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Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Trump y Messi

Jueves, 12 Enero 2017

En política, un estrafalario e insólito personaje en unos días será nada menos que el presidente de los Estados Unidos. La cigüeña de la democracia, como la cigüeña de aquella vieja película, insólita y estrafalariamente, le dijo mayoritariamente que sí en las urnas a Donald Trump.

-Para que te fíes de las urnas.

-Los demócratas, como los árbitros de fútbol, pitan también a veces así de extrañamente, así de heterodoxamente. Así de chocantemente.

Eso, si hay que hacer caso de los que leemos, es lo que ahora teme la gente que, por sentido común o lo que fuere, no le ha votado.

-Que el dios de la democracia - suplica esa gente- , nos proteja y enmiende el error de las urnas.

No, yo no le tengo manía alguna, palabra de votante con sentido común, al nuevo presidente del país más poderoso (¿?) del mundo. Mi amigo y compañero de oficio José Luis Navas (’in illo tempore’ corresponsal de TVE en Londres) acaba de regresar de unas vacaciones en Miami. Le pregunto por Trump.

-Mira –me dice-: es, quizá, una sorprendente parida de las urnas. A unos les gusta, los que le han votado, claro, y los que no le han votado, si hablas con ellos, te dicen: “Es distinto, pero hay que dejarle hacer. Un tío que sabe fabricar dinero, no es un mutilado mental”. El americano –me confirma- ama el dinero sobre todas las cosas e idolatra con fruición al que sabe hacerlo. Trump es un triunfador: alto, guapo (allí lo ven así, al menos las mujeres) y con talento a raudales para el dinero. Así como Messi es un genio del balón, Trump es un genio del dinero.

Dinero. Ya lo dijo quien lo dijera: nacer príncipe, nacer rico, nacer guapo, que suerte tan difícil y que suerte tan maravillosa.

-La verdad es que sí.

Messi es, en efecto un genio del balón. El Trump del balón.

-¿Más Trump del balón que CR7?

-Dejemos ahora esa comparación.

El fútbol “es un negocio” (Mourinho). “El fútbol es un mercado” (Luis Enrique). El fútbol, cuando sales como Messi, es negocio, mercado, poder, fama y suerte. Y más cosas. El Barça, se oculte o no, empieza a esta seriamente r preocupado (ya dije aquí algo al respecto). Cada vez más. Porque el mundo oriental está cambiando las artes marciales por el arte del fútbol.

-La verdad es que en mi país empieza a hacer furor – me confirma mi chino de la tienda de chinos de mi barrio.

El problema del Barça –ya- es que Messi es a China lo que Trump a los Estados Unidos: un cohete de poder. Y el “papá” de Messi, un forofo del dinero. “Messi –me chivan- es verdad que está encantado de vivir en Barcelona y de jugar en el Barcelona, pero… el maldito dinero, ¡qué poder el poder del maldito dinero!”.

Messi es buen cristiano y cumple, pues, cumplidamente la ley de Dios: ganarse la vida opíparamente con el sudor de la frente y la magia de los pies. Nacer príncipe, nacer guapo o nacer como Messi. Viene a ser casi lo mismo.

CR7

Lunes, 7 Noviembre 2016

Si la democracia es el arte de servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve, que dijo un escéptico, el fútbol es el arte de servir ocio gozoso a los forofos subiéndoles el precio de los abonos (no siempre, solo de vez en cuando) para que el club pueda fichar jugadores de tono y gozo.

-¿Cómo el Real Madrid?

-Exacto, si usted es forofo del Real Madrid.

El fútbol ha evolucionado tanto que, al igual que la ciencia. también avanza que es una barbaridad. La noticia gruesa y llamativa de hoy es que Cristiano Ronaldo, 31 años, seguirá en el Real Madrid hasta que cumpla los 36.

