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Tetas

Mircoles, 4 Julio 2018

Si fútbol es fútbol, CR7 es CR7 y Florentino es Florentino. CR7 tiene 33 años.

-La edad de Jesucristo cuando lo crucificaron.

Jesucristo nos dejó, como testamento, el cristianismo.

-Que a Dios y a Jesucristo gracias, no ha muerto, que sigue vivo.

Vivir y morir. CR7 lleva en el Real Madrid nueve años.

-Casi toda una vida.

Una vida de buena vida para el Real Madrid y para CR7. Lo de CR7 no es exactamente la estética y el regate. Lo de CR7 es el más difícil todavía: el gol.

-Ya lo creo: 450 goles en 438 partidos.

Y los goles, que decía Jardiel Poncela, son las tetas del fútbol:

-Si las tetas del gol, el fútbol no es nada placentero ni divertido.

Cero placer: eso es el fútbol sin tetas. No sé por qué están de morros FP y CR7 tras nueve años de goles, títulos y placeres varios.

El ego de CR7 es celosamente envidioso, como bien sabe hasta CR7. Y el ego de FP, en cambio, es fríamente reflexivo.

Posiblemente. Pero CR7, a pesar de sus 33 años, goleando, sigue siendo el mejor.

-¿Mejor que Neymar?

-Pues sí , y mejor, también, que Mbappé.

CR7, todavía hoy, es el ‘Cañón de Navarón’ del gol, de igual modo que en su día, hace de esto años, ay, Puskas era el ‘Cañoncito Pum’ del gol del Real Madrid de Bernabéu y Di Stefano.

-Puskas –le dije una vez- empiezas a tener barriguita.

Puskas no se enfadaba jamás por nada. Puskas tenía sentido del humor.

-Lo sé –contesto-. Pero ¿quién hay con barriguita en el mundo mejor que yo metiendo goles?

Di Stefano, que tenía también un ego bulboso, parecido al de CR7, le dejaba tirar todas las faltas. Comentaba:

-No entiendo como con un pie tan pequeño (un 36) mete los goles que mete.

Cuando metía los goles que metía, tenía más de 36 años (creo).

CR7, pues, para uno, es todavía un ‘valor’ difícil de sustituir.

-Nadie es insustituible.

Eso es relativo, como casi todo. Si yo fuese FP, y perdón por la osadía, pensaría muy bien la operación de vender a CR7.

-¿Estás convencido de lo que dices?

-Si no fuese así, no lo estaría escribiendo.CR7 se cuida mucho físicamente. Y tiene 33 años vigorosos , poco gastado y con mucho gol.

Ser el mejor

Viernes, 7 Noviembre 2014

Está de moda, por lo que leo, el adjetivo mejor. Cristiano Ronaldo, como siempre, quiere ser el mejor, no dejar de ser el mejor.
-Qué petulante, qué engreído.
Tratar de ser el mejor siempre es tan difícil como no caer, sobre todo si se es político con poder, en las malas tentaciones.
Cristiano, según su madre, es un obseso de su trabajo. “Vive para el fútbol desde que se despierta hasta que se acuesta”. Eso no es ser engreído, eso es no querer dejar de ser lo que es. El mejor. O casi, con permiso de su más directo rival, Messi.

Hay muchas maneras de ser el mejor.
Agassi, cuya biografía, de moda, es ciertamente atractiva, también se relaciona con el adjetivo mejor. Así: “No quiero ser el mejor, sino ganar al mejor”.
-Y ¿cuánto le costaba ganar al mejor, cuando era uno de de los mejores?
-Horas y horas de trabajo.
Agassi sostiene también que el talento sin el denominador común del sacrificio del trabajo, “tan agotador, tan doloroso, tan monótono”, no existe. Se nace con talento, pero el talento hay que trabajarlo mucho, mucho, mucho, y bruñirlo.
Raúl, que se ha eternizado en el fútbol, se lo debe todo, también, al trabajo:
-Si no fuese por él, no estaría, como se escribe, entre los mejores –dijo una vez.
Rafa Nadal. Otra ‘víctima’ del trabajo. Por modo de ser, humilde; por ser uno de los mejores del mundo, “yunque y martillo” de la raqueta muchas horas al día, cada día:
-Estar arriba, entre los mejores, para no defraudar a quienes me consideran uno de los mejores, hay que ser un “negrero” del trabajo.
Messi, la pasada temporada:
-No estoy bien, no sé qué me pasa; sé que no estoy en mi mejor momento.

