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Hacer fútbol, hacer política

Lunes, 16 Octubre 2017

Hacer fútbol es hacer goles y hacer política es resolver las cosas

-El gol, es cierto, se nos resiste últimamente.

Así es, admirado y admirable Cholo. El Atlético, en la Liga, en ocho partidos, ha coleccionado sólo trece goles; el Barça, veinticuatro; el Valencia –segundo en la clasificación- veintiuno; el Real Madrid, quince: cifra también parca, tal vez.

-Y sin tal vez.

El Atlético es equipo ponderado por su estructura defensiva. Incómoda para el rival por su solidez con escasas fisuras. En ocho partidos, sólo le han hecho cinco. Al Valencia, diez; al Real Madrid, siete; el Barça, únicamente tres.

-El Barça del ‘pro referéndum Puigdemont‘, está refrendando, de momento, poder, estética y talento –me recuerda un compañero catalán no secesionista.

Como vivir es ‘vivir el ahora’ (no cuentan el pasado por pasado y el futuro porque no ha llegado) lo que cuenta, aritméticamente, es por lo tanto ‘el ahora’.

-La Liga -decía don Santiago, uno de mis siete sabios en fútbol- la gana al final el que menos partidos ha perdido al principio.

Eso, se me dirá, es discutible. Por supuesto. Pero el Barça tiene ya la ventaja de cinco puntos sobre el Real Madrid y seis sobre el Atlético.

-Antes o después, no hay Liga sin baches y socavones. No hay equipo que se libre de ellos.

Otra obviedad. Que el fútbol, como se sabe, es una cosa de goles y obviedades. La obviedad, sin embargo, a veces, es también aviso. El Atlético tiene un Robinson colosal, Griezmann

-¿Por qué Robinsón?

Por su soledad. Está pero, como Crusoe, más solo que náufrago en una isla deshabitada. Ése es uno de los puntos débiles del Atlético, otro punto sensible es que avanza poco por las alas. La virtud esplendente del Barça, en cambio, es que juega con arte e inteligencia a lo largo y a lo ancho del campo.

-Estás crítico con el Atlético,eh.

Criticar sin adjetivar es razonar. “Escribir con adjetivos –decía Azorín- es hacer trampa”.

-¿Estás seguro de que lo dijo Azorín?

-Yo rara vez estoy seguro de nada. Vivir ‘el ahora’ es dudar, también.

Hacer política, por cierto. ¿Qué es hacer política? ¿Dialogar con un señor cuya política es evacuar su vejiga sobre la Constitución? Ha dicho otra vez Pablo Iglesias que hay que dialogar y ha dicho también, dicho sea al paso -esto me hizo gracia- que “no tengo hijos, pero me gustaría tenerlos”.

-Eso, Pablo –pensé-, se soluciona haciendo el amor. Ella es muy mona. La política del amor, además, es la mejor política del mundo.

Bueno, Cholo, como a ti se te da la política del fútbol mejor que el fútbol de la política a los políticos, mejora los defectos del Atlético. Tú puedes, pues tú vales.

TAS

Jueves, 1 Junio 2017

El TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) pretende que la Liga Santander 1, 2, 3 de la próxima temporada vuelva a ser otra vez la Liga Santander 1, 2 del Real Madrid y el Barcelona. Por eso el TAS ha decidido vetar (en plan castigo por fichaje de menores de edad) el mercado de adquisiciones de verano al Atlético.

-No es justo lo del TAS, que sanciona con más severidad al Atlético que al Real Madrid –se quejan los atléticos probablemente con razón.
El TAS, como se sabe, es un tribunal de justicia, y la justicia es como es.
-¿Cómo es?
-Como no ha ido nunca al oftalmólogo y tiene, todavía, los ojos vendados, ve defectuosamente. O ve lo que le dicen que debe ver. Ya dijo hace un porrón de siglos Aristóteles que el juzgador juzga según sus gustos y sus pareceres
-¿Eso dijo Aristóteles?
-Casi todo lo que dijo Aristóteles no ha caducado todavía. Se adelantó otro porrón de siglos a su época. Por eso está siempre de moda.
Una Liga de dos, una Liga que es siempre, casi constitucionalmente, la Liga de los plutócratas Real Madrid y Barça es una Liga con el ritmo de la emoción limitado.
-Una Liga descoletada competitivamente, que diría un podemita.
Pues sí. Las coletas para los toreros, para las niñas de Jesús y María y para Pablo Iglesias.
-¿No te gusta la coleta de Pablo Iglesias? Parece que la tiene más espesa y crecida.
Y opaca. No brilla, está como seca. Opaco y seco, por cierto, en punto a fichajes -no hay derecho- ha dejado al Atlético el susodicho TAS. Simeone, que también sabe de economía, sostiene, a lo Rajoy, que el Atlético tiene que crecer para que el Santander sea 1, 2, 3, y no el Santander 1 (Real Madrid) 2 (el Barcelona)
A quien va a beneficiar muy ricamente el TAS es a Griezmann.
-¿Por qué?
-Griezmann es verdad que quiere títulos, pero también más dinero, lo cual que el Atlético, para retenerlo, tendrá que mejorarle considerablemente el contrato. Pues un Atlético sin él y sin poder fichar a nadie más o menos como él, desmerecerían también considerablemente su pode.
Maldito TAS.

