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Entradas con etiqueta ‘Westbrook’

Grandeza

Viernes, 12 Mayo 2017

El baloncesto necesita de iconos, ídolos que arrastren aficionados y “enchufen” a niños el amor por el juego.  La NBA ofrece un momento magnífico en este sentido con un grupo de jugadores de gran nivel, probablemente más que nunca, que cada noche dejan actuaciones e imágenes extraordinarias.

La presencia de estas estrellas condiciona el funcionamiento y las dinámicas de muchas franquicias y nos descubren la verdadera dimensión de algunos jugadores. El tiempo nos ha dado, por ejemplo, respuestas sobre Dwight Howard (bueno pero no tanto para construir alrededor de él), o sobre cómo se benefician mutuamente Lebron James y la corte de tiradores que le acompañan.  También hay espacio para historias de superación admirables como la del  pequeño base, Isaiah Thomas,  capaz de convertirse en un icono de un equipo legendario como los Boston Celtics desde una segunda ronda del draft, o para ejercicios extremos de perseverancia como el extraordinario empeño de Russell Westbrook de convertir a los Thunder en un equipo competitivo a pesar de las limitaciones de su plantilla.

En la época de mayor acumulación de talento (y de no talento… aunque eso lo dejaremos para otro día) merece destacarse el ejercicio de orgullo, sabiduría y respeto por el colectivo que ejemplifican los San Antonio Spurs. Y no es que los tejanos no cuenten con jugadores magníficos, que los tienen, sino que es capaz de crear mecanismos donde jugadores con poco protagonismo estén preparados para ayudar al colectivo cuando se necesite.

Hay varios matices que separan a los Spurs de muchos de los equipos de la competición. Su propuesta ofensiva explora el uso del pase y no sólo del dribling, los pívots son usados para bloquear y para generar desde el poste medio y su reclutamiento de jugadores no sólo obedece a la calidad individual sino a la posibilidad de ser un “Spur”, esto es, tener buen rendimiento defensivo, dejar tu ego a un lado, entender el juego y estar preparado mentalmente para cuando llegue tu oportunidad, porque seguro que llegará.

Sólo con estos ingredientes y con una mentalidad extraordinaria se explica que los San Antonio Spurs hayan accedido a la Final de la Conferencia Oeste derrotando 4-2 a los Houston Rockets después de jugar el último partido de la serie sin Tony Parker ni Kawhi Leonard. La abultada última victoria es una muesca más en la extraordinaria trayectoria de una franquicia diferente y muy  necesaria que explorará sus límites ante uno de los mayores retos de su carrera, tratar de derrotar a uno de los equipos de la historia con más puntos en sus manos, los Golden State Warriors.

Unas horas antes, en una competición empeñada en caminar hacia el abismo por su incapacidad para apelar al consenso y a la lógica, un modesto equipo canario dignificó también el valor del grupo frente al vedetismo. Iberostar Tenerife derrotó al Barcelona en el Palau exhibiendo una paciencia infinita en ataque y una solidaridad defensiva deslumbrante. Una victoria histórica que refleja la ambición de un grupo capaz de alejarse de la tentadora relajación que llamaba a sus puertas después de su brillante título europeo.

El MVP y la dictadura de las estadísticas

Lunes, 17 Abril 2017

No caeré en la exageración de decir que es “otro” baloncesto pero el aroma y la intensidad de los play offs de la NBA no tienen comparación con casi ninguno de los más de 1.200 encuentros anteriores de la Fase Regular. La preparación táctica de los partidos se incrementa y el nivel de contacto defensivo se lleva al límite reduciendo las canastas “fáciles” que se conceden. Un lujo para los que nos gusta este deporte que en los próximos dos meses nos deparará imágenes y momentos inolvidables, sin duda.

El debate de estos días no es sólo el comienzo de los Play Offs de la NBA sino quién merece el premio a jugador más valioso de la temporada regular. Este reconocimiento goza de gran prestigio y valor entre los jugadores y algunos de los aspirantes no desaprovecha cada ocasión delante de un micrófono de reivindicar su candidatura. La NBA vive una época excepcional de “súper estrellas”, cada vez es menos ocasional la noche en la que  se bate algún récord y los amantes de las estadísticas tienen mas faena que nunca. El hecho de contar con tantos jugadores tan buenos en el “uno contra uno” realza el valor de los especialistas en el tiro que no tienen más que saber ocupar su espacio y no dudar cuando les llega el balón. Por eso, cada vez se lanza más de tres puntos y pívots como los hermanos Gasol se reinventan ampliando el uso del tiro de larga distancia.

