Blogs

Archivo de la categoría ‘Fútbol’

Llegar y libres indirectos

Domingo, 1 Abril 2018

El Barça, sin Messi, llega hasta donde llega y si no llega, llega Messi.

-Messi, venga, quítate el chándal, hay que remontar este dos a cero que nos ha metido el Sevilla

Messi, en la alineación o en el banquillo, no dice nunca nada.

-Contento, Messi –le felicitó una vez un periodista.

-He cumplido con mi trabajo- contestó sin sonreír

Opaco, silente, feliz a su manera.

-Y sin embargo, es un tornado. El tornado Messi.

Un Tornado “humilde”, qué contradicción.

Cuando vea a Bertín Osborne, se lo sugeriré:

-Bertini, oye, tienes que llevar a tu casa a Messi y conversar con él (una cosa es conversar, otra entrevistar) como conversas con todos. A ve si tú consigues sonsacarle por qué es como es: calmoso, plácido, frío, mudo, nada envidioso.

-En el césped, no; en el césped, todo lo contrario: raudo, agresivo, feroz.

Feroz y calmoso: eso es lo que vemos, eso es lo que transmite. Pero algo especial y desconocido tiene que haber en su fuero interno para ser, como es, el mejor entre los mejores, a pesar de que CR7 opine que él es el mejor, “digan lo que digan” (como canta Raphael)

-Es que CR7, digan lo que digan, es otro tornado.

Dos estrellas polares del fútbol. Estrellas como ellos hacen que el fútbol siga siendo el deporte “señorito” y preferido de ls televisiones.

-La televisión, ciertamente, es actualmente la medida de todos gustos de la especie humana.

Lo que sigo sin entender del fútbol, cambiando de tercio, es que los árbitros no piten ya libres indirectos dentro del área. En las áreas, en casi todos los partidos, se cometen faltas que no son penaltis pero sí infracciones que, por motivos que ignoro, no sancionan los árbitros. ¿Por qué?

-Si se resucitasen los libres indirectos, el fútbol ganaría en ardor y suspense.

Con el VAR, que antes o después va a ser al fútbol lo que las redes sociales a los ordenadores, pienso que debería revivirse el libre indirecto.

-Añadiría, sin discusión, emoción a la emoción del fútbol y haría todavía más atractivo el deporte favorito de la televisión.

Einstein, Puigdemont y mi tío

Sbado, 24 Marzo 2018

A mí las matemáticas nunca se me dieron bien. Mi padrino, hermano de mi padre, era un genio. Tenía tres carreras, era catedrático, hablaba cuatro idiomas, pilotaba aviones y era del Real Club Deportivo Español.

-Tío, dentro de unos días, tengo examen de Estado (revalida del bachillerato de mi época). Voy bien en todo, pero las matemáticas…

-Ya, ya lo sé –me cortó-. Dios te ha negado el gen de los números. Bien: hablaré con él.

Él era el catedrático que, en el examen oral, me haría las preguntas que me acollonaban.

-¿Se has hizo?

-Sí. Pero admiraba a mi padrino como yo. Me dijo:” Qué suerte tienes de tener el tío que tienes. No entiendo que seas tan mastuerzo”.

Me aprobó con un cinco pelado. Siempre he creído en la amistad y en los tíos como mi tío Pepe, cuyas diversiones eran estudiar y volar. Voló al cielo leyendo una biografía o un libro sobre Albert Einstein. Unos días antes de irse al cielo me dijo:

-Mira qué pensamiento de Einstein:” La política es más difícil que las matemáticas”. Qué lúcida y verdadera ironía- remató.

Viendo una vez más el espectáculo de los catalanes que no quieren ser españoles, ni monárquicos ni del Real Madrid, me ha venido al caletre la frase de Einstein, y me he dicho:

-Qué talento tenía Einstein, como mi tío.

Si estos señores separatistas y golpistas – se pongan como se pongan y digan lo que digan, son golpistas y separatistas - viesen los partidos de la selección española de fútbol no dirían las chorradas antidemocráticas que dicen y no se pondrían como se ponen de angelitos sin pecado concebidos.

-Somos demócratas –claman.

Los demócratas respetan las leyes, y ustedes, no.

-Hemos tenido que exiliarnos.

Hay que hablar con propiedad: ustedes no se han exiliado, ustedes han huido como conejos acojonados al olfatear el olor de la cárcel.

-Queremos un país donde se respeten los derechos fundamentales.

¿Es que los respetan ustedes?