Un potosí

Lunes, 9 Enero 2017

Hay dos clases de economistas (esto no es mío, esto es de un pensador): los que hacen más ricos a los más ricos y los que hacen más pobres a los más pobres.

-Eso es una chanza. Falso – reputa mi amigo el economista, ejecutivo de un banco de tronío y futbolero.

Apenas sé nada de economía. Sólo esto que aprendí de mi abuela: no se debe gastar más de lo que se gana, economía es esto.

Mi abuela paterna, claro es, no era economista. Era, solamente, una mujer culta -licenciada en Historia- y “centrada”.

-No creo en las ideologías - decía también-, creo en las personas que se deja guiar por la estrella polar del sentido común. Yo soy una persona “centrada”

Curiosamente, le gustaba el fútbol. Madridista.

-Como nací en Madrid –argumentaba-, soy del Real Madrid. Tu abuelo, en cambio, como es de Alicante, es del Atlético. No discutimos por ello, sin embargo. Tu abuelo, como yo, es también un ser muy “centrado”. Nos respetamos, y nos respetamos –remataba- porque somos personas “centradas”.

Gracias a ellos, cuando escribo, procuro “centrarme”.

-Eso, escribiendo de fútbol, no es fácil. El fútbol, por tratarse de un juego, apasiona, excita, descentra.

Poco, a mí poco, si bien nunca he negado mi “pasión centrada” por el Atlético. Hay algo en mí, inexplicable, que me impele a estar más cerca de los que son menos que de los que son mucho.

-Qué raro eres.

Don Santiago Bernabéu me lo reprobaba también:

-¿Por qué –me reconvino una vez, sonriendo- pudiendo ser del Real Madrid, eres del Atlético?

Llegado a este punto, quiero escribir y escribo esto: muy bien, Luis Enrique; esta vez, requeté bien, Luis Enrique.

-No estoy aquí para hablar de los árbitros –dijo a los periodistas, acabado el partido con el Villarreal, donde el árbitro no vio un penalti a favor del Barça que “descentró” hasta la excitación a Piqué.

Luis Enrique, es obvio, piensa del árbitro que uno, que el árbitro es ese juez, en el fútbol, que no vio lo que todos vieron desde los graderíos. Ocurre con harta frecuencia.

En cuanto a Messi, vale, sí, un potosí. A nadie extrañe, pues, que la segunda potencia del mundo, económicamente, quiera hacer más rico al ya muy rico Messi. La economía tampoco es una ciencia “centrada”.

Puente

Sbado, 10 Diciembre 2016

Puente en la ciudad condal. Barcelona es una gran ciudad. Barcelona no tiene culpa del clima separatista que la acongoja y acollona.

-La mayoría de los catalanes, te lo digo yo, no somos independentistas. Cataluña, fuera de la piel de toro, sería un disparate para la piel de toro y para el resto de nuestros compatriotas españoles. La culpa de lo que está pasando aquí es del Gobierno. ¿Por qué en su momento, que lo hubo, no actuó Rajoy con la autoridad de la Carta Magna? ¿Por qué se le arrugó la autoridad? Tuvo miedo. Sí, miedo. Y si, como él dice, sin ley no hay democracia, tampoco hay democracia sin autoridad.

Mi amigo, catalán de toda la vida por parte de su madre y de su padre desde hace siglos, me habla con indignación.