Comparto con Marc Gasol su apreciación del mal uso que a veces se hace de las estadísticas. La mayoría de las veces los números son representativos pero en ocasiones no expresan totalmente la capacidad para entender el juego, el liderazgo y la manera de condicionar el resultado mediante acciones que no tienen su equivalente en ningún dato. El equilibrio entre los números y el dominio del juego debe permitir decirnos que Marc Gasol es el mejor cinco de la NBA por su manera de pasar, su variedad ofensiva, su liderazgo y su buena toma de decisiones pero también que su número de rebotes por partido (algo más de seis de media) es bastante pobre.

¿Y a quién darías el MVP? no seré yo el único que ha escuchado esta pregunta en cualquier tertulia de baloncesto en la que haya participado últimamente. La verdad, no lo tengo nada claro por lo que aprovecharé a compartir mis dudas y ver si dentro de unos párrafos me aclaro. Número a número, no hay mejor candidato que Westbrook, ha promediado un triple doble, ha llevado a un equipo justito a los play offs y conmociona la pasión y espíritu competitivo que transmite cada partido. Sobre el jugador de los Thunder pesa, sin embargo, sus malos porcentajes (peores que el curso precedente), sus pérdidas de balón y esa sensación de que no logra con su juego “enganchar” a ningún compañero a la causa con continuidad. No hay ningún compañero de Westbrook que haya aumentado su valor de mercado esta temporada. El máximo anotador de la competición es el que peor porcentaje en tiros de campo tiene entre los 25 mejores de esa lista.

James Harden es otro candidato más que sólido. La “barba” tampoco tiene unos porcentajes deslumbrantes pero ha consolidado a Houston Rockets como uno de los mejores equipos de la competición y ha encontrado en la propuesta de D´Antoni el mejor aliado para explotar al máximo sus cualidades. Un bloqueo directo central para Harden, Capela atacando el aro y tres compañeros esperando abiertos para lanzar. Ese es el plan A, B y C de los Rockets que ha posibilitado que Harden lidere la competición en asistencias.

Como no soy capaz de decidir entre Papá Westbrook y Mamá Harden, mi apuesta para el MVP es Kawhi Leonard. La pista me la dio Harden indicando para defender su candidatura que “esto se trata de ganar partidos”. En ese sentido, de los candidatos, Leonard no tiene rival porque sus Spurs han sido el equipo que más cerca han estado de los Warriors. Los números de Leonard no pueden competir contra Westbrook y Harden pero  Leonard es de los mejores defensores de la competición, no se dosifica en defensa y es capaz de producir en ataque en estructuras más complejas que privilegian la circulación de balón. Si los Spurs han mostrado ese nivel tan alto es, en gran parte, por el constante empeño de Leonard en ser mejor jugador cada día. Westbrook y Harden han hecho mejor que nunca ( o mejor dicho, más que nunca, no mejor) aquello que llevan haciendo toda su trayectoria pero Leonard ha evolucionado de ser un “finalizador” a ser un tipo con múltiples recursos para generarse sus puntos incluido el lanzamiento de tres puntos donde mejora a sus rivales claramente en porcentaje.

No creo que gane mi candidato, me parecerá justo el premio para Westbrook o Harden, claro que sí. Los números de ambos son tremendos pero no conviene reducir el valor del juego a una planilla estadística.

Una serie para la Historia

Martes, 31 Mayo 2016

Tres de los cinco mejores jugadores del mundo, acciones técnicas de primer nivel, alternativas, ritmo de juego y enormes demostraciones de competitividad y carácter. Todo eso y mucho más nos ha dejado la extraordinaria serie que han disputado los actuales campeones de la NBA, los Golden State Warriors y los Oklahoma City Thunder que ha terminado con el triunfo de los primeros en una página más de un libro que describirá su Leyenda.

