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Entradas con etiqueta ‘Mariano Rajoy’

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Zurriagazo

Lunes, 13 Febrero 2017

Casi nunca entiendo a los políticos cuando hablan de economía y casi nunca entiendo a los economistas cuando hablan de política.

-Pues la política es economía.

-Pues a ver si se enteran los economistas y los políticos.

Como soy periodista, soy curioso y observador. Me fijo en todo. Ser facha es ser rancio. Y saludar con el puño cerrado en alto (Pablo Iglesias) es ser también rancio.

-O sea, facha a lo comunista.

Algo así. Si la política es un “juego” de partidos, igual que el fútbol. En los partidos políticos hay golazos y goles. Rajoy, en el suyo, ha sido un goleador óptimo como acaba de verse. Su lema: ‘Unidad, Europa, orden’. Divisa de Pablo Iglesias en su Podemos: ‘unidad, humildad y movilización de masas en la calle’. Su cancha de juego, pues, la calle.

-Eso es lío, cisco, incordio.

-Exacto. Dijo alguien que si todos los caminos conducen a Roma, en política el peor de los caminos es el irracional camino de la bronca por la bronca como protocolo ideológico.

O lo que es lo mismo: el zurriagazo por el zurriagazo. En fútbol, hay también zurriagazos, pero son zurriagazos cívicos. Por ejemplo, el zurriagazo del Barça al Alavés, 0-6.

-Pobre Alavés. Y pensar que puede volver a ser zurriagado en la final de la Copa de Felipe VI.

-Ya verás cómo no. En la final, ya escarmentado, no jugará a ganar al Barça, sino a encarecerle todo lo que pueda la victoria. En el partido del 0-6, cometió el error de creerse tan tigre como el Barça, cuando tan sólo es lobo, comparado con él. De los zurriagazos se aprende también.

Contra el Celta, el Atlético hizo lo que debía hacer: ser pugnaz hasta el último momento. ¿No han caído en la cuenta de que en la Liga de esta temporada no son pocos sino frecuentes los partidos que, con flor y bocinazo o sin bocinazo y sin flor, se resuelven en los últimos minutos?

-Victorias que, por cierto, duelen como brutales zurriagazos a los derrotados.

Así es.

-Lo de hoy –deplora con rabia nada estoica el entrenador vigués- no es justo.

Entender de fútbol, a veces, es tan difícil como entender a los políticos cuando hablan de economía o a los economistas cuando hablan de política.

Creer y gobernar

Lunes, 16 Enero 2017

El mundo cree en quien cree en sí mismo. En fútbol, en política, en todo.

-La primera y más importante lección de la vida es que hay que aprender a creer. A creer en uno, a creer en que uno no es menos que el que más, a creer que nadie es invencible.

El entrenador del Sevilla es calvo, como Zidane. Calvos los dos. Calvo Zidane y calvo, si bien en bajito y peor hecho, Sampaoli.

-El Sevilla –me dicen- es Monchi, que sabe fichar bueno y barato (lleva así años); Sampaoli, que sabe gobernar el equipo psicológica y tácticamente, y la plantilla, que sabe aprender y está encantada con su entrenador.

Por cierto: el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, va a gobernar su poderoso país “como una empresa”.

-Esa manera de gobernar, a mí, me ha dado resultado –presume.

A él, sí; como empresario, sí, ni se duda. Se duda, sin embargo, que el trasplante de su sistema prenda en el duro terreno de pelar de la política.

¿Quién lo duda?

-Menos Putin, el resto de Europa, si hay que hacer caso de lo que se escribe y de lo que opinan, en las tertulias, los sabios en política.

Creer, creer. Qué difícil es eso. ¿Cree el mundo en quien cree tanto en sí mismo, o sea en Trump?

-Yo creo en el Sevilla –me dice un compañero sevillista-. Creo que el Sevilla, en efecto, posee un equipo vigoroso y con fe, capaz de todo por ansias. Hay sintonía, en el Sevilla, entre lo que hace y lo que siente.