-Estoy indignado, sí, porque, ¿sabes cuál es el problema crónico de la derecha? Cree que si aplica con autoridad la ley, algo tan democrático en las democracias que funcionan democráticamente bien, le van a colgar el remoquete de carca, facha. Ignora que la autoridad es el orden de las democracias civilizadas.

Descansa unos segundos. Prosigue:

-Horroroso, qué horriblemente suena, oír a los políticos en la televisión Cataluña y España, como si Cataluña no fuese ya España. ¿Ves como la culpa de lo que pasa es de ellos, de los políticos paniaguados? Yo soy español, catalán de Lérida. ¿Qué es eso de España y Cataluña?

Descansa, le digo. No sigas encolerizado, te va a dar un patatús.

-El patatús lo vamos a sufrir todos los que amamos la piel de toro si, desgraciadamente, los políticos siguen hablando de pluralidad, diversidad, asimetría y todas ésas estúpidas mandangas.

Me está dando el “puente”. Se lo echo en cara:

-Majo, me estás acibarando el minidescanso. .

-Perdón. Pero es que… Oye, otra murga, esta de fútbol: ¿es verdad que el nuevo campo del Atlético va a llamarse “Guanda” Metropolitano.

-Eso parece.

-¿Crees tú que ese bautizo gusta a la familia rojiblanca? ¡Qué impersonal, qué poco gusto, qué feo! ¿No?

-Le diré a Cerezo, puesto que están de moda, que consulte la opinión rojiblanca mediante un referéndum.

Sonríe. Menos mal. Me ha dado el “puente”.

Sábado, sabadete

Domingo, 20 Noviembre 2016

Cero a tres. Duro, muy duro, ciertamente. Un forofo del Atlético, acabado el partido:

-Qué sábado, sabadete, tan cabroncete.

Y es que el Atlético de Simeone no parecía el Atlético de Simeone , de igual modo que Real Madrid de Zidane no parecía el Real Madrid de Zidane.

-Simeone, a menos, y Zidane, a más – susurraba decepcionado otro aficionado.

El fútbol, como la vida, es un juego de azar, y “el ignoto misterio del azar” (doctor Marañón) a veces lo trastrueca todo. Dice Luis Enrique, tras el empate con el Málaga:

-Hemos sido infinitamente superiores, el resultado es infinitamente injusto.

El fútbol no es “ciego” como la Justicia; el fútbol, hay que repetir, ni es justo ni es injusto; es como es: futbol. Puñetero, azaroso, cabroncete

Consecuencias del cabroncete sábado, sabadete: Simeone tiene que rehacer o recomponer la estructura del equipo. ¿Por qué ha dejado de jugar como las temporadas en que imponía pánico, respeto y miedo? ¿Por qué, cuando se creía que había conseguido para la actual temporada una plantilla de cracks, está haciendo crac? Tres derrotas en los cuatro últimos partidos suma el Atlético.

-Y eso da que pensar.

Y mucho. Ya, en la Liga, horror, a nueve puntos del Real Madrid y a cuatro del Barça. El Atlético, que era granítico muro sin grietas, agrietado.

-Y ahora, casi con toda seguridad, en lugar de jugar a ganarla, jugará solamente a clasificarse para la Champions. Cambio climatológico en la Liga, como el cambio que está acollonando al planeta Tierra.

Me pasa con el tremendismo lo que con el populismo: no me van. Simeone, con el resbalón del 0-3, ha colocado una cruz negra en su áureo currículo. Verdad. Pero eso no significa que Simeone, como leo, ha empezado a dejar de ser el que ha sido Yo no lo veo así. Lo que tiene que hacer Simeone es ser leal a sus “ideas”. No traicionarse. Y no dejarse llevar por la emoción: lo digo por Torres.

-El fútbol es un juego de emociones para el público, no para los jugadores y para los entrenadores.

He olvidado la autoría: ¿Valdano , Mourinho?

Otra consecuencia del sabadete cabroncete: el Barça sin Messi y sin Iniesta deja bastante que desear. Me reafirmo una vez más en mi percepción de que el Barcelona sin Messi, que diría don Miguel de Unamuno ( en celebrado candelero estos días: era formidable), convence menos y vence, cuando vence, con muchas dificultades. El Barcelona es él y Messi; sin Messi, es menos él.

Tercera y última consecuencia: Zidane tendrá o no tendrá experiencia, pero “su” Real Madrid sigue sin perder y tal vez consiga que haya, como en la democracia de partidos, alternancia en la consecución del título de Liga.

