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Cien días y un día

Lunes, 10 Septiembre 2018

Los cien días de Pedro Sánchez en la Moncloa y el primer día de Luis Enrique en la Selección. El deporte de la política y la política del fútbol. Mariano Rajoy, de quien ya apenas se habla y escribe (¿se lo ha tragado la política, se lo ha tragado el fútbol?) me dijo una vez:

-El fútbol me entretiene y me gusta, la política me gusta y me entretiene.

Chanza, también confesión, en ese juego de palabras.

-¿Por qué es usted político? – se me ocurrió de pronto.

Ironizó la mirada y contestó:

-Como el fútbol, también la política es un juego atractivo. Me gusta jugar.

Pedro Sánchez está contento, como Luis Enrique.

-¿Quién más contento de los dos?

-Yo juraría que Luis Enrique, pero no se debe jurar en vano ni con ignorancia.

Como se sabe, los políticos “prometen porque pueden prometer” (Adolfo Suárez) y “no cumplen porque no pueden cumplir” (mío).

-Estamos cambiando España –dijo ayer en la televisión Pedro Sánchez.

¿A mal, a peor, a mejor, a qué?

-A no se sabe qué, posiblemente ni él lo sabe: de ahí que hoy diga amarillo (lo digo por Quim Torra) y al día siguiente diga rojo (lo digo por Pablo Iglesias). El político es un señor bastante mentiroso (no todos, claro es) que sueña también mucho.

No sueña, por ejemplo, como un deportista, macho o hembra. Pero como España es como es, cachonda, cabreada, divertida, cambiante, gritadora, genial, soñadora, también a veces por arte de birlibirloque pare deportistas galácticas como, por ejemplo, la galáctica Carolina Marín, oro olímpico, tricampeona mundial y cuatro veces campeona de Europa.

Y eso en un país, España, que ignoraba y casi sigue ignorando el bádminton.

-¡Qué sueño de deportista, eh, Carolina!

-A todo lo maravilloso o extraordinario se le llama sueño, pero lo que yo soy se lo debo todo al sacrificio del trabajo. Soñar es trabajar –opina, sabiamente contundente, Carolina.

Suerte a los dos: a Pedro Sánchez, al que le sugiero que sueñe como Carolina, y a Luis Enrique, cuyo sueño es el trabajo, no prometer y cumplir.

El insensato Rubiales

Lunes, 2 Julio 2018

Emilio Romero, aquel director de aquel periódico que en ‘vida’ (murió a los pocos años de ser enterrado Franco en el Valle de los Caídos, de donde quiere echarlo ahora Pedro Sánchez, cuya manía es echar a la gente que no le cae bien o de la Moncloa o del Valle de los Caídos o de TVE), repito, Emilio Romero, director de aquel periódico, Pueblo, tenía dos máximas

-Hay que hacer todos los días –exigía, nos exigía- un periódico que sorprenda a los lectores y desazone a la competencia.

-Sí, director –asentíamos como corderos.

-Y –continuaba- no adjetivéis, argumentar.

-Sí, director –obedecíamos como canes leales.

A la selección de España le atizan hoy sin piedad con el látigo del adjetivo por el ridículo bochornoso de su fútbol H2O (símbolo químico del agua), esto es, incoloro, inodoro e insípido que ha hecho en el Mundial de Rusia.

-Putin – me dicen- - pensaba asistir al partido pero le dijeron que España era un equipo poderoso y que lo casi seguro es que ganaría.

Putin, acostumbrado a ganar siempre en las urnas, se acollonó:

-No me gusta perder y ver perder -dijo o pensó.

Y se sentó en su butacón favorito, delante de la televisión. Erró.

Errar: he aquí lo que, a menudo, hace el hombre.

-El hombre es él y sus errores.

Con lupa y sin lupa, se buscan culpables del ridículo bochornoso. Unos culpan a Florentino Pérez, otros a Rubiales, otros a Hierro, otros a los jugadores.

-O sea, que no se ponen de acuerdo los analistas.

-Es lógico, son españoles.

Cuando escucho a los jugadores –y a todo el mundo-, leo en lo que dicen sin decir. Dijo Hierro, tras el ridículo bochornoso:

-Éste no era el plan.

Y se enredó en elogios a los jugadores, de quienes estaba orgulloso. Bueno.

