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Ligas

Lunes, 22 Mayo 2017

LaLiga Santander la ha ganado el Real Madrid y la Liga PSOE 1 (Sánchez), 2 (Díaz), 3 (López) la ha ganado Sánchez.

-Un PSOE unido, rumbo a la Moncloa - subrayó eufórico anoche Sánchez con una sonrisa morena y joven de oreja a oreja.

O sea: por el imperio de la unidad hacia la Moncloa.

Dijo Henry Ford que el éxito es siempre una cuestión de probar y perseverar, y que el gran éxito es el resultado de la suma de fracasos varios.

Pedro Sánchez, experto en fracasos, en lugar de decir “me voy, a la porra todo”, perseveró y hoy es el gran Ford del PSOE.

-Hay que felicitarle, pues.

-Claro que sí.

El problema para España y para el PP, mayormente para el PP, sin embargo, que diría Susana, es él, es otra vez Pedro Sánchez

-¿Por qué?

Si el PSOE no traga a Podemos ni al PP (principalmente a Rajoy) y Podemos no traga al PSOE ni al PP, ¿cómo va a deglutir la gobernación de España, a partir de ahora, el PP de Rajoy?

-¡Vaya cisco, es verdad! Había olvidado el lema de Sánchez, su ‘no es no’, que según todos los indicios es un ‘no es no’ contaminado de rencor y ansias de venganza. ¡Vaya embrollo!

Dijo Ford lo que acabo de exhumar y dijo Churchill (mi político favorito, bueno, tengo otros dos), en un discurso, esto otro.

-El torso de la democracia es “saber” ceder, es saber “servir”.

¿Es Sánchez así?

PSOE, PP, Podemos, ¡vaya batiburrillo de bien avenidos! ¿Pobre España?

La Liga Santander. Esa Liga sí funciona. Ya lo creo. Hasta la crítica blaugrana, tan ácida habitualmente con el Real Madrid, reconoce elegantemente esta vez,, sin rencor, que el Real Madrid ha sido más regular en el torneo de la regularidad. “Por eso lo ha ganado”.

El fútbol, como ven, es más noble y solidario que la política.

-¿A pesar de que los árbitros ayudan más al Real Madrid que al Barça?

A pesar, sí. Porque el fútbol es un juego de goles y fallos, y esta temporada el Barça ha fallado contra el Celta y el Málaga y el Real Madrid, no.

Tripletes

Lunes, 15 Mayo 2017

Constato que la vida es una cosa de tripletes en el fútbol y en la política.
-El popularizado hat trick, vaya.
Exacto. El Barça, gracias a su honorable triplete, es un hat trick de goles.
-Mi primer hat trick fuera de casa, estoy en una nube – manifestó eufórico su alegría Neymar por sus tres goles a Las Palmas. Neymar no hace sino acercarse, día a día, al talento de Messi:
-Sigo –reconoce cada vez que se le pregunta – fiel a mi proyecto de tratar de parecerme cada vez más a él.

Está consiguiéndolo. Ver y ser es aprender, como el tenista austriaco Dominic Thiem:
-Nadal – ha afirmado después de su nueva derrota ante él- es el mejor jugador de la historia sobre tierra. Algún día, con suerte, a lo mejor consigo parecerme a él.
Nadal se ha apuntado también al triplete, al hat trick: Mónaco, Barcelona y Madrid de una sentada.
-Claro que estoy feliz. Hacía tiempo que no me sentía tan feliz. Pero no por ganar, sino por ver que sigo “estando” – dice una vez más con humildad, que él nunca renuncia a ese formidable sentimiento.

Otro triplete. El triplete Susana Díaz, Patxi López, Pedro Sánchez. He visto el debate en la televisión con gusto y objetividad de liberal del Atlético de Madrid. ¿Digo lo que me ha parecido? ¿Lo que me han parecido los debatidores?
-¡Sí!
Allá voy. Patxi ha sido el Messi del triplete. Moderado, centrista y centrado, “izquierda –digamóslo así- vanguardista”. Unionista.
-¿Por qué Messi?
Messi, en el césped, es un ángel del balón. Vestido de paisano, físicamente, no dice nada, no atrae. ¿Atrae físicamente, Patxi? No. Pero así como el fútbol es el arte de la imaginación y del gol, o sea Messi, la política en el siglo XXI es el arte del dialogo y la solidaridad (sin la tiña del rencor) en lo que atañe al bienestar del Estado, del país, o sea Patxi.
-Si gano, pediré la dimisión de Rajoy -se ha apresurado a soltar Pedro Sánchez acabado el debate.
¡Oh, cuanto ‘no es no’ todavía , cuando uno lo creía ya curado de esa maligna y tóxica gripe rencorosa.
-Suárez, en el Barça, no es así. Suárez olvida los fallos en seguida y felicita, también en seguida, a sus goleadores compañeros.
Susana. Yo creo que no da la talla todavía. Creo. A lo mejor estoy equivocado. Perdón, si es así. Me gusta de ella, sin embargo, que es, al igual que Patxi, europeísta, muy española y muy psicóloga. Lo demostró con este reproche a Pedro Sánchez:
-Tu problema no soy yo, tu problema eres tú.
Cierro el hat trick del debate, y de la columna, con esta frase de Patxi:
-Quiero un PSOE al servicio de España y no España al servicio del PSOE.

