Blogs

Archivo de la categoría ‘General’

Casta

Lunes, 21 Mayo 2018

Qué tarde tan bonita y alegre delante de la televisión: casta de Nadal, casta de Marc Márquez, casta del Real Madrid de baloncesto.

-¿Qué es la casta?

-Don Santiago Bernabéu la definió así: un par de huevos con fe.

La fe, la casta, esas cosas en las que no cree Pablo Iglesias.

-Yo soy gente, yo soy pueblo –presume el ínclito Iglesias.

Ay, señor Iglesias. La diferencia entre algunos políticos (usted es uno de ellos) y la inmensa mayoría de los deportistas es que éstos no son demagogos, son casta, y la casta, repito, es lo que decía don Santiago: huevos con fe.

-Citas –me comentan- con frecuencia a don Santiago.

Tengo una carpeta con más de treinta folios con ocurrencias e ingeniosidades suyas. Yo era joven y él era, en aquel entonces, experiencia y casta.

-Cuando se pierde con casta, porque el otro es mejor, me contraría pero no me enfado. Me enfado cuando les falla –a los jugadores- el motor de la casta.

Pablo Iglesias: bien venido a la casta, gracias a la “dacha” (Paco Umbral) tan burguesa y tan casta que te has comprado en la sierra.

-Me lo están reprochando a todas horas, todos –te quejas.

Ignora a los quejicas y envidiosos. Lo que te reprochan no es que te hayas comprado esa dacha, sino tu demagógica incoherencia.

-Pablo, aprende de los deportistas. Ellos son coherencia y casta, las dos cosas. Tú ya no: te has cargado tu catecismo ideológico, aunque pienses que no.

¿Qué quieren que les diga de Nadal? En punto a mimos elogiosos, está todo dicho y escrito. A Lázaro lo resucitó Jesucristo:

-Levántate y anda.

El Jesucristo de Nadal es su mente. Muchas veces lo he pensado: ¿de qué materiales estará hecha la mente de Nadal? ¿Qué es la mente? ¿Un gen? ¿Un don?

-Fe –dijo una vez- y no rendirse en la adversidad.

Marc Márquez, otro genio. Genio casi de mente “suicida”

-¡Qué se cae, que se va a caer! –exclamamos a veces viendo como toma las curva.

Pero no, no se cae. La ley de la gravedad está con él, simpatiza con él. Otra mente con un par de huevos con fe. Hasta el italiano Rossi, casi cuarentón, a pesar de que al parecer no se saludan, reconoce la maravilla de piloto que es el catalán:

-Otro año de Mac Márquez –opina.

Tres victorias consecutivas.

También con casta de huevos con fe ha ganado el Real Madrid de baloncesto su décima Copa de Europa en ambiente mayoritariamente hostil en un partido duro y de suspense acongojante al final. Europa es el Real Madrid, no la Unión Europea.

Griezmann

Jueves, 17 Mayo 2018

El Atlético es así. Ha sido siempre así: tierno, duro, imprevisible, fantástico, o sea el Atlético.

-Dirán de nosotros lo que se quiera, que no somos el Real Madrid ni el Barcelona, ni estamos entre los “grandes” aristócratas de Europa. Bueno. Pero el Atlético tiene lo que no tienen el Real Madrid y el Barcelona: que el Atlético tiene una personalidad muy atractiva.

Quien esto dijo está ya en el azul y solado cielo de la eternidad. Se llamaba Vicente Calderón.

Qué alegría, sí, el triunfo del Atlético en Lyon. Según el gran José Luis Garci, tuvo suerte:”En el fútbol -escribe en ABC- tantas veces fue más importante tener la suerte de cara que jugar bien”. Gran Verdad. Porque la suerte existe, si bien la suerte, como bien se sabe, es una cortesana, que hoy se da a éste y mañana a otro.

-Una cortesana con la que todos quieren acostarse, ricos, pobres, monjes y pecadores.

Otra gran verdad. El día hoy, en Madrid, es rojiblanco. El Atlético tiene ya en sus vitrinas tres trofeos de la Europa League. Es por lo tanto un grande de Europa.

