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Hazte como yo

Viernes, 3 Noviembre 2017

Digamos algo del “divertido” juego de la democracia como consecuencia del cisco que no cesa en Cataluña. Acabo de regresar de Barcelona, mi cuna. Cuando nací, me han contado que mi padre dijo:

-Otro españolista.

Españolista, como él, del Real Club Deportivo Español, aclaro.

-¿Acertaba tu padre?

-Acertaba. Acertó. Españolista entonces y españolista ahora, sólo que ahora del Real Club Deportivo, de España y del Atlético de Madrid. Uno es plural, como España.

-Pedro Sánchez es como tú, pluralista.

- Yo soy un pluralista estético. Pedro Sánchez, un pluralista político. La estética, para mí, es más noble que la política.

-¿Por qué?

-Te contestaré con frase de José Luis Coll. “Cada día –dejó escrito- entiendo menos a los políticos. ¿Por qué? No lo entiendo”.

-Comprendido.

Comprendido, no. La democracia española es goyesca e inextricable. Leo hoy un comunicado del Barcelona Club de Fútbol de Bartomeu lamentando el encarcelamiento de los sediciosos e ínclitos Junqueras y Puigdemont (todos vulneradores a lo bestia de la Constitución, lo cual es delito grave) y expresando su solidaridad “con los afectados y sus familias”.

-Podríamos decir, remedando la frase de César, ¿también tú, Barça?

Es una pena que, a veces, la democracia sea una pena.

-La democracia, en efecto, es el menos malo de los sistemas de gobierno, siempre que los que presumen de demócratas no sean como los enchironados que deplora el Barça.

Lo dijo también Coll:

-Si no fuese por los demócratas, la democracia sería el mejor sistema de gobierno.

Ante este laberinto, ¿qué hacer? ¿Alinearse con el comunicado del Barça? ¿Llamar fascista a todos los que no se alinean con el Barça, Puigdemont y Junqueras? ¿Pasar del Barça, de Puigdemont y Junqueras? ¿Declararse ateo en democracia?…

-Hazte, como yo, españolista de España y del Real Club Deportivo Español. Y piensa como pensaba otro humorista, Jardiel Poncela, que decía: ”Si será mala la política que a la suegra se le llama mamá política”. Esta frase la recuerdo de cuando en cuando.

Zurriagazo

Lunes, 13 Febrero 2017

Casi nunca entiendo a los políticos cuando hablan de economía y casi nunca entiendo a los economistas cuando hablan de política.

-Pues la política es economía.

-Pues a ver si se enteran los economistas y los políticos.

Como soy periodista, soy curioso y observador. Me fijo en todo. Ser facha es ser rancio. Y saludar con el puño cerrado en alto (Pablo Iglesias) es ser también rancio.

-O sea, facha a lo comunista.

Algo así. Si la política es un “juego” de partidos, igual que el fútbol. En los partidos políticos hay golazos y goles. Rajoy, en el suyo, ha sido un goleador óptimo como acaba de verse. Su lema: ‘Unidad, Europa, orden’. Divisa de Pablo Iglesias en su Podemos: ‘unidad, humildad y movilización de masas en la calle’. Su cancha de juego, pues, la calle.

-Eso es lío, cisco, incordio.

-Exacto. Dijo alguien que si todos los caminos conducen a Roma, en política el peor de los caminos es el irracional camino de la bronca por la bronca como protocolo ideológico.

O lo que es lo mismo: el zurriagazo por el zurriagazo. En fútbol, hay también zurriagazos, pero son zurriagazos cívicos. Por ejemplo, el zurriagazo del Barça al Alavés, 0-6.

-Pobre Alavés. Y pensar que puede volver a ser zurriagado en la final de la Copa de Felipe VI.

-Ya verás cómo no. En la final, ya escarmentado, no jugará a ganar al Barça, sino a encarecerle todo lo que pueda la victoria. En el partido del 0-6, cometió el error de creerse tan tigre como el Barça, cuando tan sólo es lobo, comparado con él. De los zurriagazos se aprende también.

Contra el Celta, el Atlético hizo lo que debía hacer: ser pugnaz hasta el último momento. ¿No han caído en la cuenta de que en la Liga de esta temporada no son pocos sino frecuentes los partidos que, con flor y bocinazo o sin bocinazo y sin flor, se resuelven en los últimos minutos?

