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Pekín y Barcelona

Domingo, 8 Octubre 2017

Domingo pegado a la televisión, zapeando: de Pekín a Barcelona y de Barcelona a Pekín para ver a Rafa Nadal (“ese oro español”) y ver y escuchar a Vargas Llosa y a Borrell. Deporte y política.

-No hay que mezclar política y deporte –piensan algunos puritanos.

El deporte, como tengo dicho, es otra manera de hacer política.

-Si no fuese por el deporte –me dicen con frecuencia turistas extranjeros-, España no sería tan admirada y ponderada en el planeta Tierra.

-Rehacen los deportistas -me comenta un compañero veterano como uno- lo que a veces tratan de escachifollar lo que hacen los políticos.

Qué formidable verdad, mal que les pese a esos demócratas (¿?) que, intentando sajar la piel de toro, se destruyen, afortunadamente, ellos (Fernando e Isabel, gracias). Vargas Llosa, con el flequillo al viento-¡cómo se lo tremolaba el viento barcelonés!-, reverberó;

-Se necesita mucho más que una conjura (Puigdemont y Junqueras, los “presuntos” dinamiteros de España) para destruir lo que han unido cinco siglos.

A Pekín. Nadal, el “inmortal” Nadal, soberbio. Su tono vital y mental, de nuevo en horas sobresalientes:

-Este chico tiene un gen especial. ¿Por qué no estudian los científicos?

Deben hacerlo. Ya, hace años, su íntimo amigo y rival, Federer lo definió, competitivamente, así:

-No es invencible, pero ¡qué difícil y complicado es vencerle!

Me digo qué bien va, qué bien está jugando.

A Barcelona. Si ser patriota y sentir a España como la siento yo es ser rancio, yo soy rancio.

-Yo no soy como usted, oiga –me objetan a veces los oponentes, especialmente sin son hinchas del infiable Podemos-. Yo no soy rancio. Eso del patriotismo es cosa antañona.

-Lo siento por usted. No me incomoda su mal gusto.

Borrell. Socialista. Y muchas cosas más: muy inteligente y cabeza luminosamente estructurada (donde pone sus manos y sus neuronas, crece la hierba del éxito y el bienestar: me consta. En CEPSA dejó huella). Hachazo a los golpistas:

-Ustedes se creen sus mentiras. ¡Dejen de engañar a los catalanes!

Ovación cerrada de los miles de abanderados.

-La política – sostiene también- es el arte de la sensatez.

Colosal. Digo, me digo:

-Si en vez de Pedro Sánchez (otro ambiguo nada fiable) estuviese Borrell en su lugar, a lo mejor votaba al PSOE.

No juzgo a los políticos por sus ideologías, los juzgo por su sensatez y su patriotismo.

Vuelta a Nadal. Colosal también. Le ha zurrado bien zurrada la badana, y con qué arte adolescente y talento genético, al australiano Nick Kyrgios, 22 años, y “promesa estancada”.

Ojalá todos los domingos fueran como éste

Piqué

Lunes, 10 Octubre 2016

Quien cría polémicas, sobre todo en la política y en el fútbol, recoge hostilidades.

-Y el español, no se olvide esto, es un ser apasionado. Para todo: para el amor, para el fútbol y para la política.

El fútbol me ha enseñado, al cabo de los años (¿por qué algunas cosas las aprendemos demasiado tarde?), que hay que ser forofo sin rencores.

-El rencor, a lo sumo, como ironía. Jamás como metralla heridora.

Huyo, al cabo de los años, lo confieso, de lo que hiere y separa. El otro día, contestando a una pregunta, en un foro, dije:

-Mi partido –contesté- no, no es Unidos Podemos, lo siento. Pablo Iglesias es un chaval barroco, estrafalario y seductor. Y –maticé inmediatamente- peligroso. En la Moncloa, si llegase algún día a ella – ni Dios ni Satanás lo permitan-, lo intuyo: en lugar de traer más bienestar, traería todo lo contrario: mucho malestar. Mi partido –concluí- es la ‘Unidad de España’.

