Blogs

Morbo Mourinho

El misterio Mourinho. El misterio del fútbol.

-¿El fútbol, un misterio?

Pues sí. Ya lo creo. El fútbol tiene razones misteriosas, a menudo poco menos que inexplicables.

-Misterioso es lo que sucede sin saber uno por qué sucede.

La racionalidad existe y no existe. Borges le pegó esta bofetada a Inglaterra: “Qué raro que nunca se le haya echado en cara a Inglaterra haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol. Qué misterioso es el ser humano”.

El morbo del misterio, tan humanamente adictivo. Todo lo que se desconoce produce morbo. El morbo de esta semana es Mourinho. El sábado, habrá que ver en la televisión el partido entre el Chelsea y el Liverpool de Klopp. Leo que si pierde el Chelsea, Abramovich prescindirá de Mourinho, quien, pese a tal peligro, está tranquilo:

-El fútbol – tiene repetido el portugués- es también azar, y el azar es un misterio.

Mourinho es belicoso. Un belicoso pugnaz, que nunca dejará de creer en él:

-Yo soy yo, con todos mis defectos, que los tengo, y todas mis virtudes, que ganan a mis defectos.

Ahí queda eso. Dalí tenía dos personalidades: la teatral, la más conocida, y la otra, que era entrañablemente cálida, sencilla, casi elemental.

-Mourinho –me ha referido de él un periodista portugués- no es seco y antipático, es que él se ha trabajado esa máscara. Mourinho es un psicólogo y un filósofo del fútbol. Como psicólogo, sabe que su éxito depende absolutamente de los jugadores. Suyo es este realista lema: “Si ellos funcionan, yo funciono. Ejerzo un trabajo tremendamente dependiente”.

Como filósofo, no ignora el poder del azar:

-Por muy inteligente que uno sea, a veces el azar, que nadie sabe lo qué es, es más puñeteramente inteligente.

El misterio, el morbo y el azar del peculiar matrimonio fútbol -Mourinho, qué híbrido, hace que Mourinho, hoy, sea rabiosa actualidad en Inglaterra, en Francia y en España.

-Yo procuro no pasar inadvertido donde trabajo – jacarea.

Mourinho sabe muy bien que nunca le va a faltar trabajo. No lo digo yo, presume de ello él:

-Mientras yo quiera, trabajaré siempre cuando quiera y casi donde quiera.

Su ego. Por eso Mourinho es morbo, porque, insisto en ello, a la gente le fascina la gente con misterio, con morbo y con ego. También a mí. Soy gente.

El sábado veré el Chelsea contra el Liverpool. El magnetismo del morbo.

Comparte el post:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • TwitThis

Tags: , , , , , ,

Deja tu comentario