-¡Vaya suerte¡ ¿Rendirá en el inmediato futuro como ahora? ¿Seguirá sacándole brillo y esplendor a su capacidad goleadora dentro de dos o tres años?

El fútbol es ya, como nuestra querida España, una cosa plural, diversas, asimétrica y populista.

-Sobre todo populista.

Populista en el buen sentido, no en la acepción de Podemos. Pablo Iglesias no es Cristiano Ronaldo (peor para él), pero es tan popular ya (en España, ojo, solo en España) como Cristiano Ronaldo.

-Como que golea al PSOE con el mismo arte que Cristiano a sus adversarios.

Lo que no se sabe con exactitud es su coste, el coste de la prolongación del contrato. Generoso, por supuesto. Florentino tenía un problema con él.

-Presi, que hay dos clubes que están dispuesto a darme el oro y el moro.

Eso es algo así como negociar con alguien apuntando con una pistola.

-O me da usted lo que quiero o…

O se va. Cristiano es un jugadorazo, su manager Jorge Mendes, negociando, es como Ronaldo haciendo goles: un crack. Y Florentino, en lo suyo, es como CR7 y Mendes, otro crack. Hat trick de cracks, pues.

Florentino, por lo que me cuenta, rumió en su momento esta sabia cuenta de la vieja:

-A veces hay que jugársela. Si no le doy lo que quiere, seguro que se compromete con el francés o con el inglés. Y otro como él, no hay. Bueno, sí lo hay, pero está en el Barça, Messi.

Algo así rezongó. El fútbol es un juego, un ocio, un negocio, una imagen, un televicio. Y las masas, tanto las políticas como las futboleras, no perdonan. Cristiano, de todos modos, ha hecho un buen negocio asegurándose el porvenir hasta la “vejez” de los treinta y seis años. Y Florentino también: los presidentes y los entrenadores son las pilastras frágiles del fútbol.

-Y, ¿sabe usted cuánto dinero. Más o menos, va a cobrar Cristiano a partir de ahora hasta su “vejez”?

-Si hace goles, barato. El dividendo del gol lo paga muy bien el fútbol.

Enhorabuena a los tres: a Cristiano, a Florentino y al “ojo de halcón” del manager o representante, señor Mendes.

Leganés

Lunes, 6 Junio 2016

Regeneración y fe. La fe, empecemos por ella, es un sentimiento. Con fe no sólo se mueven montañas. Con el poder y el impulso de la fe ha subido el Leganés a la Liga BBVA, que es el Ibex 20 del fútbol.

-¿Y qué va a hacer el Leganés, equipo modesto, entre tiburones?

-No hacer el ridículo, esto de entrada, y aguantar con el entusiasmo de la fe el tipo.

El aforo del campo del Leganés es precario, como los sueldos de muchos españoles.

-España, si hay que hacer caso a los candidatos a la Moncloa, (Iglesias, Sánchez y Rivera y los subtenientes de éstos), es un país precarizado.

¿Por culpa –pregunto- de los políticos?

-Más bien, por culpa de los países fiscales. Ah, si no existiesen los países fiscales…

No se me había ocurrido.

A mí me parece estupendo, de todos modos, que en el Ibex 20 del fútbol haya equipos como el Leganés. Su presupuesto, según leo, no llega a los cinco millones de euros.

-Lo que gana Messi, exagerando, en un mes.

-Y sin exagerar. Pues su papá es muy listo, así que vaya usted a saber cuánto.

El fútbol, para Valdano, es un estado de ánimo; para los forofos, un sentimiento; para los jugadores cinco estrellas, una manera de hacerse millonario en plena juventud; para los millonarios asiáticos y árabes, una inversión divertida y friqui, y para otros, una pantalla de propaganda.

-¿Quién conocía a Florentino Pérez, un suponer, antes de dedicarse a ganar copas de Europa en el Real Madrid?