-Victorias que, por cierto, duelen como brutales zurriagazos a los derrotados.

Así es.

-Lo de hoy –deplora con rabia nada estoica el entrenador vigués- no es justo.

Entender de fútbol, a veces, es tan difícil como entender a los políticos cuando hablan de economía o a los economistas cuando hablan de política.

Pecado venial

Mircoles, 8 Febrero 2017

Si ‘fútbol es fútbol’, ‘política es política’. O sea: el fútbol como la política, o la política como el fútbol, son a veces incoherentes, contradictorios, insensatos.

-¿Por qué?

Verá, un ejemplo político: según el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) el 66% de los encuestados califica como mala o muy mala la oposición que lleva a cabo el PSOE. Sin embargo, Javier Fernández, el líder de la gestora socialista, es el líder mejor valorado (4,12, contra el 3,56 de Rivera, segundo, y el 3,10 de Rajoy, tercero). ¿Cómo se explica, más o menos racionalmente, la mala oposición del PSOE al PP con la mejor calificación de su actual líder?

-La política está diseñada para que no siempre dos más dos sean cuatro.

Como el fútbol. El Atlético, ayer, para pasmo de la familia azulgrana, arrolló al Barcelona. Brío, hambre de gol, valentía.

-Qué desconcierto. ¿Qué le pasa hoy al Barcelona? –se preguntaba en las gradas su fiel infantería.

Pasaba que el Atlético lo estaba haciendo mejor. Pero, ¡ah!, el fútbol, como la política, es sorpresivo, cabrón, desleal, y al final, gracias al trabajo del divino creador de Messi, Suarez hizo gol y gritó mirando a Messi.

-¡Gracias, muchas gracias, mi Messi!

Maravilloso y aciago partido del Atlético. Ambas cosas. El árbitro le anuló un gol legal a Griezmann y Gameiro , en la ejecución del penalti, legal también, envió el balón a las cielos.

-Es verdad: tampoco dos y dos con cuatro en el fútbol.

Pero Simeone, que todo lo ve a través del dulce color rosa del optimismo, acabado el partido, acuñó frase:

-Nosotros -dijo cuando le preguntaron por el árbitro- tenemos que hablar de fútbol y ustedes tienen que hablar de lo que normalmente hablan.

Esto es, del árbitro, de apellido Gil, como Jesús Gil y Gil.

-Que un Gil nos haga esto…

Favor que le debe el Barça, tan quejumbroso y llorón, esta temporada, con la lata de que todos los árbitros “están vendido” al “poder” de Florentino.

-¿Es verdad, don Florentino, que usted compra árbitros?

-Imposible. No son presuntos, no son políticos, no son pecadores mortales. A lo sumo, pecadores veniales. Y error involuntario (único pecado del árbitro) es siempre venial.

El Atlético, pues, simplemente ‘nini’: ni Liga ni Copa del Rey.

Ojo de halcón

Viernes, 3 Febrero 2017

Conservadores y progresistas. ¿Mejorará la emoción y la calidad del fútbol el ojo de halcón? Al respecto, hay opiniones a favor y en contra. Ronaldinho, conservador:

-El fútbol está bien como está. Soy partidario de los errores, que a veces favorecen y veces no.

El entrenador del Sevilla, Sampaoli, es también conservador:

-¿Ojo de halcón? Generará problemas. El fútbol es distinto del tenis.

Enrique Cerezo, presidente del Atlético, es progresista:

-Estoy, sí, a favor del ojo de halcón.

Esto de ser conservador o progresista tiene aristas. España, en los últimos años, ha cambiado mucha. Hemos pasado de la España “una, grande y libre” de cuando aquello, vaya, de cuando Franco, a la España autonómica, asimétrica y transversal de ahora. Conservadora aquella, progresista ésta.

-Hay que ser siempre progresista –me dice un travestido progresista -. Otra cosa es que a veces el progreso no respeta ciertas cosas.

-¿Cuáles?

Me cita como respuesta más o menos paradigmática a nuestra alcaldesa Manuel Carmena.