Me aplaudieron, mucho, y me silbaron, menos. Me aplaudieron los que han cruzado el ecuador de los cuarenta años, esto es, los que han “aprendido tarde”, y me silbaron, como es natural, los que no han traspasado todavía al ecuador de las canas.

Piqué, en su día, ironizó contra el Real Madrid con la ironía de “Gracias, Kevin Roldán”. ¡La armó! Por supuesto. La armó en las redes sociales, esas urnas de poder de las masas.

-El cuarto poder, tras el ejecutivo (que gobierna), el legislativo (que hace las leyes) y el judicial (que custodia el cumplimiento de las leyes), ya no es la prensa. El cuarto poder, y por goleada, son las redes sociales –opina un compañero.

Completamente de acuerdo. A Piqué le zurran sin piedad y con desaforada y rencorosa pasión todos los que, supuestamente, no aman al Barça.

-¡Hacen bien!- gritan los forofos muy forofos.

A eso no contesto. Yo veo la cosa de otra manera. Mi partido, insisto en ello, es lo que une a España, nunca lo que la desgaja y enfrenta.

-Hay que tener corazón y mente de santo para ser así, se me dirá.

Bueno, tal vez. No lo sé. Lo que sí sé es que así como no concibo a Cataluña fuera de España, ni a España sin Cataluña, tampoco concibo, actualmente, a la selección sin Piqué y a Piqué fuera de la selección. Piqué metió en su día la pata, porque los españoles somos más hispanos que celtas, pero lo que considero triste –es mi discutible manera de sentir- es que seamos, para casi todo, tan contumaces y necios como Pedro Sánchez.

Samaranch, español universal

Sbado, 23 Julio 2016

Cada día que pasa –lo escribo como lo siento-, me gusta menos lo híspido y rencoroso que está pasando en este país todavía llamado España. Juan Antonio Samaranch es un catalán universal, un español que modernizó los Juegos Olímpicos .

-El barón de Coubertin y Juan Antonio Samaranch: he aquí las dos figuras señeras de los modernos Juegos Olímpicos. Coubertin los resucitó; Samaranch, los actualizó – proclamó en su momento en el mundo entero

La alcaldesa barcelonesa Ada Colau ha decidido defenestrar la escultura a Samaranch del patio interior del Ayuntamiento.

-Huele a franquismo –ha sido, poco más o menos, el argumento que ha esgrimido para justificar su decisión.

Huelen a franquismo, como es biológicamente natural, todos los que por razones de nacimiento crecimos y nos desarrollamos en el franquismo.

-Cuando Franco, me gustase o no, yo era joven –tengo escrito-. Hoy, me guste o no, que no, soy un señor mayor. No miento. Ser joven es un regalo maravilloso del cielo. La vejez, sencillamente, se mire como se mire, es antipática, incomoda, fea.

Traté, y mucho, a Juan Antonio Samaranch. La política le importaba un bledo –como a mí y a tantos. Emilio Romero, tal vez, y sin tal vez, el periodista más liberal y abierto a las circunstancias que he conocido, decía en sus años de director de ‘Pueblo’:

-Hagamos un periódico que, respetando lo que hay que respetar, no parezca franquista.

Lo que está pasando ahora mismo en España con el carcamal de Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, y la antiliberal y nada demócrata (o neocomunista, que tanto monta) Ada Colau, es, realmente, para que todos los demócratas de verdad (generosos, nobles, desprendidos, liberales, abiertos) segreguen rabia y tristeza.

-¡Revanchismo, no! Aquella horrorosa guerra, de la que el autor de ‘El Principito’, Saint-Exupéry, dijo que era una enfermedad, hay que olvidarla por el bien de todos. “Hay que olvidar –escribió Séneca– lo que traído a la memoria nos divide y entristece”.

¿Por qué los demócratas de verdad no impiden los desatinos de odio y resentimiento de personajes como las señoras Carmena y Colau? Estas señoras ni aman la democracia ni aman a España. ¡Fuera!.

Juan Antonio Samaranch fue un gran catalán y un gran español. Intolerable por lo tanto que se consienta su defenestración. ¡Error, inmenso error, si se permite! La democracia no es lo de las señoras Carmena y Colau. Lo de estas señoras es el cáncer del odio. ¡Fuera!

