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Archivo de la categoría ‘La Liga’

Llegar y libres indirectos

Domingo, 1 Abril 2018

El Barça, sin Messi, llega hasta donde llega y si no llega, llega Messi.

-Messi, venga, quítate el chándal, hay que remontar este dos a cero que nos ha metido el Sevilla

Messi, en la alineación o en el banquillo, no dice nunca nada.

-Contento, Messi –le felicitó una vez un periodista.

-He cumplido con mi trabajo- contestó sin sonreír

Opaco, silente, feliz a su manera.

-Y sin embargo, es un tornado. El tornado Messi.

Un Tornado “humilde”, qué contradicción.

Cuando vea a Bertín Osborne, se lo sugeriré:

-Bertini, oye, tienes que llevar a tu casa a Messi y conversar con él (una cosa es conversar, otra entrevistar) como conversas con todos. A ve si tú consigues sonsacarle por qué es como es: calmoso, plácido, frío, mudo, nada envidioso.

-En el césped, no; en el césped, todo lo contrario: raudo, agresivo, feroz.

Feroz y calmoso: eso es lo que vemos, eso es lo que transmite. Pero algo especial y desconocido tiene que haber en su fuero interno para ser, como es, el mejor entre los mejores, a pesar de que CR7 opine que él es el mejor, “digan lo que digan” (como canta Raphael)

-Es que CR7, digan lo que digan, es otro tornado.

Dos estrellas polares del fútbol. Estrellas como ellos hacen que el fútbol siga siendo el deporte “señorito” y preferido de ls televisiones.

-La televisión, ciertamente, es actualmente la medida de todos gustos de la especie humana.

Lo que sigo sin entender del fútbol, cambiando de tercio, es que los árbitros no piten ya libres indirectos dentro del área. En las áreas, en casi todos los partidos, se cometen faltas que no son penaltis pero sí infracciones que, por motivos que ignoro, no sancionan los árbitros. ¿Por qué?

-Si se resucitasen los libres indirectos, el fútbol ganaría en ardor y suspense.

Con el VAR, que antes o después va a ser al fútbol lo que las redes sociales a los ordenadores, pienso que debería revivirse el libre indirecto.

-Añadiría, sin discusión, emoción a la emoción del fútbol y haría todavía más atractivo el deporte favorito de la televisión.

Flor y antifonario

Sbado, 3 Diciembre 2016

Está en la condición humana, se crea o no, allá los que no creen, que el ser humano es él y su flor.

-¿Qué flor!

-La de la suerte, que es un capullo que les nace en el antifonario a algunos.

El otro día, en un periódico de la ciudad condal, a la que amo soberanamente –nací en ella- a pesar de la carcoma independentista de los Rufianes de ahora, que no sino los nefastos herederos del no menos nefasto señor Mas, se citó la flor de Zidane. Alertaba: “Ojo con su flor en el culo”. Eso, ojo. En el minuto 89, la flor de Zidane abandonó su habitual trasero y se posó en la testa de Sergio Ramos y éste, otra vez, hizo gol para la historia –la suya y la del Real Madrid- al empatar un partido que parecía clausurado con el gol de Suárez.

-Hasta el rabo todo es toro, hasta el final todo es partido.

Hay quien se expresas así, sabiamente.

-Zidane estará aquí eternamente –decía hace unos días Florentino Pérez.

La gloria en vida es nacer con una flor como la del galo en ese sitio o en el AD, que tanto monta.

-Y que la riegue todas las noches, poquito, para que no se pudra.

Luego si fútbol es fútbol, también flor es flor.

-Cabreo monumental en Barcelona –me telefonea mi primo barcelonés.

Este primo mío es, como yo, un español desde los pies hasta el colodrillo. O sea: un español como el dios catalán del sentido común manda.

-¿Es que hay un dios catalán del sentido común?

-Sí, claro Lo que pasa es que los heterodoxos del separatismo, por heterodoxos, no se enteran de nada. Allá ellos. Sólo creen en su herejía separatista. A ver si los ilumina el dios del sentido común o Nuestra Señora de Monserrat.

El partido, claro, no fue bonito. Duro y turbio de ideas al principio. La emoción, en esta clase de partidos, sustituye frecuentemente a la calidad. Cuando salió Iniesta, tan venerable en mi admiración, el Barça agrisó al Real Madrid; y Neymar, qué mala suerte, qué poca flor, malogró dos espléndidos pases de gol de manchego.

-¡Esto ya no se gana! – me cuenta mi primo que gritó entonces en el estadio, a su lado, un culé.