Vamos a creer, pues, en esa misteriosa fuerza que nos dice: “Sigue así, no desfallezcas y tú mismo te asombrarás de tus logros”.

Elegante Zidane (el estilo es el hombre y Zidane es un hombre con estilo):

-Es duro perder como hemos perdido, pero eso pasa.

Elegante también con el partido de Sergio Ramos.

-Estoy orgulloso de su partido, de su personalidad. ¿Su gol en propia puerta? No pasa nada, eso en fútbol pasa.

Fe, estilo, pugnacidad, sistema de gobierno. Valores. ¿Por qué, sin embargo, en España, se da oxígeno y vida en los graderíos de algunos estadios a quienes llaman “hijo de puta” a Sergio Ramos? ¿Por qué no se acaba con esa ‘casta’? Lo dijo Aristóteles: “Sin educación, no hay democracia”. Rajoy lo ha dicho de esta otra manera: “Sin ley, no hay democracia”.

Sevilla y olé. Y olé el Real Madrid, que también cree en sí mismo y en Zidane; y olé Trump si , en efecto, consigue gobernar la empresa de los Estados Unidos con el mismo éxito con que gobierna sus empresas.

No es no

Mircoles, 12 Octubre 2016

Pedro Sánchez ha garapiñado una frase para la historia, para la historia de las citas, a lo mejor incluso para su propia historia en la Historia de la Política: “No es no”. El hombre a veces no es únicamente la sustancia de una frase. Políticamente, ¿qué ha hecho, qué deja para la posteridad, más bien para su posteridad Pedro Sánchez? Nada. Una frase: “No es no”.

-Y que ha pegado, que circula, que se cita.

Ya lo creo. Hay mucho “no es no” entre nosotros los españoles. Vean: si Pedro Sánchez es el “no es no” a Rajoy, Cardenal es el “no es no” a Villar y Villar, el “no es no” a Cardenal.

-España, políticamente, es un país de “no es no”. No a la fiesta nacional de los toros, no al toro de Osborne, no al cristianismo (crece a machas forzadas este no), no a la Fiesta de la Hispanidad…

Democracia. ¿Qué es ser demócrata? Hace años, en la España de Franco, hubo un ministro culto, socarrón y deliciosamente sarcástico, de nombre Pío Cabanillas, bajito físicamente y con una masa encefálica deslumbrantemente alta, ancha.

-La democracia – me dijo una noche, cenando en el desaparecido hotel Mindanao- es amor.

Entorné los ojos y arrugué la frente:

-Amor –continuó- a los que no piensa igual que nosotros, amor a la tolerancia, amor al dialogo. ¿Conoces a alguien así?

Tartamudeé:

-No sé, así, al momento…

Lo de Simeone es “partido a partido”. Lo de Pedro Sánchez, como popularmente sabe todo el mundo, es el consabido “no es no”. Y lo del presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, reitero, es también su “no es no” a Ángel María Villar, del mismo modo que Villar, reitero, es el “no es no” a Cardenal.

-Españoles, vaya.

Más o menos. Demócratas españoles, precisemos. El trío más o menos burocrática y orgánicamente soberano del fútbol lo componen Cardenal, Tebas (presidente de la Liga) y Villar. A Villar lo detestan orgánica y soberanamente, sin disimulo, Cardenal y Tebas, y Villar abomina también soberana y orgánicamente de Tebas y Cardenal. Duro escribir esto, ¿a que sí? Pero es que entre ellos el “no es no” es la cantata que hay.

-¿Por qué?

-Porque no son demócratas, en cuanto que ninguno de los tres ama el “si es sí” al dialogo y a la tolerancia, y también porque entre sí, por lo que sea, no se aman. Amar es el alma de la democracia.

-¿Es por eso por lo que hay tan pocos demócratas en España?

-No digo que no, tampoco que sí.