Koke, en lugar de adjetivar, argumentó:

-Con Lopetegui se fue nuestro líder.

Al margen de varios errores, hubo, pues, un error, inmenso error (el más inmenso de todos): el cese de Lopetegui. Señor Rubiales, gobernar es pensar. Creo que le vendría muy bien a la Federación Española de Fútbol que usted, a lo Rajoy, desapareciese.

-¿Cómo va a desaparecer? Menudo chollo es el chollo de la presidencia de la FEF.

No había caído en ello. Me gustaría saber, por curiosidad, cómo lo pasó Felipe VI en el palco de la presidencia lado de insensato (perdón) señor Rubiales .

Autoridad

Viernes, 20 Abril 2018

La vida es una cosa de creer y no creer, de ser y no ser, de pensar y no pensar

-Yo, sin embargo, creo y no creo. Creo en la ley y no creo en los que se ciscan en la ley, como el prófugo/cobarde Puigdemont y su cortejo de españoles por partida de nacimiento, les jeringue o no.

-Ser o no ser.

-Soy, hasta las cachas, español de las diecisiete autonomías; no soy, hasta las cachas, de los que reniegan de su partida de nacimiento.

-¿En qué piensas, en qué no piensas?

-Pienso que Españas, por culpa de las ideologías, es una tortilla maltrecha de ‘no es no’ (Pedro Sánchez) de ‘cuando gobernemos nosotros’ (Pablo Iglesias) y de ‘dejar hacer, dejar pasar’ (Rajoy). El demócrata español, por naturaleza y esencia, es un mitómano de la Moncloa.

-¿Mitómano?

-El mitómano engrandece lo que le hace feliz a él. El político mitómano es un enfermo crónico de su yo. Yo, yo, yo.

-¿En qué no piensas?

-En lo que piensan casi todos los políticos españoles: en la desestabilización de España. “Oye, Rajoy, le dice el político vasco, si no te cargas el 155, no te apruebo los presupuestos”. O: “No, no voy a la final del Sevilla-Barcelona“, dice insólitamente la alcaldesa de Madrid. O: “Yo tampoco voy”, presume la ordinaria alcaldesa de Barcelona (no se tome como insulto la palabra ordinaria, es que es así por definición, zafia).

-Recuerdo ahora que hace años un político que ponía reparos a la división de España en autonomía sostenía que el rito del ‘demócrata’ español es hacer caer al ‘demócrata’ español que es más demócrata que él (por cargo o jerarquía).

-No me sorprende.

-¿Crees o no crees en la ley?

-El corazón de la ley es la autoridad.

-¿Y qué es para ti la autoridad

-Suspender, por ejemplo, el partido entre el Sevilla y el Barcelona, en el Metropolitano, si se mofan del Rey y el Himno y vitorean a los que rompen España. Es es lo que harían en Francia, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros países.

Einstein, Puigdemont y mi tío

Sbado, 24 Marzo 2018

A mí las matemáticas nunca se me dieron bien. Mi padrino, hermano de mi padre, era un genio. Tenía tres carreras, era catedrático, hablaba cuatro idiomas, pilotaba aviones y era del Real Club Deportivo Español.

-Tío, dentro de unos días, tengo examen de Estado (revalida del bachillerato de mi época). Voy bien en todo, pero las matemáticas…

-Ya, ya lo sé –me cortó-. Dios te ha negado el gen de los números. Bien: hablaré con él.

Él era el catedrático que, en el examen oral, me haría las preguntas que me acollonaban.

-¿Se has hizo?

-Sí. Pero admiraba a mi padrino como yo. Me dijo:” Qué suerte tienes de tener el tío que tienes. No entiendo que seas tan mastuerzo”.

Me aprobó con un cinco pelado. Siempre he creído en la amistad y en los tíos como mi tío Pepe, cuyas diversiones eran estudiar y volar. Voló al cielo leyendo una biografía o un libro sobre Albert Einstein. Unos días antes de irse al cielo me dijo:

-Mira qué pensamiento de Einstein:” La política es más difícil que las matemáticas”. Qué lúcida y verdadera ironía- remató.

Viendo una vez más el espectáculo de los catalanes que no quieren ser españoles, ni monárquicos ni del Real Madrid, me ha venido al caletre la frase de Einstein, y me he dicho:

-Qué talento tenía Einstein, como mi tío.