-Europa se la da mucho mejor a la España del fútbol que a la España de los políticos –me dice un compañero.

-¿Por qué dices eso?

-Por lo de los independentistas catalanes. La justicia belga y la alemana protegen a los prófugos de la justicia española casi con descaro de mofa. “Hala, España, toma Unión Europea”, parece que nos dicen..

Aparquemos ese tema ciertamente espinoso, y comentemos otro tema también espinosillo futbolísticamente.

-Griezmann es un jugador del Atlético. Punto.

Así de tajante fue anoche Enrique Cerezo. Griezmann hizo dos de los tres goles del Atlético. Goles no de puntapié abrupto al balón, sino goles trufados de talento. Qué elegantemente le ganó el “tú y yo” al portero galo. Amagó con la mirada y con el cuerpo y lo engañó con la exquisitez de su inteligencia.

-Aplaudieron los goles –me cuentan- todos los espectadores inteligentes del estadio.

El Atlético, como bien se sabe, es más eficaz que estético. Pero a veces también es estético. Simeone, ya seis títulos con el Atlético y para el Atlético, es fiel a su vademécum:

-El fútbol – ha vuelto a repetir- es sufrir y ganar, porque –matiza - para ganar hay que sufrir.

Razón por la cual el Atlético no es recomendable para los “tocados” del corazón.

Griezmann. ¿Se irá al Barça, se quedará?

-Vamos, de verdad, a hacer todo lo posible con la “proporcionalidad” de la razón para que no se vaya. En ello estamos, y estamos en ello con muchísimo interés – me aseguran.

Les creo.

Líderes

Lunes, 14 Mayo 2018

La vida me ha enseñado a dudar, a discrepar y a ser leal, luego debo ser un bicho raro. Veo lo de Fernando Alonso en Montmeló. Cataluña: siete millones y medio de ciudadanos.

-Sin embargo, sólo “suenan” los independentistas: en la radio, en la televisión, en el deporte. Son menos, pero la impresión es que toda Cataluña, salvo unos poquitos, son “republicanos” del prófugo Puigdemont y de Torra, el xenófobo/mayordomo del prófugo en el parlamento catalán.

Algo más que astracanada democrática lo del independentismo catalán. Se mofan de España, que dice Inés Arrimadas, la adorable Inés, que habla en el Parlamento como se habla en la calle.

-A Inés –me dice aquí y allá- se le entiende todo, y todo lo dice sin fariseas sombras retóricas. Sólida, sencilla, contundente. No cree ni en el prófugo ni en su mayordomo, y le duele que Cataluña esté en manos de dos bufones (política y democráticamente). Cataluña ,ciertamente, no se merece eso.

Fernando Alonso, acabada la carrera, cogió la bandera de España y se envolvió en ella ¿Qué estaba diciendo con ese gesto? Censuraba la pitada al himno nacional, (duró poco menos que segundo: oído y no oído) y tal vez también la duración del himno regional (casi cinco minutos).

-El problema de Cataluña –me dicen catalanes amigos de toda la vida- es que los independentistas hacen ruido. Cataluña ha sido incendiada por los separatistas y el 155 se está aplicando con pudor mojigato. ¿Por qué no tiene Rajoy los bemoles de Inés Arrimadas? La democracia española, no sólo Cataluña, es ya un intranquilizador incendio: hay en ella más políticos insensatos que bomberos.

Pienso lo mismo El otro día, sin embargo, me decía un lector:

-Eres demasiado patriota para estos tiempos. El patriotismo sigue vendiendo en los países serios: Francia, Inglaterra, Estados Unidos…España es otra cosa. Ya lo estás viendo.

-A mis años –le contesté- no voy a cambiar. Creo en la ley y en el sentido común.

-Pues eso –insiste- ahora mismo vende poco en este país,

Sentido común. Dijo de él alguien que es, por virtud, virtud poco frecuente. No digo que no.