Ya casi lo dijo Santa Teresa: somos un sí es sí y un no es no nuestra manera de amar y desamar…, democráticamente. A ver si entre los tres, estilo separatista catalán, hieren al fútbol.

Recompensa

Mircoles, 29 Junio 2016

La función de consumo gasta, que dijo Keynes. Y el consumo, hastía:

-Ya me han regalado dos diamantes como ése -casi desdeñó una artista de cine (ya me acordaré de su nombre).

Consumo y hastío, y también decepción: he aquí la CLAVE de que en todas las encuestas que leo sobre si Del Bosque debe seguir o no, gana el no. El no, como saben, está de moda. Le ha dado brillo y esplendor Pedro Sánchez con su tozuda retahíla de ‘noes’ a Mariano Rajoy. El fútbol, volviendo a Del Bosque, es la emoción de ganar y la tristeza de perder.

-La derrota es la enfermedad que no digiere casi ningún el deportista.

Ni el deportista, ni el aficionado. Del Bosque ya no es querido.

-¿Se ha perdido la confianza en él?

-Fue él –me dicen aficionados de aquí y de allá- quien, en Brasil, empezó a minar nuestra confianza.

Digámoslo así: todo para el aficionado (el pueblo del fútbol) y con el aficionado y jamás (si se es listo) contra el aficionado. Del Bosque, que es listo, ya lo anticipo aquí: se irá o se quedara “según”. El según depende de dos cosas: de que Ángel María Villar, en las próximas elecciones a la presidencia de la Federación Española de Fútbol, sea reelegido.

-¿Tiene probabilidades?

-Casi todas.

A Villar no le interesa la presidencia de la UEFA ( nunca, de verdad, atraído). Su “cortijo” preferido es la FEF. Y sus “chiringuitos” internacionales, por razón de notoriedad, las vicepresidencias de la UEFA y la FIFA.

Sigo con el “según”. ¿Aceptaría Del Bosque una función ejecutiva de asesoramiento en la FEF, semejante o parecida a la que ejerció Hierro?

-Del Bosque –me informan- es un caballero al que no le gusta ni molestar, ni incomodar. Del Bosque pensará antes en esto que en el “beneficio” del cargo. Hipótesis: a Villar, si consigue la reelección, le gustaría tenerlo con él. Otra cosa es que Del Bosque quiera.

Sería una manera, elegante, de recompensar (moralmente, más que dinerariamente) lo mucho que Del Bosque ha hecho por la selección. Su fama de gran señor, dicho sea al paso, es internacional.

Hay Selección

Lunes, 13 Junio 2016

Detesto el adverbio no. El “no, no y no” de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy, y detesto el “no del fútbol al gol”, cuando al fútbol le da por ser como Pedro Sánchez.

-Que he dicho que no, que en esta Eurocopa hacer gol no va a ser nada fácil -parece pensar y decir el fútbol si el fútbol pensase y pudiera hablar.

Gracias, Piqué por tu gol. Su hijo estaba en el estadio.

-Con España –subrayó Piqué.

Cuántas cosas arregla el fútbol y cuánta alegría genera el fútbol.

-¡Qué pase, qué calidad! – ponderó de Iniesta, Piqué.

Porque eso fue el magistral pase de Iniesta para que lo rematase tan magistralmente de cabeza Piqué.

Hasta ahora, en esta Eurocopa, todos los equipos han sudado sacrificio, trabajo y coraje para poder ganar por la mínima: Francia, Alemania y España, por citar a las selecciones tildadas de favoritas.

-Los equipos considerados teóricamente inferiores, han aprendido de tal manera a jugar a no perder y a no dejar ganar, que ganarles es tan difícil como ganar una oposición de enjundia.

Opinión de un opositor, claro es.

Lo digo como lo siento: celebro con inmensa alegría tanto el partidazo de Iniesta como el gol ‘in extremis’ de Piqué. Lo sé: habrá quien no. Allá él.

-Vivir es convivir, y convivir es olvidar y perdonar lo que rasga la convivencia.