Porque los Warriors van camino de ser un equipo legendario, no hay duda, y esta serie no hace más sino añadir un toque épico en esa trayectoria. Los Thunder perdonaron la vida a los campeones en los primeros encuentros. Incluso en la única victoria que sumaron los Warriors en los cuatro primeros partidos, los de Oklahoma dieron la sensación de ser superiores a sus rivales. Los Warriors parecían a la deriva e incapaces de igualar la energía de Westbrook, Durant y compañía que, lejos de especular, apostaron por golpear a los campeones obligándoles a jugar a un ritmo muy alto. Un equipo acostumbrado a “ser perseguido” se veía en la necesidad de “perseguir”.

Los Thunder perdieron la oportunidad de cerrar la eliminatoria y alcanzar su segunda final en el sexto encuentro disputado en casa. Llevaron la iniciativa durante todo el partido, controlaron el rebote y su actividad defensiva limitó la circulación de balón de los de Steve Kerr, deficiente durante muchos minutos.  Cuando los de Oklahoma amenazaban con romper el partido definitivamente siempre surgía Klay Thompson y cuando la sangre ya se olía a milímetros, Curry dio el golpe de gracia. Thompson es el hombre de esta serie por su oportunismo en los momentos más complicados de su equipo. Los números y la actuación de Curry en las victorias decisivas han sido extraordinarios pero Thompson fue el  primero que acercó el bote salvavidas a sus compañeros que, poco a poco, se fueron subiendo a él. Thompson es el escudero perfecto, aplicado en defensa y completísimo el ataque. Le falta cierto carisma pero su nivel es extraordinario y esta serie ha despejado cualquier duda, si alguien la tenía, sobre su nivel competitivo. Sólo espero que su acierto en el tiro no le conduzca a limitarse exclusivamente a practicar este arte.

Confirma Golden State algo que ya apuntaron en las pasadas finales, su capacidad para superar adversidades y completar su registro con un gran trabajo defensivo y carácter para superar situaciones adversas. También brillante Kerr cuando todo parecía perdido y con determinados ajustes decisivos para el triunfo. En los primeros partidos pareció sorprendido por la actividad de los Thunder pero fue ajustando su defensa, reaccionando más rápido ante lo que le proponía Donovan y dando el espacio adecuado a un tipo diferencial en este tipo de partidos como Iguodala.

Sobre los Thunder destacaría que probablemente, por plantilla y estructura es el equipo que más puede incomodar a los Warriors y vaya si lo han hecho. El impacto de Westbrook es tremendo y su evolución desde que llegó a la Liga es más positiva que la de Kevin Durant. Ambos son súper estrellas que tienen su asignatura pendiente en la toma de decisiones especialmente a la hora de tomar tiros (ninguno ha superado el 30% en triples ni el 42% en tiros de campo). Si la pareja se mantiene, los Thunder siempre serán candidatos al título, veremos qué lectura hacen de este Play Off a la hora de escoger su sigui

Y si los Thunder….

Mircoles, 4 Mayo 2016

Veo los Play Offs de la NBA y me sobra que la primera ronda sea al mejor de 7 partidos. Entiendo que limita la opción a las sorpresas y en algunos casos genera un desgaste que merma la calidad de partidos posteriores. En cualquier caso no me pongo muy tiquismiquis porque me apasiona la manera en que la competición se muta respecto a la Fase Regular y los aficionados adaptan su rol y la manera de vivir los partidos a la trascendencia de los mismos. Además, los Play Offs son el mejor termómetro para confirmar sensaciones o tendencias que se han ido apuntando durante los meses anteriores.

Los Warriors están afrontando varios encuentros sin Stephen Curry. Es evidente que pierden puntos y talento pero siguen siendo un colectivo maravilloso que ocupa los espacios como nadie en la liga. El equipo californiano juega con la confianza de quién ya conoce lo que es ganar el campeonato, sabe perfectamente los momentos en los que tiene que elevar el nivel y exhibe un grupo de secundarios muy adaptados a los roles que se les piden.

