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Macron y Messi

Lunes, 24 Abril 2017

“Bonjour, Macron”. Macron, ayer, en la dulce Francia, fue el Messi de las elecciones a la presidencia de la siempre, repito, dulce Francia. “Bons dies, Messi”. Messi, ayer, salvó al Barça del KO en la Liga, con dos goles de KO al Real Madrid.

Bajitos los dos, Macron y Messi.

-Casi todos los bajitos de estatura, son genios por la estatura de jugadores de baloncesto de sus neuronas.

Leído. ¿Cuándo, a quién? Vaya usted a saber. Macron es un político moderadamente liberal, liberalmente social, socialmente híbrido.

-¿Híbrido?

-Inteligentemente híbrido en cuanto que pica indistintamente en los valores de la derecha y en los valores de la izquierda. Selecciona, mezcla los valores y le sale una tortilla a la francesa ideológicamente al gusto de los votantes galos.

-Le votan porque ni es populista ni demagogo.

“En Marcha” es el nombre de su partido. Nombre raro, ciertamente, pero lo suyo, si se sienta en El Elíseo (todo indica que sí), es hacer marchar a Francia por otros caminos más de todos para todos y con todos, a imagen y semejanza de los “Tres Mosqueteros”.

-Lo mío- dice, piensa, proclama- es desenfrentar, es hacer más solidarios entre sí a mis compatriotas.

Una de sus palabras predilectas, por cierto, es la palabra patria. En España, como se sabe, la progresía de vaqueros rotos y coletas desgreñadas, huye con horror pavoroso de la palabra patria.

-¡Arcaico y fascista palabro! –exclaman.

El otro Messi de ayer fue, naturalmente, el Messi del Barça, gracias al cual la Liga no ha muerto para el Barça. Nadal dice que él no es héroe, aunque lo es, y Messi, que es como Nadal y Macron, tampoco presume de héroe.

-Me limito a cumplir –dice- con mis obligaciones.

La modestia, como se sabe, no es atolondradamente verbenera y verborreíca.

-¿Está usted pensando en esos jóvenes diputados que hablan torrencialmente, sin comas ni puntos, ahogándose?

-Pues sí.

Messi, con las botas, habla sin hacer ruido. Atropella sin empujar, pasmando. Y jamás se queja ni de los árbitros ni de los trastazos que le dan.

-Gracias a Messi, pues, hay Liga.

Para rabia del Real Madrid, sí. De donde se infiere que los bajitos, por causa de la “estatura” de sus neuronas, son peligrosísimos siempre, aun moribundos. Alejandro Magno, César, Napoleón, Macron, Messi.

Tanto monta, monta tanto

Martes, 13 Diciembre 2016

Tanto monta, monta tanto, CR7 como Messi. Son los mejores. Como ellos, hoy, nadie; mañana, no se sabe. La votación del jurado se ha entregado mayoritariamente al jugador del Real Madrid. Cristiano, 745 votos; Messi, 316.

-¡Vaya diferencia!

Cantidad y calidad, magia y pragmatismo. La cantidad es un instrumento aritmético, productivo. La calidad es la excelencia. Messi hace cosas mágicas; Cristiano, no. Messi es más asombroso con el balón en los pies que Cristiano, pero Cristiano, en este 2016 que agoniza, ganó las dos competiciones europeas de más tronío: la Champions con el Real Madrid y la Eurocopa con la selección portuguesa.

-Las dos columnas dóricas del fútbol continental.

Exacto. Messi, en este moribundo 2016, fue menos europeo que Cristiano. Ganó, sólo, la Liga y la Copa.

-Cantidad. Luego para el jurado que otorga el Balón de Oro lo principal no es la capacidad goleadora, sino la suma de títulos relevantes.

Así parece que es y así es casi siempre. Iniesta es otro jugador pasmoso por su talento creador y su imaginación. Calidad: esto es Iniesta. El Balón de Oro, sin embargo, no evalúa eso. Lo ignora.

-Es bello, ciertamente, el juego de Iniesta; pero la esencia del fútbol es el gol y su cima, el título.