Yo no sé si a Einstein le gustaba o no el fútbol. Pero si hubiera visto el primer tiempo de España contra Alemania, se hubiera dado de alta como fan del manchego/azulgrana Iniesta (los talentos, entre ellos, siempre que no sean políticos, se admiran y se comprenden).

-Sin él y sin Messi, el Barça no sería lo que es.

Un manchego y un argentino, hijos del fútbol y para el fútbol, y como ellos, todos los jugadores de la selección: todos con todos y para todos. Eso es la selección, eso debería ser España.

-¿Por qué a toda esa tribu de Puigdemonts les ha picado la boa del separatismo?

Einstein tampoco lo comprendería, de vivir. Por cierto: el seleccionador alemán Joachim Löw (vestido de negro y con flequillo y bajito) es casi un calco de Puigdemont:

-Con gafas, igualito, igualito a él.

Seguro que igualito e igualito, no. Löw es un tío como eran Einstein y mi tío. Un tío políticamente bien manufacturado.

Aritmética

Domingo, 4 Junio 2017

Como España es como es –genial, mágica, única, secular, atrabiliaria, anarquista, sediciosa, cachonda- de vez en cuando gana una batalla como la de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos”, y con una docena de huevos, que diría don Santiago Bernabéu, gana su “primera” docena de títulos. Exactamente, la frase de don Santiago fue ésta:

-El Real Madrid ganará hoy (al Stade Reims, en París: primera Copa de Europa) por fútbol y por huevos, pues los tenemos mejor puestos que ellos.

Cuando Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid (la primera vez), dijo:

-Me gustaría que algún día se me pudiera elogiar como a don Santiago.

Cuatro Champions ya, FP. Y el Real Madrid, ahora, con usted, está en el camino, en el óptimo camino, de brindar al mundo “otra gran ocasión jamás vista por los siglos”.

La aritmética no miente, nada más lejos de la política que la honesta aritmética.

-Si los políticos, además de políticos, fueran aritméticos, la política sería tan maravillosa como la aritmética: una ciencia bella, leal, por su lejanía de la mentira. Lamentablemente, no es así.

-¿Quién dijo eso?

-Un político inteligente y con mucho sentido del humor: Pío Cabanillas. Está en el cielo con don Santiago.

FP, a lo Bernabéu, ha dicho:

-Éste es el punto de partida para volver a ganar la próxima temporada.

Sigamos con la aritmética. Lo más aritméticamente admirable que tiene ahora mismo España es el Real Madrid. ¿Tiene la América del estrafalario Trump un Real Madrid? No. Con la universal internacionalidad del Real Madrid, no. ¿Tiene la Alemania de la señora Merkel , otro poder, un gozo deportivo como el Real Madrid? Tampoco.

-El Real Madrid –pondera el entrenador de la “Vieja Señora” con estupendo señorío- tiene un equipazo.

Aritméticamente exacto. Lo demostró abrumadoramente en el segundo tiempo.

Zidane, otro señor de pica en Flandes: cinco título, en el Real Madrid, de siete posibles: una Liga, dos Champions, un Mundial de clubes y una Supercopa de Europa-

-¡Qué precoz!

De novato, a ese colosal currículo.

-Y con récord mundial: las dos Chmpions, consecutivas.

Más aritmética. CR7: máximo goleador de la Champions con 12 goles (uno más que Messi). Luego “Pichichi” europeo y doblete. ¿Quinto Balón de Oro? Seguro.

Felicidades a todos. Y a don Santiago Bernabéu por la herencia. Anteayer, qué casualidad, fue su 39 cumpleaños de vida celestial.

Eso es verdad

Jueves, 26 Enero 2017

Lo veo todo a través de la lupa del deporte, que es una lupa fiable. Como “somos lo que pensamos”, yo pienso que España es un gran país, a pesar de las autonomías y los partidos políticos, y que el Real Madrid es un gran equipo a pesar del fiasco de Vigo.

-España, partidos políticos, Real Madrid, vaya gazpacho. A ver, explíquese.

“Somos lo que pensamos”, repito, y pienso que los partidos políticos se llevan entre ellos, por dentro, como chiitas y sunitas, y por fuera, como sunitas y chiitas. El PSOE, leo, está descabezado, y desde Felipe González no ha vuelto a tener un líder como él.

-Eso es verdad.

López, Sánchez y Susana, ¿qué hacen? Mirarse por encima del hombre y vigilarse. Pugnan deslealmente entre ellos cuando son “jugadores” de la misma plantilla?

-Eso es verdad.