Formidable también el aristocrático señorío de Del Bosque:

-Sigue faltándonos gol - reconoció acabado el partido-. Pero extraordinario el equipo, todo él. De Gea, Piqué, todos.

Otro del que hay que aprender. Jamás pierde las maneras, jamás discrimina, jamás ideologiza, jamás molesta.

Hasta se acordó de Casillas:

-Ha sido uno más, en el banquillo, alegrándose de todo y de todos.

El otro día escribí aquí que debían ser titulares Morata, Silva e Iniesta. Sigo considerándolos titulares inamovibles. Digo hoy esto otro: hay que mover el balón, desde atrás, con más velocidad de pensamiento. El reiterativo y lento tuya y mía, que se decía antaño, permite el cómodo repliegue del adversario.

Anécdota al respecto.

-Tú corre –le decía Di Stefano a Gento- .Ya pienso yo por ti y por todos.

Veloz como el ciervo, brillante como el vuelo del águila. Contra los “pedregosos” checos, los españoles han brillado: trabajadores, tenaces, bravos (hay selección).

Barra libre

Jueves, 26 Mayo 2016

La española, como se sabe, es la única democracia europea con barra libre para silbar a los canes en la calle, al Rey en los estadios y a los árbitros que se equivocan en contra del equipo del que uno es forofo.

-Yo soy árbitro –me dijo una vez un perito del pito ya jubilado- porque lo que más divierte en este mundo es que me lleven la contraria.

Vive todavía y opina, como experto en fútbol, en una cadena de televisión. Debe de pasarlo bastante bien, pues los comentaristas que le acompañan discrepan bastante de sus doctos juicios.

-Es lógico que discrepen –dice-. Ellos sólo saben de fútbol; yo, de fútbol y de faltas.

El Real Madrid y el Atlético de Madrid –”viva Madrid, que es mi tierra”- van a ofrecer al mundo entero, nada menos que en Milán, el espectáculo de su millonario (en espectadores) enfrentamiento.

-Será, seguro, más ético y divertido que el enfrentamiento, si se produce, entre Pedro Sánchez, cuyo alias es ‘Don No’, y Mariano Rajoy, cuyo remoquete es ‘El Pasivo’.

Como el fútbol, amén de más divertido, es también más ético, nadie del Real Madrid desmerece la roqueña y pugnaz calidad del Atlético, ni nadie del Atlético rebaja los potenciales y costosos valores del Real Madrid.

-A un solo partido, el Atlético es tan temible como el Real Madrid –opina Rexach.

-A un solo partido, el Real Madrid hace bien en respetar al Atlético – reflexionaba el otro día no sé quién.

En lo que también están de acuerdo casi todos es en que el Atlético, colectivamente, es más equipo que el Real Madrid, y en que el Real Madrid, individualmente, es más poderoso que el Atlético.

-Cuando en un equipo funciona más la individualidad que la colectividad, malo –conjetura Bojan, ayer jugador del Barcelona y hoy estrellita en el equipo británico Stoke City.

Vi ayer en la televisión, hablando de política, a Ángel Gabilondo. Este señor tiene la virtud -política, metafísica y liberal- de amar la educación, la cultura y la palabra. Pensé:

-Qué pena que en la política y en el deporte –sobre todo en la política- el espécimen Ángel Gabilondo sea tan escaso.

¿Quién va a ganar en San Siro? ¿El Real o el Atlético? Los dos, si hablan con los pies como habla Ángel Gabilondo con las cuerdas vocales. Barra libre al estilo.

El político Florentino

Mircoles, 3 Febrero 2016

La cosa de la casta política y de los partidos descastados (soberanistas, antisistemas y más barcelonistas que madridistas) está chusca, según la voz del pueblo de papeleta y urna cada cuatro años. Hay quien opina que quien podría resolver el farfallón democrático de la gobernación de España sería Florentino Pérez.

