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Puigdemont y Villar

Viernes, 15 Diciembre 2017

La gente se cansa de la gente que dura en los cargos.

-Los cargos oxidan y generan envidia. Ángel María Villar, encanecido en la Federación, debe defenderse de las imputaciones, como es lógico, y olvidarse para siempre del cargo.

Me lo decía recientemente un amigo suyo. Suyo y mío. España, de unos años a esta parte, es país de presuntos e imputados. No hay telediario, un día sí y otro también, sin su correspondiente imputado y presunto.

-Es verdad: quien se aburre es porque quiere, toda vez que entre imputados, presuntos, comisionistas, ex honorables y fugados, no hay telediario aburrido. Yo ya no veo películas de suspense, me basta con ver los telediarios.

El ruido, el zambombazo de lo que no debiera ser y es sin embargo, hace muy teleentretenida la vida.

-Ahora, a lo peor, la FIFA echa a España del Mundial de Fútbol de Rusia.

Pólvora mojada. Eso no se lo cree nadie. Imposible. La FIFA tiene sus estatutos, de igual modo que Bélgica tiene sus leyes penales, gracias a las cuales, por cierto, a lo mejor Puigdemont se queda en Bruselas para siempre.

-No caerá esa breva.

España puede vivir sin Puigdemont; es más, sin él y sin todos los que piensan como él, Cataluña recuperaría todo lo que se le ha ido y sigue yéndosele: empresas, paz, convivencia feliz, turismo a tutiplén, dinero, consumo, bienestar…

- Puigdemont es como la sequía de agua que sufre todo el país. Ser terrible.

Toda la vida ha habido ciegos de vista y ciegos de sentido común.

La FIFA, como Bélgica, amenaza con sus leyes o estatutos, sólo que Villar no es Puigdemont.

-A Puigdemont le importa un bledo España. ‘España nos roba’, canturrean con falso descaro él y los suyo. Pero de verdad, de verdad, ladrones son quienes pretenden robarnos Cataluña a todos los españoles. Cataluña, mal que les pese, es España, de igual modo que España es Cataluña, mal que les pese también. Villar no es como Puigdemont.

-¿Estás seguro?

-Sí. Jamás perjudicará al fútbol español; jamás permitirá que la FIFA cumpla su amenaza; jamás impedirá que España gane la Copa del Mundo de Rusia, pues la va a ganar.

Ruido, especulaciones, susto, lo de la FIFA .Leña para mantener encendido el cotarro del fútbol. Villar: defiende tu honor. Es tu deber, es tu derecho. Pero olvídate de una vez por todas de la Federación. La gente se cansa de la gente que vive de los cargos, mayormente si están imputados.

Aquí y ahora

Viernes, 1 Diciembre 2017

El ‘aquí y ahora’ de hoy es el Mundial de fútbol de Rusia. Putin, casi calvo engominado, e Infantino, calvo total, dijeron lo que dijeron.

-Putin ha dicho que los extranjeros lo van a pasar muy bien en el Mundial, en ’su’ Mundial.

Hojarasca. Lo de siempre.

-Infantino, la verdad, soso sin perder la sonrisa.

Más hojarasca. La hojarasca es la retórica de los poco ocurrentes.

Rusia, eso sí, ha hecho unos estadios modernos, llamativos, arquitectónicamente distintos. El Mundial de fútbol es el deporte más globalizado. Lo dijo también Putin:

-El fútbol lo practican aquí más de dos millones. Nada tan globalizado como el fútbol.

Dentro de nada, el fútbol será también el deporte de las mujeres.

-A no tardar, el fútbol femenino gustará tanto como el masculino, o más, porque nosotras en “calzoncillos” somos más guapas, estamos mejor que ellos.

Oído en la radio de un autobús. Asentí para mis adentros.

De momento, ‘aquí y ahora’, hay que hablar del sorteo del Mundial. Portugal, Irán y Marruecos serán los adversarios de grupo de España.

-Serán partidos duros e interesantes –opinan, coincidiendo, Camacho y Lopetegui.

En teoría, lo lógico es que España supere la ‘valla’ de grupo. Pero no será fácil. Por dos razones: la teoría falla, la lógica también. Portugal tiene un buen equipo y es el campeón de Europa. Irán tiene una defensa como la del Atlético de Madrid: dura, fibrosa, áspera. Hacerle gol es tan difícil como que Puigdemont renuncie a Satanás y a la independencia de Cataluña.

