Blogs

Entradas con etiqueta ‘xavi pascual’

Ricky y el no traspaso

Lunes, 27 Febrero 2017

La continuidad de Ricky Rubio en los Minnesota Timberwolves es mejor noticia para su equipo que para el propio Rubio. Los dirigentes de los Wolves han impuesto la lógica y no han traspasado al internacional español dejándose llevar por la realidad actual y obviando cualquier guiño a la nostalgia que hubiera dado con Derrick Rose en Minnesota.

He escrito varias veces sobre Ricky  Rubio en este blog. Cuando nació esta bitácora, Rubio asombraba en la Penya por  su actividad defensiva, imaginación y el descaro propio de un chaval con cualidades para marcar una época en nuestro baloncesto. Como espectador, probablemente la época del Joventut  es la más atractiva de su trayectoria. Como entrenador, diría que su influencia fue decisiva para la última copa de Europa que ganó el Barcelona, donde dirigió con maestría a un equipo que jugó a un nivel altísimo en la Final Four de París. El mejor nivel en fondo y forma de la época Pascual.

La trayectoria de Ricky Rubio en la NBA ha estado muy condicionada por las lesiones, que le han impedido jugar con continuidad y por el escaso rendimiento de su equipo, en permanente reconstrucción y sin una línea muy definida de hacia dónde quiere ir. Antes de comenzar esta temporada tenía gran interés en ver la evolución de Rubio después de unos Juegos Olímpicos en los que fue de menos a más pero que me volvieron a dejar la sensación de que el base formado en la Penya jugaba  demasiado contenido.

La temporada del internacional español está siendo positiva, los Wolves han mejorado de la mano de Thibodeau aunque no parece que alcanzarán los Play Offs y Rubio es el mejor base posible para desarrollar a dos de los talentos que dominarán la próxima década como Wiggins y Towns. En este entorno, Rubio parece encontrarse cada día más cómodo y eso se refleja en su juego donde ha abandonado ese papel de “pasabolas” y parece recobrar el gusto por atacar el aro, explorar el tiro tras bote y exhibir su tremenda capacidad de pase especialmente en campo abierto. La mejor virtud del base español es que sabe jugar para sus compañeros y que no necesita estar siempre atacando el aro para sentir que está aportando, pero ha tenido épocas en las que ha obviado demasiado sus posibilidades para anotar y se ha mostrado poco vertical en su juego como si tuviera miedo de errar y siempre apostara por la opción más conservadora, que no siempre es la mejor.

Me gusta mucho esta versión de Rubio y esa sensación que desprende de encontrarse cada vez más cómodo en la pista. Desde su época como novato y hasta antes de su primera lesión grave, estamos ante su mejor momento en la Liga por lo que se hacía raro el empeño de los Wolves en traspasarlo. La lógica se impuso al final y Rubio seguirá dirigiendo a esta franquicia  al menos esta temporada. Dudo que el camino de Rubio en Minnesota se amplíe mucho más. Ya ha estado “expuesto” y desde hace un tiempo tiene el aire a “traspasable”.

Decía al principio que con la permanencia de Rubio ganan más los Wolves que el propio Ricky que debe seguir en su camino de “vuelta a sus orígenes” para añadir a su buena dirección y su eficacia defensiva ese “picante” que le hizo en su momento un jugador diferente. El Rubio actual es un buen base para muchas franquicias de la NBA pero no todos los bases de la NBA son buenos para los Wolves actuales, Rubio lo es y, por un momento, alguien con criterio en Minnesota también lo pensó, veremos hasta cuando… y si no, ellos se lo pierden, lo mejor de Ricky está por llegar.

De Pascual a Bartzokas

Lunes, 28 Noviembre 2016

Escribe un admirador de Xavi Pascual que, sin embargo, opina que el ciclo del actual técnico de Panathinaikos tocaba a su fin en Barcelona. Pascual, que cogió al equipo en una situación difícil, mantuvo al Barça en la élite del baloncesto europeo durante toda su trayectoria pero su mensaje parecía no llegar de manera  clara a los jugadores en su última etapa. Daba la sensación de que tendría difícil evolucionar al grupo y que eso le permitiera igualarse con el Real Madrid en España y acechar a los blancos, CSKA  y Fenerbahce en Europa.

Es evidente que cualquier análisis que se pueda realizar de la trayectoria del Barcelona Lassa  en estos meses de competición está condicionado por las innumerables lesiones que ha sufrido el grupo dirigido por Georgios Bartzokas. En este contexto, el exigente calendario no ha dado tregua y el equipo catalán no ha contado con la plantilla al completo o casi al completo en ningún momento.