Cristiano tiene otra ventaja: es alto, es atlético, es guapo, es mediático

-Pero eso, oiga, eso…

-Eso, aunque no se crea, puntúa también.

El líder político es ideología, que he leído no sé dónde, y la ideología del fútbol es el gol, el título. Y la papeleta del voto, a veces, es un puñal de papel para el perdedor.

Cuatro Balones de Oro Cristiano. Cinco Messi. 2017, ya verán como sí, volverá a ser otro duelo entre Messi y Ronaldo.

-¿Está triste Messi? –he preguntado.

-Sorprendido por la diferencia de votos. Triste, no. Abatir o herir su ánimo es casi imposible –me aseguran..

Gracias a CR7, otro hecho formidable, el Real Madrid vuelve a ser notorio y formidable en todo el mundo.

-El mundo de la globalidad son las redes sociales y el fútbol.

No digo que no, tampoco que sí.

Deleite

Mircoles, 16 Noviembre 2016

La fascinación del fútbol, la fascinación de la política. Hay quien juega al fútbol y hay quien juega a la política:

-La política es otro deporte –que me dijo una vez aquel gallego vivaz e ingenioso que en vida se llamó Pío Cabanillas.- En el mundo de la política - argumentó-, como en el del fútbol, hay que saber regatear, hay que saber tirar a gol (contra el adversario, naturalmente) y hay que saber replegarse. Fascinantes ambas cosas. La vida es jugar.

Así pensaba, así veía la política, así veía el fútbol.

-¿Comparte usted ese paralelismo?

-Por supuesto. ¿Qué es la urna? Una portería? ¿Qué es la papeleta? Un gol.

Antes, cuando la tradicional fiesta nacional (en extinción política) , se decía: “Tarde de toros”. Ahora, como vivimos tiempo de populismo y tiempo de chorras, “la tarde de toros” ha sido sustituida por la tarde/noche de fútbol.

-Es más cívico patear un balón que desangrar y engañar a un pobre animal con cuernos.

Bueno. Quien lo dijo es populista, político, vaya. Hay que respetar a todos, piensen como piensen y crean en lo que crean.

-¿Aunque irriten?

-La democracia, a veces, es eso: enojar.

Dos partidos me he tragado la tarde/noche de fútbol de ayer. Dos golazos. Soberbios. El gol es el tribunal supremo del fútbol: decide, sentencia, al margen de cómo haya sido el partido (feo, aburrido, divertido). El golazo de Aspas será uno de los golazos de 2016.

-De acuerdo con usted.

-Celebro el “consenso”, eso de que tanto hablan los políticos y tan poco practican.

El otro golazo, el de Messi, de falta, a Colombia Cuando elogio aquí, en esta columna a Messi, hay quien, por cierto, se enfada mucho conmigo:

-Pareces –me escupen- forofo del Barça.

Hay quien, en efecto, fusiona admiración con forofismo.

Inglaterra, en fútbol, es más lo que fue, que lo que es actualmente. Vive, en punto a prestigio, de lo que fue. Hoy su fútbol es esforzado y voluntarioso, y poco estético. No obstante, casi gana a España: a punto estuvo. Pero como el fútbol es como es, caja formidable de sorpresas, España, gracias a la furia (el honor es furia, el honor es no entregarse, el honor es creer hasta en lo imposible hasta el final) empató en el santiamén de los últimos minutos con el golazo de Aspas y el no menos precioso de Isco en el último segundo.

Deleite, pues, de una tarde/noche de fútbol: dos golazos.

Ser rey

Domingo, 6 Marzo 2016

“Es bueno ser rey”, que se decía en aquella película. Claro que es bueno ser rey. Rey del petróleo. Rey de las finanzas. Rey de los negocios a tutiplén, como el aspirante a presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien por cierto me recuerda a Jesús Gil y Gil.

-Gil y Gil no era rufo.

-Lo sé. Gil y Gil, como Trump, era grande y fuerte físicamente, y arrojado y huracanado para los negocios como Trump y, como Trump, populista.

Gil y Gil, en lo suyo y a su manera, en su día, fue rey. Comí con él, por él invitado, en su oficina de de Príncipe de Vergara. No era leído, pero sí ocurrente y muy directo.