-Esta señora –me expone- , a pesar de su longevidad, presume de progresista. Su lema es también el ‘no es no’ de Pedro Sánchez. No es no al Belén en la Puerta de Alcalá. No es no a la fiesta de los toros. No es no al nombre de algunas calles (de “fachas”, no de rojos). No es no a los circos con fieras domadas. No es no al nombre de Felipe VI –lo último- a una zona de Madrid. La señora alcaldesa, a lo que parece, no es progresista, es más bien rencorosa. Ser progresista es otra cosa más conciliadora. No es progresista quien tiñe sus caducas canas con el negro color del rencor.

¡Córcholis! con la señora alcaldesa, que diría mi abuelo . ¿Rencorosa? Nuestra alcaldesa estudió en las Damas Negras y una compañera suya de colegio, que he conocido recientemente, me la describe así:

-Era inteligente. Buenas notas. Salía poco con nosotras. Decía: “A vosotras se os dan bien los chicos. A mí no tanto. Prefiero estudiar”. No era engreída ni antipática. Era, sencillamente, una magnífica estudiante.

Si era así, ¿por qué ahora es cómo es?

-¿Cómo es?

-Progresista del “no es no”. Lema ,obviamente, negativo, nada tolerante, anticonciliador.

Ser progresista, en mi opinión, es ser partidario del ojo de halcón en el fútbol.

Arte y bipolaridad

Viernes, 6 Enero 2017

La finalidad del arte es la emoción por la emoción y la finalidad del fútbol es la emoción del gol.

-Luego el fútbol es arte.

Deducción lógica. Cela, si viviese, diría que sí.

-Yo –contaba JCC- era un buen futbolista. El fútbol me gustaba. Los tenedores del fútbol son los pies y los pies los maneja la sustancia gris. De haberlo tomado en serio, estoy seguro de que habría destacado. Pero me decidí por el otro arte, el arte de escribir.

Ya lo ven. Todo es arte. Entre el arte del fútbol y el arte de escribir, don Camilo se decidió por la pluma.

-Pero el balón –repetía-, que conste, se me daba como la pluma.

El único que no es artista en el arte del fútbol es, al parecer, el árbitro.

-El árbitro es la suegra del fútbol. Cuando lo hace bien, nadie lo subraya, ni la crítica; cuando lo hace mal, le zurran despiadadamente tanto los críticos como los públicos. La verdad es que hay que estar tocado de la sesera para ser árbitro.

Como me hizo gracia este comentario, de Salvador Santos, vicepresidente del Atlético de Madrid en los años de Vicente Calderón, lo apunté.

-Hala, para el archivo –me dije.

Hay quien colecciona sellos y cosas así. Yo colecciono frases. No valen dinero, pero tienen el valor del ingenio.

Rara vez juzgo las actuaciones de los árbitros. En esto me parezco a los ingleses.

-Yo soy inglés –me comentaba hace años, en Londres, un compañero que trabajaba en la BBC, a lo mejor todavía no se ha jubilado-. El árbitro – aseveraba- sólo es una circunstancia adjetiva y necesaria del juego.

Lo que ocurre es que a veces, con sus errores no queridos, beneficia o perjudica sensiblemente, según. Al respecto, por cierto, he contado más de una vez lo que opinaba don Santiago Bernabéu:

-Cuando el árbitro se equivoca a favor del Real Madrid, sonrío; cuando se equivoca contra el Real Madrid, me cabreo. El árbitro –sentenciaba- es un ser bipolar: o cabrea o complace.

Bipolar y necesario, pues. En la ciudad condal, sin embargo, están muy cabreados. Consideran que los árbitros, esta temporada, sólo hacen sonreír a los madridistas.

-La flor de Zidane.

Pudiera ser.

El imán de Zidane

Jueves, 1 Diciembre 2016

El Real Madrid y el Atlético de Madrid otra vez, al margen de la calidad de fútbol que ofrezcan, están en alza. Valores en alza, que la Liga es el IBEX 20 del fútbol.

-Si no fuese así, el Santander no patrocinaría la Liga.

Gol, Liga, Banco, dinero. Viva todo, el dinero y el fútbol. El Real Madrid, ‘a pesar’ del novicio Zidane, fabrica goles, zurra palizas y encabeza soberanamente el IBEX 20 del fútbol.

-En la ciudad condal, están acojonados.

Creíble. Máxime después del empate del híbrido azulgrana con el Hércules en Alicante.

-Faltaban los monstruos.