Acertó el desesperado culé.

Hace bien Florentino en no perder la fe en Zidane.

-Lo malo de las flores es que se amustian.

-No sea usted agorero.

Messi, por cierto, esta vez, estuvo sin apenas estar. Y a Cristiano, por cierto, no se le notó demasiado el embrollo “evasor” que tiene con Hacienda.

-Cuando le vea, se lo diré –me dice un amigo suyo-. Le diré que al César lo que es del Cesar, a Dios lo que es de Dios y a Montoro lo que es del Fisco.

Ah. El partido fue visto por 185 de los 194 países que hay en el planeta Tierra, gracias a la televisión. Otro ah: Zidane, invicto todavía. 

Sábado, sabadete

Domingo, 20 Noviembre 2016

Cero a tres. Duro, muy duro, ciertamente. Un forofo del Atlético, acabado el partido:

-Qué sábado, sabadete, tan cabroncete.

Y es que el Atlético de Simeone no parecía el Atlético de Simeone , de igual modo que Real Madrid de Zidane no parecía el Real Madrid de Zidane.

-Simeone, a menos, y Zidane, a más – susurraba decepcionado otro aficionado.

El fútbol, como la vida, es un juego de azar, y “el ignoto misterio del azar” (doctor Marañón) a veces lo trastrueca todo. Dice Luis Enrique, tras el empate con el Málaga:

-Hemos sido infinitamente superiores, el resultado es infinitamente injusto.

El fútbol no es “ciego” como la Justicia; el fútbol, hay que repetir, ni es justo ni es injusto; es como es: futbol. Puñetero, azaroso, cabroncete

Consecuencias del cabroncete sábado, sabadete: Simeone tiene que rehacer o recomponer la estructura del equipo. ¿Por qué ha dejado de jugar como las temporadas en que imponía pánico, respeto y miedo? ¿Por qué, cuando se creía que había conseguido para la actual temporada una plantilla de cracks, está haciendo crac? Tres derrotas en los cuatro últimos partidos suma el Atlético.

-Y eso da que pensar.

Y mucho. Ya, en la Liga, horror, a nueve puntos del Real Madrid y a cuatro del Barça. El Atlético, que era granítico muro sin grietas, agrietado.

-Y ahora, casi con toda seguridad, en lugar de jugar a ganarla, jugará solamente a clasificarse para la Champions. Cambio climatológico en la Liga, como el cambio que está acollonando al planeta Tierra.

Me pasa con el tremendismo lo que con el populismo: no me van. Simeone, con el resbalón del 0-3, ha colocado una cruz negra en su áureo currículo. Verdad. Pero eso no significa que Simeone, como leo, ha empezado a dejar de ser el que ha sido Yo no lo veo así. Lo que tiene que hacer Simeone es ser leal a sus “ideas”. No traicionarse. Y no dejarse llevar por la emoción: lo digo por Torres.

-El fútbol es un juego de emociones para el público, no para los jugadores y para los entrenadores.

He olvidado la autoría: ¿Valdano , Mourinho?

Otra consecuencia del sabadete cabroncete: el Barça sin Messi y sin Iniesta deja bastante que desear. Me reafirmo una vez más en mi percepción de que el Barcelona sin Messi, que diría don Miguel de Unamuno ( en celebrado candelero estos días: era formidable), convence menos y vence, cuando vence, con muchas dificultades. El Barcelona es él y Messi; sin Messi, es menos él.

Tercera y última consecuencia: Zidane tendrá o no tendrá experiencia, pero “su” Real Madrid sigue sin perder y tal vez consiga que haya, como en la democracia de partidos, alternancia en la consecución del título de Liga.

-El Real Madrid, esta temporada – declaran sus jugadores- tiene que volver a ganar la Liga, tiene que arrancarle ese privilegio al Barça.

Sábado, sabadete.

Diez

Domingo, 18 Septiembre 2016

Nota diez al cinco a uno del Barça al Leganés y al cinco a cero del Atlético al Sporting.

- Con un cinco pelado, dos sobresalientes. También el fútbol, aritméticamente, es así de curiosamente paradójico.

Messi es “patrimonio universal del fútbol”. Con la selección argentina o vestido de azulgrana, o vestido de blanco, o de rojiblanco, o de morado, Messi es, como Florentino Pérez “un seño especial” (Butragueño). Especialísimo cum laude.

-Prodiga, dilapida, regala su prodigioso talento indiscriminadamente.

Los fanatismos y los extremismos son, en efecto, enfermedades del intelecto.

-¿A quién se le ha ocurrido eso?