-A Satanás, tal vez renuncie. A la independencia, no.

Marruecos, en teoría, es más asequible. Pero, como sostiene Camacho, el Mundial es un torneo que mejora, y mucho, la calidad de los equipos en teoría inferiores.

De todos modos, no debemos quejarnos de las bolas del sorteo. Han rodado benignamente a favor de España.

Hay más, también ‘en teoría’. Los favoritos del Mundial de Putin son Alemania, Brasil, Argentina y España (según encuestas). Otra cosa, a la par, a modo de anécdota aritmética: en fútbol, Rusia, como selección y como país, se le da de dulce o turrón de Jijona a España. En fútbol, si la memoria no me traiciona, Rusia jamás le ha ganado a España. Luego seamos prudentemente –proporcionalmente, que dice Rajoy- optimistas. Si Lopetegui, que es un prudente proporcional, cree en su selección, que es la nuestra, también yo prudente y proporcionalmente creo en nuestra selección, que es la de Lopetegui.

-Total, que en junio lo vamos a pasar de turrón de Jijona en Rusia.

Eso espero, eso creo en teoría.

Cultura

Mircoles, 29 Noviembre 2017

Cultura no es sólo leer, estudiar y saber. Cultura es casi todo. Cultura es el fútbol.

-¡No!

Sí. Camilo José Cela que era escritor de muchos deleites y muchas culturas, me lo dijo una vez:

- El fútbol es juego, pugna, desafío. Como la política, como la vida.

¿Qué es la política? Cultura. Una cultura peculiar. ¿Qué es la democracia? Una rama de la política. ¿Qué es el fútbol? Otra rama de la política.

-¿Qué rama te atrae más –me preguntan últimamente- , la del fútbol o la de la política?

Suelto enseguida:

-Entre la alienante cultura del fútbol y la decepcionante cultura de la política, elijo, naturalmente, el mal menor: la cultura del fútbol.

Alienar y decepcionar. La democracia, rama de la política, es una rama con tantos o más pinchos que los higos chumbos.

-¡Ay, me he pinchado! ¡Qué daño!

Daña también la democracia. Sí. Y decepciona constantemente por lo mal que se llevan casi siempre unos con otros. Como consuegras o consuegros. El cristianismo, otra rama de la vida, perdona a los que pecan.

-¡Hijo, no vuelvas a tener malos pensamientos con Nancy! Arrepiéntete.

-Sí, padre.

-Dos padrenuestros, hijo.

-Sí, padre.

Naturalmente, vuelve a pensar en Nancy.

-¡Es que está tan buena!

En la democracia española, tan desconcertante y pecadora, hay en la cárcel cuatro o seis –no los he contado- pecadores o secesionistas catalanes por pecar contra el artículo 155 de la Constitución. Uno de ellos incluso reza, Junqueras.

-Mea culpa, mea culpa –se fustiga de palabra.

¿Qué pasa con ellos? Que están dispuestos a acatar el 155 para ser perdonados, para que el papado de la justicia, esto es, el Tribunal Supremo, los ponga en la calle.

Eso sí –reconocen casi sin solapamiento alguno-, si ganamos el 21 de diciembre, volveremos a pecar.

La Nancy de ellos, a la que obviamente no renuncian, es divorciar a Cataluña de España. Gravísimo pecado mortal, pues, contra la constitucional unidad de España.

-Pues la verdad es que sí.

La gente de la calle, que no tiene de tonta ni un pelo, por ello, se pregunta:

-¿Es ético, constitucionalmente, que se libere (por cobardía) a quienes siguen leales a la Nancy del secesionismo?

Prefiero, a ojos cerrados, la rama del fútbol. El fútbol, con todos sus pecados veniales (los errores involuntarios de los árbitros entre otros errores), es mucho más noble y no es nada ramplón comparado con la política.

Kikiriki

Mircoles, 8 Noviembre 2017

España, políticamente, es país de kikirikis. El kikiriki de esta semana es en torno a la nueva camiseta de la selección española de fútbol.

-Es republicana, esa franja de diamantes con ese morado, matrimoniado con el rojo y el amarillo, es un brindis a la república – rezongan unos.

-Es azul, azul petróleo –matizan otros.

Todo depende del color político del opinante.

A Pablo Iglesias le gusta el color morado.

-Claro, es republicano.

Garzón, otro republicano, subraya:

-Me agrada más la tricolor que la rojigualda.

