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La chilena de FP

Jueves, 5 Abril 2018

Cristiano Ronaldo ha dado la vuelta al mundo, que es redondo, gracias al balón, que es también redondo.

-Es que, probablemente, a nadie, estéticamente, le ha salido una chilena tan redonda, tan plásticamente bella, en la historia del fútbol como la ‘esculpida’ por CR7 en la bella Italia (mental y físicamente de nota 10).

Según propia confesión, era el gol que le faltaba.

-Ya lo he conseguido – leo que ha declarado.

El fútbol de tontería, sociológicamente, no tiene nada. El fútbol es más que un juego. Divierte, emociona, place.

-Sexo y fútbol, qué dos cosas maravillosas.

Se lo oí, hace años, a un futbolista de enjundia, del Barcelona (por cierto).

-Juego en un gran equipo, me considero bien pagado y disfruto de mis dos placeres (el sexo y el balón).

Dice el dicho que el mundo lo mueven el sexo y el dinero, por este orden.

-Hay que agregar el fútbol, sociológicamente.

El fútbol es la política sana del placer de ver y disfrutar.

-Con el defecto, como la política, del fanatismo, que es el sectarismo del fútbol.

El sectarismo, que es el fanatismo de la política, es horrible; el sectarismo del fútbol, , no tanto: es más noble y generoso.

-¿Sabes lo que me gusta de ti? –me dijo siendo yo joven don Santiago Bernabéu.

-Usted dirá, don Santiago –le contesté la mar de intrigado.

-Cuando criticas, no hieres. Eso es muy difícil. Eso es algo así como ser defensa y no dar patadas al delantero.

Ya tengo escrito aquí, me parece, que no he conocido a nadie con la empatía y la inteligencia de don Santiago, ni con su sentido del humor. En otra ocasión me dijo:

-Yo también soy crítico sin herir con lo que amo. A Alfredo (Di Stefano), cuando hablo con él, le critico mucho.

-¿Y no se enfada con usted?

-Alfredo sólo se enfada con él…con él cuando “el balón no le obedece”.

A CR7, en Italia, le balón le ha dicho:

-Voy a regalarte, Cristiano, la ‘joya’ que añoras: el gol de tu vida.

Si el Real Madrid –lo sé- gana este año otra Champions, Florentino Pérez le hará otro regalo: “la chilena de un nuevo contrato casi a su gusto”.

CR7 y Messi

Mircoles, 21 Marzo 2018

Políticos, diplomáticos, futbolistas. Tres especies humanas. Los diplomáticos son políticos a los que no les gusta decir lo que piensan. Los políticos son diplomáticos a los que no les gusta pensar lo que dicen. Los futbolistas, como no son políticos ni diplomáticos, dicen lo que piensan.

-Soy el mejor digan lo que digan- ha dicho Cristiano Ronaldo en Lisboa, donde se le ha concedido el premio al mejor futbolista portugués del año.

Como España es como España, diferente, hay quien se ha escandalizado.

-Qué chulo, qué presuntuoso, qué engreído.

Le han dicho más cosas. Cristiano es pomposamente sincero; para ser así hay que ser como es él: un convencido devoto de sí mismo.

-Creo en mí –dijo en otra ocasión-, y creen en mí.

La frase, como todas las suyas, le salió redonda y agresivamente chula, y es que él es fanfarrón.

-Soy guapo, rico y buen jugador –soltó en otra ocasión.

No mentía. Estudiar, ha estudiado poco, según él. Ignoro si lee poco o mucho. O nada. ¿Se lo han preguntado alguna vez? Lo ignoro. Lo que sí sé es que de la sesera le fluyen pensamientos chispeantes, donosos:

-Mucha humildad es un defecto.

Ese raciocinio encierra mucha miga.

-Eso, más que raciocinio, es ego.