Gracias a la fe y a la otra efe, la efe de fútbol, Leganés y el Leganés, a partir de ahora, saldrán en los periódicos en letras gordas cada vez que ganen al Real Madrid o al Barça

-¿Cree usted en serio, acaso, que eso puede suceder?

-¿Por qué no? Los milagros existen. ¿Acaso no es un milagro su ascenso a Ibex 20?

El fútbol está viviendo, gracias al dinero de las televisiones, su Eldorado. El dinero lo regenera todo.

-Llámame tonto, dame dinero y ya verás lo que consigo.

El Rayo y el Getafe son también equipos/milagro. El Pontevedra, en su momento, fue también un equipo/milagro.”¡Hay que roerlo, hay que roerlo!”, desafiaban con agresiva fe sus seguidores. Y, en efecto, a veces los roedores de enjundia, contra pronóstico, perdían los dientes intentando roerlo.

El fútbol va a regenerar muchas cosas en Leganés. Dará sustos y alegrías (a sus forofos) y hasta trascenderá su fama allende los Pirineos. Fe y regeneración.

El pequeño Nicolás y el fútbol

Mircoles, 10 Diciembre 2014

Voy a caer en el delito de discrepar. La atención, desde hace días, la acaparan el pequeño Nicolás y las tribus “radicales” del fútbol. ¿Pequeño Nicolás? Grande Nicolás.
-Con cara de niño que no ha roto una taza de porcelana de té y edad de niño de misa diaria, de pequeño nada. Grande Nicolás. Ahí está: en los periódicos, en las emisoras de radio, en las pantallas de televisión, día tras día.
-Ni que fuese Pablo Iglesias, ni que fuese Rajoy, ni que fuese Messi, ni que fuese Cristiano.
Es, sencillamente, Nicolás “El Grande”. Un “Grande” de la actualidad.
El fútbol y la salvaje reyerta del Manzanares. Otro cisco grande. Como suelo anotarlo casi todo, un día alguien, en la televisión, dijo:
-Forofo y futbol: términos indisociables.
Un ministro de Franco, José Solís, “la sonrisa del Régimen”, soltó nada menos que esto:
-Menos latín y más fútbol (o deporte).
Don Santiago Bernabéu, tan senequista, lo tenía claro:
-El fútbol es gol y polémica. El domingo, el gol; el resto de la semana, la polémica de poner a parir al árbitro.
Torcuato Fernández Miranda, cerebro jurídico de la Transición, ponderaba “la función social” del fútbol:
-El fútbol es otra forma de hacer política. Hay que fomentar la política del fútbol.
El fútbol, pues, es el producto de una serie de interacciones. Como el ser humano. Uno, también usted, amigo, es ovillo de interacciones.
El otro día, un compañero catalán, escribió que Pep Guardiola es el único español, después de Carlos V, que ha sido emperador de España y Alemania. Otra interacción.
En el fútbol, el forofo, usualmente, ve lo que el corazón anhela y siente. La razón del forofo reside en el corazón.
-Hay forofos que no son así.
-Es verdad. Son educados.
España sufre dos crisis: la económica, de la que se está saliendo (¿qué opinan al respecto, por cierto, los parados?) y la de los valores.
Artur Mas se mofa descaradamente, insolentemente, de la Constitución y ahí está tan pancho en su Generalitat, como

Nicolás “El Grande” en los medios informativos. “La bandera es un trapo” (Alfonso Guerra hace años). El tuteo ha arcaizado el usted.
-¿Qué vas a tomar? –me soltó el otro día en una cafetería el camarero.
-Pues no lo sé todavía –dudé.
Me riñó:
-Pues date prisa, que tengo mucha gente esperando.
Pienso que la política es el arte de decidir con la materia gris del sentido común, no con la materia gris convulsionada por hechos execrables. Tolerancia cero, por supuesto, con los forofos agresivos, violentos, incívicos y maleducados. Pero lo que está pasando en el fútbol no lo está generando el fútbol, lo están generando – también- “interacciones” ajenas a él. Cuando Franco, se decía que el fútbol era una válvula de desahogo.
-Voy al fútbol a gritar, a desahogarme, a ciscarme en… -decía mucha gente

Creo en la educación, creo en los valores y creo en las soluciones políticamente serenas e inteligentes. Tebas y Cardenal, en punto a soluciones, son “pequeños” como el Pequeño Nicolás. La violencia en el fútbol puede desterrarse con medidas como las arbitradas en Inglaterra y Alemania, por ejemplo. Hablaré de ellas un día de éstos.

