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Aritmética

Domingo, 4 Junio 2017

Como España es como es –genial, mágica, única, secular, atrabiliaria, anarquista, sediciosa, cachonda- de vez en cuando gana una batalla como la de Lepanto, “la más alta ocasión que vieron los siglos”, y con una docena de huevos, que diría don Santiago Bernabéu, gana su “primera” docena de títulos. Exactamente, la frase de don Santiago fue ésta:

-El Real Madrid ganará hoy (al Stade Reims, en París: primera Copa de Europa) por fútbol y por huevos, pues los tenemos mejor puestos que ellos.

Cuando Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid (la primera vez), dijo:

-Me gustaría que algún día se me pudiera elogiar como a don Santiago.

Cuatro Champions ya, FP. Y el Real Madrid, ahora, con usted, está en el camino, en el óptimo camino, de brindar al mundo “otra gran ocasión jamás vista por los siglos”.

La aritmética no miente, nada más lejos de la política que la honesta aritmética.

-Si los políticos, además de políticos, fueran aritméticos, la política sería tan maravillosa como la aritmética: una ciencia bella, leal, por su lejanía de la mentira. Lamentablemente, no es así.

-¿Quién dijo eso?

-Un político inteligente y con mucho sentido del humor: Pío Cabanillas. Está en el cielo con don Santiago.

FP, a lo Bernabéu, ha dicho:

-Éste es el punto de partida para volver a ganar la próxima temporada.

Sigamos con la aritmética. Lo más aritméticamente admirable que tiene ahora mismo España es el Real Madrid. ¿Tiene la América del estrafalario Trump un Real Madrid? No. Con la universal internacionalidad del Real Madrid, no. ¿Tiene la Alemania de la señora Merkel , otro poder, un gozo deportivo como el Real Madrid? Tampoco.

-El Real Madrid –pondera el entrenador de la “Vieja Señora” con estupendo señorío- tiene un equipazo.

Aritméticamente exacto. Lo demostró abrumadoramente en el segundo tiempo.

Zidane, otro señor de pica en Flandes: cinco título, en el Real Madrid, de siete posibles: una Liga, dos Champions, un Mundial de clubes y una Supercopa de Europa-

-¡Qué precoz!

De novato, a ese colosal currículo.

-Y con récord mundial: las dos Chmpions, consecutivas.

Más aritmética. CR7: máximo goleador de la Champions con 12 goles (uno más que Messi). Luego “Pichichi” europeo y doblete. ¿Quinto Balón de Oro? Seguro.

Felicidades a todos. Y a don Santiago Bernabéu por la herencia. Anteayer, qué casualidad, fue su 39 cumpleaños de vida celestial.

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Pecado venial

Mircoles, 8 Febrero 2017

Si ‘fútbol es fútbol’, ‘política es política’. O sea: el fútbol como la política, o la política como el fútbol, son a veces incoherentes, contradictorios, insensatos.

-¿Por qué?

Verá, un ejemplo político: según el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) el 66% de los encuestados califica como mala o muy mala la oposición que lleva a cabo el PSOE. Sin embargo, Javier Fernández, el líder de la gestora socialista, es el líder mejor valorado (4,12, contra el 3,56 de Rivera, segundo, y el 3,10 de Rajoy, tercero). ¿Cómo se explica, más o menos racionalmente, la mala oposición del PSOE al PP con la mejor calificación de su actual líder?

-La política está diseñada para que no siempre dos más dos sean cuatro.

Como el fútbol. El Atlético, ayer, para pasmo de la familia azulgrana, arrolló al Barcelona. Brío, hambre de gol, valentía.

-Qué desconcierto. ¿Qué le pasa hoy al Barcelona? –se preguntaba en las gradas su fiel infantería.

Pasaba que el Atlético lo estaba haciendo mejor. Pero, ¡ah!, el fútbol, como la política, es sorpresivo, cabrón, desleal, y al final, gracias al trabajo del divino creador de Messi, Suarez hizo gol y gritó mirando a Messi.

