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Hacer fútbol, hacer política

Lunes, 16 Octubre 2017

Hacer fútbol es hacer goles y hacer política es resolver las cosas

-El gol, es cierto, se nos resiste últimamente.

Así es, admirado y admirable Cholo. El Atlético, en la Liga, en ocho partidos, ha coleccionado sólo trece goles; el Barça, veinticuatro; el Valencia –segundo en la clasificación- veintiuno; el Real Madrid, quince: cifra también parca, tal vez.

-Y sin tal vez.

El Atlético es equipo ponderado por su estructura defensiva. Incómoda para el rival por su solidez con escasas fisuras. En ocho partidos, sólo le han hecho cinco. Al Valencia, diez; al Real Madrid, siete; el Barça, únicamente tres.

-El Barça del ‘pro referéndum Puigdemont‘, está refrendando, de momento, poder, estética y talento –me recuerda un compañero catalán no secesionista.

Como vivir es ‘vivir el ahora’ (no cuentan el pasado por pasado y el futuro porque no ha llegado) lo que cuenta, aritméticamente, es por lo tanto ‘el ahora’.

-La Liga -decía don Santiago, uno de mis siete sabios en fútbol- la gana al final el que menos partidos ha perdido al principio.

Eso, se me dirá, es discutible. Por supuesto. Pero el Barça tiene ya la ventaja de cinco puntos sobre el Real Madrid y seis sobre el Atlético.

-Antes o después, no hay Liga sin baches y socavones. No hay equipo que se libre de ellos.

Otra obviedad. Que el fútbol, como se sabe, es una cosa de goles y obviedades. La obviedad, sin embargo, a veces, es también aviso. El Atlético tiene un Robinson colosal, Griezmann

-¿Por qué Robinsón?

Por su soledad. Está pero, como Crusoe, más solo que náufrago en una isla deshabitada. Ése es uno de los puntos débiles del Atlético, otro punto sensible es que avanza poco por las alas. La virtud esplendente del Barça, en cambio, es que juega con arte e inteligencia a lo largo y a lo ancho del campo.

-Estás crítico con el Atlético,eh.

Criticar sin adjetivar es razonar. “Escribir con adjetivos –decía Azorín- es hacer trampa”.

-¿Estás seguro de que lo dijo Azorín?

-Yo rara vez estoy seguro de nada. Vivir ‘el ahora’ es dudar, también.

Hacer política, por cierto. ¿Qué es hacer política? ¿Dialogar con un señor cuya política es evacuar su vejiga sobre la Constitución? Ha dicho otra vez Pablo Iglesias que hay que dialogar y ha dicho también, dicho sea al paso -esto me hizo gracia- que “no tengo hijos, pero me gustaría tenerlos”.

-Eso, Pablo –pensé-, se soluciona haciendo el amor. Ella es muy mona. La política del amor, además, es la mejor política del mundo.

Bueno, Cholo, como a ti se te da la política del fútbol mejor que el fútbol de la política a los políticos, mejora los defectos del Atlético. Tú puedes, pues tú vales.

Aritmética

Domingo, 4 Junio 2017

Como España es como es –genial, mágica, única, secular, atrabiliaria, anarquista, sediciosa, cachonda- de vez en cuando gana una batalla como la de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos”, y con una docena de huevos, que diría don Santiago Bernabéu, gana su “primera” docena de títulos. Exactamente, la frase de don Santiago fue ésta:

-El Real Madrid ganará hoy (al Stade Reims, en París: primera Copa de Europa) por fútbol y por huevos, pues los tenemos mejor puestos que ellos.

Cuando Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid (la primera vez), dijo:

-Me gustaría que algún día se me pudiera elogiar como a don Santiago.

Cuatro Champions ya, FP. Y el Real Madrid, ahora, con usted, está en el camino, en el óptimo camino, de brindar al mundo “otra gran ocasión jamás vista por los siglos”.