Si estos señores separatistas y golpistas – se pongan como se pongan y digan lo que digan, son golpistas y separatistas - viesen los partidos de la selección española de fútbol no dirían las chorradas antidemocráticas que dicen y no se pondrían como se ponen de angelitos sin pecado concebidos.

-Somos demócratas –claman.

Los demócratas respetan las leyes, y ustedes, no.

-Hemos tenido que exiliarnos.

Hay que hablar con propiedad: ustedes no se han exiliado, ustedes han huido como conejos acojonados al olfatear el olor de la cárcel.

-Queremos un país donde se respeten los derechos fundamentales.

¿Es que los respetan ustedes?

Yo no sé si a Einstein le gustaba o no el fútbol. Pero si hubiera visto el primer tiempo de España contra Alemania, se hubiera dado de alta como fan del manchego/azulgrana Iniesta (los talentos, entre ellos, siempre que no sean políticos, se admiran y se comprenden).

-Sin él y sin Messi, el Barça no sería lo que es.

Un manchego y un argentino, hijos del fútbol y para el fútbol, y como ellos, todos los jugadores de la selección: todos con todos y para todos. Eso es la selección, eso debería ser España.

-¿Por qué a toda esa tribu de Puigdemonts les ha picado la boa del separatismo?

Einstein tampoco lo comprendería, de vivir. Por cierto: el seleccionador alemán Joachim Löw (vestido de negro y con flequillo y bajito) es casi un calco de Puigdemont:

-Con gafas, igualito, igualito a él.

Seguro que igualito e igualito, no. Löw es un tío como eran Einstein y mi tío. Un tío políticamente bien manufacturado.

Puigdemont y Villar

Viernes, 15 Diciembre 2017

La gente se cansa de la gente que dura en los cargos.

-Los cargos oxidan y generan envidia. Ángel María Villar, encanecido en la Federación, debe defenderse de las imputaciones, como es lógico, y olvidarse para siempre del cargo.

Me lo decía recientemente un amigo suyo. Suyo y mío. España, de unos años a esta parte, es país de presuntos e imputados. No hay telediario, un día sí y otro también, sin su correspondiente imputado y presunto.

-Es verdad: quien se aburre es porque quiere, toda vez que entre imputados, presuntos, comisionistas, ex honorables y fugados, no hay telediario aburrido. Yo ya no veo películas de suspense, me basta con ver los telediarios.

El ruido, el zambombazo de lo que no debiera ser y es sin embargo, hace muy teleentretenida la vida.

-Ahora, a lo peor, la FIFA echa a España del Mundial de Fútbol de Rusia.

Pólvora mojada. Eso no se lo cree nadie. Imposible. La FIFA tiene sus estatutos, de igual modo que Bélgica tiene sus leyes penales, gracias a las cuales, por cierto, a lo mejor Puigdemont se queda en Bruselas para siempre.

-No caerá esa breva.

España puede vivir sin Puigdemont; es más, sin él y sin todos los que piensan como él, Cataluña recuperaría todo lo que se le ha ido y sigue yéndosele: empresas, paz, convivencia feliz, turismo a tutiplén, dinero, consumo, bienestar…

- Puigdemont es como la sequía de agua que sufre todo el país. Ser terrible.

Toda la vida ha habido ciegos de vista y ciegos de sentido común.

La FIFA, como Bélgica, amenaza con sus leyes o estatutos, sólo que Villar no es Puigdemont.

-A Puigdemont le importa un bledo España. ‘España nos roba’, canturrean con falso descaro él y los suyo. Pero de verdad, de verdad, ladrones son quienes pretenden robarnos Cataluña a todos los españoles. Cataluña, mal que les pese, es España, de igual modo que España es Cataluña, mal que les pese también. Villar no es como Puigdemont.

-¿Estás seguro?

-Sí. Jamás perjudicará al fútbol español; jamás permitirá que la FIFA cumpla su amenaza; jamás impedirá que España gane la Copa del Mundo de Rusia, pues la va a ganar.

Ruido, especulaciones, susto, lo de la FIFA .Leña para mantener encendido el cotarro del fútbol. Villar: defiende tu honor. Es tu deber, es tu derecho. Pero olvídate de una vez por todas de la Federación. La gente se cansa de la gente que vive de los cargos, mayormente si están imputados.

