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Entradas con etiqueta ‘Thompson’

Récords, Gestas y mucho más

Martes, 6 Diciembre 2016

Transcurrida una cuarta parte de la Liga Regular se confirma que la NBA vive un momento extraordinario por la gran cantidad de jugadores de primerísimo nivel que coinciden en el tiempo. Lebron James, Durant, Curry, Wesbrook, Anthony Davis, Carmelo Anthony, Harden, Cousins o Klay Thompson y alguno más se empeñan en romper registros y es rara la noche que no asistimos a alguna exhibición que no se cuela en los libros de historia. De entre los españoles, Marc Gasol está en un momento extraordinario, muy cómodo en su papel de líder de los Grizzlies y dominando los partidos por su conocimiento del juego. Esta versión de Marc Gasol también es una amenaza en el lanzamiento de larga distancia lo cual siempre es positivo si el recurso no acaba por convertirse en la norma.

De entre todos ellos, que Westbrook promedie un triple doble y mantenga a los Thunder en sólidos puestos de Play Offme parece el aspecto más relevante y el que decantaría la carrera por el premio al jugador más valioso si se votara ahora.

Más allá de las extraordinarias actuaciones individuales, estas primeras semanas están consolidando o desmintiendo algunas impresiones que podíamos tener cuando veíamos como estaban confirmadas las diferentes plantillas.

- ”Quién pilla a los Warriors”. Poco más de 20 partidos han consolidado la posición de máximos favoritos de los Warriors. Han sumado tres derrotas y han jugado mal muchos minutos pero me cuesta imaginar un equipo que les venza en una serie larga e iguale su enorme capacidad para anotar. Desde que veo NBA no recuerdo un equipo con tantos puntos en sus manos. Sus rivales son ellos mismos.

Las dudas de los campeones. Los Cavaliers dominan la Conferencia Este con comodidad y no parece muy presuntuoso afirmar que esta situación no cambiará de aquí al final de la Liga Regular. El progreso de Kevin Love es evidente, así como la eficacia de Irving. Lebron James sigue a un gran nivel pero Thompson y J.R Smith aún parecen de pretemporada.  De momento, el grupo parece menos consistente y muestra una gran irregularidad durante los partidos pero su “Big Three” les basta para sacar muchos encuentros adelante.

Los Rockets y el viejo D´Antoni. Houston Rockets es uno de los equipos del momento por sus triunfos logrados y por su propuesta de juego. El fichaje de Mike D´Antoni para dirigir al equipo generó muchas dudas (lo reconozco, me incluyo) pero el técnico se ha encontrado con un equipo ideal para su filosofía. Los Rockets son un equipo al que apetece ver jugar, cada posesión parece la última y no hay rastro para especular. En este contexto, James Harden está jugando el mejor baloncesto de su carrera. No es sólo un gran anotador sino que también es un tipo capaz de interpretar lo que está sucediendo en la pista. En defensa.., bueno, en defensa es el Harden de siempre.

Siempre los Spurs.  Como siempre, los Spurs mantienen su dinámica ganadora y acechan a los Warriors en el Oeste. Pau Gasol mejora poco a poco pero Popovich aun le envía señales de que hay algo de él que no le convence mucho. Los Spurs son el equipo de Kawhi Leonard, asumiendo más tiros que nunca en un colectivo que sigue desarrollando como nadie el juego en media pista. Sigo pensando que faltan piernas en estos Spurs para poder competir contra el ritmo de muchos conjuntos. Nada me gustaría más que equivocarme.

-Por fin, los Knicks¡. Parece que este año tendremos a los Knicks en los Play Offs. Presuntuosa afirmación con tan pocos partidos disputados y hablando de esta imprevisible franquicia. Los de Nueva York van en línea ascendente y su plantilla les da de sobra para ser uno de los mejores equipos del Este. Porzingins es un jugador deslumbrante que hará historia en la competición y Anthony mantiene su colmillo para definir partidos igualados. Rose no volverá a tener nivel MVP pero puede ser un buen base que asegure 20 puntos por partido. Mención especial para Willy Hernangómez que se ha ganado un hueco en la rotación de manera más que merecida.

Imbatibles o casi…

Jueves, 30 Junio 2016

Ya conocemos la relación de 12 jugadores que defenderán el título olímpico de Estados Unidos en Río de Janeiro. No es la mejor selección posible, ni mucho menos, pero sin duda es la máxima favorita y por tanto estaríamos ante una sorpresa mayúscula en el caso de que no se llevaran el título.