Podemos: juventud divino tesoro. Chicho a la greña y falacia. Iglesias y Errejón no es que se admiren, es que no se tragan.

- Eso es verdad.

PP: el ayer de Aznar y el presente de Rajoy. Si Aznar es ya, le guste o no, lo que Felipe González al PSOE, un “ex”, ¿por qué, en cuanto surge la oportunidad, es tan antipáticamente beligerante con los “suyos”, si es que siguen siendo los “suyos”, que más bien parece que no.

-Eso es verdad.

Ciudadanos, según signos, también empieza a tener grietas.

-Eso es verdad.

Luego está la ensaladilla rusa o roja, obviamente rencorosa, de los partidillos. Peligrosos como alacranes algunos de ellos.

-Y España, en medio, actuando de cancha de sus enfrentamientos y zancadillas, que eso es realmente España para los que en lugar de pensar en ella sólo piensan en ellos.

¿Exagero? Si sí, pues encantado, y si no…no hay si no.

Cierto igualmente: el Real Madrid, contra “natura”, ha sido eliminado de la Copa de Felipe VI por el glorioso Celtiña.

-La alegría del pobre.

El fútbol, por lo menos, como el Gordo de Navidad, da alegrías de vez en cuando ¿Qué alegrías y qué pedagogía dan los partidos políticos?

-Interesante interrogante.

La otra interrogante, para acabar, es ésta: ¿ganará la Liga, ganará la Champions, el Real Madrid? El Real Madrid, afortunadamente, no está ‘agrietado’, tan sólo ‘lesionado’, y por aquello de que a veces se gana y a veces se aprende, es de esperar que aprenda del sobresalto de Vigo. Y gane el ‘duplete’.

Obama

Jueves, 19 Enero 2017

                Democracia y fútbol, “deportes” de masas.  La papeleta y la urna,  o sea el gol y la portería. “En democracia,  unas veces se gana y otras veces se pierde”,  ha dicho  Obama a los periodistas en su discurso de despedida. Adiós  a la  Casa Blanca, adiós  a la política”.  Pero si fuese necesario,  amenazó también, “volveré”.

                El deporte como la política es esfuerzo y compromiso. En España, por cierto, viven, chupan o maman de la política casi medio millón de españoles.

-¡Qué barbaridad! ¿Está usted seguro?

-Acabo de leerlo.

                Acabo de oír también en la radio (Radio Nacional: octogenaria ya. Felicidades)  la nada boba sugerencia de un españolito de papeleta y urna. Hela aquí:” ¿Por qué no se convoca  un  referéndum nacional preguntando a los españoles  que opinan de  la independencia de Cataluña y de la  España de las autonomías?”. Eso: ¿por qué no?

-Sería divertido, oiga.

                Ya lo creo. Divierte y regocija (sea para bien o para mal) lo que entretiene; y el  Real Madrid, ahora mismo, pese a su formidable trayectoria de  cuarenta partidos invictos, consecuencia de su esfuerzo y compromiso  ha entrado, críticamente, en “crisis de credibilidad”.

-Ya no es –dogmatizan en las ondas- el Real Madrid  lo  que ha sido.

                Dos tropezones y  zurriagazo crudo y despiadado  al Real Madrid. El fútbol, en efecto, es como la política: hoy sol, mañana frío polar.

-Y así seguirá  siendo en la política y  en  el fútbol por los siglos de los sioglos

                ¿Es genio Zidane, es genio Guardiola, es genio Luis Enrique? Los tres dependen de los  resultados. Helenio Herrera, de quien tanto aprendí, dijo una vez:

-Yo no soy  yo, yo soy el talento de mis  jugadores. Yo soy un parásito de ellos.

                Pensará ya más de uno de ustedes:

-¡Qué cínico!

                El cinismo es la verdad disfrazada de dandismo, que dijo alguien.

                Obama, que se jubila  con un “salario” de 200.000 dólares anuales hasta que la muerte se lo lleve al cielo con los “angelitos negros” de Machín,  entretendrá  a partir de ahora su ocio de  pensionado   jugando al   golf, donde, como en la política y en el fútbol, unas veces se gana y otras veces de pierde. Lo que ya  no va a perder nunca es  su  formidable renta de político  jubilado.

-Hijo, de mayor, yo quiero que seas político.

No es no

Domingo, 1 Enero 2017

Esto es la vida: acaba un año y empieza otro, y unos cumplen un año más y otros cumplen un año menos.

-¡Ay! –suspiran los que padecen ya los alifafes de la tercera juventud.