-¡Gracias, muchas gracias, mi Messi!

Maravilloso y aciago partido del Atlético. Ambas cosas. El árbitro le anuló un gol legal a Griezmann y Gameiro , en la ejecución del penalti, legal también, envió el balón a las cielos.

-Es verdad: tampoco dos y dos con cuatro en el fútbol.

Pero Simeone, que todo lo ve a través del dulce color rosa del optimismo, acabado el partido, acuñó frase:

-Nosotros -dijo cuando le preguntaron por el árbitro- tenemos que hablar de fútbol y ustedes tienen que hablar de lo que normalmente hablan.

Esto es, del árbitro, de apellido Gil, como Jesús Gil y Gil.

-Que un Gil nos haga esto…

Favor que le debe el Barça, tan quejumbroso y llorón, esta temporada, con la lata de que todos los árbitros “están vendido” al “poder” de Florentino.

-¿Es verdad, don Florentino, que usted compra árbitros?

-Imposible. No son presuntos, no son políticos, no son pecadores mortales. A lo sumo, pecadores veniales. Y error involuntario (único pecado del árbitro) es siempre venial.

El Atlético, pues, simplemente ‘nini’: ni Liga ni Copa del Rey.

Puente

Sbado, 10 Diciembre 2016

Puente en la ciudad condal. Barcelona es una gran ciudad. Barcelona no tiene culpa del clima separatista que la acongoja y acollona.

-La mayoría de los catalanes, te lo digo yo, no somos independentistas. Cataluña, fuera de la piel de toro, sería un disparate para la piel de toro y para el resto de nuestros compatriotas españoles. La culpa de lo que está pasando aquí es del Gobierno. ¿Por qué en su momento, que lo hubo, no actuó Rajoy con la autoridad de la Carta Magna? ¿Por qué se le arrugó la autoridad? Tuvo miedo. Sí, miedo. Y si, como él dice, sin ley no hay democracia, tampoco hay democracia sin autoridad.

Mi amigo, catalán de toda la vida por parte de su madre y de su padre desde hace siglos, me habla con indignación.

-Estoy indignado, sí, porque, ¿sabes cuál es el problema crónico de la derecha? Cree que si aplica con autoridad la ley, algo tan democrático en las democracias que funcionan democráticamente bien, le van a colgar el remoquete de carca, facha. Ignora que la autoridad es el orden de las democracias civilizadas.

Descansa unos segundos. Prosigue:

-Horroroso, qué horriblemente suena, oír a los políticos en la televisión Cataluña y España, como si Cataluña no fuese ya España. ¿Ves como la culpa de lo que pasa es de ellos, de los políticos paniaguados? Yo soy español, catalán de Lérida. ¿Qué es eso de España y Cataluña?

Descansa, le digo. No sigas encolerizado, te va a dar un patatús.

-El patatús lo vamos a sufrir todos los que amamos la piel de toro si, desgraciadamente, los políticos siguen hablando de pluralidad, diversidad, asimetría y todas ésas estúpidas mandangas.

Me está dando el “puente”. Se lo echo en cara:

-Majo, me estás acibarando el minidescanso. .

-Perdón. Pero es que… Oye, otra murga, esta de fútbol: ¿es verdad que el nuevo campo del Atlético va a llamarse “Guanda” Metropolitano.

-Eso parece.

-¿Crees tú que ese bautizo gusta a la familia rojiblanca? ¡Qué impersonal, qué poco gusto, qué feo! ¿No?

-Le diré a Cerezo, puesto que están de moda, que consulte la opinión rojiblanca mediante un referéndum.

Sonríe. Menos mal. Me ha dado el “puente”.

Flor y antifonario

Sbado, 3 Diciembre 2016

Está en la condición humana, se crea o no, allá los que no creen, que el ser humano es él y su flor.

-¿Qué flor!

-La de la suerte, que es un capullo que les nace en el antifonario a algunos.