En el Oeste, sin embargo, la eliminatoria estrella es la que enfrenta a los Spurs de San Antonio y los Oklahoma City Thunder o lo que es lo mismo el máximo representante del Juego colectivo frente a Durant, Westbrook (he dudado el orden..) y compañía. Los Thunder tienen argumentos de sobra para sorprender a los Spurs. De momento ya han “robado” el factor cancha a los tejanos pero lo perderán rápidamente si no muestran algo más de consistencia y la ansiedad les juega malas pasadas que les lleva a limitarse y abusar del dribling y a olvidarse de los pases. Con toda mi admiración por los Spurs pienso que el destino de la Serie está en manos de los Thunder y en la posibilidad de ver qué compañeros se pueden sumar a sus dos estrellas. Es aquí cuando me acuerdo de los Warriors y la manera en que la explosión de Curry no ha ido en detrimento del crecimiento de otros jugadores, todo lo contrario. A veces viendo a los Thunder, creo que Westbrook y Durant cada vez son mejores jugadores pero que el resto de compañeros no crece en ningún otro aspecto más que en sus dudas.

Los  Cavaliers de Lebron James están consolidando su condición de favoritos para alzarse con el título en el Este. No acaban de engancharme estos Cavs de Tyron Lue con tendencia a la dispersión y a generar pocas canastas fruto de unos buenos conceptos de juego colectivo. Aun así, James está en gran forma y Love e Irving por fin sanos por lo que sólo por el peso del talento parecen muy poco accesibles para los Hawks. Mi apuesta por su rival en la final de conferencia apunta a los Miami Heat. Los de Florida cuentan con un quinteto titular excelente y Wade está mostrándose muy certero en los momentos decisivos de los encuentros.  Alguna vez tuve la sensación con Wade de que  no lograba asimilar el declive de sus piernas y se empeñaba en intentar acciones para las que su cuerpo ya no estaba preparado (ver Derrick Rose..). Estos Play offs están mostrando una reinvención de Wade muy positiva, más pausada, seleccionando mejor qué hacer y cuándo hacerlo. Ya no es aquel jovencito que guió a los Heat a su primer título pero aún es un tipo muy útil, con mucha pasión por competir y que es capaz de liderar a su equipo en la búsqueda de su máximo nivel.

El Legado de Nash

Lunes, 23 Marzo 2015

La confirmación de la retirada de Steve Nash obliga a un merecido reconocimiento a un jugador de una dimensión extraordinaria al que el paso del tiempo aún reforzará por lo difícil que resulta encontrar un tipo de sus características en el baloncesto actual.

Es probable que con la retirada de Nash (la oficial, porque la real se produjo en el momento que fichó por los Lakers) no sólo se pierda un extraordinario talento sino el propio concepto de la posición de base tal y como se ha venido entendiendo desde hace mucho tiempo. Nash fue el último exponente del base director que dio paso al base-ejecutor, por el camino tenemos varios jugadores que ejercen la transición entre ambos conceptos (como Chris Paul por ejemplo) y los últimos coletazos de jugadores de menor dimensión que Nash pero herederos de su estilo como Prigioni.  Parece claro que hay que acostumbrarse a mirar a los bases de otra manera. La principal diferencia entre ambas ideas radica en qué prioridad tiene la anotación para estos jugadores. Nash tenía capacidad para anotar pero en su mentalidad entraban otras alternativas. Su manera de interpretar el juego “dos contra dos” fue fantástica y favoreció que muchos equipos incluyeran este concepto como base principal de su ideario ofensivo. La diferencia principal entre Nash y los bases de ahora es que el jugador canadiense podría ser decisivo en un encuentro sin la necesidad de destacar en la anotación. Nash anotaba después de buscar asistir, Westbrook, por ejemplo, asiste después de buscar anotar.

Hace mucho tiempo que abandoné el modelo “Nash” como vara de medir el rendimiento de los bases. Da igual como entrenador que como espectador, es un error intentar encajar aspectos en determinados jugadores que van en contra de su naturaleza. Y sí, yo era de aquellos que pensaba que no dice cosas buenas que un base sea de manera recurrente el máximo anotador de su equipo, como también pensaba que siempre los bases deben ser los jugadores exteriores con mejor porcentaje de tiro. Seguro que algo queda de aquello, pero conviene abandonar esa rigidez que impide pensar que un equipo puede funcionar bien sin un verdadero “director” en la posición de base, más que nada porque directores-directores hay más bien poquitos. Al final, el rendimiento lo marcará la toma de decisiones y cómo se adapta a jugar un equipo con un jugador que requiera tener mucho tiempo el balón en las manos.