Otra cosa para acabar. No celebro la derrota del Barça. El Levante, que juega muy bien al fútbol, ha hecho astillas la ilusión azulgrana de invicto en la Liga. Lo dije una vez en esta columna: aquel Real Madrid de las cinco copas europeas consecutivas eran Di Stefano y el Real Madrid, no al revés, no el Real Madrid y Di Stefano. El Di Stefano del Barça es Messi. Error, Valverde: no debió usted darle descanso a dos tiros (partidos) de la diana de la imbatibilidad. El futbol es puñetero, lo ha sido siempre: es una de sus esencias, tan “plurales y diversas” como esta puñetera democracia española tan preocupantemente incendiada por carecer de un líder como Di Stefano o Messi.

Completamente de acuerdo

Lunes, 7 Mayo 2018

En teoría, era un partido sin sustancia, intrascendente. Pero no, no resulto así: resultó un partido denso, duro, brusco.

-Parece que se están jugando la Liga.

Un Real Madrid- Barça es siempre algo muy especial, muy “cum laude”. Un Barça- Real Madrid, con o sin puntos en juego, es siempre el choque de dos orgullos.

-Y donde hay orgullo no hay más dogma ni más dios que el orgullo de uno.

Eso, fastidie o no, guste o no, es así. Rafa Nadal lo dijo de esta otra manera un día que tenía que haber ganado a no sé quién y perdió con ese no sé quién:

-Ha jugado muy bien. Mejor que yo – y agregó sonriendo-. Me ha lesionado el orgullo.

Las virtudes de Rafa Nadal, como nadie aficionado al tenis ignora, son la fe en sí mismo, la voluntad y el orgullo. Su dios, su dogma, ganar siempre.

-Lo de Luis Aragonés: ganar, ganar y ganar.

Para el Barça, ganar al Real Madrid es, en efecto, un orgullo, y para el Real Madrid, también.

-Adversarios, que no enemigos, hasta el final, que no hasta la muerte. Enemigo y muerte son vocablos feos, antipáticos, execrables.

-Yo quiero morir –dijo Oscar Wilde dos o tres meses antes de dejar este mundo- para que reviva mi obra.

Y él murió detestado (en aquella época la homosexualidad era pecado muy mortal socialmente), sin un franco en el bolsillo (murió en Paris) y sin amigos. A su entierro fueron menos de veinte personas.

-No lo creo.

-No miento.

Fue casi profético. Su obra resucito como Lázaro. Y desde entonces vive admirada mundialmente un día sí y otro también.

-Qué raro somos los humanos.

Como el fútbol. El fútbol no es que sea raro, es que lo enrarecemos los humanos

-Con sus errores, el árbitro ha favorecido al Real Madrid –escriben hoy en Barcelona.

Paso revista a algunos medios de Madrid.

-El árbitro, no señalando el penalti a Marcelo, evitó la derrota del Barça.

Tal vez. Lo que yo creo, desde mi “subjetividad”, es que al partido, en lugar de resultar una castaña pilonga en punto a interés, lo que se esperaba, resultó la mar de entretenido: el ambiente, los jugadores, el orgullo de todos y hasta el árbitro con sus errores.

-Un partido místico, sin errores y sin el fuego del orgullo, es un partido insípido.

Completamente de acuerdo.

Unidad

Viernes, 4 Mayo 2018

Yo creo que sí, yo creo que la familia es la unidad que permite la formación del Estado (vale para el fútbol).

-¿Quién dijo o escribió o pensó eso?

-Chesterton.

-Uf, Chesterton, una ‘reliquia’ del pasado.

-Hombre, murió en 1936.

Voy a lo que voy. El Atlético de Madrid. ¿Qué es ahora mismo el Atlético? Una unidad.

-Lo mejor del Atlético –reitera Simeone- es que somos una familia.

-¿Sin enfurruñamientos?

-El enfurruñamiento es un signo del carácter –contestó-.Es un sí y un no. Es un sí, porque es lo mejor para todos, y es uno para el enfurruñado porque esta vez le ha tocado banquillo.

El banquillo es algo así como la habitación oscura de la familia. Por eso, a quien le toca, no le hace gracia y se enfurruña.

-Pero se le pasa. En las familias bien avenidas, todo se hace por el bien de todos y el ‘imperio’ de la razón

Y la razón, en una familia unida, no se discute. Se comprende.