El ego es otro gen (permítaseme decirlo así). Cuando alguien ha triunfado como CR7 y en el espejo se ve como él se ve: alto, atlético, joven y rico, es lógico, si no es diplomático y político, que se diga jactancioso

- Qué guapo y qué macho soy, y encima forrado de euros.

El ego existe. Como la envidia, como la pereza, como hacer goles. Hay, sin embargo, quien lo amordaza.

-¿Cómo Messi?

Sirva la comparación. Messi no se ve en el espejo como CR7, obvio. Es chiquito y modoso, pero seguro que piensa:

-Cierto: no tengo la estampa física de Cristiano. Pero yo gano mucho más que él. Soy más fornido que él en euros. Estoy mejor hecho que él para la cosa de los euros.

El ego, pues, como ven, es un gen silente en unos y tronante en otros. De todos modos, tanto el uno como el otro tienen la faltriquera del ego forrada de millones.

-Y eso es una suerte.

Lo es, lo es. CR7 y Messi, dos mimados de los dioses, que dirían los griegos.

Sin ánimo de molestar

Jueves, 8 Febrero 2018

La vida es una cosa de ciclos. El otro día, en un quiosco de periódicos, el propietario me dijo:

-Cada día vendemos menos periódicos. La inmensa mayoría de lectores de periódicos es gente mayor, de sesenta años para arriba. Mi querido señor –me dijo con prosopopeya nostálgica a continuación- el ciclo del quiosco y del papel se muere. De los más de tres mil quioscos que había en Madrid, a lo sumo, quedan cuatrocientos.

Pensé:

-Muere mi ciclo. Yo nací con el ciclo del quiosco y el papel.

Y me entró el virus de la nostalgia, como al quiosquero.

Edades y ciclos: esto es también la vida, como digo. La vida es plural como España, que dicen los políticos que se llevan como perros.

-¿Cómo perros?

-La frase no es mía. La he leído. Dice así: “Los perros, entre ellos, se llevan como políticos, y los políticos, entre ellos, se llevan como perros”.

-Discutiblemente creíble.

Replico:

-En España, creo, juzgando por lo que se oye en las Cortes de los leones y en las declaraciones, más creíble que discutible.

En la naturaleza selvática, los animales irracionales (seres no dotados para el pensamiento filosófico) viven para sobrevivir (sólo para eso, mayormente), y en la naturaleza de la racionalidad, los animales civilizados viven (no todos, los hay conformistas: son los más felices) para saciar codicias, vanidades, avaricias. CR7, por ejemplo, ha cumplido 33 años, la edad de Cristo, también la edad de las canas, metafóricamente, en cuanto que a partir de esa edad el atleta (CR7 lo es) acusa los primeros síntomas de declive, si bien lo niegan.

-¿Cómo CR7?

Sin ánimo de molestarle, la impresión es que sí. CR7 quiere ganar 30 millones netos al año. Pregunta: ¿hay proporcionalidad sensata entre su edad y su pretensión?

-No –me dicen en el entorno del Real Madrid.

CR7 ya no corre como corría. Ya no es tan omnipresente ni tan omnipotente. Sin embargo, él sigue creyéndose igual a Neymar y Messi, con quienes se compara.

-Vanidad de vanidades. Entre él y ellos se la levantado la barrera de la edad.

Razón por la cual, según mi enterado susurrante, la edad de CR7 y de algún otro han empezado a calentarle seria y empresarialmente el caletre a Florentino, y un empresario, como se sabe, es un señor que no se casa ni con Dios ni con su oposición, o sea el maldito Satanás. Serial.

Aritmética

Lunes, 8 Enero 2018

Si el hombre es la medida de todas las cosas, la aritmética es la medida del hombre.

-Yo creo en los números. El mundo es una cosa aritmética. La aritmética rara vez miente.

Lo dijo el crack Albert Einstein.

El Real Madrid, en 2017, acaparó abrasivamente. No sólo él. Cristiano Ronaldo y Zinedine Zidane acapararon también, individualmente, títulos y honores a tutiplén.

