Blogs

Entradas con etiqueta ‘Luis Enrique’

Goles y cojones

Jueves, 13 Septiembre 2018

Pablo Pinto, colega, dice que hay más madridistas en la Selección (seis: Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Ceballos, Asensio, Isco) que españoles en el once del Real Madrid.

-Caray, sí. Y eso que Luis Enrique, si hay que juzgar por su biografía futbolística, es más azulgrana que blanco.

De donde se infiere, una vez más, que el hombre más que ser él y sus circunstancias es él y sus intereses profesionales.

-Estoy encantado –dice Luis Enrique como seleccionador - de tener jugadores de este nivel, independientemente de donde vengan.

Los seleccionadores piensan como los empresarios: el negocio es el negocio.

El negocio de Luis Enrique, hoy, es ganar como seleccionador, como en el Real Madrid, en su día, fue ganar como madridista y luego, en sus años de azulgrana, ganar como barcelonista.

-La honradez y lealtad de un profesional del fútbol es contentar a quien le paga y al aficionado que le ve.

Luis Enrique es como es: muy él, muy suyo, muy poco de ‘amar’ a los críticos.

-No es que él sea antipático, es que usualmente sus puntos no siempre coinciden con las observaciones críticas de sus críticos.

Quizá sea así, vaya usted a saber. Lo cierto es que ha empezado muy bien. Y, a pesar de que los críticos barcelonistas o de Barcelona, que tanto monta, le ven “muy madridistas” y los críticos de Madrid o del Real Madrid, que tanto monta también, celebran su selectivo ojo madridista, Luis Enrique, en dos partidos de enjundia y lucidez, ha quedado como el dios del fútbol.

-Es obvio que sabe lo que se hace y que afronta el futuro renovador con denuedo y recia seguridad en sí mismo –pondera un fan suyo.

Otro colega, Julio Merino, me suelta:

-¿Has visto lo de Barcelona?

-No. ¿Por qué?

-Me refiero a la Diada del independentismo, a los a estentóreos gritos de “¡Ni 155, ni Rey, ni jueces, ni presos políticos! ¡República e Independencia!”.

Hasta que en la Moncloa no se siente un político con los arrestos y los cojones estatutarios de un Luis Enrique, no hay nada que hacer. Así como el futbol es Reglamento, VAR, gol y cojones, la democracia es Ley, respeto, autoridad y cojones. Perdón.

Cien días y un día

Lunes, 10 Septiembre 2018

Los cien días de Pedro Sánchez en la Moncloa y el primer día de Luis Enrique en la Selección. El deporte de la política y la política del fútbol. Mariano Rajoy, de quien ya apenas se habla y escribe (¿se lo ha tragado la política, se lo ha tragado el fútbol?) me dijo una vez:

-El fútbol me entretiene y me gusta, la política me gusta y me entretiene.

Chanza, también confesión, en ese juego de palabras.

-¿Por qué es usted político? – se me ocurrió de pronto.

Ironizó la mirada y contestó:

-Como el fútbol, también la política es un juego atractivo. Me gusta jugar.

Pedro Sánchez está contento, como Luis Enrique.

-¿Quién más contento de los dos?

-Yo juraría que Luis Enrique, pero no se debe jurar en vano ni con ignorancia.

Como se sabe, los políticos “prometen porque pueden prometer” (Adolfo Suárez) y “no cumplen porque no pueden cumplir” (mío).

-Estamos cambiando España –dijo ayer en la televisión Pedro Sánchez.

¿A mal, a peor, a mejor, a qué?

-A no se sabe qué, posiblemente ni él lo sabe: de ahí que hoy diga amarillo (lo digo por Quim Torra) y al día siguiente diga rojo (lo digo por Pablo Iglesias). El político es un señor bastante mentiroso (no todos, claro es) que sueña también mucho.

No sueña, por ejemplo, como un deportista, macho o hembra. Pero como España es como es, cachonda, cabreada, divertida, cambiante, gritadora, genial, soñadora, también a veces por arte de birlibirloque pare deportistas galácticas como, por ejemplo, la galáctica Carolina Marín, oro olímpico, tricampeona mundial y cuatro veces campeona de Europa.