Aún así. Lo que pasa es que el fútbol es puñetero, como Pablo Iglesias, y con la puñetería hay que tener cuidado. Dan sustos.

Carles Rexach, cuyos comentarios en Mundo Deportivo leo, argumenta a veces con la gracia y la experiencia del no menos puñetero sentido común. “Cuando dos equipos son rivales históricos y uno está muy bien y el otro peor, frecuentemente gana el que está peor”.

-¡Qué tontería!

En absoluto. Eso que él escribe sucede a veces, no frecuentemente pero sucede.

Yo no creo en las estadísticas. La estadística es lo que fue, una cifra muerte, y el futuro es lo que no ha sido todavía, Contra el Real Madrid, esto ni se dude, el Barça jugará con la tensión y el certero frenesí con que el Real Madrid acogotó, poco menos que sorpresivamente, al Atlético en el Calderón. El Real Madrid, desde la cima del IBEX 20, vuela como águila imperial con la majestuosa suma de puntos que saca al Barcelona y al Atlético.

-Eso es verdad. Pero para el final de la Liga faltan muchas jornadas, veinticinco. Y ‘los’ IBEX, también el del fútbol, dan muchos sustos, a veces hasta arruinan.

El del sábado será el Clásico liguero número 87 entre el Barça y el Real Madrid, con este balance: 49 victorias azulgranas, 17 empates y 20 victorias blancas.

-De todos modos, el Real Madrid tiene en Zidane no sólo un entrenador, sino un entrenador con imán para la suerte. La atrae.

Ya será, el sábado, lo que tenga que ser. Pero en la ciudad condal –lean sus periódicos si no me creen- están acollonado con el imán de Zidane.

Crisis

Martes, 4 Octubre 2016

Es verdad: algo le pasa al Real Madrid. No lo digo yo. Lo afirma Zidane. Veamos: el empate, de momento, es lo suyo. Cuatro partidos y cuatro empates, uno detrás del otro

-Y, fíjate que tontería, contra cuatro equipos con color amarillo.

Tontería o no, que yo creo que sí, si bien lo que yo crea no debe tomarse en consideración, el amarillo es color con connotaciones negativas desde que el autor y actor francés Moliere, vestido de amarillo, murió durante la representación de su obra ‘El médico a palos’.

-Pura casualidad.

La casualidad existe, el azar existe, el destino existe, pero la racionalidad, irracionalmente, repudia el destino, el azar y la casualidad.

-Es que la racionalidad tampoco es de de mucho fiar.

Pudiera ser.

¿Qué le pasa al Real Madrid? Sin suma los mismos puntos que el Atlético en la Liga (quince) y el Atlético es maravilloso (unánime esta opinión), ¿cómo se explica, racionalmente, que el Real Madrid esté en crisis y el Atlético no?

-Se explica –me soplan- porque el fútbol, hoy en día, hay que jugarlo con el compromiso de la intensidad durante los noventa minutos. El Real Madrid y el Barça, precisamente los dos, le meten caña a la velocidad de la intensidad en los segundos tiempos, cuando las nubes negras del empate y la gallardía del adversario amenazan con chaparrón de susto.

Hay más cosas. El Barça, sin Messi y sin Iniesta, no obstante la enjundia de clase y talento de los demás, baja mucho, pero que mucho. Neymar es, en efecto, un gran futbolista pero sin la velocidad creativa y mental de Messi.

-Y eso, oiga, se nota.

De igual manera que Real Madrid, sin Marcelo, sin Modric y sin Casemiro, baja también la efervescencia de su poder, sobre todo cuando el trial de la BBC no está físicamente en plena forma.

-Y Cristiano, por lo que sea, no acierta tanto esta temporada con la diana del gol, y Benzema, también por lo que sea, está a tiempo luz de lo que él es cuando está en forma.

-Eso, ¿qué le pasa a Benzema? Se le nota como desgastado. Aparece, desaparece…

Zidane, de todos modos, es hombre con buena estrella. Le falta quizá madurez, o sea experiencia, y ‘coraje’ para creer más en Lucas y en los ‘jóvenes’ valores que esperan pacientemente -o impacientemente- con las posaderas pegadas al banquillo.

-Vaya, ¿que no ve en crisis al Real Madrid?

-La palabra crisis es grave. Crisis es la del PSOE por culpa del verderón (políticamente) y guaperas Pedro Sánchez.