Ser el mejor

Viernes, 7 Noviembre 2014

Está de moda, por lo que leo, el adjetivo mejor. Cristiano Ronaldo, como siempre, quiere ser el mejor, no dejar de ser el mejor.
-Qué petulante, qué engreído.
Tratar de ser el mejor siempre es tan difícil como no caer, sobre todo si se es político con poder, en las malas tentaciones.
Cristiano, según su madre, es un obseso de su trabajo. “Vive para el fútbol desde que se despierta hasta que se acuesta”. Eso no es ser engreído, eso es no querer dejar de ser lo que es. El mejor. O casi, con permiso de su más directo rival, Messi.

Hay muchas maneras de ser el mejor.
Agassi, cuya biografía, de moda, es ciertamente atractiva, también se relaciona con el adjetivo mejor. Así: “No quiero ser el mejor, sino ganar al mejor”.
-Y ¿cuánto le costaba ganar al mejor, cuando era uno de de los mejores?
-Horas y horas de trabajo.
Agassi sostiene también que el talento sin el denominador común del sacrificio del trabajo, “tan agotador, tan doloroso, tan monótono”, no existe. Se nace con talento, pero el talento hay que trabajarlo mucho, mucho, mucho, y bruñirlo.
Raúl, que se ha eternizado en el fútbol, se lo debe todo, también, al trabajo:
-Si no fuese por él, no estaría, como se escribe, entre los mejores –dijo una vez.
Rafa Nadal. Otra ‘víctima’ del trabajo. Por modo de ser, humilde; por ser uno de los mejores del mundo, “yunque y martillo” de la raqueta muchas horas al día, cada día:
-Estar arriba, entre los mejores, para no defraudar a quienes me consideran uno de los mejores, hay que ser un “negrero” del trabajo.
Messi, la pasada temporada:
-No estoy bien, no sé qué me pasa; sé que no estoy en mi mejor momento.

Sufría por ello.

Federer, el David Niven - aquél elegante actor del cine en blanco y negro- del tenis, ha cuidado siempre más que ser el mejor, que también, ser el mejor estilo en maneras y distinción del circuito.
-Ser como ahora soy, me costó. En mis comienzos, yo era explosivo. Tuve que aprender a no serlo.
Xavi colectivizó en su día el adjetivo.
-Aspiro, en cada partido, a ser uno más en el mejor equipo del mundo.

Le replicaron:
-En lo tuyo, eres el mejor.
Lo negó:
-Yo no dependo de mí, dependo de los demás. Entre los mejores, procuro no desentonar.
Podría seguir. El adjetivo mejor es narcisista. Viene todo esto a cuento de que a algunos les ha enojado que CR7 haya declarado que quiera ser el mejor de siempre, siempre. Di Stefano, con quien lo ha comparado Florentino Pérez, nunca se vio como el mejor:
-Yo -decía socráticamente, casi seguro que sin haber leído a Sócrates- sé que el bien del fútbol es ganar y el mal, perder. Cuando gano, me siento a gusto, sin más, “he cumplido”, me digo; cuando pierdo, me ‘cisco’ (utilizaba otra palabra) también en mí.