-El Real Madrid, esta temporada – declaran sus jugadores- tiene que volver a ganar la Liga, tiene que arrancarle ese privilegio al Barça.

Sábado, sabadete.

Diez

Domingo, 18 Septiembre 2016

Nota diez al cinco a uno del Barça al Leganés y al cinco a cero del Atlético al Sporting.

- Con un cinco pelado, dos sobresalientes. También el fútbol, aritméticamente, es así de curiosamente paradójico.

Messi es “patrimonio universal del fútbol”. Con la selección argentina o vestido de azulgrana, o vestido de blanco, o de rojiblanco, o de morado, Messi es, como Florentino Pérez “un seño especial” (Butragueño). Especialísimo cum laude.

-Prodiga, dilapida, regala su prodigioso talento indiscriminadamente.

Los fanatismos y los extremismos son, en efecto, enfermedades del intelecto.

-¿A quién se le ha ocurrido eso?

-No lo sé. A alguien, a mí, vaya usted a saber.

Ver jugar a Messi es gozo hasta para quienes no simpatizan con el ocio del fútbol.

-Qué cosas tan bonitas hace ese chico…- tengo reiteradamente oído a legos y espectadores objetivos.

El Barça, sin Messi, ni se dude, no sería lo que es.

Piqué, hace tiempo, dijo de él:

-Contagia entusiasmo y ganas, aunque uno ese día este de mala uva.

Como Simeone en el Atlético. Otro ser FP, o sea otro “ser especial”. El Atlético, con sus cinco goles, redondeó un partido 10, y el público, con su ovación 10 a Simeone, no hizo sino reconocer que Simeone es el Messi del Atlético.

-¿En qué se parecen estos dos argentinos exquisitos?

-En que Simeone, como Messi, también regala y dilapida talento.

Lo más globalizado en este siglo globalizado que yo veo, además del cine –el fútbol del escritor alicantino Azorín- es el fútbol.

-Con cine, fútbol y un salario que cubra las obligaciones perentorias, yo feliz.

Hay mucha gente que piensa así. Que ve la vida así. Lo que ocurre –se me ocurre hoy- es que tanto fútbol tantos días a las semanas puede acabar fatigando. Y lo que fatiga, acaba hastiando.

-Fútbol- aperitivo a la una de la tarde, fútbol-siesta a las cuatro de la tarde , fútbol- tarde, por la tarde, y fútbol-noche, por la noche.

¿No es demasiado fútbol, no es exprimir el gusto por el fútbol?

-La globalización –me exponen como argumento exculpatorio- es así. Para que el fútbol de dinero que da y los clubes puedan pagar los s dinerales que pagan, hay que programarlo teniendo en cuenta no sólo las horas idóneas de aquí, sino las de Asia, Australia y las Américas de Cristóbal Colón.

No discuto lo “innecesario”, que diría el “innecesario” Pedro Sánchez.

Suerte y dolor

Domingo, 29 Mayo 2016

El café con leche del fútbol es la intensidad –la leche- y la fe – el café-. Y el café es como la suerte. Un buen café, es un placer, como un placer es también que la suerte sea más afable y generosa con uno que con el otro.

-Ya dijo un filósofo o pensador que la suerte, casi siempre, es una flecha lanzada a la buena de Dios para que hiera o mate a ciegas.

La suerte, en esta ocasión, se cebó con el Atlético. Lo cegó con los venablos de los penaltis. Dos fallos, uno de Griezmann y el otro de Juanfran, y victoria del Real Madrid.

-Fútbol es fútbol.

Considerada la cosa objetivamente, el Real Madrid, ciertamente, no fue superior al Atlético, de igual modo que el Atlético, incuestionablemente, no fue inferior al Real Madrid.

-O sea, fútbol es fútbol.

Exacto. La justicia del fútbol no es ciegamente ni parcial ni ciegamente imparcial. Es como es, como el fútbol: veleidosa, puñetera.

Hubo, finalizado el partido, dos frases: una de Florentino Pérez, benigna, cristiana:

-Así se gana y así se pierde- comentó caballerescamente para no herir el amor propio del Atlético.

Hizo bien FP en expresarse con benevolenci.-

-A lo mejor no era benevolencia, sino conciencia consciente de que el Real Madrid, en efecto, ganó gracias a la ayuda de la suerte.