Tú –me dijo, metiendo la quinta velocidad de su carácter directísimo- no me tragas. Perdona que te lo pregunte así, a bote pronto, pero es que quisiera saber por qué no me tragas.

Metí la cuarta de mi carácter y me puse, en cuanto a carácter, a la altura de su carácter.

-No es eso. Es que usted me da la impresión de un ser apisonador, usted no se detiene ante nada ni ante nadie.

No se enojó. Es más: creo que le divirtió mi franqueza.

- Vivir – era, también a su manera, algo filósofo-, si quieres ser rey en lo tuyo, hay que ser como soy.

A su manera y en lo suyo, lo fue. Y en Marbella, a pesar de sus follones, la gente sin pretensiones de urna y papeleta, le quería.

- Hará lo que hace, pero el “pueblo” le quiere, con el “pueblo” se porta bien. Es un político listo, cachondo, bueno, un tío que te “entra” –me dijo un votante suyo.

Ser rey. Cada vez que veo a Messi, me digo: “Rey de reyes”. Hace goles que no se los he visto hacer a nadie. Goles de ratón, de ardilla, de jabato, de artista.

-Y si a eso agregas – me decía recientemente un directivo azulgrana- que en la convivencia con sus compañeros es el más humilde de todos…

Lo digo como lo veo, lo pienso y lo siento: yo no sé si durará en el Barça treinta o cuarenta años, como opina- y supongo que quiere- Luis Enrique. Lo que sí digo es que como él, en el mundo, ahora mismo no hay nadie, y que con él y sus príncipes (Neymar, Suárez, Busquets, Iniesta…), el Barça no va a ser destronado en mucho tiempo… Rey Messi y rey el Barça. ¡Qué reino el reino del Barça, Florentino Pérez!: del reino de este mundo, que no del otro, del bíblico.

Conciencia

Domingo, 21 Febrero 2016

El Barça es un crisol de amor, talento y sentido común. Amor: de los jugadores entre los jugadores y de los jugadores al Barça, cuyo escudo (símbolo) lucen y empapan de sudor.

-Jamás me había sentido tan a gusto y dichoso en un equipo. Aquí –en el Barça- todo es alegría –dijo recientemente Neymar.

Talento: como futbolistas, ejecutan muy bien con las piernas lo que piensan.

-Son imprevisibles: de ahí que cuanto se prevea para anularlos sea tan difícil de conseguir.

Otra verdad.

Valdano, que entiende y piensa el fútbol, pondera el amor, el talento y el sentido común del Barça:

-También esta temporada vuelve a estar cerca del triplete..

En el fútbol, a lo sumo, hay errores o mala suerte. En la política, no. El crisol de la política a día de hoy es el desamor, es la Moncloa (símbolo del máximo poder) y la desunión.

-¡Qué pena que sea así!

-Es que es así.

Desamor: no hay manera de que los políticos se quieran entre sí como entre sí se quieren los jugadores del Barça. Cada uno va a lo suyo, y a España, que le den.

-¡Hombre!

-Es que es así también.

Ahora, mofarse de Padrenuestro o de la Religión o de la fiesta de los Reyes Magos, no es falta de respeto, no es ni delito.

-¿Qué es?

-Libertad de expresión

Vuelvo al deporte. El TAD (Tribunal Administrativo del Deporte), compuesto por “siete hombres justos”, ha pospuesto la apertura de expediente a Ángel María Villar. ¿Qué es lo que realmente quiere Miguel Cardenal? Qué se castigue a Villar por “agravio comparativo” o “menosprecio del principio de igualdad”. Quiere inhabilitarlo. Echarlo. Lo que ha demostrado el TAD al demorar su “resolución” es que tiene “conciencia”. La conciencia es el espíritu de la Ley, con mayúscula.

-¿Defiendes a Villar?