-¡Jo, estoy hecho un Arnold Schwarzenegger- presumen los que gozan de los veniales y gozosos placeres de la primera juventud.

20l6, entre otras frases, nos ha dejado, por perseverante y pomposa, la de “no es no”.

-A Pedro Sánchez, en el futuro, se le recordará únicamente por la tenacidad de su “no es no” –recalcan hasta quienes le conocen.

2017. ¿Qué hay que pedirle a este año? Hay que pedirle “no es no” a la corrupción. “No es no” al paro. “No es no” a la insolidaridad. “No es no” al desguace de la unidad de España, “No es no” a otra Navidad sin Belén, sin villancicos, sin panderetas y apenas sin ambiente navideño por culpa, entre otros culpables, de la muy venerable y nada democrática alcaldesa de Madrid.

-Doña Manuel, que este país, mayoritariamente, cree en Dios, exista o no exista. No sea usted tan totalitariamente estalinista y laica.

Otro “no es no” a la falta de ayuda al deporte. Una de las mejores cosas del fenecido 2016, a pesar de la cicatera ayuda gubernamental que recibió , ha sido el deporte. El mayoritario y el minoritario. En el deporte hay más solidaridad y amor a España que en la política El otro día, por cierto, vi en una tertulia a los señores Corcuera, Leguina y Vázquez (ex embajador de España en Roma) , tres socialistas históricos de enjundia y sentido común.

-Lo importante no es el partido, es España.

Coincidieron los tres en ese noble y hermoso sentimiento.

Como debe de ser.

-El populismo -dijeron también a su manera- no sirve a España, se sirve de España.

Da gusto ver y oír cosas así, de igual modo que desazona ver y oír “federalismo, asimetría e independentismo”.

-Sandeces y ganas de confundir con chorradas desguadecedoras a la ciudadanía.

El espejo del deporte. ¿Por qué no se miran todos en él?

-Yo -me dice un amigo- soy más ateo en política que la alcaldesa en religión. Con una diferencia: mi religión es el deporte, ¿cuál es la religión de la alcaldesa?

A lo mejor, se me ocurre, el resentimiento. No nada precisamente la munícipe, según los hechos, en el igualitario lago de la democracia como sistema de gobierno tolerante y de todos con todos y para todo, respetuosamente.

Puente

Sbado, 10 Diciembre 2016

Puente en la ciudad condal. Barcelona es una gran ciudad. Barcelona no tiene culpa del clima separatista que la acongoja y acollona.

-La mayoría de los catalanes, te lo digo yo, no somos independentistas. Cataluña, fuera de la piel de toro, sería un disparate para la piel de toro y para el resto de nuestros compatriotas españoles. La culpa de lo que está pasando aquí es del Gobierno. ¿Por qué en su momento, que lo hubo, no actuó Rajoy con la autoridad de la Carta Magna? ¿Por qué se le arrugó la autoridad? Tuvo miedo. Sí, miedo. Y si, como él dice, sin ley no hay democracia, tampoco hay democracia sin autoridad.

Mi amigo, catalán de toda la vida por parte de su madre y de su padre desde hace siglos, me habla con indignación.

-Estoy indignado, sí, porque, ¿sabes cuál es el problema crónico de la derecha? Cree que si aplica con autoridad la ley, algo tan democrático en las democracias que funcionan democráticamente bien, le van a colgar el remoquete de carca, facha. Ignora que la autoridad es el orden de las democracias civilizadas.

Descansa unos segundos. Prosigue:

-Horroroso, qué horriblemente suena, oír a los políticos en la televisión Cataluña y España, como si Cataluña no fuese ya España. ¿Ves como la culpa de lo que pasa es de ellos, de los políticos paniaguados? Yo soy español, catalán de Lérida. ¿Qué es eso de España y Cataluña?

Descansa, le digo. No sigas encolerizado, te va a dar un patatús.

-El patatús lo vamos a sufrir todos los que amamos la piel de toro si, desgraciadamente, los políticos siguen hablando de pluralidad, diversidad, asimetría y todas ésas estúpidas mandangas.

Me está dando el “puente”. Se lo echo en cara:

-Majo, me estás acibarando el minidescanso. .

-Perdón. Pero es que… Oye, otra murga, esta de fútbol: ¿es verdad que el nuevo campo del Atlético va a llamarse “Guanda” Metropolitano.

-Eso parece.

-¿Crees tú que ese bautizo gusta a la familia rojiblanca? ¡Qué impersonal, qué poco gusto, qué feo! ¿No?