Aquí y ahora

Viernes, 1 Diciembre 2017

El ‘aquí y ahora’ de hoy es el Mundial de fútbol de Rusia. Putin, casi calvo engominado, e Infantino, calvo total, dijeron lo que dijeron.

-Putin ha dicho que los extranjeros lo van a pasar muy bien en el Mundial, en ’su’ Mundial.

Hojarasca. Lo de siempre.

-Infantino, la verdad, soso sin perder la sonrisa.

Más hojarasca. La hojarasca es la retórica de los poco ocurrentes.

Rusia, eso sí, ha hecho unos estadios modernos, llamativos, arquitectónicamente distintos. El Mundial de fútbol es el deporte más globalizado. Lo dijo también Putin:

-El fútbol lo practican aquí más de dos millones. Nada tan globalizado como el fútbol.

Dentro de nada, el fútbol será también el deporte de las mujeres.

-A no tardar, el fútbol femenino gustará tanto como el masculino, o más, porque nosotras en “calzoncillos” somos más guapas, estamos mejor que ellos.

Oído en la radio de un autobús. Asentí para mis adentros.

De momento, ‘aquí y ahora’, hay que hablar del sorteo del Mundial. Portugal, Irán y Marruecos serán los adversarios de grupo de España.

-Serán partidos duros e interesantes –opinan, coincidiendo, Camacho y Lopetegui.

En teoría, lo lógico es que España supere la ‘valla’ de grupo. Pero no será fácil. Por dos razones: la teoría falla, la lógica también. Portugal tiene un buen equipo y es el campeón de Europa. Irán tiene una defensa como la del Atlético de Madrid: dura, fibrosa, áspera. Hacerle gol es tan difícil como que Puigdemont renuncie a Satanás y a la independencia de Cataluña.

-A Satanás, tal vez renuncie. A la independencia, no.

Marruecos, en teoría, es más asequible. Pero, como sostiene Camacho, el Mundial es un torneo que mejora, y mucho, la calidad de los equipos en teoría inferiores.

De todos modos, no debemos quejarnos de las bolas del sorteo. Han rodado benignamente a favor de España.

Hay más, también ‘en teoría’. Los favoritos del Mundial de Putin son Alemania, Brasil, Argentina y España (según encuestas). Otra cosa, a la par, a modo de anécdota aritmética: en fútbol, Rusia, como selección y como país, se le da de dulce o turrón de Jijona a España. En fútbol, si la memoria no me traiciona, Rusia jamás le ha ganado a España. Luego seamos prudentemente –proporcionalmente, que dice Rajoy- optimistas. Si Lopetegui, que es un prudente proporcional, cree en su selección, que es la nuestra, también yo prudente y proporcionalmente creo en nuestra selección, que es la de Lopetegui.

-Total, que en junio lo vamos a pasar de turrón de Jijona en Rusia.

Eso espero, eso creo en teoría.

Cultura

Mircoles, 29 Noviembre 2017

Cultura no es sólo leer, estudiar y saber. Cultura es casi todo. Cultura es el fútbol.

-¡No!

Sí. Camilo José Cela que era escritor de muchos deleites y muchas culturas, me lo dijo una vez:

- El fútbol es juego, pugna, desafío. Como la política, como la vida.

¿Qué es la política? Cultura. Una cultura peculiar. ¿Qué es la democracia? Una rama de la política. ¿Qué es el fútbol? Otra rama de la política.

-¿Qué rama te atrae más –me preguntan últimamente- , la del fútbol o la de la política?

Suelto enseguida:

-Entre la alienante cultura del fútbol y la decepcionante cultura de la política, elijo, naturalmente, el mal menor: la cultura del fútbol.

Alienar y decepcionar. La democracia, rama de la política, es una rama con tantos o más pinchos que los higos chumbos.

-¡Ay, me he pinchado! ¡Qué daño!

Daña también la democracia. Sí. Y decepciona constantemente por lo mal que se llevan casi siempre unos con otros. Como consuegras o consuegros. El cristianismo, otra rama de la vida, perdona a los que pecan.

-¡Hijo, no vuelvas a tener malos pensamientos con Nancy! Arrepiéntete.

-Sí, padre.

-Dos padrenuestros, hijo.

-Sí, padre.

Naturalmente, vuelve a pensar en Nancy.

-¡Es que está tan buena!