-No lo sé. A alguien, a mí, vaya usted a saber.

Ver jugar a Messi es gozo hasta para quienes no simpatizan con el ocio del fútbol.

-Qué cosas tan bonitas hace ese chico…- tengo reiteradamente oído a legos y espectadores objetivos.

El Barça, sin Messi, ni se dude, no sería lo que es.

Piqué, hace tiempo, dijo de él:

-Contagia entusiasmo y ganas, aunque uno ese día este de mala uva.

Como Simeone en el Atlético. Otro ser FP, o sea otro “ser especial”. El Atlético, con sus cinco goles, redondeó un partido 10, y el público, con su ovación 10 a Simeone, no hizo sino reconocer que Simeone es el Messi del Atlético.

-¿En qué se parecen estos dos argentinos exquisitos?

-En que Simeone, como Messi, también regala y dilapida talento.

Lo más globalizado en este siglo globalizado que yo veo, además del cine –el fútbol del escritor alicantino Azorín- es el fútbol.

-Con cine, fútbol y un salario que cubra las obligaciones perentorias, yo feliz.

Hay mucha gente que piensa así. Que ve la vida así. Lo que ocurre –se me ocurre hoy- es que tanto fútbol tantos días a las semanas puede acabar fatigando. Y lo que fatiga, acaba hastiando.

-Fútbol- aperitivo a la una de la tarde, fútbol-siesta a las cuatro de la tarde , fútbol- tarde, por la tarde, y fútbol-noche, por la noche.

¿No es demasiado fútbol, no es exprimir el gusto por el fútbol?

-La globalización –me exponen como argumento exculpatorio- es así. Para que el fútbol de dinero que da y los clubes puedan pagar los s dinerales que pagan, hay que programarlo teniendo en cuenta no sólo las horas idóneas de aquí, sino las de Asia, Australia y las Américas de Cristóbal Colón.

No discuto lo “innecesario”, que diría el “innecesario” Pedro Sánchez.

Barça y Real Madrid

Domingo, 15 Mayo 2016

Puedo prometer y prometo –hala, a lo Adolfo Suárez y a lo de su imitador Pedro Sánchez -, que el Barça, según la aritmética, es el justo ganador de la Liga. El Barça, en efecto, como subrayan los notarios de los números, ha practicado el fútbol más vistoso , ha liderado la clasificación durante 27 jornadas, contra solamente cuatro del Real Madrid, y su mordedor Luis Suárez ha sumado la muy notable y obesa cifra de 40 goles (Pichichi y Bota de Oro).

-Y pensar que Florentino dudo de su capacidad goleadora cuando le hablaron de él.

Eso pasa. Y seguirá pasando. El hecho, hoy, es que el Real Madrid, esta temporada, no ha sido profeta en su país, esto es, en la Copa del Rey y en la Liga.

-Pero, ojo, lo está siendo en la Champions, en Europa

Muy español lo del Real Madrid: solo profeta fuera de casa, en el extranjero, donde, dicho sea con reverencia, en la final de Milán se las verá con el Atlético, ese hueso de taba tan difícil y duro de roer.

-Ya lo creo: si pudo con el Barça y con el Bayern, ¿quién garantiza que no pueda también en Milán con su convecino del Bernabéu?

Peliagudo, sí, el inmediato porvenir del Real Madrid.

Le recuerdan a Florentino, sin delicadeza, alguna desde la ciudad condal, que en sus dos etapas como presidente sólo ha sumado siete grandes títulos de treinta y ocho posibles entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions.

-Y eso, claro, es saldo parco para Florentino.

La “caridad” de los vencedores con los adversarios de enjundia y tronío frisa casi siempre el choteo y el regusto a venganza. Obvio, querido Watson

-Hipótesis: si pierde en Milán con el Atlético, ¿cómo reaccionará Florentino? – pregunto a quien patea los jardines que pisa Florentino Pérez

-Mira: Florentino es orgulloso. Y el orgullo es la gasolina del amor propio.

-Amén de pecado feo y hasta mortal para otros.

-Bueno, bueno: dejemos eso. Como bien dijo Butragueño, Florentino “es un ser superior”, y reacciona siempre, en la adversidad, con el enfurecido tornado de su superioridad. El Barça ha tenido dos etapas históricas: una en la que se miraba con envidia en el Real Madrid y otra, la actual, en la que es el Real Madrid el que se mira con rabia en el Barça. Pues bien: al margen de lo que pueda o no pueda ocurrir en Milán, FP tiene “planes” para que el Barça vuelva a mirarse con celos en el Real Madrid. Punto por hoy.