Europa, gracias al fútbol, este año, una vez más, va a ser cosa de españoles.

-De dos equipos españoles.

El Real Madrid es un inquilino habitual del jardín de las delicias de la Champions, y el Atlético de Madrid, desde que es la unidad familiar que es, se ha convertido, también, en uno de los equipos cinco estrellas del fútbol continental.

-Hay que ‘visitar’ los medios europeos (periódicos, emisoras de radio y canales de televisión) para evaluar el inmenso mérito napoleónico (qué cómodo comodín es Napoleón) de los equipos madrileños.

El fútbol se le da de gloria y de maravilla a España. Elegante la opinión del entrenador del Arsenal, Arsene Wenger:

-El Atlético es también un gran equipo.

El también es un piropo al Real Madrid. Así lo interpreta uno.

Wenger, que se jubilará del Arsenal y del fútbol esta temporada, deja para la historia otra definición del fútbol:

-El fútbol es crear ocasiones de gol y deshacer ocasiones de gol

Qué gran verdad. Oblak, Navas y Godín, como se ha visto en estos días, son héroes para sus equipos y antihéroes para quienes no han podido superar el muro de las semifinales por ‘culpa’ de ellos.

Lo de siempre: todo es relativo, también en el fútbol.

Jesucristo y Marx

Mircoles, 2 Mayo 2018

Soy un fan del respeto, el dialogo, la tolerancia y el consenso.

-Julio –le dije hace años a Julio Anguita-, yo no soy comunista. No sólo no soy comunista, sino que soy ateo en comunismo.

Sonrió y me retó:

-Anda, dame las razones de tu anticomunismo.

Le solté:

-He estado como periodista en Moscú (Juegos Olímpicos), en Cuba, en Hungría, en Yugoslavia.

Me cortó:

-Caramba. Qué divertido es ser periodista deportivo.

Le devolví la sorna:

-Por eso elegí la especialidad que ejerzo. Gracias a ella, casi he dado la vuelta al mundo. Y no soy comunista precisamente por lo que vi en los países que te he enumerado: desigualdad, miseria, tristeza, decepción, censura, miedo y autoritarismo inhumano y visceral. Sin embargo, Julio, te voy a decir algo que te va a gustar: si el comunismo fuese como lo concibió en teoría Marx (dicho sea al paso: un gran burgués), yo, casi seguro, sería comunista. ¿Te imaginas un país en el que el presidente fuese Jesucristo y el vicepresidente económico Carlos Marx? Maravilloso, ¿a qué sí? Yo, Julio, como tú, sueño también imposibles.

Esta vez, creo, me tomó en serio:

-La quimera de Jesucristo y Marx, qué bella quimera –aceptó.

Julio cree en lo que cree. Y a mí, aquel día, en que lo entrevisté para una revista, me ganó por su calidad humana, su simpatía y su lirismo ideológico.

-Si los comunistas fuesen como tú, Julio, es que ni lo dudo: el comunismo ganaría de calle la calle. Pero el comunismo sigue sin existir.

Existir, no existir. Ver, no ver. Viajar, no viajar. Yo existo, he visto y sigo viendo, y he viajado y seguiré viajando mientras pueda. Rara vez opino de lo que me cuentan y no he visto. Pero el comunismo de Moscú, de Budapest, Belgrado y La Habana, los he visto y los he vivido.

Creo, no obstante, en la gente sana como Julio Anguita, a la vez que detesto la venganza y el rencor. Si yo fuese Florentino Pérez, el próximo domingo le haría “pasillo” al Barça.

-Amigos, enhorabuena –les diría.

Hay que ser fan de lo que hace hermosa y cordial la vida.

Sufrir y reír

Viernes, 27 Abril 2018

Si el político es el hombre en estado puro, el futbolista también. El mundo es una cosa de pecados capitales.

-Sin ellos, el mundo sería aburridísimo –dijo Oscar Wilde

Los pecados capitales del fútbol son varios.