Y eso en un país, España, que ignoraba y casi sigue ignorando el bádminton.

-¡Qué sueño de deportista, eh, Carolina!

-A todo lo maravilloso o extraordinario se le llama sueño, pero lo que yo soy se lo debo todo al sacrificio del trabajo. Soñar es trabajar –opina, sabiamente contundente, Carolina.

Suerte a los dos: a Pedro Sánchez, al que le sugiero que sueñe como Carolina, y a Luis Enrique, cuyo sueño es el trabajo, no prometer y cumplir.

Negocio, progreso

Jueves, 6 Septiembre 2018

Se ha globalizado tanto el fútbol, que el fútbol es ya todo esto: juego, ocio, industria, negocio…

-Si no fuese así, Ronaldo Nazario no se habría metido en el juego/negocio de comprar el Valladolid (mayor accionista, con el 51%).

Si no fuese así, Javier Tebas, presidente de LaLiga, no andaría metido en el juego/negocio de ‘vender’ partidos de la Liga a EEUU.

-Mis iniciativas son siempre pensando en el bien del fútbol –argumenta.

Tebas es una cabeza bulliciosa: piensa a lo grande.

-La verdad es que tiene una testa grande.

Y lista y astuta.

El dinero, ha dicho alguien, es un idioma, y el fútbol habla el idioma del dinero.

-Por eso se pagan las patadas y los goles como se pagan.

El peligro del fútbol como juego/negocio es que son ya muchos los que quieren vivir de él y con él suntuosamente.

-Messi ya menos –me cuentan-. Se siente bien pagado y ahora su objetivo no es ganar más, sino ganar la Champions.

Por eso ha dicho:

-Ya toca; esta temporada toca ganar la Champions.

Ojo, pues, Real Madrid, que la Champions es patrimonio, casi, tuyo, del mismo modo que el fútbol, individualmente considerado, es patrimonio, casi, de Messi, y la selección nacional es patrimonio, casi, de Luis Enrique.

-Luis Enrique, por cierto, va a dar la sorpresa, casi enorme, este sábado en Londres contra Inglaterra.

-¿Por qué?

-Luis Enrique no quiere ser revolucionario, quiere ser distinto. Ser progresista, según él, es ver y hacer lo que no hace ni ve nadie. En ello está.

Otra definición de progresista, pues. Ciertamente, eliminar lo gastado y creer en lo nuevo es también progreso.

Satánica vejez

Mircoles, 7 Junio 2017

Yo lo veo así: Dios creó el mundo y Satanás, la vejez.

-¿Eres cristiano?

-Desde que nací. Cuando nací me dije: voy a ser del Atlético, voy a ser cristiano y voy a intentar no ser viejo.

Lo más difícil es intentar no ser viejo. La vejez, como l el escalafón militar, tiene estrellas. ¿Es viejo Pepe, el jugador del Real Madrid?

-Qué va a ser viejo. Tiene 34 años.

Es viejo. Cuando llegó al Real Madrid tenía, más o menos, 24 años. Era una fiera corrupia. Veloz, ubicuo, bravo.

-¡Cuidad con el lobo feroz Pepe, que este es más peligroso que el de Caperucita!- alertaban los entrenadores a sus delanteros.

Ya no. Lesiones y 34 años. Ya no interesa al Real Madrid. Pepe, por ello, está triste. Y porque piensa que el Real Madrid no se ha portado bien con él, sentimentalmente.

-El fútbol ha dejado de ser una cosa de camiseta sentida y sudada, Pepe –le recordaré si le veo.

Florentino Pérez, ante todo, es un empresario, y los empresarios de rango y enjundia anteponen el ‘tictac’ de las neuronas al ‘tictac’ del corazón. Zidane, hace pocos días, dijo:

-Si funcionas, duras; si no, a la calle.

Me dije: tan novicio y ya sabes lo que es realmente el fútbol de hoy.

¿Por qué se ha ido del Barça Luis Enrique, por qué se fue en su día Guardiola?

-Necesito un año sabático – argumentó Guardiola.

Alega Luis Enrique:

-Las emociones y las tensiones del fútbol menguan la salud.

Y de qué manera. Hay profesiones en las que, en efecto, se envejece una barbaridad, esto es, a la misma bárbara velocidad que avanzan las ciencias.

