Blogs

El nuevo fútbol

Mis principios en el fútbol, en la política, en el arte, en las relaciones sociales y en casi todo, vaya, son flexibles y liberalmente subjetivos. Como la vida es como es y el clima es como es y el fútbol es como es y la política es como es, yo soy como soy, o sea subjetivamente flexible y liberal.

- Sea usted flexible, no sea usted imperativamente subjetivo -me recomendó recientemente un político-. Un hombre inteligente, periodista o político, tiene que ser flexible. Aprenda de la vida, que es como el fútbol: a veces te golea y a veces se deja golear.

La nueva portavoz del Gobierno, de apellido entrañablemente casi celiano, Isabel Celaá, ha soltado esta flexible y liberal frase:

- La legalidad va por un camino y la política por otro.

Da que pensar. ¿Hay una política que no es legal? ¿Cómo es?

- Es algo así – me aclaran- como el fútbol sin árbitro. Y sin VAR, que es el último grito.

Gareth Southgate es el seleccionador de Inglaterra.

- Usted, señor –le han preguntado-, ¿por qué gasta chaleco,prenda tan pasada moda, tan poco progresista?

El señor Southgate es británicamente flemático, flemáticamente inglés:

- La vida –ha contestado- es sentido común y un poco de superstición; entendiendo por superstición las cosas buenas que a veces, inesperadamente, nos suceden. Yo, esencialmente, no soy supersticioso, pero tampoco tengo nada contra la superstición si me ayuda

Con este señor tan poco conocido planetariamente, Inglaterra ha llegado a las semifinales del Mundial de Rusia, tristemente capado de las selecciones tradicionalmente imperialistas: Argentina, Alemania, Brasil, la misma España…

- Si Florentino no hubiera fichado tan precipitadamente a Lopetegui, ahora, a lo mejor, podría estar pensando en el inesperado señor Southgate.

Este señor tiene un concepto flexiblemente liberal del fútbol:

- La posesión del balón es importante. Pero tan importante como la posesión del balón es la fortificación del área.

Ciertamente, desde el punto de vista estético, el Mundial de Rusia no está siendo precisamente bello, a la vez que está caracterizándose por los sistemas defensivos aburridamente cerrados y poco porosos.

- A lo mejor es el nuevo fútbol.

Podría ser. Igual que la política va por un camino y la legalidad por otro, el fútbol también: por un camino va el fútbol aburrido y por el otro, si bien al parecer caduco, el fútbol de posesión. Todo cambia en esta vida del balón y de la política: a veces hasta los principios.

Comparte el post:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • TwitThis

Deja tu comentario