Pienso mientras escribo estas líneas en un ejemplo cercano que tenemos en la Liga Endesa. Hablo del mejoradísimo Laboral Kutxa de Ibón Navarro. Su pareja de “bases” está formada por Mike James y Darius Adams, ninguno de ellos puede ser catalogado como un gran director de juego y su toma de decisiones es más que cuestionable, diría incluso que representan el límite de Baskonia respecto a la línea que separa un buen equipo de un gran equipo. Uno que tiene cierta simpatía por el club vitoriano reconoce que se ha puesto bastante nervioso con ellos en pista en la resolución de algunos partidos. Dicho esto, ambos jugadores tienen su parte importante de responsabilidad en la mejora de su equipo porque han encontrado un entrenador que no intenta convertirles en un tipo de base que nunca serán sino en ofrecerles los medios para que puedan alcanzar su máximo nivel personal.

La grandeza de lo que ha representado Steve Nash es que a todos los entrenadores les hubiera encantado tanto tener un jugador como él que muchos de ellos no han sabido manejar otro tipo de jugador presos de esa nostalgia.

Mucho Ibaka

Lunes, 26 Mayo 2014

La ausencia de Serge Ibaka en los dos primeros partidos de la Final de la Conferencia Oeste entre San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder ha puesto en valor, la aportación  del pívot de origen congoleño en su equipo y su capacidad para condicionar cualquier partido.

Ibaka es el pegamento que convierte a un equipo anárquico, con poco cuidado de los detalles y demasiado dependiente de los porcentajes de tiro de sus anotadores, como son los Thunder, en un verdadero aspirante al título. Es agradable ver que un tipo con los valores que representa Ibaka logre un reconocimiento tan unánime aunque sea a costa de sus ausencias. Más allá de sus cualidades atléticas, conviene detenerse en la capacidad del internacional por España para abrirse hueco y consolidarse en un equipo dominado por dos de las estrellas más rutilantes de la competición como Durant y Westbrook. Ibaka ha evolucionado de manera firme desde que aterrizó en la competición. Su aportación en defensa fue inmediata pero sus limitaciones ofensivas hacían que no formara parte del quinteto de los de Oklahoma en los momentos decisivos de los partidos. Su trabajo en los meses fuera de temporada, su paciencia y la confianza que ha demostrado en sus posibilidades le han permitido consolidar su lanzamiento y entender mejor la manera de explotar sus condiciones en ataque. Estamos ante mucho más que un potencial All Star, un jugador ejemplar por su altruismo, su capacidad de trabajo y su actitud, de la que también ha hecho gala cuando ha formado parte de la selección española.

El compromiso y tesón de Ibaka por “recuperarse” ha otorgado interés a una final de conferencia que conducía a un triunfo claro de los Spurs. Oklahoma no logró competir los dos primeros partidos y dio la sensación de no tener ningún plan para contener la velocidad a la que circula el balón en San Antonio. El panorama cambia bastante con Ibaka porque ya no será tan fácil hacer canastas de alto porcentaje, porque Durant y Westbrook tendrán un buen finalizador que juega por encima del aro para castigar las ayudas de San Antonio y por el refuerzo anímico que proporciona a sus compañeros su presencia.

Más allá de la influencia de Ibaka, conviene que echemos un vistazo al duelo de estilos que representan estos dos equipos. San Antonio es el mayor ejemplo de cómo un buen juego colectivo apoyado en la convivencia de buenos pasadores es el sistema ofensivo más difícil de defender. El buen uso del pase multiplica las opciones ofensivas de los Spurs y castiga la frágil defensa de unos Thunder que intentan competir a través del desequilibrio individual de Durant y Westbrook. La duración y el desenlace de esta final vendrá determinada por la aportación de más jugadores del equipo de Oklahoma. Ibaka ha sido el primero en levantar la mano, pero  no será suficiente si alguien más no se apunta a la fiesta. Están a tiempo…

Pasen y Vean

Lunes, 28 Abril 2014

No pertenezco al grupo de personas que venera la NBA por encima de todo y entiende que, por sistema, todo lo que emana de Estados Unidos es maravilloso. Considero que la temporada regular da espacio para muchos partidos sin interés, que el nivel medio de los jugadores no está progresando y que la mayoría de las propuestas de juego están poco trabajadas y derivan en muchos malos tiros cada noche. Eso sí, la NBA es un modelo organizativo y una permanente escuela de cómo vender su producto, pero tampoco vendría mal que revisaran algunos aspectos de su competición.