En la democracia española, tan desconcertante y pecadora, hay en la cárcel cuatro o seis –no los he contado- pecadores o secesionistas catalanes por pecar contra el artículo 155 de la Constitución. Uno de ellos incluso reza, Junqueras.

-Mea culpa, mea culpa –se fustiga de palabra.

¿Qué pasa con ellos? Que están dispuestos a acatar el 155 para ser perdonados, para que el papado de la justicia, esto es, el Tribunal Supremo, los ponga en la calle.

Eso sí –reconocen casi sin solapamiento alguno-, si ganamos el 21 de diciembre, volveremos a pecar.

La Nancy de ellos, a la que obviamente no renuncian, es divorciar a Cataluña de España. Gravísimo pecado mortal, pues, contra la constitucional unidad de España.

-Pues la verdad es que sí.

La gente de la calle, que no tiene de tonta ni un pelo, por ello, se pregunta:

-¿Es ético, constitucionalmente, que se libere (por cobardía) a quienes siguen leales a la Nancy del secesionismo?

Prefiero, a ojos cerrados, la rama del fútbol. El fútbol, con todos sus pecados veniales (los errores involuntarios de los árbitros entre otros errores), es mucho más noble y no es nada ramplón comparado con la política.

Kikiriki

Mircoles, 8 Noviembre 2017

España, políticamente, es país de kikirikis. El kikiriki de esta semana es en torno a la nueva camiseta de la selección española de fútbol.

-Es republicana, esa franja de diamantes con ese morado, matrimoniado con el rojo y el amarillo, es un brindis a la república – rezongan unos.

-Es azul, azul petróleo –matizan otros.

Todo depende del color político del opinante.

A Pablo Iglesias le gusta el color morado.

-Claro, es republicano.

Garzón, otro republicano, subraya:

-Me agrada más la tricolor que la rojigualda.

El ministro Méndez de Vigo, sutil, tenue, para no quemarse:

-Ha habido camisetas más bonitas.

Adidas, acollonada:

-Que hemos repartido ya, para su venta, millones de camisetas.

Qué más da el color de la franja. Lo importante es que quienes la vistan ‘cacen’ goles. O sea, lo del gato blanco o negro de Felipe González al regreso de un viaje suyo por Oriente (era joven, y las mujeres le gritaban: “Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo”).

Sobre colores hay que respetar todos los colores y todos los gustos. El morado, color de Podemos por cierto, es el color de la constancia y la penitencia.

-¿Opinión tuya?

-Lo he leído en un manual sobre colores. El azul es color de buena suerte. Por eso, las novias, el día de su boda, deben lucir algo azul.

-Qué chorrada.

Qué chorrada, en efecto. Pero es que la casta política española es así: puntillosa, chinchorrera, chocarrera y cascarrabias.

-Se lo pasa bomba cacareando la casta política –me comentaba anteayer en Barcelona un catalán/ español –. ¿No te has caído en ello? Muchos de nuestros políticos razonan poco y cacarean mucho; y para gallo cacareador y descrestado de seny, por cierto, el tal Puigdemont. Cada vez que cloquea huyen de Cataluña cien empresas, como huye él – qué cobarde- de Cataluña. “¡Política, esa vieja puta!”, que dijo un escritor alemán.

En fin, morada o azul - coincido con Felipe González- lo importante es que, con la nueva camiseta Adidas, los chavales del invicto Lopetegui hagan goles hasta ganar el Mundial ruso 2018.

Hazte como yo

Viernes, 3 Noviembre 2017

Digamos algo del “divertido” juego de la democracia como consecuencia del cisco que no cesa en Cataluña. Acabo de regresar de Barcelona, mi cuna. Cuando nací, me han contado que mi padre dijo:

-Otro españolista.

Españolista, como él, del Real Club Deportivo Español, aclaro.

-¿Acertaba tu padre?

-Acertaba. Acertó. Españolista entonces y españolista ahora, sólo que ahora del Real Club Deportivo, de España y del Atlético de Madrid. Uno es plural, como España.

-Pedro Sánchez es como tú, pluralista.

- Yo soy un pluralista estético. Pedro Sánchez, un pluralista político. La estética, para mí, es más noble que la política.

-¿Por qué?

-Te contestaré con frase de José Luis Coll. “Cada día –dejó escrito- entiendo menos a los políticos. ¿Por qué? No lo entiendo”.