-El Real Madrid es siempre el Real Madrid –es frase corriente, con razón, en el ánimo, en la voluntad y en los labios de Florentino Pérez.

FP, presidente grande.

-El presidente grande, como el político grande, es el que consigue que todos sus votantes y socios se sientan grandes como él.

Pero el hombre es cuerpo y alma, no es número. No es el hombre una cosa aritmética, la ciencia de la exactitud. Sin embargo al no número FP, en este nuevo y novicio 2018, los números no hacen más que abrumarlo.

-Florentino – me cuentan que le deslizan-, esto va mal, y dieciséis puntos de diferencia son muchos “puntos luz” a favor del Barcelona; y Florentino, tu colega del Barça no para. Si no para, Florentino, tras Coutinho, cazará también, si no lo tiene cazado ya, a Griezmann.

Florentino, como bien saben quienes bien le conocen, tiene el genético orgullo de no ‘dejarse pisar’ en casi nada.

-Orgullo no sólo genético, también orgullo de número uno. El número uno, para la aritmética, es el que más. El alfa. Orgullo por lo tanto de alfa.

ZZ, según la aritmética de los reconocimientos, es el alfa de los entrenadores. Pero el fútbol, que no es ciencia, que es juego versátil, puñetero y veleidoso -como el juego político de Pablo Iglesias, de ahí su decrecimiento aritmético en los últimos sondeos-, no hace, en este 2018, otra cosa que ponerlo de cara a la pared.

-ZZ –le susurra el ’sentido común’ de la aritmética-, estás equivocándote. Reconócelo. Y no digas que con la plantilla que tienes, tienes plantilla suficiente. No, ZZ. No te ofusques.

Quien ya se ha dado cuenta de la situación es FP.

-Eso de que el Barça le saque l6 “puntos luz” le ha herido el orgullo –me revelan.

Lógico. El orgullo lo creó quien lo creara para que el hombre alfa no se recueste en los laureles del pasado.

-Lo que ha sido, ha dejado de ser, y la vida, como bien sabes, Florentino, no tienen memoria aritmética del pasado- le calientan la testa.

El Real Madrid, por lo tanto, según la aritmética, tiene que rehacerse. ¿Cómo? No dejándose pisar por el Barça con “puntos luz” (16, ¡corcho!) y con fichajes de relumbrón como Coutinho y Griezmann. Esto por un lado. Por otro, hablando con ZZ:

-Genio, querido ZZ, ¿por qué, como declaran públicamente hasta tus propios jugadores, el equipo no juega bien, se cansa, no es ya el de 2017?

La aritmética tiene incógnitas, el fútbol también.

Real Madrid y PSG

Lunes, 11 Diciembre 2017

El Real Madrid es el Napoleón de la Champions. Dices Europa, hoy como ayer y anteayer, y piensas indefectiblemente en Napoleón; y dices Champions y piensas indeclinablemente en el Real Madrid, tanto ayer como anteayer y como hoy.

-Hueso de taba el PSG –opinan ya con poca fe algunos auspiciadores.

El PSG de Neymar, Mbappé, Cavani y Verratti, por citar algunos de sus huesos de taba, es, en efecto, equipazo. Hace goles a tutiplén, 25 en la fase de grupos, cifra jamás lograda por nadie en la historia de la Champions, y es espectacular y estético.

-¿Todo eso?

- Todo eso y más.

El PSG domina la ‘liga’ gala como el Barça, esta temporada, la Liga Santander. Conjunto de lujo, sí. Negarlo sería estúpido. Con Neymar, el PSG “ha ganado vigor y color y su fútbol hoy es difícil de igualar”, leo.

-Ya veremos cómo se le da el Real Madrid. El PSG, al lado del Real Madrid, es, históricamente, un adolescente. El Real Madrid, históricamente, no ha sido igualado todavía.

Piensa así quien así piensa, un madridista con canas y corbata y sin coleta.

-Un paleomadridista.