El otro día, en un periódico de la ciudad condal, a la que amo soberanamente –nací en ella- a pesar de la carcoma independentista de los Rufianes de ahora, que no sino los nefastos herederos del no menos nefasto señor Mas, se citó la flor de Zidane. Alertaba: “Ojo con su flor en el culo”. Eso, ojo. En el minuto 89, la flor de Zidane abandonó su habitual trasero y se posó en la testa de Sergio Ramos y éste, otra vez, hizo gol para la historia –la suya y la del Real Madrid- al empatar un partido que parecía clausurado con el gol de Suárez.

-Hasta el rabo todo es toro, hasta el final todo es partido.

Hay quien se expresas así, sabiamente.

-Zidane estará aquí eternamente –decía hace unos días Florentino Pérez.

La gloria en vida es nacer con una flor como la del galo en ese sitio o en el AD, que tanto monta.

-Y que la riegue todas las noches, poquito, para que no se pudra.

Luego si fútbol es fútbol, también flor es flor.

-Cabreo monumental en Barcelona –me telefonea mi primo barcelonés.

Este primo mío es, como yo, un español desde los pies hasta el colodrillo. O sea: un español como el dios catalán del sentido común manda.

-¿Es que hay un dios catalán del sentido común?

-Sí, claro Lo que pasa es que los heterodoxos del separatismo, por heterodoxos, no se enteran de nada. Allá ellos. Sólo creen en su herejía separatista. A ver si los ilumina el dios del sentido común o Nuestra Señora de Monserrat.

El partido, claro, no fue bonito. Duro y turbio de ideas al principio. La emoción, en esta clase de partidos, sustituye frecuentemente a la calidad. Cuando salió Iniesta, tan venerable en mi admiración, el Barça agrisó al Real Madrid; y Neymar, qué mala suerte, qué poca flor, malogró dos espléndidos pases de gol de manchego.

-¡Esto ya no se gana! – me cuenta mi primo que gritó entonces en el estadio, a su lado, un culé.

Acertó el desesperado culé.

Hace bien Florentino en no perder la fe en Zidane.

-Lo malo de las flores es que se amustian.

-No sea usted agorero.

Messi, por cierto, esta vez, estuvo sin apenas estar. Y a Cristiano, por cierto, no se le notó demasiado el embrollo “evasor” que tiene con Hacienda.

-Cuando le vea, se lo diré –me dice un amigo suyo-. Le diré que al César lo que es del Cesar, a Dios lo que es de Dios y a Montoro lo que es del Fisco.

Ah. El partido fue visto por 185 de los 194 países que hay en el planeta Tierra, gracias a la televisión. Otro ah: Zidane, invicto todavía. 

Sábado, sabadete

Domingo, 20 Noviembre 2016

Cero a tres. Duro, muy duro, ciertamente. Un forofo del Atlético, acabado el partido:

-Qué sábado, sabadete, tan cabroncete.

Y es que el Atlético de Simeone no parecía el Atlético de Simeone , de igual modo que Real Madrid de Zidane no parecía el Real Madrid de Zidane.

-Simeone, a menos, y Zidane, a más – susurraba decepcionado otro aficionado.

El fútbol, como la vida, es un juego de azar, y “el ignoto misterio del azar” (doctor Marañón) a veces lo trastrueca todo. Dice Luis Enrique, tras el empate con el Málaga:

-Hemos sido infinitamente superiores, el resultado es infinitamente injusto.

El fútbol no es “ciego” como la Justicia; el fútbol, hay que repetir, ni es justo ni es injusto; es como es: futbol. Puñetero, azaroso, cabroncete

Consecuencias del cabroncete sábado, sabadete: Simeone tiene que rehacer o recomponer la estructura del equipo. ¿Por qué ha dejado de jugar como las temporadas en que imponía pánico, respeto y miedo? ¿Por qué, cuando se creía que había conseguido para la actual temporada una plantilla de cracks, está haciendo crac? Tres derrotas en los cuatro últimos partidos suma el Atlético.

-Y eso da que pensar.

Y mucho. Ya, en la Liga, horror, a nueve puntos del Real Madrid y a cuatro del Barça. El Atlético, que era granítico muro sin grietas, agrietado.