La aritmética no miente, nada más lejos de la política que la honesta aritmética.

-Si los políticos, además de políticos, fueran aritméticos, la política sería tan maravillosa como la aritmética: una ciencia bella, leal, por su lejanía de la mentira. Lamentablemente, no es así.

-¿Quién dijo eso?

-Un político inteligente y con mucho sentido del humor: Pío Cabanillas. Está en el cielo con don Santiago.

FP, a lo Bernabéu, ha dicho:

-Éste es el punto de partida para volver a ganar la próxima temporada.

Sigamos con la aritmética. Lo más aritméticamente admirable que tiene ahora mismo España es el Real Madrid. ¿Tiene la América del estrafalario Trump un Real Madrid? No. Con la universal internacionalidad del Real Madrid, no. ¿Tiene la Alemania de la señora Merkel , otro poder, un gozo deportivo como el Real Madrid? Tampoco.

-El Real Madrid –pondera el entrenador de la “Vieja Señora” con estupendo señorío- tiene un equipazo.

Aritméticamente exacto. Lo demostró abrumadoramente en el segundo tiempo.

Zidane, otro señor de pica en Flandes: cinco título, en el Real Madrid, de siete posibles: una Liga, dos Champions, un Mundial de clubes y una Supercopa de Europa-

-¡Qué precoz!

De novato, a ese colosal currículo.

-Y con récord mundial: las dos Chmpions, consecutivas.

Más aritmética. CR7: máximo goleador de la Champions con 12 goles (uno más que Messi). Luego “Pichichi” europeo y doblete. ¿Quinto Balón de Oro? Seguro.

Felicidades a todos. Y a don Santiago Bernabéu por la herencia. Anteayer, qué casualidad, fue su 39 cumpleaños de vida celestial.

Eso es verdad

Jueves, 26 Enero 2017

Lo veo todo a través de la lupa del deporte, que es una lupa fiable. Como “somos lo que pensamos”, yo pienso que España es un gran país, a pesar de las autonomías y los partidos políticos, y que el Real Madrid es un gran equipo a pesar del fiasco de Vigo.

-España, partidos políticos, Real Madrid, vaya gazpacho. A ver, explíquese.

“Somos lo que pensamos”, repito, y pienso que los partidos políticos se llevan entre ellos, por dentro, como chiitas y sunitas, y por fuera, como sunitas y chiitas. El PSOE, leo, está descabezado, y desde Felipe González no ha vuelto a tener un líder como él.

-Eso es verdad.

López, Sánchez y Susana, ¿qué hacen? Mirarse por encima del hombre y vigilarse. Pugnan deslealmente entre ellos cuando son “jugadores” de la misma plantilla?

-Eso es verdad.

Podemos: juventud divino tesoro. Chicho a la greña y falacia. Iglesias y Errejón no es que se admiren, es que no se tragan.

- Eso es verdad.

PP: el ayer de Aznar y el presente de Rajoy. Si Aznar es ya, le guste o no, lo que Felipe González al PSOE, un “ex”, ¿por qué, en cuanto surge la oportunidad, es tan antipáticamente beligerante con los “suyos”, si es que siguen siendo los “suyos”, que más bien parece que no.

-Eso es verdad.

Ciudadanos, según signos, también empieza a tener grietas.

-Eso es verdad.

Luego está la ensaladilla rusa o roja, obviamente rencorosa, de los partidillos. Peligrosos como alacranes algunos de ellos.

-Y España, en medio, actuando de cancha de sus enfrentamientos y zancadillas, que eso es realmente España para los que en lugar de pensar en ella sólo piensan en ellos.

¿Exagero? Si sí, pues encantado, y si no…no hay si no.

Cierto igualmente: el Real Madrid, contra “natura”, ha sido eliminado de la Copa de Felipe VI por el glorioso Celtiña.

-La alegría del pobre.

El fútbol, por lo menos, como el Gordo de Navidad, da alegrías de vez en cuando ¿Qué alegrías y qué pedagogía dan los partidos políticos?