-Comprendido.

Comprendido, no. La democracia española es goyesca e inextricable. Leo hoy un comunicado del Barcelona Club de Fútbol de Bartomeu lamentando el encarcelamiento de los sediciosos e ínclitos Junqueras y Puigdemont (todos vulneradores a lo bestia de la Constitución, lo cual es delito grave) y expresando su solidaridad “con los afectados y sus familias”.

-Podríamos decir, remedando la frase de César, ¿también tú, Barça?

Es una pena que, a veces, la democracia sea una pena.

-La democracia, en efecto, es el menos malo de los sistemas de gobierno, siempre que los que presumen de demócratas no sean como los enchironados que deplora el Barça.

Lo dijo también Coll:

-Si no fuese por los demócratas, la democracia sería el mejor sistema de gobierno.

Ante este laberinto, ¿qué hacer? ¿Alinearse con el comunicado del Barça? ¿Llamar fascista a todos los que no se alinean con el Barça, Puigdemont y Junqueras? ¿Pasar del Barça, de Puigdemont y Junqueras? ¿Declararse ateo en democracia?…

-Hazte, como yo, españolista de España y del Real Club Deportivo Español. Y piensa como pensaba otro humorista, Jardiel Poncela, que decía: ”Si será mala la política que a la suegra se le llama mamá política”. Esta frase la recuerdo de cuando en cuando.

Pekín y Barcelona

Domingo, 8 Octubre 2017

Domingo pegado a la televisión, zapeando: de Pekín a Barcelona y de Barcelona a Pekín para ver a Rafa Nadal (“ese oro español”) y ver y escuchar a Vargas Llosa y a Borrell. Deporte y política.

-No hay que mezclar política y deporte –piensan algunos puritanos.

El deporte, como tengo dicho, es otra manera de hacer política.

-Si no fuese por el deporte –me dicen con frecuencia turistas extranjeros-, España no sería tan admirada y ponderada en el planeta Tierra.

-Rehacen los deportistas -me comenta un compañero veterano como uno- lo que a veces tratan de escachifollar lo que hacen los políticos.

Qué formidable verdad, mal que les pese a esos demócratas (¿?) que, intentando sajar la piel de toro, se destruyen, afortunadamente, ellos (Fernando e Isabel, gracias). Vargas Llosa, con el flequillo al viento-¡cómo se lo tremolaba el viento barcelonés!-, reverberó;

-Se necesita mucho más que una conjura (Puigdemont y Junqueras, los “presuntos” dinamiteros de España) para destruir lo que han unido cinco siglos.

A Pekín. Nadal, el “inmortal” Nadal, soberbio. Su tono vital y mental, de nuevo en horas sobresalientes:

-Este chico tiene un gen especial. ¿Por qué no estudian los científicos?

Deben hacerlo. Ya, hace años, su íntimo amigo y rival, Federer lo definió, competitivamente, así:

-No es invencible, pero ¡qué difícil y complicado es vencerle!

Me digo qué bien va, qué bien está jugando.

A Barcelona. Si ser patriota y sentir a España como la siento yo es ser rancio, yo soy rancio.

-Yo no soy como usted, oiga –me objetan a veces los oponentes, especialmente sin son hinchas del infiable Podemos-. Yo no soy rancio. Eso del patriotismo es cosa antañona.

-Lo siento por usted. No me incomoda su mal gusto.

Borrell. Socialista. Y muchas cosas más: muy inteligente y cabeza luminosamente estructurada (donde pone sus manos y sus neuronas, crece la hierba del éxito y el bienestar: me consta. En CEPSA dejó huella). Hachazo a los golpistas:

-Ustedes se creen sus mentiras. ¡Dejen de engañar a los catalanes!

Ovación cerrada de los miles de abanderados.

-La política – sostiene también- es el arte de la sensatez.

Colosal. Digo, me digo:

-Si en vez de Pedro Sánchez (otro ambiguo nada fiable) estuviese Borrell en su lugar, a lo mejor votaba al PSOE.

No juzgo a los políticos por sus ideologías, los juzgo por su sensatez y su patriotismo.

Vuelta a Nadal. Colosal también. Le ha zurrado bien zurrada la badana, y con qué arte adolescente y talento genético, al australiano Nick Kyrgios, 22 años, y “promesa estancada”.

Ojalá todos los domingos fueran como éste