-Que sabe de fútbol todo. El reino de los cielos del fútbol, para él, es el Real Madrid; y el Real Madrid, en plan camello, seguro que pasa también por el ojo de aguja del PSG, dice.

Luego si el PSG de Neymar y compañía acollona, también el Real Madrid de sus ‘adolescentes’ figuras y de sus socráticos CR7, Benzema, Bale (a ver si está de trueno y rayos para febrero) Sergio Ramos, Modric y compañía, acoquina.

-Si llegan bien físicamente a febrero, claro que asustará.

Eludo por consiguiente el topicazo de que no ha habido suerte en el sorteo, “uf, qué mala suerte”. O qué buena suerte, vaya usted a saber. Los españoles tenemos el defecto de minusvalorarnos y tragarnos como dogmas las frases hechas.

-Es que hay frases que cuelan, calan y pegan como ‘España es diferente’ ,’España nos roba’ o ‘Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo’. Ya lo creo que pegan, ya lo creo que pegan, ¿acaso no?

¿A que le pega el histórico Real Madrid al adolescente PSG?

Aritmética

Domingo, 4 Junio 2017

Como España es como es –genial, mágica, única, secular, atrabiliaria, anarquista, sediciosa, cachonda- de vez en cuando gana una batalla como la de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos”, y con una docena de huevos, que diría don Santiago Bernabéu, gana su “primera” docena de títulos. Exactamente, la frase de don Santiago fue ésta:

-El Real Madrid ganará hoy (al Stade Reims, en París: primera Copa de Europa) por fútbol y por huevos, pues los tenemos mejor puestos que ellos.

Cuando Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid (la primera vez), dijo:

-Me gustaría que algún día se me pudiera elogiar como a don Santiago.

Cuatro Champions ya, FP. Y el Real Madrid, ahora, con usted, está en el camino, en el óptimo camino, de brindar al mundo “otra gran ocasión jamás vista por los siglos”.

La aritmética no miente, nada más lejos de la política que la honesta aritmética.

-Si los políticos, además de políticos, fueran aritméticos, la política sería tan maravillosa como la aritmética: una ciencia bella, leal, por su lejanía de la mentira. Lamentablemente, no es así.

-¿Quién dijo eso?

-Un político inteligente y con mucho sentido del humor: Pío Cabanillas. Está en el cielo con don Santiago.

FP, a lo Bernabéu, ha dicho:

-Éste es el punto de partida para volver a ganar la próxima temporada.

Sigamos con la aritmética. Lo más aritméticamente admirable que tiene ahora mismo España es el Real Madrid. ¿Tiene la América del estrafalario Trump un Real Madrid? No. Con la universal internacionalidad del Real Madrid, no. ¿Tiene la Alemania de la señora Merkel , otro poder, un gozo deportivo como el Real Madrid? Tampoco.

-El Real Madrid –pondera el entrenador de la “Vieja Señora” con estupendo señorío- tiene un equipazo.

Aritméticamente exacto. Lo demostró abrumadoramente en el segundo tiempo.

Zidane, otro señor de pica en Flandes: cinco título, en el Real Madrid, de siete posibles: una Liga, dos Champions, un Mundial de clubes y una Supercopa de Europa-

-¡Qué precoz!

De novato, a ese colosal currículo.

-Y con récord mundial: las dos Chmpions, consecutivas.

Más aritmética. CR7: máximo goleador de la Champions con 12 goles (uno más que Messi). Luego “Pichichi” europeo y doblete. ¿Quinto Balón de Oro? Seguro.

Felicidades a todos. Y a don Santiago Bernabéu por la herencia. Anteayer, qué casualidad, fue su 39 cumpleaños de vida celestial.

Trump y Messi

Jueves, 12 Enero 2017

En política, un estrafalario e insólito personaje en unos días será nada menos que el presidente de los Estados Unidos. La cigüeña de la democracia, como la cigüeña de aquella vieja película, insólita y estrafalariamente, le dijo mayoritariamente que sí en las urnas a Donald Trump.