-Me cuentan que está hundido, anímicamente.

-Es lógico. ¿Cómo no va a estar hundido quien ha hundido al PSOE? Con lo bien que funcionaba este partido con Felipe González.

-Por supuesto. Por eso las mujeres le gritaban “¡Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo!”.

En fin: que el Real Madrid, todavía no es no, o sea que todavía no está en crisis. Se aceptan respetuosa y pedagógicamente las opiniones en contrario.

Barra libre

Jueves, 26 Mayo 2016

La española, como se sabe, es la única democracia europea con barra libre para silbar a los canes en la calle, al Rey en los estadios y a los árbitros que se equivocan en contra del equipo del que uno es forofo.

-Yo soy árbitro –me dijo una vez un perito del pito ya jubilado- porque lo que más divierte en este mundo es que me lleven la contraria.

Vive todavía y opina, como experto en fútbol, en una cadena de televisión. Debe de pasarlo bastante bien, pues los comentaristas que le acompañan discrepan bastante de sus doctos juicios.

-Es lógico que discrepen –dice-. Ellos sólo saben de fútbol; yo, de fútbol y de faltas.

El Real Madrid y el Atlético de Madrid –”viva Madrid, que es mi tierra”- van a ofrecer al mundo entero, nada menos que en Milán, el espectáculo de su millonario (en espectadores) enfrentamiento.

-Será, seguro, más ético y divertido que el enfrentamiento, si se produce, entre Pedro Sánchez, cuyo alias es ‘Don No’, y Mariano Rajoy, cuyo remoquete es ‘El Pasivo’.

Como el fútbol, amén de más divertido, es también más ético, nadie del Real Madrid desmerece la roqueña y pugnaz calidad del Atlético, ni nadie del Atlético rebaja los potenciales y costosos valores del Real Madrid.

-A un solo partido, el Atlético es tan temible como el Real Madrid –opina Rexach.

-A un solo partido, el Real Madrid hace bien en respetar al Atlético – reflexionaba el otro día no sé quién.

En lo que también están de acuerdo casi todos es en que el Atlético, colectivamente, es más equipo que el Real Madrid, y en que el Real Madrid, individualmente, es más poderoso que el Atlético.

-Cuando en un equipo funciona más la individualidad que la colectividad, malo –conjetura Bojan, ayer jugador del Barcelona y hoy estrellita en el equipo británico Stoke City.

Vi ayer en la televisión, hablando de política, a Ángel Gabilondo. Este señor tiene la virtud -política, metafísica y liberal- de amar la educación, la cultura y la palabra. Pensé:

-Qué pena que en la política y en el deporte –sobre todo en la política- el espécimen Ángel Gabilondo sea tan escaso.

¿Quién va a ganar en San Siro? ¿El Real o el Atlético? Los dos, si hablan con los pies como habla Ángel Gabilondo con las cuerdas vocales. Barra libre al estilo.

Vitalidad y optimismo

Jueves, 28 Enero 2016

Como “fútbol es fútbol”, el fútbol es como la política:

-No te fíes de las promesas de los políticos, ni de sus programas. Rara vez cumplen sus programas, rara vez cumplen lo que prometen –decía el profesor Tierno Galván, a quien la alcaldesa que hay ahora en los madriles, antitorera, antibelenes, antimagos tradicionales, pretende esculturizarlo con busto en el corazón de la Cibeles.

-No te fíes tampoco –me recomiendan- de las progres antitodo. Suelen estropearlo casi todo.

El Atlético de Simeone, esta semana, ha empalmado una semana aciaga. Empató con el Sevilla, en el Calderón, y en el Calderón, contra pronóstico, ha caído KO en el torneo del KO, contra el Celta.

-Aciaga, sí, usted que lo diga.

Simeone, sin embargo, es un señor vigorosamente optimista y vitalista. Ve siempre luz en los túneles negros.

-Y la ve sin necesidad de encender focos, si va en coche, ni de linternas si va a pie.

El 2-3 de KO del Celta es resultado que nos ha dejado a todos sin resuello (uno nunca ha ocultado su amor al Atlético y a la mujer, la obra más bella de Dios), mayormente a los socios y abonados del Atlético.