Sin rascar mucho y en un primer vistazo, la selección la componen dos bases, dos pívots y ocho “todoterrenos” versátiles capaces de defender a jugadores de varias posiciones e imprimir un ritmo de anotación inalcanzable para el resto de equipos.

Kyrie Irving será uno de los líderes del equipo. Es un jugador de la máxima confianza de Mike Krzyzewski y en el Campeonato del Mundo disputado en Madrid ya demostró su personalidad y como su habilidad y amenaza en el lanzamiento exterior marcan diferencias. Kyle Lowry será el base suplente. Admiro la evolución y carácter competidor de este jugador y su capacidad para hacerse un hueco en la élite del baloncesto pero no le reconozco un rol de súper estrella. Lowry no es un mal tirador pero tampoco es un lanzador consistente por lo que es probable que encuentre problemas ante determinados planteamientos defensivos más usados en el baloncesto FIBA que en la NBA.

Si adoptamos un enfoque clásico diríamos que Thompson, Butler y De Rozan son los “escoltas” de esta selección. La experiencia de Thompson en el combinado nacional y su condición de mejor tirador hacen pensar que será el que más minutos dispute en este puesto. Me gusta la presencia de Butler, apetece ver la personalidad que demuestra rodeado de tanto talento y si es capaz de tener un rol en minutos más importante que el de De Rozan.

La posición de “alero alto” es la que acumula mayor talento. Tanto como para pensar que dos jugadores del trío Durant, Anthony y George compartirán mucho tiempo en pista para “abrir” el campo. Kevin Durant y Carmelo Anthony tienen experiencia  ante rivales “FIBA” y deben ser los referentes de esta selección mientras que la presencia de Paul George tiene un punto simbólico por la gravísima lesión que sufrió con su selección.

Harrison Barnes debe ser el “patito feo” de este grupo. Sería titular en el resto de selecciones pero en Estados Unidos probablemente sea el jugador que menos minutos dispute con permiso de un De Andre Jordan que tendrá su impacto en el juego defensivo por la agresividad que permitirá a sus compañeros exteriores sabiendo que estarán protegidos por su envergadura. A priori, el peso del juego interior recaerá en Draymond Green y un Demarcus Cousins que es otro de los atractivos (por lo menos personal) de este combinado. Cousins, sobre el que los árboles de su carácter no dejan ver el bosque de su potencial tendrá muchos retos durante la competición ya que son varios equipos los que presentan un juego interior poderoso.

Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro serán la última cita de Coach K con la selección de Estados Unidos. Será una buena oportunidad para confirmar un legado impresionante. Krzyewski ha consolidado  un juego  basado en el lanzamiento de tres puntos,  en sistemas ofensivos poco complejos, defensa toda la pista  y privilegio de la calidad y el talento respecto a estructuras de quintetos más clásicas. Por encima de todo, se agradece el respeto con el  que Mike Krzyzewski ha tratado las competiciones y rivales. No es fácil manejar un grupo de jugadores acostumbrados a ser los líderes de sus franquicias, la maestría de Coach K en este sentido ha sido admirable.

Una serie para la Historia

Martes, 31 Mayo 2016

Tres de los cinco mejores jugadores del mundo, acciones técnicas de primer nivel, alternativas, ritmo de juego y enormes demostraciones de competitividad y carácter. Todo eso y mucho más nos ha dejado la extraordinaria serie que han disputado los actuales campeones de la NBA, los Golden State Warriors y los Oklahoma City Thunder que ha terminado con el triunfo de los primeros en una página más de un libro que describirá su Leyenda.

Porque los Warriors van camino de ser un equipo legendario, no hay duda, y esta serie no hace más sino añadir un toque épico en esa trayectoria. Los Thunder perdonaron la vida a los campeones en los primeros encuentros. Incluso en la única victoria que sumaron los Warriors en los cuatro primeros partidos, los de Oklahoma dieron la sensación de ser superiores a sus rivales. Los Warriors parecían a la deriva e incapaces de igualar la energía de Westbrook, Durant y compañía que, lejos de especular, apostaron por golpear a los campeones obligándoles a jugar a un ritmo muy alto. Un equipo acostumbrado a “ser perseguido” se veía en la necesidad de “perseguir”.