Liga y Cataluña

Sbado, 12 Marzo 2016

El 6-0 Del Barça al Getafe no es sino otro desgarrón a la “democracia de la igualdad”. Todos iguales ante la ley, que se dice, y todos desiguales en la Liga, que se ve.

-O cambiamos el actual sistema, o el actual sistema acaba con la Liga.

Si no fue Maquiavelo, fue alguien de su igual talento el que dijo, más o menos, esto:

-Los hombres valoran y juzgan más por ojos que por la inteligencia, dad o que todos pueden ver, pero no todos comprenden y piensan lo que ven.

¿Qué es lo que uno ve y piensa? Que la Liga ha dejado de ser lo que era, al menos una competición de dos (Barça y Real Madrid), para ser la unigénita competición del Barça

-El Barça avanza con botas de gigante en la Liga, de igual modo que el independentismo catalán avanza, como la arena en los desiertos, granito a granito.

Granito a granito. Frase de no sé quien en la radio, con motivo de la victoria en las urnas de nuevo secretario general de la UGT, de nombre José María Álvarez, un señor que defiende el “derecho a decidir” de los catalanes.

-¿Separatista, pues?

-Sin pues: seguro.

El Barça se sale de la Liga. Se le ha quedado insignificante. Golea a sus rivales sin sentimiento misericordioso alguno. Futbol desconsoladoramente ateo.

-El KO del fútbol es la goleada. La goleada, el KO del boxeador.

Veo y pienso, como digo, que la Liga es la superioridad absolutamente absoluta del Barça, de igual modo que, granito a granito, el separatismo catalán se acerca cada día un poco más a su impedida independencia. “Fuera de España, se vive mejor” (pancarta).

-La Constitución es explícita. Dice…

-Granito a granito, cada día que pasa se la pasan un poco más por debajo de su blaugrana gónada. Y los señores que invocan pasivamente la Constitución como farallón legal del separatismo, mientras, al pairo. Muy al pairo.

La medicina es prevenir. La vida es prevenir. Algo hay que hacer para que la Liga deje de ser bipartidista (Barça y Real Madrid) o, lo que es peor, absolutamente absoluta del Barça.

-¿Puede hacerse eso, igualar más a los tan desiguales?

-Si se quiere, sí; pero si no se quiere, no. Con Cataluña pasa lo que con la Liga Si se quiere, claro que yo seguiré siendo español (nací en Barcelona). Pero si no se quiere, y hasta ahora no se ha querido, granito a granito, Cataluña acabará desespañolizándome y convirtiéndome en extranjero. Lo cual, Señor, que no, que yo quiero seguir siendo, sencillamente, un español que ha nacido en la noble y bella ciudad condal.

Se necesitan

Lunes, 16 Noviembre 2015

El mundo, en efecto, es un parques de atracciones o un valle de lágrimas, según. O lloramos o reímos. O lo pasamos como Bond o nos aburrimos como loros centenarios. El fútbol es uno de los juegos del parque de atracciones.

-Si no existiese, habría que inventarlo.

Empieza hoy la semana del Clásico. Hay razones para que Cataluña siga siendo España y para que el Barça siga en la Liga.

-¿Cuáles?

-Sin España, económicamente, Cataluña se empobrecería y mucho –lo dicen los empresarios catalanes- y sin la Liga, ¿qué sería del Barça? Un equipo de chirigota y sin el bombón del Clásico. El Clásico es mucho clásico.

Es verdad lo que dice el filósofo. El hombre nace y vive para pugnar y pelear. Lo que ocurre es que hay muchas maneras de pugnar y pelear. Pero ninguna tan caballeresca y emocionante como la deportiva.

-Y en fútbol, en España, el Clásico es la prez.

El Real Madrid de Benítez, por cierto, está cuestionado.

-Escriba con propiedad, por favor. El cuestionado no es el Real Madrid, es Benítez.

Le pegan estos días, por cierto, sin piedad, con la porra de la aritmética. La moda en el fútbol, de un tiempo a esta parte, son los números. Comparan, por ejemplo, los números de de los anteriores entrenadores con los actuales de Benítez.