Las numerosas lesiones no impiden que podamos esbozar alguna idea sobre el nivel de la plantilla y las propuestas que intenta explorar Bartzokas. La primera idea fundamental es que el Barcelona ha dejado de ser el “equipo de Tomic” y ha pasado a ser “el equipo de Tyrese Rice”. Lo sé, es una visión simplista pero Pascual, que tuvo grandes bases en nómina, nunca tuvo un director del nivel del estadounidense y, desde que incorporó a Tomic, hizo que el pívot croata fuera el centro principal de sus opciones ofensivas.

La importancia de Rice en el Barcelona de Bartzokas también viene determinada por la carencia de un base que le otorgue minutos de descanso. La lesión de Koponen a principio de temporada y la de Ribas, que se alargará durante todo el curso, han destapado un agujero que la Dirección Deportiva parece que cubrirá con alguna incorporación. Rice es el eje fundamental de un equipo que ha apuntado por momentos que puede jugar un gran baloncesto pero que ha vuelto a dejar dudas en un aspecto recurrente en los últimos meses de Pascual, su carácter competitivo. La dificultad para cerrar partidos y dominar el ritmo del encuentro con constancia siguen siendo asignaturas pendientes de un Barcelona en el que Bartzokas también tiene que acostumbrarse a la exigencia de la Liga Endesa, donde no aplazan partidos ni organizan la competición para que sus equipos lleguen más descansados a Europa como sucede en Grecia.

En estos escasos meses el técnico griego acumula méritos y alguna sombra. Entre los méritos figura que está siendo capaz de evolucionar a jóvenes como Vezenkov y sacar lo mejor de  jugadores como Oleson.  Tambien, hay detalles de táctica defensiva interesantes para corregir o al menos camuflar la convivencia de Rice o Tomic defendiendo situaciones de “pick and roll”. Me gusta también el afán por compartir el balón del equipo y su manera de ocupar los espacios  Entre las sombras, destaco  que el grupo, aún no tiene una identidad muy definida de ritmo de juego  y que Bartzokas trasmite demasiada negatividad (o eso me parece) en la dirección de los encuentros. Aparte de su excesiva preocupación y constantes protestas a los árbitros (venga, haré un esfuerzo por no caer en si a todos los entrenadores les aguantan lo mismo)  hay situaciones del juego que requieren algún gesto de ánimo o condescendencia hacia los jugadores. Hay partidos del Barcelona donde me ha dado la sensación que su técnico no dirige sino exclusivamente reprocha, seguro que esa exigencia es necesaria pero también es positivo valorar cuál es la mejor manera de implicar a los jugadores en el objetivo común.

El objetivo común del Barcelona es optar a todos los títulos en juego. Estoy convencido de que lo harán, plantilla y entrenador tienen para lograrlo.

Talento y “colmillo”

Jueves, 23 Junio 2016

Se puede profundizar mucho más pero no hay indicadores más llamativos que distancien a Real Madrid y Barcelona. Por un lado,  la capacidad de determinados jugadores del equipo blanco de mantener a su equipo en el partido con acciones geniales cuando el funcionamiento colectivo no es adecuado y por otro, ese punto mayor de competitividad y ambición que marca la diferencia y que pone en evidencia la “frialdad” de determinados jugadores de referencia del conjunto azulgrana.

El definitivo cuarto partido que ha dado el segundo título consecutivo de la Liga Endesa al Real Madrid ha sido un perfecto resumen de las virtudes y defectos que han mostrado estos equipos durante esta temporada.

El Real Madrid ha tenido momentos brillantes, especialmente cuando el balón circula rápido, sus jugadores se pasan y logran conseguir tiros cómodos después de poner el balón en situaciones interiores. También, puntualmente,  ha exhibido cierta falta de tensión defensiva y ha abusado de ataques donde el balón pasa por pocas manos y se han resuelto con tiros poco trabajados. Afortunadamente para los de Pablo Laso la balanza entre los momentos positivos y los menos brillantes se ha decantado en esta final para la versión más sólida del equipo. A pesar del esfuerzo de Satoransky, la genialidad de Llull y Rodríguez marca diferencias y la movilidad de Ayón es un tremendo desahogo para sus compañeros.

Laso ha tenido las ideas más claras que Pascual en esta final. Iniciar los partidos con Jayce Carroll le ha permitido tener la iniciativa táctica y un plan muy definido para los primeros minutos y tipos como Taylor, Maciulis y Nocioni se han adaptado a roles muy concretos pero muy necesarios. Probablemente a todos ellos les gustaría jugar más pero tienen muy claro lo que se espera de ellos. Los dos primeros, representan el pegamento defensivo y gastan pocos tiros mientras que Nocioni (al que eché en falta en momentos de la segunda parte del cuarto partido) eleva el nivel de competitividad y agresividad del grupo. Pablo Laso, que ha logrado cambiar la dinámica de una sección a la deriva, tiene en su haber no sólo los títulos de esta temporada sino la capacidad de haber evolucionado al grupo y encontrar utilidad a casi toda la plantilla, como ha sido el caso de un Thompkins, muy mejorado en facetas defensivas y que, por su talento y  capacidad de evolución, podría ser interesante que continuase en el equipo.

