza a gran distancia del aro. Curry se divierte y nos divierte, como también lo hace Westbrook. Si el baloncesto de Curry tiene su origen en sus manos, el de Westbrook nace de unas piernas impresionantes que le hacen asociarle irremediablemente el calificativo de “imparable”. Un jugador que no conoce límites más allá de su propia ansiedad que, en ocasiones, le lleva a tomar malas decisiones.  Si su química con Kevin Durant no se  resiente y las lesiones respetan a ambos, los Thunder son tan candidatos como cualquiera para conseguir el título.

Quién sabe si ser un habitual de los “highlights” ha condicionado para bien o para mal la consideración de Blake Griffin. La evolución de Griffin desde su llegada a la liga es tremenda. Por un lado, ha ganado en continuidad en el juego y por otro ha sido capaz de mejorar su tiro y su capacidad de pase. Griffin es mucho más que sus mates, probablemente el mejor jugador en su puesto en la competición y el mejor aval de los Clippers para dar un paso más esta temporada. Griffin no pertenece al prototipo de jugador que me enamora pero tiene una cualidad que respeto muchísimo, ser capaz de evolucionar año tras año en aquellos aspectos deficitarios de su juego. Este hecho refleja responsabilidad, compromiso y humildad y esos son valores más que respetables.

Por qué Curry, por qué no los Warriors

Viernes, 17 Abril 2015

Creo que Stephen Curry merece ser el MVP de la temporada regular de la NBA. Su juego ha sido clave para que su equipo haya obtenido el mejor registro de la Liga y merece reconocerse la aportación de un tipo que, desde que aterrizó en la competición, ha evolucionado hasta alcanzar el estatus de súper estrella. Curry es una delicia para los que pensamos que, en la época de los atletas, la diferencia se puede marcar por las habilidades técnicas. En este campo, pocos jugadores son tan agradables para la vista como el base de los Warriors.

Reconocer a Curry no quita méritos a otros candidatos, especialmente James Harden y Russell Westbrook. Harden es un anotador espectacular que ha logrado incrementar durante el curso su influencia en más apartados del juego. Su liderazgo en los Rockets es incuestionable y, si mantiene su nivel actual, el equipo tejano es aspirante a todo. Por su parte, Westbrook ha realizado un esfuerzo impresionante para que los Thunder tuvieran opciones de disputar los Play Offs. Finalmente, no ha logrado su objetivo pero no conviene olvidar el enorme margen que dio la franquicia en la primera mitad del campeonato durante los periodos de convalecencia de Durant y el propio Westbrook. Estamos ante  un jugador con gran capacidad de conexión por la pasión que le pone al juego y al que quizás le falte algo de pausa o estar mejor dirigido para lograr que su impacto tenga más trascendencia en el colectivo.

El MVP se resolverá en algunas semanas cuando el desarrollo de los Play Offs de la NBA ya nos hayan dado alguna pista de cómo se desenvuelven los equipos. Si fuera por el rendimiento en la Liga Regular apostaríamos sin dudarlo por una final entre Golden State Warriors y Atlanta Hawks, pero los Play Offs son otra historia y hay aspectos que pueden hacernos pensar que no todo será tan fácil para los líderes de las conferencias. Los Warriors tienen talento, descaro, pasión y puntos en las manos de varios jugadores pero el Oeste tiene mucho nivel y cuando el partido entra en terrenos más físicos e intensos pueden ser menos fiables frente a otros conjuntos con un poco más de cuajo. Esa es la duda que me genera el equipo dirigido por Steve Kerr, cómo sabrá manejarse en el terreno donde no se concede una canasta fácil, el nivel de contacto se eleva y entran en juego individuos con un amplio conocimiento del terreno y con algo más de colmillo competitivo.

Menos talento que los Warriors tienen los campeones de la Conferencia Este, los Atlanta Hawks, sin embargo no son pocas las virtudes que ha mostrado el equipo de Mike Budenholzer. La manera en que comparten el balón y todos sus jugadores tienen espacio para rendir al mázimo es su principal aval para pensar que pueden progresar sin problemas hasta las finales de conferencia. Me apetece mucho ese presumible duelo con los Cavaliers de Lebron James, con más calidad pero menos cohexión que unos Hawks que están ante una oportunidad histórica de alcanzar un hito por el que muy pocos podíamos apostar a principio de temporada.

Crédito y grandeza

Viernes, 17 Mayo 2013

Pasada la Final Four de la Euroliga y en espera de que en la competición nacional se decidan las últimas plazas para luchar por el título, es inevitable volver la vista a los Play Offs de la NBA y disfrutar de un evento tan excepcionalmente promocionado que, a veces, incluso llegas a plantearte si alguna de las cosas que suceden se han gestado en algún estudio de guionistas.