-Para que te fíes de las urnas.

-Los demócratas, como los árbitros de fútbol, pitan también a veces así de extrañamente, así de heterodoxamente. Así de chocantemente.

Eso, si hay que hacer caso de los que leemos, es lo que ahora teme la gente que, por sentido común o lo que fuere, no le ha votado.

-Que el dios de la democracia - suplica esa gente- , nos proteja y enmiende el error de las urnas.

No, yo no le tengo manía alguna, palabra de votante con sentido común, al nuevo presidente del país más poderoso (¿?) del mundo. Mi amigo y compañero de oficio José Luis Navas (’in illo tempore’ corresponsal de TVE en Londres) acaba de regresar de unas vacaciones en Miami. Le pregunto por Trump.

-Mira –me dice-: es, quizá, una sorprendente parida de las urnas. A unos les gusta, los que le han votado, claro, y los que no le han votado, si hablas con ellos, te dicen: “Es distinto, pero hay que dejarle hacer. Un tío que sabe fabricar dinero, no es un mutilado mental”. El americano –me confirma- ama el dinero sobre todas las cosas e idolatra con fruición al que sabe hacerlo. Trump es un triunfador: alto, guapo (allí lo ven así, al menos las mujeres) y con talento a raudales para el dinero. Así como Messi es un genio del balón, Trump es un genio del dinero.

Dinero. Ya lo dijo quien lo dijera: nacer príncipe, nacer rico, nacer guapo, que suerte tan difícil y que suerte tan maravillosa.

-La verdad es que sí.

Messi es, en efecto un genio del balón. El Trump del balón.

-¿Más Trump del balón que CR7?

-Dejemos ahora esa comparación.

El fútbol “es un negocio” (Mourinho). “El fútbol es un mercado” (Luis Enrique). El fútbol, cuando sales como Messi, es negocio, mercado, poder, fama y suerte. Y más cosas. El Barça, se oculte o no, empieza a esta seriamente r preocupado (ya dije aquí algo al respecto). Cada vez más. Porque el mundo oriental está cambiando las artes marciales por el arte del fútbol.

-La verdad es que en mi país empieza a hacer furor – me confirma mi chino de la tienda de chinos de mi barrio.

El problema del Barça –ya- es que Messi es a China lo que Trump a los Estados Unidos: un cohete de poder. Y el “papá” de Messi, un forofo del dinero. “Messi –me chivan- es verdad que está encantado de vivir en Barcelona y de jugar en el Barcelona, pero… el maldito dinero, ¡qué poder el poder del maldito dinero!”.

Messi es buen cristiano y cumple, pues, cumplidamente la ley de Dios: ganarse la vida opíparamente con el sudor de la frente y la magia de los pies. Nacer príncipe, nacer guapo o nacer como Messi. Viene a ser casi lo mismo.

Flor y antifonario

Sbado, 3 Diciembre 2016

Está en la condición humana, se crea o no, allá los que no creen, que el ser humano es él y su flor.

-¿Qué flor!

-La de la suerte, que es un capullo que les nace en el antifonario a algunos.

El otro día, en un periódico de la ciudad condal, a la que amo soberanamente –nací en ella- a pesar de la carcoma independentista de los Rufianes de ahora, que no sino los nefastos herederos del no menos nefasto señor Mas, se citó la flor de Zidane. Alertaba: “Ojo con su flor en el culo”. Eso, ojo. En el minuto 89, la flor de Zidane abandonó su habitual trasero y se posó en la testa de Sergio Ramos y éste, otra vez, hizo gol para la historia –la suya y la del Real Madrid- al empatar un partido que parecía clausurado con el gol de Suárez.

-Hasta el rabo todo es toro, hasta el final todo es partido.

Hay quien se expresas así, sabiamente.

-Zidane estará aquí eternamente –decía hace unos días Florentino Pérez.