Pepe. No te enfades. El madridismo te recordará siempre con cariño. Nunca el Real Madrid tuvo de defensa a un lobo de tantas melenas (huevos) como tú.

Satánica vejez

Mircoles, 7 Junio 2017

Yo lo veo así: Dios creó el mundo y Satanás, la vejez.

-¿Eres cristiano?

-Desde que nací. Cuando nací me dije: voy a ser del Atlético, voy a ser cristiano y voy a intentar no ser viejo.

Lo más difícil es intentar no ser viejo. La vejez, como l el escalafón militar, tiene estrellas. ¿Es viejo Pepe, el jugador del Real Madrid?

-Qué va a ser viejo. Tiene 34 años.

Es viejo. Cuando llegó al Real Madrid tenía, más o menos, 24 años. Era una fiera corrupia. Veloz, ubicuo, bravo.

-¡Cuidad con el lobo feroz Pepe, que este es más peligroso que el de Caperucita!- alertaban los entrenadores a sus delanteros.

Ya no. Lesiones y 34 años. Ya no interesa al Real Madrid. Pepe, por ello, está triste. Y porque piensa que el Real Madrid no se ha portado bien con él, sentimentalmente.

-El fútbol ha dejado de ser una cosa de camiseta sentida y sudada, Pepe –le recordaré si le veo.

Florentino Pérez, ante todo, es un empresario, y los empresarios de rango y enjundia anteponen el ‘tictac’ de las neuronas al ‘tictac’ del corazón. Zidane, hace pocos días, dijo:

-Si funcionas, duras; si no, a la calle.

Me dije: tan novicio y ya sabes lo que es realmente el fútbol de hoy.

¿Por qué se ha ido del Barça Luis Enrique, por qué se fue en su día Guardiola?

-Necesito un año sabático – argumentó Guardiola.

Alega Luis Enrique:

-Las emociones y las tensiones del fútbol menguan la salud.

Y de qué manera. Hay profesiones en las que, en efecto, se envejece una barbaridad, esto es, a la misma bárbara velocidad que avanzan las ciencias.

Pepe. No te enfades. El madridismo te recordará siempre con cariño. Nunca el Real Madrid tuvo de defensa a un lobo de tantas melenas (huevos) como tú.

Fútbol y filosofía

Viernes, 21 Abril 2017

Hay entrenadores de fútbol que aprenden a filosofar gracias al fútbol. ¿Han caído en ello?

-El fútbol me ha enseñado a dudar.

Luis Enrique tiene de filósofo tanto como de entrenador. O más de filósofo que de entrenador, a veces.

-Rara vez tomo decisiones a lo loco. Pienso mucho mis decisiones.

Ignoro si detesta o no a los periodistas.

-Qué difícil es coincidir con los que viven del oficio de criticar –opina, sin embargo.

Un día, sorpresivamente, soltó que dejaría su trabajo en el Barça acabada la temporada.

-Necesito paz, descanso.

El fútbol, por muy bueno y listo que se sea, gasta ferozmente

-Hay dos cosas que gastan, que nos minan: el trabajo con alta presión y la vejez –me expuso por cierto hace años un entrenador hoy retirado-. El gran depredador del ser humano es la vejez. La vejez, se mire por donde se mire, es fea, incómoda, antipática. El otro depredador del ser humano es, si eres alguien, la crítica acerada porque sí, toda vez que hay quienes piensan c que ser crítico es zurrar y ser ponzoñoso siempre, todos los días.

Viejo no está, todavía, Luis Enrique; me refiero a la vejez biológica. ¿Desinflado por la crítica pertinazmente crítica?

-Algo, o bastante de eso, hay. Luis Enrique no es exactamente ese técnico duro e irónico, también filosófico, de las ruedas de prensa. Luis Enrique, en la corta distancia de la amistad, es muy sensible –me dice quien bien le conoce y quiere, amigo suyo de “toda la vida”.

El caso es que el Barça aspiraba al oro (Champions), a la plata (Liga) y al bronce (Copa del Rey).

-Ese, ambiciosa y ciertamente, , era su objetivo: los tres escalones del podio. El triplete.

