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Entradas con etiqueta ‘Manuela Carmena’

La camiseta del Real Madrid

Viernes, 5 Mayo 2017

Leo que ya está en el mercado la camiseta del Real Madrid desposeído el escudo de la corona. El Real Madrid, rey de de la Champions, descoronado, según leo, por “activistas madridistas de izquierdas”.

-¿Cómo es eso? ¡No lo creo!

España, de un tiempo a esta parte, vuelve a ser diferente, cada vez más desagradable y sectariamente diferente. Le va, le va a España el lema ‘No es no’ de Pedro Sánchez.

-Antes se decía: “España es diferente”.

-Ya no. Ahora el lema de España es ‘No es no’.

‘No es no’ al águila imperial (que, dicho sea al paso, no tenía nada que ver con Franco, sí con los Reyes Católicos).

‘No es no’ al Belén en la Puerta de Alcalá, “mírala, mírala”, (decisión de la venerable alcaldesa Carmela, atea al parecer. Su predecesor, el liberal -qué difícil es ser liberal en este país- profesor Tierno Galván decía: “Soy agnóstico”. Dichoso usted que no lo es).

‘No es no’ a la fiesta de los toros (la fiesta nacional del pueblo, que se decía).

‘No es no’ a la bandera de España (¿ven ustedes banderas españolas en manifestaciones y mítines de la izquierda?)

‘No es no’ a la secular unidad de España (¿por qué quieren una España federal, asimétrica y plural?)

‘No es no’ a las calles rotuladas con nombre de señores que no son de izquierdas o republicanos.

‘No es no’ a la misa dominical en TVE (que tanto agradecen inválidos, enfermos y “terminales” con pasaporte para el cielo).

‘No es no’ a los que no piensan “como yo”.

No sigo. ¿Para qué? Jardiel Poncela, que tanto sabía de la naturaleza ideológicamente humana y no humana, ya lo dejó escrito: “Detesto, por incómodas, antipáticas y feas, la política y la vejez”.

Ojo de halcón

Viernes, 3 Febrero 2017

Conservadores y progresistas. ¿Mejorará la emoción y la calidad del fútbol el ojo de halcón? Al respecto, hay opiniones a favor y en contra. Ronaldinho, conservador:

-El fútbol está bien como está. Soy partidario de los errores, que a veces favorecen y veces no.

El entrenador del Sevilla, Sampaoli, es también conservador:

-¿Ojo de halcón? Generará problemas. El fútbol es distinto del tenis.

Enrique Cerezo, presidente del Atlético, es progresista:

-Estoy, sí, a favor del ojo de halcón.

Esto de ser conservador o progresista tiene aristas. España, en los últimos años, ha cambiado mucha. Hemos pasado de la España “una, grande y libre” de cuando aquello, vaya, de cuando Franco, a la España autonómica, asimétrica y transversal de ahora. Conservadora aquella, progresista ésta.

-Hay que ser siempre progresista –me dice un travestido progresista -. Otra cosa es que a veces el progreso no respeta ciertas cosas.

-¿Cuáles?

Me cita como respuesta más o menos paradigmática a nuestra alcaldesa Manuel Carmena.

-Esta señora –me expone- , a pesar de su longevidad, presume de progresista. Su lema es también el ‘no es no’ de Pedro Sánchez. No es no al Belén en la Puerta de Alcalá. No es no a la fiesta de los toros. No es no al nombre de algunas calles (de “fachas”, no de rojos). No es no a los circos con fieras domadas. No es no al nombre de Felipe VI –lo último- a una zona de Madrid. La señora alcaldesa, a lo que parece, no es progresista, es más bien rencorosa. Ser progresista es otra cosa más conciliadora. No es progresista quien tiñe sus caducas canas con el negro color del rencor.

¡Córcholis! con la señora alcaldesa, que diría mi abuelo . ¿Rencorosa? Nuestra alcaldesa estudió en las Damas Negras y una compañera suya de colegio, que he conocido recientemente, me la describe así:

-Era inteligente. Buenas notas. Salía poco con nosotras. Decía: “A vosotras se os dan bien los chicos. A mí no tanto. Prefiero estudiar”. No era engreída ni antipática. Era, sencillamente, una magnífica estudiante.

Si era así, ¿por qué ahora es cómo es?

-¿Cómo es?

-Progresista del “no es no”. Lema ,obviamente, negativo, nada tolerante, anticonciliador.

Ser progresista, en mi opinión, es ser partidario del ojo de halcón en el fútbol.

No es no

Domingo, 1 Enero 2017

Esto es la vida: acaba un año y empieza otro, y unos cumplen un año más y otros cumplen un año menos.

-¡Ay! –suspiran los que padecen ya los alifafes de la tercera juventud.

-¡Jo, estoy hecho un Arnold Schwarzenegger- presumen los que gozan de los veniales y gozosos placeres de la primera juventud.

20l6, entre otras frases, nos ha dejado, por perseverante y pomposa, la de “no es no”.