Fútbol y filosofía

Viernes, 21 Abril 2017

Hay entrenadores de fútbol que aprenden a filosofar gracias al fútbol. ¿Han caído en ello?

-El fútbol me ha enseñado a dudar.

Luis Enrique tiene de filósofo tanto como de entrenador. O más de filósofo que de entrenador, a veces.

-Rara vez tomo decisiones a lo loco. Pienso mucho mis decisiones.

Ignoro si detesta o no a los periodistas.

-Qué difícil es coincidir con los que viven del oficio de criticar –opina, sin embargo.

Un día, sorpresivamente, soltó que dejaría su trabajo en el Barça acabada la temporada.

-Necesito paz, descanso.

El fútbol, por muy bueno y listo que se sea, gasta ferozmente

-Hay dos cosas que gastan, que nos minan: el trabajo con alta presión y la vejez –me expuso por cierto hace años un entrenador hoy retirado-. El gran depredador del ser humano es la vejez. La vejez, se mire por donde se mire, es fea, incómoda, antipática. El otro depredador del ser humano es, si eres alguien, la crítica acerada porque sí, toda vez que hay quienes piensan c que ser crítico es zurrar y ser ponzoñoso siempre, todos los días.

Viejo no está, todavía, Luis Enrique; me refiero a la vejez biológica. ¿Desinflado por la crítica pertinazmente crítica?

-Algo, o bastante de eso, hay. Luis Enrique no es exactamente ese técnico duro e irónico, también filosófico, de las ruedas de prensa. Luis Enrique, en la corta distancia de la amistad, es muy sensible –me dice quien bien le conoce y quiere, amigo suyo de “toda la vida”.

El caso es que el Barça aspiraba al oro (Champions), a la plata (Liga) y al bronce (Copa del Rey).

-Ese, ambiciosa y ciertamente, , era su objetivo: los tres escalones del podio. El triplete.

Si no gana en el Bernabéu, adiós también a la plata. En cuanto al bronce, es lo más asequible que tiene, salvo susto.

-A ver qué dice o qué filosofa en el Bernabéu, tanto si gana como si pierde, acabado el partido.

El Bernabéu, si pierde, puede ser, emocionalmente, su tanatorio.

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Machada

Jueves, 16 Febrero 2017

Hay que cuidar la imagen, Pablo Iglesias; hay que cuidar la imagen, Luis Enrique.

-Un hombre notorio es él y su imagen, amén de su talento.

Pablo Iglesias, cada día más, es su agresividad e inane su barroquismo verbal.

-Y el mal gusto de su estética. Así como el hábito no hace al monje, la coleta, el vaquero y la camisa como chaqueta y corbata tampoco hace al demócrata más demócrata. Lo hace, en todo caso, más demagógico.

Luis Enrique, a lo que se ve, tampoco cuida por razón genética su imagen. “Va de sobrado por la vida”, que se dice. Fatuo, sardónico, petulante.

-Es que él es así.

Malo para él, pues. El 4-0 al Barça del PSG ha generado, inopinadamente, dos comentarios que ponen en tela de juicio el talento de Luis Enrique. Iniesta: “Todo negativo, hoy”. Busquets: “Tenían un plan y lo han desarrollado bien”.

-Dos ganchos a la barbilla del engreído asturiano.

De dos capitanes.

Virtualmente, el Barça está fuera de la Champions; virtualmente, es difícil que gane la Liga: virtualmente, es casi seguro que gane la Copa del Rey Felipe VI.

-Premio monárquico, cuando el Barça, en su cúpula, presume de soberanista. Qué paradoja.

El fútbol es cruel. Lo es de un día para otro. Antes del cuatro a cero, el Barça aspiraba a “reinar” en la Champions. Salvo “machada”, en expresión del propio Luis Enrique, no hay esperanza, sin embargo.