-Florentino Pérez –me argumentan sus corifeos- ha sido político y su política en el mundo empresarial y en el mundo del Real Madrid es hacer y hacer dinero sin cesar. ACS es el no va más en el sector de la construcción, en España y fuera de España, y el Real Madrid, fuera de España y en España, es el club más rico del mundo. Si el objetivo de la política es el bienestar social y económico de los ciudadanos y el dinero es el cuerpo y el alma del bienestar total, es obvio que el hombre idóneo para acabar con el cisco de quien debe gobernarnos es Florentino.

-¿Y por qué no Iglesias, Sánchez o Rajoy?

-Iglesias es marxista. Y el cuplé del marxismo, por rancio, ya no se canta en ningún país moderno. ¿Te imaginas hoy, siglo XXI, a una chica con enaguas y faja de cintas? Claro que no. Pues eso es hoy el marxismo en el planeta azul. Sánchez no es serio, pues no es serio que ahora que el Rey le ha dicho “hala, guapo, a ver si consigues unir lo que tenemos tan desmigado y desunido”, cambie su “no, no y no” a Rajoy por su abierta y generosa disposición a dialogar con todos a derecha e izquierda. No, no es serio. Rajoy, finalmente: de su victoria en las urnas puede deciser que ha sido, neta y nítidamente, una victoria virriosamente pírrica.

El país, en fútbol y en política, está, en efecto, inquietantemente foscarrón. En el mundo del fútbol, ya lo están viendo: cirio en la FIFA, cirio lo de Neymar y cirio entre el CSD del insípido Miguel Cardenal, que no traga a Ángel María Villar, y la FEF de Villar, que no deglute a Cardenal.

-¿Podría resolver Florentino Pérez esta desavenencia entre hermanos hispanos?

-Seguro que no. La única desavenencia que realmente incomoda a Florentino, ahora mismo, es la superioridad, en la Liga, del Barça sobre el Real Madrid.

Le encantaría, eso por descontado, que el Manchester City de Guardiola fichase a Neymar: es el rumor gordo –posible, imposible- de hoy.

-Neymar, o del Manchester o mío –que parece pensar.

Lógico este buen o mal pensamiento, según del lado que se mire, de Florentino.

Zidane y Pedro Sánchez

Lunes, 18 Enero 2016

Empatía: he aquí la clave. El Real Madrid, sin Benítez, se siente mejor. Más a gusto.

-¿A qué sí, Sergio?, ¿a qué sí, Cristiano?

Los dos, sin desmerecer a Benítez –como debe ser; hay que discrepar o disentir con elegancia, nunca con la coleta del enojo-, resaltan el carácter del novato Zidane.

-Novato, pero dulce en el decir y en el trato – me informa un jugador de enjundia y bravo del equipo blanco.

Como estamos en era de tridentes, hablemos de los tridentes. El tridente de la Liga lo forman el Barça, el Atlético y el Real, por orden de clasificación, en el comienzo de la segunda vuelta. El Barça, hay que reconocerlo, jorobe o no, está como nunca. Segrega su fútbol como segregan miel los ricos panales de las queridas hermanas abejas: con la máxima dulzura y con el arte con que las hermanas abejas estructuran su trabajo y su vida.

-O sea: colectivamente, bien avenidas y solidarias. Para ellas, lo prioritario es que el panal de rica miel funcione fraternal y ricamente, sin iras, sin mochilas y sin envidias de poderes individuales y disolventes. Lo importante para ellas es el panal, lo que para nosotros es el Estado. Pedro Sánchez, por ejemplo, sería una mala abeja, una abeja unánimemente repudiada por la colectividad. La perra perruna de Sánchez es echar de la Moncloa, cueste lo que cueste, al abejorro Rajoy. “O echo a Rajoy o me ahorco”, podría ser el diagnótisco de su neurosis.

O sea: que el tridente Rajoy, Sánchez, Rivera, hoy –no se sabe mañana- es pura y triste quimera.