-A Pedro Sánchez, en el futuro, se le recordará únicamente por la tenacidad de su “no es no” –recalcan hasta quienes le conocen.

2017. ¿Qué hay que pedirle a este año? Hay que pedirle “no es no” a la corrupción. “No es no” al paro. “No es no” a la insolidaridad. “No es no” al desguace de la unidad de España, “No es no” a otra Navidad sin Belén, sin villancicos, sin panderetas y apenas sin ambiente navideño por culpa, entre otros culpables, de la muy venerable y nada democrática alcaldesa de Madrid.

-Doña Manuel, que este país, mayoritariamente, cree en Dios, exista o no exista. No sea usted tan totalitariamente estalinista y laica.

Otro “no es no” a la falta de ayuda al deporte. Una de las mejores cosas del fenecido 2016, a pesar de la cicatera ayuda gubernamental que recibió , ha sido el deporte. El mayoritario y el minoritario. En el deporte hay más solidaridad y amor a España que en la política El otro día, por cierto, vi en una tertulia a los señores Corcuera, Leguina y Vázquez (ex embajador de España en Roma) , tres socialistas históricos de enjundia y sentido común.

-Lo importante no es el partido, es España.

Coincidieron los tres en ese noble y hermoso sentimiento.

Como debe de ser.

-El populismo -dijeron también a su manera- no sirve a España, se sirve de España.

Da gusto ver y oír cosas así, de igual modo que desazona ver y oír “federalismo, asimetría e independentismo”.

-Sandeces y ganas de confundir con chorradas desguadecedoras a la ciudadanía.

El espejo del deporte. ¿Por qué no se miran todos en él?

-Yo -me dice un amigo- soy más ateo en política que la alcaldesa en religión. Con una diferencia: mi religión es el deporte, ¿cuál es la religión de la alcaldesa?

A lo mejor, se me ocurre, el resentimiento. No nada precisamente la munícipe, según los hechos, en el igualitario lago de la democracia como sistema de gobierno tolerante y de todos con todos y para todo, respetuosamente.

La alcaldesa Carmena y Don Santiago

Mircoles, 8 Julio 2015

Decía el doctor Marañón que la vejez, para algunos, es la edad de la nostalgia. ¿Nostalgia de qué? Del ayer, de lo que uno ha dejado de ser. Napoleón la detestaba: “No es constructiva, es decadente”. Montaigne : “Es nociva”.

Cuando Franco, yo era joven.

-¿Se acuerda usted de Franco? – me preguntó en un Colegio Mayor, hace algún tiempo, un estudiante de Políticas.

-Me acuerdo, sí. Me acuerdo de que no me dolía nada, de que yo era un periodista que viajaba mucho, de que me importaba un bledo el pasado y de que no hablaba de política.

-O sea –me replicó-, que usted era feliz con el franquismo.

Le corregí:

-Con el franquismo, no; en el franquismo, sí. O sea: juventud, divino tesoro. Cuando se es joven, el cielo es siempre azul y el campo es siempre verde. Los años oscurecen esos colores.

La alcaldesa de Madrid es la ex juez emérita doña Manuela Carmena, 71 años.

-Toda una edad señora.

-En efecto, toda una proba –por su pasado profesional, de mucho mérito- y toda una provecta dama.

Cuando Franco, amén de joven, era comunista y estudiante más que notable.

-¿Cómo lo sabe?

-Preguntando.

No sé si es verdad o no; ignoro si, en efecto, como leo, piensa la señora y emérita alcaldesa pasar la goma de borrar por el callejero de Madrid para suprimir de calles y colegios nombres y apellidos ilustres de la simbología franquista.

-Eso de que haya calles que recuerden todavía a Mola, a Franco, a José Antonio, a la División Azul o a Santiago Bernabéu –me dicen- no le gusta.

Franco murió hace cuarenta años. Casi todos los menores de esa edad, ignoran, casi, hasta quien fue Franco, de igual modo que yo ignoraba la guerra de Marruecos cuando le oía hablar de ella a mi abuelo paterno.

-¿Qué guerra esa ésa, abuelito?

Le inquiría estando él jubilado y yo en esa seráfica edad en que todo se lo dan a uno masticado y hecho.

-¿Qué edad es esa?

-La infantil, esa edad en que sólo se piensa en jugar, esa edad que todos los niños, ricos o pobres, sonríen, ríen e ignoran el IRPF y la existencia de las hostiles y pugnaces ideologías.

De risa. Da risa. Don Santiago Bernabéu, un “símbolo” del franquismo. Lo publiqué aquí hace dos días. A mi pregunta de cuál era su ideología, raudo, me contestó don Santiago.

-La del sentido común.

Señora alcaldesa: aprenda usted de don Santiago: era muy inteligente, y franquista o no franquista, era eso que ha dado en llamarse una cabeza muy bien amueblada: liberal, sin mojigangas revanchistas. Limpio, higiénico, sano. ¡Ah, si los políticos fueran como don Santiago!

-España sería hoy como el Real Madrid: el mejor país del siglo XX.