Si no gana en el Bernabéu, adiós también a la plata. En cuanto al bronce, es lo más asequible que tiene, salvo susto.

-A ver qué dice o qué filosofa en el Bernabéu, tanto si gana como si pierde, acabado el partido.

El Bernabéu, si pierde, puede ser, emocionalmente, su tanatorio.

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Machada

Jueves, 16 Febrero 2017

Hay que cuidar la imagen, Pablo Iglesias; hay que cuidar la imagen, Luis Enrique.

-Un hombre notorio es él y su imagen, amén de su talento.

Pablo Iglesias, cada día más, es su agresividad e inane su barroquismo verbal.

-Y el mal gusto de su estética. Así como el hábito no hace al monje, la coleta, el vaquero y la camisa como chaqueta y corbata tampoco hace al demócrata más demócrata. Lo hace, en todo caso, más demagógico.

Luis Enrique, a lo que se ve, tampoco cuida por razón genética su imagen. “Va de sobrado por la vida”, que se dice. Fatuo, sardónico, petulante.

-Es que él es así.

Malo para él, pues. El 4-0 al Barça del PSG ha generado, inopinadamente, dos comentarios que ponen en tela de juicio el talento de Luis Enrique. Iniesta: “Todo negativo, hoy”. Busquets: “Tenían un plan y lo han desarrollado bien”.

-Dos ganchos a la barbilla del engreído asturiano.

De dos capitanes.

Virtualmente, el Barça está fuera de la Champions; virtualmente, es difícil que gane la Liga: virtualmente, es casi seguro que gane la Copa del Rey Felipe VI.

-Premio monárquico, cuando el Barça, en su cúpula, presume de soberanista. Qué paradoja.

El fútbol es cruel. Lo es de un día para otro. Antes del cuatro a cero, el Barça aspiraba a “reinar” en la Champions. Salvo “machada”, en expresión del propio Luis Enrique, no hay esperanza, sin embargo.

-Yo confío en la “machada”- machaca Luis Enrique

Hay dos clases de esperanza: la imposible y la que se sueña. Hace bien Luis Enrique en soñar la virtual esperanza de la “machada”.

-Es que si no…

Eso. Futuro negro para él. Bartomeu, el presidente azulgrana, dice que sigue confiando en Luis Enrique, y “que en marzo, como muy tarde, se le renovará el contrato”. Qué va a decir.

-Hay que esperar –me susurran en el entorno del Barça- a ver qué sucede en el partido de vuelta. Hasta ese momento, hasta el momento no descartable de la machada, Luis Enrique goza de la confianza de la directiva (hay, sin embargo, excepciones).

Todo es relativo, todo es virtual en el fútbol.

Obama

Jueves, 19 Enero 2017

                Democracia y fútbol, “deportes” de masas.  La papeleta y la urna,  o sea el gol y la portería. “En democracia,  unas veces se gana y otras veces se pierde”,  ha dicho  Obama a los periodistas en su discurso de despedida. Adiós  a la  Casa Blanca, adiós  a la política”.  Pero si fuese necesario,  amenazó también, “volveré”.

                El deporte como la política es esfuerzo y compromiso. En España, por cierto, viven, chupan o maman de la política casi medio millón de españoles.

-¡Qué barbaridad! ¿Está usted seguro?

-Acabo de leerlo.

                Acabo de oír también en la radio (Radio Nacional: octogenaria ya. Felicidades)  la nada boba sugerencia de un españolito de papeleta y urna. Hela aquí:” ¿Por qué no se convoca  un  referéndum nacional preguntando a los españoles  que opinan de  la independencia de Cataluña y de la  España de las autonomías?”. Eso: ¿por qué no?

-Sería divertido, oiga.

                Ya lo creo. Divierte y regocija (sea para bien o para mal) lo que entretiene; y el  Real Madrid, ahora mismo, pese a su formidable trayectoria de  cuarenta partidos invictos, consecuencia de su esfuerzo y compromiso  ha entrado, críticamente, en “crisis de credibilidad”.

-Ya no es –dogmatizan en las ondas- el Real Madrid  lo  que ha sido.

                Dos tropezones y  zurriagazo crudo y despiadado  al Real Madrid. El fútbol, en efecto, es como la política: hoy sol, mañana frío polar.