-Le diré a Cerezo, puesto que están de moda, que consulte la opinión rojiblanca mediante un referéndum.

Sonríe. Menos mal. Me ha dado el “puente”.

Flor y antifonario

Sbado, 3 Diciembre 2016

Está en la condición humana, se crea o no, allá los que no creen, que el ser humano es él y su flor.

-¿Qué flor!

-La de la suerte, que es un capullo que les nace en el antifonario a algunos.

El otro día, en un periódico de la ciudad condal, a la que amo soberanamente –nací en ella- a pesar de la carcoma independentista de los Rufianes de ahora, que no sino los nefastos herederos del no menos nefasto señor Mas, se citó la flor de Zidane. Alertaba: “Ojo con su flor en el culo”. Eso, ojo. En el minuto 89, la flor de Zidane abandonó su habitual trasero y se posó en la testa de Sergio Ramos y éste, otra vez, hizo gol para la historia –la suya y la del Real Madrid- al empatar un partido que parecía clausurado con el gol de Suárez.

-Hasta el rabo todo es toro, hasta el final todo es partido.

Hay quien se expresas así, sabiamente.

-Zidane estará aquí eternamente –decía hace unos días Florentino Pérez.

La gloria en vida es nacer con una flor como la del galo en ese sitio o en el AD, que tanto monta.

-Y que la riegue todas las noches, poquito, para que no se pudra.

Luego si fútbol es fútbol, también flor es flor.

-Cabreo monumental en Barcelona –me telefonea mi primo barcelonés.

Este primo mío es, como yo, un español desde los pies hasta el colodrillo. O sea: un español como el dios catalán del sentido común manda.

-¿Es que hay un dios catalán del sentido común?

-Sí, claro Lo que pasa es que los heterodoxos del separatismo, por heterodoxos, no se enteran de nada. Allá ellos. Sólo creen en su herejía separatista. A ver si los ilumina el dios del sentido común o Nuestra Señora de Monserrat.

El partido, claro, no fue bonito. Duro y turbio de ideas al principio. La emoción, en esta clase de partidos, sustituye frecuentemente a la calidad. Cuando salió Iniesta, tan venerable en mi admiración, el Barça agrisó al Real Madrid; y Neymar, qué mala suerte, qué poca flor, malogró dos espléndidos pases de gol de manchego.

-¡Esto ya no se gana! – me cuenta mi primo que gritó entonces en el estadio, a su lado, un culé.

Acertó el desesperado culé.

Hace bien Florentino en no perder la fe en Zidane.

-Lo malo de las flores es que se amustian.

-No sea usted agorero.

Messi, por cierto, esta vez, estuvo sin apenas estar. Y a Cristiano, por cierto, no se le notó demasiado el embrollo “evasor” que tiene con Hacienda.

-Cuando le vea, se lo diré –me dice un amigo suyo-. Le diré que al César lo que es del Cesar, a Dios lo que es de Dios y a Montoro lo que es del Fisco.

Ah. El partido fue visto por 185 de los 194 países que hay en el planeta Tierra, gracias a la televisión. Otro ah: Zidane, invicto todavía. 

Poca cosa

Domingo, 13 Noviembre 2016

Exigente la crítica con el juego de la selección española de fútbol.

-Es que el partido no fue brillante.

En efecto: no fue brillante y galáctico el fútbol de España. Y, ciertamente, le costó ganar a Macedonia.

-Es que Macedonia, en fútbol, es poca cosa.

Verdad también eso. Pero es que el fútbol ha cambiado mucho. ¿Qué hacen los equipos “poca cosa” para no ser zurrados de lo lindo cuando consideran que el adversario, en teoría, es muy superior? Jugar a no perder. Hoy los que son “poca cosa” han aprendido, y muy bien, dos cosas: han aprendido a extorsionar el juego de calidad del adversario y han aprendido a no dejarse ganar con facilidad. Son “artistas” en el arte de jugar a no dejar ganar y de jugar “a ver si no perdemos o perdemos por la mínima”

-Casi lo consigue Macedonia.

Casi. En el “casi”, usualmente, reside el fallo de casi todos los equipos que juegan a no dejar ganar. Al final, palizón: cuatro a cero a Macedonia. Sin brillantez.

El Barça y el Real Madrid, los dos, las han pasado canutas esta temporada, dicho sea al paso, en más de un partido para doblegar a equipos “poca cosa”. Hagan memoria.