Creo, desde casi que nací, en los seres superiores, tantos en los divino, por si acaso, como en los terrestres: en estos por puro empirismo.

Esprín

Domingo, 1 Mayo 2016

Frank Sinatra no vendía voz. “Yo vendo estilo”, concluyó un día con los que, para fastidiarle, discutían la calidad y el tono de su voz. ¿Qué vende la Liga en su recta final? Incertidumbre, sufrimiento, emoción. Este “esprín” (españolizo la palabra) ha hecho que crezca la afición. Estadios llenos. Audiencias, en la televisión, colosales: como Frank cuando cantaba.

-¡Más esprín, más esprín! –gritan los amantes de la emoción y los vendedores de telefútbol.

Con la Liga del balón pasa lo que con la Liga de la política: la gente, para fastidiar también a lo mejor, prefiere el sufrimiento de la fragmentación (muchos pocos) a las mayorías.

Ya sólo quedan dos partidos para que finalice el esprín, y, por lo que se está viendo, los “dioses laicos” son fácticamente esenciales.

-Y es que existan o no, los dioses existen.

En el Atlético, resolvió el partido el “dios” Griezmann. Salió, tocó el balón y marcó. Explosión atómica de alegría en el Calderón:

-¡Dios, qué grande eres!

En el Real Madrid, cómo no, otro “dios”, el “dios” Bale, saltando como un atleta olímpico de oro, cabeceó el gol de los tres puntos. Respiró Florentino:

-¡Dios, qué paz!

Y Messi, cómo no, que últimamente es el “dios” de los servicios de gol, prefabricó los goles de Rakitic y Suárez:

-¡Dios, qué acierto el día que nos fijamos en él y lo trajimos a la Masía.

Así está, pues, el “pelotón de los que esprinta por la Liga. Juntitos. Muy competitivamente juntitos los tres.

-Cada vez queda menos y cada vez está más cerca (la Liga)- semisonríe (jamás sonríe con plenitud) Luis Enrique.

Simeone, un optimista filosóficamente reflexivo, a lo suyo:

-Había que ganar y se ha ganado, en un momento en que los puntos cuentan más que en otras circunstancias”.

El novicio y gran simpatico ZZ, contento si redoble de tambores:

-Lo bueno de este equipo es que cumplen todos.

Con la bruma del sufrimiento y la incertidumbre, el fútbol es más fútbol. O gusta más. O es más atractivo. ¿Acaso son también placeres el sufrimiento y la incertidumbre? 

¿Estoy equivocado?

Lunes, 15 Febrero 2016

España y sus dos ligas. La liga de partidos fútbol es una liga de ganadores; la Liga de los partido políticos es, en cambio, una liga de perdedores.

-A ver, explíquese.

Me explico, que la cosa no es para tomársela a chacota. La liga de fútbol la deciden los goles y las victorias..

-La decide, sencillamente, el sentido común de la aritmética.

Exacto: sentido común, del que Churchill, tan ocurrente, tan sagaz, decía:

-Un buen demócrata es quien practica siempre, en cualquier circunstancias, el honesto e inteligente juego del sentido común.

Si no así exactamente, sí exactamente así en punto a sentido común.

Ahora mismo, ¿qué es la liga española de partidos políticos? Un triste batiburrillo de partidos desposeídos de la materia gris del sentido común.

-¿Por qué?

-Es mentira, ética, ideológica y estéticamente, que amen a España. Aman el poder. Aman La Moncloa. De ahí que se lleven entre ellos como se llevan: sin llevarse. ¿Hay sentido común en el hecho aritmético de que los perdedores pretendan la gobernación de España mediante alianzas de partidos cuyas ideologías y cuyos fines son asimétricamente hostiles?

-La verdad es que no.

No. Pero aritméticamente, a lo peor, sí. Digo sí a a lo peor, con la pudorosa preocupación del sentido común.

El Barça, ayer, contra el Celta, en el segundo tiempo, dio toda una sublime lección de unidad, de amor, de solidaridad, de todos con todos y para todos, gracias al colosal Messi, quien, en el penalti, renunció a hacer su gol 300 como barcelonista para que lo lanzase Suárez y así ayudarle a conseguir –contra Cristiano- el Pichichi.

-Amor entre ellos y al Barça. Lo importante para ellos, natural y decentemente, es el Barça

-Todo lo contrario de los políticos. Para ellos lo importante no es España, sino ellos y el poder.

Lo escribo como lo veo y lo siento. ¿Estoy equivocado?