Pablo Laso maneja a la perfección la exigencia de su cargo y lo hace apostando por un baloncesto que ha enganchado a una afición con tendencia a renegar. Apetece ver su próxima obra que contando con el aval del trío más fiel de su etapa (LLull, Chacho, Rudy) seguro que será positiva. Si se confirma la continuidad de Ayón, no hay factor más ilusionante que observar la progresión de Luka Doncic y ver si logra ser un jugador de referencia antes de que el “monstruo” (NBA) le atrape en sus garras.

Creo que Xavi Pascual es uno de los cinco mejores entrenadores de Europa. También creo que el ciclo de Xavi Pascual en el Barcelona está en su tope de rendimiento. El equipo transmite síntomas que indican que el mensaje del entrenador no llega del todo claro. Mientras todos los jugadores del Real Madrid tenían claro lo que se esperaba (o no) de ellos, en el Barcelona no ocurría lo mismo. Abrines, no logra quitarse la etiqueta de promesa porque un día parece imprescindible para Pascual y otro es el último alero en saltar a la pista. Lo mismo se puede decir de Oleson e incluso de un Pau Ribas, claramente de más a menos en la temporada. El pasillo de seguridad lo han formado Satoransky, Doellman y Tomic. Satoransky es mucho mejor jugador ahora que el que llegó a Barcelona en 2014 pero le ha faltado ayuda en esa posición mientras que Doellman y Tomic son dos tipos de una calidad tremenda pero que mezclan mal en defensa y tienen cierta falta de fiabilidad cuando los partidos no dependen exclusivamente de la técnica individual sino de la fe y el deseo. Navarro volvió a dejar una lección de dignidad pero  la primera necesidad del Barcelona es un exterior de referencia que incluso en sus días malos garantice un mínimo de puntos.

Acabo con una mención a Sergio LLull, el merecidísimo MVP de esta final. Llull es el máximo representante de la etapa de Pablo Laso en el Real Madrid. Desde el primer día, el técnico, apostó por el  balear como base, habitualmente es el jugador que más minutos disputa y expone como nadie la ambición del grupo por seguir sumando títulos a pesar de tener la barriga bastante llena. Laso es bastante responsable de la evolución de Llull en estos años y de cómo ha mejorado en la interpretación del juego. Me gusta que Llull reconozca públicamente la aportación de su técnico a los éxitos colectivos y estoy convencido de que valorará como es debido la importancia que ha tenido encontrarse con Laso para el desarrollo de su carrera. Llull no es un base al uso pero es en el puesto de base donde más partido saca de sus cualidades, ahora se puede afirmar este hecho con bastante rotundidad, hace cinco temporadas, Pablo Laso y pocos más pensaban así.

Una final, cuatro parejas

Mircoles, 15 Junio 2016

Quién sabe si el Real Madrid se acordará de ese último minuto en el partido de Fase Regular en el Palau donde dejó escapar varios puntos que le hubieran dado la ventaja de campo en esta final. Concedo bastante importancia al “factor cancha” y por eso entiendo que, dentro de la gran igualdad entre estos equipos, el Barcelona es ligeramente favorito para llevarse el título.

A priori, la necesidad también es mayor en los azulgranas, con el proyecto de Xavi Pascual en cuestión y con bastantes meses sin llevarse un título de calado a sus espaldas. Se enfrentan dos equipos con filosofías distintas. El Barcelona representa la supremacía del pase pero para ganar también necesitará dosis de talento y creatividad de acciones generadas a través del bote. El Real Madrid genera por las ventajas que obtienen a través del dribling sus “pequeños” pero también su mejor versión está relacionada cuando el equipo es capaz de circular el balón con velocidad.

Los bases. El rendimiento de los bases marcará gran parte de la serie. Analizando el histórico de los últimos duelos, ha existido una gran relación entre quién ha controlado esa posición y el resultado del encuentro. El dominio de la pasada temporada del Real Madrid se sustentó en la superioridad que marcaban los “Sergios”. Satoransky ha logrado elevar su nivel este curso y en los enfrentamientos contra el Real Madrid  ha dominado  a sus rivales en determinados momentos resultando un jugador incómodo para los de Pablo Laso. Me interesa especialmente ver cómo el desgaste defensivo al que se ve sometido en su trabajo con Rodríguez o LLull le afecta a las iniciativas que toma en ataque  y el espacio que le concede Pascual para jugar con intención de castigar a sus defensores (seguro que Carroll en algún momento).