-Interesante interrogante.

La otra interrogante, para acabar, es ésta: ¿ganará la Liga, ganará la Champions, el Real Madrid? El Real Madrid, afortunadamente, no está ‘agrietado’, tan sólo ‘lesionado’, y por aquello de que a veces se gana y a veces se aprende, es de esperar que aprenda del sobresalto de Vigo. Y gane el ‘duplete’.

Obama

Jueves, 19 Enero 2017

                Democracia y fútbol, “deportes” de masas.  La papeleta y la urna,  o sea el gol y la portería. “En democracia,  unas veces se gana y otras veces se pierde”,  ha dicho  Obama a los periodistas en su discurso de despedida. Adiós  a la  Casa Blanca, adiós  a la política”.  Pero si fuese necesario,  amenazó también, “volveré”.

                El deporte como la política es esfuerzo y compromiso. En España, por cierto, viven, chupan o maman de la política casi medio millón de españoles.

-¡Qué barbaridad! ¿Está usted seguro?

-Acabo de leerlo.

                Acabo de oír también en la radio (Radio Nacional: octogenaria ya. Felicidades)  la nada boba sugerencia de un españolito de papeleta y urna. Hela aquí:” ¿Por qué no se convoca  un  referéndum nacional preguntando a los españoles  que opinan de  la independencia de Cataluña y de la  España de las autonomías?”. Eso: ¿por qué no?

-Sería divertido, oiga.

                Ya lo creo. Divierte y regocija (sea para bien o para mal) lo que entretiene; y el  Real Madrid, ahora mismo, pese a su formidable trayectoria de  cuarenta partidos invictos, consecuencia de su esfuerzo y compromiso  ha entrado, críticamente, en “crisis de credibilidad”.

-Ya no es –dogmatizan en las ondas- el Real Madrid  lo  que ha sido.

                Dos tropezones y  zurriagazo crudo y despiadado  al Real Madrid. El fútbol, en efecto, es como la política: hoy sol, mañana frío polar.

-Y así seguirá  siendo en la política y  en  el fútbol por los siglos de los sioglos

                ¿Es genio Zidane, es genio Guardiola, es genio Luis Enrique? Los tres dependen de los  resultados. Helenio Herrera, de quien tanto aprendí, dijo una vez:

-Yo no soy  yo, yo soy el talento de mis  jugadores. Yo soy un parásito de ellos.

                Pensará ya más de uno de ustedes:

-¡Qué cínico!

                El cinismo es la verdad disfrazada de dandismo, que dijo alguien.

                Obama, que se jubila  con un “salario” de 200.000 dólares anuales hasta que la muerte se lo lleve al cielo con los “angelitos negros” de Machín,  entretendrá  a partir de ahora su ocio de  pensionado   jugando al   golf, donde, como en la política y en el fútbol, unas veces se gana y otras veces de pierde. Lo que ya  no va a perder nunca es  su  formidable renta de político  jubilado.

-Hijo, de mayor, yo quiero que seas político.

La industria del fútbol

Viernes, 16 Diciembre 2016

La industria del fútbol, que leo. ¿Es industria el fútbol? Si el fútbol es destreza y maña, el fútbol es industria.

-¡Venga!

El fútbol mueve miles y miles de millones, gracias a la “industria” de la televisión, que también la televisión, por destreza y maña, es industria

-Amén de ocio y entretenimiento.

Como el fútbol. Industria y entretenimiento, ambas cosas. A no tardar, el fútbol arrasará también en Japón.

-Ya está imponiéndose a las artes marciales –me cuentan.

Como la industria es competición, a nadie debe extrañar por lo tanto que los futbolistas de enjundia ganen lo que ganan: millones y millones de euros al año. ¿Cuánto gana CR7, cuánto ha ganado, cuánto ganará?