Los Thunder perdieron la oportunidad de cerrar la eliminatoria y alcanzar su segunda final en el sexto encuentro disputado en casa. Llevaron la iniciativa durante todo el partido, controlaron el rebote y su actividad defensiva limitó la circulación de balón de los de Steve Kerr, deficiente durante muchos minutos.  Cuando los de Oklahoma amenazaban con romper el partido definitivamente siempre surgía Klay Thompson y cuando la sangre ya se olía a milímetros, Curry dio el golpe de gracia. Thompson es el hombre de esta serie por su oportunismo en los momentos más complicados de su equipo. Los números y la actuación de Curry en las victorias decisivas han sido extraordinarios pero Thompson fue el  primero que acercó el bote salvavidas a sus compañeros que, poco a poco, se fueron subiendo a él. Thompson es el escudero perfecto, aplicado en defensa y completísimo el ataque. Le falta cierto carisma pero su nivel es extraordinario y esta serie ha despejado cualquier duda, si alguien la tenía, sobre su nivel competitivo. Sólo espero que su acierto en el tiro no le conduzca a limitarse exclusivamente a practicar este arte.

Confirma Golden State algo que ya apuntaron en las pasadas finales, su capacidad para superar adversidades y completar su registro con un gran trabajo defensivo y carácter para superar situaciones adversas. También brillante Kerr cuando todo parecía perdido y con determinados ajustes decisivos para el triunfo. En los primeros partidos pareció sorprendido por la actividad de los Thunder pero fue ajustando su defensa, reaccionando más rápido ante lo que le proponía Donovan y dando el espacio adecuado a un tipo diferencial en este tipo de partidos como Iguodala.

Sobre los Thunder destacaría que probablemente, por plantilla y estructura es el equipo que más puede incomodar a los Warriors y vaya si lo han hecho. El impacto de Westbrook es tremendo y su evolución desde que llegó a la Liga es más positiva que la de Kevin Durant. Ambos son súper estrellas que tienen su asignatura pendiente en la toma de decisiones especialmente a la hora de tomar tiros (ninguno ha superado el 30% en triples ni el 42% en tiros de campo). Si la pareja se mantiene, los Thunder siempre serán candidatos al título, veremos qué lectura hacen de este Play Off a la hora de escoger su sigui

El texto de todos los años

Lunes, 21 Marzo 2016

No debemos dejar de elogiar la vigencia en la élite de San Antonio Spurs. La franquicia tejana es un caso extraordinario que merece un constante reconocimiento. El vendaval de los Curry, Thompson y compañía arrasa con todo incluso con unos Spurs que van camino de registros históricos pero, justo un par de días después de que los de San Antonio vencieran a los Warriors es un buen momento para analizar la versión 2016 de estos viejos rockeros.

Siempre me ha gustado la manera en que Gregg Popovich maneja la fase regular de la temporada. Frente a otros equipos que aparentan ser obras acabadas antes de tiempo, Popovich dosifica las piernas de sus jugadores con descansos oportunos mientras no deja de preocuparse de construir rutinas sólidas en ambos lados de la pista.

El reto de los Spurs de esta temporada era muy ilusionante. La incorporación de Lamarcus Aldridge era el apunte necesario para cubrir dos objetivos básicos, optar al título y asegurar junto a Kawhi Leonard dos pilares básicos para afrontar una reconstrucción que se afrontará en breve con las presumibles retiradas de Duncan y Ginobili.

La evolución de Aldridge desde comienzo de temporada está siendo magnífica. Especialmente después del All Star, el rendimiento del ex jugador de los Blazers está al nivel de los mejores jugadores interiores de la competición. Aldridge siempre ha tenido puntos en sus manos pero ha necesitado tiempo para adaptarse al “passing game” que propone Popovich y para encontrar los mejores espacios para explotar sus cualidades.

Los argumentos de los Spurs comienzan con Aldridge y Leonard y continúan con los momentos excelsos de conocimiento del juego que ofrecen Parker, Ginobili, Duncan y Diaw (qué bueno eres). Junto al irregular Green parece una base sólida para presentarse como candidatos al título. Además, me intriga qué busca Popovich con el fichaje de Kevin Martin, al que seguro que es capaz de sacarle buenos minutos.

La pregunta que nos hacemos es si San Antonio Spurs realmente tienen capacidad para derrotar en una serie a los Warriors y creo que es la exigencia mayúscula del reto el mayor estímulo posible para Popovich y compañía. A día de hoy parece algo muy complicado pero los Spurs han demostrado que tienen un plan, lo han demostrado con la intención de mandar un mensaje a sus rivales y con la clara intención de reafirmarse. A fin de cuentas para eso sirve esa eterna pretemporada que es la Fase Regular, para ajustar roles y dinámicas y para ir aventurando que estrategias castigan a tus futuros rivales planteando determinados encuentros con mentalidad de Play Off. Los favoritos son los Warriors pero no me cabe duda de que Popovich y San Antonio tienen un plan, ¿ lo tienen los Cavs o los Thunder?