-Sin ellos, el fútbol no excitaría como excita. El error grave del árbitro, el penalti injusto en el último minuto, la patada brutal…

El Arsenal, ayer, contra el Atlético, hizo un partidazo.

-Lo que es el fútbol, qué cabrón es el fútbol – se quejó fuera de sí mi vecino inglés- . El Arsenal ha jugado a ganar el partido durante los noventa minutos, el Atlético, como gato panza arriba, ha jugado a no perderlo. Al final, qué cabrón es el fútbol, ha habido empate.

A veces, es verdad, en el fútbol, en todo, que no siempre gana el más virtuoso, sino el más valiente.

-Sobrevivir (eso es el fútbol) –exclamó Simeone en el vestuario-. Tengo la piel de gallina. He sentido sensaciones que nunca había sentido. ¡Son héroes, estos chicos son héroes, cómo se tiran de cabeza, cómo se la juegan!… Sigo teniendo la piel de gallina.

“Somos el Real Madrid“, es frase con la que el madridismo enfatiza la categoría y la aristocracia del Real Madrid.

-Esto que hace el Atlético, esto que sigue haciendo el Atlético, solo es capaz de hacerlo el Atlético –le tengo oído también, enfáticamente, a Enrique Cerezo.

Real Madrid y Atlético, los dos por tono, valentía, virtud y porque el fútbol es como es, los dos, salvo cabronada del fútbol, jugarán la final de sus torneos.

-¡Y las ganarán! – exclaman los exaltados.

Como la vida, al margen del fútbol y de los pecados capitales, es también sufrimiento, yo, ayer, lo confieso, mea culpa, sufrí.

-Hacía tiempo –le confesé a mi anglicano vecino- que no sufría como hoy.

-Sufrir y reír –me contestó resignado- es vivir. ¡Así que vive, que yo estoy medio muerto!

Y una vez más me dije:

-No critiques a nadie. Hoy han estado bien, hasta los que han estado mal, si es que alguno ha estado mal.

Qué nutritiva y salubre es la embriaguez del éxito.

Enrique Cerezo: hay que conseguir que Griezmann se ‘nacionalice’ atlético.

Autoridad

Viernes, 20 Abril 2018

La vida es una cosa de creer y no creer, de ser y no ser, de pensar y no pensar

-Yo, sin embargo, creo y no creo. Creo en la ley y no creo en los que se ciscan en la ley, como el prófugo/cobarde Puigdemont y su cortejo de españoles por partida de nacimiento, les jeringue o no.

-Ser o no ser.

-Soy, hasta las cachas, español de las diecisiete autonomías; no soy, hasta las cachas, de los que reniegan de su partida de nacimiento.

-¿En qué piensas, en qué no piensas?

-Pienso que Españas, por culpa de las ideologías, es una tortilla maltrecha de ‘no es no’ (Pedro Sánchez) de ‘cuando gobernemos nosotros’ (Pablo Iglesias) y de ‘dejar hacer, dejar pasar’ (Rajoy). El demócrata español, por naturaleza y esencia, es un mitómano de la Moncloa.

-¿Mitómano?

-El mitómano engrandece lo que le hace feliz a él. El político mitómano es un enfermo crónico de su yo. Yo, yo, yo.

-¿En qué no piensas?

-En lo que piensan casi todos los políticos españoles: en la desestabilización de España. “Oye, Rajoy, le dice el político vasco, si no te cargas el 155, no te apruebo los presupuestos”. O: “No, no voy a la final del Sevilla-Barcelona“, dice insólitamente la alcaldesa de Madrid. O: “Yo tampoco voy”, presume la ordinaria alcaldesa de Barcelona (no se tome como insulto la palabra ordinaria, es que es así por definición, zafia).

-Recuerdo ahora que hace años un político que ponía reparos a la división de España en autonomía sostenía que el rito del ‘demócrata’ español es hacer caer al ‘demócrata’ español que es más demócrata que él (por cargo o jerarquía).

-No me sorprende.

-¿Crees o no crees en la ley?

-El corazón de la ley es la autoridad.