-Y ahora, casi con toda seguridad, en lugar de jugar a ganarla, jugará solamente a clasificarse para la Champions. Cambio climatológico en la Liga, como el cambio que está acollonando al planeta Tierra.

Me pasa con el tremendismo lo que con el populismo: no me van. Simeone, con el resbalón del 0-3, ha colocado una cruz negra en su áureo currículo. Verdad. Pero eso no significa que Simeone, como leo, ha empezado a dejar de ser el que ha sido Yo no lo veo así. Lo que tiene que hacer Simeone es ser leal a sus “ideas”. No traicionarse. Y no dejarse llevar por la emoción: lo digo por Torres.

-El fútbol es un juego de emociones para el público, no para los jugadores y para los entrenadores.

He olvidado la autoría: ¿Valdano , Mourinho?

Otra consecuencia del sabadete cabroncete: el Barça sin Messi y sin Iniesta deja bastante que desear. Me reafirmo una vez más en mi percepción de que el Barcelona sin Messi, que diría don Miguel de Unamuno ( en celebrado candelero estos días: era formidable), convence menos y vence, cuando vence, con muchas dificultades. El Barcelona es él y Messi; sin Messi, es menos él.

Tercera y última consecuencia: Zidane tendrá o no tendrá experiencia, pero “su” Real Madrid sigue sin perder y tal vez consiga que haya, como en la democracia de partidos, alternancia en la consecución del título de Liga.

-El Real Madrid, esta temporada – declaran sus jugadores- tiene que volver a ganar la Liga, tiene que arrancarle ese privilegio al Barça.

Sábado, sabadete.

Fútbol televiciado

Viernes, 23 Septiembre 2016

El fútbol, desde que es maná de dinero, está televiciado. Lo han televiciado los de siempre, y los de siempre son las águilas que ven y huelen el dinero desde el cielo y desde la tierra. Hasta el banco Santander ha hecho suya la Liga, publicitariamente.

-El fútbol, como está a todas horas del día, en directo o en programas de tertulia, en la televisión y es el vicio de las masas y nosotros aspiramos a ser el banco de las masas, es natural que vinculemos nuestras aspiraciones al vicio de las masas. La vida, cuando Grecia, era pan y circo; hoy, con esto de la globalidad, la vida es fútbol y tele. ¿Me explico?

-Claro que se explica usted. Y muy bien que se explica usted- respondo al alto ejecutivo del banco Santander.

Fútbol y tele, sí señor. Y lesiones. Las figuras de la Metro del césped ganan mucho, muchísimo dinero. Cada vez más. Y cada vez ganarán más. No tengo cifras, todavía, respecto a los millones de espectadores adictos al globalizado vicio del telefútbol, pero debe de ser impresionante.

-Ya las sabrá usted –me contesta a quien le pregunto por esta cuestión-. Pero el fútbol es ya el deporte más teleglobalizado.

Si no fuese así, no habría telefútbol desde el viernes hasta el lunes. Y, claro es, a más telefútbol, más jugadores lesionados.

- Los futbolistas de hoy en día, especialmente los de élite –me explica un psicólogo-, acumulan las excitantes tensiones de las aficiones, de los críticos, de los horarios, de los viajes. Viven en un clima de exigencias feroces, asfixiantes, y eso afecta sensiblemente al cuerpo y a la mente.

-¿Puede lesionar un músculo –se me ocurre- un estado de tensión?

-Por supuesto.

El Real Madrid tiene lesionados a varios jugadores, también el Barça. ¿Llegará el día, en que los clubes cobren pluses por alinear a sus estrellas?

-No es descabellado eso. Cabe. Como en el cine, como en la ópera, como en el teatro. No es igual, para el telefútbol, un Barça con Messi y Neymar que sin ellos, ni un Real Madrid con o sin la BBC. Y las lesiones, que conste, cuentan también a efectos económicos. Y anímicos.

Fútbol ya no es solo fútbol. El fútbol se ha telepluralizado por causa de sus teleintereses.