-Exactamente, ni se sabe. Sí se sabe que cuando deje de darle patadas al balón, podrán vivir suculentamente de las rentas de su capital (si no lo dilapida, si sabe invertirlo) él, sus hijos y sus nietos: tres generaciones.

-Divino fútbol para los astros del puntapié/gol.

Me lo comentaba recientemente un abogado del Estado:

-Me he tirado estudiando toda mi juventud. Los futbolistas de tronío, sin embargo, son ya millonarios en su juventud.

Por eso, a los futbolistas de tronío, el Barça ha empezado a atarlos con contratos de larga duración. El ariete Luis Suárez ha firmado hasta el 2021 en que cumplirá 34 años. Comprensible su alegría:

-Soy feliz. Estoy en el equipo que quería y con quienes quería.

Iniesta, el otro mago del Barça, 32 años, vestirá el color azulgrana hasta los 34 años. También está que lo tira de contento:

-Se lo debo todo al Barça y en el Barça acabaré como jugador, lo que quiero.

Neymar, otro jugador atado y bien atado por el Barça. Sólo que Neymar, 24 años, tiene ante sí un futuro, si no se lesiona, igualmente de muchos oros (Balones) y millones de euros.

-Gana ya, en la actualidad, más de 45 millones al año.

En cuanto a Messi, 29 años, por lo que se ronronea, parece que va pedir (él no, su papá) el cielo.

-Cuando firme su continuidad, será el jugador mejor pagado del mundo. Más que CR7, más que nadie.

¿Por qué les firman contratos a tan largo plazo?- he preguntado.

-Para que no nos los quiten –me dicen-. El riesgo, claro, es que pueden lesionarse o perder calidad. Pero…

Pero es que el fútbol es una industria, y la industria es dura y laica competencia.

Sábado, sabadete

Domingo, 20 Noviembre 2016

Cero a tres. Duro, muy duro, ciertamente. Un forofo del Atlético, acabado el partido:

-Qué sábado, sabadete, tan cabroncete.

Y es que el Atlético de Simeone no parecía el Atlético de Simeone , de igual modo que Real Madrid de Zidane no parecía el Real Madrid de Zidane.

-Simeone, a menos, y Zidane, a más – susurraba decepcionado otro aficionado.

El fútbol, como la vida, es un juego de azar, y “el ignoto misterio del azar” (doctor Marañón) a veces lo trastrueca todo. Dice Luis Enrique, tras el empate con el Málaga:

-Hemos sido infinitamente superiores, el resultado es infinitamente injusto.

El fútbol no es “ciego” como la Justicia; el fútbol, hay que repetir, ni es justo ni es injusto; es como es: futbol. Puñetero, azaroso, cabroncete

Consecuencias del cabroncete sábado, sabadete: Simeone tiene que rehacer o recomponer la estructura del equipo. ¿Por qué ha dejado de jugar como las temporadas en que imponía pánico, respeto y miedo? ¿Por qué, cuando se creía que había conseguido para la actual temporada una plantilla de cracks, está haciendo crac? Tres derrotas en los cuatro últimos partidos suma el Atlético.

-Y eso da que pensar.

Y mucho. Ya, en la Liga, horror, a nueve puntos del Real Madrid y a cuatro del Barça. El Atlético, que era granítico muro sin grietas, agrietado.

-Y ahora, casi con toda seguridad, en lugar de jugar a ganarla, jugará solamente a clasificarse para la Champions. Cambio climatológico en la Liga, como el cambio que está acollonando al planeta Tierra.

Me pasa con el tremendismo lo que con el populismo: no me van. Simeone, con el resbalón del 0-3, ha colocado una cruz negra en su áureo currículo. Verdad. Pero eso no significa que Simeone, como leo, ha empezado a dejar de ser el que ha sido Yo no lo veo así. Lo que tiene que hacer Simeone es ser leal a sus “ideas”. No traicionarse. Y no dejarse llevar por la emoción: lo digo por Torres.