La gloria en vida es nacer con una flor como la del galo en ese sitio o en el AD, que tanto monta.

-Y que la riegue todas las noches, poquito, para que no se pudra.

Luego si fútbol es fútbol, también flor es flor.

-Cabreo monumental en Barcelona –me telefonea mi primo barcelonés.

Este primo mío es, como yo, un español desde los pies hasta el colodrillo. O sea: un español como el dios catalán del sentido común manda.

-¿Es que hay un dios catalán del sentido común?

-Sí, claro Lo que pasa es que los heterodoxos del separatismo, por heterodoxos, no se enteran de nada. Allá ellos. Sólo creen en su herejía separatista. A ver si los ilumina el dios del sentido común o Nuestra Señora de Monserrat.

El partido, claro, no fue bonito. Duro y turbio de ideas al principio. La emoción, en esta clase de partidos, sustituye frecuentemente a la calidad. Cuando salió Iniesta, tan venerable en mi admiración, el Barça agrisó al Real Madrid; y Neymar, qué mala suerte, qué poca flor, malogró dos espléndidos pases de gol de manchego.

-¡Esto ya no se gana! – me cuenta mi primo que gritó entonces en el estadio, a su lado, un culé.

Acertó el desesperado culé.

Hace bien Florentino en no perder la fe en Zidane.

-Lo malo de las flores es que se amustian.

-No sea usted agorero.

Messi, por cierto, esta vez, estuvo sin apenas estar. Y a Cristiano, por cierto, no se le notó demasiado el embrollo “evasor” que tiene con Hacienda.

-Cuando le vea, se lo diré –me dice un amigo suyo-. Le diré que al César lo que es del Cesar, a Dios lo que es de Dios y a Montoro lo que es del Fisco.

Ah. El partido fue visto por 185 de los 194 países que hay en el planeta Tierra, gracias a la televisión. Otro ah: Zidane, invicto todavía. 

CR7

Lunes, 7 Noviembre 2016

Si la democracia es el arte de servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve, que dijo un escéptico, el fútbol es el arte de servir ocio gozoso a los forofos subiéndoles el precio de los abonos (no siempre, solo de vez en cuando) para que el club pueda fichar jugadores de tono y gozo.

-¿Cómo el Real Madrid?

-Exacto, si usted es forofo del Real Madrid.

El fútbol ha evolucionado tanto que, al igual que la ciencia. también avanza que es una barbaridad. La noticia gruesa y llamativa de hoy es que Cristiano Ronaldo, 31 años, seguirá en el Real Madrid hasta que cumpla los 36.

-¡Vaya suerte¡ ¿Rendirá en el inmediato futuro como ahora? ¿Seguirá sacándole brillo y esplendor a su capacidad goleadora dentro de dos o tres años?

El fútbol es ya, como nuestra querida España, una cosa plural, diversas, asimétrica y populista.

-Sobre todo populista.

Populista en el buen sentido, no en la acepción de Podemos. Pablo Iglesias no es Cristiano Ronaldo (peor para él), pero es tan popular ya (en España, ojo, solo en España) como Cristiano Ronaldo.

-Como que golea al PSOE con el mismo arte que Cristiano a sus adversarios.

Lo que no se sabe con exactitud es su coste, el coste de la prolongación del contrato. Generoso, por supuesto. Florentino tenía un problema con él.

-Presi, que hay dos clubes que están dispuesto a darme el oro y el moro.

Eso es algo así como negociar con alguien apuntando con una pistola.

-O me da usted lo que quiero o…

O se va. Cristiano es un jugadorazo, su manager Jorge Mendes, negociando, es como Ronaldo haciendo goles: un crack. Y Florentino, en lo suyo, es como CR7 y Mendes, otro crack. Hat trick de cracks, pues.

Florentino, por lo que me cuenta, rumió en su momento esta sabia cuenta de la vieja:

-A veces hay que jugársela. Si no le doy lo que quiere, seguro que se compromete con el francés o con el inglés. Y otro como él, no hay. Bueno, sí lo hay, pero está en el Barça, Messi.