El caso Blatt en siete ideas

Jueves, 28 Enero 2016

- David Blatt ha hecho un buen trabajo en los Cavaliers. No lo ha tenido fácil por las expectativas generadas por la plantilla, por la desconfianza con la que fue recibido y por las lesiones de jugadores importantes en el camino. A pesar de todos estos condicionantes, los Cavs de Blatt eran un equipo ganador, sólido y que había evolucionado respecto a la pasada temporada. Jugadores como Mozgov, Thompson, Smith y Shumpert se han asentado como secundarios muy útiles para una franquicia ganadora y Dellavedova ha tenido un rendimiento muy superior al previsible dado su nivel.

- La realidad es que la manera en que Blatt ha dirigido a estos Cavaliers no ha tenido mucho que ver a lo que nos tenía acostumbrado en Europa. Ni en fondo ni en forma. Blatt ha sido un técnico contenido, emocionalmente y tácticamente donde en sus primeros partidos en la NBA se atrevió a emplear soluciones defensivas alternativas que le hacían muy reconocible en sus equipos europeos. Desde ahí, el monstruo de la Liga y quién sabe si las demandas de sus jugadores se le fue “tragando” en cierta medida. Después de este final, quién sabe si Blatt no estará arrepintiéndose de no haber sido más fiel a su identidad.

- El efecto “Warriors” está siendo devastador y parece que tiene mucho que ver en la decisión tomada por los dirigentes de los Cavaliers. No es buena cosa.  Despedir a Blatt no va a ayudar a que los Warriors jueguen peor. Es cierto que los Cavaliers parecen el equipo con más potencial para hacerles frente pero Blatt había demostrado que era capaz de evolucionar al equipo, no parecía la dirección en el banquillo el mayor obstáculo que les distanciaba en rendimiento de los campeones.

- Lebron James. Desconozco el papel que ha tenido la estrella de los Cavaliers en la destitución de su entrenador por lo que prefiero opinar sobre su rendimiento en el campo. Por seguir con el ejemplo de los Warriors, Curry es capaz de ser el jugador más deslumbrante de la liga y conseguir que todos sus compañeros estén más que adaptados a su rol. Incluso tipos como Green evolucionan de buenos jugadores a “All Star”. James no ha ayudado a que Irving y Love progresen como jugadores desde que volvió a los Cavaliers. Da la sensación de que el sueño de conseguir el anillo con el equipo de su tierra le genera ansiedad y son recurrentes sus declaraciones aludiendo al rendimiento de sus compañeros. Me gusta Lebron James, me parece un jugador sobresaliente y me han gustado varios gestos fuera de la cancha pero en esta etapa le está faltando generosidad y verdadero compromiso (el que vale, el de defender a tope). Aún está a tiempo de darle la vuelta a la situación si es capaz de analizar que el problema no era sólo, ni mucho menos, David Blatt.

- Solidaridad.  Me han gustado los gestos de solidaridad de técnicos de la Liga con Blatt. No era tanto corporativismo sino una manera de recordar que en la NBA las cosas se hacen de otra manera. Los Cavaliers contrataron a un técnico con experiencia europea y le han despedido como suelen hacer los equipos mal gestionados del viejo continente.

- El futuro. Seguiré observando con interés los siguientes pasos en la trayectoria de Blatt. Siempre me ha parecido un técnico interesante. Me gustaría verle en una nueva experiencia en la NBA para observar cuánto de él se perdieron los Cavaliers y cuánto de verdad renunció él por dirigir a este equipo.

- El relevo.  Es práctica habitual que los entrenadores ayudantes “hereden” el puesto cuando es despedido el entrenador-jefe. Este traspaso de poderes puede recibirse por parte del sucesor con elegancia, agradecimiento, generosidad o como lo ha hecho Tyronn Lue.

Lecciones de un título

Mircoles, 17 Junio 2015

Ha merecido la pena trasnochar (o madrugar según el día) para presenciar los seis partidos de las Finales de la NBA. No es que piense que el juego haya sido brillante, ni siquiera lo calificaría de bueno, pero la serie entre los Golden State Warriors y los Cleveland Cavaliers ha tenido  matices destacados, guiños de talento, exhibiciones individuales y dos entrenadores que contaban con un patrón muy definido de partida. Kerr tenía que gestionar un grupo más amplio, con más recursos y talento mientras que Blatt debía intentar competir con el mejor equipo de la Liga fiándolo todo al jugador más completo del mundo rodeado de varios secundarios.