-Lo hacían mejor sus antecesores – le echan además en cara a Benítez.

Ser entrenador del Real Madrid es tan difícil como gobernar España.

-O más.

- Consí, consá –que dirían Tip y Coll

De España, se ha dicho: “Es un país maravilloso: su problema son los españoles”.

-¡Qué exageración!

Consí, consá.

El Clásico del sábado, según los que saben, tendrá una teleaudiencia de 500 ó 600 millones. El Clásico, si lo pierde el Real Madrid, avivará tremendamente el fuego de la furia de Florentino Pérez.

-Prohibido perder el Clásico –me cuentan que exige imperativamente, a los Carlos V, FP.

Exigencia lógica. Racional. El Barcelona, a día de hoy, parece que juega mejor y está mejor en todo; a día de hoy, la impresión, al parecer, es que el Real Madrid está sin fraguar.

-¿Es verdad –pregunto- que Cristiano le ha puesto la popa a Benítez?

-Lo realmente verdad es que Florentino quiere que Cristiano vuelva a ser el que ha dejado de ser.

Benítez es un profesional, Cristiano también.

-Lo que tienen que hacer, pues, es servir al Real Madrid con amor y lealtad.

Porque en la ciudad condal, por lo que leo, creen que el Barça puede, y hasta debe, ganar en el Bernabéu. ¿Lo ven? España y Cataluña se necesitan como se necesitan el Real Madrid y el Barça.

Artur Mas y Piqué

Sbado, 10 Octubre 2015

Cuando le vea, le diré:

-Piqué, en el fútbol como en la política, mayormente en un país tan politizado y futbolero como el nuestro, hay que ser cuco.

-Y tan extremista –me contestará.

Extremista, sí. A Piqué, dicho sea al paso, casi no lo conozco. Sé de Piqué lo que todos, que es un buen futbolista.

-¿Imprescindible?

- Hasta que aparezca otro mejor que él, sí.

Hay que ser cuco, repito. ¿Y qué es ser cuco? Ser ser cuco es reflexionar lo que se dice, es disimular lo que se siente, es ser hasta fariseo.

El otro día, en el Parlamento Europeo, Felipe VI acuñó frase muy cuca y certera políticamente. Proclamó: “Soy europeo porque soy español”.

-¡Qué bonito, qué musical! –leo que gritó alguien.

Cuco, musical, bonito. Un diez al Rey. Últimamente, allí donde habla, corta, retóricamente, políticamente, orejas y rabo.

El fútbol es otra manera de hacer política. El pique, admirado Piqué, entre el Real Madrid y el Barça, amén de futbolístico, es también política.

-¿Seguro?

En la ciudad condal, donde estuve hace una semana, en un foro, la gente no me hablaba de la perra de Artur Mas con el coñazo de la secesión, sino de la Liga. Me soltó un señor calvo, de unos cincuenta años, catedrático:

-No me entra en la cabeza una Cataluña sin España ni una España sin Cataluña, como tampoco me entra en la cabeza una Liga sin el Real Madrid o sin el Barcelona.

Hizo un respingo con la nariz, miró desconfiadamente a su alrededor y continuó:

-A Dios gracias no habrá secesión, pero si la hubiera lo que los catalanes de bien no le perdonaríamos jamás a Mas es que dejase al Barça sin Liga.

El futbol, insisto en ello, es también política. En Piqué, la gente ve un secesionista. Por eso le pitan. Secesionista y blaugrana, ¡casi nada!

-Y a usted, claro es, eso le duele.

-Pues sí. Claro que me duele. Me duele como español y catalán (nací en Barcelona) todo lo que desune o pueda desunirnos. Soy catalán porque nací en España, y soy español porque nací en Barcelona. Detesto a los políticos como como Artur Mas. Y me duele que, por hacer la pelota a Mas y a los secesionistas, Piqué no fuese cuco el día que dijo lo que dijo y que es la causa de que le piten cada vez que se pone la camiseta de la selección española.

Se lo diré, claro que se lo diré:

-Le diré: Piqué la política es falaz, traicionera. ¿Sabes lo que dijo de ella Jardiel Poncela? Dijo: “Si será mala la política, que a la suegra la llaman mamá política”.