-Sí y no. Si realmente ha incurrido en “delito grave”, que lo dudo, que lo inhabiliten. Lo chocante, la paradoja, al comparar fútbol y política, es que en política el delito o la falta grave (pitar el Himno, pitar al Rey, mofarse de los valores o de la tradición) ) es libertad de expresión: ni es delito ni es falta. En el mundo del fútbol, en cambio, el “agravio comparativo” es delito, ¡nada menos!, que de inhabilitación.

¿Estoy equivocado?

Lunes, 15 Febrero 2016

España y sus dos ligas. La liga de partidos fútbol es una liga de ganadores; la Liga de los partido políticos es, en cambio, una liga de perdedores.

-A ver, explíquese.

Me explico, que la cosa no es para tomársela a chacota. La liga de fútbol la deciden los goles y las victorias..

-La decide, sencillamente, el sentido común de la aritmética.

Exacto: sentido común, del que Churchill, tan ocurrente, tan sagaz, decía:

-Un buen demócrata es quien practica siempre, en cualquier circunstancias, el honesto e inteligente juego del sentido común.

Si no así exactamente, sí exactamente así en punto a sentido común.

Ahora mismo, ¿qué es la liga española de partidos políticos? Un triste batiburrillo de partidos desposeídos de la materia gris del sentido común.

-¿Por qué?

-Es mentira, ética, ideológica y estéticamente, que amen a España. Aman el poder. Aman La Moncloa. De ahí que se lleven entre ellos como se llevan: sin llevarse. ¿Hay sentido común en el hecho aritmético de que los perdedores pretendan la gobernación de España mediante alianzas de partidos cuyas ideologías y cuyos fines son asimétricamente hostiles?

-La verdad es que no.

No. Pero aritméticamente, a lo peor, sí. Digo sí a a lo peor, con la pudorosa preocupación del sentido común.

El Barça, ayer, contra el Celta, en el segundo tiempo, dio toda una sublime lección de unidad, de amor, de solidaridad, de todos con todos y para todos, gracias al colosal Messi, quien, en el penalti, renunció a hacer su gol 300 como barcelonista para que lo lanzase Suárez y así ayudarle a conseguir –contra Cristiano- el Pichichi.

-Amor entre ellos y al Barça. Lo importante para ellos, natural y decentemente, es el Barça

-Todo lo contrario de los políticos. Para ellos lo importante no es España, sino ellos y el poder.

Lo escribo como lo veo y lo siento. ¿Estoy equivocado?

Compañeros del alma

Lunes, 30 Noviembre 2015

Talento y amistad. Se nota, se ve, lo proclaman con gozo y alegría ellos:

-¿Qué hay entre nosotros? Amistad.

Así ha contestado Neymar a la pregunta de un periodista.

Tres egos, tres jugadorazos, tres talentos: Messi, Suárez y Neymar. El talento sin amistad, ciertamente, es un fracaso. Y hasta amargura.

-No lo dude.

Neymar quiere seguir en el Barça. Lo manifestó ayer:

-Nunca me he sentido tan feliz.

La rumorología, ese bichito, susurra que Neymar es ahora mismo, por edad y talento, el jugador más codiciado del mundo.

-Llegará más lejos que yo, conseguirá más cosas que yo – le auguró recientemente Pelé.

Ha salido también en los periódicos que algunas marcas y olé, las más olé en dinero y notoriedad, van a convertirlo en su icono.

-¿El dinero? – comentó sonriendo Neymar a poco de empezar a triunfar gloriosamente en el Barça- . Claro que es importante; pero, bueno, lo importante para mí ahora no es eso, es hacer bien mi trabajo. Gustar.

Sonríe siempre Neymar. Cuando golea y también cuando los goleadores son sus “compañeros del alma”.

Yo no recuerdo un tridente tan fraternalmente unido como el que componen Beymar, Suárez y Messi.

-Si los políticos, entre ellos, fuesen tan fraternalmente solidarios como el tridente azulgrana, España sería una bendición política del cielo y no lo que es.

Oí por cierto el otro día, en la radio Me dije: “Un pelín exagerado, creo”.

El sarcástico Puskas, que formó tridente con Di Stefano y Gento, opinaba como Neymar:

-No tengo ego. Mi ego es hacer feliz a mis compañeros, especialmente a Di Stefano.

-¿Por qué especialmente a Di Stefano?