Pudiera ser. Cuando se gana, de todos modos, el ganador es más cristiano y benigno que cuando pierde.

La otra frase la selló sin ira, solo con decepción, Simeone:

-Perder dos finales es fracasar.

Insólito Simeone. A nadie le gusta confesar que ha fracasado. La palabra fracaso es tremendamente despiadada y casi condenatoria. Y es que, lo intuyo, él estaba casi seguro, esta vez, de la victoria del Atlético.

Hay un hecho aritmético. El Atlético se lleva con la Champions igual que Pedro Sánchez con Mariano Rajoy.

-¡No, no y no! – sigue repitiendo en todos los mítines el socialista Sánchez.

-¡No, no y no! –sigue repitiéndole la Champions al Atlético.

-¡Y sí, sí y sí! – sigue sonriéndole la Champions al Real Madrid.

Real Madrid: once Copas de Europa ya.

-¿Contento, Florentino?

-Como no tiene usted idea.

La Undécima es la segunda Champions de Zidane como madridista. El Real Madrid, a lo que parece, se le da a Zidane de champion, como de champion se le da al Real Madrid la Champions.

La Undécima ha aclarado igualmente dos cosas:: Zidane y Cristiano, siguen; ellos, como aquel humorista argentino, siguen. La suerte del triunfo reporta estos triunfos.

Siento, de todos modos, el dolor del Atlético. La suerte, la justicia y el fútbol son así. Y así seguirán siendo.

Esprín

Domingo, 1 Mayo 2016

Frank Sinatra no vendía voz. “Yo vendo estilo”, concluyó un día con los que, para fastidiarle, discutían la calidad y el tono de su voz. ¿Qué vende la Liga en su recta final? Incertidumbre, sufrimiento, emoción. Este “esprín” (españolizo la palabra) ha hecho que crezca la afición. Estadios llenos. Audiencias, en la televisión, colosales: como Frank cuando cantaba.

-¡Más esprín, más esprín! –gritan los amantes de la emoción y los vendedores de telefútbol.

Con la Liga del balón pasa lo que con la Liga de la política: la gente, para fastidiar también a lo mejor, prefiere el sufrimiento de la fragmentación (muchos pocos) a las mayorías.

Ya sólo quedan dos partidos para que finalice el esprín, y, por lo que se está viendo, los “dioses laicos” son fácticamente esenciales.

-Y es que existan o no, los dioses existen.

En el Atlético, resolvió el partido el “dios” Griezmann. Salió, tocó el balón y marcó. Explosión atómica de alegría en el Calderón:

-¡Dios, qué grande eres!

En el Real Madrid, cómo no, otro “dios”, el “dios” Bale, saltando como un atleta olímpico de oro, cabeceó el gol de los tres puntos. Respiró Florentino:

-¡Dios, qué paz!

Y Messi, cómo no, que últimamente es el “dios” de los servicios de gol, prefabricó los goles de Rakitic y Suárez:

-¡Dios, qué acierto el día que nos fijamos en él y lo trajimos a la Masía.

Así está, pues, el “pelotón de los que esprinta por la Liga. Juntitos. Muy competitivamente juntitos los tres.

-Cada vez queda menos y cada vez está más cerca (la Liga)- semisonríe (jamás sonríe con plenitud) Luis Enrique.

Simeone, un optimista filosóficamente reflexivo, a lo suyo:

-Había que ganar y se ha ganado, en un momento en que los puntos cuentan más que en otras circunstancias”.

El novicio y gran simpatico ZZ, contento si redoble de tambores:

-Lo bueno de este equipo es que cumplen todos.

Con la bruma del sufrimiento y la incertidumbre, el fútbol es más fútbol. O gusta más. O es más atractivo. ¿Acaso son también placeres el sufrimiento y la incertidumbre? 

Soñar

Jueves, 28 Abril 2016

Hay que soñar. El sueño es maravilloso.

-Sueño que la final de la Champions de este año la van va a jugar el Atlético contra el Real Madrid.

¿Por qué no? Un futbolista legendario, gran extremo, Enrique Collar -¿qué es de él?- soñó el sueño de la titularidad en el Atlético de Madrid

-Yo no duermo, sueño.

Convirtió en realidad su sueño: él y Gento o Gento y él, durante años, fueron los mejores extremos de España.

-Gento corre más que yo – elogiaba Collar.

-Collar tiene mucha clase- ponderaba Gento.