Abrines y Rudy Fernández. Abrines tiene la oportunidad de confirmar en esta final todo aquello que viene apuntando de manera discontinua desde hace tiempo. El ex jugador de Unicaja se ha visto perjudicado en su evolución por las lesiones y la falta de continuidad en un rol determinado. Apetece una versión de Abrines más constante y sólida que además de mostrar su capacidad defensiva no limite su registro en ataque a ser exclusivamente un tirador porque tiene condiciones para hacer más cosas. Abrines es un jugador con condiciones parecidas a Rudy Fernández que también viene de una temporada muy determinada por sus problemas en la espalda. La semifinal contra Valencia Basket ha mostrado a un Rudy más certero en el lanzamiento de tres puntos. Su desgaste físico hace que Rudy use el tiro con más asiduidad que antaño (incluso en ocasiones con mala selección) y juegue con menos agresividad al aro frecuentando menos la línea de tiros libres. Particularmente, me gusta mucho más el Rudy Fernández todoterreno que el “tirador” pero incluso cuando no está acertado le reconozco el valor que aporta en defensa.

Los minutos de Carroll y Navarro. A priori, Carroll y Navarro no estarán entre los jugadores de sus equipos que más minutos disputen pero su influencia en el resultado puede ser determinante. Carroll y Navarro están señalados por ambos entrenadores como jugadores a los que castigar por su debilidad defensiva pero en ataque son capaces de ayudar a que sus equipos obtengan parciales importantes a su favor en poco tiempo. Carroll vive un momento de gran confianza que tendrá su última prueba enfrentándose seguro durante varios minutos a Oleson, el jugador que mejor le ha defendido.

Ayón y Tomic. Ayón es el pívot que define lo que quiere Pablo Laso para esa posición y Tomic es el jugador más determinante jugando al poste bajo en Europa. La realidad que les une es que son fundamentales para sus equipos por la diferencia que hay entre ellos y sus sustitutos aunque en esta posición, Pascual parece tener algo  más de confianza en su banquillo. El factor físico y las faltas personales que cometan serán otros factores que pueden tener influencia en el resultado de la Final.

Lecciones de Krasnodar

Mircoles, 27 Abril 2016

No esperaba que el Barcelona cayera eliminado frente al Lokomotiv Kuban. Los rusos son un buen equipo, excelentemente dirigidos, pero su plantilla parece inferior a la del  conjunto catalán.  El Lokomotiv obtiene con su clasificación para la Final Four un justo premio a su excelente temporada. En esta serie ha exhibido todas las cualidades que le han hecho competir contra los mejores equipos de Europa, especialmente en el cuarto partido, ya que son pocos los equipos que pueden presumir de vencer en cancha del Barcelona.

El Barcelona ha sido víctima de la irregularidad que acompaña a su juego desde el principio del curso. Su plantilla es tan larga como escasas son sus certezas. A la hora de la verdad, el equipo ha vuelto a acusar cierta falta de espíritu competitivo y ha exhibido muchas dudas. La sensación es que ha faltado claridad para exprimir aquellos aspectos donde el Barcelona superaba con claridad a los rusos.

Siempre he defendido la labor de Xavi Pascual. Su trayectoria en el Barcelona está plagada de títulos y de una meritoria regularidad en la élite. Es difícil esperar debacles de este equipo por la solidez de su trabajo defensivo y su habitual orden en ataque. Dicho esto, la serie ha destapado viejas carencias en el juego azulgrana que no parecen nuevas sino herederas de una filosofía concreta y de quizás un mal análisis de los errores cometidos en  temporadas precedentes.

No es la primera vez que el transcurso de la temporada no logra consolidar los roles en la plantilla y, por consiguiente, las prestaciones de muchos jugadores. Siempre que me fijo en los equipos pienso en qué jugador parece mejor en mayo de lo que era en septiembre. Hay una realidad en el club catalán últimamente que etiqueta a un mismo jugador como gran fichaje en julio, acierto total en septiembre y tipo dudoso en mayo.  Hay muchos jugadores que actúan con la angustia de la eventualidad,  lo que hace que paradójicamente la plantilla se “acorte” a la hora de la verdad. Desconcierta ver a un tipo tan fiable y sólido como Pau Ribas arrugarse en tiros completamente “librados”, algo que no parece tan raro si piensas en sus largas estancias en el banquillo. Sorprende también que el equipo olvide tan rápidamente el plan de juego que en el tercer cuarto les puso por delante en el marcador, pero tampoco es un defecto nuevo sino algo que viene manifestándose desde hace tiempo y que está relacionado con cierta debilidad mental en momentos complicados de los partidos que provoca que un equipo, acostumbrado a cuidar el pase como elemento esencial de su juego, se atasque con botes inútiles y pases defectuosos.