-El fútbol es un juego de emociones para el público, no para los jugadores y para los entrenadores.

He olvidado la autoría: ¿Valdano , Mourinho?

Otra consecuencia del sabadete cabroncete: el Barça sin Messi y sin Iniesta deja bastante que desear. Me reafirmo una vez más en mi percepción de que el Barcelona sin Messi, que diría don Miguel de Unamuno ( en celebrado candelero estos días: era formidable), convence menos y vence, cuando vence, con muchas dificultades. El Barcelona es él y Messi; sin Messi, es menos él.

Tercera y última consecuencia: Zidane tendrá o no tendrá experiencia, pero “su” Real Madrid sigue sin perder y tal vez consiga que haya, como en la democracia de partidos, alternancia en la consecución del título de Liga.

-El Real Madrid, esta temporada – declaran sus jugadores- tiene que volver a ganar la Liga, tiene que arrancarle ese privilegio al Barça.

Sábado, sabadete.

Poca cosa

Domingo, 13 Noviembre 2016

Exigente la crítica con el juego de la selección española de fútbol.

-Es que el partido no fue brillante.

En efecto: no fue brillante y galáctico el fútbol de España. Y, ciertamente, le costó ganar a Macedonia.

-Es que Macedonia, en fútbol, es poca cosa.

Verdad también eso. Pero es que el fútbol ha cambiado mucho. ¿Qué hacen los equipos “poca cosa” para no ser zurrados de lo lindo cuando consideran que el adversario, en teoría, es muy superior? Jugar a no perder. Hoy los que son “poca cosa” han aprendido, y muy bien, dos cosas: han aprendido a extorsionar el juego de calidad del adversario y han aprendido a no dejarse ganar con facilidad. Son “artistas” en el arte de jugar a no dejar ganar y de jugar “a ver si no perdemos o perdemos por la mínima”

-Casi lo consigue Macedonia.

Casi. En el “casi”, usualmente, reside el fallo de casi todos los equipos que juegan a no dejar ganar. Al final, palizón: cuatro a cero a Macedonia. Sin brillantez.

El Barça y el Real Madrid, los dos, las han pasado canutas esta temporada, dicho sea al paso, en más de un partido para doblegar a equipos “poca cosa”. Hagan memoria.

El fútbol, en fin, es como el cine. ¿Cuántas películas aburridas, sosas, sin chica ni limoná, vemos al cabo del año hasta ver una de belleza, talento y calidad sublime? Woody Allen dijo una vez:

-Yo hago un cine inteligente. A lo mejor es por eso que mis películas gustan más en Europa que en Estados Unidos.

A eso se le llama tirar con bala a los críticos que le enojaban con sus tirachinas. Podría haberlo dicho también así:” Un crítico puede tener razón contra mi cine, y mi cine puede tener razón contra el crítico”.

La crítica, en efecto, es fácil; en fútbol, lo difícil no es criticar, es ganar.

-Prefiero jugar mal y ganar –decía Helenio Herrera- que ganar bien y perder.

Contra Macedonia, el nuevo seleccionador nacional, Lopetegui, alineó a siete jugadores de la selección sub-21 que ganó, bajo su dirección, el europeo de 2013. No se olvide este detalle aritmético.

-Ángel María Villar lo eligió por tres razones: cree en él, él tiene buena estrella y él es joven.

Ojo clínico. El tiempo lo dirá. Lo que sí está claro es que jugadores excelsos como los que hicieron campeona del mundo y de Europa a España no brotan como setas ni se dan como las naranjas valencianas.

-Ahí está la selección argentina. Quién la ha visto y quién la ve. Más de veinte años sin ganar nada.

Lo que sí me gusta de la selección de Julen es eso que ahora ha dado en llamarse actitud. Contra Macedonia, lo sé, faltó precisión, entendimiento y más cosas, pero lo que no decayó en ningún momento es la actitud. Actitud, igual a fe, a voluntad, a partirse los cojones, que diría Cala. Contra los equipos “poca cosa”, pues, actitud. Y contra Inglaterra, a ver qué pasa y qué aprendemos”. Vivir es ver y aprender, y otras cosas, por supuesto.