Machos Alfa

Jueves, 23 Octubre 2014

En el planeta azul, el planeta en el que respiramos y vemos fútbol, ha habido siempre machos Alfa, machos Beta y machos Gamma. El planeta azul lo habitan, desde Adán y Eva, rebaños humanos gobernados por machos Alfa y tropeles irracionales guiados también por machos Alfa. El Alfa es el punto de contacto entre los que piensan y los otros (no sé si piensan o no).
Pablo Iglesias, cuyos avatares sigo, ha dicho que él no quiere ser macho Alfa. Parece que miente. Parece que quiere, y a rabiar, con rabia impaciente, es ser el macho Alfa de Podemos.
-Pues grita que no.
-Es político. Los políticos, o prometen, o gritan, o mitinean. O eso.
-¿Siempre?
-Hombre, no; siempre, no, hombre, a Dios gracias
Ser macho Alfa es algo así como el gozo de tocar el techo azul del planeta. Obama es el macho Alfa de EEUU. Florentino Pérez es el macho Alfa, como ejecutivo, del Real Madrid.
-Humanamente lógico. El hombre es ser de ansiedades, ambiciones y goles.
Di Stefano, en el Real Madrid de don Santiago, era el macho Alfa del vestuario.
-Lo que tú digas, Alfredo, a tus órdenes - le decía sumisamente en plan macho inteligente Beta, o segundón, Puskas, quien no discutía que en el Real Madrid no había más capitán general Alfa que el gran y grande Di Stefano
-¿Más que el entrenador?
-El entrenador –tuvo varios- pensaba y actuaba, más o menos, como Puskas.
Cristiano Ronaldo es el macho Alfa del actual Real Madrid. No hay más que ver como celebra sus goles, como el King Kong de aquella película en blanco y negro, sólo que en lugar de golpearse el pecho con las manos, resbala las rodillas por el césped, mira al público y le dice con los ojos relumbrando orgullo macho Alfa “eh, qué os parezco, soy o no soy el Alfa del equipo”.
-Es que como él, nadie. Hoy, también en Inglaterra, los periódicos loan su capacidad, su talento, su poder físico.
El macho Alfa del Barça es, naturalmente, Messi. Los dos llegan al Clásico de este fin de semana rebosando forma física, creatividad y ganas. No sólo ellos, también los machos Beta y Gamma de ambos conjuntos.

-Como gane el Barça, la Virgen de la Almudena no lo permita, la Liga va a soplar viento en popa a toda vela hasta el final con color azulgrana – hay quien comenta en el entorno del Real Madrid.
No se disimula el canguelillo. Y es que pocas veces se han encontrado el Barça y el Real Madrid tan pletóricos de moral e inspiración como esta vez
-Y si, además, juega desde el principio Suárez, ¡uf!
¡Uf, qué partido, sí!

Qué pena de España

Jueves, 13 Enero 2011

Woody Allen (uno de mis filósofos,los otros dos son Charlot y el surrealista Jardiel Poncela) lo diría así:
-El gol es al fútbol lo que el orgasmo al sexo.

Lionel Messi no sé si es o no es el mejor jugador del mundo; en esto, como se sabe, hay división de pareceres,y Cristiano es para los madridistas lo que Messi para los barcelonistas:el mejor fabricador de orgasmos,o sea de goles,del mundo.Tanto monta.
En Zurich recogió su Balón de Oro y horas despues, en el Camo Nuevo, para cerrar bocas vitriólicas, Messi hizo uno,dos y tres goles. Como los toreros,alzando la vista al rectángulo del estadio,pensó para sus adentros: “¡Yo,como Raphael,soy el que soy!”.Sin ostentación.
Tres goles,o sea tres orgasmos,y sin prepotencia ,no como Luis Miguekl Dominguin,quien,como saben los octogenarios del lugar,tras una noche de estocadas hasta el fondo con Ava Garner ,madrugó y le dijo a la estrella:
-No,no es que tenga prisa,es que voy a contar a los amigos mi memorable “faena” de esta noche contigo.No se lo van a creer -Anda ,ve y no exageres -le alentó la Marilyn de aquellos años-.La verdad es que has estado de rabo.