Me parece injusto esta vez que muchas miradas “incriminatorias” se dirijan hacia Ante Tomic. El pívot croata no recibió un balón en condiciones en el último cuarto. En defensa es imposible que limite en situaciones exteriores a jugadores como Singleton y Randolph como es imposible para éstos detener a Tomic jugando en el poste bajo. Frente a esta realidad queda la táctica colectiva y las decisiones en el juego. El Plan A de Lokomotiv Kuban en el último periodo fue jugar contra Tomic y generar ventajas a partir de esta decisión. El Plan A del Barcelona en los últimos 10 minutos está pendiente de descubrir.

Frente a las dudas azulgranas, Lokomotiv Kuban exhibió en el partido decisivo carácter, determinación y cintura desde el banquillo. Carácter para superar el excelente tercer cuarto del Barcelona; determinación para no dudar respecto a su plan de juego y cintura de su entrenador, Bartzokas,  para corregir decisiones tácticas defensivas que no estaban dando el resultado que esperaba.

La Copa y punto.

Mircoles, 17 Febrero 2016

Ya está aquí el Fin de Semana largo de la Copa del Rey, sin duda uno de los eventos deportivos más especiales de los que se celebran en nuestro país. A Coruña es la sede de este año, a priori la más igualada del último lustro, con la sensación de que se dan todos los condicionantes para disfrutar de una edición espectacular con muchos jugadores de talento y equipos atrevidos capaces de alterar el orden lógico que implicaría un triunfo de los equipos con más presupuesto, Barcelona Lassa y Real Madrid.

Espero que la Copa del Rey mantenga la buena línea del baloncesto que se está viendo en la Liga Endesa. Hay que decirlo mucho más, se está jugando un buen baloncesto en nuestra competición. Eso, contando con que el nivel medio de los jugadores de la Liga ACB es bastante menor al de hace algunos años, pero los equipos están bien entrenados y hay una idea bastante generalizada de juego que apuesta por huir de la especulación e intentar jugar con menos rigidez y ocupando mejor los espacios.

A partir de estas consideraciones generales, la Copa nos expondrá los matices que diferencian a cada grupo. Valencia Basket y Barcelona probablemente son los equipos que muestran más equilibrio entre el juego exterior y el interior. Mérito de Pedro Martínez en el caso de los valencianos que en épocas más recientes se jugaban demasiada suerte de los partidos exclusivamente en el lanzamiento de tres puntos.

Sería un error no pensar en Valencia Basket como favorito al título, su nivel de juego está acreditado y ya ha ganado en dos de las canchas más difíciles de Europa. Aún así, tampoco parece justo situarles en un nivel superior de expectativas al del Barcelona y Real Madrid. Los catalanes han realizado partidos extraordinarios esta temporada que han sido diluidos con alguna derrota sorprendente. He visto momentos defensivos de los de Xavi Pascual que me cuesta imaginar en cualquier otro grupo y sus dos victorias frente al Real Madrid a domicilio acreditan que también son capaces de competir al máximo jugando a un ritmo alto y obligados a anotar muchos puntos.

También me parece sorprendente que en la encuesta de la web de la ACB entre los entrenadores que no disputan la Copa del Rey no se encuentre un pronóstico claro que piense en el Real Madrid como campeón. Los de Pablo Laso llevan una línea irregular, cierto, su defensa es altamente sospechosa, también cierto y tampoco parece que los movimientos en la plantilla hayan subido el nivel de la misma. Además, les falta Rudy Fernández una baja sensible en lo visible y en lo intangible. Dicho esto, sólo recordar que en los momentos de presión, el equipo ha respondido. Tenía que ganar en Munich para clasificarse para el Top 16 y lo hizo con solvencia, como lo hizo recientemente en la dificilísima cancha del Khimki en casi un todo o nada para seguir vivo en Europa. Si los “Sergios” juegan a su mejor nivel, no hay mejor pareja en A Coruña y este tipo de competiciones suelen decidirse desde el puesto de base…

No sólo Valencia Basket está en condiciones de alterar el criterio de la lógica. Laboral Kutxa Baskonia es probablemente el equipo que llega más en forma a la cita. Los de Perasovic son un un equipo intenso que decanta los partidos por KO físico a través de su ritmo de juego y sus variantes ofensivas. Un equipo sin estrellas pero con muchos puntos en sus manos y dos tipos diferentes, Adams y Bertans, dos jugadores diferentes a los que siempre apetece ver.