Fútbol televiciado

Viernes, 23 Septiembre 2016

El fútbol, desde que es maná de dinero, está televiciado. Lo han televiciado los de siempre, y los de siempre son las águilas que ven y huelen el dinero desde el cielo y desde la tierra. Hasta el banco Santander ha hecho suya la Liga, publicitariamente.

-El fútbol, como está a todas horas del día, en directo o en programas de tertulia, en la televisión y es el vicio de las masas y nosotros aspiramos a ser el banco de las masas, es natural que vinculemos nuestras aspiraciones al vicio de las masas. La vida, cuando Grecia, era pan y circo; hoy, con esto de la globalidad, la vida es fútbol y tele. ¿Me explico?

-Claro que se explica usted. Y muy bien que se explica usted- respondo al alto ejecutivo del banco Santander.

Fútbol y tele, sí señor. Y lesiones. Las figuras de la Metro del césped ganan mucho, muchísimo dinero. Cada vez más. Y cada vez ganarán más. No tengo cifras, todavía, respecto a los millones de espectadores adictos al globalizado vicio del telefútbol, pero debe de ser impresionante.

-Ya las sabrá usted –me contesta a quien le pregunto por esta cuestión-. Pero el fútbol es ya el deporte más teleglobalizado.

Si no fuese así, no habría telefútbol desde el viernes hasta el lunes. Y, claro es, a más telefútbol, más jugadores lesionados.

- Los futbolistas de hoy en día, especialmente los de élite –me explica un psicólogo-, acumulan las excitantes tensiones de las aficiones, de los críticos, de los horarios, de los viajes. Viven en un clima de exigencias feroces, asfixiantes, y eso afecta sensiblemente al cuerpo y a la mente.

-¿Puede lesionar un músculo –se me ocurre- un estado de tensión?

-Por supuesto.

El Real Madrid tiene lesionados a varios jugadores, también el Barça. ¿Llegará el día, en que los clubes cobren pluses por alinear a sus estrellas?

-No es descabellado eso. Cabe. Como en el cine, como en la ópera, como en el teatro. No es igual, para el telefútbol, un Barça con Messi y Neymar que sin ellos, ni un Real Madrid con o sin la BBC. Y las lesiones, que conste, cuentan también a efectos económicos. Y anímicos.

Fútbol ya no es solo fútbol. El fútbol se ha telepluralizado por causa de sus teleintereses.

Diez

Domingo, 18 Septiembre 2016

Nota diez al cinco a uno del Barça al Leganés y al cinco a cero del Atlético al Sporting.

- Con un cinco pelado, dos sobresalientes. También el fútbol, aritméticamente, es así de curiosamente paradójico.

Messi es “patrimonio universal del fútbol”. Con la selección argentina o vestido de azulgrana, o vestido de blanco, o de rojiblanco, o de morado, Messi es, como Florentino Pérez “un seño especial” (Butragueño). Especialísimo cum laude.

-Prodiga, dilapida, regala su prodigioso talento indiscriminadamente.

Los fanatismos y los extremismos son, en efecto, enfermedades del intelecto.

-¿A quién se le ha ocurrido eso?

-No lo sé. A alguien, a mí, vaya usted a saber.

Ver jugar a Messi es gozo hasta para quienes no simpatizan con el ocio del fútbol.

-Qué cosas tan bonitas hace ese chico…- tengo reiteradamente oído a legos y espectadores objetivos.

El Barça, sin Messi, ni se dude, no sería lo que es.

Piqué, hace tiempo, dijo de él:

-Contagia entusiasmo y ganas, aunque uno ese día este de mala uva.