En cuanto a los que le silban, les digo que cuando silban a Piqué, silban a la selección. Y eso ni es bonito, ni musical.

El Barça es España

Domingo, 7 Junio 2015

El fútbol del siglo XXI, de momento, es el Barça con su zurrón de dos tripletes, cuatro Champions y el amén de otros varios títulos de menos calado, pero igualmente importantes.

-El Paraíso está donde yo estoy - se jactaba el sabio Pascal.

Parafraseándolo, Messi podría sacar pecho y decir

-Yo soy el Paraíso del Barça.

Messi tiene 27 años. Esa era la edad que tenía Di Stefano cuando aterrizó en el Real Madrid de Bernabéu. Y el Real Madrid de Bernabéu, gracias a Di Stefano, voló tan alto, tan alto, que acabó ganando el título de mejor equipo de fútbol del siglo XX.

-Messi puede hacer lo de Di Stefano, y tal vez más.

Allegri, la víspera de la final, dijo que la Juve, para ganar al Barça, tendría que hacer el mejor partido del año, incluso “de su vida”.

-El Barça –declaró tras la derrota- es un equipo extraordinario, con jugadores extraordinarios. Y Messi, cuando aparece, es un terremoto: lo revuelve todo.

Como español nacido en Barcelona, celebro la victoria del Barça. No soy como Pedro Sánchez, el del PSOE, ni como Pablo Iglesias, el de Podemos. Dogmáticos cerriles, con perdón, los dos. “Jamás pactaré con el PP” (Pedro Sánchez). “Esa pachanga fachosa” (Pablo Iglesias, en referencia al himno nacional). Mi lema, para andar por la vida, de siempre, es éste: “Libertad, reflexión, tolerancia. Esto es la democracia, además de igualdad y fraternidad.

Dijo Sergio Sauca, el magnífico presentador de TVE, al cerrar el telediario:

-A ver si el Barça gana la quinta y el fútbol español, la decimoquinta.

Le sonreí desde casa y comente en voz alta:

-Muy bien, Sergio. Por encima de chalados, políticos intolerantes (viene a ser lo mismo) y secesionistas, “siempre España”.

Me alegra, repito, el triunfo del Barça en Berlín. El Barça es marca España, mal que le pese a los para mí “indeseables” Mas y Junquera, y mal que me duela ver como los jugadores extranjeros del Barça compartían su alegría con las banderas de sus respectivos países.

-A ver si algún jugador español se enrosca en la bandera de España –musité, deseé

No. Ninguno.

Me aguó un poco la alegría, lo confieso. Al Barça, sin embargo, le deseo que Messi le dure año (es un placer verle) y sea su Di Stefano. No soy forofo, lo sé, ni dogmático, tampoco esto, a Dios gracias. ¡Cómo estropean a España algunos políticos!

¡Jo!

Mircoles, 8 Octubre 2014

Javier Tebas es un señor que no cuida su físico, cada vez que sale en la televisión aparece más orondo, más hermoso, lo cual que, a su edad, no es recomendable tal grasoso exceso. Los obesos son seres pausados, apacibles, nada sanguíneos.
-Razonan en lugar de gritar. No desgañitan sus argumentos, los cuecen al fuego lento de sus serenas neuronas –le oí una vez, en una conferencia, a un psiquiatra.