Dicho todo esto, la primera ronda de los Play Offs está siendo absolutamente maravillosa. La competitividad que están exhibiendo todos los equipos, la lucha entre diferentes propuestas, las series entre equipos con modelos de juego parecidos, las estrellas y las que quieren serlo, los gatillazos de los mejores, la reivindicación de algún veterano y el colorido en las gradas están haciendo de estos días una auténtica fiesta del baloncesto.

Salvo los actuales campeones, Miami Heat, que tampoco se han librado de momentos de apuro frente a los voluntariosos Bobcats, todos los favoritos están viviendo momentos muy tensos y caminan con muy poco margen para el error. La emoción y el interés alcanza ambas conferencias pero es indudable que el atractivo se centra en la Conferencia Oeste donde coinciden ocho equipos espléndidos.

El mérito de Memphis. Los Thunder de Durant, Westbrook e Ibaka están padeciendo, nuevamente, lo incómodo que resulta jugar contra los Memphis Grizzlies.  El conjunto de Marc Gasol es el equipo más atípico de los que disputan los Play Offs en el Oeste. En cierto modo, Memphis es un guiño a un pasado algo lejano, por la cantidad de balones que hacen llegar a situaciones interiores. Desde allí, Gasol y Randolph anotan, generan y, sobre todo llevan el partido a un ritmo en el que no se encuentran cómodos estos Thunder. Los Grizzlies es el típico equipo al que hay que darle mérito porque son capaces, con su propuesta, de hacer que casi todos los conjuntos jueguen mal contra ellos, especialmente en los momentos decisivos de la temporada.

No esperaba que los Spurs sufrieran tanto ante estos Mavericks. Los de Popovich llegaban a los Play Offs en una dinámica muy positiva y exhibiendo la mejor circulación de balón de la Liga pero los de Dallas no han afrontado la serie como aquellos que se han clasificado en el último partido para los Play Offs sino como los campeones que ganaron el título hace tres cursos. En este contexto, los Mavericks son peligrosísimos, más aún, si Calderón muestra su faceta más atrevida y ganadora y marca diferencias con el siempre imprevisible Devin Harris. Pienso que los Spurs harán valer sus mayores recursos pero se agradece esta muestra de orgullo que está exhibiendo Dallas.

Que me perdonen los seguidores de los Clippers pero cuesta no engancharse a los Warriors mientras jueguen para ellos dos tipos como Stephen Curry y Klay Thompson. A lo mejor no les llega para seguir en la competición, pero el talento de estos dos chicos, esa manera de levantarse para tirar y la elegancia con la que desarrollan sus gestos técnicos son muy cautivadoras. Para la anécdota, merece destacarse el proceso “Benjamin Button” de Jermaine O´Neal ofreciendo muchos minutos de calidad en el mermado juego interior de los de Oakland.

Dejo para el final, el extraordinario enfrentamiento que estamos viviendo entre Blazers y Rockets. Tres partidos decididos en la prórroga, los Rockets a una derrota de ser eliminados y momentos espectaculares llenos de matices. Los Blazers empezaron golpeando por dentro con el descomunal Aldridge y los Rockets reaccionaron dando más protagonismo a Asik. Harden hace muchas cosas, no todas ellas bien, mientras que Howard está haciendo un esfuerzo importante para evitar ser muy señalado. En Portland, Lillard, se empeña en demostrar cada noche que la mayor diferencia entre los dos equipos está en la posición de base.  Una serie espectacular que merece no acabar nunca.

Un premio menos

Mircoles, 22 Enero 2014

Pues eso, Kevin Durant se está encargando de que no haya ninguna duda de quién debe ser el jugador más valioso de la Temporada Regular en la NBA. Claro que queda mucha temporada y que Lebron tiene orgullo de sobra para defender su trono pero el nivel del jugador de Oklahoma no pasa por un momento de inspiración prolongado sino por la propia madurez de un chico empeñado en progresar en su juego cada temporada para darse la opción de luchar por el título junto con sus compañeros.