Algo así rezongó. El fútbol es un juego, un ocio, un negocio, una imagen, un televicio. Y las masas, tanto las políticas como las futboleras, no perdonan. Cristiano, de todos modos, ha hecho un buen negocio asegurándose el porvenir hasta la “vejez” de los treinta y seis años. Y Florentino también: los presidentes y los entrenadores son las pilastras frágiles del fútbol.

-Y, ¿sabe usted cuánto dinero. Más o menos, va a cobrar Cristiano a partir de ahora hasta su “vejez”?

-Si hace goles, barato. El dividendo del gol lo paga muy bien el fútbol.

Enhorabuena a los tres: a Cristiano, a Florentino y al “ojo de halcón” del manager o representante, señor Mendes.

Cristiano y la felicidad

Mircoles, 4 Noviembre 2015

Ser feliz: qué cosa tan difícil. El mítico John Rockefeller era y no era feliz.

-Soy feliz –decía- en cuanto que se me da bien el mundo del dinero. No soy feliz por las preocupaciones que me da el mundo del dinero.

¿Es feliz Cristiano Ronaldo en el Real Madrid de Florentino? Remacho: Real Madrid de Florentino. Cristiano es, si se me permite decirlo así, el actual Rockefeller del balón.

-Hay otro Rockefeller, oiga: Messi.

-Bueno, sí, pero no es tan guapo ni tan alto como Cristiano.

Viendo el físico de Cristiano y viendo el talento que tiene para hacer goles, lo lógico es que exclamemos:

-¡Qué feliz tiene que ser, hay que ver como lo miman los dioses del dinero, del balón y de la belleza física!

Pero felicidad es como el fútbol. Pues si “fútbol es fútbol”, “felicidad es felicidad”. O sea: lo de Rockefeller. La felicidad produce insomnio.

-¿También a Cristiano?

Intuyo que sí. La naturaleza humana es tan versátil, pijotera e inconsecuente como el fútbol y la felicidad.

Cristiano, fuera de España, declara lo que luego, dentro de España, desmiente. “Yo no he dicho eso”. No es la primera vez que se excusa con el “yo no he dicho eso”. Es muy de Cristiano, y esto no puedo desmentirlo, que cuando le preguntan fuera de España por su futuro contesta que “por el momento juego aquí (en el Real Madrid), pero nunca se sabe”.

-Eso es lo que le incomoda y enfurece, a Florentino.

Con razón. Florentino, como empresario y como presidente del Real Madrid, quiere lo mejor para el “talento” del Real Madrid.

-Quiero un equipo con talento- es, más o menos, uno de sus lemas.

O sea: quiere un Real Madrid con los mejores para que el Real Madrid sea el mejor. Su objetivo de esta temporada es la Undécima (Champions) , de igual modo que el objetivo del ‘manchado’ Valentino Rossi es su Décima (en motociclismo).

Leo, observo, escucho e hilo. Cristiano, ya treintañero, gana un fortunón en el Real Madrid, pero eso no le basta. Cristiano –lo escribí aquí hace algún tiempo- es freudianamente celoso… de cariño

-No me siento querido-ha dicho más de una vez

¿Lo recuerdan? No sólo necesita dinero, necesita –casi en exclusiva- cariño. Le quemó el corazón a Cristiano el interés de Florentino por Bale, hace algo más de dos meses.

-¡Si es peor que yo!- parece que barruntó–. No entiendo a este presidente.

De todo lo cual infiero que, a lo mejor, pues “nunca se sabe”, un día Cristiano, a pesar de la clausula de rescisión -¿mil millones?- y a pesar de que dice que está feliz en el Real Madrid, toma la decisión de cambiar de felicidad. Fútbol es fútbol, autoestima es autoestima y felicidad… nunca se sabe que es felicidad.