-Y así seguirá  siendo en la política y  en  el fútbol por los siglos de los sioglos

                ¿Es genio Zidane, es genio Guardiola, es genio Luis Enrique? Los tres dependen de los  resultados. Helenio Herrera, de quien tanto aprendí, dijo una vez:

-Yo no soy  yo, yo soy el talento de mis  jugadores. Yo soy un parásito de ellos.

                Pensará ya más de uno de ustedes:

-¡Qué cínico!

                El cinismo es la verdad disfrazada de dandismo, que dijo alguien.

                Obama, que se jubila  con un “salario” de 200.000 dólares anuales hasta que la muerte se lo lleve al cielo con los “angelitos negros” de Machín,  entretendrá  a partir de ahora su ocio de  pensionado   jugando al   golf, donde, como en la política y en el fútbol, unas veces se gana y otras veces de pierde. Lo que ya  no va a perder nunca es  su  formidable renta de político  jubilado.

-Hijo, de mayor, yo quiero que seas político.

Trump y Messi

Jueves, 12 Enero 2017

En política, un estrafalario e insólito personaje en unos días será nada menos que el presidente de los Estados Unidos. La cigüeña de la democracia, como la cigüeña de aquella vieja película, insólita y estrafalariamente, le dijo mayoritariamente que sí en las urnas a Donald Trump.

-Para que te fíes de las urnas.

-Los demócratas, como los árbitros de fútbol, pitan también a veces así de extrañamente, así de heterodoxamente. Así de chocantemente.

Eso, si hay que hacer caso de los que leemos, es lo que ahora teme la gente que, por sentido común o lo que fuere, no le ha votado.

-Que el dios de la democracia - suplica esa gente- , nos proteja y enmiende el error de las urnas.

No, yo no le tengo manía alguna, palabra de votante con sentido común, al nuevo presidente del país más poderoso (¿?) del mundo. Mi amigo y compañero de oficio José Luis Navas (’in illo tempore’ corresponsal de TVE en Londres) acaba de regresar de unas vacaciones en Miami. Le pregunto por Trump.

-Mira –me dice-: es, quizá, una sorprendente parida de las urnas. A unos les gusta, los que le han votado, claro, y los que no le han votado, si hablas con ellos, te dicen: “Es distinto, pero hay que dejarle hacer. Un tío que sabe fabricar dinero, no es un mutilado mental”. El americano –me confirma- ama el dinero sobre todas las cosas e idolatra con fruición al que sabe hacerlo. Trump es un triunfador: alto, guapo (allí lo ven así, al menos las mujeres) y con talento a raudales para el dinero. Así como Messi es un genio del balón, Trump es un genio del dinero.

Dinero. Ya lo dijo quien lo dijera: nacer príncipe, nacer rico, nacer guapo, que suerte tan difícil y que suerte tan maravillosa.

-La verdad es que sí.

Messi es, en efecto un genio del balón. El Trump del balón.

-¿Más Trump del balón que CR7?

-Dejemos ahora esa comparación.

El fútbol “es un negocio” (Mourinho). “El fútbol es un mercado” (Luis Enrique). El fútbol, cuando sales como Messi, es negocio, mercado, poder, fama y suerte. Y más cosas. El Barça, se oculte o no, empieza a esta seriamente r preocupado (ya dije aquí algo al respecto). Cada vez más. Porque el mundo oriental está cambiando las artes marciales por el arte del fútbol.

-La verdad es que en mi país empieza a hacer furor – me confirma mi chino de la tienda de chinos de mi barrio.

El problema del Barça –ya- es que Messi es a China lo que Trump a los Estados Unidos: un cohete de poder. Y el “papá” de Messi, un forofo del dinero. “Messi –me chivan- es verdad que está encantado de vivir en Barcelona y de jugar en el Barcelona, pero… el maldito dinero, ¡qué poder el poder del maldito dinero!”.

Messi es buen cristiano y cumple, pues, cumplidamente la ley de Dios: ganarse la vida opíparamente con el sudor de la frente y la magia de los pies. Nacer príncipe, nacer guapo o nacer como Messi. Viene a ser casi lo mismo.