Qué rabia que la casta política no sea para la ciudadanía de papeleta y urna cada cuatro años,en punto a orgasmos y goles de felicidad ,como la formidable casta de los Mesi,Cristiano o Luis miguel Dominguín.Leo hoy en “La Vanguardia” ,con tristeza,que el Ayuntamiento de Barcelona se negó a organizar un guatequillo de homenaje a la Selección de España (la mitad de los jugadores,qué curiosidad,azulgranas) por su triunfo en el Mundial de Suráfrica. Ahora,al cabo de los meses,exhiben la Copa del Mundo,gracias al PP,en Montjuïc,pero si ruido de propaganda en los medios informativos para que se enteren los menos posibles.
Jardiel Pioncela tenía razón:
-Si será mala la política,que a la suegra se le llama mamá política (yo,por cierto,adoraba a mi suegra,apolítica,claro es) Qué pena de España.Entre el “café para todos” y el mal café patriótico de “tanto políticos,eso:qué pena de España.

La Euroliga, ya

Domingo, 21 Noviembre 2010

Excesivo: el 0-8 del Barça al Almería y tal vez, también, el 5-1 del Real Madrid al histórico Athletic de Bilbao. Goleadas colosales de los dos colosos de la ya mal llamada “Liga de las Estrellas”. En esta “Liga de las Estrellas”, sin eufemismos, hay dos “luceros” que deslumbran y ciegan y 18 estrellados, entre los que figuran los no menos históricos Valencia, Sevilla, Atlético de Madrid, antaño rivales historicamente respetados y temidos por los colosos Barça y Real Madrid. Ya no.

El próximo día 29, en el Camp Nou, se enfrentarán los colosos Real Madrid y Barça. La Liga -pueden gritar- somos nosotros. Los otros, los otros 18 son “La Otra Liga”, la Liga de los que nunca podrán aspirar a ser campeones.

Lo cual, economicamente, es cierto. El poder de la economía, con el contubernio de la televisión, se ha cargado la “Liga de las Estrellas”, de igual modo que los políticos, con el contubernio de las autonomías -café para todos, en qué mala hora-, poco a poco pero sin pausa, se están cargando la hermosa unidad de España. ¿Acaso desbarro?

-No, señor. Lo que ocurre es que este país se lo traga todo. Reacciona siempre tarde y, por lo general, mal.
La mal llamada “Liga de las Estrellas”, por lo que al título de esta temporada se refiere, sólo tiene dos fechas: el partido del próximo día 29 y el partido de vuelta en el Bernabéu. Son los partidos que decidirán el título. Los de “La Otra Liga” no son sino comparsas, voces corales, coro de una Liga quebrada, plutocrata, impropia del siglo XXI.

-Está usted “incendiando” la cosa.
En absoluto. Estoy diciendo la verdad, y en España las verdades, que escribió don Miguel de Unamuno, fastidian, molestan, son garrapatas de las que huyen los indiferentes, o sea la mayoría de los españoles.

Tal vez ha llegado el momento de la Liga de Europa. O de una Liga “play off”. Cuánto antes, mejor. Porque en algunos países, no sólo en España, las diferencias por culpa de la tele, del marketing y de otras causas eurodinerarias, empiezan a ser desiguales ; y, como suele decirse, donde no hay igualdad, no hay emoción. En el mundo de la Fórmula 1, una de sus voces sonoras, la de Ecclestone, clamaba recientemente por la victoria de Vettel o Webber, “así -decía- el próximo año tendremos cinco campeones del mundo, y eso da dinero y eso da igualdad y eso da espectáculo”.

Visto como lo ve Ecclestone, está bien visto. Manda el dinero. El fútbol necesita también, pues, una F-1 de campeones. Pues una Liga con dos Goliats y el resto liliputienses sin hondas, cada vez aburrirá más y debilitará todavía más las ya fragilizadas tesorerías de éstos.