Adversarios, pero elegantes.

-¿Por qué los políticos de ahora, me refiero especialmente a Iglesias y Sánchez, no serán entre ellos como Collar y Gento: adversarios gentiles.

Difícil eso: lo repito aquí con desconsuelo un artículo sí y otro no. Creen que ser adversarios es insultarse y ponerse a parir. El fútbol es más pedagógico que la política. Y más y más honesto, y más fiable.

El Atlético de Madrid, que “¡juega formidablemente a no dejar jugar!”, es hoy cátedra de valores, de optimismo y de sueño. Su gente, sus “votantes”, animan a los jugadores con pancartas y mensajes como éstos: “Nunca dejes de creer”, “Juntos hacia la victoria”, “Atleti, yo te amo, juntos hasta la final”. Soñar y creer.

-No es fácil jugar a este Atleti. Con poco, hacen mucho. Son pegajosos. Incómodos…Nos queda Munich , a ver si…- reflexiona ya preocupado, desde ayer, Guardiola.

El secreto del Atlético, uno de sus secretos, es que sabe competir, como dice Clemente Villaverde.

-¿Y qué es saber competir?

-Saber hacer lo que hay que hacer. El Atlético no tiene los carísimos jugadores del Barça, del Real o del Bayern, pero tiene jugadores que no son se menos que ellos.

Lo de Simeone, pues, es lo del sabio griego: “Conócete a ti mismo”. Y conoce como debes jugar con tus jugadores.

Como hacerle un gol al Atlético es casi tan difícil como que se amen cortésmente Iglesias, Sánchez y Rajoy, soñemos en el gozo de una final Champions 2016 entre los dos equipos de Madrid. ¿Por qué no?

Estudiar a los árbitros

Mircoles, 6 Abril 2016

Con otro juez o árbitro, ¿hubiera empatado o ganado el Atlético? ¿Dañó con cálculo el juez o el árbitro al Atlético? ¿Por qué hay jueces o árbitros que en la duda prefieren equivocarse a favor del fuerte?

El juez, se dice, considera la ley; el árbitro, la equidad. Qué confuso es eso. Ley y equidad, los dos espejuelos de la interpretación de la ley.

-El juez es tan necesario como la ley. Matrimonio sin divorcio.

Innegable. Sólo que qué difícil es a veces ser equitativo, especialmente en el fútbol. El árbitro de fútbol es a la vez juez, y él, a veces, no ve lo que ven los espectadores, de igual modo que también a veces los espectadores no ven lo que ve el árbitro.

-La equidad, en fútbol, sin embargo, es acierto o desacierto discutible casi siempre. El fútbol, no se olvide, es pasión, y la pasión, como el amo y la Justicia, es ciego.

Fernando Torres cayó en la “trampa interpretativa” de dos jugadas y el árbitro alemán Felix Brych, tras enseñarle la segunda tarjeta amarilla, lo echó.

-¡Se ha pasado! ¡Qué tío! ¡Qué…!.

-Eso: ¡qué…! El fútbol, repito, es pasión y el forofo no siempre ve las cosas como son, sino como le convienen.

-¿Acaso hay que entender que Torres fue bien expulsado?

Antes de escribir lo que estoy escribiendo, he leído críticas de críticos “barcelonistas” y críticas de críticos “madridistas”.

¿Y qué?

-Los “más objetivos” coinciden en que, con el Reglamento en la mano, las dos entradas de Torres fueron poco ortodoxas.

Por su parte, el propio Fernando Torres, acabado el partido, pidió perdón. Gabi calificó de sólo “riguroso” al árbitro. Y Simeone, haciéndose un nudo retórico con las cuerdas vocales, confesó:

-No puedo decir lo que pienso. Estoy tratando de pensar lo que digo sobre el arbitraje.

Contenidas y moderadas, pues, las tres declaraciones. Se me dirá:

-Hay árbitros que no hubieran enseñado la segunda tarjeta amarilla a Torres.

Argumento irrebatible, toda vez que la ley, repito, es interpretación.

Lo que sí digo ahora es que el árbitro germano señor Brych, al margen de que fuese o no severo con la pena de expulsión, es un árbitro/juez ‘alérgico’, por carácter y estilo, al juego brusco o bruscamente peligroso para la integridad física. Y “tarjetero”, por lo tanto. Estas cosas deben conocerlas también, antes de los partidos, los entrenadores y los jugadores.