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Hacer fútbol, hacer política

Lunes, 16 Octubre 2017

Hacer fútbol es hacer goles y hacer política es resolver las cosas

-El gol, es cierto, se nos resiste últimamente.

Así es, admirado y admirable Cholo. El Atlético, en la Liga, en ocho partidos, ha coleccionado sólo trece goles; el Barça, veinticuatro; el Valencia –segundo en la clasificación- veintiuno; el Real Madrid, quince: cifra también parca, tal vez.

-Y sin tal vez.

El Atlético es equipo ponderado por su estructura defensiva. Incómoda para el rival por su solidez con escasas fisuras. En ocho partidos, sólo le han hecho cinco. Al Valencia, diez; al Real Madrid, siete; el Barça, únicamente tres.

-El Barça del ‘pro referéndum Puigdemont‘, está refrendando, de momento, poder, estética y talento –me recuerda un compañero catalán no secesionista.

Como vivir es ‘vivir el ahora’ (no cuentan el pasado por pasado y el futuro porque no ha llegado) lo que cuenta, aritméticamente, es por lo tanto ‘el ahora’.

-La Liga -decía don Santiago, uno de mis siete sabios en fútbol- la gana al final el que menos partidos ha perdido al principio.

Eso, se me dirá, es discutible. Por supuesto. Pero el Barça tiene ya la ventaja de cinco puntos sobre el Real Madrid y seis sobre el Atlético.

-Antes o después, no hay Liga sin baches y socavones. No hay equipo que se libre de ellos.

Otra obviedad. Que el fútbol, como se sabe, es una cosa de goles y obviedades. La obviedad, sin embargo, a veces, es también aviso. El Atlético tiene un Robinson colosal, Griezmann

-¿Por qué Robinsón?

Por su soledad. Está pero, como Crusoe, más solo que náufrago en una isla deshabitada. Ése es uno de los puntos débiles del Atlético, otro punto sensible es que avanza poco por las alas. La virtud esplendente del Barça, en cambio, es que juega con arte e inteligencia a lo largo y a lo ancho del campo.

-Estás crítico con el Atlético,eh.

Criticar sin adjetivar es razonar. “Escribir con adjetivos –decía Azorín- es hacer trampa”.

-¿Estás seguro de que lo dijo Azorín?

-Yo rara vez estoy seguro de nada. Vivir ‘el ahora’ es dudar, también.

Hacer política, por cierto. ¿Qué es hacer política? ¿Dialogar con un señor cuya política es evacuar su vejiga sobre la Constitución? Ha dicho otra vez Pablo Iglesias que hay que dialogar y ha dicho también, dicho sea al paso -esto me hizo gracia- que “no tengo hijos, pero me gustaría tenerlos”.

-Eso, Pablo –pensé-, se soluciona haciendo el amor. Ella es muy mona. La política del amor, además, es la mejor política del mundo.

Bueno, Cholo, como a ti se te da la política del fútbol mejor que el fútbol de la política a los políticos, mejora los defectos del Atlético. Tú puedes, pues tú vales.

Se la pegaron

Lunes, 25 Enero 2016

Se la pegaron los dos, el Atlético y el Real Madrid. Y Luis Enrique, a ver qué vida, más feliz que un tigre de Bengala espléndidamente alimentado en su jaula.

-Messi no es todo el Barcelona, pero hay ocasiones en que el Barcelona lo es todo gracias a Messi.

El Barça no es Luis Enrique, más bien Luis Enrique es gracias al Barcelona. Lo dije aquí hace unos días, y si no aquí, en otra parte. El ser humano, o plagia o se repite.

-Se repite más bien.

-Pues sí. Don Jacinto Benavente repetía sus frases ingeniosas hasta tres veces en sus comedias. “Y aun así –justificaba su reiteración- , hay muchos espectadores no se enteran”.

Viendo al Atlético contra el Sevilla, me dije: el Atlético sí es Simeone. El Atlético es Simeone, de igual modo –y me repito- que el Barça son jugadores mucho más que Luis Enrique. Yo sé poco o casi nada de lo que opino, lo que ocurre es que mis opiniones están cimentadas con elementos tan sólidos y fiables como son los materiales de lo visto, lo escuchado, lo leído y lo experimentado.

-Yo no valgo nada, yo valgo lo que he aprendido, y vivir es aprender. Tengo ochenta años. Algo sé, pues, pero tampoco mucho.

¡Toma! Ahí queda eso: eso lo dijo Azorín, que, por lo que fuere, no era precisamente optimista en su decenio octogenario.

Contra el Sevilla, Simeone apelmazó mucha gente –demasiada- en el centro del campo. Pensé: todos, muy trabajadores, pero ahí falta un pensador. Alguien que ordene, dirija y racionalice el apelmazamiento. Cuando puso al dúo CC, Carrasco y Correa, el Atlético empezó a entrar con alegría y ahínco por las bandas (las bandas son las alas del fútbol, sin ellas el fútbol vuela torpe). El Atlético, entonces, con la CC, hasta hiló fútbol bonito. Más, también entonces, el Sevilla, por causa de haber quedado menguado por la expulsión de Vitolo, aplomó su área con ardor guerrero y guerreros físicamente más altos y prestos que los acosadores rojiblancos.

-¡Vamos, vamos! – animaba, se animaba nervioso desde la banda Simeone.

El fútbol tiene sus normas puñeteras: una de ellas es la de hacer la puñeta. Conclusión: Simeone, contra el Sevilla, erró.

-¿En qué?

-En la alineación. A Simeone, tan bueno, a veces se le achaca (por prudencia, por supuesto, o previsión, otra vez aquí por supuesto) el arrojo, el arriesgar.

La diferencia entre Luis Enrique y Simeone es que Simeone, tal vez, sabe más, pero Luis Enrique, sin tal vez, tiene jugadores mejores. Qué rabia el tropezón de los equipos remadriles.