El ministro Méndez de Vigo, sutil, tenue, para no quemarse:

-Ha habido camisetas más bonitas.

Adidas, acollonada:

-Que hemos repartido ya, para su venta, millones de camisetas.

Qué más da el color de la franja. Lo importante es que quienes la vistan ‘cacen’ goles. O sea, lo del gato blanco o negro de Felipe González al regreso de un viaje suyo por Oriente (era joven, y las mujeres le gritaban: “Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo”).

Sobre colores hay que respetar todos los colores y todos los gustos. El morado, color de Podemos por cierto, es el color de la constancia y la penitencia.

-¿Opinión tuya?

-Lo he leído en un manual sobre colores. El azul es color de buena suerte. Por eso, las novias, el día de su boda, deben lucir algo azul.

-Qué chorrada.

Qué chorrada, en efecto. Pero es que la casta política española es así: puntillosa, chinchorrera, chocarrera y cascarrabias.

-Se lo pasa bomba cacareando la casta política –me comentaba anteayer en Barcelona un catalán/ español –. ¿No te has caído en ello? Muchos de nuestros políticos razonan poco y cacarean mucho; y para gallo cacareador y descrestado de seny, por cierto, el tal Puigdemont. Cada vez que cloquea huyen de Cataluña cien empresas, como huye él – qué cobarde- de Cataluña. “¡Política, esa vieja puta!”, que dijo un escritor alemán.

En fin, morada o azul - coincido con Felipe González- lo importante es que, con la nueva camiseta Adidas, los chavales del invicto Lopetegui hagan goles hasta ganar el Mundial ruso 2018.

Hazte como yo

Viernes, 3 Noviembre 2017

Digamos algo del “divertido” juego de la democracia como consecuencia del cisco que no cesa en Cataluña. Acabo de regresar de Barcelona, mi cuna. Cuando nací, me han contado que mi padre dijo:

-Otro españolista.

Españolista, como él, del Real Club Deportivo Español, aclaro.

-¿Acertaba tu padre?

-Acertaba. Acertó. Españolista entonces y españolista ahora, sólo que ahora del Real Club Deportivo, de España y del Atlético de Madrid. Uno es plural, como España.

-Pedro Sánchez es como tú, pluralista.

- Yo soy un pluralista estético. Pedro Sánchez, un pluralista político. La estética, para mí, es más noble que la política.

-¿Por qué?

-Te contestaré con frase de José Luis Coll. “Cada día –dejó escrito- entiendo menos a los políticos. ¿Por qué? No lo entiendo”.

-Comprendido.

Comprendido, no. La democracia española es goyesca e inextricable. Leo hoy un comunicado del Barcelona Club de Fútbol de Bartomeu lamentando el encarcelamiento de los sediciosos e ínclitos Junqueras y Puigdemont (todos vulneradores a lo bestia de la Constitución, lo cual es delito grave) y expresando su solidaridad “con los afectados y sus familias”.

-Podríamos decir, remedando la frase de César, ¿también tú, Barça?

Es una pena que, a veces, la democracia sea una pena.

-La democracia, en efecto, es el menos malo de los sistemas de gobierno, siempre que los que presumen de demócratas no sean como los enchironados que deplora el Barça.

Lo dijo también Coll:

-Si no fuese por los demócratas, la democracia sería el mejor sistema de gobierno.

Ante este laberinto, ¿qué hacer? ¿Alinearse con el comunicado del Barça? ¿Llamar fascista a todos los que no se alinean con el Barça, Puigdemont y Junqueras? ¿Pasar del Barça, de Puigdemont y Junqueras? ¿Declararse ateo en democracia?…

-Hazte, como yo, españolista de España y del Real Club Deportivo Español. Y piensa como pensaba otro humorista, Jardiel Poncela, que decía: ”Si será mala la política que a la suegra se le llama mamá política”. Esta frase la recuerdo de cuando en cuando.

Pekín y Barcelona

Domingo, 8 Octubre 2017

Domingo pegado a la televisión, zapeando: de Pekín a Barcelona y de Barcelona a Pekín para ver a Rafa Nadal (“ese oro español”) y ver y escuchar a Vargas Llosa y a Borrell. Deporte y política.

-No hay que mezclar política y deporte –piensan algunos puritanos.

El deporte, como tengo dicho, es otra manera de hacer política.

-Si no fuese por el deporte –me dicen con frecuencia turistas extranjeros-, España no sería tan admirada y ponderada en el planeta Tierra.