La realidad es que las últimas semanas de Durant, desde la última lesión de Westbrook, están  siendo maravillosas. Bastarían sus números para justificar esta afirmación pero hay mucho más, sobre todo esa sensación de seguridad que transmite que hace pensar que cada vez que recibe el balón va a acabar anotando y su personalidad para ser determinante en los momentos decisivos de los encuentros. No hay noche de respiro para Durant enfrascado en la interesantísima conferencia Oeste donde habrá “tiros” para obtener ventaja campo en los Play Offs.

Siempre he creído que los títulos colectivos son los que ponen en verdadero valor una carrera pero es de justicia reconocer al alero de los Thunder como uno de los mayores talentos de la historia y es una delicia observar cómo cada temporada añade aún más recursos a su ya extensa capacidad para anotar. Aciertan los que enfocan en su físico, especialmente su envergadura, el factor diferencial que le permite obtener ventaja sobre sus rivales pero coordinar ese cuerpo y realizar los gestos técnicos que realiza con tanta precisión tiene un mérito incomparable.

Lebron James no ha permanecido ajeno a las últimas exhibiciones de Durant. Sabe que es el jugador que más puede amenazar su reinado y no tiene problemas en reconocer la inspiración que le produce. James y Durant ejercen dominios muy diferentes. El primero es capaz de dominar un encuentro sin necesidad de tener una anotación constante sino por su capacidad para buscar a sus compañeros en tiros abiertos, su polivalencia en ambos lados de la pista y su exhuberancia jugando en campo abierto. Durant es un mazo constante que necesita tener más contacto con el balón para no desengancharse de los partidos.

Las diferentes circunstancias de sus conferencias y la tranquilidad que han otorgado los títulos a James hacen pensar que ambos jugadores están afrontando la temporada de manera distinta. Durant parece jugar una final cada noche mientras que James (o más que él, su equipo) parecen tener más presente que esto es una carrera de fondo. Hay en los Thunder de Durant un deseo de reivindicarse cada noche que no parece advertirse aún en los Heat. Mientras el tiempo nos dice cuál será el precio de estas concesiones, aprovecharemos para no perder el tiempo en debates sin sentido. El MVP es Durant, y punto.

¿Estancados?

Mircoles, 6 Marzo 2013

Dediqué uno de mis primeros escritos en esta bitácora para hablar sobre Deron Williams y Chris Paul, entonces en camino de ser los mejores bases de la NBA comenzado el declive de Nash y Kidd y en espera de la explosión de Derrick Rose. Más de cuatro años después las sensaciones que me generan Deron Williams y Chris Paul son bastante diversas.

Deron Williams es una de las mayores decepciones de las últimas temporadas. Eso es así. Su salida de Utah y su llegada a los Nets no ha supuesto ningún impulso en su carrera sino más bien todo lo contrario. Williams no ha progresado en ningún aspecto de su juego, lo que hacía muy bien lo hace un poco peor y aquellos aspectos mejorables como el control del tiempo de juego y una mejor toma de decisiones siguen siendo más que asignaturas pendientes. Da la sensación de que le cuesta mantener la concentración mucho tiempo seguido pero sobre todo muestra una alarmante falta de pasión en el juego, simplemente se deja llevar. La pregunta ahora es si podemos esperar de Williams algo más o tendremos que conformarnos con esta versión menor en un jugador que por momentos parecía en condiciones de discutir el status de mejor base de la competición a cualquiera. Ahora mismo me cuesta valorarle como uno de los cinco o seis mejores porque sus cualidades están difuminadas en un cuestionable espíritu competidor.

Chris Paul es un caso distinto, su prestigio en la Liga no ha disminuido en estas temporadas y su incorporación a los Clippers ha revitalizado al atractivo equipo californiano. Paul tiene menos piernas que Williams pero mucha más personalidad e influencia en el juego. Sin duda, es uno de los grandes jugadores de una competición que crea muchos bases brillantes en el juego de uno contra uno pero en la que cuesta adivinar verdaderos directores de juego. La virtud de Paul es que puede disfrazarse de varios personajes en un mismo partido, por un lado es capaz de dominar el ritmo de su equipo y de favorecer los vuelos de sus atléticos compañeros pero también sabe cuando asumir el protagonismo ofensivo en los momentos decisivos de los partidos. La asignatura pendiente de Paul es conseguir que Los Clippers ofrezcan su mejor rendimiento frente a los mejores equipos de la competición. Hasta ahora, como sucedió en los Play Offs de la pasada temporada frente a los Spurs, los californianos se hacen muy pequeños contra los aspirantes al título, ya no se trata de ganar o perder sino que por momentos parecen hasta lejos de competir contra ellos.