-Es muy gruñón. Buen chico, pero te riñe por todo.

Lo que no quiere, o detesta, Neymar- se le lee en la sonrisa- es que le gruñan. Neymar cree en la amistad. Ya dijo Oscar Wilde que la amistad es más pura que el amor, que la amistad es el amor sin alas. Algo así, más o menos.

Divinos

Domingo, 13 Septiembre 2015

Dios significa que todo es posible, y que todo es posible significa Dios.

-Yo no soy Dios, pero Dios está conmigo. Por eso soy Maradona.

Cuando alguien pinta como Dalí es divino:

-No soy Dios, pero soy divino.

Así se divinizaba el catalán, ya huérfano de abuelitas.

Cuando algo es majestuoso, o sublime, o fricciona lo sobrenatural, se diviniza. El Papa Francisco, tan siglo XXI, tan terrestre, ha dicho que “ se sabe que no es Dios, pero que no se sabe qué es Dios”.

-Cuando hablas con él, no parece papa. Es tan sencillo, tan cercano. Francisco no diviniza su silla- me contaba recientemente un colega argentino.

El hombre, sí; el hombre lo diviniza todo, salvo que sea ateo.

-¡Maldito Messi Este tío, como Maradona, está conchabado con Dios - explotó en el Calderón, acabado el partido, un forofo apócrifo del Atlético.

Messi, ciertamente, está hecho de un barro diferente. Como Cristiano.

-El eslabón perdido entre Cristiano y el gol era el Real Club Deportivo Español- ironiza un amigo.

Como los últimos años, la Liga ha empezado con el inoxidable morbo de siempre del Real Madrid contra el Barcelona y la menos inoxidable duda de quién es mejor, si Cristiano o Messi.

Messi, al margen del rejonazo al Atlético (¡qué inoportunamente pronto!), vale en eurodólares mucho más de lo que gana. Lo suyo, en el Calderón, fue salir y cambiar en segundos el color y el talento del Barça; con él, a partir de él, el Barça aceleró formidablemente la velocidad y el poder de su juego.

-Ante Dios todos somos iguales, que se dice; ante la Ley también todos somos iguales, que se dice también (qué mentira), pero con el balón en los pies y los estadios llenos a pesar del precio de las entradas, Messi y Cristiano son joyas eurodivinables.

Asiento: cuando no tengo ganas de discutir, asiento en seguida.

CCC. Las tres ces: confianza absoluta en sí mismo, calidad de juego, capacidad de gol. Messi y Cristiano, jugadores CCC. Esto es: jugadores de matrícula de honor cum laude y Toison de Oro.

¿Podrá el Atlético de Madrid rehacerse y volver a subirse al celestial vagón de lujo del Barcelona y el Real Madrid?

Asombran

Mircoles, 17 Junio 2015

Gente asombrosa. Pablo Iglesias, Messi y Joan Laporta, entren otros muchos. “Es asombroso los hombres asombrosos que da España” (Miguel de Unamuno).

Si el hombre es la medida de todas las cosas, que dijo el griego, Pablo Iglesias es actualmente la medida más exacta de la demagogia.

-Es el Messi de la demagogia.

De vivir, el profesor Tierno Galván lo alabaría así:

-La mayoría de los políticos prometen y no cumplen. Pablo predica. Es un predicador inteligente, populista. Lo de menos en él es que prometa y no cumpla. Lo asombroso de Pablo es que convence con promesas imposibles de cumplir.

Messi, haga gol o no, asombra por su hacer, por su modo de conducir el balón y salvar obstáculos de carne y hueso.

En una entrevista le preguntaron una vez qué como conseguía hacer lo que hace. Messi, como se sabe, es parco de palabra. Torpe con la apalabra, asombroso con el balón. Contestó sucintamente:

-Me sale.

Como a Pablo Iglesias, a quien le sale el chorro de la persuasión, diga lo que diga o como lo diga, como a nadie.

-A mí me gusta como dice lo que dice. ¡Suena también! –le oí recientemente a una señora.

Ciertamente, hay quien nace como Pablo Iglesias y Messi. A la gente le gusta que la asombren.