-Rehacen los deportistas -me comenta un compañero veterano como uno- lo que a veces tratan de escachifollar lo que hacen los políticos.

Qué formidable verdad, mal que les pese a esos demócratas (¿?) que, intentando sajar la piel de toro, se destruyen, afortunadamente, ellos (Fernando e Isabel, gracias). Vargas Llosa, con el flequillo al viento-¡cómo se lo tremolaba el viento barcelonés!-, reverberó;

-Se necesita mucho más que una conjura (Puigdemont y Junqueras, los “presuntos” dinamiteros de España) para destruir lo que han unido cinco siglos.

A Pekín. Nadal, el “inmortal” Nadal, soberbio. Su tono vital y mental, de nuevo en horas sobresalientes:

-Este chico tiene un gen especial. ¿Por qué no estudian los científicos?

Deben hacerlo. Ya, hace años, su íntimo amigo y rival, Federer lo definió, competitivamente, así:

-No es invencible, pero ¡qué difícil y complicado es vencerle!

Me digo qué bien va, qué bien está jugando.

A Barcelona. Si ser patriota y sentir a España como la siento yo es ser rancio, yo soy rancio.

-Yo no soy como usted, oiga –me objetan a veces los oponentes, especialmente sin son hinchas del infiable Podemos-. Yo no soy rancio. Eso del patriotismo es cosa antañona.

-Lo siento por usted. No me incomoda su mal gusto.

Borrell. Socialista. Y muchas cosas más: muy inteligente y cabeza luminosamente estructurada (donde pone sus manos y sus neuronas, crece la hierba del éxito y el bienestar: me consta. En CEPSA dejó huella). Hachazo a los golpistas:

-Ustedes se creen sus mentiras. ¡Dejen de engañar a los catalanes!

Ovación cerrada de los miles de abanderados.

-La política – sostiene también- es el arte de la sensatez.

Colosal. Digo, me digo:

-Si en vez de Pedro Sánchez (otro ambiguo nada fiable) estuviese Borrell en su lugar, a lo mejor votaba al PSOE.

No juzgo a los políticos por sus ideologías, los juzgo por su sensatez y su patriotismo.

Vuelta a Nadal. Colosal también. Le ha zurrado bien zurrada la badana, y con qué arte adolescente y talento genético, al australiano Nick Kyrgios, 22 años, y “promesa estancada”.

Ojalá todos los domingos fueran como éste

Creencias

Jueves, 7 Septiembre 2017

Una creencia no es simplemente la idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente. Florentino Pérez cree ciegamente en su mente, si no fuese así no seguiría en el Real Madrid.

-Yo tengo clara la idea del Real Madrid que quiero –me confesó hace años, cuando iniciaba su carrera presidencial- , y esa idea me da que pensar. Sueño con ella y ella sueña conmigo.

Su idea: un Real Madrid mandón y poderoso en España y en Europa. Su creencia: que eso, con él, podía ser. Su mente, que diría, de vivir, don Gregorio Marañón (con el don, sí; con el don, al menos yo, expreso usualmente mi rendida reverencia y admiración) es vigorosa y lúcida. El Real Madrid, pues, es Florentino Pérez, de igual modo que Zara y sus otras marcas hermanas son Amancio Ortega.

-Dadme un punto de apoyo y moveré montañas –dijo Arquímedes.

FP y AO, como Arquímedes. Bartomeu, el presidente del Barça, en cambio, está sin punto de apoyo, y encima miente.

-¡No! – ha bufado el plácido Iniesta a la pregunta de si tenía principio de acuerdo con el Barça para renovar el contrato

Bartomeu, en efecto, está empezando a perder el pinto de apoyo del forofismo azulgrana.

-Con otro presidente –me comenta gente de su entorno - , seguro, Neymar seguiría aquí. “Es un presidente de broma”, ha soltado, sorpresiva y doloridamente agresivo, Neymar contra Bartomeu. Enigmática frase. Sería poder desentrañarla desentrañara. ¿Por qué es un presidente de broma? Tampoco ha atinado Bartomeu, por otro lado, con los fichajes que realmente ansiaba. E Iniesta, un bendito de Dios, mosca, o cabreado, como nunca.

-Y en cuanto a Messi, ¿qué?–pregunto.

-Otro cantar. Atado y bien atado, que se dice, no está todavía bien atado

El fútbol de élite es ya en este joven siglo, guste o no, ‘empresa’ tan difícil de gobernar como España.