Destaco este hecho porque este análisis ha determinado la eliminatoria y el comportamiento de técnicos y jugadores hasta tal punto que en determinados momentos los dos equipos se han sentido presos de lo que se suponía que cabía esperar de ellos. En el instante en que los Warriors se liberaron de su papel de favoritos y empezaron a pensar como aspirantes se acercaron al título. Los tres primeros partidos, el planteamiento de Golden State se basó en tratar de imponer su calidad y su banquillo sin atender demasiado a lo que pudiera oponer Cleveland. Probablemente, porque la oposición de los Cavs estaba muy clara, Lebron James. Sin embargo, el trabajo defensivo y en rebote de los de David Blatt llevaba la Final al único terreno donde los Cavaliers tenían opciones, ritmo lento y porcentajes bajos.

La decisión de Kerr de apostar por Iguodala de titular en detrimento de Bogut obligó a David Blatt a reaccionar y a limitar los momentos de convivencia de Mozgov y Thompson. Los dos jugadores interiores limitaban el espacio en ataque de los Cavaliers pero eran las ayudas más sólidas con las que estaba contando Lebron James. Podía parecer claro que el envite de Kerr debía responderse como hizo Blatt (jugando también con pequeños) pero no tengo tan claro que fuera una decisión acertada porque, en ataque, acentuó la soledad de Lebron James y en defensa el equipo permitió muchas canastas fáciles y rebotes del rival que, hasta ese momento, no había concedido. Los Warriors han sabido adaptarse a lo que proponía la serie y aprovechar aquellos recursos con los que contaban de partida y los que han añadido con el paso de los minutos. Los Cavaliers no han encontrado mucha ayuda para James al que le han fallado fundamentalmente los tiradores que podían beneficiarse de la atención que genera.

El cuarto partido cambió el rumbo de la serie. Desde ahí, con el ánimo reforzado, los Warriors se acercaron al nivel de su excelente temporada. Curry ha tenido el don de  la genialidad y de la oportunidad y ha añadido cierta contención a la hora de seleccionar sus tiros en los últimos partidos. Iguodala es un justo MVP porque ha resultado el factor diferencial. Su actuación reivindica el papel de los secundarios y el de su técnico, que ha tenido la habilidad para interpretar todo lo que podía aportar contra este rival. Decía antes que el rol previo con el que partieron  ambos equipos les condicionó en exceso. En especial, diría que a los Cavaliers les ha sobrado cierta resignación. Es cierto que contaban con una plantilla inferior y que han sido un rival más que digno pero les ha faltado algo de atrevimiento para intentar algo más, no en vano, no tenían mucho que perder, era casi unánime el papel de favorito de los Warriors. Estoy convencido que el David Blatt “europeo” hubiera arriesgado más y tratado de buscar más las cosquillas al rival.

Lebron James ha realizado un esfuerzo extraordinario que le asienta como el jugador más dominante de la competición. Pero ni siquiera el mejor jugador puede compensar la excelencia que se alcanza cuando un equipo comparte el balón e implica a muchos tipos como han realizado los campeones en determinados momentos. La guardia pretoriana de James no ha sido sólida. Dellavedova impactó en los primeros partidos pero no deja de ser un buen tercer base en la NBA, Thompson ha estado bien en rebote y defensa pero no es capaz de generar anotación por sí mismo, Mozgov sí que ha mejorado cualquier previsión que se podía hacer sobre él, mientras que J.R. Smith y Shumpert han decepcionado, pero no se podía esperar mucho más de ellos, no en vano, en los Knicks, uno de los peores equipos de la Liga tenían un rol menos importante del que les ha tocado desempeñar en esta final.

Planes de aquí y allá

Lunes, 8 Junio 2015

Divido mi atención entre las semifinales de la Liga Endesa y la Final de la NBA e intento fijarme en cómo encajan los entrenadores el resultado de los primeros partidos de cada evento. Ha sido un fin de semana muy interesante en este sentido  por los distintos recursos y tácticas empleadas para intentar alterar los rumbos previstos de cada duelo e incomodar las prestaciones de los distintos favoritos.

Valencia Basket tuvo el premio a su valentía. Lejos de apostar exclusivamente a reducir el arsenal ofensivo del Real Madrid, se ha atrevido a retar a los blancos a un duelo de acierto. El paso adelante de jugadores como Vives o Dedovic y la incapacidad de los jugadores interiores del Real Madrid para defender cerca del aro a Dubljevic resultaron decisivos además de un par de detalles tácticos muy significativos en la defensa valenciana. Los de Carlos Durán intentan negar las canastas fáciles del equipo de Laso aún a costa de conceder lanzamientos exteriores que ponen a prueba la tendencia al “desequilibrio” del campeón de Europa. El culmen de esta idea llegó cuando el Real Madrid se puso por delante después  una gran remontada. En ese momento, Durán utilizó una defensa zonal que revitalizó mentalmente a su equipo y desesperó a los blancos, casi sorprendidos de que pudieran encontrar opciones de tiro tan cómodas en momentos decisivos. La mentalidad de Valencia Basket es digna de admirar así como su valentía. Las bajas no han mermado la confianza de un equipo que ha aprovechado las ausencias para definir más los roles y dar aire a jugadores muy necesitados de confianza.