Como Simeone en el Atlético. Otro ser FP, o sea otro “ser especial”. El Atlético, con sus cinco goles, redondeó un partido 10, y el público, con su ovación 10 a Simeone, no hizo sino reconocer que Simeone es el Messi del Atlético.

-¿En qué se parecen estos dos argentinos exquisitos?

-En que Simeone, como Messi, también regala y dilapida talento.

Lo más globalizado en este siglo globalizado que yo veo, además del cine –el fútbol del escritor alicantino Azorín- es el fútbol.

-Con cine, fútbol y un salario que cubra las obligaciones perentorias, yo feliz.

Hay mucha gente que piensa así. Que ve la vida así. Lo que ocurre –se me ocurre hoy- es que tanto fútbol tantos días a las semanas puede acabar fatigando. Y lo que fatiga, acaba hastiando.

-Fútbol- aperitivo a la una de la tarde, fútbol-siesta a las cuatro de la tarde , fútbol- tarde, por la tarde, y fútbol-noche, por la noche.

¿No es demasiado fútbol, no es exprimir el gusto por el fútbol?

-La globalización –me exponen como argumento exculpatorio- es así. Para que el fútbol de dinero que da y los clubes puedan pagar los s dinerales que pagan, hay que programarlo teniendo en cuenta no sólo las horas idóneas de aquí, sino las de Asia, Australia y las Américas de Cristóbal Colón.

No discuto lo “innecesario”, que diría el “innecesario” Pedro Sánchez.

Sorpresón

Domingo, 11 Septiembre 2016

Vaya sorpresón el sorpresón del Alavés en el Camp Nou. No lo esperaban los jugadores del Alavés, ni los jugadores del Barça.

-Es un partido para aprender, con un resultado para olvidar- filosofa Luis Enrique al final del partido.

Pues sí. Al fútbol le está afectando el fenómeno de la globalización, y sobre la globalización, dicho sea al paso, otro filósofo, Fernando Savater, cuyos libros leo con deleite, opina que “uno puede estar a favor de la globalización y en contra de ella, de igual modo que se puede estar a favor de la electricidad y en contra de la silla eléctrica”.

- La temporada es intensa, no hay más remedio que rotar,

Rotar: he aquí el quid. Luis Enrique, contra el Alavés –vaya sorpresón, reitero- , fabricó una alineación “para salir del paso de este partido leve”, se dijo. A” salir del paso”, en fútbol, se le llama también desdén o despreció. El Alavés, como es natural, opuso al Barça un inexpugnable sistema táctico 5-4 atrás. Es lo que hacen todos los equipos leves

-A ver –pensó todo el equipo vasco- si hacemos de este fortín un Alcázar de Toledo.

Logrado. El Barça, en efecto, no consiguió rendir a los defensores del alcázar vasco.

-Cuando el fútbol sea un juego lógico, aburrirá. Mientras el fútbol sea la insensatez de la sensatez, gustará.

El Alavés, esta es la ciencia matemática, suma en sus tres partidos de Liga dos empates y una victoria. El Barça, ya, una derrota.

-Lo que nos fastidia a los catalanes es que el Real Madrid ha ganado sus tres partidos.

Para los catalanes, la Liga, esta temporada, sigue siendo un cara a cara, o un “pie a pie”, o una “bota a bota”, que tanto monta, entre ellos y los madridistas.

-Con permiso del Atlético de Madrid,¡eh!

Esto de las rotaciones creo que va a traer más de un disgusto. La globalización –invento capitalista, en opinión de pensadores marxistas- ha trastornado, de momento, los horarios del fútbol. El fútbol, antes de la globalización y la televisión, era el ocio de los domingos por la tarde (todos los partidos a la misma hora). Con la televisión, empezaron a distorsionarse los horarios. Con la televisión y la globalización, va a haber fútbol toda la semana a todas las horas.

-La vida es dinero, y el futbol, gracias a la tele y a la globalización, genera mucho dinero.

Es lo que hay. Fútbol, televisión, globalización, rotación, sospresón.