-¡Exagerado!

-A los hechos me remito ¿Acaso no está cada a día más embolicado el cotarro de los ‘demócratas’ que nos gobiernan?

Creo en las mentes y en las ideas de gente inspirada y lúcida como Florentino y Amancio.

Eso es verdad

Jueves, 26 Enero 2017

Lo veo todo a través de la lupa del deporte, que es una lupa fiable. Como “somos lo que pensamos”, yo pienso que España es un gran país, a pesar de las autonomías y los partidos políticos, y que el Real Madrid es un gran equipo a pesar del fiasco de Vigo.

-España, partidos políticos, Real Madrid, vaya gazpacho. A ver, explíquese.

“Somos lo que pensamos”, repito, y pienso que los partidos políticos se llevan entre ellos, por dentro, como chiitas y sunitas, y por fuera, como sunitas y chiitas. El PSOE, leo, está descabezado, y desde Felipe González no ha vuelto a tener un líder como él.

-Eso es verdad.

López, Sánchez y Susana, ¿qué hacen? Mirarse por encima del hombre y vigilarse. Pugnan deslealmente entre ellos cuando son “jugadores” de la misma plantilla?

-Eso es verdad.

Podemos: juventud divino tesoro. Chicho a la greña y falacia. Iglesias y Errejón no es que se admiren, es que no se tragan.

- Eso es verdad.

PP: el ayer de Aznar y el presente de Rajoy. Si Aznar es ya, le guste o no, lo que Felipe González al PSOE, un “ex”, ¿por qué, en cuanto surge la oportunidad, es tan antipáticamente beligerante con los “suyos”, si es que siguen siendo los “suyos”, que más bien parece que no.

-Eso es verdad.

Ciudadanos, según signos, también empieza a tener grietas.

-Eso es verdad.

Luego está la ensaladilla rusa o roja, obviamente rencorosa, de los partidillos. Peligrosos como alacranes algunos de ellos.

-Y España, en medio, actuando de cancha de sus enfrentamientos y zancadillas, que eso es realmente España para los que en lugar de pensar en ella sólo piensan en ellos.

¿Exagero? Si sí, pues encantado, y si no…no hay si no.

Cierto igualmente: el Real Madrid, contra “natura”, ha sido eliminado de la Copa de Felipe VI por el glorioso Celtiña.

-La alegría del pobre.

El fútbol, por lo menos, como el Gordo de Navidad, da alegrías de vez en cuando ¿Qué alegrías y qué pedagogía dan los partidos políticos?

-Interesante interrogante.

La otra interrogante, para acabar, es ésta: ¿ganará la Liga, ganará la Champions, el Real Madrid? El Real Madrid, afortunadamente, no está ‘agrietado’, tan sólo ‘lesionado’, y por aquello de que a veces se gana y a veces se aprende, es de esperar que aprenda del sobresalto de Vigo. Y gane el ‘duplete’.

Poca cosa

Domingo, 13 Noviembre 2016

Exigente la crítica con el juego de la selección española de fútbol.

-Es que el partido no fue brillante.

En efecto: no fue brillante y galáctico el fútbol de España. Y, ciertamente, le costó ganar a Macedonia.

-Es que Macedonia, en fútbol, es poca cosa.

Verdad también eso. Pero es que el fútbol ha cambiado mucho. ¿Qué hacen los equipos “poca cosa” para no ser zurrados de lo lindo cuando consideran que el adversario, en teoría, es muy superior? Jugar a no perder. Hoy los que son “poca cosa” han aprendido, y muy bien, dos cosas: han aprendido a extorsionar el juego de calidad del adversario y han aprendido a no dejarse ganar con facilidad. Son “artistas” en el arte de jugar a no dejar ganar y de jugar “a ver si no perdemos o perdemos por la mínima”

-Casi lo consigue Macedonia.

Casi. En el “casi”, usualmente, reside el fallo de casi todos los equipos que juegan a no dejar ganar. Al final, palizón: cuatro a cero a Macedonia. Sin brillantez.

El Barça y el Real Madrid, los dos, las han pasado canutas esta temporada, dicho sea al paso, en más de un partido para doblegar a equipos “poca cosa”. Hagan memoria.

