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Cien días y un día

Lunes, 10 Septiembre 2018

Los cien días de Pedro Sánchez en la Moncloa y el primer día de Luis Enrique en la Selección. El deporte de la política y la política del fútbol. Mariano Rajoy, de quien ya apenas se habla y escribe (¿se lo ha tragado la política, se lo ha tragado el fútbol?) me dijo una vez:

-El fútbol me entretiene y me gusta, la política me gusta y me entretiene.

Chanza, también confesión, en ese juego de palabras.

-¿Por qué es usted político? – se me ocurrió de pronto.

Ironizó la mirada y contestó:

-Como el fútbol, también la política es un juego atractivo. Me gusta jugar.

Pedro Sánchez está contento, como Luis Enrique.

-¿Quién más contento de los dos?

-Yo juraría que Luis Enrique, pero no se debe jurar en vano ni con ignorancia.

Como se sabe, los políticos “prometen porque pueden prometer” (Adolfo Suárez) y “no cumplen porque no pueden cumplir” (mío).

-Estamos cambiando España –dijo ayer en la televisión Pedro Sánchez.

¿A mal, a peor, a mejor, a qué?

-A no se sabe qué, posiblemente ni él lo sabe: de ahí que hoy diga amarillo (lo digo por Quim Torra) y al día siguiente diga rojo (lo digo por Pablo Iglesias). El político es un señor bastante mentiroso (no todos, claro es) que sueña también mucho.

No sueña, por ejemplo, como un deportista, macho o hembra. Pero como España es como es, cachonda, cabreada, divertida, cambiante, gritadora, genial, soñadora, también a veces por arte de birlibirloque pare deportistas galácticas como, por ejemplo, la galáctica Carolina Marín, oro olímpico, tricampeona mundial y cuatro veces campeona de Europa.

Y eso en un país, España, que ignoraba y casi sigue ignorando el bádminton.

-¡Qué sueño de deportista, eh, Carolina!

-A todo lo maravilloso o extraordinario se le llama sueño, pero lo que yo soy se lo debo todo al sacrificio del trabajo. Soñar es trabajar –opina, sabiamente contundente, Carolina.

Suerte a los dos: a Pedro Sánchez, al que le sugiero que sueñe como Carolina, y a Luis Enrique, cuyo sueño es el trabajo, no prometer y cumplir.