El fútbol, en fin, es como el cine. ¿Cuántas películas aburridas, sosas, sin chica ni limoná, vemos al cabo del año hasta ver una de belleza, talento y calidad sublime? Woody Allen dijo una vez:

-Yo hago un cine inteligente. A lo mejor es por eso que mis películas gustan más en Europa que en Estados Unidos.

A eso se le llama tirar con bala a los críticos que le enojaban con sus tirachinas. Podría haberlo dicho también así:” Un crítico puede tener razón contra mi cine, y mi cine puede tener razón contra el crítico”.

La crítica, en efecto, es fácil; en fútbol, lo difícil no es criticar, es ganar.

-Prefiero jugar mal y ganar –decía Helenio Herrera- que ganar bien y perder.

Contra Macedonia, el nuevo seleccionador nacional, Lopetegui, alineó a siete jugadores de la selección sub-21 que ganó, bajo su dirección, el europeo de 2013. No se olvide este detalle aritmético.

-Ángel María Villar lo eligió por tres razones: cree en él, él tiene buena estrella y él es joven.

Ojo clínico. El tiempo lo dirá. Lo que sí está claro es que jugadores excelsos como los que hicieron campeona del mundo y de Europa a España no brotan como setas ni se dan como las naranjas valencianas.

-Ahí está la selección argentina. Quién la ha visto y quién la ve. Más de veinte años sin ganar nada.

Lo que sí me gusta de la selección de Julen es eso que ahora ha dado en llamarse actitud. Contra Macedonia, lo sé, faltó precisión, entendimiento y más cosas, pero lo que no decayó en ningún momento es la actitud. Actitud, igual a fe, a voluntad, a partirse los cojones, que diría Cala. Contra los equipos “poca cosa”, pues, actitud. Y contra Inglaterra, a ver qué pasa y qué aprendemos”. Vivir es ver y aprender, y otras cosas, por supuesto.

Diez

Domingo, 18 Septiembre 2016

Nota diez al cinco a uno del Barça al Leganés y al cinco a cero del Atlético al Sporting.

- Con un cinco pelado, dos sobresalientes. También el fútbol, aritméticamente, es así de curiosamente paradójico.

Messi es “patrimonio universal del fútbol”. Con la selección argentina o vestido de azulgrana, o vestido de blanco, o de rojiblanco, o de morado, Messi es, como Florentino Pérez “un seño especial” (Butragueño). Especialísimo cum laude.

-Prodiga, dilapida, regala su prodigioso talento indiscriminadamente.

Los fanatismos y los extremismos son, en efecto, enfermedades del intelecto.

-¿A quién se le ha ocurrido eso?

-No lo sé. A alguien, a mí, vaya usted a saber.

Ver jugar a Messi es gozo hasta para quienes no simpatizan con el ocio del fútbol.

-Qué cosas tan bonitas hace ese chico…- tengo reiteradamente oído a legos y espectadores objetivos.

El Barça, sin Messi, ni se dude, no sería lo que es.

Piqué, hace tiempo, dijo de él:

-Contagia entusiasmo y ganas, aunque uno ese día este de mala uva.

Como Simeone en el Atlético. Otro ser FP, o sea otro “ser especial”. El Atlético, con sus cinco goles, redondeó un partido 10, y el público, con su ovación 10 a Simeone, no hizo sino reconocer que Simeone es el Messi del Atlético.

-¿En qué se parecen estos dos argentinos exquisitos?

-En que Simeone, como Messi, también regala y dilapida talento.

Lo más globalizado en este siglo globalizado que yo veo, además del cine –el fútbol del escritor alicantino Azorín- es el fútbol.

-Con cine, fútbol y un salario que cubra las obligaciones perentorias, yo feliz.

Hay mucha gente que piensa así. Que ve la vida así. Lo que ocurre –se me ocurre hoy- es que tanto fútbol tantos días a las semanas puede acabar fatigando. Y lo que fatiga, acaba hastiando.

-Fútbol- aperitivo a la una de la tarde, fútbol-siesta a las cuatro de la tarde , fútbol- tarde, por la tarde, y fútbol-noche, por la noche.

¿No es demasiado fútbol, no es exprimir el gusto por el fútbol?

-La globalización –me exponen como argumento exculpatorio- es así. Para que el fútbol de dinero que da y los clubes puedan pagar los s dinerales que pagan, hay que programarlo teniendo en cuenta no sólo las horas idóneas de aquí, sino las de Asia, Australia y las Américas de Cristóbal Colón.

No discuto lo “innecesario”, que diría el “innecesario” Pedro Sánchez.