El fútbol, en fin, es como el cine. ¿Cuántas películas aburridas, sosas, sin chica ni limoná, vemos al cabo del año hasta ver una de belleza, talento y calidad sublime? Woody Allen dijo una vez:

-Yo hago un cine inteligente. A lo mejor es por eso que mis películas gustan más en Europa que en Estados Unidos.

A eso se le llama tirar con bala a los críticos que le enojaban con sus tirachinas. Podría haberlo dicho también así:” Un crítico puede tener razón contra mi cine, y mi cine puede tener razón contra el crítico”.

La crítica, en efecto, es fácil; en fútbol, lo difícil no es criticar, es ganar.

-Prefiero jugar mal y ganar –decía Helenio Herrera- que ganar bien y perder.

Contra Macedonia, el nuevo seleccionador nacional, Lopetegui, alineó a siete jugadores de la selección sub-21 que ganó, bajo su dirección, el europeo de 2013. No se olvide este detalle aritmético.

-Ángel María Villar lo eligió por tres razones: cree en él, él tiene buena estrella y él es joven.

Ojo clínico. El tiempo lo dirá. Lo que sí está claro es que jugadores excelsos como los que hicieron campeona del mundo y de Europa a España no brotan como setas ni se dan como las naranjas valencianas.

-Ahí está la selección argentina. Quién la ha visto y quién la ve. Más de veinte años sin ganar nada.

Lo que sí me gusta de la selección de Julen es eso que ahora ha dado en llamarse actitud. Contra Macedonia, lo sé, faltó precisión, entendimiento y más cosas, pero lo que no decayó en ningún momento es la actitud. Actitud, igual a fe, a voluntad, a partirse los cojones, que diría Cala. Contra los equipos “poca cosa”, pues, actitud. Y contra Inglaterra, a ver qué pasa y qué aprendemos”. Vivir es ver y aprender, y otras cosas, por supuesto.

Piqué

Lunes, 10 Octubre 2016

Quien cría polémicas, sobre todo en la política y en el fútbol, recoge hostilidades.

-Y el español, no se olvide esto, es un ser apasionado. Para todo: para el amor, para el fútbol y para la política.

El fútbol me ha enseñado, al cabo de los años (¿por qué algunas cosas las aprendemos demasiado tarde?), que hay que ser forofo sin rencores.

-El rencor, a lo sumo, como ironía. Jamás como metralla heridora.

Huyo, al cabo de los años, lo confieso, de lo que hiere y separa. El otro día, contestando a una pregunta, en un foro, dije:

-Mi partido –contesté- no, no es Unidos Podemos, lo siento. Pablo Iglesias es un chaval barroco, estrafalario y seductor. Y –maticé inmediatamente- peligroso. En la Moncloa, si llegase algún día a ella – ni Dios ni Satanás lo permitan-, lo intuyo: en lugar de traer más bienestar, traería todo lo contrario: mucho malestar. Mi partido –concluí- es la ‘Unidad de España’.

Me aplaudieron, mucho, y me silbaron, menos. Me aplaudieron los que han cruzado el ecuador de los cuarenta años, esto es, los que han “aprendido tarde”, y me silbaron, como es natural, los que no han traspasado todavía al ecuador de las canas.

Piqué, en su día, ironizó contra el Real Madrid con la ironía de “Gracias, Kevin Roldán”. ¡La armó! Por supuesto. La armó en las redes sociales, esas urnas de poder de las masas.

-El cuarto poder, tras el ejecutivo (que gobierna), el legislativo (que hace las leyes) y el judicial (que custodia el cumplimiento de las leyes), ya no es la prensa. El cuarto poder, y por goleada, son las redes sociales –opina un compañero.

Completamente de acuerdo. A Piqué le zurran sin piedad y con desaforada y rencorosa pasión todos los que, supuestamente, no aman al Barça.

-¡Hacen bien!- gritan los forofos muy forofos.

A eso no contesto. Yo veo la cosa de otra manera. Mi partido, insisto en ello, es lo que une a España, nunca lo que la desgaja y enfrenta.

-Hay que tener corazón y mente de santo para ser así, se me dirá.

Bueno, tal vez. No lo sé. Lo que sí sé es que así como no concibo a Cataluña fuera de España, ni a España sin Cataluña, tampoco concibo, actualmente, a la selección sin Piqué y a Piqué fuera de la selección. Piqué metió en su día la pata, porque los españoles somos más hispanos que celtas, pero lo que considero triste –es mi discutible manera de sentir- es que seamos, para casi todo, tan contumaces y necios como Pedro Sánchez.