Disfruto viendo los Play Offs de la NBA por su capacidad para humanizar a los héroes (Durant), para encumbrar a pequeños gladiadores (Nate Robinson), para reivindicar a la raza de los tiradores (Curry y Thompson) y para que un pívot, Marc Gasol defienda con grandeza lo trascendentes que deben ser en este deporte los hombres grandes si son utilizados en condiciones.

Detengámonos en cada uno de los nombres mencionados. Kevin Durant se quedará de nuevo sin optar a su primer anillo. Su equipo ha sido incapaz de superar el impacto de la lesión de Russel Westbrook. La derrota frente a los Grizzlies, por contundente, da para que se pueda cuestionar el liderazgo del bueno de Durant en la franquicia, sin embargo, su esfuerzo en la serie ha sido tremendo aportando como nunca en más aspectos del juego además de la anotación, sin duda, es mucho mejor jugador que antes de los Play Offs y, aunque hoy parezca lo contrario, está mucho más cerca de un título que, con toda probabilidad, tiene reservado en un futuro.

No soy muy de Nate Robinson, al contrario que a muchos de sus fans no me va su aire “tribunero” y, a veces, me cuesta trasladar la vistosidad de su juego a rentabilidad real para su equipo. No ha sido el caso en estos Play Offs, dónde su espíritu rebelde ha dotado de un gran interés a la serie entre su equipo Chicago Bulls y Miami Heat. Robinson es un jugón con un grado máximo de competitividad que, en la derrota, ha sabido liderar a un grupo que merece el máximo de los respetos.

De la pareja de tiradores de los Warriors, Stephen Curry y Klay Thompson ya he hablado en alguna otra ocasión pero me resisto a no volver a hacerlo por el placer que ha supuesto ver cómo incordiaban a esos Spurs tan sólidos y solidarios. La sensación es que lo mejor de Curry y Thompson está por venir tiene una pequeña nube acechando, los problemas físicos del primero. No voy a decir que estos dos jugadores sean atletas mediocres porque faltaría a la verdad pero su encanto viene por la calidad de sus gestos técnicos y por las ventajas que obtienen por una buena ejecución de los mismos. Será que soy un bicho raro, pero  prefiero cambios de mano y tiros de Curry en vez de 10 mates con la cabeza por encima del aro.

Y en estas, Marc Gasol y sus Grizzlies optan a jugar la Final de la NBA. Así de fácil y así de meritorio. El impacto de Marc Gasol en estos Play Offs está siendo tremendo. La intensidad con la que se juega estos partidos es brutal, tanta que, en muchas ocasiones afecta a la clarividencia y a la calidad de las acciones. Se juega con mucho corazón y, en ocasiones, muchas, falta calidad y cabeza. Aquí es donde aparece Marc Gasol, cuyo conocimiento del juego supera al de la mayoría de los jugadores. Sobre él gira el juego de unos Grizzlies construidos desde la solidez de su trabajo defensivo y la fortaleza, quizás inigualable de su juego interior. Y ahora llega Tim Duncan, qué bueno….

El premio de Marc y “La Serie”

Mircoles, 24 Abril 2013

El Premio de “Mejor defensor del Año” es un reconocimiento a la brillante trayectoria de Marc Gasol en la NBA. La realidad es que no tengo ni idea si Marc Gasol ha sido el mejor defensor durante la temporada en la Liga Regular pero me alegra que la competición tenga un reconocimiento con un jugador que marca diferencias por su capacidad para interpretar el juego y por su arrolladora personalidad, imprescindible, sin duda, para ejercer el liderazgo de su franquicia. En defensa, Gasol utiliza máximas eficaces, la primera de todas, saber situarse perfectamente en cada momento y la segunda, reconocer las habilidades de los jugadores a los que se enfrenta, dicho de otro modo, Marc Gasol en defensa también piensa. Me gusta también que la NBA abandone ese gusto que tenía por conceder este premio a grandes taponadores o “ladrones” y sepa valorar a un jugador que no sustenta sus habilidades exclusivamente en su físico.

No llegaré al nivel del mítico Jerry West en cuanto a su afirmación de que es el jugador más infravalorado de la Liga pero considero que la percepción del internacional español en Estados Unidos aún no se corresponde con su verdadero valor.

Es época de premios y eso quiere decir que los Play Offs de la NBA ya han comenzado, vamos, que la pretemporada ha terminado. De todos los cruces hay algunos que llaman la atención  por la historia de las franquicias (como ese Knicks contra estos disminuidos Celtics) y otros por el atractivo que ofrecen propuestas como las de los Denver Nuggets y los Golden State Warriors. Quién no se haya enganchado a esta serie, aún está a tiempo de hacerlo porque tiene pinta de que será larga y muy, pero que muy, entretenida.