Regresa de la política al fútbol Joan Laporta. Dejó el césped verde y se fue al escaño, donde ha estado anónimo.

-¿Y qué hace ahora hace Laporta, que ni se le ve ni se le oye?

-Está de concejal anónimo.

Aburrido de su anonimato como hongo político, acaba de anunciar su precandidatura a la presidencia del Barça.

-En el Barça se vive mejor. En el Barça, que es más que un club, uno es también más de lo que es- opina.

Laporta, en el Barça, dio guerra y fue sexacampeón. ¿Estoy tritranqjuilo”, ironizó el año de su triplete (temporada 2008-09).

-Vuelvo para ser de todos – anuncia ahora.

Laporta, en el fútbol, es como Pablo Iglesias y Messi: gusta y divierte, sobre asombrar.

Sé ya de alguien que ha empezado a frotarse las manos y a golpearse de gozo el corazón sólo con el pensamiento de la victoria en las urnas de Laporta: Artur Mas. Y es que Laporta, hace tiempo, acuñó esta frase:

-Mi sueño sería que Cataluña jugase un Mundial.

A divertirse y a asombrarse.

La colosal pitada

Lunes, 1 Junio 2015

De la final de la Copa del Rey pasarán al baúl de los recuerdos el primer gol de Messi , realmente colosal, y la colosal pitada pactada de las aficiones vasca y catalana al Himno de España. Digo pactada porque en estos días, como saben, no se habla de otra cosa, en el amustiado “césped” de la política, que de pactos.

-Del café para todos, nefasto café, de Adolfo Suárez, a la España de los pactos. La materia no muere ni desaparece, se transforma como España.

Messi es ya el rey de reyes del fútbol de todos los tiempos. “Lo que él hace, no lo ha hecho nadie” (Guardiola). “El Barça, con Messi, juega tan bien, que sólo juega él, no deja jugar al otro” (Rexach). “Para ganar el sábado al Barça, habrá que hacer bien muchas cosas, quizá el partido del año” (Allegri, entrenador de la Juventus).

Empate desecho. El “macho alfa” del fútbol es Messi.

-¿Y Cristiano Ronaldo?

-El macho beta. Cristiano es la potencia física y la bicicleta; Messi , la potencia creativa y el bordado de sus regates.

Ernesto Valverde, sonriente, pues lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, fue sincero con los periodistas:

-Parar a Messi es difícil, y difícil es también parar a Neymar y a Suarez.

Abrumadora verdad.

La pitada al Himno de España. Alguien lo dijo así: “España es un país maravilloso: su problema son los españoles”. O sea: España es maravillosa; los españoles, no tanto.

-Discrepo de ese juicio

-Está usted en su liberal derecho.

El problema de la democracia española es que a veces deja hacer y deja pasar impunemente lo que no debiera dejar hacer y dejar pasatr (si no fuese así, el señor Más hace tiempo que habría dejado de estar donde está, por obvia exigencia constitucional). El profesor Tierno Galván, político inteligentemente cínico, era un demócrata “especial”: “Lo soy, lo he suido siempre. El problema es que los demás no lo son”. Y matizaba: “Ser demócrata es cumplir las leyes y hacerlas cumplir”.

Bingo, admirado profesor que estás en los cielos de la filosofía y del placer, esto es, en el paraíso. “Prevenir, para evitar curar, que dicen los médicos. ¿Por qué no se aplican también esa máxima los políticos y “custodios” de las leyes? ¿Qué va a hacer ahora, “a posteriori”, la Comisión Estatal contra la Violencia? ¿Castigar a la Real Federación Española de Futbol, castigar al Barça, castigar al Athletic?

El señor Artur Mas, que, como se sabe, se ríe de la Constitución como el telespectador de las gansadas de Javier Mota, vuelve a alertarnos chulescamente desde su consentida impunidad: “Si el Gobierno sigue amenazando, hará el ridículo y fomentará este tipo de actuaciones”, en referencia a la colosal pitada.

Bochornosamente colosal la pitada, colosalmente maravilloso el primer gol del rey de reyes, de Leo Messi