-Yo confío en la “machada”- machaca Luis Enrique

Hay dos clases de esperanza: la imposible y la que se sueña. Hace bien Luis Enrique en soñar la virtual esperanza de la “machada”.

-Es que si no…

Eso. Futuro negro para él. Bartomeu, el presidente azulgrana, dice que sigue confiando en Luis Enrique, y “que en marzo, como muy tarde, se le renovará el contrato”. Qué va a decir.

-Hay que esperar –me susurran en el entorno del Barça- a ver qué sucede en el partido de vuelta. Hasta ese momento, hasta el momento no descartable de la machada, Luis Enrique goza de la confianza de la directiva (hay, sin embargo, excepciones).

Todo es relativo, todo es virtual en el fútbol.

Zurriagazo

Lunes, 13 Febrero 2017

Casi nunca entiendo a los políticos cuando hablan de economía y casi nunca entiendo a los economistas cuando hablan de política.

-Pues la política es economía.

-Pues a ver si se enteran los economistas y los políticos.

Como soy periodista, soy curioso y observador. Me fijo en todo. Ser facha es ser rancio. Y saludar con el puño cerrado en alto (Pablo Iglesias) es ser también rancio.

-O sea, facha a lo comunista.

Algo así. Si la política es un “juego” de partidos, igual que el fútbol. En los partidos políticos hay golazos y goles. Rajoy, en el suyo, ha sido un goleador óptimo como acaba de verse. Su lema: ‘Unidad, Europa, orden’. Divisa de Pablo Iglesias en su Podemos: ‘unidad, humildad y movilización de masas en la calle’. Su cancha de juego, pues, la calle.

-Eso es lío, cisco, incordio.

-Exacto. Dijo alguien que si todos los caminos conducen a Roma, en política el peor de los caminos es el irracional camino de la bronca por la bronca como protocolo ideológico.

O lo que es lo mismo: el zurriagazo por el zurriagazo. En fútbol, hay también zurriagazos, pero son zurriagazos cívicos. Por ejemplo, el zurriagazo del Barça al Alavés, 0-6.

-Pobre Alavés. Y pensar que puede volver a ser zurriagado en la final de la Copa de Felipe VI.

-Ya verás cómo no. En la final, ya escarmentado, no jugará a ganar al Barça, sino a encarecerle todo lo que pueda la victoria. En el partido del 0-6, cometió el error de creerse tan tigre como el Barça, cuando tan sólo es lobo, comparado con él. De los zurriagazos se aprende también.

Contra el Celta, el Atlético hizo lo que debía hacer: ser pugnaz hasta el último momento. ¿No han caído en la cuenta de que en la Liga de esta temporada no son pocos sino frecuentes los partidos que, con flor y bocinazo o sin bocinazo y sin flor, se resuelven en los últimos minutos?

-Victorias que, por cierto, duelen como brutales zurriagazos a los derrotados.

Así es.

-Lo de hoy –deplora con rabia nada estoica el entrenador vigués- no es justo.

Entender de fútbol, a veces, es tan difícil como entender a los políticos cuando hablan de economía o a los economistas cuando hablan de política.

Pecado venial

Mircoles, 8 Febrero 2017

Si ‘fútbol es fútbol’, ‘política es política’. O sea: el fútbol como la política, o la política como el fútbol, son a veces incoherentes, contradictorios, insensatos.

-¿Por qué?

Verá, un ejemplo político: según el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) el 66% de los encuestados califica como mala o muy mala la oposición que lleva a cabo el PSOE. Sin embargo, Javier Fernández, el líder de la gestora socialista, es el líder mejor valorado (4,12, contra el 3,56 de Rivera, segundo, y el 3,10 de Rajoy, tercero). ¿Cómo se explica, más o menos racionalmente, la mala oposición del PSOE al PP con la mejor calificación de su actual líder?

-La política está diseñada para que no siempre dos más dos sean cuatro.

Como el fútbol. El Atlético, ayer, para pasmo de la familia azulgrana, arrolló al Barcelona. Brío, hambre de gol, valentía.

-Qué desconcierto. ¿Qué le pasa hoy al Barcelona? –se preguntaba en las gradas su fiel infantería.

Pasaba que el Atlético lo estaba haciendo mejor. Pero, ¡ah!, el fútbol, como la política, es sorpresivo, cabrón, desleal, y al final, gracias al trabajo del divino creador de Messi, Suarez hizo gol y gritó mirando a Messi.

-¡Gracias, muchas gracias, mi Messi!