Williams y Paul no compiten en la misma “Liga” desde hace unos meses pero la NBA ofrece momentos para la redención, quien sabe si  los próximos Play Offs proporcionarán el estímulo que necesita Deron Williams para recordarse y recordarnos que tiene mucho más de lo que está ofreciendo. Mientras tanto, con Rondo y Derrick Rose lesionados, pocos discuten el trono de un Chris Paul, bueno, quizás Westbrook, aunque para eso habría que ampliar mucho mucho la definición del término Base…

James, Durant y el resto..

Viernes, 15 Febrero 2013

Quizás no somos muy conscientes ahora mismo, pero el tiempo pondrá en perspectiva la incipiente rivalidad, con hermosos capítulos ya vividos, que están protagonizando Lebron James y Kevin Durant, líderes de los dos equipos llamados a repetir final de la NBA.

El duelo de la pasada madrugada no tuvo ningún tinte épico, un partido de Liga Regular sin más, que por la desigualdad que presentó invitaba a invertir en alguna hora más de sueño, pero la realidad es que el encuentro fue realmente representativo de la dimensión actual de estos jugadores y de su influencia en el entorno en el que conviven, esto es, en sus equipos.

 Lebron, Durant y el pase.  La cualidad que más valoro en Lebron James es su capacidad para pasar. A partir de ahí es capaz de implicar a varios jugadores del equipo en la dinámica ofensiva. La manera en la que los Heat han construido el equipo tiene mucho que ver en cómo James es capaz de alimentar a jugadores que se aprovechan de la atención que genera el propio James y Wade. El mayor ejemplo lo representa Shane Battier que representa un modelo de especialización típico de la NBA. El actual Battier hace muchas menos cosas pero resulta más útil, no tiene que generar sus puntos sino encargarse de aprovechar los tiros librados que le proporcionen. Kevin Durant no tiene el pase tan interiorizado en su patrón de juego como James, probablemente porque se siente absolutamente imparable (y con mucha razón) cuando emprende el camino al aro. Aún así, este aspecto de su juego medirá la progresión de “Durantula” en los próximos años.

El tiro, terreno Durant….. o no.  Si Lebron James se convierte en una amenaza constante en el lanzamiento de tres puntos, las posibilidades defensivas de sus oponentes se reducen al máximo o a la nada. Aún es pronto para afirmar que el jugador de los Heat puede competir con Durant en este terreno. Sigo pensando que Durant tiene más recursos para anotar que Lebron James pero tiene un espacio indudable de mejora como es el juego en el poste medio-bajo. No hay problema, tiene la ambición y capacidad de trabajo suficiente para mejorar en este sentido. En eso y en esa pequeña obsesión que está desarrollando esta temporada en estar demasiado pendiente de la labor arbitral, sinceramente no creo que tenga derecho a quejarse.

 Las Súper estrellas y el equipo. Cuando juega Miami Heat contra Oklahoma City Thunder tengo la sensación de que Miami tiene un plan muy reconocible y las piezas muy ajustadas para desarrollarlo y los Thunder dependen demasiado de la inspiración de sus mejores jugadores, los famosos impulsos. Sobre esta idea ya me he manifestado en alguna ocasión y la presencia de Westbrook junto a Durant es un tema que no acabo de ver nada claro. Westbrook es un excelente jugador pero no es un tirador de larga distancia consistente, tiende a reducir los espacios ofensivos de su equipo y es poco fiable en la toma de decisiones. No digo traspasar sin más, pero quizás los directivos de los Thunder deberían explorar qué pueden sacar por Westbrook, un base menos anotador pero con mayor rango de tiro y un jugador interior capaz de amenazar desde la larga distancia ayudarían a equilibrar la plantilla.