También hay vida detrás de los cabezas de serie. El entusiasmo del anfitrión, representado por el Río Natura Monbus les puede ayudar a mejorar su nivel de las últimas semanas aunque he de reconocer que su victoria frente a Baskonia sería la mayor de las sorpresas de los Cuartos de Final. Alguno pensará que sería más sorprendente que Montakit Fuenlabrada ganara al Real Madrid. Por supuesto que sería un hecho histórico pero hay muchos detalles en la manera de jugar del “Fuenla” que son realmente incómodos para los de Pablo Laso.

Aíto García Reneses representa como nadie ese estilo que se está imponiendo en la competición. Aíto confía en su rival de Cuartos de Final, Valencia como campeón porque hace tiempo que está jugando el partido.  A su buen ciclo en Canarias le falta una victoria de “ruido”. Me gusta mucho Alen Omic, un grande móvil con capacidad para anotar al que Aíto está puliendo a la perfección.  Tampoco lo tendrá fácil, ni mucho menos, Sito Alonso y su Dominion Bilbao Basket en su enfrentamiento frente al Barcelona pero Alonso tiene recursos para complicar la vida al equipo catalán que deberá cuidar esas rachas tremendas de los múltiples lanzadores con los que cuentan los vascos.

A disfrutar¡¡

El Base y el “cuatro”

Lunes, 28 Diciembre 2015

Golpe de autoridad del Barcelona Lassa en el primer duelo del curso entre los dos eternos rivales. El equipo de Xavi Pascual se mostró más sólido que un Real Madrid inconstante y demasiado dependiente de sus rachas de acierto en el lanzamiento exterior. Más allá de la escasa trascendencia del resultado, merece crédito la victoria de los catalanes por la confianza que les proporcionará y porque reafirma varias de las apuestas que ha realizado para esta temporada.

Factor Satoransky y .. Ribas. Me gusta mucho la evolución de Satoransky, cada temporada es mejor director, comete menos errores y tiene la capacidad de condicionar el juego en ambos lados de la cancha. Cuando uno juega contra el Real Madrid y quiere tener opciones de victoria es fundamental que en el duelo frente a los “Sergios” no se salga mal parado. En esta ocasión Ribas y Satoransky dirigieron mejor a su equipo y entendieron donde se generaban permanentemente las ventajas.  No sólo eso sino que en defensa lograron que ni Llull ni Rodríguez acabaran de encontrarse cómodos limitando sus porcentajes de tiro y asistencias. Probablemente sea un carca pero aún soy de los que piensa que gran parte de los partidos se deciden desde la posición de base y el Barça empezó a ganar el partido por ahí a través de la verticalidad de Satoransky y de la clarividencia de Ribas, ¿el fichaje del año?

El encuentro confirmó la sensación de que el Barcelona tiene muy identificados aquellos aspectos del juego en los que el Real Madrid le superó en el pasado. Felipe Reyes siempre ha sido un dolor de cabeza para los de Xavi Pascual y en esta ocasión sólo le permitieron capturar un rebote ofensivo. No sólo eso sino que Doellman supo utilizar su velocidad para decantar sus duelos ante el capitán madridista. Junto a los minutos de Vezenkov y la interesante convivencia a ratos de Tomic y Samuels, el Barcelona marcó una gran diferencia en la posición de “cuatro”. La capacidad de Samuels de jugar como pívot o de compartir espacio con Tomic será de gran utilidad al Barcelona esta temporada ya que le permite contar con un recurso excepcional para aquellos momentos en los que Doellman no aporta la suficiente solidez a la defensa azulgrana.

Desde el punto de vista del Real Madrid, el partido sacó a relucir determinados aspectos sobre los que aun tiene que “construir” Pablo Laso. Uno de ellos es recurrente en los momentos menos lúcidos de su equipo,  la tendencia a intentar solucionar problemas defensivos con ataques basados casi exclusivamente en el lanzamiento exterior. El segundo y más complicado es la ausencia de “intimidadores” en defensa (el 71% en porcentaje de tiro de dos del Barcelona es escandaloso). Cuando no cuentas con jugadores grandes que cambien tiros es imperativo trabajar en toda la pista, ser más agresivo evitando la circulación de balón y acertar con las propuestas defensivas en la defensa del bloque directo. Los que minusvaloran la ausencia de Rudy Fernández no debieron prestar atención a lo mal que trabajó el Real Madrid en el lado defensivo más alejado del balón.

Invictos.. y la Penya

Martes, 10 Noviembre 2015

Quién sabe si Valencia Basket será la respuesta a esa pregunta que nos planteamos permanentemente a si habrá alternativa al “duopolio” que manda en la Liga Endesa desde hace unos años. Sin duda que es muy pronto para asegurar algo así de manera categórica y que, probablemente, a los valencianos tampoco les interese que se les señale como candidatos, pero es de agradecer la ambición y el rendimiento de un grupo que está consolidando una dinámica muy positiva.