Maravilloso y aciago partido del Atlético. Ambas cosas. El árbitro le anuló un gol legal a Griezmann y Gameiro , en la ejecución del penalti, legal también, envió el balón a las cielos.

-Es verdad: tampoco dos y dos con cuatro en el fútbol.

Pero Simeone, que todo lo ve a través del dulce color rosa del optimismo, acabado el partido, acuñó frase:

-Nosotros -dijo cuando le preguntaron por el árbitro- tenemos que hablar de fútbol y ustedes tienen que hablar de lo que normalmente hablan.

Esto es, del árbitro, de apellido Gil, como Jesús Gil y Gil.

-Que un Gil nos haga esto…

Favor que le debe el Barça, tan quejumbroso y llorón, esta temporada, con la lata de que todos los árbitros “están vendido” al “poder” de Florentino.

-¿Es verdad, don Florentino, que usted compra árbitros?

-Imposible. No son presuntos, no son políticos, no son pecadores mortales. A lo sumo, pecadores veniales. Y error involuntario (único pecado del árbitro) es siempre venial.

El Atlético, pues, simplemente ‘nini’: ni Liga ni Copa del Rey.

Un potosí

Lunes, 9 Enero 2017

Hay dos clases de economistas (esto no es mío, esto es de un pensador): los que hacen más ricos a los más ricos y los que hacen más pobres a los más pobres.

-Eso es una chanza. Falso – reputa mi amigo el economista, ejecutivo de un banco de tronío y futbolero.

Apenas sé nada de economía. Sólo esto que aprendí de mi abuela: no se debe gastar más de lo que se gana, economía es esto.

Mi abuela paterna, claro es, no era economista. Era, solamente, una mujer culta -licenciada en Historia- y “centrada”.

-No creo en las ideologías - decía también-, creo en las personas que se deja guiar por la estrella polar del sentido común. Yo soy una persona “centrada”

Curiosamente, le gustaba el fútbol. Madridista.

-Como nací en Madrid –argumentaba-, soy del Real Madrid. Tu abuelo, en cambio, como es de Alicante, es del Atlético. No discutimos por ello, sin embargo. Tu abuelo, como yo, es también un ser muy “centrado”. Nos respetamos, y nos respetamos –remataba- porque somos personas “centradas”.

Gracias a ellos, cuando escribo, procuro “centrarme”.

-Eso, escribiendo de fútbol, no es fácil. El fútbol, por tratarse de un juego, apasiona, excita, descentra.

Poco, a mí poco, si bien nunca he negado mi “pasión centrada” por el Atlético. Hay algo en mí, inexplicable, que me impele a estar más cerca de los que son menos que de los que son mucho.

-Qué raro eres.

Don Santiago Bernabéu me lo reprobaba también:

-¿Por qué –me reconvino una vez, sonriendo- pudiendo ser del Real Madrid, eres del Atlético?

Llegado a este punto, quiero escribir y escribo esto: muy bien, Luis Enrique; esta vez, requeté bien, Luis Enrique.

-No estoy aquí para hablar de los árbitros –dijo a los periodistas, acabado el partido con el Villarreal, donde el árbitro no vio un penalti a favor del Barça que “descentró” hasta la excitación a Piqué.

Luis Enrique, es obvio, piensa del árbitro que uno, que el árbitro es ese juez, en el fútbol, que no vio lo que todos vieron desde los graderíos. Ocurre con harta frecuencia.

En cuanto a Messi, vale, sí, un potosí. A nadie extrañe, pues, que la segunda potencia del mundo, económicamente, quiera hacer más rico al ya muy rico Messi. La economía tampoco es una ciencia “centrada”.

La industria del fútbol

Viernes, 16 Diciembre 2016

La industria del fútbol, que leo. ¿Es industria el fútbol? Si el fútbol es destreza y maña, el fútbol es industria.

-¡Venga!

El fútbol mueve miles y miles de millones, gracias a la “industria” de la televisión, que también la televisión, por destreza y maña, es industria

-Amén de ocio y entretenimiento.

Como el fútbol. Industria y entretenimiento, ambas cosas. A no tardar, el fútbol arrasará también en Japón.

-Ya está imponiéndose a las artes marciales –me cuentan.

Como la industria es competición, a nadie debe extrañar por lo tanto que los futbolistas de enjundia ganen lo que ganan: millones y millones de euros al año. ¿Cuánto gana CR7, cuánto ha ganado, cuánto ganará?

-Exactamente, ni se sabe. Sí se sabe que cuando deje de darle patadas al balón, podrán vivir suculentamente de las rentas de su capital (si no lo dilapida, si sabe invertirlo) él, sus hijos y sus nietos: tres generaciones.