Diez

Domingo, 18 Septiembre 2016

Nota diez al cinco a uno del Barça al Leganés y al cinco a cero del Atlético al Sporting.

- Con un cinco pelado, dos sobresalientes. También el fútbol, aritméticamente, es así de curiosamente paradójico.

Messi es “patrimonio universal del fútbol”. Con la selección argentina o vestido de azulgrana, o vestido de blanco, o de rojiblanco, o de morado, Messi es, como Florentino Pérez “un seño especial” (Butragueño). Especialísimo cum laude.

-Prodiga, dilapida, regala su prodigioso talento indiscriminadamente.

Los fanatismos y los extremismos son, en efecto, enfermedades del intelecto.

-¿A quién se le ha ocurrido eso?

-No lo sé. A alguien, a mí, vaya usted a saber.

Ver jugar a Messi es gozo hasta para quienes no simpatizan con el ocio del fútbol.

-Qué cosas tan bonitas hace ese chico…- tengo reiteradamente oído a legos y espectadores objetivos.

El Barça, sin Messi, ni se dude, no sería lo que es.

Piqué, hace tiempo, dijo de él:

-Contagia entusiasmo y ganas, aunque uno ese día este de mala uva.

Como Simeone en el Atlético. Otro ser FP, o sea otro “ser especial”. El Atlético, con sus cinco goles, redondeó un partido 10, y el público, con su ovación 10 a Simeone, no hizo sino reconocer que Simeone es el Messi del Atlético.

-¿En qué se parecen estos dos argentinos exquisitos?

-En que Simeone, como Messi, también regala y dilapida talento.

Lo más globalizado en este siglo globalizado que yo veo, además del cine –el fútbol del escritor alicantino Azorín- es el fútbol.

-Con cine, fútbol y un salario que cubra las obligaciones perentorias, yo feliz.

Hay mucha gente que piensa así. Que ve la vida así. Lo que ocurre –se me ocurre hoy- es que tanto fútbol tantos días a las semanas puede acabar fatigando. Y lo que fatiga, acaba hastiando.

-Fútbol- aperitivo a la una de la tarde, fútbol-siesta a las cuatro de la tarde , fútbol- tarde, por la tarde, y fútbol-noche, por la noche.

¿No es demasiado fútbol, no es exprimir el gusto por el fútbol?

-La globalización –me exponen como argumento exculpatorio- es así. Para que el fútbol de dinero que da y los clubes puedan pagar los s dinerales que pagan, hay que programarlo teniendo en cuenta no sólo las horas idóneas de aquí, sino las de Asia, Australia y las Américas de Cristóbal Colón.

No discuto lo “innecesario”, que diría el “innecesario” Pedro Sánchez.

Sorpresón

Domingo, 11 Septiembre 2016

Vaya sorpresón el sorpresón del Alavés en el Camp Nou. No lo esperaban los jugadores del Alavés, ni los jugadores del Barça.

-Es un partido para aprender, con un resultado para olvidar- filosofa Luis Enrique al final del partido.

Pues sí. Al fútbol le está afectando el fenómeno de la globalización, y sobre la globalización, dicho sea al paso, otro filósofo, Fernando Savater, cuyos libros leo con deleite, opina que “uno puede estar a favor de la globalización y en contra de ella, de igual modo que se puede estar a favor de la electricidad y en contra de la silla eléctrica”.

- La temporada es intensa, no hay más remedio que rotar,

Rotar: he aquí el quid. Luis Enrique, contra el Alavés –vaya sorpresón, reitero- , fabricó una alineación “para salir del paso de este partido leve”, se dijo. A” salir del paso”, en fútbol, se le llama también desdén o despreció. El Alavés, como es natural, opuso al Barça un inexpugnable sistema táctico 5-4 atrás. Es lo que hacen todos los equipos leves

-A ver –pensó todo el equipo vasco- si hacemos de este fortín un Alcázar de Toledo.

Logrado. El Barça, en efecto, no consiguió rendir a los defensores del alcázar vasco.