-Que siguen restregándose los ojos no para ver mejor, sino para no ver, por aquello de que ojos que no ven corazón que no sufre.

Tras el trompazo del 2-3, en la rueda con los periodistas, el vitalista y optimista Simeone dijo:

-No es un fracaso (la eliminación de la Copa del Rey).

Matizó:

-Fallamos en detalles.

Verdad: los detalles fueron que los tres goles del Celta se debieron, más bien, a fallos de los defensas, cuando la virtud de la fortaleza del Atlético reside esencialmente en los defensas.

Simeone, recalco, es optimista y vitalista. Y eso es formidable. El progreso no lo labran ni lo trillan ánimos depresivos o desmoralizados. Contra los sopapos de KO, el arco iris del brío, de la fe.

-¿A que sí, Simeone?

- Mi vida es arco iris. Claro que sí. Por eso soy vitalista y optimista.

Lo terrible es que la Copa del Rey se le daba al Atlético de película del león de la Metro. Y ya no está en la Copa. Y lo terrible es que Koke, el otro día, tras el empate con el Sevilla, declaró:

-Nuestro objetivo en la Liga no es ganarla, es el tercer puesto.

Error, Koke. Hay que ser como el profesor Simeone y el profesor Tierno Galván: francos, optimistas, vitalistas. Al Barça, el inmediato adversario del Atlético, y al que tanto admiro estéticamente, hay que oponerle sin fisura alguna el optimismo y la vitalidad de la fe.

Se la pegaron

Lunes, 25 Enero 2016

Se la pegaron los dos, el Atlético y el Real Madrid. Y Luis Enrique, a ver qué vida, más feliz que un tigre de Bengala espléndidamente alimentado en su jaula.

-Messi no es todo el Barcelona, pero hay ocasiones en que el Barcelona lo es todo gracias a Messi.

El Barça no es Luis Enrique, más bien Luis Enrique es gracias al Barcelona. Lo dije aquí hace unos días, y si no aquí, en otra parte. El ser humano, o plagia o se repite.

-Se repite más bien.

-Pues sí. Don Jacinto Benavente repetía sus frases ingeniosas hasta tres veces en sus comedias. “Y aun así –justificaba su reiteración- , hay muchos espectadores no se enteran”.

Viendo al Atlético contra el Sevilla, me dije: el Atlético sí es Simeone. El Atlético es Simeone, de igual modo –y me repito- que el Barça son jugadores mucho más que Luis Enrique. Yo sé poco o casi nada de lo que opino, lo que ocurre es que mis opiniones están cimentadas con elementos tan sólidos y fiables como son los materiales de lo visto, lo escuchado, lo leído y lo experimentado.

-Yo no valgo nada, yo valgo lo que he aprendido, y vivir es aprender. Tengo ochenta años. Algo sé, pues, pero tampoco mucho.

¡Toma! Ahí queda eso: eso lo dijo Azorín, que, por lo que fuere, no era precisamente optimista en su decenio octogenario.

Contra el Sevilla, Simeone apelmazó mucha gente –demasiada- en el centro del campo. Pensé: todos, muy trabajadores, pero ahí falta un pensador. Alguien que ordene, dirija y racionalice el apelmazamiento. Cuando puso al dúo CC, Carrasco y Correa, el Atlético empezó a entrar con alegría y ahínco por las bandas (las bandas son las alas del fútbol, sin ellas el fútbol vuela torpe). El Atlético, entonces, con la CC, hasta hiló fútbol bonito. Más, también entonces, el Sevilla, por causa de haber quedado menguado por la expulsión de Vitolo, aplomó su área con ardor guerrero y guerreros físicamente más altos y prestos que los acosadores rojiblancos.

-¡Vamos, vamos! – animaba, se animaba nervioso desde la banda Simeone.

El fútbol tiene sus normas puñeteras: una de ellas es la de hacer la puñeta. Conclusión: Simeone, contra el Sevilla, erró.

-¿En qué?

-En la alineación. A Simeone, tan bueno, a veces se le achaca (por prudencia, por supuesto, o previsión, otra vez aquí por supuesto) el arrojo, el arriesgar.

La diferencia entre Luis Enrique y Simeone es que Simeone, tal vez, sabe más, pero Luis Enrique, sin tal vez, tiene jugadores mejores. Qué rabia el tropezón de los equipos remadriles.