-Divino fútbol para los astros del puntapié/gol.

Me lo comentaba recientemente un abogado del Estado:

-Me he tirado estudiando toda mi juventud. Los futbolistas de tronío, sin embargo, son ya millonarios en su juventud.

Por eso, a los futbolistas de tronío, el Barça ha empezado a atarlos con contratos de larga duración. El ariete Luis Suárez ha firmado hasta el 2021 en que cumplirá 34 años. Comprensible su alegría:

-Soy feliz. Estoy en el equipo que quería y con quienes quería.

Iniesta, el otro mago del Barça, 32 años, vestirá el color azulgrana hasta los 34 años. También está que lo tira de contento:

-Se lo debo todo al Barça y en el Barça acabaré como jugador, lo que quiero.

Neymar, otro jugador atado y bien atado por el Barça. Sólo que Neymar, 24 años, tiene ante sí un futuro, si no se lesiona, igualmente de muchos oros (Balones) y millones de euros.

-Gana ya, en la actualidad, más de 45 millones al año.

En cuanto a Messi, 29 años, por lo que se ronronea, parece que va pedir (él no, su papá) el cielo.

-Cuando firme su continuidad, será el jugador mejor pagado del mundo. Más que CR7, más que nadie.

¿Por qué les firman contratos a tan largo plazo?- he preguntado.

-Para que no nos los quiten –me dicen-. El riesgo, claro, es que pueden lesionarse o perder calidad. Pero…

Pero es que el fútbol es una industria, y la industria es dura y laica competencia.

Flor y antifonario

Sbado, 3 Diciembre 2016

Está en la condición humana, se crea o no, allá los que no creen, que el ser humano es él y su flor.

-¿Qué flor!

-La de la suerte, que es un capullo que les nace en el antifonario a algunos.

El otro día, en un periódico de la ciudad condal, a la que amo soberanamente –nací en ella- a pesar de la carcoma independentista de los Rufianes de ahora, que no sino los nefastos herederos del no menos nefasto señor Mas, se citó la flor de Zidane. Alertaba: “Ojo con su flor en el culo”. Eso, ojo. En el minuto 89, la flor de Zidane abandonó su habitual trasero y se posó en la testa de Sergio Ramos y éste, otra vez, hizo gol para la historia –la suya y la del Real Madrid- al empatar un partido que parecía clausurado con el gol de Suárez.

-Hasta el rabo todo es toro, hasta el final todo es partido.

Hay quien se expresas así, sabiamente.

-Zidane estará aquí eternamente –decía hace unos días Florentino Pérez.

La gloria en vida es nacer con una flor como la del galo en ese sitio o en el AD, que tanto monta.

-Y que la riegue todas las noches, poquito, para que no se pudra.

Luego si fútbol es fútbol, también flor es flor.

-Cabreo monumental en Barcelona –me telefonea mi primo barcelonés.

Este primo mío es, como yo, un español desde los pies hasta el colodrillo. O sea: un español como el dios catalán del sentido común manda.

-¿Es que hay un dios catalán del sentido común?

-Sí, claro Lo que pasa es que los heterodoxos del separatismo, por heterodoxos, no se enteran de nada. Allá ellos. Sólo creen en su herejía separatista. A ver si los ilumina el dios del sentido común o Nuestra Señora de Monserrat.

El partido, claro, no fue bonito. Duro y turbio de ideas al principio. La emoción, en esta clase de partidos, sustituye frecuentemente a la calidad. Cuando salió Iniesta, tan venerable en mi admiración, el Barça agrisó al Real Madrid; y Neymar, qué mala suerte, qué poca flor, malogró dos espléndidos pases de gol de manchego.

-¡Esto ya no se gana! – me cuenta mi primo que gritó entonces en el estadio, a su lado, un culé.

Acertó el desesperado culé.

Hace bien Florentino en no perder la fe en Zidane.

-Lo malo de las flores es que se amustian.

-No sea usted agorero.

Messi, por cierto, esta vez, estuvo sin apenas estar. Y a Cristiano, por cierto, no se le notó demasiado el embrollo “evasor” que tiene con Hacienda.

-Cuando le vea, se lo diré –me dice un amigo suyo-. Le diré que al César lo que es del Cesar, a Dios lo que es de Dios y a Montoro lo que es del Fisco.

Ah. El partido fue visto por 185 de los 194 países que hay en el planeta Tierra, gracias a la televisión. Otro ah: Zidane, invicto todavía.