-Qué pena. Tenía razón quien dijo: “España es un país maravilloso: su problema son los españoles”. Mayormente, si esos españoles “juegan” al divertimento de la política.

El Real Madrid FP, con el galo Zidane, es verdad que ha mejorado. Pero, y aquí la mota crítica, no mantiene el ritmo de intensidad todo el partido.

-Se amuerma en cuanto golea- desaprueban sus críticos.

Afortunadamente, el tridente Bale, Benzema, Cristiano vuelve a estar en racha. Es de esperar, dicho sea el paso, que sólo haya levedad en las lesiones de Benzema y Bale.

El Atlético es sólo tridente, o trino, o trinidad, por su clasificación en la Liga. No obstante, el Atlético es el equipo con más volumen de intensidad de los tres. Insiste, insiste, insiste. No decae, no decae, no decae. Fe, fe, fe. Voluntad, voluntad, voluntad.

-La energía del talento es la voluntad.

-¿Quién dijo eso?

- Alguien que pensaba.

Segunda vuelta de Liga, pues, emocionante. Que no decaiga ni la intensidad, ni la fe, ni la voluntad. Aprenda Pedro Sánchez, joven y alto, pero tozuda y torpemente insolidario, del fútbol.

Hacer política, hacer fútbol

Mircoles, 15 Abril 2015

“Hacer política”, leo. “Hay que hacer política”, reiteran los que ansían entrar en la Moncloa, o sea la leal oposición. “Rajoy no hace política”, insisten. La frase, claro es, por ambigua para mí, me ha llamado la atención, lo cual que he telefoneado a un político amigo, del PP hace años y ahora votante del PSOE.

-Oye –le digo- , qué es hacer política.

-Hacer política es frase evangélica. Dar trabajo a quien no lo tienen, subir el tono adquisitivo de de los sueldos, impedir que los ricos guarden sus riquezas en paraísos fiscales y que los que más tienen paguen a Hacienda lo que ahora no pagan.

-Eso – le corto- es lo que predican los socialistas, pero los socialistas creo que no son nada evangelistas, son más bien laicos o incrédulos. Algo así.

-Hacer política es igual -se me enfada y compara- que hacer fútbol.

-Un momento: ¿qué es hacer fútbol?.

-Lo que hizo ayer el Real Madrid contra el Atlético en la primera parte. Jugar bien. Jugar bonito. Jugar con velocidad. Jugar con talento. Y no hacer gol.

-Eso es verdad– convengo-. Pero si hace bien todo eso y no haces gol, ¿de qué le sirve hacer bien todo eso?

-Ese es el problema del fútbol y ese es el problema de la política.

-Explícate.

- Es obvio que Rajoy ha evitado el rescate económico de España y que con él ha empezado a crecer la economía del país. Pero ¿de qué le sirve todo eso, electoralmente, si hay todavía más de cuatro millones de parados (y eso son votos), los sueldos son flácidos y los licenciados y doctores tienen que emigrar en busca de trabajo al extranjero?

Respira dos segundos y prosigue:

-El Real Madrid, en efecto, tiene más dinero que el Atlético, jugó mejor que el Atlético ayer, pero no hizo gol. El gol del político es el voto, y el voto, en fútbol, es que el balón entre en la urna de la portería. Esta es la cuestión. El Real Madrid sabe hacer fútbol, pero si en el partido de vuelta en el Bernabéu el Atlético hace gol antes que él y él, el Real Madrid, no hace gol, a la porra la undécima Champions, la obsesión de Ancelotti y de Florentino.

-Vaya. El fútbol como la política y la política, como el fútbol, ¿no?

- Exacto. Para vivir bien, hay que hacer bien todas las cosas. Parece que Rajoy y el Real Madrid no acaban de hacerlas bien. A los dos, sin embargo, les queda todavía tiempo para rectificar.

Ciertamente; conviene recordar también que es de sabios rectificar, pues si los sabios no rectifican, la gente cambia de sabios.