Más difícil que Valencia Basket lo tiene Unicaja de Málaga frente al Barcelona. Los de Joan Plaza llevan semanas avisando de que están lejos de su mejor juego. Cuesta encontrar en el equipo andaluz señal alguna del equipo que lideró la competición durante muchas semanas. Su defensa no es tan sólida y en ataque hay demasiado “Juan Palomo”. Por si fuera poco, se están encontrando con un Barcelona a un nivel de intensidad impresionante y con varios de sus jugadores en el mejor momento del año. Se merece Unicaja un buen final de Liga delante de su afición y seguro que el aliento de los suyos ayudará mentalmente al grupo pero, en estos momentos, cuesta pensar que la serie pueda volver a Barcelona.

“Cruzo el charco” para ver cómo resuelve David Blatt la evidente inferioridad de recursos de sus Cavaliers frente a los Warriors. Blatt no me decepciona y vuelve a demostrar que es un técnico que prepara muy bien las eliminatorias y los partidos decisivos. Respecto al primer partido, Blatt  ordena a su equipo reducir el ritmo de juego para evitar que los Curry, Thompson y compañía jueguen a campo abierto. No hay duda de que el plan de los Cavaliers incomoda a los Warriors que, por su parte, no tienen problema en evitar que Lebron James anote siempre que cada canasta sea un camino de espinas que vaya limitando su fuelle y llegue a los finales de los partidos muy desgastado. Blatt ha apostado por la prudencia y por achicar agua primero y remar después. Eso explica la ausencia de Mozgov en los momentos decisivos del encuentro en detrimento de un Thompson más dotado para poder cambiar en la defensa de los bloqueos directos. La Final de la NBA es un reto mayúsculo para estos Cavaliers y para su líder Lebron James. De momento, la lectura que están haciendo de su situación es perfecta y, la ausencia de sus tres titulares, parece pesar más en las piernas y muñecas de sus rivales que en ellos mismos. Por lógica, el talento debería decantar la final del lado del mejor equipo del curso, los Warriors. Como en muchas ocasiones, el tercer partido será muy importante en la resolución de la eliminatoria.

Nada que perder

Mircoles, 17 Diciembre 2014

Uno de los mayores placeres de la NBA actual es ver jugar a los Golden State Warriors. Pocos equipos ofrecen tantos atractivos y estímulos para acercarse a presenciar un partido de baloncesto. Al final, hay mucho de este negocio que se trata sólo de eso y la apuesta del equipo dirigido por Steve Kerr engancha y obliga a dirigir las miradas hacia esta franquicia.

Evidentemente la presencia de dos talentos como Curry y Thompson ayuda a identificarse con este equipo, pero hay algo más, como esa manera de relativizar cada acción y de competir con ese ánimo lúdico pero a la vez reivindicativo  de esas pachangas de patio contra la clase rival (cuando se jugaba en los patios…). Sería absurdo no pensar en los Warriors, el equipo con el mejor récord de la NBA en este momento, como un candidato al título aunque sobre ellos siempre pese cierto aire sospechoso. Al grupo se le caen los puntos de las manos, tiene muchas amenazas en el lanzamiento exterior, gente que aporta desde el banquillo y sus jugadores-franquicia tienen algo más de experiencia. La incertidumbre viene determinada porque es un equipo en el que el juego interior tiene poco peso  (en espera del regreso de Lee)  que carece, por momentos, de solidez en defensa y que parece creer  en los beneficios del pase de más sólo en dinámicas de juego muy positivas.

El estilo de los Warriors recuerda en parte al del Real Madrid de Pablo Laso, aunque ahora mismo comparten pocas cosas más. Es cierto que se puede afirmar con mucha más rotundidad que el Real Madrid es más candidato a todos los títulos que disputa pero el aire que rodea a los equipos parece tener poco en común. Los dirigentes de los Warriors no creían en su entrenador (Mark Jackson) y le despidieron para sorpresa, casi general. Los dirigentes del Real Madrid no creían en su entrenador y le aplicaron un ERTE en verano privándole de sus ayudantes de confianza y configurando una plantilla con la que no parece encontrarse muy a gusto a tenor de la dificultad que está teniendo para consolidar unos roles.