Los Nuggets venían lanzados del final de la Liga Regular pero se han encontrado con unos sorprendentes Warriors que bien podían ir ganando por dos a cero si en el primer partido no hubieran pecado de cierto conformismo en algunos momentos. Hay múltiples puntos de interés en ambos equipos, los Nuggets tienen mucho que rascar más allá de los vuelos de Faried y McGee, especialmente por los detalles del talentoso francés Fournier y el buen hacer del veterano Miller, pero sobre todo, la duda de si Iguodala dará ese paso de buen a gran jugador. En los Warriors está respondiendo a gran nivel el rookie Barnes, Thompson sigue exhibiendo su muñeca, pero sobre todo juega Stephen Curry, y eso es algo serio. Curry es alta costura en una pista de baloncesto, un manual de detalles técnicos que está acompañando con un empeño competitivo admirable, uno de los tipos a los que más me gusta ver jugar y del que siempre esperas que te sorprenda, un grandísimo tirador y mucho más. No creo que a los Warriors les baste con Curry para ganar a los Nuggets pero merecerá la pena seguir con atención el desarrollo de estos partidos entre dos equipos diferentes, algo alejados del primer plano pero que están ofreciendo los mejores momentos de los Play offs.

Warriors. El equipo del momento

Jueves, 3 Enero 2013

No creo que Golden State Warriors gane la NBA este año, pero pocos equipos son tan divertidos de ver como ellos. La temporada de la plantilla dirigida por Mark Jackson está siendo impresionante en cuanto a resultados y magnética si nos atendemos a su juego. No hay más que ver como viven los partidos los aficionados en Oakland para darse cuenta de que se está gestando una historia interesante y atractiva que nos hace rememorar aquellos comienzos de la década de los 90 dónde el mítico “Run TMC” (Tim Hardaway, Mitch Richmond y Chris Mullin) logró atraer la atención de todos los aficionados al baloncesto gracias a su apuesta por un baloncesto excepcionalmente dinámico  que trataba de compensar su ausencia de centímetros con una mayor dosis de velocidad y atrevimiento.

La historia de los Warriors actuales aún está por escribirse pero tiene una pinta estupenda. Probablemente faltan jugadores carismáticos en su plantilla pero hay muchos nombres sobre los que merece la pena detenerse. Stephen Curry está llamado a ser un constante All Star en los próximos años si logra que las lesiones le permitan cierta continuidad en su juego. Es un base con alma de escolta de los que logra llamar la atención cada vez que se levanta para tirar. A mí siempre me ha recordado un poco a Ray Allen (aunque juegan en posiciones distintas) por su elegancia driblando y la facilidad con la que realiza los gestos técnicos. Es un jugador muy interesante que crecerá a medida que vaya disputando partidos de nivel (unos play offs por ejemplo) que le hagan poner a prueba sus límites.

Si Stephen Curry está llamado a ser el eje sobre el que se vaya asentando este proyecto, David Lee es uno de los principales responsables del buen presente del equipo. Sin hacer mucho ruido, supera los 20 puntos y 10 rebotes por partido y sobre todo aporta a un grupo inexperto solidez y capacidad competitiva en ambos lados de la cancha. La influencia de jugadores como Lee va más allá de los números y alcanza a la responsabilidad que contagia a sus compañeros. Probablemente a David Lee no le de para liderar un equipo campeón pero es una pieza fundamental para consolidar hábitos ganadores en una franquicia en expansión como los Warriors. Por encima de todo, el ex jugador de los Knicks transmite hambre, elemento fundamental para que la química de cualquier colectivo funcione.

El rookie, Thompson y el banquillo.  No se puede hacer un buen análisis de los Warriors actuales sin mencionar la importancia que tiene su entrenador Mark Jackson en el proyecto. Jackson cumple su segunda temporada en los Warriors después de que en sus primeros meses al frente del equipo su continuidad llegase a estar cuestionada. El estilo que ha implantado va a favor de corriente de las características de unos jugadores que cada vez parecen sentirse más a gusto. Jackson siempre ha apostado mucho por Klay Thompson otro tirador “como los de antes” del que era difícil esperar un rendimiento tan bueno como el que está ofreciendo. Tampoco ha dudado Jackson a la hora de conceder muchos minutos al rookie Harrison Barnes que además de capacidad atlética ofrece bastantes intangibles muy necesarios.

A día de hoy Golden State Warriors han ganado 22 partidos y Los Angeles Lakers, 15. Impensable a comienzo de temporada. ¿La diferencia? Piernas frescas, hambre de triunfos y cada jugador ofreciendo lo que se espera de él en la posición dónde puede hacerlo. La lógica suele imponerse y el panorama cambiará cuando se completen los 82 partidos, o quizás no… mientras tanto yo prefiero ver jugar a los Warriors.