-Cuando el fútbol sea un juego lógico, aburrirá. Mientras el fútbol sea la insensatez de la sensatez, gustará.

El Alavés, esta es la ciencia matemática, suma en sus tres partidos de Liga dos empates y una victoria. El Barça, ya, una derrota.

-Lo que nos fastidia a los catalanes es que el Real Madrid ha ganado sus tres partidos.

Para los catalanes, la Liga, esta temporada, sigue siendo un cara a cara, o un “pie a pie”, o una “bota a bota”, que tanto monta, entre ellos y los madridistas.

-Con permiso del Atlético de Madrid,¡eh!

Esto de las rotaciones creo que va a traer más de un disgusto. La globalización –invento capitalista, en opinión de pensadores marxistas- ha trastornado, de momento, los horarios del fútbol. El fútbol, antes de la globalización y la televisión, era el ocio de los domingos por la tarde (todos los partidos a la misma hora). Con la televisión, empezaron a distorsionarse los horarios. Con la televisión y la globalización, va a haber fútbol toda la semana a todas las horas.

-La vida es dinero, y el futbol, gracias a la tele y a la globalización, genera mucho dinero.

Es lo que hay. Fútbol, televisión, globalización, rotación, sospresón.

Barça y Real Madrid

Domingo, 15 Mayo 2016

Puedo prometer y prometo –hala, a lo Adolfo Suárez y a lo de su imitador Pedro Sánchez -, que el Barça, según la aritmética, es el justo ganador de la Liga. El Barça, en efecto, como subrayan los notarios de los números, ha practicado el fútbol más vistoso , ha liderado la clasificación durante 27 jornadas, contra solamente cuatro del Real Madrid, y su mordedor Luis Suárez ha sumado la muy notable y obesa cifra de 40 goles (Pichichi y Bota de Oro).

-Y pensar que Florentino dudo de su capacidad goleadora cuando le hablaron de él.

Eso pasa. Y seguirá pasando. El hecho, hoy, es que el Real Madrid, esta temporada, no ha sido profeta en su país, esto es, en la Copa del Rey y en la Liga.

-Pero, ojo, lo está siendo en la Champions, en Europa

Muy español lo del Real Madrid: solo profeta fuera de casa, en el extranjero, donde, dicho sea con reverencia, en la final de Milán se las verá con el Atlético, ese hueso de taba tan difícil y duro de roer.

-Ya lo creo: si pudo con el Barça y con el Bayern, ¿quién garantiza que no pueda también en Milán con su convecino del Bernabéu?

Peliagudo, sí, el inmediato porvenir del Real Madrid.

Le recuerdan a Florentino, sin delicadeza, alguna desde la ciudad condal, que en sus dos etapas como presidente sólo ha sumado siete grandes títulos de treinta y ocho posibles entre la Liga, la Copa del Rey y la Champions.

-Y eso, claro, es saldo parco para Florentino.

La “caridad” de los vencedores con los adversarios de enjundia y tronío frisa casi siempre el choteo y el regusto a venganza. Obvio, querido Watson

-Hipótesis: si pierde en Milán con el Atlético, ¿cómo reaccionará Florentino? – pregunto a quien patea los jardines que pisa Florentino Pérez

-Mira: Florentino es orgulloso. Y el orgullo es la gasolina del amor propio.

-Amén de pecado feo y hasta mortal para otros.

-Bueno, bueno: dejemos eso. Como bien dijo Butragueño, Florentino “es un ser superior”, y reacciona siempre, en la adversidad, con el enfurecido tornado de su superioridad. El Barça ha tenido dos etapas históricas: una en la que se miraba con envidia en el Real Madrid y otra, la actual, en la que es el Real Madrid el que se mira con rabia en el Barça. Pues bien: al margen de lo que pueda o no pueda ocurrir en Milán, FP tiene “planes” para que el Barça vuelva a mirarse con celos en el Real Madrid. Punto por hoy.

Creo, desde casi que nací, en los seres superiores, tantos en los divino, por si acaso, como en los terrestres: en estos por puro empirismo.