Si tuviera que elegir un par de palabras para definir a Valencia Basket serían “equilibrio” y “solidez”, probablemente las aportaciones más relevantes que ha logrado su nuevo técnico, Pedro Martínez. Los valencianos ya venían siendo un equipo muy atractivo pero, en momentos determinados, adolecían de capacidad para controlar los partidos y exageraban su apuesta por el lanzamiento exterior. En defensa mostraban más actividad que intensidad y concedían tiros de alto porcentaje. Las incorporaciones de Hamilton y Sikma unidas a la continuidad del talentoso Dubljevic han responsabilizado al grupo de la necesidad de que estos jugadores estén correctamente “alimentados”. Todos ellos son jugadores interiores versátiles pero parecen tener más claro que tienen que producir cerca del aro y utilizar su capacidad para lanzar como un recurso y no como una norma. La constancia y regularidad de Rafa Martínez y San Emeterio y la buena dirección de Van Rossom y Vives están siendo otros factores importantes en el rendimiento de un grupo que aun espera mejores versiones de Lucic y Sato.

Un ex de Valencia Basket, Pau Ribas es una de las novedades de otro de los invictos de la competición, Barcelona Lassa. Los catalanes realizaron un buen trabajo en verano identificando las carencias de su plantilla e incorporando jugadores que ayudaran a solucionarlas. Los fichajes también han ayudado a estimular a jugadores que continúan en la plantilla como Satoransky, probablemente el base del momento y especialmente a Doellman y Tomic, más regulares que en el curso precedente. Xavi Pascual está dosificando al máximo a sus jugadores, conocedor de que cuenta con una plantilla extraordinaria. Como en años precedentes me queda la duda de si estos roles algo indefinidos no supondrán un perjuicio para algunos jugadores que necesitan más estabilidad y saber a qué atenerse para tener un mejor rendimiento.

Permitidme que cuele en este texto dedicado a los invictos a otro equipo que no puede presumir de tal condición pero sí de otros valores aun más apreciables. No es la primera vez en los últimos años que el FIATC Joventut  acumula victorias valiosas en las primeras jornadas que ayudan a la estabilidad del proyecto y a que sus jugadores jóvenes jueguen con menos presión. El mérito del equipo de Badalona es extraordinario, la mezcla entre veteranos conocedores del club y la competición y sus jóvenes jugadores funciona a la perfección ayudada por extranjeros con calidad y buenas condiciones para ser el “pegamento” perfecto. El grupo juega totalmente desinhibido y Salva Maldonado  controla a la perfección que la delgada línea que separa su estilo de la anarquía no se rebase. Lo de la Penya es un ejemplo de rebeldía en toda regla, imprescindible para mantener viva la competición y el sueño de un club legendario que sólo merece apoyo y reconocimiento.

Y también, alma

Domingo, 21 Junio 2015

Esos primeros siete minutos del Real Madrid en el segundo partido de la final son un perfecto resumen de la etapa Laso con ese enorme plus de confianza que ha supuesto el título de la Euroliga. Por supuesto, no había otro mejor hombre para representar este ciclo que Sergi Llull. Llull ha sido ( y veremos si seguirá siendo) “el chico de Laso”.

En las buenas y en las malas, el balear ha sido la apuesta más decidida y sólida de Laso. Desde el primer día aventurócualidades de base,  le dio el mando del equipo y le liberó en los minutos decisivos con la inestimable ayuda de Sergio Rodríguez. Por momentos, incluso pareció que Laso exageraba su apuesta por Llull, dándole más minutos y galones que a dos talentos del nivel de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez. Hoy, LLull es mucho más que el jugador que anota cinco triples sin fallo en una final de la Liga Endesa. Es un auténtico líder, que ha sido capaz de mejorar su interpretación del juego y que explota al máximo la enorme personalidad que siempre ha mostrado. Un tipo valiente que, como todos los de su condición, está recogiendo su premio y que ha respondido a la confianza de su entrenador derribando la puerta que separa un buen jugador de una estrella del baloncesto europeo.

Bajo el liderazgo de Llull y la hiperactividad de Rudy Fernández, el Real Madrid está a un sólo paso de proclamarse campeón de la Liga Endesa exhibiendo un juego brillante que no debe esconder algunas debilidades de su rival. El Real Madrid juega con un  nivel de confianza máximo pero también recordando la última final perdida en Liga frente al eterno rival. El Barcelona es víctima de sus dudas, de roles poco definidos en algunos puestos y de una alarmante falta de deseo. Más allá  del dominio en la posición de base que ejercen Llull y Rodríguez, de la movilidad de Ayón que penaliza a Tomic y Pleiss y de la intensidad en defensa del Real Madrid, sorprende el poco entusiasmo del Barcelona por intentar agarrarse al único título al que optan esta temporada. Incluso su técnico, Xavi Pascual parece haber perdido algo de esa habilidad para limitar las cualidades del Real Madrid siempre que jugaba contra los suyos. Todo lo contrario, el equipo de Pablo Laso parece excesivamente cómodo cuando juega contra el Barcelona.