-¿Y qué es para ti la autoridad

-Suspender, por ejemplo, el partido entre el Sevilla y el Barcelona, en el Metropolitano, si se mofan del Rey y el Himno y vitorean a los que rompen España. Es es lo que harían en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros países.

Purgar

Lunes, 16 Abril 2018

Un político es un batido de más errores que virtudes y un futbolista es un combinado de más virtudes que errores.

-El futbolista falla de vez en cuando. El fallo del futbolista es indeseado. Es noblemente indeseado. Cuando falla sufre. Se le nota en el gesto. Patalea. Mira su fallo con desabrimiento y rabia.

Veamos lo que opina del político que falla mi amigo el psicólogo.

-De entrada niega su fallo, su cambalache.

-¿Cómo Cristina Cifuentes?

-Algo así. Cristina sabe que sin “determinadas irregularidades” no habría conseguido el máster de la Universidad Rey Juan Carlos.

-¿Qué clase de irregularidades?

-Amicales y administrativa. El humus de la democracia es la virginidad.

-¿La virginidad?

-Sí. La pureza, la limpieza, el honor. Sin esas tres trenzas, la democracia, sobre fea y sucia, no es democracia. Es otra cosa. Es, sencillamente, un engañabobos.

-¿Engañabobos?

-Engañabobos, votantes, bobos de papeleta y urna.

El futbolista, en cambio, cuando falla, es sencillamente, un torpón, un perito con mala suerte.

-Me retiro, sí, para siempre-ha declarado a sus 71 años Fabio Capello-. Quiero vivir en paz conmigo y con los míos lo que me quede de vida. Y ‘purgar’ mis errores.

Purgar sus errores. Precioso. Como Jordi Pujol. O Carles Puigdemont.

Domingo rojo y gualda

Lunes, 9 Abril 2018

Domingo rojo y gualda en la plaza a de toros de Valencia.

-Nadal, de rojo y gualda, qué bien luce los colores. Las gradas, de rojo y gualda.

-Emocionante: hacía años que no veía un espectáculo deportivo tan rojo y gualda.

Y banderas, muchas banderas de España en el redondel.

-Es que estamos en España.

¿Por qué, a muchos, ha sorprendido este domingo tan rojo y gualda? Lo pienso, me detengo con el pensamiento teñido también de rojo y gualda. Y me digo:

-Un día muy español .

La gente está harta, hasta el colodrillo, de las retahílas de los políticos. Está harta del “no es no” de Pedro Sánchez (por cierto: ha adelgazado y ha envejecido). Está harta del retintín de Pablo Iglesias: “Cuando gobernemos nosotros”, que repite una y otra vez en la tele, fuera de la tele y en los medios escritos. Está harta de lo mal que se llevan los políticos entre ellos. Está harta porque unos tienen mucho y quieran tener más, y está harta “porque los que no tenemos, queremos tener algo”. Y está, en fin, harta de la “peste” de políticos imputados, malversadores, ladrones, bribones, fugados y “desenamorados” de España.

-Si son políticos españoles y votados por españoles, ¿por qué son tan poco españoles, por qué no quieren ser españoles, por qué quieren destrozarnos España?

Eso: ¿son o no son españoles? Este sentir está en la calle. La gente, el votante, quiere una España compacta, unida, fraternal y patriótica, ¡patriótica, sí!

-Menos autonomías, menos parlamentos, menos partidos, menos políticos y más amor a España.

Todo eso : amor a España y patriotismo es lo que nos ha dado la plaza de toros de Valencia gracias al tenis. Gracias al rojo y gualda de los tenistas y de todos los asistentes.

-Genial Nadal y épico David Ferrer, ¡qué domingo tan bello!

Bello, bello. Bellamente rojo y gualda.

-El de hoy ha sido el partido cumbre de mi vida.

-¿Cómo lo has conseguido, David?

-Con fe y siendo positivo.

Por la noche, en la televisión, vi la entrevista que le hicieron a Felipe González. Dijo:

-El respeto a las reglas del juego es el principio básico de la democracia.

Axiomático. ¿Por qué se cumplen en el deporte y se incumplen en la política?

Domingo en rojo y gualda. Inolvidable.