Sufría por ello.

Federer, el David Niven - aquél elegante actor del cine en blanco y negro- del tenis, ha cuidado siempre más que ser el mejor, que también, ser el mejor estilo en maneras y distinción del circuito.
-Ser como ahora soy, me costó. En mis comienzos, yo era explosivo. Tuve que aprender a no serlo.
Xavi colectivizó en su día el adjetivo.
-Aspiro, en cada partido, a ser uno más en el mejor equipo del mundo.

Le replicaron:
-En lo tuyo, eres el mejor.
Lo negó:
-Yo no dependo de mí, dependo de los demás. Entre los mejores, procuro no desentonar.
Podría seguir. El adjetivo mejor es narcisista. Viene todo esto a cuento de que a algunos les ha enojado que CR7 haya declarado que quiera ser el mejor de siempre, siempre. Di Stefano, con quien lo ha comparado Florentino Pérez, nunca se vio como el mejor:
-Yo -decía socráticamente, casi seguro que sin haber leído a Sócrates- sé que el bien del fútbol es ganar y el mal, perder. Cuando gano, me siento a gusto, sin más, “he cumplido”, me digo; cuando pierdo, me ‘cisco’ (utilizaba otra palabra) también en mí.

Machos Alfa

Jueves, 23 Octubre 2014

En el planeta azul, el planeta en el que respiramos y vemos fútbol, ha habido siempre machos Alfa, machos Beta y machos Gamma. El planeta azul lo habitan, desde Adán y Eva, rebaños humanos gobernados por machos Alfa y tropeles irracionales guiados también por machos Alfa. El Alfa es el punto de contacto entre los que piensan y los otros (no sé si piensan o no).
Pablo Iglesias, cuyos avatares sigo, ha dicho que él no quiere ser macho Alfa. Parece que miente. Parece que quiere, y a rabiar, con rabia impaciente, es ser el macho Alfa de Podemos.
-Pues grita que no.
-Es político. Los políticos, o prometen, o gritan, o mitinean. O eso.
-¿Siempre?
-Hombre, no; siempre, no, hombre, a Dios gracias
Ser macho Alfa es algo así como el gozo de tocar el techo azul del planeta. Obama es el macho Alfa de EEUU. Florentino Pérez es el macho Alfa, como ejecutivo, del Real Madrid.
-Humanamente lógico. El hombre es ser de ansiedades, ambiciones y goles.
Di Stefano, en el Real Madrid de don Santiago, era el macho Alfa del vestuario.
-Lo que tú digas, Alfredo, a tus órdenes - le decía sumisamente en plan macho inteligente Beta, o segundón, Puskas, quien no discutía que en el Real Madrid no había más capitán general Alfa que el gran y grande Di Stefano
-¿Más que el entrenador?
-El entrenador –tuvo varios- pensaba y actuaba, más o menos, como Puskas.
Cristiano Ronaldo es el macho Alfa del actual Real Madrid. No hay más que ver como celebra sus goles, como el King Kong de aquella película en blanco y negro, sólo que en lugar de golpearse el pecho con las manos, resbala las rodillas por el césped, mira al público y le dice con los ojos relumbrando orgullo macho Alfa “eh, qué os parezco, soy o no soy el Alfa del equipo”.
-Es que como él, nadie. Hoy, también en Inglaterra, los periódicos loan su capacidad, su talento, su poder físico.
El macho Alfa del Barça es, naturalmente, Messi. Los dos llegan al Clásico de este fin de semana rebosando forma física, creatividad y ganas. No sólo ellos, también los machos Beta y Gamma de ambos conjuntos.

-Como gane el Barça, la Virgen de la Almudena no lo permita, la Liga va a soplar viento en popa a toda vela hasta el final con color azulgrana – hay quien comenta en el entorno del Real Madrid.
No se disimula el canguelillo. Y es que pocas veces se han encontrado el Barça y el Real Madrid tan pletóricos de moral e inspiración como esta vez
-Y si, además, juega desde el principio Suárez, ¡uf!
¡Uf, qué partido, sí!