El Palau es la cancha más difícil de Europa por lo que no se puede descartar  que la serie se alargue. Bajo su techo, varios de los jugadores del Barcelona pueden camuflar esa ausencia de carácter competitivo que les lleva pesando fuera de su campo durante toda la temporada. Es improbable que el Real Madrid anote de manera tan fluida fuera de su entorno pero la evolución durante el ciclo de Pablo Laso ha permitido a los blancos saberse adaptar a mayores tipos de partidos. En un año en el que el grupo ha sido capaz de derribar todas sus barreras pendientes, le queda otro reto para culminar su obra perfecta, jugar un buen baloncesto en el Palau Blaugrana.

Bajo Sospecha

Mircoles, 4 Marzo 2015

No, no voy a escribir sobre la fantástica serie de Antena 3 (apuesto porque es la madre o la abuela) sino de aquellos jugadores que por uno u otro motivo, no acaban de responder a lo que se esperaba de ellos.  Jóvenes promesas, proyectos NBA en algún caso, que no acaban de encontrar un rol importante en sus equipos.

Hablo por ejemplo de Ilimane Diop, el canterano de Baskonia que tuvo una aparición destacada la anterior temporada. Su caso recordaba al de otros jóvenes formados por el club vasco. Avalado por su envergadura y movilidad, Diop obliga a pensar que estamos ante un jugador con un futuro prometedor que, sin embargo, parece que no está evolucionando adecuadamente a tenor del poco protagonismo que está teniendo en su equipo. Camino de los 20 años, tiene margen más que de sobra para revertir la situación ya que  es habitual que los jugadores grandes tarden más tiempo en consolidarse en el alto rendimiento, pero para ello deberá hacer gala de una estabilidad emocional importante y ser lo suficientemente constante para exprimirse en el día a día buscando estar preparado para cuando lleguen las oportunidades. La dinámica de Laboral Kutxa Baskonia está mejorando desde la llegada de Ibón Navarro y seguramente ese será un factor importante para que el internacional español en categorías inferiores logre una mayor continuidad. En sus manos está.

Desquiciado, esta es la sensación que me transmite Salah Mejri en los minutos, pocos, en los que está en pista. Conocedor de que está cuestionado y penalizado en su ánimo por haber perdido su espacio en el equipo en beneficio de Slaughter, Mejri juega pasado de vueltas y muy poco concentrado (no hay decisión arbitral que no discuta). Aquello de quién mucho abarca poco cubre viene como anillo al dedo para explicar la manera de desenvolverse en la pista del tunecino. Es momento de que Mejri haga una pausa, encuentre algo más de complicidad en el cuerpo técnico y se centre en ser constante en los aspectos del juego en los que el equipo más le necesita, intimidación, juego por encima del aro y velocidad en las continuaciones a canasta después de bloqueo. A veces, “menos es más” y a Mejri le puede ayudar esta receta.

Desconozco si eran ciertos los rumores que apuntaban a que el Barcelona estaba buscando un sustituto a Tibor Pleiss. Asumo que es un jugador de un perfil parecido a Tomic y puede que el equipo dirigido por Xavi Pascual precise de alguien más atlético en esa posición pero el rendimiento de Pleiss en la Liga Endesa el curso pasado da de sobra para no tirar la toalla  tan pronto. Algo parecido ha debido pensar Xavi Pascual que ha reforzado el papel de Pleiss en los dos partidos posteriores a la Copa en un mensaje de confianza después de que ese partido dejase algo señalado al ex jugador de Baskonia. No es fácil el reto para Pleiss, el titular en su puesto, Ante Tomic es un jugador de referencia para el equipo y de máxima confianza para su entrenador. Además, el jugador croata tiene mecanismos en su juego muy asentados con sus compañeros y más experiencia en partidos de alta trascendencia. Pleiss está obligado a que las rotaciones de Tomic se noten lo menos posible y muchas veces sus prestaciones “diesel” no le permiten tener impacto de manera inmediata y el ritmo de los partidos se lo lleva por delante. No sería el primer jugador que, con Xavi Pascual, tarda en entrar en dinámica pero acaba siendo decisivo, será muy interesante observar si con el alemán acaba sucediendo lo mismo.