Claro que el final de temporada del Real Madrid fue decepcionante y seguro que Pablo Laso es responsable, en parte, de las últimas derrotas y del escaso eco que está provocando el juego del Real Madrid estas semanas. Dicho esto, cuesta encontrar un ejemplo similar de un club que pusiera tantas zancadillas a la labor de un técnico que, solo por la manera en la que revitalizó la sección, merecería un mayor apoyo.

Si estuviera cerca de Pablo Laso le diría que tiene que vivir la situación sabiendo que tiene poco que perder, porque ya lo perdió. Hace tiempo que fue sentenciado por lo que no le queda otra que aprovechar cada minuto para intentar destapar a sus verdugos. La mejor manera de hacerlo es volver a sus orígenes, a cuando se hizo cargo del equipo e impactó por su valentía. Desde ahí, quizás podría apostar por los jugadores en los que cree en vez de intentar implicar a todos ellos en una dinámica que ahora está perjudicando a tipos que necesitan algo más de continuidad en sus minutos en pista. Tengo la sensación de que esta temporada Laso está dirigiendo intentando convencer de algo a personas que ya le han demostrado su falta de confianza. Es tiempo de cambiar el paso y recuperar aquellas sensaciones de cuándo se hizo cargo del equipo. ¿No dicen que el Real Madrid busca un entrenador? Hay uno muy bueno, y libre,  el Pablo Laso que se hizo cargo del equipo en el verano de 2011.

Los descartes de USA

Martes, 5 Agosto 2014

John Wall, Bradley Beal y Paul Millsap han sido los tres últimos descartes de la selección de Estados Unidos que está preparando el Campeonato del Mundo que comenzará a finales del mes de agosto. Después de esta decisión y de la tremenda y gravísima lesión de Paul George, son 16 los jugadores que forman parte de la convocatoria de un equipo que, como siempre, tendrá muchísimos puntos de interés y que mantiene en el fondo de la elección de jugadores un máximo respeto por el evento y por los rivales que podrá encontrarse en el camino.

Cantidad y calidad en los bases. Sin duda, estamos ante el puesto de más talento de todo el equipo. El descarte de un gran jugador como Wall es comprensible porque el base de los Wizards no es una amenaza en el lanzamiento exterior. Kryzewski es muy consciente que el plan contra los americanos pasará por defensas cerradas que dejen el desenlace de los partidos (en muchos casos la diferencia de la derrota) en el mayor o menor acierto de Estados Unidos desde más allá de la línea de tres puntos. Derrick Rose y Stephen Curry parecen seguros en el puesto y quizás Irving parta con ventaja sobre Lillard. Por estructura, parecería claro el descarte de otro base, pero será bastante habitual que Estados Unidos juegue con dos pequeños de manera simultánea.

Korver como síntoma. La presencia de Kyle Korver se debe interpretar como otro aspecto que denota la obsesión de Coach K de contar con muchos tiradores en el equipo. Personalmente creo que Korver y Hayward, aún siendo buenos jugadores (obviedad) no pintan mucho en la selección. Klay Thompson también es un gran tirador y es más completo y versátil que ellos. Tampoco tengo claro el papel que podría desempeñar Demar De Rozan. Quizás podría ayudar ante exteriores más físicos aunque a día de hoy me cuesta pensar que no sea uno de los descartes.

Salvar al soldado Cousins. Asumiendo que Kevin Durant jugará muchos (o todos) los minutos en la posición de “cuatro”, el espacio para los jugadores interiores se reduce bastante en número y en protagonismo si atendemos a la propuesta de juego que ha desarrollado Estados Unidos en las últimas competiciones. Anthony Davis es fijo y la incorporación a última hora de Mason Plumlee, jugador de confianza de Kryzewski parece otorgarle muchas opciones de formar parte de la lista definitiva. Este hecho pone en peligro la presencia del jugador interior de más calidad de toda la lista, Demarcus Cousins. Personalmente significaría una decepción porque Cousins sabe jugar de espaldas, generarse sus canastas y producir espacios para los jugadores exteriores. Eso sí, si la idea únicamente es tener un jugador para poner bloqueos y finalizar las ventajas creadas por los exteriores, Drummond y Plumlee pueden valer como especialistas teniendo en cuenta que en defensa son algo más productivos que Cousins. Completa el juego interior otro jugador que, en mi opinión debe ser fijo como Faried. El jugador de los Nuggets aportará actividad, capacidad para correr el campo y una buena dosis de defensa y rebotes. El juego interior de España condicionará seguramente la decisión definitiva de Kryzewski.