Javier Tebas, presidente de la Liga Profesional de Fútbol, es la excepción que confirma la regla. Tebas es sanguíneo, vehemente. Tebas, en Barcelona, en un foro, hablando de lo que podría sucederle al equipo que es más que un club, el Barça, en la Liga BBVA, si Cataluña se desgajase del resto de España, bufó algo así como que tendría que decidirlo el Parlamento “de lo que quedase de España en ese momento”.
-¡Jo!
Eso, ¡jo! Y es que España cada día es más ¡jo! El ¡jo!, creo, define lo que para algunos es España a día de hoy, 8 de octubre, fiesta de Santa Brígida. El escritor valenciano Rafael Chirbes, Premio Nacional de Narrativa 2014 por su novela “En la orilla”, opina que la sociedad española “es un desastre, donde el fango cada vez es más”.
-¡Jo!
Manolo Saiz, lo suyo es el ciclismo, al que retorna tras unos años alejado de él, es del mismo parecer: “En España nos lo hemos cargado todo”.
-¡Jo!
Yo de pesimista no tengo nada. Nada de nada. Pero soy espectador de algo que nadie puede rebatirme: en España, desde hace años, los políticos, cual futbolistas, “no ven puerta”, Les pasa lo que a Diego Costa en la selección nacional (ojalá me deje mal mañana).
-Cataluña es España, debe de seguir siendo España. ¿Qué sería de la Liga BBVA sin el Barça?
-¡Jo!
Ni se piense. La mayoría de los catalanes –lo sé: hay encuestas al respecto- con seny no quieren la independencia. Lo que sucede es que esa mayoría no da la cara, ve, se queja, pero no arma ruido.
-Y el ruido es a la política lo que el gol al fútbol.

¿Acaso no? Javier Tebas es un sanguíneo que auspicia la realidad de lo que en efecto podría pasarle al Barça si la feligresía del señor Mas , en plan enjambre cojonera, no deja de dar el coñazo con el ébola de la soberanía.

Antes demagogo que presunto

Lunes, 21 Enero 2013

Mireia Belmonte es nuestra Iniesta  de la natación. Digamóslo así, que el deporte español no sólo es fútbol, es también natación. Mireia es una catalana hija de andaluces, lo cual que Mireía les ha salido muy bien a sus padres y a Cataluña (a la Cataluña verdadera, a la de siempre, no a la Cataluña de ese par de bufones que quieren chafarrinarla, con perdón). Mireía es alta,cuadrada como la espalda de Platón (el filósofo atleta) , ojos claros y dulces de “dulce mirar”, que diría el poeta, y sirena  de oros, plataas y bronces. Dos medallas de plata en los recientes Juegos de Londres y un montón de oros (séis o siete) en campeonatos europeos y del mundo en piscina corta y piscina olímpica.

- Una maravilla de chica, oye.

Y lista como político avezado echando balones fuera o sorteando preguntas inconvenientes en los encuentros con los inquisidores de los medios informativos

- ¡Cómo ha aprendido,tan jóven!

Mireía, al fin, ha resuelto el problerma de “dinero” que tenía para seguir luciendose en la natación  (y añadiendo gemas a la marca España) gracias al mecenazgo de la UCAM, Universidad Católica de Murcia, suyo rector, don Jesús Mendoza, sostiene  que el deporte es amor.

-No es completa -vino a recordarnos - una educación sin deporte.

Para el señor Mendoza la Universidad es darle tralla a los libros y al cuerpo con la disciplina  del deporte. Como en Alemania,como en Inglaterra, como en Francia, como en la Europa en la que estamos más oficialmente que de facto. De facto, la democracia española, en algunas cosas, es todavía democracia de chupete, biberón y brotes verdes (ZP).

Gracias a la UCAM, el deporte español  recupera a una de sus joyas, dado que el “deporte burocrático”  (CSD, instituciones, autonomías y otras innecesidades ) o no tiene dinero o lo necesita para seguir tapando los agujeros de sus superfluos despilfarros.

Desde 1975, año de la muerte de Franco  y por lo tanto de la España Una, Grande y Libre, no hago otra cosa que oir hablar de una Ley de Mecenazgo para el Deporte y otros deportes. El profesor Tierno Galvan tenía razón: “Las promesas de los políticos se hacen para no ser cumplidas”. Bingo. ¿Para cuándo esa  prometida, añorada y nunca parida Ley del Mecenazgo?. En España hay un montón de universidades, unas 65 o más, pero, salvo poquitas, deben de creer  que el deporte universitario es cálcarea “frivolité”, y que es más progresista el “botellón”.

-No seas demagogo, hombre.

Si ser demagogo es hablar de carencias y torpezas, sí, lo soy. Antes demagogo que imputado,encausado,presunto o corrupto.

Hay que celebrar, en fin,  la “boda” de la  UCAM con Mireia.

-Una vez más Murcia ayudando a Cataluña. ¿A qué tiene cachondeo la cosa?.