Estaremos atentos a los próximos movimientos en forma de descartes de Estados Unidos. Seguramente no acertaré, pero descartaría a Korver, Hayward, Drummond y uno entre De Rozan y Parsons. Muchos bases en el equipo pero son todos tan buenos..¿ o no lleva España cuatro bases por lo mismo?. En cualquier caso, la selección americana no es la mejor que pueden presentar pero es un equipo tremendo, liderados por el mejor anotador del planeta, Kevin Durant. Máximos favoritos, conviene pensarlo y también decirlo. Desde esa posición España tendrá muchas más opciones.

Pasen y Vean

Lunes, 28 Abril 2014

No pertenezco al grupo de personas que venera la NBA por encima de todo y entiende que, por sistema, todo lo que emana de Estados Unidos es maravilloso. Considero que la temporada regular da espacio para muchos partidos sin interés, que el nivel medio de los jugadores no está progresando y que la mayoría de las propuestas de juego están poco trabajadas y derivan en muchos malos tiros cada noche. Eso sí, la NBA es un modelo organizativo y una permanente escuela de cómo vender su producto, pero tampoco vendría mal que revisaran algunos aspectos de su competición.

Dicho todo esto, la primera ronda de los Play Offs está siendo absolutamente maravillosa. La competitividad que están exhibiendo todos los equipos, la lucha entre diferentes propuestas, las series entre equipos con modelos de juego parecidos, las estrellas y las que quieren serlo, los gatillazos de los mejores, la reivindicación de algún veterano y el colorido en las gradas están haciendo de estos días una auténtica fiesta del baloncesto.

Salvo los actuales campeones, Miami Heat, que tampoco se han librado de momentos de apuro frente a los voluntariosos Bobcats, todos los favoritos están viviendo momentos muy tensos y caminan con muy poco margen para el error. La emoción y el interés alcanza ambas conferencias pero es indudable que el atractivo se centra en la Conferencia Oeste donde coinciden ocho equipos espléndidos.

El mérito de Memphis. Los Thunder de Durant, Westbrook e Ibaka están padeciendo, nuevamente, lo incómodo que resulta jugar contra los Memphis Grizzlies.  El conjunto de Marc Gasol es el equipo más atípico de los que disputan los Play Offs en el Oeste. En cierto modo, Memphis es un guiño a un pasado algo lejano, por la cantidad de balones que hacen llegar a situaciones interiores. Desde allí, Gasol y Randolph anotan, generan y, sobre todo llevan el partido a un ritmo en el que no se encuentran cómodos estos Thunder. Los Grizzlies es el típico equipo al que hay que darle mérito porque son capaces, con su propuesta, de hacer que casi todos los conjuntos jueguen mal contra ellos, especialmente en los momentos decisivos de la temporada.

No esperaba que los Spurs sufrieran tanto ante estos Mavericks. Los de Popovich llegaban a los Play Offs en una dinámica muy positiva y exhibiendo la mejor circulación de balón de la Liga pero los de Dallas no han afrontado la serie como aquellos que se han clasificado en el último partido para los Play Offs sino como los campeones que ganaron el título hace tres cursos. En este contexto, los Mavericks son peligrosísimos, más aún, si Calderón muestra su faceta más atrevida y ganadora y marca diferencias con el siempre imprevisible Devin Harris. Pienso que los Spurs harán valer sus mayores recursos pero se agradece esta muestra de orgullo que está exhibiendo Dallas.

Que me perdonen los seguidores de los Clippers pero cuesta no engancharse a los Warriors mientras jueguen para ellos dos tipos como Stephen Curry y Klay Thompson. A lo mejor no les llega para seguir en la competición, pero el talento de estos dos chicos, esa manera de levantarse para tirar y la elegancia con la que desarrollan sus gestos técnicos son muy cautivadoras. Para la anécdota, merece destacarse el proceso “Benjamin Button” de Jermaine O´Neal ofreciendo muchos minutos de calidad en el mermado juego interior de los de Oakland.

Dejo para el final, el extraordinario enfrentamiento que estamos viviendo entre Blazers y Rockets. Tres partidos decididos en la prórroga, los Rockets a una derrota de ser eliminados y momentos espectaculares llenos de matices. Los Blazers empezaron golpeando por dentro con el descomunal Aldridge y los Rockets reaccionaron dando más protagonismo a Asik. Harden hace muchas cosas, no todas ellas bien, mientras que Howard está haciendo un esfuerzo importante para evitar ser muy señalado. En Portland, Lillard, se empeña en demostrar cada noche que la mayor diferencia entre los dos equipos está en la posición de base.  Una serie espectacular que merece no acabar nunca.